Lamento mucho la ausencia con esta historia, ¿les gusta mucho? Porque realmente mi musa con esta historia ha muerto… de plano, así que espero no decepcionarlas con la tortura al estúpido pelirrojo, no sé cuando pueda actualizar en serio no me salen las palabras.
VENGANZA
SEVERUS SNAPE
Me aparezco en la cueva que en ese momento se encontraba completamente húmeda por la tormenta de la noche anterior, la marea había golpeado demasiado las rocas, no había podido dormir de la preocupación de que ese imbécil hubiera muerto ahogado y no en mis manos, pero al entrar y verlo en el fondo en la misma posición que lo había dejado la noche anterior pude tranquilizarme un poco.
Lo único que se escuchaba eran las fuertes olas golpear con fuerza las rocas, y la suela de mis zapatos crujir en ramas y en pequeñas piedras, era el sonido más motivador, aunado a ver como mi presencia hacía efecto en su persona y se trataba de incorporar no lográndolo.
- "Estaba preocupado por usted señor Weasley… ¿la tormenta lo trato bien anoche?" – su cara hinchada y sangrante me observaba sin poder darme cuenta cómo, ya que no era muy visible el joven que un día fue. – "No he escuchado su respuesta… veamos si un par de maldiciones hacen que recobre el habla Crucio"
- "Ahg… ¿qué carajos quiere que le responda bastardo?"
- "Más educación Weasley… su madre debió enseñársela ¿no? Crucio" – llegaban puntos de esas horas de tortura en las que él no podía moverse más y otras en las que su altanería no tenía límites. – "Vamos a ver si ya entendió la lección… ¿sabe porque estamos aquí en esta detención que se mostrado un poco larga?"
- "¿Por qué me disfrute a Hermione mientras usted estaba pudriéndose en Azkaban?" – sabía cómo detonar esa chispa de odio y rabia en mi interior, recordando la escena que me había mostrado Viggo, cómo el hijo de puta casi le arruinaba la vida a la única persona que me importaba.
- "Mala respuesta Weasley… Crucio… Crucio" – sus gritos eran ensordecedores, su ropa se encontraba desgarrada de los latigazos que le había propinado el elfo de Viggo, lo levanté con la varita sosteniéndolo en un par de cadenas que había improvisado mi amigo, le desnude la parte de arriba para mostrar su torso… - "Puede que esto duela un poco, pero no más de lo que pudiste hacerle a mi mujer"
- "Incendio…" – su piel comenzó a quemarse hasta dejar notorias llagas, sabía lo que se le avecinaba… sal, pociones que aumentaran en cantidad el dolor, ese miserable no se merecía la muerte así como así, se merecía más que eso, una tortura física y psicológica que lo llevara a perder la cordura y que lo último que recordara es que con Severus Snape nadie se mete, y que Hermione era mi mujer y debió respetarla como tal, después de algunos minutos y encargarme de que las heridas fueran más dolorosas y no teniendo el cuidado de que se infectaran hice aparecer un frasco que contenía un animal muy curioso – "Esto Weasley se llama escarabajo egipcio, un entretenimiento muy conocido entre los mortifagos… espero que se divierta con él"
- "No lo haga… por favor, me entregaré al Ministerio, que me encierren en Azkaban" – me gire para tomarlo del cabello azotándolo en la pared.
- "Miserable cabrón ¿tú crees que yo quiero tenerte encerrado en Azkaban? ¿Crees que un dementor por el resto de tu vida hará que se me olvide como la tenías? ¿Cómo la golpeaste y la humillaste? ¿Crees que olvidaré sus lágrimas? Nada tremendísimo hijo de puta, nada hará que se me olvide eso, más que torturarte de aquí a que mi ira sea mucho mayor y te mate" – nunca había odiado más en la vida, ni siquiera a Voldemort cuando mató a Lily…
HERMIONE
- "¡Oh por Diosss! Por fin llegas Sev" – su aparición era lo que había esperado durante dos horas aún en la cama con la piedra entre mis dedos temblando.
- "¿Qué te pasa?" – me preguntó muy preocupado.
- "No, la pregunta es que te sucede a ti, o más bien que te sucedió"
- "No te entiendo nena" – baje la vista algo decepcionada en lo que se estaba convirtiendo Severus, últimamente tenía secretos, algo que nunca había pasado y eso me inquietaba un poco.
- "Me levante temprano y no estabas y luego sentí todo eso, todo lo que tú estabas sintiendo hace unos minutos… coraje… podría decir que odio" – vi como se tensaba y desaviaba la mirada, no quería intentar meterme en su mente, quería respetar su privacidad así como el respetaba la mía, y todo eso entrecomillas ya que cuando se le metía en la cabeza enterarse de mis asuntos no había nada que lo detuviera.
- "Te deje una nota" – bufe por la excusa mientras se la arrojaba en la cara.
- "Voy a correr… ¿esa es tu nota y explicación? Severus… ¿dónde estabas? Y ¿quién te hizo enojar tanto?" – mis palabras eran frías y él lo sabía, si comenzaba a mentirme lo nuestro no iba a funcionar más de un mes.
- "Fui a correr en serio, pero quise hablar de unos asuntos con Viggo y al parecer hay problemas con mis propiedades y la cámara de Gringotts, y necesito dinero y cosas… me cabreé vale… me encerraron en esa pocilga, tu casi eres violada por aquel idiota y pasamos muchas cosas como para que ahora la maldita autoridad mágica no quiera devolverme lo que por derecho es mío" – me dijo alzando un poco la voz, levantándose enojado caminando como león enjaulado.
- "Está bien… se solucionará, no te preocupes" – lo abracé por la espalda para tranquilizarlo un poco, sabía que no me estaba diciendo toda la verdad pero por el momento no quise insistir, tomó mis manos entré las suyas y las estaba temblando de la ira – "¿Desayunamos?"
- "¿No has desayunado?"
- "No, quise esperar a que regresaras" – se volteo para abrazarme de frente y me apretó con mucha fuerza, acariciando mi pelo, mi espalda y sintiendo esa esencia a sándalo con loción que me volvía loca y me llenaba de paz, era mi hombre y lo amaba sin medida fuera como fuera, el latido de su corazón sobre mi pecho me tranquilizaba en consideración – "Sev te amo"
- "Te amo nena, no se si lo merezca pero…"
- "¿Qué es lo que pasa Sev?" – lo cuestioné seria, titubeo un momento para sonreír mientras me bajaba en brazos.
- "Sucede que haremos la comida juntos, veremos esa película aburrida que tanto te gusta y pospondremos esa cena absurda con Harry para otro día, hoy quiero que seas complemente mía ¿alguna objeción señorita Granger?"
- "Ninguna profesor Snape, sabe que siempre obedezco a lo que me ordene" – le dije coqueta, me bajo en la cocina mientras comenzábamos a sacar todo para preparar algo y desayunar juntos como tanto nos gustaba.
Nos sentamos a desayunar mientras me decía que debía de buscar a mis padres, pero tanto una parte de él como la mía estaba segura de que no era el momento propicio para eso, había muchos mortifagos aún sueltos, la situación en el Ministerio no era la idónea en cualquier momento estallaría una guerra en otro sentido… la situación en mi mundo no era la adecuada como para traer a mis padres de vuelta a él, y además un miedo enorme me invadía, y si algo les hubiera pasado, nunca iba a perdonármelo.
- "Deja de pensar negativo Hermione, tus padres están bien, te lo garantice cuando formulamos el plan, para que estés más tranquila los buscaremos cuando hayan capturado a más mortifagos e iré yo vale"
- "Vale… y deja de meterte en mi mente" – le reproche bromeando ceñuda, no es que me molestara, nunca había tenido secretos pero me dolía que él si estuviera ocultándome cosas.
- "No es necesario meterme en tu mente, tu carita lo dice todo nena, te están temblando las manos y ¿recuerdas esa hermosa piedra verde en tu cuello?"
- "O eso fue gracioso… levantaré la mesa mientras pones la película"
- "Muy bien, pero no te quedes dormida ¿de acuerdo? Hare un terrible esfuerzo por ver estas cosas muggles, con problemas muggles, lloriqueos muggles, todos tan patéticos para verte contenta"
- "Cierra la boca Severus, amas la película y lo sé"
- "Cierre la boca Granger y venga acá" – me deje caer sobre el sillón acostándome sobre uno de los cojines, puse mis piernas sobre las suyas y me sentí muy tranquila.
Sentía esas seductoras y provocativas manos recorriendo los dedos de mis pies hasta llegar a mis rodillas, llevaba aún mi pijama de short corto con blusa de tirantes; mi hombre fingía ver muy atento mi película, justo en la escena donde ella muere en aquel río… las manos subían con precaución sobre mi piel blanca, sintiendo como yo misma respondía ante su toque tentador erizándoseme la piel y agitándose mi corazón desbocado, intenté no sonreír y realmente no lo hice.
- "Intento ver la película" – le dije en una sola frase.
- "No te estoy impidiendo que veas nada nena… ¿te estoy tapando los ojos?"
- "Creo que estos haciendo algo más que cubrirme los ojos amor mío, manteen las manos donde pueda verlas y quiero terminar de ver esta película no es broma" – le sentencie con toda la calma y el autocontrol que aún quedaba sobre mí.
- "Creo que he entendido, te sientes intimidada por mí… nerviosa y algo… empequeñecida con mis manos ¿no te parece?... me preguntó qué es lo que pasa si hago esto" – sus manos recorrieron hasta casi llegar a mi ingle, al principio me sorprendí porque no tenía otro tipo de planes que no fueran pasar una tarde tranquila pero de pronto sonreí descaradamente y regrese la vista al televisor ignorándolo por completo.
- "Y yo me preguntó que pasaría nada mas por curiosidad … si hago esto" – con mis pies desnudos acaricie su miembro que se encontraba excitado y por la ropa deportiva fue mucho mejor la sensación y me permitió hacerlo por un par de minutos en los que dejo de tocarme para disfrutar de mis caricias, dejo caer su cabeza hacia atrás mientras veía como me mordía el labio; lo deje entrar a mi mente para que observara las nuevas locuras, posiciones y gemidos que podían aparecer en mi cabeza en un segundo – "¿Y bien?"
- "Demonios… veamos tu película en otro momento… la noche… yo que sé… además la has visto una cantidad de veces que ya ni recuerdo Hermione"
- "Depende de que vayamos hacer"
- "Eres… como te amo" – se acercó a mí delicadamente para capturar mis labios mientras bajaba mi short… y comenzaba a hacerme esas caricias que hacían que se me nublara la vista, ante el primer gemido perdí la noción de todo lo que acontecía a mi alrededor, cuando caía en sus brazos era yo solamente con mi hombre sobre mi cuerpo, con su embriaguez inundando cada uno de mis sentidos, su mirada penetrante y a la vez cálida me sometía de la manera más pacífica, sus manos me guiaban al infinito, mientras me iba haciendo el amor me repetía mil y una veces de lo mucho que lo amaba y de que quería que eso durara para siempre.
Nos encontrábamos sentados Harry, Ginny, Viggo, Severus y yo en el comedor, ya en el café hablando del Ministerio y la posible guerra que se avecinaba, de un grupo que se estaba haciendo cada vez más numeroso y querían quitarle el poder de Hogwarts al Ministerio.
- "La otra cuestión del problema es tu fortuna Severus" – comenzó a decirle Harry – "Los bienes que te confiscaron no te serán devueltos hasta dentro de un año al igual que el poder sobre la cámara de Gringotts… es una forma de presión lo sé, he intentado que se te regrese cuanto antes pero no prometo nada"
- "Supuse que esto pasaría, así que no te preocupes Harry" – eran las palabras que salían de su boca pero veía como poco a poco se iba enojando.
- "Tu País es una mierrrda Severrrus"
- "Y lo que falta" – suspiro azotando el puño sobre la mesa.
- "Obviamente tu trabajo en el colegio…"
- "No quiero regresar al maldito colegio" – explotó, les hice la seña para que dejáramos el tema por la paz.
- "Severrrus crrreo que ya irrré prreparrando mis cosas parrra regrrrrsarrr a Drumstrang… vas a decirrrme donde conseguirrr esos ingrrredientes o no"
- "Claro Viggo… podemos ir ahora mismo si gustas" – se levantaron ambos, últimamente salían demasiado ellos dos y sabía que Severus me ocultaba algo. Subió a la recamara y lo alcancé allá mientras veía como entraba al armario de pociones, sacó algo y lo guardo, fue por su túnica y me vio como lo observaba.
- "Severus" – le acuse con la mirada.
- "Dios Hermione me asustaste… no tardo nena estaré aquí en cuanto pueda" – se despidió con un beso en la frente.
- "Severus no empieces a ocultarme las cosas ahora por favor"
- "No te estoy ocultando nada" – era experto en ocultarme las cosas cuando quería, tal vez fuera bueno en eso pero yo bien sabía que lo hacía y eso era un punto a mi favor, lo mire con decepción y solo bajo la mirada. – "Todo esta bien, son cosas de Viggo, en cuanto terminé te prometo que lo sabrás todo"
- "Bien" – baje las escaleras dispuesta a averiguar qué era lo que ocurría.
Se fue con su amigo que se estaba convirtiendo una piedra en el zapato en mi vida, Harry también se fue y se quedó Ginny por apoyo moral y aprovechando para ir planeando la reunión que aquellos magos le querían hacer a Severus.
- "Pensábamos que el lugar ideal sería en Grimmauld Place, la cabaña es segura así que nuestra casa estaría perfecta para lo que deseamos"
- "El lugar no es el problema… sino quienes irán"
- "Bueno, ya los que faltaban están libres así que serán unas cuantas personas más, quizás algunos maestros de colegio, mis padres… bueno mi familia"
- "¿Irá ella?"
- "¿Quién?" – pregunto inocentemente mi amiga.
- "La estúpida esa que terminó enamorada de… de Severus"
- "Bueno… pues sí, es una más de sus protegidas y ten en cuenta que le salvo la vida" – ella tenía razón efectivamente ella y su familia le salvaron la vida pero eso no disminuía ni tantito que no quería a esa mujer ni a un kilometro cerca de Sev – "¿Estas celosa?"
- "No, simplemente no la quiero cerca, solo eso"
- "¿Y por qué? Severus a la que quiere es a ti, creo que esta más que claro que ella solo es un alumna más a la que pudo salvar"
- "Si, pero en sus últimos minutos o los que creyó que serían los últimos a la que llamó fue a esa mujer y no a mí, y la veo y yo no sé en que demonios nos parecemos… puede ir pero la quiero a metros de él, no bromeo"
- "Se lo dire" – me respondió burlándose de mí.
SEVERUS SNAPE
- "Vaya hasta que despierta Weasley cree que tengo todo el día" – me observó altivo – "Hoy comerá porque no quiero que muera de inanición" – le indique la roca donde había dejado un par de emparedados de pollo que había llevado de la casa, un pastel de calabaza y le extendí un vaso de zumo, lo bebió tan rápido que ni cuenta se dio de lo que contenía.
Observé a Viggo que contenía una carcajada mientras que me sentaba a ver como la poción le quemaba su esófago y terminaría por dañar su estomago irreparablemente. Le señale a Viggo la entrada a la cueva para que me dejara a solas con él por unas horas, mi amigo sólo asintió saliendo del lugar y arrastre al miserable que tenía enfrente hasta que pudiera quedar frente al lago de la cueva.
- "Le tengo mucho aprecio señor Weasley y por lo mismo le compartiré uno de mis mejores recuerdos que tengo, pero deberá guardar el secreto, debe jurarme que no se lo dira ni enseñara a nadie" – se retorcía del dolor que le estaba causando la poción y se que a penas escuchaba lo que le estaba diciendo – "No lo he escuchado… sigo sin escucharlo… veremos si una maldición cruciatus le regresa el habla… Crucio… Crucio"
- "Lo juro"
- "Buen chico" – saque aquella tira delgada y la puse sobre el lago para que en su reflejo viera lo que quería mostrarle.
La escena mostraba a mi mujer a horcadas en la que era su habitación, como lentamente y con aquella mirada desafiante y coqueta se quitaba la blusa despacio dejando ver su perfecta figura y su hermosura al descubierto, aquella primera vez la bese por completo como si el mundo pudiera acabarse en ese instante, mis manos exploraban cada centímetro de su piel expuesta a mí, pellizcando sus pezones y acostando por debajo, quitándole cada prenda que sobraba y me estorbaba para lo que en ese momento quería hacer.
Quería mostrarle ese brillo en su mirar cuando me deseaba, cuando el placer se mezclaba con ese profundo amor, aquella vez que bese sus piernas y me adentré al oasis de su intimidad, permití que viera desde un perfil donde sólo su silueta se arqueaba de excitación, cuando sus manos se aferraban a la orilla de la cama con ansiedad, con deseo y pasión desmedida.
- "Ese día la hice mi mujer por primera vez, quiero que se lo memorice Weasley, lo que yo provocó en ella, no hace falta ser un maldito salvaje como lo ha sido usted, entre ella y yo hay algo de lo que usted carece y se llama amor, es el mejor afrodisiaco… comprende"
Muchas veces intento desviar la mirada y dejar de ver lo que tanto le había ofrecido para lastimar su orgullo de hombre y es que a decir verdad ya me estaba cansado de torturar su cuerpo físico, buscaba algo más que no podía saber… algo que no lograba saciar por completo y que buscaba día a día en la cabaña.
Deje que observara la escena sin exponerla tanto, los movimientos eróticos entre dos amantes que se entregan profundamente, sincronizados y al compás con todo. Haciendo énfasis en la veces que gemía mi nombre, en las veces que me pedía más como sus uñas se clavaban en mi espalda, sus ojos cerrados disfrutando del acto… quería que cada gesto en su cara y cada gemido acompañado de mi nombre se lo aprendiera de memoria, que nunca olvidara lo que yo le hacía sentir a ella.
- "Eres un.. mi… miserable" – articuló.
- "¿Miserable? ¿Me llamas miserable a mí? Tú que la golpeaste, humillaste e insultaste" – de pronto la rabia surgió dentro de mí de nuevo – "VIGGO" – en un minuto mi amigo ya estaba ahí con la varita en la mano dispuesto a hacer lo que le ordenara para acabar con el estúpido pelirrojo.
- "¿Comenzamos?" – me preguntó quitándose la túnica.
- "Comenzamos"
Después de dos horas de tortura Viggo terminó por detenerme de las manos ya que casi lo mataba, a pesar de todo… tuvo las agallas de insultar de nuevo a Hermione, y de recordarme como casi abusa de ella.
Eso fue una mala idea ya que mi castaña fue la única pureza que tuve en la guerra, la razón por la cual insistía en volver a pesar de las heridas y del cansancio emocional que sufría siempre era ella quien me traía de vuelta, el hecho de que la insultara y hubiese tratado de ultrajarla sacaba a la peor de las personas en mí, sólo quería verlo sufrir y que pagara un poco de las lagrimas y el miedo que causó en ella.
- "Voy a matarlo" – le siseé.
- "Deja hacerrrlo yo Severrrus" – se ofreció Viggo.
- "No, quiero hacerlo yo pero no con la maldición asesina" – con la varita levante a Weasley, quitándole la camisa hecha harapos, se desgarro y le produje tantas heridas en su torso y en la espalda hasta que me canse de sostener la varita y de toda la magia que salía de ella.
- "Por favor ya máteme"
- "No todavía… hasta que te arrepientas de lo que le hiciste a ella"
- "Era mi novia, la mujer con la que soñé todo el maldito colegio y usted simplemente llegó y me la arrebató, cuidándolo durante esos meses, no se le separaba ni un instante, siempre viéndolo con amor y cariño… dígame Snape ¿Qué hubiese hecho si la mujer que ama se va con un imbécil?" – justo lo que me pasó… y no terminé dañándola… no al menos intencionalmente.
- "La hubiera dejado ser feliz… si realmente la amaba hubiera aceptado su decisión con tal de verla bien"
- "Miente"
- "Claro que no, en el momento en que Hermione partió de la cabaña la deje ir con tan de verla feliz, al menos pensé que la felicidad que ella buscaba no la tendría conmigo"
- "Yo no hablaba de Hermione… usted mató a Lily Potter por venganza de que ella no supo amarlo en su juventud terminándose yéndose con James Potter… no hable de lo que no pudo manejar" – hubiese querido decir que esas palabras me dolieron pero no fue así, Hermione se había encargado de curar esa herida a la perfección, más bien fue la ira de que un miserable con él me lo recordara.
- "No debió decir esas palabras Weasley" – lo arrojé hacia las rocas y lo pateé sin detenerme, iba a matarlo de esa forma sin piedad… se lo merecía, no sería la primera persona que mataría y al menos él realmente merecía morir de la forma que planeaba.
HERMIONE
Estaba sentada en la terraza cubriéndome los pies con una sabana por el frío que se avecinaba, el libro que leía no lograba concentrarme de la forma que esperaba, la piedra se enfriaba y se calentaba sin parar, llegó un punto donde tuve que sacarla y ponérmela sobre el suéter verde de cuello de tortuga, estaba tan caliente que lastimaba mi piel, sentía esa rabia y ese odio sin parar, me sofocaba de tal manera que el aire me faltaba.
- "¿Sev?" – ya eran cinco veces la que lo llamaba y él no respondía ni parecía tener las intenciones de hacerlo. Sabía que algo ocurría pero él no quería compartir eso conmigo, al menos no por ahora, me concentré para que me llevara con él – "Llévame a donde está tu otra mitad"
Me deje arrastrar y me llevó ¿a la playa? ¿Qué hacer Severus en la playa? Era un lugar parecido a donde nos habíamos encontrado aquella ocasión en la que casi me lleva a la fuerza con él, cerca se encontraba una cueva parecida, comencé a caminar hasta que escuchaba gritos e insultos, cómo si una persona se peleara con otra. Preparé mi varita mágica y vi a Severus casi matar a golpes a un hombre que se encontraba en el piso ensangrentado, Viggo sólo observaba recargado desde una roca.
Era ver a una persona que yo no conocía, la maldita guerra había terminado, Severus no tenía porque estar haciendo eso, y mucho menos de esa manera, al menos que yo tuviera una idea equivocada y sus preferencias por cierto tipo de magia y de acciones fueran las mismas y estar encerrado en la cabaña lo estresara de tal manera que se viera obligado a recurrir a esto, pero… ¿toda esa gente que salvo? ¿Dónde está el Severus que yo amaba? Mi pecho dolía mucho, de verlo de esa forma tan incontrolable… caminé sin hacer ruido, Viggo arrojó una maldición que esquive sin problemas…
Severus volteó al instante con el rostro desencajado, su mirada demostraba todo ese odio que llevaba semanas sintiendo, cuando me vio se enderezo de inmediato, trató de articular alguna palabra pero nada tenía que decir en lo que estaba viendo con mis propios ojos.
- "Hermione" – dijo por fin… claro que necesitaba una explicación de lo que en ese momento estaba viendo y la esperaba con ansia, pero ninguna otra palabra salió de sus labios. Había matado a un hombre a días de haber salido de Azkaban… de pronto vi el torso moverse de aquel hombre con mucha dificultad podía respirar.
- "Está vivo" – dije aliviada corriendo hacia aquel moribundo, tenía miedo de tocarlo por si lo lastimaba más, su torso estaba lleno de heridas y su rostro era irreconocible sólo pude presenciar que tenía el pelo largo y pelirrojo.
- "Mi… mi… mione" - su voz se me hizo conocida y me fije en sus ojos, me tapé los labios para ahogar un grito.
- "¿Ron?" – volteé a ver a Severus y le cuestioné enojada – "¿Es Ron?"
- "Si"
SEVERUS SNAPE
Sabía lo que en este momento ella sentía y me dolía mucho más que ella, no fue el hecho de quién fuera sino que me estaba convirtiendo en algo que a ella no le gustaba y en lo que muchas veces le juré que no era; vi algo en sus ojos además de dolor y me dio más miedo que ir a Azkaban… estaba decepcionada de mí… pero ¿esa decepción sería tan grande como para que me dejara? Sabía cuales eran mis pensamientos, cerró su mente para torturarme más y vivir con el miedo de perderla para siempre.
Lo sé… es algo corto en comparación con lo que suelo escribir pero en estos días los capítulos serán de este tamaño, espero les haya gustado, estaba algo corta en imaginación con lo de torturar a alguien, es que soy pura miel jejejeje no es cierto… falta de musas…
Gabriela Cruz: tarde horrores lo sé… y no sé cuando pueda subir otro de este fic… ahora estoy centrada con el de Por una vez… pero no abandono historias, lo prometo!
Mama Shmi: los problemas que planeaba más bien eran entre ellos, pero ahora no sé como resolver lo del Ministerio y lo de Hogwarts… este fic me tiene perdida y toda loca… Espero que lleguen musas, y en lo que sucede me pasare a los otros fics…
Sueksnape: hace tanto que no escribía de este jejejeje que bueno que en aquel momento te pude subir el animo con el lemmon… podría volverlo hacer para que puedas escribir, pero ahora que trabajaras te tendré mas paciencia, además recuerdas que me hiciste tu juramento inquebrantable de no abandonar? Con eso me basta! Besos amiga
Magaly de Snape Rickman: mas descripción en los lemmon? Diossss lo intentaré pero no prometo nada, creo que eso más bien se le da a otras personas jajaja… sé que no torture a Ron tanto como ustedes hubieran querido pero en serio ando corta en imaginación… Gracias por leer mis fics… Besos
Luna White 29: Creo que no fue un capítulo épico pero al menos seguí escribiendo, y claro que saldrá la niña de nuevo y la estúpida esa que quiere a Severus… la odio (asuntos personales de la autora con una tipa parecida jajajaja)… Besos Luna
Diosa Luna: la verdad no había pensado en eso pero mi musa no llegaba a tanto para solucionarlo… no le digas a nadie por piedad! Estas en todo jajaja
Alexza Snape: hace tanto que escribí ese lemmon que no sé si pueda escribir uno igual, necesito por piedad algo que me inspire a seguir escribiendo como lo hacía… que bueno que te haya gustado… Besos y abrazos
TequilaNervous: la sesión si fue larga pero no tan descriptiva como yo hubiese querido… la próxima víctima será esa zorra de Jones… que le pasa a la idiota por atreverse a fijarse en Severus… he dicho!
Miara Makisan: Esperabas con ansias este capítulo, espero no decepcionarte demasiado, se que no es muy descriptivo pero el amor trastornó a mis musas, me dejaron atolondrada jajajaja
Patybenededmalfoy: Muy candente aquel capítulo cierto? Espero poder volver a escribir algo así… Ojala no te decepciones con la tortura que le di al pelirrojo… Besos
Yazmín Snape: Realmente no le tengo futuro a Viggo, la historia esta muy centrada en ellos en especial a Severus… Ojala te haya gustado el capítulo hermosa… Solo por ti actualice el fic… para darte un pequeño adelanto de las historias que tenía paradas. Besos
Xerxes Eli: Hola… hace tanto que no escribía que estoy bloqueada… si te mande el PM? Sino es así, házmelo saber para mandártelo inmediatamente jeje… Ojala no te sientas defraudada con el capitulo… Besos
Yetsave: Venganza lista… se verán las secuelas más adelante… Besos
Snapevain: Lo siento mucho de corazón en serio que siii! Pero si habrá muchos dramas…
