-¡Lo haremos!- exclamó un poco más entusiasmado- ¡Lo lograremos!
-¡Si, lo lograremos!- corroboró ella alzando los brazos con entusiasmo, cuando estuvo cerca de él de nuevo.
-¡Sí!
-¡Sí!-repitió Hermione.
-¡Podremos hacerlo!
-¡Claro que sí!- le dio la razón.
-¡Sin miedo!
-¡Sin remordimientos!
-¡Sin escondernos!
-¡Sin... Sin...! Creo que necesito sentarme- completó al sentir que le faltaba el aire.
-Yo también- dijo sintiéndose igual.
Se sentaron los dos en el suelo con pesadez, sintiéndose por un lado satisfechos y por otro asustados, anticipados y algo entusiasmados, eran todo un revoltijo de sensaciones.
Se creó un denso silencio entre ellos, mientras pensaban, dándole la vuelta a todo el asunto, se irían a sus casas dentro de pocos minutos, quizás y hasta estuvieran ya retrasados para llegar a tiempo a las carrozas que los dirigiría hasta el andén 9 y 3/4.
-Deberíamos pensar bien cómo vamos a hacer, me encantaría hacerlo ahora pero creo que vamos tarde y deberíamos ir en camino si queremos llegar por lo menos a tiempo- interrumpió el silencio. Se levantó con la ayuda de la pared, posó sus manos en ella y moviendo sus piernas estuvo en pie. Le ofreció la mano a ella para ayudarla a levantarse del suelo, suspirando, ella la aceptó.
-Aquí es donde debería decir: Si tratas de escapar de esto Malfoy, no te saldrás con la tuya - reclamó con una pesarosa sonrisa sin muchos ánimos.
-No- negó- aquí es donde deberías darme un beso y un abrazo antes de irnos.
-¿Por qué no lo haces tú? - replico algo divertida e indignada.
-Porque creo que estoy algo débil y no creo poder llegar a tus labios para salvarme antes de que me desmaye- fingió dramatismo - hablando en serio, deberías hacerlo. - dijo serio.
-¿Y ganar tú la batalla?- rio sarcástica- no gracias Malfoy, paso- cruzo sus brazos mientras caminaba frente a él, se volteó para dirigirle una mirada coqueta que solo estaba creada y destinada para él, cuando ella quería algo en específico: sexo.
- No me hagas esto - se quejó mirando al techo - no tenemos mucho tiempo- la miró suplicante.
- No se - se miró las uñas de las manos con arrogancia fingiendo desinterés- unos veinte minutos bastarían, si tan solo supiéramos el camino de uno de los pasadizos que nos llevarían a las carrozas en un instante- suspiró con falso pesar- pero ¿no existe cierto pasadizo?- abrió los ojos como si estuviera impresionada.
"¡Claro! ¿Cómo lo pudo haber olvidado?", se reprochó el mismo. La idea se le ocurrió a ella justo cuando se levantaron del suelo, pensaba que si no se apuraba llegaría tarde, así que su mente empezó a maquinar miles de atajos y como si de una lámpara se tratara se prendió su cerebro acordándose del pasadizo el cual una vez vio en el mapa de Harry, quedaba en ese mismo piso y los llevaría directo a las carrozas ¡en solo cuestión de minutos!
Hermione le había comentado muchos de esos pasadizos a él, incluso lo había acompañado a explorarlos, por otra parte el le había mostrado varias zonas del castillo que no había llegado a conocer, era como si hubieran compartido secretos.
Regresando a la realidad Malfoy ladeó una sonrisa y como un tigre que casa a su presa se lanzó sobre ella hambriento.
-Te estábamos esperando- dijo Ginny al verla llegar al compartimiento del tren donde se encontraban ellos.
-¿Dónde estabas?- preguntó Ron con la boca llena de chocolate. Puso una mueca de desagrado al ver como él chocolate estaba casi destrozado en su boca.
-No hables con la boca llena Ronald- lo regañó como siempre mientras se sentaba junto a Harry- O por lo menos tápatela cuando quieras hablar- Ron puso los ojos en blanco al verla tan fastidiosa.
-¿Dónde estabas?- repitió después de tragar sonoramente.
-Estaba despidiéndome de… Malfoy- dudó al decírselo, no sabía si querían saberlo, pero si iban a salir a la luz pública como pareja deberían irse acostumbrando.
-Estúpido Hurón albino- masculló Ron malhumorado- no entiendo cómo puedes ser amiga de él después de lo que paso entre…ustedes y después de que te haya hecho la vida imposible y también después de que hayan peleado hace poco en frente de…
-Podemos perdonar a las personas ¿sabías?
-¿El te pidió disculpas?- replicó.
-Bueno… no exactamente pero...
-Entonces ¿Cómo puedes decir que lo has perdonado?-interrumpió Harry un poco indignado- Ni siquiera te ha pedido disculpas, no sé ni siquiera como puedes pasar tiempo con él cuando es un completo imbécil que solamente sabe hablar de lo "maravilloso que es"-simuló entre comillas- y de lo adinerado que son sus padres.
-Y me quitaría una…mi apellido- repuso Ron- a que en vez de pasar el tiempo en la biblioteca, como dices, la pasas con él, pareciera que no te importáramos.
-¡¿Cómo puedes decir eso Ronald?!- preguntó mirándolo escandalizada, ¿Cómo podía creer eso?, quizás fuera porque andaba algo distanciada, pero de allí a que él creyera que ellos no les importaban era demasiado. Sabían, sin necesidad de que se lo dijeran, que ella haría lo que fuera por ellos.
"Excepto dejar de ver a Malfoy", susurró una vocecita en su enredada cabeza.
-Pues diciéndolo, es cierto- se cruzó de brazos. La miraba furioso, los había lastimado, así Harry quisiera aparentarlo con una máscara de tranquilidad, sabía que él también sentía lo mismo.
-¿Tu también piensas lo mismo?-cuestionó mirando altivamente a Harry.
-Pues…-inhalo una gran bocanada de aire mientras alzaba los hombros- pasas más tiempo con él que con nosotros, te recuerdo todo lo que pasamos juntos Hermione, no creo que sea justo que nos hagas esto a nosotros.
Sentía un picor reconocible en sus ojos, claro que sabía por todo lo que habían pasado, pero no creían que ellos estuvieran siendo justos con ella.
-Me imagino que tu también estas de su parte ¿no Ginny?- indagó evitando derramar una lágrima frente a ellos.
-¡Sabes muy bien que no!- exclamó.
-¡Oye!- se quejó Ron al mismo tiempo que Harry volteaba su mirada hacia ella impresionado.
-Pues es cierto, ¿Qué pensaban? ¿Qué los iba a apoyar en esto?- bufó- por favor, no están siendo justos con ella. ¡Por Merlín mírenla! Se ve que está sufriendo por lo que está pasando- todos dirigieron su mirada hacia ella, provocando que sus mejillas se sonrojaran. No querían que la tomaran como dramática, era lo último que esperaba.
Harry retiró sus lentes mientras se restregaba los ojos, Ron por su parte la miraba examinándola, como buscando una señal de que en verdad sufría, Hermione no podía soportarlo más, cada vez la ponían más nerviosa.
-Váyanse al demonio- masculló irritada antes de salir del compartimiento, cerrando la puerta con todas sus fuerzas.
"¡Idiotas, idiotas, idiotas, idiotas!", pensaba a cada paso que daba. Camino por todo el tren mirando por las ventanillas a ver si lo encontraba, necesitaba saber que ella no estaba haciendo mal, que todo terminaría bien, que…detuvo sus pensamientos cuando divisó su rubia cabellera en uno de los vagones del tren, estaba sentada con varios de su casa, charlaban animadamente sobre un tema que a ella no le interesaba saber, abrió la puerta del compartimiento con fuerza, se apoyó en el marco de esta con los brazos cruzados, ladeó su cabeza provocando que su clineja callera sobres sus hombros.
Las conversaciones cesaron al verla allí, unos la miraron con desprecio y otros posaron la mirada en ellas desinteresadamente, pero sin embargo todos estaban extrañados ¿Qué esperaba? ¿Por qué no se iba? Se preguntaban. Dirigió la mirada hacia el rubio, un mensaje silencioso, una invitación, a pesar de que hace poco habían estado juntos, sus ganas no se saciaban.
Él le devolvió la mirada disimulando una sonrisa, se paso la mano por el cabello algo frustrado, por no poder seguirla de una vez cuando ella se alejó de la misma manera que había llegado.
-Eso fue extraño.
-Fue inquietante.
-Aterrador.
Dijeron varios de los que se encontraban allí.
-Tenía mirada de querer comerse a alguien.
Este último comentario lo hizo reír, sabía a quién se quería comer y le daba mucho gusto que así fuera.
-Si me disculpan- se levantó estirándose- creo que iré a buscar algo de comer- dijo saliendo del compartimiento.
Siguió la dirección por la cual ella se había retirado, miraba a los lados, divirtiéndose más por ese juego, sabía lo que ella hacía, estaba provocando que la anticipación lo invadiera, hizo uso de su autocontrol para no mostrarse ansioso, cuando llegó al final del compartimiento donde se encontraba los servicios, se pasó las manos por el cabello frustrado. Pero una mano jalándola adentro de uno lo relajó.
-Pensaba que nunca te encontraría- dijo con una sonrisa.
No pudo pronunciar mas, porque los labios de ella acallaron cualquier cosa que tenía pensado decir, lo habían hecho en varios lugares, ¿pero en un servicio? ¿Arriesgándose a que cualquier persona los viera?
Tuvo que colocar sus manos a cada lado de su cara para separarla de sí.
-Nos pueden encontrar- sus respiraciones estaban agitadas- es peligroso.
Como respuesta ella se quitó su camisa con rapidez.
-¿Te importa?- pregunto mientras lo miraba a los ojos.
Miró su zona descubierta mientras pensaba en las maneras de cómo controlarse.
-¡Qué más da!- exclamó mientras unía de nuevo sus labios con los de ella, la tomaba de la cintura y la sentaba encime del lavabo
