Aclaro: capítulo muy largo, pero no quise quitarle nada, léanlo con calma…
Capítulo dedicado a AURORA SNAPE para que no muera de nervios… tenía el capítulo desde antes Aurora pero no me gustó por eso me tarde un poquito más, espero te guste… y también una dedicatoria a YAZMÍN SNAPE (léelo y sabrás porque) y a todas mis lectoras también espero que sea de su agrado.
PREPARANDO LA DEFENSA
HARRY POTTER
- "Te amo Lily" – era complicado ver a mi madre de nuevo… Severus se le acercaba tomándola de la cintura despacio como si fuera a romperse y la atrajo hacia él dándole el beso más tierno y lento que pudiese darse a una persona, se separaron viéndose a los ojos con amor.
- "Nunca te dejaré Sev"
- "Ni yo a ti mi leona" – los dos recargaron sus frentes amándose y se fijaron en mi amiga castaña que estaba bañada en lagrimas, conforme ellos se acercaban ella caminaba hacia atrás, tenía la varita en la mano pero conforme fue avanzando el hechizo ella fue bajando la varita a la vez.
- "¡HERMIONE!" – le grité para que reaccionara pero ella estaba inmóvil viendo a la pareja como se acercaba a ella.
- "Vete" – le dijo mi madre.
- "Herms es sólo una maldición… sólo tú puedes deshacerlo" – le dijo Ginny.
- "No pued…" – de pronto cayó de espaldas en lo que parecía una capa de musgo y lodo – "No se acerquen" – varios animalillos salieron del musgo, ya habían picado su piel en piernas y brazos – "Levita uno, necesito ver que es… oh Joder… el veneno está haciendo efecto" – levité a un animal color rojo quemado muy parecido a un escarabajo normal pero con un solo gancho largo color negro enfrente – "VALE… LEVÍTAME YA HARRY… AHORA" – su voz me decía que algo no iba bien.
- "Wingardium Leviosa"
- "DESAPAREZCAMOS DE AQUÍ YA" – dijo nuestra amiga, tomé a Ginny y nos dirigimos a la cabaña, al llegar Hermione ardía en fiebre. – "Armario de pociones… anti… antídoto para escarabajo adolebat… ya… dámelo de beber… después…" – se desmayó en ese momento.
- "Súbela Harry iré por el antídoto" – la cargué y la deposité en la cama – "Aquí esta" – era una poción color sangre, se la dimos pero sólo bajó la fiebre, seguía inconsciente, ella estaba diciéndome las instrucciones y no alcanzó a terminarlas – "Tenemos que buscar un medimago… o decirle a alguien… Dumbledore tal vez"
- "Saca el cuadro de su bolso" – saco el cuadro en miniatura y lo extendimos – "Profesor Dumbledore… es una urgencia necesitamos su ayuda" – tardó unos minutos pero apareció.
- "¿Qué sucedió?"
- "Estábamos en una de las últimas casas de seguridad, la maldición pudo con Hermione y se bloqueó, no pudo con ella y cayó en un musgo y dijo que eran escarabajos adolebat, le aplicamos en antídoto pero no despierta"
- "Señora Potter rápido llené la bañera con agua lo más caliente que usted pueda consentir" – mi mujer corrió y se escuchó cómo se llenaba – "Harry en el armario de pociones busca un purificador, vierte ahí más antídoto y una poción que se llama Nefris" – busque las pociones y cuando Ginny llenó la bañera pusimos las pociones que tornaron el agua color rojo vivo – "Desnúdenla, sólo que se quede en ropa interior y pónganla en el agua" – en brazos llevé a Hermione tal como el profesor me lo decía y la puse en el agua que estaba muy caliente – "Despertará… tengo que irme, vendré en la madrugada"
- "Gracias profesor" – pasamos media hora sin que ella se moviera, tenía pequeñas picaduras en sus brazos y pies, poco después abrió los ojos extrañada por el lugar.
- "Ayyy amiga por fin despiertas"
- "Ginny… Harry…"
- "No hables… descansa"
- "Sáquenme de aquí, ya estoy bien" – se pudo levantar con ayuda de los dos, le puse una bata de baño y la recostamos – "No puedo creer que me haya dejado vencer por una maldición tan fácil… lo siento, los puse en riesgo"
- "No te preocupes por eso ahora Hermione, me darás la contramaldición e iré yo a esa casa de seguridad, Ginny y yo iremos a la otra, estas agotada, necesitas descansar"
- "No… Severus nos espera a las cuatro, tengo semanas sin verlo Harry… por favor"
- "Hermione… vale vamos y que te vea así" – eso pareció hacerla recapacitar.
- "No… no puede saber que fallé… vayan ustedes y no le digan lo que pasó, dile que me quedé hablando con el abogado o preparando la apelación, yo que sé"
- "Si, pero Ginny se queda contigo"
SEVERUS SNAPE
- "Visitas Snape" – dijo el mago abriendo la reja, por fin voy a separarme de ese maldito dementor aunque sea por unos minutos, llevaba casi tres semanas sin que nadie viniera a verme y no me quejaba ya que en realidad sabía que estaban buscando testigos y pruebas para la apelación. Me levante y vi a Harry que estaba sentado en aquel mismo cuarto.
- "La visita es confidencial" – le dijo fríamente al mago, el cual hizo una mala cara y se fue. – "Severus"
- "¿Y Hermione?" – ahora que no iba a prohibirle que me visitara no sabía porque no había ido a visitarme.
- "Está preparando la defensa, casi tenemos al abogado, se está informando sobre cuál será el mejor para ti" – en su voz escuche como había ensayado ese dialogo una y otra vez.
- "Has tenido siempre la mente débil y aunque este encerrado aun puedo leer tus pensamientos ¿por qué no vino Hermione?" – le volví a preguntar.
- "Me matará si te digo"
- "Pues si no lo haces te mataré yo aquí en este momento"
- "Esta herida" – me dijo por fin, maldita sea.
- "¿Cómo? ¿Está bien?" – el asintió – "¿Qué pasó?"
- "Fuimos a la casa de Sara Laurent y cuando…"
- "A ver ¿cómo? ¿Sara Laurent? ¿Quién demonios…? Albus… no deben sacarlos de ahí, hay mortifagos sueltos, corren peligro"
- "Pues mira llevamos a varios y son tus testigos así que cierra la maldita boca ¿no me estabas jodiendo que querías saber que le había pasado a Hermione?" – me recriminó.
- "Pero como te pareces a tu padre a veces… continua"
- "Bueno pues llegando ya te imaginas lo que pasó, su… visión… miedo o que quiera que sea la intimidó en lo absoluto no pudo responder…"
- "¿Qué vio?" – le pregunté, era una maldición muy simple pero muy poderosa, se transformaba en su peor debilidad… no era como un boggart porque no reflejaba miedo, más bien mostraba algo que te hiciera vulnerable.
- "Pasemos por ese tema…"
- "¿Qué vio?" – le sisee amenazándolo.
- "A mi madre" – eso es mala señal – "Y a ti" – mierda – "Le decías que la amabas" – maldita sea – "Se besaban" – porquería de mierda… ¿cómo se me ocurrió poner eso ahí? – "Y ella te decía que nunca te dejaría y tu respondías igual" – ¿cuándo va a parar esto? – "Y al final mi madre le decía a Hermione que se fuera" – mi pequeña… y yo aquí encerrado y ella ahí arriesgando su vida… - "La acorralaron y cayó en el musgo"
- "Maldita sea" – golpeé con fuerza – "¿Le dieron el antídoto?"
- "Si, llamamos al profesor Dumbledore y la tratamos, está débil pero bien, pero hay algo que me preocupa, está muy deprimida, todo empezó cuando tu amigo Viggo…"
- "¿Viggo Sjöberg?" – sí que se están preparando…
- "Si, él… dijo algo de mi madre… tu amor por ella… no tiene caso repetirlo, Hermione desde ese día está ausente, seria, triste, dijo que siempre viviría bajo la sombra de ella"
- "Dile que venga a verme" – era la única forma de quitarle esas inseguridades.
- "Claro… le hará bien, en un momento Ginny yo creímos que estaba embarazada por sus cambios de humor y mareos"
- "No me jodas Harry… un hijo es lo último que necesito en este momento… ella tomaba la poción es imposible"
- "Tranquilo, le hicimos el hechizo y salió negativo" – respiré dejándome caer en el respaldo. – "Vine a traerte las nuevas noticias, tenemos a casi todos los testigos un total de 14 testigos, tenemos al oclumantico, a tu amigo, poción de la verdad y muy pronto a un buen defensor, ganaremos Severus"
- "Muy bien, gracias…" – no me agradaba decirle eso a Harry pero no tenía opción – "Dile a Hermione que la amo… que…" – de pronto entendí lo que estaba sintiendo ella… estúpido me dije mil veces, yo la condené a esos sentimientos.
- "¿Qué?"
- "¿Hermione usa la piedra aún? ¿La gemela que te di?"
- "Si, nunca se la quita, creo que es lo que la mantiene en la realidad, a veces sólo la ve y la acaricia" – Snape eres un pobre pendejo.
- "Debe quitársela, eso la tiene así"
- "Creí que eso los unía o los mantenía conectados… algo así ¿no?"
- "Si pero yo no tengo la piedra, todo está inclinado hacia ella, lo único que siente es el vacío porque la piedra no tiene portador ahora, no hay equilibrio, la está debilitando y llenando de inseguridades porque los únicos pensamientos y sentimientos que conoce son los suyos, debes quitársela"
- "Muy bien, se lo diré… te necesita Severus"
- "Y yo más a ella… díselo"
HERMIONE
Me sentía tan fracasada… me deje llevar por mis temores pasados, estar separada de Severus me tenía muy debilitada, deprimida, triste… necesitaba de él, tenía miedo de no poder sacarlo de ahí, porque si fallaba tenía que cumplir mi promesa y no buscarlo jamás.
- "Ya llegó Harry" – dijo Ginny, mi amigo apareció sentándose con su esposa, los envidiaba tanto… ellos juntos y felices y yo separada de Severus.
- "Le dijiste, lo veo en tu cara de culpabilidad" – no estaba molesta pero si preocupada.
- "Me mandas con un oclumantico a que le oculte información ¿encuentras la coherencia en eso Hermione?"
- "¿Cómo esta?"
- "Enojado y preocupado"
- "Por eso no quería que le dijeras, ahora no estará concentrado en el juicio sino en lo que me pasó, ni siquiera tiene importancia, ya mañana estaré bien"
- "Si pero no podía ocultarle eso a él Hermione, está enojado por sacar a los testigos, dice que corren riesgos con mortifagos sueltos, se cabreó por tus pensamientos y preocupado por ti, dice que debes quitarte la piedra"
- "Está loco, es lo único que me une a él en este momento"
- "Dice que es peligroso Hermione, hay un desequilibrio porque la otra piedra no la tiene puesta él" – no sabía si eso era verdad, pero la piedra era todo para mí.
- "Me arriesgaré"
- "Terca igual que él, ya sé porque están juntos…por cierto dice que quiere verte, que te necesita"
- "Mañana iré a verlo, vayan a descansar a su casa y quizás mañana por la tarde vayamos por los otros dos testigos que nos faltan"
- "No Hermione, iremos Harry y yo, podremos con eso, si nos vamos temprano en un día tenemos a todos los testigos, además ya casi llega Viggo a Londres y seguimos sin abogado"
- "Dumbledore dijo que vendría en la madrugada amor, Hermione ¿podríamos quedarnos aquí a dormir? Así estaremos juntos para cuando él venga"
- "Claro Harry pueden tomar cualquiera de las dos habitaciones"
- "Dijo Severus que durmieras mucho y comieras algo caliente" – me dijo Harry.
- "Te prepararé algo Herms, déjala dormir amor" – mis amigos se fueron y claro que me dormí, tenía días sin hacerlo bien.
- "Severus" – lo abracé con fuerza, y él me estrechó a su pecho – "Te extraño amor, no sabes cuanta falta me has hecho"
- "Yo también nena" – nos separamos y nos sentamos de frente el reviso mis brazos quitando los vendajes – "Mira a donde te he enviado… ni siquiera puedo protegerte"
- "No pienses en eso Sev, ya saldrás de aquí"
- "Hermione, ven" – me atrajo hacia él rodeando sus manos en mi cuello – "Debes quitarte la piedra cariño"
- "No…" – le dije quitándome.
- "Linda escúchame con atención nena, la piedra te está llenando de inseguridades infundadas porque yo no tengo la otra puesta, todo está recargado en ti, no hay equilibrio en la balanza, sólo sientes un vacío, por favor quítatela"
- "No puedo Sev, la piedra es un pedazo de ti, nunca me le he quitado desde que me la diste"
- "Lo sé, pero si no te la quitas no vas a rendir en el juicio, no vas a poder pensar con claridad ¿eso quieres? ¿Qué perdamos el juicio?"
- "Claro que no Sev"
- "Entonces quítatela" – se acercó y me quitó la piedra – "Vas a ver que te sentirás mucho mejor sin ella, cuando salga nos la pondremos y todo marchará bien, ahora bien Hermione Jane Granger quiero hablar con usted seriamente" – baje la vista avergonzada porque sabía el tema de conversación.
- "No me digas nada Severus por favor"
- "Pues vamos a tomar este tema cuantas veces sean necesarias hasta que te quede claro, como si fuera uno de los tantos temas que tratamos cuando eras mi aprendiz"
- "Perdóname, no sé en qué pensaba"
- "No me pidas perdón porque no es tu culpa… no bajes la vista cariño" – tomó mi mentón para que lo viera a los ojos – "Todo lo que pensabas, esas inseguridades se debieron a la piedra, pero quiero que te quede claro que lo que siento por ti no se compara con lo de ella, pude quedarme en el mundo de los muertos Hermione, me dieron a elegir y la vi a ella pero volví por ti amor ¿eso significa algo?"
- "Si"
- "Entonces no quiero que vuelvas a pensar cosas como esas, te amo, eres mi mujer, y tenemos una vida por delante que no quiero se vea opacada por un amor juvenil que nunca tuvo futuro… es como si me pusiera ahora a tener miedo que Krum venga y tu termines yéndote con él"
- "Severus yo te amo a ti él no es nada"
- "Es lo mismo Hermione… ahora pasemos al tema del juicio, no debieron de sacar a las familias que tengo en casas de protección"
- "¿Por qué no me dijiste de eso?"
- "No tiene importancia lo que haya hecho o no, además iba a sacarlos hasta que no corrieran riesgos"
- "Pues ellos formaran tu pase a la libertad, están muy agradecidos contigo ¿por qué los salvaste? Ponías en riesgo que te descubrieran" – bajo la vista sonriendo.
- "Creía que te salvaba a ti… deseaba que si te capturaran el que lo hiciera te protegiera en vez de hacerte daño… no quiero hablar de eso… ¿quién es el abogado?"
- "Aún no lo tenemos, pasado mañana Albus nos dirá quién nos conviene y mañana llega tu amigo Viggo Sjöberg así que tenemos a los oclumánticos… todo saldrá bien"
- "Lo sé…"
Harry fue a recoger al amigo de Severus, Ginny fue a ver a sus padres que tenía muy abandonados desde que se dedicaba a ayudarme con la apelación, yo me quedé en la cabaña esperando que el profesor Dumbledore se apareciera ya que seguíamos sin abogado.
La chimenea se activó y salió de ahí Ginny y poco después casi en coordinación Harry y Viggo.
- "Buenas tarrrdes señorrita Granger" – nos estrechamos las manos.
- "Buenas tardes, pero dígame Hermione por favor, siéntese"
- "Grrracias pero entonces dime Viggo y tutéame porrr favorrr" – ellos se sentaron mientras preparaba café y galletas para empezar a preparar la defensa. – "¿A que horrra llega el abogado?"
- "No lo tenemos aún, pero en cuestión de un día o dos" – le dijo Harry.
- "Bueno… mientrrras yo harrré su trrrabajo… empezamos por las prrruebas ¿qué tenemos?" – puse sobre la mesa el café, galletas y saqué los pergaminos con las anotaciones.
- "Pues los recuerdos, el cuadro de Albus Dumbledore nada más"
- "Los rrrecuerrdos hablan porrr si solos, lo verdaderrramente imporrrtante es tener a muchos testigos ¿los tienen verdad?" – preguntó con su voz amenazadora.
- "Claro que sí, son 10 testigos hijos de padres muggles que Severus escondió para salvarlos de la guerra, 3 alumnos que pueden testificar que él trato de protegerlos en el colegio, el cuadro de Albus y yo que fui su aprendiz durante dos años para poder ayudar a Harry"
- "Muy bien, crrreo que son suficientes, ahorrra bien necesitamos Verrritaserrrum para los testigos y que me muestren todos los rrrecuerrrdos para ir validándolos y pueden irrr buscando al otrrro oclumántico"
- "Si, prepararé la poción y bueno creo que ya tengo todos los recuerdos ordenados, puedes pasar al laboratorio de Severus o a la biblioteca a validarnos, mañana mismo iremos por el oclumántico" – le dije con seguridad.
- "Entonces mañana vendrrré a hacerlo, quisierrra irrr a descansagrrr un poco, me hospedarrré en el Calderrro Chorrreante" – me dijo levantándose.
- "No, claro que no Viggo tú te quedarás aquí en la cabaña, hay dos habitaciones que puedes ocupar"
- "No quierrro causar molestias"
- "No, yo te traje desde no sé donde a que ayudaras a Severus por favor acepta mi ofrecimiento" – le supliqué.
- "Está bien, irrré entonces por mis cosas al Callejón Diagón" – se desapareció y me topé con la mirada furiosa de Harry.
- "No estoy de acuerdo que te quedes con este hombre estando sola, no sabemos como es Hermione"
- "Tiene razón Harry, mejor que se vaya a nuestra casa o que nos quedemos todos aquí" – me dijo Ginny.
- "No chicos todo está bien, me puedo defender a la perfección si él intentase algo, además ustedes necesitan intimidad un poco, vayan a su casa y dense un tiempo" – a regañadientes aceptaron justo en el momento que Viggo llegaba con una maleta negra.
- "Viggo puedes quedarte en cualquiera de las dos últimas habitaciones… pero estaba pensando, ya que estas aquí y estamos todos ¿por qué no vamos por el cobarde de Henry Gordon?"
- "Algo de aventurrra… dejarrré mis cosas y vamos por el incompetente ese" – subió mientras mis amigos lo observaban alzando las cejas a la vez.
- "Es… algo Severus ¿no?" – les dije algo sarcástico.
- "Demasiado Hermione"
Llegamos al bar de Gilda y ella estaba ahí, ahora sí que no iba a echarme para atrás, faltaba una semana para el juicio y necesitábamos que el inútil empleado del ministro se presentara a los tribunales sin falta ni demora.
- "Buenas tardes ¿qué les ofrezco?" – los dijo Gilda.
- "Una botella de vino de elfo y cuatro copas por favor" – le dijo Harry.
- "En seguida… Rosenda tráeles una copa de vino de elfo y cuatro copas a la mesa tres" – la señora se retiró y por lo que vi no nos reconoció.
- "¿Aquí está el oclumántico?" – nos preguntó Viggo.
- "Si, en la parte de atrás es la casa de Gilda, ella lo tiene oculto pero no sabemos cómo dar con él, como entrar"
- "Aquí tienen" – llegó la mesera morena y con sus ojos color chocolate y su larga cabellera rizada color negro profundo.
- "Acompáñenme" – nos dijo Viggo después de habernos bebido la mitad de la botella entre los cuatro, nos levantamos y nos dirigimos a Gilda. – "Buenas tarrrdes vengo a buscarrr a Henrrry Gordon"
- "No he escuchado hablar de él" – dijo cautelosa.
- "Gilda venimos de Londres, sabemos que el Ministerio tiene aquí al señor Gordon, Albus Dumbledore nos manda a través del cuadro claro, sé que lo tiene en su casa así que entraremos a las buenas o a las malas usted decide"
- "Pues a las malas será" – dijo y antes de que sacara su varita ni fuego interior se apoderó de mi.
- "Demaius" – cayó al suelo mientras Harry y Ginny amenazaban a la mesera y a otro hombre que trabajaban ahí, los pocos clientes salieron de inmediato – "Siempre haciéndolo difícil" – Viggo y yo entramos por la puerta mientras que nuestros amigos se quedaban a cuidarnos las espaldas.
Aquella puerta de madera nos conducía a un largo pasillo hasta otra puerta, al cruzarla vimos a un hombre de baja estatura calvo y delgado, cuando nos vio se levantó en seguida.
- "No me obligues Gordon, he tenido tres semanas de muerte y estoy realmente agotada, quiero volver a ver tu culo flaco en ese sillón maltrecho" – le amenacé con la varita.
- "Ya oíste a la señorrrita y hazle caso yo no soy tan ¿cómo decirrrlo?... mmm educado" – con dos varitas apuntándole Gordon no pudo hacer otra cosa más que regresar a su sitio.
- "¿Gordon? ¿Conociste a Albus Dumbledore?" – le pregunté sentándome sin quitar la varita de su cara, el asintió sin dejar de ver mi amenaza – "¿Le debes algo?"
- "De cierta manera"
- "Muy bien, mira Gordon tu fidelidad esta ahora con Albus Dumbledore, él manda decirte que debes presentarte en una semana a la apelación de Severus Snape"
- "No puedo, ellos no quieren que él salga libre"
- "Eso ya lo sé miserable cretino pero no me interesa lo que ellos quieran o lo que tú quieras, le debes algo a Albus Dumbledore y es hora de pagarlo"
- "Yo…" – titubeo.
- "A verrr animal rastrrrerrro vas a irrr a presentar tus penosos conocimientos de oclumancia si yo no te veo ahí te perrrseguirre por toda tu vida y el castigo de los morrrtifagos parrrecerrran carrricias a lo que yo te harrré miserrrable ¿te quedó clarrro?"
- "Si"
- "Gordon si no te veo ahí una hora antes créeme Viggo te encontrará en un minuto, traerá arrastrando tu culo por todo el continente europeo hasta sentarte en los tribunales del Wizangamot y cuando termine el juicio te dejara impotente y no creo que puedas moverte de la sesión de maldiciones que te daremos, no me gustan los errores Gordon, no me hagas ponerme preocupada sino llegas, porque cuando me preocupo… hago locuras ¿no quieres que las haga verdad?"
- "No"
- "Nos hemos entendido a la perfección" – nos levantamos y Viggo regreso lanzándole un hechizo color azul violeta.
- "Un hechizo rastrrreadorr porrr si cometes una estupidez saberrr donde buscar tu trrraserro" – adoraba a los amigos de Severus…
Ahora sólo nos faltaba el bendito abogado y listo, faltaba menos de una semana, Viggo trabajaba todo el día analizando los recuerdos, tomando nota sobre que preguntarle a cada testigo para sacarle el mejor jugo a los interrogatorios.
- "La cena estuvo espectacularrr Herrrmione, estoy cansado me irre a dormirrr"
- "Descansa Viggo" – yo también estaba cansada y deje las cosas sobre la mesa, ya mañana me encargaría de recogerlas.
Subí a la recamara y me quede en ropa interior para irme a dormir, me puse un camisón corto y delgado debido al inmenso calor que últimamente hacía, había quedado ir a Severus dentro de los dos días siguientes, inmediatamente me quedé dormida.
Me desperté sobresaltada con una mano cubriéndome la boca, unos ojos azules llenos de lujuria y de odio desenfrenado, quise gritar y no pude, patalear pero el cuerpo de aquel hombre me tenía aprisionada, sus manos subieron por mis piernas hasta llegar a mis senos apretándolos con mucha fuerza, yo estaba ya bañada en lagrimas ante tan atroz intromisión.
- "Ahora si vas a saber lo que es un hombre de verdad" – de un tirón desgarró mi camisón sin soltarme la boca para que no gritara, mi varita estaba demasiado lejos, no iba a poder evitar todo lo que él quisiera hacerme. Con su mano libre desabrochó su pantalón sacando su miembro el cual ya sentía erecto en mi pierna – "Quiero oírte gemir mientras lo hago ¿te ha quedado claro?"
Me moví lo más que pude pero nada era posible, tiré una lámpara de cristal de la mesita de noche rompiéndose y haciendo un ruido fuerte debido al silencio de la madrugada, con su mano hizo a un lado mis bragas y con sus dedos quiso abrir mis piernas pero yo las tenía demasiado juntas, con fuerza las abrió y lloré de dolor físico y de miedo.
Me golpeó en la cara cuatro veces y la última con un objeto que tomó de la mesa, aproveche ese momento para tirar la mesa entera y causar el mayor ruido que pudiese. Me abrió las piernas de un tirón posicionando su pene en mi entrada.
- "¿Herrrmione?" – preguntó Viggo tocando la puerta, Ron volteó a la puerta.
- "¿Quién demonios es?" – lo mordí en su descuido. – "Maldita" – me volvió a golpear pero esta vez tomando mis cabellos y azotando mi cabeza en la cabecera de la cama.
- "¡VIGGO!" – grité horrorizada, él quiso abrir la puerta pero el imbécil de Ronald la debió atrancar, la arrojó con un hechizo y Ron lo apuntó con la varita, pero vio a un mago experto y con la cara fría, se puso nervioso y desapareció de la casa.
- "¿Estás bien?" – me preguntó corriendo hacia mí.
- "Oh Por Dios… sino estuvieras aquí" – ahora lloraba de coraje, de rabia… tenía que sacarlo de alguna manera, me quede viendo la habitación destrozada y mi cuerpo expuesto, él también pareció percatarse de eso y jalo una sabana para cubrir mi cuerpo casi desnudo.
- "¿Quién era él?"
- "Un… idiota… maldito cobarde" – recordaba la sensación y el asco… de sentirlo casi dentro de mí.
- "Trrranquila… irrre a ponerrr protecciones a la cabaña parrra que nadie se aparrrezca" – asentí mientras él bajaba a hacer el cometido, escuche como varias personas subían las escaleras corriendo y tomé mi varita nerviosa temblando hasta que vi entrar a Harry y Ginny con Viggo detrás de ellos – "Lo siento Herrrmione perrro no sé como manejagrrr esto… llamé a tus amigos"
- "Ginny" – me desahogué con ella mientras que Viggo cuchicheaba con Harry.
- "¿Quién fue Hermione?" – me dijo sobando mi espalda.
- "Tu hermano" – me vio a los ojos y tuve miedo que no me creyera – "Te lo juro"
- "Te creo, cálmate…"
- "Hijo de puta…" – salió Harry escuchando como se desaparecía.
- "Trrraerré una poción para que descanse" – el pelinegro regresó y bebí la poción para quedar dormida inmediatamente con Ginny en la habitación.
Desperté con Ginny en la habitación, ya se habían encargado de arreglar los destrozos y tenía una bata color azul puesta, mi amiga se acercó a mi sin decir nada.
- "Lo siento mucho… Harry fue a buscarlo por la noche pero no dio con él, mi madre me dijo que llegó casi al amanecer pero para esto Harry ya les había dicho todo y le han dado la espalda, el golpe, los insultos y lo de anoche solo se gano que para ellos Ron este muerto"
- "Lo lamento Ginny" – le dije sentándome.
- "No tienes porque Herms… mis padres están muy apenados… si tú quieres demandarle nadie te pedirá lo contrario" – me dijo agachando su cabeza.
- "Ahora quiero concentrarme en el juicio, sólo eso"
- "Si… Viggo está abajo con Harrry ¿quieres ir a desayunar algo o subo algo para las dos?"
- "Bajaré… no puedo permitir que esto me deprima, ahora no puedo darme ese lujo"
- "El baño está caliente" – me levanté y me encerré en el baño y no pude evitar llorar.
Me quedé bajo la regadera enjabonando mi cuerpo, mis piernas tenían moretones por la fuerza que había empleado Ron en abrírmelas, terminé de ducharme y me pude vestir, al verme al espejo me dio una rabia e impotencia, era la segunda vez que tenía la cara marcada por aquél al que una vez creí mi amigo, me puse un ungüento para que fueran bajando las marcas, me hice una cola de caballo y baje a desayunar. Todos me saludaron con naturalidad, Ginny había preparado la comida, en esta ocasión deje que todos se estuvieran encargando de todo.
- "Ya todo está listo Hermione" – me dijo Harry respeto al juicio y le agradecí que no tocara el tema de la noche anterior.
- "Me dijerrron que un día de estos habían quedado de verrr a Severrrus"
- "Así es Viggo… pero no sé si podamos ir hoy… quizás mañana… quisiera ir a dormir un poco más" – me retire por la perspectiva, si le mentía a Severus se daría cuenta… pero si le decía la verdad no podría concentrarse en el juicio.
- "Vayan ustedes Ginny, si él me ve así se va a molestar y no va a estar concentrado en el juicio, pero si no voy va a sospechar algo… no sé que hacer" – le dije hundiendo mi cara en las manos.
- "Con algo de ungüentos de estos" – me empezó a color cremas pastosas – "Y maquillaje muggle" – me maquilló demasiado y solo se veía un ligero moretón en mi pómulo derecho – "Él se enterara de todos modos… toda mi familia sabe que Snape terminará tomando justicia por lo que te hizo…"
- "Trataré de que no sea así, lo prometo" – bajamos a donde estaba Viggo y Harry – "Vamos a ver a Severus, antes que nada quiero pedirles que no mencionen el incidente de la otra noche, quiero que Severus este al cien en el juicio, después yo le diré todo"
- "Muy bien, por mi no hay problema"
"Errres buena" – me dijo Viggo, intentó meterse a mi mente y no lo deje, creo que esto podría salir bien.
SEVERUS SNAPE
El día de ayer me la había pasado esperando a Hermione pero no llegó, eran pasadas de las doce del día y temí que tampoco fuera pero apareció el mago anunciándome las visitas, y ahí estaba mi hermosa castaña esperándome, la vi algo cabizbaja.
- "Hermosa" – me dio un beso en los labios sonriéndome – "Te maquillaste… como sea te ves perfecta"
- "Gracias" – cuando bajo la vista vi un pequeño moretón en su pómulo.
- "¿Qué te pasó?"
- "Fuimos por el oclumantico y se puso rebelde, me golpeé pero nada de importancia"
- "¿Segura?"
- "Sí, claro que si… ya tenemos todo Sev, ayer Albus solo alcanzó a decirnos que mañana por la mañana llega el abogado, en tres días le explicaremos las cosas y presentaremos ese juicio" – me dijo algo entusiasmada.
- "Vamos a olvidarnos de ese juicio… ¿qué tienes?"
- "Nada" – dijo empezando a llorar.
- "Dime…" – pero ella negaba con la cabeza conteniendo las lagrimas – "Joder cariño dime que tienes ¿pasó algo?"
- "Vamos a concentrarnos en esto Sev, cuando salgas de aquí veremos lo otro"
- "¿Y qué es lo otro?" – hacía un gran esfuerzo por cerrar su mente, sólo sentía su dolor, y me sentía terriblemente mal por no ayudarla.
- "Es que te necesito tanto… solo me dieron poco tiempo, vengo con Harry, Ginny y Viggo pero no nos dejaron pasar a todos, el siguiente es Harry, luego Ginny y al final tu amigo"
- "Y ¿para qué quiere venir Ginevra Potter?" – aún no se me olvidaba que ella le había dado la espalda a mi Hermione.
- "Dale una oportunidad Sev… ha estado conmigo en todo este tiempo y va a testificar"
- "Está bien" – se despidió con un beso y llegó Harry solo para saludar, pero en el momento en que le pregunté sobre Hermione dijo que no teníamos tiempo de eso por ahora, y salió antes de que pudiera leerle la mente, la situación me estaba poniendo nervioso y preocupado, algo me decía que era grave y por eso no querían decirme nada.
- "Buenas tardes profesor Snape" – entró la esposa de Potter sentándose en la silla.
- "Señora Potter" – le hice una inclinación.
- "La razón por la cual estoy aquí es para disculparme, de verdad lo lamento mucho, haber desconfiado de usted, haberlo insultado, haber defendido a mi hermano, darle la espalda a Herms, todo, todo eso me arrepiento señor Snape… quizás le cueste algo de trabajo perdonarme pero se lo digo con sinceridad"
- "Usted ha estado con Hermione todo este tiempo" – ella asintió – "El hecho de que no la haya dejado sola este tiempo para mi basta y estoy en deuda con usted"
- "Claro que no… yo lo hice por ella y porque vi cuanto se aman"
- "Me alegra que le quede claro que mi relación con ella es seria para que se lo comunique a su hermano"
- "Ya no tengo comunicación con él" – lo dijo con coraje y pena.
- "Eso es bueno…" – el silencio se hizo incomodo entre dos personas que se dijeron muchas cosas y ahora intentaban llevarse bien por Hermione.
- "Voy a testificar… por lo del robo de la espada"
- "Si… recuerdo ese día señora… aún me debe una detención" – sonrío por lo patético del castigo que les puse.
- "Ganaremos ese juicio… y sino ya estamos organizando un ejército volaremos este lugar y Hermione y usted se irán a vivir en la Patagonia o cualquier otro lugar"
- "Espero que no sea necesario…" – quise preguntarle sobre mi Hermione pero ella no era la indicada… y dudo que Viggo supiera algo, tendría que esperar unos días a que mi pequeña me contara cualquier cosa que hubiese pasado.
- "Me retiro, aún falta que pase el señor Viggo, con permiso señor" – nos dimos la mano en un acto meramente educado. Entró Viggo dándome cuenta de los años que llevaba sin verlo.
- "Severrrus" – nos estrechamos fuertemente.
- "Viggo"
- "Tienes un mal aspecto mi estimado colega" – el muy capullo… mal aspecto… con un dementor pegado a mí que esperaba.
- "Gracias colega"
- "De nada, no sé cómo demonios te metiste en esta pero estoy haciéndome carrrgo ahorrra del juicio y crrreme Severrrus ganarrremos, estoy completamente segurrro" – el que él me lo dijera ahora si me transmitía más seguridad.
- "Gracias Viggo me urge salir de aquí y ¿dónde te estás quedando?"
- "En una cabaña, supongo que es tuya ya que he trrrabajado en tu laborrratorrrio… ¿sabes que te tengo fidelidad mi estimado Severrus?" – asentí – "tengo que prrreguntarrrte algo"
- "Claro, lo que quieras"
- "¿Esa chica… qué es de ti?"
- "¿Hermione?" – asintió y sin proponérmelo me cabree. – "Ella es mi mujer Viggo y no te atrevas a ponerle los ojos encima y mucho menos tus manos estúpido"
- "Severrrus hay otrrro hombre que le puso más que las manos encima a tu mujerrr"
- "¿De qué me estás hablando?"
- "Me pidió que no te dijerrra nada pero hace un parrr de noches un tipo quiso forrrzarla"
- "Forzarla a…" – afirmó y golpeé la mesa con mis puños – "¿Quién? ¿Le hizo daño?"
- "No sé quien sea, crrreo que llegué a tiempo… no lo sé Severrrus… yo no sabía qué hacerrr y llamé a Ginny y a Harry… crrreo que fue un herrrmano de ella, se lo escuché decir a Hermione" – me levanté y arrojé la silla contra la pared que se hizo añicos.
- "Abre tu mente, quiero verlo" – pensó un momento y me dejo entrar al recuerdo donde él entra a nuestra habitación y ve a Hermione casi desnuda golpeada de la cara, con sangre, con ese imbécil encima de ella y lo vi claramente era Weasley… el recuerdo no decía mucho él tenía los pantalones un poco abajo con el miembro erecto y ella aterrada… salí de su mente – "MALDITO HIJO DE PUTA" – tiré la mesa golpeándola tantas veces hasta que me cansé – "PERRO MISERABLE… VOY A MATARLO… JURO QUE SALDRÉ Y LO MATARÉ" – ¿acaso estaba pagando mis errores con mi Hermione?
- "¿Qué quierrres que haga?" – me preguntó recordándome la fidelidad que existía entre nosotros.
- "No lo mates… lo quiero vivo pero recuérdale que nadie se mete con Severus Snape"
- "Clarrro ¿dónde lo busco?" – abrí mi mente para que viera la Madriguera y la playa donde cerca vivía el matrimonio Bill y Fleur, el negocio de los Sortilegios Weasley.
- "Si no está en ninguno de esos lugares, búscalo en Rumania donde trabajan con dragones… no me importa si no puedes presentarte al juicio… quiero sangre en tu varita, pero deja que acabe yo con él"
- "Así serra, Reparo" – todo volvió a su lugar y en una sola pieza – "Me voy Severrus"
- "Cuida a mi mujer mientras salgo de aquí" – le pedí.
- "Con mi vida Severrrus"
- "Dile a Hermione que entre quiero hablar con ella" – le dije serio y cabreado aún.
HERMIONE
Estábamos parados recargados en una pared húmeda de Azkaban esperando a que Viggo saliera de hablar con Severus, Harry alcanzó a salirse antes de que entrará en su mente y a Ginny no le preguntó nada, sólo faltaba que Viggo no abriera su bocota.
- "Ya salió, vámonos" – dijo Harry viendo venir a Viggo.
- "Quierrre verrrte Hermione"
- "¿Le dijiste?" – le reproche sabiendo su respuesta.
- "Cuando nos conocimos te dije que entre nosotrrros había lealtad y él me dijo que tu errres su mujerrr así que lo lamento prrrincesa" – me respondió burlón.
- "Gracias a eso no estará concentrado en el juicio Viggo"
- "Ahí sí que te equivocas, él saldrá para matar a ese tipejo… lo lamento mucho Ginny" – mi amiga bajo la vista.
- "Mi familia sabe que Severus buscara justicia bajo su propia mano, esperan poder hablar con él para que las cosas no se salgan de control y todo termine en una condena aquí"
- "Ve a hablar con tu hombre y tranquilízalo un poco"
- "Eres un… bbaaaa" – me dirigí a la puerta y en cuanto lo vi mi coraje bajo por completo, me senté a su lado y ninguno de los dos supo que decir.
- "Debes dejar de mentirme y de ocultar cosas nena" – asentí para que pudiera continuar, sus ojos negros no se mostraban fríos ni enojados, más bien cautelosos – "¿Viggo llegó a tiempo?" – preguntó temeroso a mi respuesta.
- "Si"
- "¿Quieres mostrarme el recuerdo?"
- "No" – se levantó y me extendió la mano para levantarme también, me abrazó como siempre lo hacía, cuando el miedo ante la guerra me paralizaba.
- "Llora, sé que lo necesitas" – me deje llevar por el sentimiento, de que Ron me hubiera tocado, cuando me abrió las piernas, cuando casi lo sentí dentro de mí, los golpes que me dio, solo sollozaba mientras Severus me trataba de calmar acariciando mi espalda.
- "Casi lo hizo… si Viggo no hubiera estado ahí…"
- "No digas más… Weasley no es importante ahora… sólo tu, te deje desprotegida, no quiero que te le despegues a Viggo de aquí en lo que se da el juicio ¿vas a hacerme caso?"
- "Si Sev"
- "Ya mi pequeña… ven, te juro que nadie va a volver a dañarte"
- "Me tocó, y me abrió las piernas a la fuerza" – lo sentí como se tensaba pero era con el único que podía desahogarme – "Y casi estaba dentro…"
- "Shhh no pienses en eso, no lo repitas más, quiero que lo quites de tu mente y recuerda mis besos y el amor que te tengo… ¿sí?, cuando salga de aquí ya me encargaré de eso" – asentí.
- "Es suficiente" – dijo el mago entrando con el dementor.
- "Vete nena, esto no te hará bien ahora, te amo pequeña" – asentí y vi como se lo llevaban.
VIGGO SJOBERG
- "Irrre a descansarrr con perrrmiso" – les dije subiendo a la recamara en la que me quedaba.
Me aparecí en la Madriguera hice el hechizo que me garantizaba que en ese lugar solo estaban tres personas y ninguna de ellas era la que buscaba, me di una vuelta por el Callejón Diagon pero el lugar estaba cerrado sin nadie dentro. Pensé seriamente que el muy imbécil se había ido a Rumania pero antes fui a ver si estaba en el otro lugar donde me había dicho Severus.
Me aparecí en la playa que en ese momento estaba tranquila, me tomó un poco más de tiempo encontrar la casa pero cuando llegué lo vi sentado en la sala bebiendo como un vil borracho, directo de la botella.
- "Imperio" – dejo la botella enseguida y salió a mi llamado – "Mirrra que tenemos aquí… camina hasta las cuevas que están hacia allá" – al llegar lo arrojé dándole una patada estrellándose contra las rocas abriéndole la frente.
-"¿Quién eres?" – me preguntó muerto de miedo.
- "Me gusta mucho el silencio Crucio" – se retorcía y gritaba como marrano. – "Te dije que me gusta el silencio… Crucio... No te ha quedado claro Crucio… Sectusempra" – su pecho se abrió en varias cortaduras profundas.
-"Por favor ya…" – suplicaba bañado en sangre, me acerqué a él agachándome lo jale del cabello para susurrarle el recado de Severus.
- "Nadie se mete con Severrrus Snape sin que salga librado… crucio… crucio… no te vuelvas a meterrr con su mujerrr crucio" – en determinado momento dejo de gritar y supe que tenía que detenerme porque podría matarlo y ese no era el chiste.
- "Ella solo es su mujerzuela"
- "Me temo que no… vamos a lavarte esa boca Sectusempra"
Se llevó las manos a su boca para vomitar sangre, le había abierto las encías y el paladar, me senté dejándolo descansar un poco.
- "No sé aún porque se te ocurrió dañar a la mujer de Severus nadie en su sano juicio lo haría…" – hice aparecer un tarro de sal – "¿Sabes qué es?" – me reí mientras el tipo intentaba arrastrarse para huir, me acerqué despacio permitiendo que se alejara un poco con las fuerzas que le quedaban.
- "Gl..no" – balbuceo hasta que le aplasté la espalda con mi bota negra, lo tomé del cabello para que se hincara.
- "Espero que con esto no se te ocurra ni siquiera pensar en acercarte a Hermione" – le tomé con fuerza la boca para introducirle un puñado de sal en la boca y chillaba de dolor viéndole las lagrimas resbalar – "Esto a penas empieza" – hice lo mismo en las heridas que le había causado.
- "Aggghhhhh por favor… ¿vas a matarme?" – me carcajee sentándome de nuevo sobre las rocas.
- "Clarrro que no, tendrrrás que esperrrarrr a que Severrrus salga y acabe contigo el mismo, no sé si sea buena o mala suerrrte pero es la que te tocó… Incarcerous" – lo até con las manos juntas hacia arriba sobre una piedra para que tuviera que ponerse de puntitas – "Crucio… crucio…" – del dolor se dejaba caer y sus muñecas soportaban todo el peso, estaba perdiendo muchas sangre, iba a terminar matándolo – "Herdeb"
- "Amo" – apareció mi elfo inclinándose ante mí.
- "Te vas a quedar con esta basura encárgate que no escape, dale agua para que no se deshidrate, y dale un pequeño recordatorio de los que te he enseñado, tortúralo lo más que el pueda consentir pero no lo mates"
- "Como ordene el amo" – mi elfo sonrío y se acercó a Weasley, cuando lo tenía cerca alzó su pequeña mano iniciando lo que le indique.
- "Ahhhhhhhhh Oh Dios yaaaa"
- "Son distintas las torrrturas que otorrgan los elfos ¿verrdad…?" – le puse un hechizo antiaparición y quebré su varita en tres partes – "No lo mates Herdeb" – lo escuché gritar mientras me aparecía de nuevo en la habitación y me acosté a descansar un poco…
HERMIONE
Estábamos en la casa de Harry porque ahí se presentaría el misterioso abogado que se supone sacaría a Severus de ahí, el desayuno que Ginny había preparado para los cuatro no me había sabido a nada estaba cada día más nerviosa, un par de días y por fin tendría de nuevo al estúpido ministro al cual quería matar de todas las formas posibles.
- "Esta rrretrrrasado" – dijo Viggo perdiendo la paciencia.
- "En serio, vendrá se los prometo" – Harry trataba de calmarnos pero no estaba ayudando mucho que digamos.
- "Eso espero, pero solo tiene un par de días Harry y mira la hora que es" – nadie dijo nada y a la media hora el timbre del Grimmaulde Place sonó.
- "Te dije que llegaría"
- "Yo abro Harry o moriré aquí mismo" – le dije levantándome.
Al abrir la puerta vi al mago que nunca esperé, hombre alto y moreno, con un conjunto mágico color azul marino y una túnica larga azul un poco más claro con las mangas más largas de lo habitual, no tenía cabello y llevaba un sombrero del mismo color pero no en pico sino circular que hacía juego con su túnica, sus ojos color marrón respondieron a los míos, diciéndome que todo estaría bien y su franca sonrisa lo corroboró.
- "Hermione" – me saludó con su voz grave y tranquilizadora.
- "Kingsley" – lo salude – "Pasa" – lo conduje a la sala donde Harry me sonreía por la sorpresa que me había preparado. Se sentó en la sala donde todo el mundo esperaba que alguien hablara y fue él de nuevo.
- "Manos a la obra…" – dijo estirando las manos tronándose los dedos – "¿por dónde comenzamos?" – ahora lo tenía claro: íbamos a sacar a Sev de ahí.
Espero les haya gustado muchachas, nos leemos la próxima semana en el siguiente capítulo, ahora sí será el juicio y aún no termino con Ronald así que se aceptan sugerencias, y díganme que les pareció la introducción que le dio Viggo.
Yazmín Snape: Hola Yaz ojala te haya gustado la calentadita que le dio Viggo (para eso fue creado este personaje) jajajaja… en el siguiente juicio se verán algunos recuerdos de lo que hizo Severus por algunos alumnos, no los podré todos porque serían muchos pero ahí saldrá el recuerdo que Harry no le quiso mostrar a Hermione, ya más adelante veré que hacer con el ministro y Umbridge porque ahí si no tengo ni la menor idea (porque no lo tenía contemplado) jajajaja. Muchas gracias por tus reviews y que te gusten mis Sevmione… nos seguimos leyendo. Besos
SuekSnape: puntual Suek jajajaja ya en el próximo capítulo veremos esos recuerdos espero que no te defrauden jajaja y ya saldrán más recuerdos para que todos sepan quién es Severus realmente. Saludos
Alexza Snape: Hola Alexa, ya verás que son más personas las que apoyarán a Severus a salir de ahí, y con la ayuda de Viggo no dejo cabos sueltos… Saludos
Mama Shmi: siii van a ser varios testigos, pondré algunos flash back y dejaré lo más hermoso al final… y ahora si que el oclumantico la tiene ya sentenciada, si no aparece sacará lo peor de Viggo. Espero ya estés recuperada. Abrazos
Luna White 29: jajajajaja primeramente Luna ya vas viendo las pruebas en el siguiente serán los recuerdos de testigos y unos más interesantes de una personita, paciencia y lo subiré la próxima semana y en segundo lugar…. Mmmmm… me dejaste sin palabras… en ese fic ella si queda enganchada de Draco porque evita que la torturen los Carrow y esa pareja es de gran apoyo cuando todos le dan la espalda a Herms por la forma en que inicia su relación del Severus… aún estaba formándose la historia… jajajajja, espero que te guste este capítulo. Besos
Miara Makisan: ¿cómo ves la defensa? Y claro que se aceptan ideas para la venganza de Severus pero cabe aclarar que no quiero matarlo, quiero que Ronald vea la felicidad que tiene Sev a un lado de Hermione… saludos
Aurora Snape: espero que no hayas muerto de ansiedad jajajaja gracias por leer, dejar tu review y por todo. Todos los secretos a la luz saldrán en el juicio: próximo capítulo, espero te haya gustado. Besos
TequilaNervous: valdrá la pena yodo ese dolor y sufrimiento al final del juicio… ya verás, espero poner cosas interesantes en él.
Patybenededmalfoy: así es, y el ministro querrá condenarlo pero por eso Viggo está pensando en todo para no dejar cabos sueltos y que Severus salga libre. Espero te haya gustado… besos
Xerxes Eli: vivito si esta, un poco demacrado por el dementor pero no al punto de matarlo… fijate que si eh llegado a pensar en darle en ese punto a Ronald… dejarlo impotente o dejárselo pequeñito (su orgullo) jajajajaja veré que se me ocurre para que suceda de aquí a que Sev sale y le patea todo u trasero. Espero te haya gustado el capítulo. Saludos
Yetsave: Ante todo muchas gracias y estoy de acuerdo contigo quisiéramos un Severus personal para cada una… la verdad Lily me caí mal muy pero muy muy muy mal y creo que la inseguridad de Herms esta basada en que Sev estuvo en esa guerra en parte por la memoria de Lily, Severus aún así le hará entender a Hermione cuanto la ama y que dejo a la horrible pelirroja atrás. Besos
Nos seguimos leyendo…
