MULTIVERSO 3

AU Profesor y Alumno

Personajes principales: Elsa, Hans

Menciones: Anna

Advertencia: El texto a continuación toca temas delicados que tiene que ver con la depresión, se pide madurez y también discreción si eres alguien sensible


Elsa no estaba para nada contenta con esa situación. Ella era una persona correcta, de buenas notas y un comportamiento ejemplar, pero ahí estaba. En la sala de clases, después de la hora de salida porque el profesor nuevo se le ocurrió hablar con ella, ahora estaba sentada frente a la mesa del profesor Westegard ,quien revisaba unos papeles antes de dirigirse a ella, con su mirada escondida bajo esos lentes ovalados.

El profesor subió la mirada y respiró suavemente antes de comenzar a entablar la conversación tan "urgente" que le había pedido.

- Elsa- comenzó- comprendo que las cosas han sido difíciles para ti últimamente.

- Con todo respeto, profesor- dijo la adolescente- No es nada bonito que se meta en la vida privada de los alumnos.

- Comprendo a lo que te refieres- continuó el profesor- Y , sinceramente, no quiero hacer esto, pero es mi obligación saber en que puedo ayudar.

- Para eso están los psicólogos si hay esos problemas, usted solo enseña.

Hans se quitó sus lentes y pasó sus manos por sus ojos, complicado ante la manera en que las cosas estaban pasando. No tenía mucha experiencia en la docencia todavía, estaba recién haciendo su práctica profesional y ningún libro o curso lo preparaban para aquella conversación con una chica como esa.

- Elsa- dijo firmemente- Estoy hablando contigo porque tu hermana Anna me comentó algo y me pidió ayuda.

El rostro de la chica se puso rojo de ira y lo fulminó con una terrible cara.

Cada vez odiaba más a ese joven profesor, todas las alumnas se derretían por él. Su hermana Anna soñaba despierta con el joven frente a ella, haciéndola olvidar hasta donde estaba parada. La pelirroja era una soñadora y romántica que era demasiado inocente y con todas esas noticias de pedófilos y profesores depravados ponían en alerta a la pobre Elsa. Amaba a su hermana, en especial porque era lo único que le quedaba y era una perfecta víctima para aquellas personas y debía admitir que Hans Westergard no le traía ninguna simpatía por más cortés que pareciera ser.

- ¿Y por qué le viene a pedir ayuda?- exclamó furiosa- ¿Desde cuando son tan amigos?

- No somos amigos Elsa- dijo Hans- Solo vino a verme como profesor que soy.

- Si claro

- Se que estas molesta, en especial por como han sido las cosas para ti últimamente, pero eso no es motivo para encerrarte Elsa, debes dejarlo ir.

- Usted no sabe nada de mi, no se meta en mi vida, por favor.

Elsa decidió que la conversación quedaría hasta ahí, tomó su bolso y se levantó del asiento.

- Buenas tardes, profesor- dijo la joven mientras caminaba hacia la puerta.

Ya era tarde, estaba angustiada y lo único que deseaba era estar un rato a solas, sea en su habitación o el baño… tal vez pasaría al baño del colegio para desahogarse un poco, ya las manos le temblaban por eso.

Tomó la manilla de la puerta pero una presión evitó que esta se abriera. Hans sostenía la madera evitando que ella saliera.

- La conversación no ha terminado- dijo serio el profesor desafiando a la chica con la mirada.

- Déjeme ir- dijo Elsa cortante y transpirando- O gritaré y diré que me encerró con usted sola en el salón.

- Grita, has lo que quieras, pero te daré una buena razón para hacerlo.

EL profesor tomó el brazo de la chica, haciendo a esta chillar un poco por el miedo y la presión ejercida. Elsa se congeló por completo, llegando a temer por lo que sea que el profesor quería hacer con ella.

Hans arremangó el polerón lila que tenía Elsa mostrando su brazo desnudo, lo examinó y luego se lo expuso a la chica.

- ¿Desde cuando que te estas haciendo esto?- le recriminó Hans

Elsa observó su brazo con las marcas hechas con hojas de afeitar, algunas estaban curadas y otras frescas por las líneas rojas que se mostraban en su blanco brazo. Ella bajó la vista, avergonzada de que el supiera esto.

- ¿Fue por el accidente de tus padres?- dijo Hans

Su alumna asintió observando el piso.

- Esta no es una forma de canalizar tu tristeza, Elsa- dijo Hans- comprendo lo terrible que es esto, pero debes buscar ayuda, en serio Anna está preocupada por ti…

- Es que usted no entiende- la voz de Elsa se quebró.

Subió su mirada la cual comenzaba a brillar por las prontas lágrimas que iban a salir.

- Eso fue mi culpa- dijo- Me enojé tanto ese día con ellos… les grité que no los quería ver nunca más y… fue así.

Las lágrimas comenzaron a resbalar por sus mejillas, siendo imposible para ella articular cualquier otra palabra.

- No Elsa- dijo Hans- ellos tuvieron un accidente, lo que tu hayas deseado no generó nada.

- Es que realmente los quería muertos en ese momento- sollozó Elsa sin dejar de llorar- Ahora los extraño mucho, me quiero ir con ellos, no aguanto más.

Elsa se quebró, sus rodillas no podían con su propio peso y tuvo que arrodillarse en el piso mientras cubría sus cara con sus manos, el llanto continuó mientras Elsa continuaba articulando frases.

- No puedo ni ver a Anna a la cara… me siento culpable, la deje sin mis papás.

Hans se agachó para estar a la misma altura de la alumna y levemente le tocó su cabeza, haciendo que esta reaccionara.

- Comprendo el dolor que debes sentir Elsa- dijo el profesor- No es fácil perder a tus padres siendo que te habías peleado con ellos antes y sin tener la oportunidad de decir que lo sentías.

Elsa levantó su mirada hinchada al profesor. Este se arremangó las mangas enseñándole su antebrazo con líneas entrecortadas que formaban un relieve sobre su piel. Viejas marcas de una depresión.

- Mi madre murió cuando era bien pequeño- comenzó Hans- somos trece hermanos y ella era nuestra adoración… murió cuando me fue a buscar cuando quería perseguir una pelota que se había caído a la calle. Un auto la atropelló para salvarme la vida.

Se volvió a arremangar la camisa.

- Era muy pequeño para entender eso, pero mis hermanos me lo recordaron por años… muchos años… llegué a cortarme y contemplar el suicidio cuando tenía tu edad. Fue una época complicada para mí, porque siempre me sentí culpable de que la persona más importante de mi vida no estuviera conmigo ni con mis hermanos mayores, quienes me culparon de esto. Pero tu Elsa, tienes a tu hermana que busca ayudarte, ella no te recrimina nada, solo está preocupada por ti, esa es una de las razones por la cual estaba hablando conmigo… ella vio mis marcas por accidente y me pidió ayuda.

Elsa abrió sus ojos.

- Oh si, ella sabe lo que estas haciendo- le comentó Hans- pero no sabía como reaccionar a eso. Todo lo ha hecho y pensado por tu bien.

El profesor le entregó un pañuelo a la chica, para que limpiara las lágrimas de su cara.

- Yo…- dijo Elsa- no se que decir…

- Que comenzaras a dejar de sentirte culpable- dijo Hans- y hablaras con Anna ¿de acuerdo?

- Esta bien- dijo suavemente Elsa, un poco insegura de cómo iniciar todo.

Hans le prestó su mano para que se levantara y agregó.

- Dámelas- dijo- todas y cada una.

Elsa pestañeó y algo apenada abrió su bolso. Envueltas en un papel higiénico estaban las hojas de afeitar que terminaron en las manos el profesor y lanzadas al basurero por este último.

- No quiero verte más con ellas- dijo Hans- Ni aquí ni en tu casa.

Ella asintió.

Hans abrió la puerta del salón dejando que la chica pasara por el marco de la puerta quedándose ahí por unos segundos, extrañando al profesor.

- ¿Sucede algo?- preguntó Hans

Elsa se volteó hacia él y lo abrazó dejando sorprendido al joven docente. El colocó sus manos sobre sus hombros, dándole unas palmaditas a la estudiante. Esta se apartó y le dedicó una sonrisa con sus ojos levemente hinchados.

- Muchas gracias, profesor- dijo Elsa antes de retirarse.

Hans se quedó observando como la chica se alejaba. Se quitó los lentes y suspiró.

- Vaya que hay cosas que no te enseñan en la universidad- pensó.


Este escrito esta basado en un prompt que me dio Frozen Fan, ella quería algo odio/amor con un Au Moderno de Profesor y alumna… logré el Au, pero no mucho lo de odio y amor...Tal vez sea, por ahora el texto más serio en contenido que haya hecho en esta cuenta.

Ojalá les haya gustado o los haya dejado pensando.

Como siempre agradezco sus comentarios y opiniones sobre los textos ¿te gustó, no te gustó? es bueno saber la opinion de ustedes.

Si alguien se sintió incómodo ante este texto también se lo agradecería que me lo contaran si es que desean desahogarse.

Tengan un buen día.