Holaa! Me gustaría que lean mi historia y me dejen reviews para saber si continúo o no.

Guadamagic.

Disclaimer: Estos personajes pertenecen a la maravillosa autora J.K ROWLING.

…..

Llegando al Gran Comedor me hicieron como un interrogatorio.

-Herms ¿Dónde te habías metido?- pregunto Harry preocupado.

-Harry ya me conoces, estaba estudiando.- Dije con tono firme, no les iba a contar la locura en la que me había metido.

-¿Te encuentras bien Hermione?- Pregunto Ron.

-Si, si. Vayamos a cenar.- Conteste.

Terminamos de comer, subí las escaleras de la torre de Gryffindor y luego me acosté en mi cómoda cama y me entregue a Morfeo.

Desperté y me di cuenta de que llegaba tarde a mi clase de Pociones, justo pociones, pensé.

Tome una rápida ducha, me cambie y fui caminando tranquila hacia el salón.

Pero de pronto mi cabeza se vio invadida de pensamientos sobre Malfoy.

-¿Porque no le discutió a Snape , porque acepto sin más?

Llegue y el profesor Slughorn se sorprendió porque había llegado tarde.

-¿Hermione, siempre eres tan puntual, hoy que te ha sucedido?- pregunto el profesor.

- La alarma profesor. Lo siento mucho.- conteste.

Me senté junto a Ginny, que estaba libre y comenzó la clase.

-Alumnos hoy tendrán que trabajar de a grupos. De a dos. Les entregare una hoja con 10 pociones y ustedes elegirán una y este trabajo influirá mucho en su nota final- Dijo Slughorn.

Estaba sentado con Zabinni y en eso el profesor estaba nombrando los grupos:

Blaise y Theo, Ginny y Luna, Harry y Neville, Ron y Lavender, Draco y Hermione, etc.

-De nuevo con Granger, toda estaba de suerte, mi plan iba genial.

Ella, la más hermosa, se sentó junto a mi lado dos segundos después de que Blaise se había ido.

Iba a hacer bueno, cambiaria por ella. Ella lo valía.

-¿Cuál elegiremos?-pregunte.

- A mí me gusta la 8 – contesto, con su vos que parecía el canto de los mismísimos ángeles.

- Okey, hagamos esa.-conteste.

- Tu cortas estas ramas y yo pelo esto- dijo mostrándome algo no supe reconocer.

…..

No podía dejar de oler su perfume, su aroma varonil. Por un momento sus ojos grises chocaron con los míos y fue como si no existiera nadie más. Note que me había sonrojado, que boba, pensé.

Estuvimos media hora trabajando, su presencia me desestabilizaba. Un Malfoy nunca se fijaría en ti, dijo una pequeña voz, otra dijo que él había cambiado. Creo que se había dado cuenta de que estaba mal todo lo planteado por el señor tenebroso, una pequeña parte de mi quería creerlo.

Cuando el profesor llego a nuestra mesa dijo que había sido la mejor y nos puso la mejor nota.

Llego la tarde y tuve que ir hacia el bosque tenebroso. Allí se encontraba Snape y Draco, este último me miraba expectante.

Me acerque y Snape dijo que comenzáramos. Había colocado unos de esos aros por los que pasaba la pelota de quidditch, pasaría por ahí y se dirigiría hacía alguna parte.

Me pare y deje que Malfoy colocara sus labios sobre los míos. Sabia tan dulce, no resistí la tentación y seguí besándole. Coloque mis manos en su hombro y cuando Snape dijo basta, me sonroje. Dijo que tendríamos que poner todo nuestro empeño en esta causa.

Nos fuimos caminando, sin hablar, cada uno a nuestras diferentes torres.