MULTIVERSO 2

¿Qué pasaría si Kristoff se pareciera más al personaje del cual se basó originalmente del cuento La Reina de las Nieves?


Personajes principales: Anna, Krisoff

Personajes Secundarios: Sven

Menciones: Elsa, Hans.


Anna si que tenía mala suerte, no solo había causado el enfurecimiento de su hermana, la reina, haciendo que se descubriera su mágico poder y con eso congelara todo el reino. Tratando de ir en busca de ella, para que arreglara las cosas, tuvo la mala suerte de caer y destruir el trineo de ese tipo. Quien, ya desde un principio, no le gustaba el aire malhumorado y primitivo que emanaba a su alrededor. Ahora lo tenía a un palmo de distancia y con un cuchillo acariciándole la mejilla.

- Bien hecho Anna- se dijo a si misma, observando incómoda la filosa hoja que acariciaba su piel.

El muchacho se veía enojado y no se iba con rodeos.

- ¿Sabes lo que me ha costado tener ese trineo muchacha?- dijo peligrosamente el montañés.

- Oye, ya te dije que lo sentía- dijo la chica con la mejor sonrisa que pudo sacar, antes que el chico golpeara el tronco del árbol al cual le daba la espalda con su mano libre.

- Oh,¿ lo sientes?- dijo el rubio- tal vez yo "sienta" rebanarte el cuello.

- Hey tranquilo… mira, empezamos con el pie izquierdo- dijo Anna tratando de calmar al muchacho- Déjame presentarme. Soy la princesa Anna de Arendelle.

El muchacho pestañeó, observando de arriba hacia abajo a la joven, su mirada se puso nuevamente más seria.

- No pareces una- dijo en son de broma el muchacho.

- Pues lo soy- dijo la chica- Busco a mi hermana, la reina Elsa, salió corriendo del castillo dejando todo congelado y quiero ayudar que Arendelle vuelva a la normalidad.

El muchacho subió una ceja.

- Seria bueno eso- dijo el muchacho- mi negocio está peligrando por culpa de ella… y bueno tu lo terminaste de destruir.

- ¿Disculpa?- dijo Anna

- Vendo hielo para vivir, tonta- dijo el muchacho

- Vaya… lo siento mucho

- Pues un "lo siento mucho " no me devolverá mi trineo, princesita. ¿Qué harás el respecto? - el rubio paseaba peligrosamente la navaja por la cara de la chica, haciendo esta última tragar saliva

- Mira, si gustas puedo pagártelo, solo déjame ir- dijo Anna observando asustada el movimiento de la mano del tipo.

- ¿Me crees tonto?- dijo el chico- ¿Cómo sabré que me dices la verdad?

- Te doy mi palabra

- ¡Eso no me sirve!-

El muchacho golpeó nuevamente el tronco con más fuerza, haciendo que la princesa se asustara y que cayera algo de nieve alrededor de ellos.

- Tal vez si quito tus finas ropas de invierno pueda recuperar parte de lo que me costó el trineo- dijo el rubio-

- Ni se te ocurra tocarme o te la verás con mi prometido- dijo la chica enojada

- Vaya que miedo – dijo el montañés con sorna

- Deberías, es un príncipe – exclamó Anna- y sabe muy bien usar la espada

- Eso no sirve de nada en estas montañas, estas en mi territorio, enana- dijo el joven – tu lindo príncipe con suerte limpiaría mi cuchillo.

Hubo un leve silencio, el cual Anna decidió cortar.

- Mira, tú…- dijo Anna

- Mi nombre es Kristoff

- Esta bien, Kristoff- dijo Anna- Si gustas puedes acompañarme, es más. Tu dijiste que conoces las montañas, pues yo no, pero si conozco a mi hermana… bueno, algo… - dijo bajando sus ojos- Trabajemos en equipo. Así me vigilas, traemos el verano nuevamente y yo te recompenso con un trineo nuevo.

Kristoff se le quedó viendo un tiempo hasta que por fin la liberó de la navaja y su puño cerrado, extendiendo su mano.

- Hecho- dijo

Ambos estrecharon sus manos. Kristoff hizo algo de fuerza acercando el cuerpo de la princesa al suyo, sus manos tomaron su cara, observando los ojos sorprendidos de la joven.

- Y si no se cumple el trato, haré que mi navaja busque su recompensa, ¿de acuerdo? – su voz como sus ojos mostraban algo de malicia, a la cual la joven asintió algo asustada.

Kristoff tomó una cuerda que llevaba consigo y ató la cintura de Anna convirtiendo el material en una improvisada correa.

- Oye,¿Y esto?- dijo Anna quejándose

- Precaución- dijo Kristoff jalándola para que comenzara a caminar.- Vamos al refugio, está oscureciendo.

- ¿Qué?

- Solo alguien como tú se le ocurre empezar una búsqueda a esta hora, saldremos en la mañana, temprano.- finalizó Kristoff.

Llegaron hasta una pequeña choza de paja, madera y levemente nevada. Afuera Anna observó un reno que parecía que hacía guardia y miraba extrañado a los recién llegados.

- Es Sven – dijo Kristoff jalando a Anna para que siguiera caminando- Mi reno, el nos llevará hasta donde sea que este la reina.

Sven observó extrañado a los muchachos, en especial por la chica, la cual no conocía, luego de eso, decidió entrar.

El refugio era de lo más sencillo, había mantas, paja, y una bolsa con provisiones. Anna observaba esto de manera curiosa, siendo criada en un castillo, le parecía interesante aquella vivienda ,aun así el aroma le era algo incómodo, olía a animal, paja y transpiración. Observó a Kristoff que se sacaba su abrigo y gorro, dejándolo en un sector del refugio.

- Será mejor que te quites el abrigo también- dijo el muchacho- lo necesitarás para acostumbrarte al frio de mañana.

Anna se quitó la capucha de color fucsia y el gorro con sus guantes y lo dejó en un lado de la habitación haciéndole caso a Kristoff.

- Será mejor que duermas- dijo Kristoff – será un largo día el de mañana.

Anna observó la cama, era muy pequeña y luego se dio cuenta de algo.

- Perdona, ¿donde dormirás tu?- dijo Anna

- Contigo- dijo el muchacho.

Kristoff le dio un leve empujón haciendo que la chica se sentara en el colchón, completamente incómoda.

- Oye, ni se te ocurra pasarte de listo- le advirtió Anna a Kristoff

- No pienso hacer eso, no eres mi tipo – dijo el muchacho tumbándose con ella- pero si gustas puedes dormir en el suelo

Anna la observó con ojos de reproche antes de decidir acostarse, totalmente incómoda ante todo lo que estaba pasando.

Sintió que el brazo del montañés tomaba su cuello y acercaba su cuerpo al de ella con la navaja en la otra mano.

- ¿Acaso no bajas eso?- preguntó Anna

- Jamás- dijo Kristoff- Nunca sabes lo que puede pasar. Ahora duérmete.

Ya estaba completamente oscuro y Anna no podía dormir. Se sentía incómoda con aquel tipo abrazándola y durmiendo con una navaja, los ronquidos del reno que dormía encima de la paja, estar lejos de su hogar y además de pensar en Elsa, su hermana y todo lo que había pasado. ¿Cuántas veces había querido salir del palacio? Ahora lamentaba su deseo, no le gustaba la manera que estaban ocurriendo las cosas. Hace poco bailaba en la coronación de su hermana con un hombre maravillosos y ahora estaba durmiendo con un oloroso y gruñón tipo que apenas si conocía…. Y que, no olvidemos, andaba con una navaja por todas partes.

Kristoff había tenido el peor día desde que tenía memoria. Había logrado una buena carga de hielo para vender, pero el repentino cambio de clima arruinaron sus negocios y ahora su trineo estaba arruinado. Aunque el delicioso aroma del cabello de la torpe princesa lo estaba comenzando a arreglar levemente.

Acercó descaradamente su nariz al cabello de la princesa, haciendo creer a esta última que era un movimiento inconsciente de su cuerpo por el sueño e inhaló fuertemente el aroma de esas hebras anaranjadas.

Vayan que olían bien. Tal vez cortaría un mechón en el futuro para recordarla.


Les dejo un nuevo Multiverso, esta vez inspirada en la historia de la reina de las nieves, la inspiración para Frozen.

En el cuento original, la protagonista , en su viaje, se encuentra con unos bandidos y la hija de uno de ellos la salva, pero ella es muy salvaje, amenzando a la joven a cada rato con su cuchillo. Ella le entrega al reno con el cual va a ver la reina de las nieves y si, parcialmente, Kristoff está basada en esta niña. Si pueden leer el cuento original seria maravilloso, es muy bonito.

Vale decir que esa niña es mi favorita del cuento original :)

Hasta pronto y buen día.

Recuerden que pueden dejar un review para decirme que les pareció :)