Disclaimer: Frozen no me pertenece, si lo fuera, yo ya habría desatado el caos en Disney xD
Luego de irse al piso su deseo de salir a un día de campo al caer la lluvia, el grupo muy extraño de amigos decidió quedarse en la casa de las hermanas a esperar que pase la lluvia para poder regresar a sus casas en medio del aburrimiento. Las ideas y las risas volaron cuando a Kristoff se le ocurrió jugar a algo que dejaría marcado a todos los presentes.
Día 28
Prompt: El juego de la botella
Género: Humor
Palabras: 1032
Rating: T
Propuesta: TicaVic
¿Verdad o desafío?
La lluvia había obligado a los jóvenes a suspender su día de campo habitual y condenado a pasar encerrados en la casa de Kristoff con ganas de disfrutar de la naturaleza y de una buena comida, claro una que no sería preparada por Anna sino por su hermana Elsa ya que la pobre no podía ni hervir agua aunque lo intentara.
Las dos hermanas miraban decepcionadas la ventana cubierta de gotas de agua mientras Hans y Kristoff estaban desparramados sobre los muebles. Olaf bebía un refresco de cola.
Kristoff observó a su amigo inocente y se le ocurrió una grandiosa idea cuando Olaf se acabó el refresco y comenzó a jugar con la botella, dándole vueltas sobre su propio eje. –Oigan chicos. Ya sé cómo podemos pasar un rato divertidos –exclamó llamando la atención de todos los jóvenes.
—¿Cómo piensas hacerlo? –exclamaron Anna y Elsa al unísono.
—¡Con esto! –exclamó arranchándole la botella vacía a Olaf.
Las hermanas intercambiaron miradas confundidas mientras el pelirrojo arqueaba una ceja en desaprobación. -¿Y qué mierda se supone que haremos con una botella vacía? –exclamó dándole poca importancia.
—¿Acaso nunca han escuchado el juego de la botella? –preguntó el rubio recibiendo un no de respuesta.
El rubio indicó a todos que debían sentarse formando un círculo. Luego explicó las reglas del juego. –Este es el juego de la botella. Es simple, primero giramos la botella sobre su propio eje. A quien le haya tocado la base será el que hará la pregunta ¿Escoges Verdad o Desafío? Luego de que haya escogido una de las dos opciones, planteará la pregunta o el desafío según lo que el otro escogió. Mientras que el que le tocó la tapa deberá responder la verdad o realizar lo escogido. Quien se rehúsa a hacerlo o decirlo deberá pagar una fea penitencia.
Anna preguntó inocentemente. – ¿Se pueden hacer toda clase de preguntas o retos?
—Todo está permitido, excepto las cosas con ámbito sexual. Sería muy incómodo.
—Ay qué mal, eso quita lo divertido –replicó el pelirrojo observando de manera pervertida a Elsa.
—Cállate cretino. Eres un cerdo asqueroso –dijo furiosa.
La rubia aún no había comprendido por que habían invitado a ese infeliz al día de campo. Lo odiaba ya que siempre trataba de coquetearle. Él era simplemente molesto. Para su mala suerte él era el mejor amigo del novio de su hermana así que no debía quejarse. Un día más que lo soportaría no la iba a volver loca ¿o sí?
—Bien comencemos –exclamó Kristoff dándole vueltas a la botella.
Esta giró y giró hasta quedar quieta con la boquilla apuntando hacia Anna y la base hacia Olaf. El chico de lentes se entusiasmó al saber que era su turno de preguntar y comenzó a dar saltitos de alegría. -¡Es mi turno, es mi turno!
—Ya lo sabemos, fenómeno –exclamó el pelirrojo poniendo sus ojos en blanco. Un calor en su brazo percibió acompañado de un sonido de su piel golpeada por la mano de Elsa. Sus orbes azules lo observaban con furia.
—Anna ¿verdad o desafío? –exclamó el muchachito golpeando sus palmas contra el suelo emocionado.
—Ehh, verdad –respondió la pelirroja.
—¿Es cierto que amas a Kristoff? –exclamó inocentemente haciéndola sonrojar como tomate.
El rubio quedó perplejo al escuchar las palabras de su amigo. –Anna debes decir la verdad, así es el juego –exclamó Hans sonriendo maliciosamente.
—S-sí –dijo tímidamente.
Kristoff entró en un ataque de pánico y volvió a girar la botella. Esta vez le tocaba hacer a Elsa la propuesta y Hans debería responderla. El pedante joven alzó una ceja. –Yo soy valiente así que escojo desafío. Espero que no me pidas hacerlo conmigo, copo de nieve.
—Ya quisieras, pelo pintado –dijo molesta. –Te reto a que le des un beso en los labios a Kristoff –exclamó esbozando una sonrisa socarrona. Anna y Olaf estallaron en risas.
—¡Eso no cuenta! –gritó Hans. –No está permitido.
—Besos si lo están –afirmó la rubia cruzándose de brazos.
—Pero no entre…. Hombres –dijo con repulsión mirando de recelo a Kristoff.
—¿Qué son, gallinas? –exclamó imitando al ave. –Ya está bien aunque sea uno en la mejilla porque son un par de princesitas –rió Elsa.
Hans resopló molesto y le dio un rápido roce de sus labios en la piel de Kristoff que tenía los ojos cerrados y una expresión de asco en su rostro.
-¡Uyy, que bellos la parejita! –dijeron al unísono Anna, Elsa y Olaf.
Kristoff se limpió la zona donde Hans lo besó y giró la botella, molesto. –Dejémonos de estupideces, sigamos jugando.
Para la mala suerte de Elsa, la botella la designó como la que debía responder la orden que Kristoff debería darle. El rubio sonrió malicioso ante la mirada asustada de la joven. –Ahora si me voy a vengar, ¿Qué prefieres, Verdad o Reto?
Elsa tragó duro y dijo su respuesta. Temía lo que él le iba a proponer. Si escogía verdad de seguro le haría confesar sus ocultos sentimientos hacia el pelirrojo y ella era pésima mintiendo así que se optó por la segunda opción. –Escojo reto –esta fue la peor elección que había hecho en su vida.
—Te reto a que le des un beso apasionado a Hans –dijo Kristoff frotando sus manos.
—¡Ni por un millón de dólares lo hago! –gritó Elsa. -¡No besaré a ese idiota con labios de rana!
—Vamos Elsa debes cumplir con el desafío –sonrió el pelirrojo ante el sonrojo de la joven. –Si no, tendrás una penitencia.
No quería pagar la penitencia, temía de lo que fuera. Lo meditó unos segundos. Tomó con fuerza la camiseta de Hans y unió sus labios contra los suyos a la fuerza. Hans quedó sorprendido ante su repentina acción y rodeó su cintura mientras ladeaba su cabeza para intensificar el beso. Como el desafío lo imponía, debía ser apasionado y largo.
Lentamente ambos se dejaron llevar por el beso frente a la mirada de sus compañeros asombrados. Anna codeó a Kristoff y le susurró al oído. –Oye Kristoff, ¿Y cuál era la penitencia?
—Solo debían comer un chile picante en frente de todos.
Anna miró confundida al rubio y luego a la pareja besándose. –Yo hubiera escogido la penitencia –exclamó alzando los hombros.
¡Las ideas locas no se le acaban a Tica! Ella siempre tan única y genial. Como siempre sacandome una sonrisita con tus prompts o ideas. Ay, juro que cuando te vuelva a ver te mandaré directamente al psiquiatra xD
Nooo! Solo dos días y este reto se acaba D: Pero como todo lo bueno siempre debe haber un final. Muchas gracias por su apoyo chicos, hacen que me alegre mucho :D
Bueno me iré a escuchar canciones cortavenas y a golpear a mi almohada para desahgarme xD. Cuchillos y besitos para todos LOL
