Simplemente no tengo perdón! Seis meses y ahora me sentaré y no me detendré hasta terminar un capítulo, no quería continuar esta historia aún porque no logro encontrar ese click para dar un continuación decente así que espero no defraudar a nadie… si es así entonces les pido un poco de paciencia y no se preocupen, si vuelvo a escribir una historia será publicada hasta que esté concluida como lo es "Mi último regalo"

Un agradecimiento a todas las que dejan reviews alentándome… son ustedes las que hacen que regrese a la lap y escriba…

PERDÓNAME

SEVERUS SNAPE

Salgo de la habitación y su puerta permanece cerrada tal como la ha tenido por todo el mes, apenas me mira, me habla para lo indispensable y se la pasa en su habitación, había cumplido con lo que me había dicho, todo eso se había acabado y nunca iba a poder perdonarme, eso me partía el alma, la había perdido antes de siquiera haberla tenido realmente.

Bajo a la cocina y me preparo un café, ¿qué hago en la cabaña? Si realmente es de ella, debería de irme y dejar que siga con su vida, cuando pueda recuperar mis propiedades y herencia podía dejarle algo para que pudiera vivir a la perfección con el niño y encontrar a sus padres. Baja con un short de tela delgada y una blusa de tirantes.

- "Buenos días" – me dice, es muy raro que se dirija a mí y eso me pone contento.

- "Hola nena ¿tienes hambre?" – asiente y mediante magia sirvo el desayuno en el comedor, ella lo observa pero lo ignora – "¿No se te antoja?"

- "No… prefiero comer en mi habitación"

- "Hermione… intento remediar lo que hice, no debí decir aquellas cosas"

- "Pero las dijiste… ¿sabes? Este bebé es una parte de ti y de MI y tú quisiste que me deshiciera de él… ¿es tu forma de amarme Severus?" – no tenía palabras para justificarme, ella tenía razón…

- "Cometí un error déjame repararlo"

- "Iré a ver a Ginny en la tarde…" – dijo ignorando lo que le decía.

- "Te llevaré… sabes que hay mortifagos sueltos… hazlo por el bebé" – le dije en el sentido de que planeaba decirme que la dejará ir sola, asintió llevándose una bandeja de comida a su habitación.


- "Va a dejarme" – le dije a Harry.

- "¿Te lo dijo?" – me preguntó sorprendido.

- "No, pero lo veo día a día, trata de que no nos crucemos en alguna habitación, rechaza cualquier cosa que le ofrezca, solo se la pasa en la habitación o en la terraza acariciando su vientre y viendo los atardeceres, se siente sola y yo no puedo hacer nada por ella, no puedo darle a sus padres y mi presencia más que ayudarla la molesta y la irrita"

- "Es un poco comprensible… dado el hecho de que le dijiste que matara a su hijo"

- "Tú también me lo hechas en cara"

- "No… bueno un poco, te respeto y lo sabes, pero Hermione es como mi hermana que no tuve y me duele que esté sufriendo por tu falta de tacto"

- "Lo que necesito es una forma para que no me deje y me dé la oportunidad de remediar lo que hice"

- "Hermione no va a dejarte… no debería decirte esto y dejar que sufras un poco pero ella no te dejara"

- "No la has visto en la casa"

- "Exacto… en la casa, si Hermione pensara dejarte ya lo hubiera hecho pero eso sí, te torturará lentamente"

- "¿Estás seguro de lo que me estás diciendo?"

- "Recuerda que yo vi como se esmeraba en salvarte y cuidarte durante tu recuperación, está a tu lado incondicionalmente, pero la lastimaste así que no te quejes y sigue aguantando"

- "Es que ella es tan distinta, no sé ni cómo demonios le hice para conquistarla, no pasamos por esa etapa ridícula de citas, rosas y cartas cursis, sino todo se dio espontáneamente y es por lo mismo que no logro saber cómo lograr su perdón"

- "Ella no es una chica común… y ya te ayude bastante diciéndote que no te abandonara y sería muy malo ayudarte a recuperarla, la has cagado ahora piensa un poco… pero piensa como hombre enamorado, piensa en hacerla feliz… ¿cuál es su felicidad ahora? Ya te di una pista" – me daba muchas en realidad pero yo era algo lento en cuestiones amorosas, ella era la única chica en mi vida… en mi larga vida.

HERMIONE

- "¿Cuánto tienes exactamente?"

- "Casi tres meses me parece…no sé con exactitud pero como puedes ver crece apresuradamente" – aunque mi vientre intentaba ser plano no podía evitar que se viera ese bultito que se notaba con las blusas ajustadas que a veces usaba.

- "¿Y Severus?"

- "Ni me lo menciones al idiota"

- "¿No se te hace como que ya fue mucho castigo para él? Hermione ya van para dos meses que no te comportas como lo que eres… su pareja, ¿por qué no lo perdonas ya?"

- "Porque no quiso a mi bebe, y si no lo quiso a él ¿qué se puede esperar? En cualquier momento dejaría de quererme a mi"

- "Eso no pasará"

- "Ya cállate Ginny y mejor ajustemos todo para la grandiosa comida… ¿por fin dónde será?"

- "Estábamos pensando en que fuera aquí pero ya sabes que la casa no está bien proporcionada así que será en la casa de Luna, bueno en su jardín, ella está encantada pero no te preocupes de la comida me encargaré yo y estaba por enviar las invitaciones, espero te gusten, asistirán demasiados, creo que más de los que esperábamos, por cierto vino Elizabeth ha venido un par de ocasiones para preguntar en que puede ayudar"

- "En no asistir por ejemplo" – respondí con enfado.

- "Ella y su familia irán a la casa de Luna y nos ayudaran con los arreglos y algunos bocadillos"

- "¿En qué me parezco yo a esa tipa?"

- "Dijo que le urge hablar con Severus porque había algo personal y muy importante que tratar con él"

- "Se me hace una mustia"

- "Yo le dije que esperará a la comida, total… ya es la próxima semana, pero me dijo que no, que ese tema lo quería tratar en un área un poco más privada así que le dije que lo tratará con él y ya verá Severus si quiere recibirla en la cabaña" – eso me hizo enojar horriblemente.

- "¡Ah no! ¡Eso si que no! Si quiere ver a esa estúpida mocosa tendrá que ser en Londres o donde quiera porque esa tipa no entra en mi casa y si realmente el idiota de Severus intenta arreglar algo conmigo más le vale no ponérmela enfrente"

- "¿Qué te molesta tanto? Se supone que ni te interesa ya"

- "No juegues conmigo Ginny" – le amenacé con el dedo – "Esa mujer se aprovechó de que yo no estaba ahí, y quiere ganarse a Severus… y él ahora ha cambiado tanto"

- "Entiéndelo un poco Hermione, paso por dos juicios, el Ministerio le ha quitado todo lo que tiene, la presión de un integrante más sin saber cómo demonios le hará para tenerlos viviendo como se merece"

- "Es mi bebe Ginny, de los dos… y quería matarlo como si no fuera nada" – confesé por fin comenzando a llorar.

- "¡Oh no, por favor no llores, le hará mal a tu pequeño" – intenté calmarme porque tenía mucha razón, yo debía tratar de tranquilizarme.


Tenía que admitir que Severus estaba haciendo un esfuerzo por arreglar las cosas, a veces preparaba el desayuno y dejaba flores en el centro de mesa, no es que no considerara sus detalles era sólo que estaba molesta, cada vez que intentaba sonreírle recordaba sus palabras de que no quería a mi hijo y planeaba obligarme a deshacerme de él y todo se iba al carajo.

El famoso día de la comida llegó, él ni siquiera estaba enterado y tuve que hacérselo notar por la mañana, hizo un gesto de enfado tirándose al respaldo del sillón resignado, si de algo estaba segura era que a él no le gustaba llamar la atención ni hacerse notar, y la idea de hacer una comida en agradecimiento por lo que hizo con todas esas familias le parecía patético, además para él le seguía pesando lo que había hecho con aquellas personas que no pudo salvar y el haber podido ocultar a algunas no significaba nada ni valía nada.

Me puse en vestido pegado color blanco hasta la rodilla, era sin mangas y tenía un cinturón por debajo de los pechos color negro, mis zapatos eran planos y no me arregle el cabello, solo lo cogí con una peineta que me había regalado Severus tiempo antes, como adorno sólo llevaba la piedra, creo que eso le iba indicando que enojada enojada no estaba, ya que me lo hubiera quitado.

Y siendo más sincera a veces permitía que el percibiera mis emociones, casi siempre me sentía muy sola, extrañaba a mi madre y le pedía a Dios que ellos estuvieran bien y que los mortifagos no los hubieran alcanzado, confiaba en Severus y si él decía que tarde o temprano regresaría con ellos yo le creía. Lo importante era que también yo podía percibirlo a él, si estaba arrepentido por lo que había dicho, sabía bien que me había lastimado en lo que más amo en la vida y añoraba preguntarme por el bebe.

¿La razón por la cual de pronto me convertía en una miserable? Era que Severus debía aprender a que yo era alguien en su vida, él estaba acostumbrado a estar solo y no media las consecuencias de nada, pero ahora yo estaba con él y también el bebe y no podía estar lastimándonos cada vez que quería, además necesitaba sentirme completamente segura de que él estaría a mi lado y no saldría corriendo en la primera oportunidad que tuviera.

- "¿Herms? ¿Estás lista?" – escuché que me gritaba desde abajo, baje para ver cuantos ánimos tenía en ir a la fiesta y a simple vista podía asegurar que no muchos, llevaba un pantalón negro de vestir… la verdad llevaba lo mismo de siempre que cuando daba clases.

- "Si"

- "Tendrás que guiarme tú a mí, no conozco donde vive la señorita Lovegood"

- "Cerca de la casa de los Weasley" – extendí mi mano permitiendo de nuevo sentir ese contacto de su piel y esas sensaciones otra vez de dos personas que se extrañan.

- "Te quiero" - me dijo por la piedra, baje la vista sin responderle pero él sabía y sentía mis propias emociones, en ocasiones odiaba esa piedra… no me permitía tener tanta libertad.

En cuanto llegamos todos se levantaron de sus asientos y comenzaron a aplaudir, él se quedó en silencio mientras observaba todos los invitados, era verdad estaban cada uno de los que asistió al juicio, varios ex alumnos, personas que quizás fueron los otros que lo logramos encontrar para declarar, los profesores del colegio, muchos más.

- "Buenas tardes" – saluda a todos.

-"Como bien saben la comida que realizamos es para darle un poco de honor y en agradecimiento por los servicios prestados a Severus Snape en lo que se logra limpiar su nombre y darle el recibimiento mágico que se merece" – dice Harry.

- "Potter"

- "Cada uno de los presentes sin lugar a duda le agradece por lo que hizo, sea mucho o sea poco"

- "Por favor" – lo interrumpe Severus – "Les agradezco a todos su asistencia y sus palabras, el gesto que tienen significa para mi bastante, sin embargo prefiero que omitamos los discursos y agradecimientos públicos, y nos dediquemos a disfrutar lo que ustedes han preparado para mí, discreción ante todo" – varios asienten mientras localizo a Elizabeth que lo observa embalsamada y me retiro en ese momento para ir a la mesa con Ginny dejando a Severus en ese preciso instante.

En la mesa nos encontramos con Ginny, Luna y la profesora McGonagall, al momento se sienta Severus que ha sido cotizado por todos en la fiesta, ha tratado de prestarles atención a cada uno de los presentes y se que intenta poner su mejor cara aunque no le funciona ya pasadas las dos horas.

- "No he tenido la oportunidad de disculparme Severus"

- "No tienes porque Minerva"

- "Claro que si, tú hiciste mucho por todos sin saberlo, Albus me dijo todo y yo no tuve el coraje para defender a Hogwarts de los del Ministerio" – dice con pesar.

- "Tú lo has dicho… el Ministerio, simplemente te hubieran echado del castillo y francamente creo que ahora tienes más posibilidades estando en el Colegio y ayudando en lo que puedas"

- "Ojala sea pronto y podamos tenerte con nosotros de nuevo"

- "No Minerva… nunca regresaría ahí"

La comida transcurrió con calma poco a poco, la comida fue un manjar porque se dedicaron a ella Ginny que tenía muy buen sazón y varias de las familias con sus múltiples dotes culinarias de distintos países.

- "Severus" – llegó corriendo la pequeña Andrea a los brazos de Sev, él en gesto de cariño la abrazo mientras ella le mostraba una pequeña muñeca que debió ser la que él le había regalado.

- "¿Cómo estás? ¿Tu hermano te trata bien?"

- "Él se fue" – dijo un poco triste – "Una tarde tomó sus cosas y me dejo con la señora Prina que vivía en el piso de arriba al nuestro, y Ginny mando por mí para venir a la fiesta"

- "¿Eres feliz donde vives?"

- "No mucho, la señora duerme todo el tiempo y va su nieto solo a hacerme malas caras, creo que no le simpatizo, pero yo no pedí que me llevaran ahí"

- "Tranquila, yo buscaré una solución y nada te pasará" – la asegura y me pregunto cómo diablos es tan cariñosa con ella cuando a su propio hijo le dio la espalda.

- "¿Por qué me cuidas aún? Yo no soy bruja"

- "Tú tienes la magia de otra forma, no necesitas varita para ello Andrea, nunca lo olvides" – sus palabras me duelen demasiado, o quizás más bien es su actitud con ella cuando yo esperaba algo así para la familia que esperábamos tener.

Esa reunión comenzó a ser tremendamente fastidiosa, yo ni quería estar ahí y mi pequeño me estaba dando problemas, las nauseas no disminuían ni un minuto y creía que en cualquier momento podría desmayarme.

Me acerqué a unos sillones y me senté con Ginny viendo a Elizabeth platicar con su hermana, no tenía nada en contra de ella pero me molestaba como sonreía y si! Me parecía una mujer completamente mustia e hipócrita. Severus se encontraba muy cerca de nosotros y vi como ella se levantaba a hablarle y Sev para no tener más problemas conmigo se sentó de frente para que pudiera escuchar la conversación.

- "Le he estado buscando con Ginny para ver si podía hablar con usted profesor Snape"

- "La escucho señorita Jones" – le dice educado.

- "Creo que podría llamarme Elizabeth, después de todo lo ocurrido hasta parece broma estar hablándonos tan formalmente"

- "Lo prefiero así"

- "Bueno, quería entregarle las llaves de la casa donde estuvimos viviendo hasta entonces, mi madre está ya en Barcelona y yo iré a alcanzarla con mi hermana, nos quedaremos ahí un tiempo" – Severus toma las llaves y asiente.

- "Deseo lo mejor para usted y su familia Jones"

- "Gracias, sin embargo quería pedirle un último favor" – y finge decir esto con cierta pena cuando yo sé cómo se las gastan este tipo de mujeres, queriendo conseguirlo todo de esa manera.

- "La escucho"

- "Necesito hablar con usted de un tema más privado"

- "Dígame"

- "¿Podría ser en otro lugar?" – empecé a sentirme molesta y Ginny lo notó, me levanté despacio para así evitar que todos supieran que había tenido una rabieta de celos.

- "Ya me voy Ginny, me siento muy cansada y las nauseas no disminuyen nada"

- "El bebé sí que te está causando malestares" – diciendo esto en un tono para llamar la atención, el primero en reaccionar del comentario es Neville que tiene que escupir parte del postre que comía.

- "¿Estás embarazada Hermione?"

- "Mmm… si Neville"

- "Muchas felicidades"

- "Gracias"

- "Aún eres tan joven Granger" – me dice la profesora mientras Ginny acaricia ese pequeño bultito que apenas se nota – "Pero no entiendo… ¿quién es el padre?"

- "Bueno… yo…" – eso me hizo sentir muy incómoda ya que Severus dejo en claro que no quería ese tipo de responsabilidades y yo no quería obligarlo a algo.

- "Yo" – responde de inmediato viendo como a Elizabeth se le cae lo que lleva en la mano – "Hermione y yo seremos padres en poco menos de siete meses" – esperaba que saltara a sus brazos pero no lo haría.

- "Es un embarazo un poco pesado por las presiones, así que tengo que retirarme"

- "Me voy contigo"

- "No… son tus invitados y tienes que atenderlos, estaré bien en la cabaña" – no le di tiempo a responder nada cuando me aparecí en mi habitación y me recosté pensando en su actitud al asumir su paternidad.

SEVERUS SNAPE

- "Es… sorpresivo" – dice boquiabierta Minerva pero mi media sonrisa les basta para no profundizar más en el tema.

Hermione en cierta parte tenía razón y debía quedarme en la reunión que me habían organizado pero por otro lado ella y el beb… y mi hijo me necesitaba.

- "¿Profesor Snape? Le decía que si podríamos vernos antes de que parta a Barcelona" – observo a Jones con esa inocencia que tanto la caracterizaba.

- "No podré señorita" – le dije levantándome, para mí esa conversación estaba más que terminada.

- "¿Es por lo que me hicieron? ¿Por qué me violaron?"

- "¿Cómo dice?"

- "Su rechazo… usted escuchó en el juicio lo que siento"

- "¿Y usted escuchó hace un momento lo que dije? No es por lo que usted paso en la Mansión Malfoy en absoluto, pero usted esta consiente que desde que estaba la guerra yo ya amaba a Hermione y si no es sorda señorita pudo percatarse que seré padre y formaré una familia con ella, yo no puedo amarla… con su permiso" – vi un par de lagrimas resbalando por sus mejillas pero no me detuve, salí de ahí al centro de reunión – "Yo les agradezco a todos su presencia y mis sinceras disculpas por tener que retirarme, pero mi mujer para los que no lo sepan la señorita Hermione Granger se sintió un poco indispuesta por el reciente embarazo y debo ir a cuidarla, disfruten de la fiesta" – algunos sorprendidos y otros contentos, muchos me felicitaron hasta que pude retirarme, apareciéndome en la cabaña.

La encontré silenciosa y no estaba en su habitación sino en el retrete devolviendo la comida, le ayude con el cabello y sobando su espalda un poco.

- "¿Mejor?"

- "No… los condimentos hacen que no pare de vomitar"

- "Tranquila… vuelvo en un minuto" – fui por la poción que había preparado mientras ella se cepillaba los dientes y se recostaba en la cama tratando de contenerse.

- "Volviste…"

- "Con mi mujer… toma esta poción" – ella me observa con desconfianza – "No tiene nada… te calmará las nauseas y esos mareos, además tiene nutrientes que necesita el bebé, le hará bien ya que no has asistido con ningún medimago"

- "Gracias" – toma la poción y comienza a cerrar los ojos.

- "Descansa nena"

Ella se despierta un poco confundida después de una larga siesta, le preparo unas buenas pócimas, me preocupa demasiado que no ha asistido a que la revisen, ella sigue molesta pero al menos me permite estar en su habitación, coloco las últimas hierbas y le doy el té para que lo beba.

- "¿Y ahora que esto?" – podría decir que me dolía su mirada de miedo pero después de cómo le había hablado era completamente normal.

- "Sé que me equivoque, nunca debí decirte aquello, pero no tienes asistencia médica ni mágica ni muggle, eres primeriza y aún muy joven para ser madre, tienes que tomar las pociones y tés que te dé, para que agarres fuerza y los síntomas no te dejen en cama todo el día, además el bebé necesita cosas que los alimentos no tienen… Hermione nunca dañaría a nuestro hijo… te lo juro" – sorprendida un poco se toma lo que le doy sonriéndome por primera vez después de mucho tiempo.

En esa ocasión accedió a comer conmigo en la terraza, hacia bastante calor y la veía con un pequeño short blanco y blusa con tirantes que podía bien permitirme ver a mi hijo crecer dentro de ella, nunca lo había visto pero las personas tenían mucha razón las mujeres embarazadas desprendían una belleza inusual, y Hermione no era la excepción, a pesar de estar enfadada conmigo sonreía y acariciaba su vientre todo el tiempo, dándole el cariño que yo me negué a darle.

Se encuentra sentada en uno de los sillones que ella eligió, acojinados por todos lados… me acerqué a ella y me puse enfrente, me baje colocándome de rodillas para quedar frente a su hermoso rostro, sentía como su respiración aumentaba por la cercanía y el mío me dolía por todo el dolor que le había causado y porque no quería perderla.

No estaba preparado para ser padre y si me tenía ahora a sus pies no era porque aceptara al niño con tal de estar con ella era porque en verdad me encontraba arrepentido y deseaba que me perdonara para poder formar una familia con ella.

Un poco temeroso pongo mi mano en su vientre, pero necesito más contacto y subo su blusa para sentir la suavidad de su piel, así se nota más que comienza a crecer… sonrío un poco como idiota, creo que nunca me imagine tener algo así en mi vida, y mucho menos con una mujer como ella… Hermione se queda quieta, no dice nada ni hace nada, se dedica a observar cada uno de mis movimientos. Conforme voy moviendo mis manos siento pequeñas punzadas apenas perceptibles, cualquier sonido hubiese roto el contacto… ella cerró los ojos dejándose caer hacia atrás y seguía explorando los movimientos que se hacían cada vez más continuos y perceptibles.

Me preguntaba si entonces él me reconocía, podría él saber que no era su madre quien lo tocaba sino alguien más que renegó de él, no volvería hacerlo lo juro, me dedicaría a ellos completamente.

- "Se mueve demasiado" – le digo para que abra los ojos, necesito saber si aunque sea en el fondo existe la más mínima posibilidad de que me perdone.

- "Lo hace más por las noches" – coloco mi mejilla en su vientre… cada vez quiero sentir más y más…

- "Perdóname… no sabes cuánto me arrepiento" – bese su vientre esperando algo y cuando subí la vista su mirada era más cálida y distinta.

- "Lo sé…"

- "¿Vas a disculparme?" – asiente como siempre lo hacía, permitiendo que la besara y de nuevo probará ese sabor delicioso de sus labios.

- "Te amo… aunque seas un idiota a veces"

HERMIONE

Por fin volvía a tenerlo, yo ya no podía seguir más tiempos separada de él, en el momento de volverlo a sentir cerca de mí sabía que muy pronto mi orgullo se iría muy lejos, besarlo de nuevo me llevaba a desearlo más y más. Enrede su cuerpo con mis piernas y se levantó para entrar en la primera habitación que encontramos. Despacio me recuesta en la cama para seguir besándome y acariciando un poco mi cuerpo, empiezo a frotarme un poco escuchando como se queja.

- "No puedo" – confiesa.

- "¿Por qué?"

- "Porque puedo lastimarte, o al bebé" – sonrío un poco mientras nos desnudamos con la varita, él no quiere pero su erección dice lo contrario, hago más el contacto para que sienta la humedad que ha hecho crecer en mí – "Por favor…" – suplica.

- "Bésame" – entre el beso y las caricias logro que entre un poco escuchando sus gemidos mitad en queja mitad en deseo.

- "Ahh… Dios… no… no puedo" – poco a poco entró en mí mientras me empezaba a mover quedito para darle un poco de seguridad en que no nos haría daño.

Lo había extrañado tanto que tan solo con los movimientos lentos y suaves logramos terminar juntos en poco tiempo, dándome besos en la frente y el cuello sin tregua. Me observaba fijamente sin decirme nada y sonriendo.

Me había dolido que no aceptara a nuestro bebé, pero tomaba mucho en cuenta el cariño con el que lo había tocado y abrazado, además de eso las atenciones que tenía conmigo y con el embarazo… y haberse venido de la reunión dejando a Elizabeth para quedarse a mi lado… fue algo único.

Listo chicas… actualicé las tres historias y ahora huyo como fugitiva… Besos

Alexa Snape: Cuanto tiempo? Lo siento! No podía dejar que siguieran pelados… además el fic se concentrará un poco más en la lucha de mortifagos y la situación de Severus frente al mundo mágico.

Gabriela Cruz: realmente lamento la tardanza con el fic, se que muchas pierden el hilo de la historia… trataré de que sean aunque sea un capitulo por mes… Besos

Mama Shmi: que te puedo decir hermosa? Jajaja que tengo una vida complicada y un pequeño y ya lo sabes… espero ya no tardarme tanto.

Yazmín Snape: Sorpresa chica guapa! Se que mueres de desesperación pero debes admitir que abandonados lo que se dice abandonas… no tengo los fics… hago lo posible, pero ya sentí la presión por este con los reviews que le llegaban y me senté y por ratos termine el capítulo… si es bien recibido seguiré actualizándolo poco a poco y sino pues esperaré a que me regrese la inspiración. Besos

Xerxes Eli: Hola guapa! Espero te guste el capítulo y disculpes la ausencia en este fic… Besos

Yetsave: Hola chica, espero te guste que no haya hecho sufrir mucho a Severus… es que voy a centrarme en otras cosas y gracias por los reviews que siempre me dejas. Besos

Miara Makisan: Cuanto tiempo sin vernos… espero me disculpes y te haya gustado el capítulo. Besos

Ana Von Slyth: No podía hacerlo sufrir tanto :P es que la historia se guiará en otras partecillas… Muack

Viviana: Hola guapa… me tarde lo sé… pero no dejo la historia, espero acabarla este año :C

MJ—Snape Prince 1996: Tus reviews me hicieron sentarme hasta darte este capítulo… veremos como es recibido y si funciona trataré de actualizar aunque sea una vez al mes, es que para colmo llevo tres fics y es un poco complicado. Besos