MULTIVERSO VIII

AU MODERNO

Personajes primarios: Anna y Kristoff

Personajes Secundarios: Elsa, Oaken


- No es justo

La exclamación sonó en medio de la calle siendo escuchada por una joven rubia con una trenza francesa decorando su cabello y un uniforme de camisa blanca y falda a acuadrillé azul haciendo juego con la corbata del colegio. Ella meramente entrecerró los ojos, dirigiendo su mirada cerúlea a su acompañante.

Su hermana estaba haciendo mucho escándalo mientras observaba el examen con aquella terrible calificación entregada antes de terminar sus clases.

- De que te quejas Anna- dijo la rubia mientras seguían caminando- No estudiaste nada, por supuesto que te sacarías mala nota si te pasaste toda la semana viendo series de televisión y jugando por Facebook.

- No es cierto- objetó Anna- Eran en mis horas de descanso, Elsa.

- Bien sabes que te cuesta matemáticas- dijo la rubia llamada Elsa- Debiste poner más tiempo en eso que en pasar el tiempo haciendo otras cosas.

- Es que el viejo Weselton me odia.

- Eso no es excusa- dijo Elsa- El odia a todos, me ha llamado hasta bruja.

- Es que te lo mereces, hermana.

Elsa le clavó una mirada glacial a su hermana, la cual se dio cuenta que no debió decir eso.

- Lo siento- dijo Anna- Pero es que esta nota me baja todo el promedio y no tengo uno muy bueno.

- Lo sé- dijo su hermana- Pero en parte es tu culpa, eres muy inteligente, pero te distraes con facilidad.

Anna sonrió incómoda ante aquel extraño alago de su hermana mientras continuaban caminando por la calle.

Pasaron por un Arcade cercano y a Anna se le iluminaron los ojos.

- La nueva versión del Hero´s Duty- exclamó Anna con felicidad al ver el cartel que aparecía en los ventanales del local- Escuché que ahora puedes usar a la sargento Tamora Calhoun como personaje y los cy-bugs pueden convertirse en cosas peores dependiendo de los materiales que tenga cada etapa, ¿entremos?

- No tengo dinero para gastar en eso- comentó Elsa – Además, ¿crees que mereces jugar o un premio luego de esa nota?

- Aguafiestas- exclamó Anna molesta

Su hermana bufó molesta.

- Has lo que quieras- exclamó la rubia- Yo me voy a casa.

Elsa dio unos pasos adelante antes de detenerse.

- Más te vale que le digas a mamá la nota, yo no lo haré- comentó antes de seguir su camino.

Anna bufó molesta y le sacó la lengua a su hermana mayor mientras esta se alejaba.

Al estar sola, suspiró resignada para volver a ver el papel con sus malas respuestas y aquella terrible nota.

Volvió a comentar que esto no era justo.

Ella, en serio, hacía lo mejor que podía para que le vaya bien en el colegio pero simplemente no podía.

- Ojalá fuera más como Elsa- se dijo a sí misma.

Elsa era mayor que ella y la inteligente de la casa. Era aplicada en los estudios y siempre sacaba buenas notas, además era buena en el canto y hacía ballet y patinaje artístico, era una princesa salida de un cuento de hadas. Además, era bien bonita, su piel era pálida, ojos azules y cabello perfecto y rubio. Su hermana no lo sabía, puesto que no le interesaba, pero muchos chicos comentaban lo hermosa que era.

Anna se observó en el vidrio de la vitrina de el Arcade. Era tan distinta a ella: Su piel estaba relativamente tostada y llena de pecas, su cabello era pelirrojo en un tono zanahoria bien extraño tomado en dos trenzas, le gustaban sus ojos, pero por las manchas de su rostro sentía que se perdían y sentía que el uniforme escolar no le quedaba bien. A diferencia de su hermana mayor, era muy buena en los deportes, muchos le decían que parecía un muchacho por lo atlética que era o por la manera en que se comportaba.

Observó nuevamente su mala nota y sintió como sus ojos se ponían acuosos.

Respiró fuertemente para no pensar en cosas negativas y comenzó a arrugar el exámen de matemáticas hasta hacerla un pequeño repollo de papel.

- ¡No me voy a amargar por tonterías!- exclamó en voz alta y para ella misma.

Acto seguido lo lanzó por detrás de su espalda y siguió su camino.

Al dar tres pasos escuchó a alguien quejarse.

- ¡Oye trenzuda!- se escuchó detrás de ella- ¡Qué te pasa! Acaso vives en un puente y no sabes donde tirar la basura.

Se volteó, encontrándose con un muchacho alto y fornido que debería ser, por lo menos, tres años mayor que ella. Llevaba una chaqueta negra con lentes del mismo color sobre su prominente nariz, su piel era pálida y tenía un cabello rubio muy alborotado, sus labios estaban formando una mueca de disgusto y una de sus manos llevaba la prueba arrugada, la bola se había disuelto en el aire.

- ¡Para que sepas, no vivo en un puente, tú te interpusiste entre el papel y el piso!- respondió ofendida la pelirroja.

El muchacho mostró sus dientes ante lo mencionado por la pelirroja, su rostro se desvió al papel que tenía en la mano y sonrió.

- Pues con estas notas ni a un puente llegaras a vivir, cabeza hueca- comentó divertido el muchacho.

Anna estaba roja de la vergüenza y de rabia. Dio dos zancadas rápidas donde el muchacho y le dio un golpe en el hombro.

- ¡Oye!- exclamó el rubio quien ahora se sujetaba su hombro con una mano.

- No opines de cosas que no son de tu incumbencia – exclamó la chica quitándole la prueba arrugada de la mano al muchacho.

Dio tres pasos largos para estar a distancia del muchacho y le sacó la lengua haciendo una mueca antes de cruzar la calle dando fuertes zancadas.

- ¡Qué tipo más desagradable!- exclamó para si la pelirroja caminando como loca.

Estaba furiosa… necesitaba desquitarse con algo, no podía volver ahora al Arcade así que pasaría a la primera cafetería que viera y se comería el pastel de helado o de chocolate más grande que tengan.

El muchacho se quedó observando como la escolar se alejaba mientras se agarraba el hombro, todavía le dolía.

- Tonta- se dijo a si mismo el muchacho antes de seguir caminando.

Caminó un rato hasta que comenzó a sentirse mareado, tuvo que sentarse. Agradeció hacer eso cuando un dolor punzante en su frente se presentó, tuvo que agarrarse la cabeza con las dos manos.

La vista comenzó a ser borrosa y tuvo que cerrar sus ojos. Unas imágenes comenzaron a presentársele en su mente.

No podía ver su rostro, pero si distinguía un cabello rojizo y una voz que lo llamaba por su nombre, una voz que le era remotamente conocida.

- Kristoff…

Vio a una chica con ropas que no eran de esta época, un vestido de tonos morados y azules en medio de la nieve.

- Kristoff…

La misma chica nuevamente, su cabello trenzado comenzaba a tener unas líneas blancas que aparecieron de la nada. Se sentía asustado

- Kristoff…

Su voz apenas se escuchaba… había mucho hielo y ella estaba cubierta de escarcha que subía por todo su cuerpo, apenas si caminaba mientras su cabello estaba completamente blanco.

- ¡Anna!- gritó con desesperación.

El muchacho abrió los ojos encontrándose en el asiento donde se había quedado.

Llevó una de sus manos a su boca, asombrado de lo que había visto.

Tomó su celular y marcó un número que conocía muy bien.

- ¿Ya?

- Doctor Oaken, soy yo, Kristoff- dijo el muchacho

- ¿Kristoff? ¿Pasó algo?- la voz del hombre se oía preocupada- ¿Dónde estas?

- En la calle pero eso no es importante. Doctor, creo…- Kristoff tragó saliva- Creo que comencé a recordar algo.

Oaken tragó saliva

- ¿Sobre tu vida antes de que perdieras la memoria por el accidente automovilístico?

- No… parece ser algo más antiguo… hay una chica… no se como explicarlo.

- Kristoff, ven inmediatamente a mi consulta ¿ya?

- Si señor, nos vemos – dijo Kristoff cortando la llamada.

EL muchacho comenzó a caminar con apuro.

A los ocho años había perdido a sus padres en una accidente automovilístico y de paso su memoria. No tenía recuerdos de su vida hasta el momento en que despertó en la clínica, simplemente sabía que su nombre era Kristoff. Había sido adoptado por una maravillosa y numerosa familia, pero la necesidad de saber quien era lo estaba consumiendo. Las visitas con el doctor Oaken estaban comenzando a servir, pero parecía que aquel recuerdo no era de su vida antes de los ocho años.

La joven se veía de otra época, el clima de aquel lugar no concordaba con la ciudad y país en el cual estaba.

Necesitaba saber más.

¿Quién era aquella Anna a quien llamaba tan desesperadamente?


Hola a todos, ¿qué les pareció este nuevo AU con Anna y Kristoff? ¿La historia les parece meramente conocida? Bueno, si es asi no se preocupen, me basé un poco en Sailor Moon, una de las series que me marcó mucho y que nuevamente estpy viendo con el remake que estan desarrollando.

Simplemente necesitaba hacer algo así y creo que Anna queda muy bien como Serena/Usagi y Kristoff como Darien/Armado/Mamoru

¿Qué opinan?

¡Gracias por Leer y sos bellos comentarios!