Hola a todas, me alegra que la historia haya arrancado bien, he aquí el segundo capítulo, no sé qué tan rápido ya que estoy llevando dos fics, no dejare de escribir ninguno de los dos.

Capitulo dedicado a las primeras personas que me dejaron un review, pusieron mi historia como favorito o alerta: Mama Shmi, Zoeteyu, RR73, Danielle Prince, Alexza Snape, Yazmin Snape, Snape Wolff, Violete Danae, Aurora Snape, Mayloac, Elfurio, jqblackslytherin.

Respuestas de los reviews al final.

UNA LUZ AL FINAL DEL CAMINO

HERMIONE

Llevaba abrazada a Harry algunos minutos, de pronto mi llanto se volvió lento, mi mente vagaba en un lugar sin rumbo fijo, los recuerdos pararon y el huracán dentro de mí también lo hizo, tenía que volver a la realidad pero no quería enfrentarme de nuevo al dolor que había sentido, pude dañar a Harry o Ron por dejarme llevar, no podía volver a ocurrir. Seguía de rodillas en el piso lleno de escombros, hacia demasiado frío en especial en mi rostro, debido a las lagrimas que se habían secado por medio del viento, mi amigo no me decía nada sólo se balanceaba al compas conmigo. La guerra había llegado a su fin y se supone que debería de estar en paz y en cambio no encontraba eso por ningún lado.

- "Debemos levantarnos Hermione, ven conmigo necesitas dormir y descansar un poco" – me dijo intentando levantarme.

- "No quiero"

- "Por favor Hermione, no te dejes vencer, no ahora, él estaba orgulloso de ti, de todo lo que lograste, quería que salieras adelante y…"

- "Cállate, todo lo que logré fue porque él me indicaba el camino, cada decisión estaba supervisada por él, ahora sólo quiero estar sola" – lo interrumpí y me levante, lo primero que vi fue a Ron, extrañado ante mi actitud, me detuve de golpe, ¿qué se supone que le iba a decir?

- "¿Hermione?, ¿qué te pasa?" – me pregunto mi pelirrojo.

- "¿Qué me pasa de que Ron?" – seguí de liso para irme, me detuvo del brazo.

- "¿Por qué mierdas llorabas?" – me quedé callada, no quería responderle – "Dime por todos los magos que no es por Snape"

- "Y ¿qué si es por él?" – me le encaré, la ira empezaba a fluir dentro de mi cuerpo como veneno queriendo salir por alguna parte, podía herirlo, lo sabía, no quería hacerlo, yo llevaba amándole casi cinco años o al menos eso era lo que creía, la verdad no tenía idea de qué era lo que ocurría dentro de mí.

- "A ver Mione déjame ponerte al día, es un maldito traidor, asesino, mortifago, odia a Harry, intentó matarlo ah, ¿ya te mencione también que es un cobarde homicida?" – lo que tanto me temía, el coraje había vuelto a mis manos y no podía detenerlo.

- "¡ÉL – NO – ES – UN – COBARDE" – le dije despacio apuntándole con la varita, Severus era un hombre maravilloso, el hombre al que yo amé y me di cuenta demasiado tarde – "No vuelvas a decirle así Ron, él tuvo las agallas que nadie de aquí los presentes tuvo"

- "Pero de ¿qué demonios hablas Mione? Y baja la varita, mato a Dumbledore, hirió a George, ¿quieres que empiece a recitarte las víctimas de ese asqueroso bastardo?" – me importaba un comino estaba a punto de arrojarle una maldición, no sabía cuál pero mi mente y mi sentimientos dictarían la adecuada.

- "¡NO HERMIONE!" – llegó Harry a detenerme y lo miraba a él también con odio – "Vete ¿vale?, necesitas estar sola unos minutos" – no necesite más, me retire caminando hacia las mazmorras, un refugio un poco doloroso pero necesitaba sentir su presencia, oler a él, verlo pero no en cómo estaba en la casa de los gritos.

Podía ver como muchos me observaban ante el teatrito que había organizado, no me importaba nada, camine por lo que quedaba de castillo y baje las escaleras hacia las mazmorras, entre a su despacho y mis ojos se empezaron a humedecer, pareciera que había sido apenas unas horas desde que había estado ahí por última vez antes de que el profesor Dumbledore muriera, me acerqué a la área del librero y toqué la puerta de madera rustica y dije la contraseña.

Entré con los ojos cerrados y al abrirlos sucedió lo que tanto supuse el dolor lentamente recorriendo mi cuerpo, posicionándose en las áreas más sensibles. La habitación estaba iluminada pero no por la chimenea, a un lado el sillón grande de piel negro estaba ahí vació, caminé lentamente hacia él y me hinque para quedar en frente.

Flash Back

Pedía permiso para entrar y la puerta se abrió lentamente dándome permiso para ingresar a la habitación, Severus estaba ahí sentado sin la capa, solamente llevaba la camisa de botones blanca, llevaba a penas unos meses de estarme instruyendo, él estuvo más de acuerdo en que dentro del trió debería de haber una persona que supiera tanto cómo él, que no cometiera errores y garantizara el triunfo, decía que Ron era un idiota y el no iba a perder el tiempo con uno, Harry no podía, y era peligroso darle la información a él, así que le quedaba yo y no le molestaba mucho que digamos, solía decir que habría que sacarle fruto a mis dones.

- "¿Qué se le ofrece señorita Granger?" – me preguntó mientras bebía una copa de whisky de fuego.

- "Venía a ver cómo seguía señor"

- "¿Le parezco que me encuentro mal señorita?" – sus ojos me analizaban cada parte de mi cuerpo y de mi mente. – "Váyase a su sala común"

- "¿Puedo?" – me acerque y le señale la camisa que había empezado a mancharse de sangre.

- "¿Puede qué?" – volteo a ver la sangre y bufo de molestia – "¿Tengo opción?" – me acerque y le fui quitando los botones a la camisa, sentía su mirada sobre mí, la herida se negaba a cerrarse, el Sectusempra de la noche anterior lo había debilitado mucho, limpie la herida con gasas, hice el hechizo y le puse dictamo, termine de hacerlo y le volví a verle la copa en las manos, se la quite despacio de las manos. – "¿Qué demonios hace Granger?, viene aquí a hacer lo que le place y para colmo quitarme la bebida, démela ahora mismo"

- "Solo por esta noche no profesor, por eso no cicatriza la herida, por favor no beba hoy" – me desvió la mirada y desistió de beber.

- "¿Por qué Granger?" – me miraba profundamente, buscando respuestas en mi mente – "¿Por qué siempre está aquí?"

- "Por qué quiero hacerlo… con su permiso"

- "¿Granger?"

- "¿Sí?"

- "¿Sabe que yo mismo puedo curar este tipo de heridas por mi mismo?, no es tan grave como otras veces, ¿Lo sabe?"

- "Lo sé señor" – sabía eso pero me gustaba cuidar de él, atenderlo, y él empezaba a acostumbrarse a la idea… aunque él lo negara también le gustaban mis cuidados.

Fin del Flash Back

Me levanté y camine por la estancia lentamente disfrutando la última vez que estaría ahí, abrí el closet y toque capa por capa, saque una y me la puse, el frío de esa mazmorra era mucho para mí, olía a él, a sándalo, hierbas con una mezcla de colonia, olía a protección, a risas, a buenos momentos y a heridas. Me acerque a la chimenea tome un vaso y me serví Whisky de fuego, me senté en el sillón y encendí la chimenea, mi cuerpo estaba en calma, la ira había desaparecido pero tenía miedo de cuál sería el próximo sentimiento por invadir mi alma. El sabor de la bebida me quemaba pero no más que su perdida.

Flash Back

Estaba sentada en el sillón como cada noche que aquel maldito lo llamaba, llevaba un par de días sin saber de él, estaba comenzando a ponerme nerviosa, ya tenía listo pociones, ungüentos, toallas, gasas, cuencos de agua, todo para curarle. De pronto la habitación se abrió y entró bajo su propio pie.

- "¡Severus!" – me levanté y no quise tocarlo por si venía lastimado – "Ven siéntate déjame verte, quítate la capa"

- "Tranquila Hermione, no pasa nada"

- "No empieces Severus y quítate la capa"

- "Que no… hoy…" – estaba enojada, a veces se negaba a que lo curara para que no me imaginara lo que le habían hecho.

- "Desvistio" – con magia le quite la capa y la camisa y por primera vez me detuve a observar su cuerpo, las misiones resultaban efecto en su pecho, era blanco como toda su piel, se le notaban algunos músculos y se veían cicatrices de tiempo y algunas recientes, pero ninguna herida, alce la vista para notar su mirada sobre mi y claro el arqueo de su ceja derecha.

- "Vaya Hermione ya te gusto estar viéndome así ¿no te parece?" – pensé que estaba herido y me equivocaba.

- "Yo… Se… lo arreglare, yo… no te molestes… pensé que…" – de la pena el hechizo se me fue de mis cuerdas bucales, no sabía cómo regresar su ropa a su sitio.

- "No te molestes, ya que te deleitaste ¿puedo vestirme no?" – debió leer mi mente cuando pensé Tiene un cuerpo perfecto, algo que no había notado, si que es atractivo. Joder yo Granger oclumantica y bajó la barrera.

- "Lo siento Severus, pensé que estabas herido… perdón"

- "¿Perdón?, no te preocupes, si te perdone las dos semanas que estuve inconsciente y desperté con solamente puesto mi…"

- "Vale, vale, vale… mmm… te traeré la cena" – no quería que me recordara por enésima vez la ocasión en la que despertó con solo el bóxer negro, pero juro solemnemente que no vi nada de lo cual no debería de haber visto.

- "Para dos" – voltee a verlo – "Te perdono haberme desnudado sin mi permiso por enésima vez si cenas conmigo, no tengo ganas de cenar solo"

- "Vale, ahorita regreso"

Fin del Flash Back

No pude evitar sonreír ante el recuerdo, la cara de Severus ante la sorpresa y la ironía con la que me hablaba porque sabía que estaba roja de la vergüenza, y también le encantaba recordarme aquel incidente cuando despertó casi desnudo.

Esa noche sonreíste Severus, y otras más, no sé si me duele más los recuerdos cuando regresabas herido o aquellos donde fuimos felices siendo amigos, da igual ¿sabes?, porque al final de todo me dueles mucho, me has dejado vacía, una parte de mi te la has llevado Sev.

- "Accio Whisky de Fuego" – me sirvo una copa más, aspiro el olor a hombre de su capa y me sumerjo en los recuerdos, quiero volverlos a vivir como si Sev siguiera vivo.

Flash Back

Llevaba días sin dormir bien pero no me molestaba, lo hacía con gusto, entré a la habitación y estaba aún con los ojos cerrados, el veneno sabía de la herida de sus costillas, todo indicaba que despertaría en cualquier momento, deje las cosas y empecé a poner orden. Se acercaba la hora y le quite la manta, los vendajes y limpié la herida, el se estremeció y abrió los ojos.

- "¿Cuánto llevo inconsciente Granger?"

- "Casi dos días" – lo cubrí de nuevo y fui a pedir que le llevaran de comer, regresé con la bandeja y estaba de pie – "Señor acuéstese, el veneno aún no sale por completo, recuéstese por favor" – algo raro en él: me hizo caso, se sentó en la cama y le lleve la comida y en silencio terminó, estaba terminando unos deberes que me había puesto de pociones elementales.

- "Váyase a dormir Granger"

- "Estoy bien profesor Snape"

- "¡Agh!" – se quejo y corrí hacia él, se tocaba la herida.

- "Déjeme ver la herida" – su mano la cubría y pensaba si me la enseñaría o no – "Por favor profesor" – la descubrió y vi cómo el veneno iba saliendo, quemándole. – "Es el veneno, le acabo de aplicar la poción pero lo haré de nuevo" – me senté en la orilla de la cama y le puse la poción y le puse vendajes limpios. – "Muy bien, creo que con esto tendrá suficiente, me quedaré esta noche sino le molesta profesor Snape"

- "Severus"

- "¿Perdón?"

- "Creo que ya va siendo hora que me diga Severus" – sonreí con mucha alegría, por fin estaba logrando algo: un poco de confianza.

- "Y tu ¿me dirás Hermione?"

- "Claro que si Hermione"

Fin del Flash Back

Ese día empezó nuestra amistad, no creías en los amigos Sev y fuiste el mejor de ellos, contigo me mostré tal y como era, y aunque al principio me decías que no era eso para ti, yo se que era lo contrario, los regalos de navidad, de cumpleaños, las vacaciones, la caminata, era amistad que yo transforme en amor sin darme cuenta.

No sé cuánto tiempo llevo aquí, he tomado solamente un par de copas, estoy tan adentro de los recuerdos que me arrancan sonrisas, pequeñas risas al recordar sus ojos cuando me enjuiciaban o sus primeras sonrisas arrancadas por la fuerza y se terminaba enojando cuando sucedía, ya acostumbrado empezaba a reírse en verdad cuando estábamos el y yo disfrutando de algún momento sin tener como tema de conversación la guerra. Mi sonrisa se transformó en llanto de no volver a tenerlo cerca, de haberlo perdido, de haberle fallado de esa manera y no pudiendo salvar su vida, me dolía tanto, pero tanto, que no sabía cómo saldría de esta.

- "Hermione abre" – Harry tocaba la puerta y yo me negaba a abrirle. – "Por favor Hermione, traigo el mapa y sé que estás ahí, abre" – le abrí con un movimiento de varita. – "¿Qué haces? Dame esa copa, Hermione vámonos de aquí, no te hagas daño" – me quitó la copa e intento llevarme.

- "Quiero quedarme aquí"

- "A él no le gustaría verte así"

- "Y ¿tú que sabes lo que él quería?"

"En los recuerdos me pidió que te cuidara, que no te dejara caer, y me pidió que te dijera que no le lloraras, que no te encerraras en ti misma, que salieras adelante como siempre lo has hecho" – empecé a llorar de nuevo, mis hombros se balanceaban.

- "Él no se merecía morir"

- "Lo sé, ¿por qué no me lo dijiste?, te hubiera creído, le hubiera creído a él"

- "No lo hubieras hecho Harry, además así tenía que ser"

- "Necesito hablar con Dumbledore acompáñame ven"

- "No quiero"

- "Una vez más Hermione, sólo una, Ron esta ya en el despacho no sabe porque actuabas así, me dijo que están juntos, ¿no puede ese amor por él ser suficiente para que salgas" – no, no lo era – "Acompáñame a hablar con Dumbledore y después iremos por su cuerpo a la casa de los gritos y le daremos los honores que se merece"

- "¿Después me dejaras estar sola?, no haré nada estúpido, lo prometo"

- "Si Herms" – y me abrazó.

Llegamos con el director, Harry hablaba y hablaba, el aplauso por la derrota de Voldemort, reliquias de la muerte, maldita varita de porquería, es la culpable de la muerte de Severus, si yo culpaba a mil personas y a mil cosas, Harry seguía hablando y hablando, yo no sé porque quería que viniera, ¿qué me ganaba? voltee a ver el escritorio y ahí estaba un libro pequeño muggle y empecé a hiperventilar, necesitaba salir de ahí sino acabaría con esa estancia en un minuto.

Flash Back

- "Y sigo sin entender tu fascinación por las novelas muggles" – me dijo un día en la cabaña, estaba atardeciendo y estaba por fuera en una amplia banca blanca de madera acojinada y en forma de columpio.

- "Es hermosa Sev, creo que es mi favorita, algo vieja pero… es hermosa ¿quieres saber de que trata?"

- "No…" – fue inducido bajo mi mirada inquisidora – "Vale cuéntame de que trata el libro"

"Se llama, tu y yo, habla de las adversidades de una pareja, y cómo a pesar de todo eso están juntos, que no importa si están separados porque el amor sigue intacto y volverán a reunirse"

- "Demasiado romántica y cursi… es patético Hermione… si esa novela es…"

- "Quiero que la leas" – le di el libro de edición especial y él lo tomo.

- "¿En serio crees que leeré esto?"

- "Claro que lo harás, yo me devoro libros de magia oscura y no puedes tu leer mi libro favorito" – y claro que lo leyó.

Fin del Flash Back

Lo leíste, lo estabas leyendo, ¿qué tan importante habré sido para ti Severus?

Mis recuerdos y pensamientos fueron interrumpidos por el profesor Dumbledore que mencionó el nombre de Severus, estaba batiéndome entre gritarle que en parte él tenía la culpa o irme corriendo de ahí.

- "Harry, hijo antes de que te vayas, ¿dónde está el profesor Snape?"

- "Lo siento señor, él… Nagini le mató por orden de Voldemort, yo no pude hacer nada, además… creía que él era un mortifago, no sé si hubiera hecho algo si hubiera podido, ahora lamento mucho su muerte"

- "Snape no está muerto Harry" – el anciano volteo a ver el cuadro vació de su sucesor, Snape aún no estaba ahí.

- "Mierda" – salió corriendo Harry hacia la casa de los gritos. Yo no reaccionaba ante lo que estaba escuchando, mire el cuadro y Severus no estaba ahí, es más ni siquiera me percate de los cuadros, con urgencia saque la piedra de mi cuello, que me había dado hace más de un año el corazón rojo que tenía dentro estaba vivo obvio porque yo estaba viva, la piedra seguía verde esmeralda, había oscurecido un poco pero no llegaba a verde botella: sigue vivo, que idiota porque no lo corroboré.

- "Señorita Granger ya sabe qué hacer" – salí disparada y Ron detrás de mí, Harry y yo llegamos a la par y Ron detrás de nosotros.

Subí las escaleras lo más rápido que pude, verlo ahí me dolió aún más, estaba semi sentado pero de lado, había perdido mucha sangre, me acerque a tomarle el pulso, era muy débil.

- "Tiene el pulso muy débil, tengo que tratarlo, saquémoslo de aquí, vas a estar bien Sev ya llegue"

- "¿Por qué?" – me pregunto Ron.

- "No empieces Ron, ¿Harry me vas a ayudar o también te preguntas por qué debo salvarlo?"

- "Por supuesto que te ayudare Hermione, él tiene que vivir, pero no podemos llevarlo al castillo, ellos querrán su cabeza, todos conocen la dirección de Grimmauld Place, llevémosle a la Madriguera" – voltee a ver a Ron y puso cara de que iba a soltar una queja y de asco pero al verme bajo la mirada resignado pero sin aceptar.

- "No, ya sé a donde lo llevare, toma mi brazo Harry y a Severus"

- "Y ¿yo que Mione?"

- "Creo que ya dijiste demasiado Ron"

- "Iré con ustedes"

- "Tómame el hombro entonces."

Aparecimos en la cabaña, estaba preocupada, Severus ha durado demasiado tiempo con el veneno de la serpiente, estaba inconsciente y tenía el pulso muy débil, la respiración entrecortada. Llegamos por aparición en la cabaña en la amplia sala y tome a Severus y me aparecí en donde él solía dormir cuando íbamos, lo recosté en la cama y escuche cómo subían Ron y Harry, entraron y observaban la habitación.

- "Cariño, ¿de quién es la cabaña?, oh…" – observó algunos libros y una túnica negra en un perchero y la respuesta era obvia y no – "Snape"

- "Harry ve al colegio, entra a la habitación de Severus…"

- "¿Se puede saber por qué le dices Severus Mione?" – me interrumpió y lo mire con furia.

- "Ahorita no Ron, en la habitación a un lado de la cama hay un buro un poco más alto de lo normal de madera vieja color negro, quiero que lo traigas, rápido, la contraseña es: RuberCor"

- "Claro, ahorita vuelvo" – se desapareció.

- "¿Cómo sabes la contraseña Mione?" – ahí vamos otra vez.

- "AHORA – NO – RON" – le empecé a desabrochar la túnica y la camisa, Harry se apareció con lo que le pedí – "Acomódalo del lado izquierdo de la cama Harry lo necesito lo más cerca de mí posible" – abrí el cajón y saque unas tijeras largas y comencé a cortar las prendas por las mangas para quitarlo, hasta que su torso quedo desnudo, había sido torturado antes del encuentro con Nagini y yo no estaba ahí para curarlo. Saque de la bolsa de cuentas tres pociones: una limpiadora que evitaría que se infectara, una que paralizaba en veneno e impedía que siguiera contaminando y la otra era el antídoto. – "Accio toallas" – en la cama aparecieron las toallas que convoque – "Accio cuenco" – de la puerta entró un cuenco de porcelana blanca. – "Aguamenti"

Sumergí la toalla y empecé a limpiar la herida que había hecho la serpiente, ya que era la que más me importaba, cuando quedó limpia le puse la poción transparente para limpiar por completo el área, después le puse el antídoto color morado brilloso.

- "¿Qué poción es esa Hermione?" – me preguntó Harry.

- "El antídoto de esa maldita serpiente"

- "¿Y tu como tienes eso Hermione?"

- "Severus fue el que te curó en el ataque en Godric Hallow" – vi que los dos se quedaron viéndose, esa noche estaba llena de sorpresas.

- "¿Cómo?" – genial ya iba a empezar Ron.

- "Déjenme sola con Severus por favor"

- "Pero…"

- "POR FAVOR RON" – los dos salieron y me dejaron con él a solas.

Le enderecé un poco la espalda y le di a beber la poción que le ayudaría a frenar el veneno, le vende la herida cuando vi que el antídoto era absorbido, y empecé a tratarle las heridas que había sufrido por la tortura.

- "Ya estoy aquí, perdóname por irme, pensé que habías muerto, morí yo también en ese momento, no me separaré de ti hasta que despiertes Sev te lo prometo" – le hice un hechizo de limpieza, respetando su intimidad y privacidad de su cuerpo y otro hechizo que le puso la pijama gris obscuro que le regale en una navidad que pasamos juntos en la cabaña, consistía en un pants gris y la parte de arriba era abierta así que le facilitaría las curaciones que le realizaría.

Flash Back

Estaba llorando abiertamente mientras el profesor Dumbledore lo revisaba, había regresado la noche anterior, aunque regresado no lo podía decir completamente, yo le había encontrado en el mapa del merodeador y le vi ahí estático muy cerca del bosque prohibido, era media noche, tome mi capa y salí a buscarlo, estaba como ido, mande a un patronus a buscar al director y por aparición nos llevo a las habitaciones de Severus, no tenía demasiadas heridas físicas pero no entendíamos porque no despertaba y no reaccionaba, cuando lo vi estaba despierto o al menos esa apariencia me dio.

- "¿Qué tiene?" – le pregunté llorando al profesor.

- "No sabría decirlo hasta que hable con él señorita Granger, tengo que ir al Ministerio de Magia, le debo pedir un poco más de usted, no se separe de él hasta que despierte, yo le disculpare las faltas en sus materias"

- "No tiene porque pedírmelo profesor Dumbledore, me quedare aquí" – el profesor se fue y me quede ahí, convoque el sillón negro para estar más cerca de Severus, empecé a leer lo que él había estado leyendo antes de irse con Voldemort, cuando sentí que se movía, me acerque a él y abrió los ojos, eran negros pero me huían, ¿estaban tristes?

- "Estás aquí" – no pude evitarlo y comencé a llorar, mi llanto era silencioso y trataba que no fuera frecuente.

- "¿Por qué Severus?"

- "Vete Hermione, quiero estar solo"

- "No, dime por qué" – se quedó callado, lo había encontrado recargado en un árbol, le pedí que se levantara que nos fuéramos y se quedó callado, le rogué que se levantara y solo me respondió: No, estoy cansado de todo"Te estabas rindiendo, ¿qué te hicieron?"

- "Vete"

- "No me voy a ir y lo sabes"

- "Dementores y la maldición Goldebart" – esa maldición tenía el mismo efecto que los dementores, revivían sus peores momentos dejándolos en la mente de la victima por días enteros, la intención es volverlo loco. Habían revivido sus penas y errores.

- "Mírame Severus" – no lo hacía y comencé a llorar, la única razón para que estuviera inconsciente era que el mismo se había hechizado – "Por favor Sev mírame" – lo hizo y me dolió tanto verlo así -"Verte así me mató, aquí estoy a tu lado, no soy mucho pero estaré aquí fiel a ti, esperándote" – estaba sentada en la cama tomando su mano – "Nadie me obliga Sev" – de nuevo me observaba extraño, y no había reaccionado le había dicho Sev, si seré idiota, así le decía Lily, yo le estaba recordando aún más su pena – "Perdón, yo no quise, Perdón Severus no te quise llamar Sev, lo siento…" – me interrumpió limpiando mis lagrimas.

- "No… Sev está bien, llámame así" – no estaba molesto.

- "No me vuelvas a hacer esto Sev, no me dejes así, eres importante para mí, me tiene sin cuidado lo que piensen los demás, no me iportan tus errores, lo que hiciste o lo que tienes que hacer, para mí eres un hombre maravilloso y te quiero tanto" – era la primera vez que se lo decía y él se sorprendió pero no me dijo nada, no hacía falta el me tenía cariño y la verdad no esperaba que me lo dijera, Severus es un poco renuente a los sentimientos – "Quiero que vivas, no vuelvas a decirme lo de anoche" – al recordarlo de nuevo me pongo a llorar, él tiene razón soy una estúpida y ridícula sentimentalista.

- "No llores por favor" – sus manos acariciaban mi cara limpiando mi dolor y mis lágrimas.

- "Te prometo esperarte cada día, cada noche, detrás de cada misión estaré ahí apoyándote aunque no lo necesites, curándote; al finalizar la guerra igual te esperaré, estaré entregada a lo que me enseñes, nunca me negaré a nada, no me vencerá el cansancio, ni el hambre, como dicen los muggles, estaré al pie del cañón a tu lado, siempre fiel a ti, siempre esperándote, pero tu Sev, tu tienes que prometerme, jurarme que siempre volverás a mi"

- "Te lo juro, siempre trataré de volver a ti Hermione" – llore, pero esta vez de alivio, el se recorrió de la cama hacia la otra orilla – "Ven recuéstate" – no me dio pena ni miedo, por la mala posición en la que estaba quede acostada en su pecho y empezó a acariciar mi cabeza y mi cabello – "Duerme"

- "Pero tienes que descansar Sev, yo debo cuidarte"

- "No Hermione tranquila, descansemos los dos" – me sentía tan protegida, tan en paz, tan completa.

- "Esta bien" – deje de convulsionar por el llanto, pero aún así lagrimas silenciosas salían mientras me preguntaba ¿por qué me dueles tanto Sev?

- "Deja de llorar pequeña, me mata cuando sufres"

- "Tuve miedo"

- "Ya paso, descansa, ya estoy aquí"

- "Te quiero Sev" – el suspiró planteándoselo mil veces.

- "Y yo a ti pequeña" – y así ese día curándonos ambos nuestras heridas internas mutuamente, nos dormimos abrazados ignorando la pena de ese acto y pasando de liso que el era mi maestro y yo su alumna, dejamos de serlo hace tiempo para ser los mejores amigos, él nunca me haría daño, siempre estaba ahí, era mejor amigo que Harry o Ron, y yo siempre estaría para él, yo nunca le dejaría como lo hizo Lily…

Fin del Flash Back

- "Ese día te empecé a amar Sev, sólo que no me di cuenta, y aquí estoy para ti como siempre esperándote, cumple tu promesa y vuelve a mí una vez más" – y lo bese en los labios pero ahora más tranquila sin menos dolor, con una esperanza de que el volvería…

Y bien que les pareció

Mama Shmi: que bueno que te gusto, yo llore al escribirlo, no os preocupéis he sufrido bastante con esta historia, la terminare… gracias

Zoeteyu: actualizado jajajaja era la misión: conmover…

RR73: yo también llore un chingo jajaja gracias por leerme y que te puedo decir: no podía matar a Sev jeje

Danielle Prince: que bueno que te haya gustado, no dejes de comentar,

Alexza Snape: gracias Alexa ya sabes… no dejare ninguna de las dos historias… son mi felicidad

Aurora Snape: es mi capitulo favorito de mis dos fics… gracias por leer… Besos

Yazmin Snape: espero que te guste como continuo la historia… va a haber mas drama asi que agarrate fuerte

Snape Wolff: actualizado lo mas rápido que pude… besos