El pasillo se encontraba abarrotado de gente, podía vislumbrar a lo lejos la negra cabellera de su amigo Harry. Su relación con ellos no estaba deteriorada, pero ignoraban en su mayoría lo que le sucedía a ella con Malfoy, una cosa era aceptarlo por las buenas y otra era celebrar su relación, no es que ellos supieran mucho, hasta donde recordaban eran solo amigos, Hermione no se atrevía a comentarles que mantenía mucho más que amistad con él, en cuanto a Ron la trataba como si nada hubiera pasado, prefería ignorar, cegarse, evitaba pensar todo lo que fuera referente a Malfoy y Hermione. Ginny, era caso aparte, trataba de sonsacarle toda la información posible, pero no lo lograba, ella podía ser muy reservada cuando se lo proponía, todo un misterio.

Los días pasaron entre jugueteos en desiertos pasillos, aventuras en la torre de astronomía, en los cuartos de limpieza, en aulas vacías. Estaban a dos días de año nuevo cuando tenían que marchar a sus casas, Malfoy se iba a Australia con su familia a celebrar allí el nuevo año, Hermione por su parte, la pasaría en su casa con sus padres y varios de sus familiares que se reunirían con ellos ese año. Su entusiasmo iba en aumento, a pesar de que no iba a ver a Malfoy por mucho tiempo, iba a ver a familiares que tenia años sin ver.

Planearon encontrarse en el 3er piso para despedirse, ella caminando lo más rápido que pudo se dirigió hasta allí, se le estaba haciendo tarde y pronto las carrosas partirían para trasladarlos hasta la estación en donde se encontraba su tren de regreso al mundo muggle, casi llegando hacia su cometido una persona la interceptó, logró frenar justo a tiempo antes de llevársela por delante.

-¡Ey!- exclamó reteniéndola con sus manos-¿Por qué tan deprisa?

-¡William hola!-saludó un poco más fuerte de lo que hubiera querido-¿Qué haces por aquí?

-Venía de ver a una amiga, estaba por aquí en uno de los salones practicando un hechizo y decidí ayudarla, ¿y tú? ¿Qué te trae por estos lares?

-Andaba recorriendo los pasillos, como hoy me voy quise dar una última pasada-mintió rápidamente-pero no te molesto mas, puedes dirigirte a donde ibas, yo…seguiré con mi recorrido- señalo hacia el frente mientras estratégicamente daba unos pasos disimulados.

-Hermione espera-la tomó de la mano para voltearla- no hemos hablado mucho desde el problema con Malfoy, solo hemos cruzado unas cuantas palabras, ya ni te veo, siempre estas desaparecida, yo…

-He estado ocupada- respondió apenada, lograba darse cuenta en ese momento que él tenía razón, no había logrado mantener un balance entre sus amistades y Malfoy.

-Eso supongo, para que desaparezcas tan drásticamente y te olvides de mi- agregó con una sonrisa triste y agregándole un poco de drama para que ella riera.

-Lo sé lo sé lo sé, lo siento tanto- se disculpó juntando sus manos-no era mi intención, prometo cuando vuelva pasar contigo mucho tiempo…igual que con Harry, Ginny y Ron-murmuró por lo bajo.

-Eso espero, en verdad extraño hablar contigo-la atrajo hacia sí y le dio un fuerte abrazo- tu más que nadie sabe lo mucho que me importas- continuó mirándola a los ojos.

"¡Culpa, Culpa, Culpa, sal de mi!", pensaba una y otra vez, se sentía tan mal por él y ¡ni siquiera había pensado en sus amigos!, era una terrible compañera.

-Eso también lo sé- dijo colocándole una mano en la mejilla- Prometo enviarte cuando este en casa ¿ok? - le dió un beso en la mejilla para después darle un abrazo más fuerte que el de él- Ahora aquí es donde nos separamos, falta poco para irme y quiero terminar con mi recorrido.

-Es algo imposible que termines antes de la hora si vas a recorrer todo el castillo- observó con ojo crítico-¿por qué el tercer piso? ¿Porqué te interesa tanto?-indagó curioso.

¡Mike y sus preguntas!, pensó.

-Bueno...porqué hasta aquí puedo llegar, me gusta este…piso, tan solitario y tan espacioso-explicó dudosa. ¡Maldición estaba perdiendo las tácticas!- además puedo pensar.

El la miró con recelo, durante rato estuvo examinándola con una mirada calculadora, cuando ella empezó a sentir que las llamaradas de la culpabilidad aumentaban y manchaban su cara de un tenue color carmesí, él preguntó:

-¿Deseas que te acompañe?

¿Era en serio?, pensó indignada.

-No, estoy bien gracias, creo que deseo caminar sola, tu sabes…es mejor pensar sola que acompañada- forzó una sonrisa pero no fue correspondida, solo se volteó sin decir nada y se marchó.

-Hasta luego Hermione-escuchó a lo lejos, sabía que él estaba enfadado con ella, debió haberse dado cuenta que mentía porque antes de que él se volteara pudo ver la decepción marcada en su rostro. Debía hablar con Malfoy, estaba perdiendo su vida, no tanto su vida, sino su esencia, lo que era ella, no podía permitir que eso avanzara de esa manera, necesitaba una solución y rápido.

Siguió derecho por el pasillo sin mirar atrás, solo tenía que cruzar la esquina que se encontraba a unos pasos, seguir adelante y llegaría a donde él la esperaba. Al cruzar esa esquina trató de seguir derecho pero una figura recostada a la pared de brazos cruzados la hizo dar un salto del susto. Se tocó el corazón con la mano para ver si seguía allí, uno de esos días los nervios la matarían.

-Malfoy me has asustado- dijo respirando con dificultad.

-Lo siento, no era mi intención- dijo sin ninguna expresión en su rostro, no se había movido ni un ápice de cómo estaba.

-No importa, ¿Qué haces por aquí?, pensé que estarías esperándome donde quedamos- indagó aturdida.

-Si lo sé, salí para ver si te encontraba por el camino.

-¿Cuánto tiempo llevas aquí?- preguntó.

-Lo suficiente como para escuchar gran parte de tu conversación con Mackenzie- se separó de la pared para erguirse completamente en su metro ochenta.

-Ah- murmuró ella sin saber que decir.

-Sí, Ah- repitió con sorna, al ver que ella no decía nada prosiguió- ¿ay algo que quieras decirme?

-¿Algo que quiera decirte?- repitió- no, nada que yo sepa, al menos claro que tú quieras saber algo - agregó adivinando sus pensamientos.

-La verdad si quiero-respondió resignado- es una pregunta simple y sencilla sin muchas complicaciones…

-Ve al grano Malfoy- interrumpió alzando una ceja.

-¿Qué sientes por Mackenzie?- preguntó sin reparos.

-¿Q-que?-tartamudeó- C-creo no entenderte.

-¿Qué sientes por Mackenzie?- preguntó acercándose con un brillo peligroso en sus ojos.

-¿Qué clase de pregunta es esa?

-Una pregunta no se responde con otra Granger- meneó la cabeza de forma reprobatoria.

-Se que no pero, no entiendo, ¿Por qué?-lo miró retrocediendo a cada paso que el daba-Yo por él no siento nada más que amistad, una profunda amistad- respondió sin ninguna complicación.

El se detuvo como si algo lo hubiera paralizado, en su cara se dibujo una pequeña sonrisa que no logró ocultar a tiempo para que ella no la viera.

-¿Qué?-preguntó empezando a exasperarse- No sé ni para que lo preguntas cuando tú mismo sabes la respuesta- se quejó incómoda.

-A veces me entran las dudas, soy un hombre.

-¿Eso que tiene que ver?-preguntó mirándolo incrédula.

-No lo sé, pero algo de importancia debe de tener- respondió encogiéndose de hombros. Tras un corto silencio continuó- así que…pasarás tiempo con él ¿no?

-¿No te perdiste nada de la conversación cierto?-preguntó con pesar.

-No, ni un poco- afirmó.

-Pues, eso es lo que voy a intentar- dijo respondiendo a su comentario anterior- he estado alejada de todas mis amistades, ya no me ven la cara, no saben como estoy, como ha estado mi día, no se controlar esto, venía precisamente a hablar contigo.

-¿Qué es exactamente lo que me quieres decir?

-Debemos solucionar esto- respondió con simpleza.

-¿Qué idea tienes para que esto se solucione?- preguntó.

Ella se preparó psicológicamente durante un minuto para decir lo que tenía en mente:

-O estamos juntos a la luz pública o no lo estamos, es así de sencillo.