Hola de nuevo perdón por la demora, espero que les guste el nuevo capítulo.

Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto, solo la historia es mía y una que otro personaje que tenga que añadir por ahí.

Capítulo 4

POV Hinata

A pesar del estado de letargo en el que me encontraba podía recordar perfectamente los acontecimientos del día anterior, es por eso que cuando trate de levantarme de la cama no me sorprendió sentir un brazo aferrado a mi cintura. Al tratar otra vez de pararme y fallar en el intento decidí quedarme a descansar, a pesar de haber dormido seguía cansada.

Lo que si me sorprendió fue que al empezar a removerme para estar en una posición más cómoda, Gaara empezó a ejercer más fuerza en su agarre y me presiono contra él, al estar completamente mi espalda pegada a su pecho, pude sentir todo el contorno de su cuerpo y me di cuenta que los dos sigue estábamos desnudos.

Pude sentir como él también se removía haciendo que su miembro se restregara contra mis nalgas, aun siendo su esposa y a pesar de lo que habíamos hecho la noche pasada me puse completamente roja.

Deje de moverme viendo que eso solo hacía que su miembro se pudiera duro y trate de relajarme, a pesar de la incomodidad inicial empecé a volver a sentir mucho cansancio pero entonces Gaara volvió a presionar fuertemente su brazo en mi cintura, entonces decidí que era mejor tratar de despertarlo.

-¿Gaara?, despierta ya es de día- susurre tratando de torcer mi cara para poder verlo.

-Mmmmmm- de repente puso su cara en medio de mi cuello haciéndome muchas cosquillas cada vez que respiraba, haciendo que se movieran mis cabellos. Al ver que o se levantaba con mucho esfuerzo logre ponerme de espaldas a la cama, levante la mano para acariciarle la cara, estaba segura de que ese gesto se convertiría en una costumbre.

-Gaara despierta.

-Humm, ¿Hinata?- dijo levantado su cara del hueco entre mi hombro y mi cuello, me miro con los ojos adormilados, para después sonreír muy levemente-No fue un sueño, eres mía- susurro antes de volver a cerrarlos.

Puso la mitad de su cuerpo sobre mí, haciendo que su cara este a la altura de mis pechos, donde se acomodó para volver a dormir.

Por un momento no pude reaccionar, ahora sé que a Gaara le cuesta levantare todas las mañanas, extrañamente ya no me sentía nada incomoda, creo que estaba comenzando a acostumbrarme que existiera contacto físico entre nosotros, después de todo somos esposos.

Moví mis manos hacia su espalda donde trace movimientos circulares, pude sentir como poco a poco Gaara estaba más y más consiente, levanto levemente la cabeza y al darse cuenta donde estaba pude ver como abría grandemente los ojos, para después separarse rápidamente de mí hasta irse hasta la otra esquina de la cama.

-Lo siento mucho Hinata, no era mi intensión ponerte incomoda-rápidamente trato de excusarse.

-No tienes por qué disculparte Gaara, solo quería levantarte para ir a desayunar.

-Si claro, en cuanto estemos listos podemos bajar a desayunar- dijo un poco más tranquilo, al ver que yo no estaba ofendida.

Me fui levantando de la cama, hasta que recordé que estaba desnuda, entonces voltee la cabeza hacia él y vi que miraba hacia el otro costado de la habitación, seguramente para darme privacidad, tome rápidamente la ropa que llevaría puesta de una de mis maletas y entre en el baño.

POV Gaara

Dios, era un completo pervertido, no podía imaginar cuan incomoda se debía de haber sentido Hinata cuando estaba sobre ella…

Deja de lamentarte, el único que aquí se siente incómodo eres tú, ella ya acepto la situación. Tienes un serio problema mocoso, parece que siempre quieres sentirte que las personas sigue te detestan.

Cállate ella estaba incomoda, estoy seguro de que así fue.

Tal vez se puso un poco incomoda, pero fue porque actuaste como si nunca la hubieras visto desnuda. Tienes que acomodarte a la situación, además una de las razones por las que te casaste con ella fue para tener un hijo, así que la veras mucho tiempo desnuda, deja de actuar como si la hubieras violado.

Acepto que me puse un poco nervioso cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo, pero no me vuelvas a recordar por que los viejos desgraciados del concejo hicieron el compromiso, parece como si solo la quisiera como incubadora.

Me levante de la cama y me puse un pantalón y después escogí la ropa que me pondría, y espere pacientemente a que Hinata saliera del baño, feliz de que el Shukaku no intentara volver a hablarme, aunque me irritaba sabía que tenía razón, tendría que esforzarme para no volver a actuar como un idiota como cuando me desperté sobre el pecho de Hinata.

-Gaara ya puedes utilizar el baño- dijo Hinata en cuanto salió.

-Terminare de alistarme rápido y después iremos a desayunar- dije.

-Claro, no te apures tanto todavía es temprano.

En cuanto salí del baño nos dirigimos a la planta baja del hotel donde nos habíamos hospedado mis hermanos y yo, solo que cuando llegue con Hinata después de la fiesta habían cambiado mi cuarto por uno más grande y en otro piso.

-Gaara puedes sentarte aquí- grito Kankuro moviendo los brazos sobre su cabeza.

Tome de la mano de Hinata para dirigirla hacia la mesa donde se encontraba Kankuro, sentí muchos cosquilleos en el momento en que mi mano hizo contacto con la suya.

-Buenos días hermanito, ¿amaneciste bien? Buenos días cuñada- dijo Kankuro cuando estábamos a punto de sentarnos.

-Buenos días Kankuro-kun.

-¿Dónde está Temari?- pregunte inmediatamente ignorando su pregunta.

-Está recibiendo una carta que llego de Suna, pronto volverá, escogí el desayuno para ustedes dos- dijo pasándonos dos platos con comida.

-Gracias Kankuro-kun.

No me moleste en agradecerle, sospechaba que con cualquier palabra que dijera él la utilizaría para hablar de la noche que pase con Hinata, y yo no iba a contarle nada y menos delante de ella.

-Gaara que bueno que te levantaste tenemos que partir lo más rápido posible a Suna-dijo Temari en cuanto llego en frente de la mesa que ocupábamos- Hola Hinata.

-Pensé que íbamos a quedarnos dos o tres días más.

-No será posible, según lo que informaron una aldea vecina está amenazando a Suna, después de saber que tú no estabas ahí. No creo que hagan nada en cuanto lleguemos, nadie se atrevería a retarte a un batalla por mas habilidosos que fueran.

-Partiremos en cuanto termine mis asuntos con la Hokage- respondí en cuanto vi la cara de tristeza de Hinata, quise quedarme más tiempo por ella, pero no podía dejar a Suna sin protección- Terminare los asuntos son la Hokage hasta un poco más del medio día, puedes ir a despedirte de tus amigos hasta mientras. Pero no te pongas triste te juro que volveremos y no dejaras de verlos-le susurre a Hinata para que quitara esa cara.

-Gracias Gaara, nos vemos aquí en a la una- respondió con una pequeña sonrisa, levantándose y dándome un beso en la mejilla- Hasta luego Temari, Kankuro-kun.

-¿A dónde va, te está abandonando?- dijo Kankuro sin dejar de ver hacia donde se dirigía.

-Claro que no, solo está yendo a despedirse de sus amigos, nos veremos aquí al medio día- dije un poco molesto al pensar en la posibilidad de que Hinata no volviera.

¿No crees que deberíamos vigilarla? tal vez tu hermano tenga razón.

No, confió en ella.

-.-.-.-.-.-.-

En cuanto termine de hablar de las exportaciones que haría Suna hacia Konoha estaba listo para irme, desesperado por encontrarme con Hinata, ya que el Shukaku había estado atormentándome toda la reunión, planteándome diferentes escenarios donde Hinata no volvía, y hasta hizo un plan para ir en su búsqueda, y llevarla a la fuerza hasta Suna.

-Como eso es todo, me retiro Hokage-sama-me levante del asiento listo para irme.

-Espera un momento Gaara, ahora quiero hablar sobre tu matrimonio- en cuanto pronuncio mi nombre en vez de decirme Kazekage sabía que estaba más seria que en todas nuestras reuniones.

-Hokage tengo que preparar mi salida inmediata a Suna, no tengo tiempo en este momento- dije tratando de librarme de la situación, todavía sin sentarme.

-Esto solo tomara un momento Gaara, siéntate- espero a que tomara asiento, ya aceptando que no iba a poder salir de allí.

Vamos muchacho tienes el mismo grado que ella, no creo que le importe si salimos por la fuerza

A pesar de que tenemos el mismo grado es mayor que yo y tengo que respetarla.

Estoy seguro que si insinúas algo sobre su edad ella te golpeara hasta dejarte inconsciente.

-Tú sabes que no estoy de acuerdo con tu casamiento con Hinata, esa niña ya sufrió demasiado, no se merecía que su padre prácticamente la regalara, para el dichoso beneficio de su clan así que quiero dejar algunas cosas claras…

-Hokage a mi parecer usted no tiene nada de qué preocuparse- le interrumpí tratando de que se diera cuenta que no tenía ninguna intención de lastimarla, así saldría más rápido- le aseguro que yo la tratare con más respeto que como la trataban en su casa.

-Estoy segura que tú la trataras bien, pero aun así quiero que me escuches. No solo estoy preocupada por ella, tú también fuiste obligado a casarte, y no quiero que el mal comienzo que tuvieron arruine su vida de casados…

-Le aseguro que haré todo lo posible para que esto funcione, a pesar que no lo demuestre siento mucho afecto por Hinata, no importa el comienzo porque estoy seguro que ella también está igual de decidida a que esta relación funcione, repito no tiene nada de qué preocuparse.

-Bueno parece que no me escucharas, pero recuerda que Hinata nunca se quejara si algo le molesta, se cómo es y siempre trata que todo esté bien a su alrededor no importa que ella no sea feliz. Tendrás que estar atento a todas sus señales, porque ella nunca te lo dirá.

-Hinata será feliz-con esa última oración me levante sin esperar su permiso- hasta luego Hokage-sama.

-Espero que les vaya bien.

POV Hinata

Hace como una hora que habíamos partido de Konoha, hace como una hora que ya no veía las puertas de mi hogar, estaba triste pero no quería demostrarlo, sabía que Gaara había hecho todo lo posible para que yo no estaría triste y no quería que pensara que sus esfuerzos no habían resultado. Aunque mi tristeza no solo se debía a el abandono de mi hogar, sino que también a la última conversación que tuve con mi hermana cuando fui a la mansión para despedirme de mi primo, pero estaba decidida a olvidarme de las cosas tan crueles que me dijo

-Hinata ¿estás bien, no te paso nada anoche?- me pregunto Temari en cuanto nos quedamos las dos más atrás que Gaara y Kankuro.

-Todo salió bien Temari, no tienes por qué preocuparte.

-Por la forma en que se comportaron en la mañana estaba casi segura de que estabas bien, pero tenía que asegurarme…

-Y querida cuñada, ¿Cuándo tendré un sobrinito?- interrumpió de repente Kankuro nuestra conversación.

-Yo-yo n-no…

-Kankuro no molestes a mi esposa, nosotros decidiremos cuando será el tiempo de tener hijos.

-Pero con lo que hicieron anoche, tal vez ya viene uno en camino y…

-Cierra la boca Kankuro- dijo Temari antes de darle un golpe en la cabeza.

-.-.-.-.-.-.-.-

Habíamos caminada por unos tres días, a la mañana siguiente llegaríamos a Suna, teníamos tres tiendas para acampar por las noches y las primeras veces que dormía con Gaara, él había estado un poco incómodo, pero siempre amanecía en sus brazos, ahora el no reaccionaba de manera exagerada si despertábamos en una posición rara, la mayoría de las veces con su cara enterrada en mis pechos.

-Deberíamos buscar un lugar donde acampar, pronto empezara a llover y se podrían mojar las tiendas- dijo Gaara viendo el cielo.

-Hay que seguir avanzando recuerdo que había una cueva muy grande por aquí- respondió Temari. Justo como ella lo había dicho encontramos una cueva lo suficientemente honda para que entren solo dos tiendas, pero era mejor que nada.

-Temari dormirás con Kankuro esta noche- dijo simplemente Gaara al ver la dimensión de la cueva.

-¡No!, ¿puedo dormir con Hinata? Kankuro ronca muy fuerte me quedare sorda.

-No.

-¿Por qué?-pregunto Temari pateando el piso.

-Por qué Kankuro ronca muy fuerte-respondió simplemente Gaara, sin dejar que el pataleo de Temari cambie la expresión de su cara.

-Hey, soy su hermano y vivimos en la misma casa, deberían estar acostumbrados- respondió

Kankuro que parecía ofendido.

-¿Quién podría acostumbrarse a eso?, por eso ahora mi habitación no está al lado de la tuya- dijo Gaara empezando a armar una tienda.

-Yo no escuche nada ninguna noche- dije tratando de recordar sonidos de ronquidos.

-Eso es porque tú te duermes rápido, justo antes que el empiece a roncar, además tienes el sueño pesado-me explico Gaara en cuanto me acerque a él para ayudarlo a armar nuestra tienda.

Después de tener una cena ligera, ya que nos estábamos quedando sin provisiones por ser el último día, nos preparamos para dormir. Ya acostada espere a que Gaara llegara para desearle buenas noches.

-Deberías haber estar durmiendo, mañana estarás cansada-dijo Gaara en cuanto entro a la tienda.

-Eso también se aplicaría a ti, porque también estas despierto.

-Yo estoy acostumbrado a estar despierto, tu no, dúreme- replico Gaara mientras se acostaba a mi lado, de costado para verme a los ojos.

-Solo quería desearte buena noche- dije un poco molesta para después voltearme y darle la espalda, porque parecía no importarle los pequeños detalles que yo tenía con él.

-Buena noche- pese que se dormiría pero en vez de eso me sujeto por la cintura y acerco mi cara a mi cuello- no estés enojada, gracias por esperarme- dijo y después me dio un beso en la mejilla.

Yo me volví a voltear feliz de que él se diera cuenta que estaba enojada, y tratara de solucionarlo. En el momento en que me acercaba a darle un beso, escuche un fuerte ronquido, que se escuchó a pesar de la fuerte lluvia que caía, además estaba segura de que escuche a Temari gritar de frustración.

Me carcajee sin poder evitarlo arruinando el momento en el que estábamos Gaara y yo.

-Sí que ronca fuerte-dije después de que tranquilice un poco, pero sin borrar la sonrisa de mi rostro.

Como si nada hubiera pasado Gaara sujeto mi rostro y lo acerco al suyo, me beso de manera lenta explorando mi boca en cuanto logro que la abriera después de morderme suavemente el labio inferior.

En ese momento el sonido de los ronquidos solo paso a ser uno tan insignificante como el sonido de la lluvia que había aumentado.

Gaara de manera lenta se fue posicionando sobre mí, entre mis piernas que automáticamente había abierto en cuanto vi sus intenciones. Fue bajando sus besos hasta mi cuello, donde estaba segura que dejo una marca, me quito la toda la parte superior de mi ropa quedando mis pechos al aire, besándolos inmediatamente. Él también se fue quitando sus ropas hasta que quedo solo en ropa interior.

-Gaara no podemos hacer esto aquí, tus hermanos podrían escucharnos- dije rápidamente puede pensar con un poco de claridad.

-Con los ronquidos de Kankuro y la lluvia estoy seguro que no nos oirán- dijo Gaara mientras me quitaba la ropa interior- por favor no me obligues a parar, te necesito.

Su suplica acabo con todas las dudas que tenía, él también se quitó la última ropa que le quedaba. Me miro en cuanto posiciono su miembro en mi entrada como pidiéndome permiso, asentí y el lentamente fue penetrándome, haciendo que cerrara los ojos por la sensación de tenerlo dentro de mí.

Fue penetrándome de manera muy lenta, tal vez porque sigue temía hacerme daño como la vez anterior.

Pero hubo en cierto momento pude ver en su rostro que ya no se pudo resistir, y besándome de manera ruda fue aumentando el ritmo de sus arremetidas, causando que soltara varios gemidos que ya parecían pequeños gritos, por las increíbles sensaciones que me producía hacer el amor con él.

De manera inconsciente yo también fui moviendo las caderas, haciendo que Gaara también gimiera pero de manera un poco más silenciosa que yo, sentí como mi clímax estaba cerca y presione mis manos fuertemente contra su espalda, Gaara al notarlo acelero sus arremetidas haciendo que llegara al orgasmo soltando un último gemido.

Gaara al parecer no había llegado, así que siguió penetrándome hasta que pude sentir como otro orgasmo se formaba en mi vientre, esta vez más fuerte que el anterior. Llegue al orgasmo por segunda vez, soltando un fuerte grito que no pude evitar, esta vez el bajo sus manos hacia mis caderas, donde me sujeto fuertemente, y después de unas pocas arremetidas más pude sentir su cálida esencia derramarse en mi interior, y como la primera vez Gaara hizo que sus caderas se quedaran pegadas a las mías, haciendo que todo su semen se quedara en mi interior.

Cuando nuestras respiraciones se calmaron Gaara fue saliendo lentamente de mi interior y se puso a mi lado, sigue sujetándome de la cadera me acerco a él para dormir pegada a su pecho, y después nos tapó con las sabanas, muy cansada fui dejando que el sueño me ganara, pero antes de caer en la inconciencia sentí como Gaara me daba un beso en la frente y murmuraba un buenas noches.

-.-.-.-.-.-.-.-

Como cada vez que levantaba después de haberme casado son Gaara, él estaba con la mitad superior de su cuerpo sobre mí y con la cara en medio de mis pechos, tal vez era muy temprano porque no escuchaba a Temari ni a Kankuro haciendo algo fuera de la tienda, así que decidí no levantar a Gaara.

A pesar de mis buenas intenciones de dejarlo dormir, cuando levante mi mano para acariciar su cabello, en cuanto lo toque el abrió lentamente los ojos, todavía un poco somnoliento, esta vez al darse cuenta en la posición en que estaba no se separó, sino que levanto la cara para volver a besarme.

-Buen día- dijo después de separarse de mí.

-Buen día.

-Estoy volviéndome perezoso gracias a ti, siempre me levanto antes del amanecer, ahora tú siempre te despiertas antes que yo.

-¿Por qué siempre te despertabas antes del amanecer, tenías mucho trabajo?

-No, a pesar que el trabajo de Kazekage es muy pesado, siempre he podido cumplir con ese deber sin problemas, pero creo que ahora me gusta despertar más tarde porque tengo una razón para quedarme en la cama, además me encanta como me despiertas con caricias- me explico, para después volver a posar su cabeza sobre mis pechos.

Me sonroje por su cometario que por su acción, y me di cuenta que Gaara si tomaba en cuenta las pequeñas cosas que hacía, tal vez no lo expresaba porque no estaba acostumbrado a ello.

-Deberíamos levantarnos, mientras más rápido lleguemos a Suna será mejor- dijo después de un momento en el que creí que se había vuelto a dormir,

-Si tienes razón, preparare las cosas-dije para después dejar de acaricia su cabello, Gaara se sentó y en cuanto yo hice ademan de levantarme, me jalo de vuelta a él para darme un beso muy apasionado.

-.-.-.-.-.-.-.-

Hace tiempo que ya se veía desde lejos a Suna, y a cada momento Kankuro me mandaba miradas, como diciendo que sabía lo que había hecho en la noche con Gaara.

-Hermanito dormiste bien, ¿no estas cansado?- pregunto de repente Kankuro, estaba segura de que nos había escuchado.

-Dormí bien-respondido de manera simple Gaara.

-No creo porque hicieron más ruido que mis ronqui…

-Deja de molestarlos Kankuro, son esposos pueden hacer lo que quieran- trato de defenderme Temari cuando vio que estaba muy sonrojada y a punto de desmallarme.

-Lo que nosotros hagamos no es asunto tuyo Kankuro- dijo Gaara, pero como yo estaba a su lado pude ver como se sonrojaba ligeramente, él también estaba avergonzado a pesar de sus palabras.

-Pero cuando lleguemos, espero que estén aún más lejos de mi cuarto, quiero poder dormir bien.

-Gaara olvide preguntarte si te quedaras con nosotros o buscaras otra casa- exclamo Temari en cuanto ya estábamos traspasando los límites de Suna y entrabamos a una zona que parecía un mercado, cada vez que pasaba alguien saludaba a Gaara y a sus hermanos y a mí también, aunque estaba segura que no sabían que había contraído matrimonio con él, por lo rápido que se hizo todo.

-Me quedare en la casa.

-Entonces tu ve amostrarle Suna a Hinata, mientras hago preparar un habitación más grande, Hinata dame tu mochila, ¿Cuándo llegaran tus demás cosas?-dijo Temari mientras raídamente me quitaba la mochila donde lleve lo indispensable para el viaje.

-Yo creo que llegaran en menos de una semana, cuando mi padre tenga tiempo de mandar a alguien para que me las traiga.

-Bueno nos vemos para el almuerzo, llévala a conocer el lugar Gaara- dijo Temari mientras se alejaba llevándose a Kankuro con ella.

-¿Te importa si vamos primero a mi oficina?, tengo que arreglar unas cosas no me llevara mucho tiempo-dijo Gaara, para después tomarme de la mano y guiarme.

Pasamos por un montón de lugares donde todos saludaban a Gaara, y miraban de manera extrañada nuestras manos unidas.

Cunando llegamos a su oficina, en cuanto abrió las puertas, una chica de más o menos nuestra edad, se lanzó hacia el para darle un abrazo, sin reparar en mí en ningún momento y haciendo que nuestras manos se soltaran.

En cuanto vi eso sentí la misma punzada que sentía en mi pecho todas las veces que veía a Naruto tratando de llamar la atención de Sakura.

-Sensei lo extrañe mucho, no me vuelva a mandar a una misión tan larga- dijo la chica con un tono lastimero, después de que Gaara la apartara con cierto fastidio, en cuanto vi su cara me alegre de saber que esa chica en cierta manera le molestaba, y no estaba contento con el contacto que tuvieron. En cuanto se alejó de ella volvió a tomar mi mano.

-¿Quién es ella, Sensei?- frunció el ceño la chica, en cuanto miro nuestras manos unidas, para después mirarme a la cara, y estaba segura de que si Gaara no estaría presente, intentaría matarme en ese mismo instante.

Gracias por leer.

Estoy segura de que muchas de ustedes saben quién es la que apareció en el último momento.

Espero que me digan que le pareció este capítulo. XD