Y me quedó con esta historia *.* ¡porque ella me ama!
RECUPERANDO NUESTRAS VIDAS
SEVERUS SNAPE
A pesar de que siempre había estado en misiones y haciendo cosas fuera del colegio nunca en la vida me había sentido tan cansada como en ese momento, mis pies los siento pesados en cada paso que doy, hay heridas que por falta del material necesario no han sido tratadas, estoy sucio y sé que parezco un muggle indigente aunque Harry diga lo contrario y sin embargo nadie tiene el valor suficiente de decirme algo.
Estoy en el Ministerio recargado en la pared de mármol negro esperando entregar a los mortifagos que capturamos, todos tenemos un aspecto espantoso pero varios magos y brujas se centran más en que yo me encuentre ahí y ahora pero poco me importa, mi paciencia comienza a ser puesta a prueba con cada minuto que transcurre.
- "Señor Snape, pase a mi oficina por favor"
- "Señor Ministro sólo estoy cumpliendo en protocolo no he venido a socializar"
- "Pero usted no tiene porque entregar a esos delincuentes ya se encargaran los aurores, pero a usted se le dará el reconocimiento correspondiente y su nombre saldrá junto con…"
- "No me interesa la fama ¿se le olvida por qué hice esto?"
- "No, por supuesto que no"
-"Severus el ministro tiene razón no tienes por que estar aquí, yo me haré cargo de lo que falte ve con Hermione"
- "Tiene razón el señor Potter, Snape vaya con su mujer y luego hablaremos" – me acomodo lo que queda de mi túnica para acercarme a aquel mago y ser muy claro en lo que sucederá.
- "Que quede claro lo que le dije al inicio, está sería la única vez que yo participaría en una de las misiones, usted eligió al grupo que quería que capturará así que no quiero volver a saber de ustedes… y liberen mi maldita fortuna porque ya se va a cumplir el plazo" – no di tregua para que respondieran cuando ya estaba saliendo del Ministerio.
El frío del invierno empezaba a llegar en la cabaña, me daba miedo entrar a decir verdad, después de aquel día que mi hijo nació ella se había negado a hablar conmigo supongo que no lograba perdonarme que yo la abandonara en ese proceso, había nacido mi hijo y yo no estuve a su lado, no sabía si había sido niño y niña pero sabía que ella estaba feliz lo podía percibir…
Casi amanecía, llegué hasta la puerta de la cabaña dejando caer mi túnica sucia y rasgada junto con la levita quedándome solo con la camisa que llevaba, me adentré en la cabaña sin hacer el menor ruido, estaba la muñeca de Andrea sobre la sala y unos platos sobre la mesa como cualquier otra familia… subí la escalera sin tomarle atención a la recamara que compartía con Hermione y entré a la otra que con tanto esmero estaba colaborando por decorar antes de que tuviera que partir.
Me acerqué al moisés poco a poco pudiendo ver unas manos pequeñas que se agitaban inquietas, dos pasos más lo encontré, un cabello lacio y color negro como el mío con los ojos del mismo color… al verme agitó sus manos con más rapidez y lo tomé en brazos.
- "¿Qué haces despierto tan temprano eh? ¿Serás como yo? No… tú debes dormir, nada debe impedir que tu sueño sea tranquilo" – descubrí un poco su cuerpo para verlo mejor – "Un varón… es perfecto" – me senté sobre la mecedora y lo cubrí con esa frazada que le tenía su madre color amarillo – "Ese color es horrendo, le diré a tu madre que lo cambie de inmediato, ¿sabes? No ha querido hablarme en estos dos meses, no fui de vacaciones fui a protegerlos y me paga con su silencio e indiferencia, es una cabezota… en serio que llega a ponerme los nervios de punta ¿a ti también?, no claro que no… a ti te mima y te ama" – respondí como si ese pequeño pudiera comprender lo que le estaba diciendo – "Me hirieron el día que naciste, estuve muy grave y no pude venir a verte… sabía que entre más rápido hiciera ese trabajo más rápido volvería a casa… pero ella no lo entendió así, debieron ser las hormonas… si de por si tu madre se carga un genio de los mil demonios… sólo imagínate en el embarazo y pos parto… es peor que cuando esta en esos días… ¿está muy cabreada? Supongo que si no quiere verme aún podré mudarme aquí a tu habitación, se ve acogedora… los dos cabremos a la perfección" – él sólo permanecía quieto observándome como si me escuchara pero al último sonrío para mí y lo acerqué más a mi pecho – "No va a dejar que la toque… la amo mucho, tú debes saberlo… me lo ha perdonado todo pero cuando se enoja me hace ver mi suerte… han pasado meses desde que no la he besado o abrazado, este tiempo extrañe tanto ese aroma que desprende su cabello… lo hermosa que se ve después de hacerle al amor… tengo que hacérselo… joder si me escuchara diciéndote esto seguro me hechizaría" – lo cubrí con la cobija dejándome ver una S bordada – "Me lleva… ¿cómo te ha puesto tu madre? Como te haya puesto Severus ella va a oírme yo voy a defenderte que por eso soy tu padre"
- "Sebastián… se llama Sebastián"
- "Nena… ¿cuánto tiempo llevas ahí?"
- "Lo suficiente… te escuche llegar y la ducha está esperándote, ve… tengo que darle de comer" – ese tono frío me dio a entender todo lo que se avecinaba y que si no me decía algo era porque nuestro hijo estaba ahí.
Nunca había sentido una ducha tan reparadora como aquella vez, me sumergí en el agua caliente esperando que ella entrara pero no fue así… estuve ahí hasta que el agua comenzó a enfriarse y salí ya hecho un hombre de nuevo sin nada de barba y con el pelo limpio, la observe a ella sentada en la cama con el mismo camisón blanco y sin decirme nada… ese silencio estaba matándome.
- "¿Sigues furiosa?"
- "Nunca estuve furiosa"
- "Te busque todos los días por dos meses y jamás me respondiste sin importarte lo preocupado que estaba por ustedes" – le dije con reproche.
- "Yo también estaba preocupada, sólo fue una forma de que regresaras a casa más rápido con nosotros" – respondió seria – "¿Los capturaron? ¿Qué ocurrió?"
- "Los atrapamos, Harry se quedó en el Ministerio arreglando todo… yo tenía que ver a mi hijo, a ti… perdóname, yo debí estar aquí y… tuviste al bebé en la cabaña sin ninguna atención medica… yo te abandone"
- "No… sólo hacías tu trabajo, protegernos… la señora Weasley vino y me auxilió… estamos bien" – me abrazo temblando, sabía que ahora faltaba poco para darle esa vida que ella se merecía.
- "¿Y Andrea?" – le pregunté ya vestido de la forma más casual.
- "Extrañándote, duerme con Ginny en la otra habitación… aún es muy temprano Severus ¿por qué no dormimos un rato también?"
- "Si… creo que lo necesito" – ambos nos fuimos a la cama, pegándonos uno en el otro para mantener el calor, su cabello olía delicioso y su piel estaba suave la bese despacio mientras ella me acariciaba la espalda – "No he dormido en muchas horas… y quiero hacerte al amor"
- "Ya lo hiciste" – susurró dándome un beso y dejando que cayera profundamente dormido sobre su pecho.
HERMIONE
Eran casi las diez de la mañana cuando Sebastián empezó a llorar, me levanté despacio para no despertar a Severus y lo fui alimentar, Ginny entró somnolienta con una bata rosa afelpada.
- "Buenos días… ¿voy preparando el desayuno?"
- "Si Ginny pero en tú casa… ¡Han vuelto!" – esa frase la hace despertar por completo.
- "¿Qué? ¿Cuándo?"
- "Está mañana Severus llegó a casa, dijo que Harry se había quedado en el Ministerio arreglando algo, quizá no tarde en llegar a Grimmauld Place… ve…"
- "Si… ¿no me necesitas verdad?" – negué con la cabeza y la vi marcharse – "Oh no… mis cosas"
- "Empaco y te las llevo mañana"
- "Si… adiós… no espera, debo vestirme, no puedo llegar así"
- "Ginny… ya vete, dudo mucho que te dure esa bata puesta, debes reponer meses de abandono"
- "Vale… tienes razón, aunque aún quiero matarlo"
Durante todo el desayuno Severus no despertó sino hasta casi las tres de la tarde, había preferido no decirle nada a Andrea y ver su carita cuando lo viera. Tenía a Sebastián en un portabebé que había hechizado para que se meciera en lo que yo terminaba de cocinar. Sus brazos rodeando mi cintura hicieron notoria su presencia.
- "No me despertaste"
- "Tenías que descansar"
- "¿Y Ginny?" – preguntó comenzando a sacar platos para la comida.
- "¿No lo supones?"
- "Si… ya ansió que llegue la noche ¿sabes? ¿Dónde está Andrea?"
- "Afuera jugando… deja que te vea…" – deja los platos donde estaban y se dirige a abrir la puerta, desde donde me encuentro puedo verla en el piso jugando con aquella muñeca.
- "¿Vamos a comer mamá?"
- "¿Y usted señorita hasta cuándo piensa darme un abrazo?" - esa pequeña salta como canguro a sus brazos rodeando con sus piernas el estomago de Severus.
- "¡Papá! ¡Ya estás aquí! No puedo creerlo… ya no vuelvas a irte…" – le suplica llorando, Severus la carga hasta sentarse en el sillón con ella.
- "No llores hermosa, ya estoy aquí y te prometí que no me iría jamás"
- "Creí que no volverías…"
- "Siempre voy a volver Andrea… siempre, por ustedes tres…"
Aquella tarde fue la más feliz que yo recordara, más feliz que cuando despertó o cuando supe que me amaba o cuando Sebastián venía en camino, esa tarde tenía a mi familia… Severus volvía ileso, quizás con algunas cicatrices de más pero volvía a mi lado, Andrea por fin dejaría de tener su carita triste y Sebastián conocería a su padre.
Después de la comida prendimos el televisor y no existió razón alguna para preocuparnos, ya anocheciendo Severus volvió a quedarse dormido con Sebastián en brazos y Andrea dormida con la cabeza apoyada en una de sus piernas.
- "¿Andy? Vamos hija a la cama"
- "Tengo sueño mamá"
- "Lo sé… pero debes volver a tu habitación" – a regañadientes se incorpora y la subo a la cama, la ayudo a quitarse las ropa y las botas poniéndole la pijama verde que le compró Severus, la metí a la cama y la abrigue bien.
- "¿Y papá?"
- "Él se quedará ahí con Sebastián… ya subirá cuando el bebé pida de comer"
- "¿Mamá ya todo será seguro?"
- "Claro que si mi amor"
- "No quiero que nada ni nadie me arrebate lo que tengo ahora"
- "Nadie va a quitarte tu felicidad, ni papá ni yo permitiremos que tú salgas herida" – asintió abrazando su muñeca y cerrando los ojos con cansancio.
Cuando salí de su habitación baje a ponerles una cobija a Severus y Sebastián, él estaba semi acostado y tenía en brazos a Sebastián quién dormía plácidamente sobre su pecho. Subí a meterme a la cama y disfrutar de mi sueño.
Algunas horas después él entraba a la habitación sonriendo.
- "¿Y Sebastián?"
- "Dormido… dime que no estás cansada, por favor te necesito" – asentí dejándolo entrar bajo las cobijas – "Desvistio" – con un solo hechizo ambos quedamos desnudos tocándonos la piel despacio.
- "¿Tienes prisa?"
- "Creo que no necesitamos mucho juego previo"
SEVERUS SNAPE
Cada noche que había pasado fuera de casa ansiaba el momento de llegar y hacerla mía de nuevo, esa piel suave, tersa con olor a flores silvestres ahora se encontrara firmemente tomada por mis manos, apretando fuertemente sus muslos que habían crecido un poco, ahora no tenía el cuerpo de una niña sino de una mujer.
Descubrí por completo su cuerpo mirándola embalsamado, esos dos pechos hermosos grandes y redondos sensibles a cada tacto mío, cuando las yemas de mis dedos rozaban sus pezones con lentitud haciendo que su respiración se hiciera más rápida viendo como respiraba y aspiraba rápidamente y su pecho bajaba y subía irregularmente, ese sonrojo aún notorio cuando la observaba desnuda me hacía sonreír extasiado de que esa mujer era sólo mía.
Su cuerpo notorio de un cercano parto me resultaba de lo más excitante y tentador, mis manos queriendo recorrerla toda como la primera vez, bajando por sus pechos hasta sus caderas más ensanchadas y su vientre esparciendo besos por cada piel que mis manos acariciaban… bajando más a donde tanto me gustaba besar y saborear sintiendo como ella hiperventilaba más pero se acomodaba a mis deseos.
Sus manos me empujan más a su intimidad húmeda penetrándola más con mi lengua, me jala ligeramente el cabello pero no me importa… había olvidado que no necesitábamos más juegos previos, estaba tomándole gusto a buscar los puntos más sensibles de mi esposa y hacerla explotar de miles formas sacando las frases más incoherentes de una bruja con suma inteligencia como ella.
Mi cuello tenían las marcas de sus uñas y sus piernas tenían las marcas de mis manos que la tomaron fuertemente cuando coloque sus piernas sobre mis hombros adentrándome en el oasis de su sexo.
Sus mejillas sonrojadas y los jadeos del reciente orgasmo era la expresión favorita que ponía en la cama o comenzarla a ver ansiosa antes de empezar a hacerle el amor.
Sus manos se aferraron a mi cuello llenándola por completo suspirando ambos al sentirnos llenarnos mutuamente.
- "Joder, no aguantaré mucho"
- "Tengo toda la noche y meses de fantasías" – no fue momento de ser delicado así que las embestidas fueron fuertes y precisas arrancándole profundos gemidos, ella me enredaba por completo la cintura haciendo una mejor penetración, se movía a la par conmigo alejándose y acercándose en cada vaivén, incomprensibles gemidos me arrastraron con su orgasmo completamente rendido.
Algunos minutos después sus dedos jugaban en mi estómago intentando pasar desapercibida sin embargo una parte de mi anatomía prestaba demasiada atención a sus propósitos, eso aunado a la bella vista que poseía viendo su espalda desnuda y sus caderas expuestas… mi mente vago en las miles de formas en las que podía hacerle el amor en esa posición… de pronto ya tenía algo bastante notorio bajo las sábanas, ella intentó incorporarse pero la detuve con fuerza.
- "Pero…"
- "Pero nada… quédate como estas" – una sonrisa salió de su rostro al imaginar el placer que le daría.
Ya sabía yo que el hecho de irme y ayudar a la captura de prófugos no iba ayudar en mucho sin embargo lo había hecho porque creía que ayudaba en la seguridad de mi familia, faltaban aún algunas semanas para que se liberara mi fortuna y ese año de pobreza se viera como una terrible pesadilla.
Hermione últimamente se mostraba mucho más tranquila, una vez que pudiera tener todo a mi disposición retomaría mi carrera de pocionista aún no sabía si poner una botica, dedicarme a la investigación o matar magos… también esto último estaba en mi consideración.
A pesar de que a mediados de mayo dos años después del final de la guerra se había librado mi fortuna Hermione se negó rotundamente a cambiar de residencia, decía que en esa cabaña era donde quería ver crecer a sus hijos. Tenía toda una vida por delante para ofrecérsela a ella pero ojala las cosas fueran tan fáciles como las tenía en mi mente, desgraciadamente no era así, sabía lo que nos depararía cuando comenzáramos a socializar más en el mundo mágico…
Primeramente sabía las ansias que tenía Hermione por el estudio, ella había recibido la acreditación mágica para seguir cursando una carrera sin el último año de Hogwarts de hecho yo era testigo que ella estaba calificada para eso y era lo mejor ya que el colegio seguía en las manos de la hermana de Umbridge sin embargo cualquier carrera le iba acarrear problemas si yo no resolvía de inmediato mi imagen.
Qué más hubiese querido yo que ofrecerle unos estudios pero ese no era el momento propicio para eso, yo podía encontrar un trabajo acorde porque seguían desconfiando de mí aunque eso no me importaba, los problemas económicos ya no eran un inconveniente.
Sebastián cumplía los ocho meses cuando los últimos planes estaban ya listos, le daría a Hermione el mejor de los regalos… a ella y a mis hijos.
- "Hoy amaneciste de buen humor"
- "¿Qué significa eso eh?"
- "Que estas sonriendo en la comida sin saber porqué… ¿pasa algo en especial?"
- "Quizá… saldré hoy y quizás regrese en un par de días" – su sonrisa se apagó y alzó las cejas molesta – "No me tardaré"
- "¿A dónde vas?"
- "Unos pendientes que deje antes de la guerra, debo resolverlos"
- "Está bien"
- "Sigues sin decidir qué harás con tu vida… medimagia no se te daría mal curabas todas mis heridas… tienes algunos conocimientos seguro que te quitan un año de estudio"
- "Estoy más calificada para ingresar a la Academia de Aurores" – deje caer el tenedor y ahora el cabreado era yo, quizás lo había hecho con esa intención la de hacerme enojar pero cuando la vi supe que lo decía en serio.
- "No"
- "Entonces no sé para que me preguntas"
- "¿Qué son aurores mamá?" – preguntó nuestra hija haciendo caer en cuenta de que no podía ponerme a gritar porque ahí estaba ella.
- "Vamos respóndele a la niña en qué consistiría tu trabajo" – me reprimió con la mirada pero no abrió la boca para nada – "Los aurores son magos que se encargan de atrapar a magos oscuros o de perseguir a quien infringe la ley"
- "… ¿Cómo lo hiciste tú papá?"
- "Así es princesa"
- "¿Y tú quieres hacer eso mamá? ¿Quieres dejarnos como papá?" – esa pequeña y sencilla frase fue un golpe de doble filo tanto para Hermione como para mí, la había dejado y eso seguía afectándola.
- "No claro que no… yo estudiaré otra cosa te lo prometo" – recogimos la mesa bastante molestos uno con el otro, yo por reclamarle que quisiera ser auror frente a la niña y ella porque no sabía a dónde iría.
- "La última vez que me ocultaste cosas casi matas a Ron"
- "Te quiso violar, sólo era justicia"
- "¿Y ahora a dónde vas? ¿Y por qué demonios tenías que decirle a la niña lo que era un auror?"
- "Fuiste tú la que dijiste que querías entrar a la Academia teniendo a Andrea y a Sebastián que te necesita" – le respondí alzando un poco la voz.
- "Muffiato… y a ti te importó una mierda eso cuando te fuiste"
- "Casi te matan, sólo intenté mantenerlos con vida, es mi trabajo Hermione soy tu esposo así no te parezca o te arrepientas también soy el padre de tus hijos y yo me encargo de velar por su seguridad" – cuando terminamos de gritarnos nos percatamos que aunque Andrea no oía nada presenció la discusión desde la puerta.
- "Ah…" – titubeo para hablar.
- "¿Qué pasa cielo?"
- "Sebastián esta llorando mamá" – asentimos viéndonos mutuamente.
- "Estudiaré leyes mágicas" – se despidió con enojo y al mismo tiempo arrepentida de esa absurda discusión y de que la niña nos escuchara, la detuve del brazo sin un atisbo de cariño.
- "Vuelvo en dos días y espero que no sigas pensando que mate a alguien"
- "Severus no pensé eso pero no me gusta que me ocultes las cosas"
- "Ya sabrás porqué te las oculté"
- "Severus…"
- "El niño sigue llorando debe tener hambre" – y fueron mis últimas palabras antes de tomar mi túnica de viaje y salir de la cabaña.
HERMIONE
Terminaba de preparar la comida mientras Sebastián juagaba en el suelo con Andrea, ella solía decir que siempre había querido un hermano menor ya que John no solía jugar con ella. Escuche el sonido de la aparición justo afuera de la cabaña e intenté tener paciencia y no molestarme con Severus pero ya estaba más que predispuesta para eso.
Escuche como abrió la puerta y entró despacio pero ni me tome la molestia de voltearlo a ver.
- "¿Nena?" – gire molesta cubriéndome la boca para no soltar un grito pero dos lágrimas bajaban por mis mejillas, temblando me acerqué a la sala con miedo viendo a las dos personas que pensé no volvería a ver jamás.
- "Mamá"
- "Oh Hermione" – mi madre me abrazó llorando acariciando mi espalda, mi padre estaba bastante molesto, podía percibirlo pero sin embargo retiró a mi madre para que también pudiera abrazarme.
- "¿Qué hiciste Hermione?"
- "Sólo quería que nada les pasara… no me iba a poder reponer si los hubieran lastimado"
Después de varios besos y abrazos logramos sentarnos en la sala y aunque no entendía cómo había sido el encuentro podía al menos imaginármelo, mi padre le lanzaba miradas furiosas a Severus mientras mi madre intentaba sosegarlo.
- "… Y fue cuando Severus le ofreció a Andrea quedarse con nosotros, somos sus padres adoptivos desde entonces" – terminé de contarles a mis padres para relajar el ambiente cosa que no logre, Severus tenía en brazos a Sebastián y mi madre lo miraba con ternura – "¿Lo quieres cargar mamá?"
- "Por supuesto… ¿cómo le han puesto?"
- "Espero que el nombre del padre no"
- "¡Papá!"
- "Se llama Sebastián señor Granger"
- "Bueno ya nos hablaron de lo que sucedió mientras nosotros estábamos en Australia, también de como adoptaron a… Andrea, ya ni siquiera pediré una explicación del porqué terminaste teniendo un hijo con tu profesor Hermione, le exijo que le responda pero en serio"
- "Papá Severus y yo estamos casados, nos casamos cuando tenía poco de embarazo" – susurré apenada.
- "Bien… entonces no replicaré nada pero usted está bajo observación"
- "Su hija es lo que más amo desde hace mucho tiempo, más de lo que ella supone, amo a mis hijos y sabía que para ella su familia no estaría completa hasta no haberlos recuperado, no podía traerlos de vuelta hasta que no existieran tantos riesgos… sin embargo creo que les daré un poco de privacidad para que estén en familia… Andrea ¿quieres ir al lago?"
- "Si papá" – en esos cortos segundos donde lo vi ponerle un gorro a nuestra hija me sentí terriblemente mal, él había ido a buscar a mis padres y yo pensé lo peor de él y ahora se iba sin que yo pudiera decir nada por el terrible remordimiento que sentía.
- "Un momento… ¿señor Snape?" – mi madre se levantó aún con mi hijo en brazos – "Si ustedes se van la familia quedaría incompleta, usted es el esposo de mi hija, ella así lo eligió y estoy segura que fue por algo, la ha cuidado por estos años asegurando su vida y la de nosotros eso es algo que no podré pagarle nunca, usted es parte ahora de nuestra familia y está pequeña es nuestra nieta ahora… dele un poco de tiempo a mi esposo, está perdiendo a su única hija… no lo va a superar fácilmente"
- "Gracias señora Granger"
- "Jane… dime Jane"
La comida pareció por fin relajar un poco el momento, Andrea aún se sentía cohibida y casi no hablaba mucho, mi padre seguía en guerra de miradas con Severus y mi madre y yo parecíamos ser las únicas que se esforzaban para relajar esa tensión. Serví el postre mientras le llevaba la foto de mi boda a mi madre.
- "Este fue el día que nos casamos, fue en casa de Harry y todo fue sorpresa…"
- "¿Fue una boda sencilla?"
- "Sí, no tuvimos muchos invitados fue algo muy pequeño"
- "Un momento… ¿puedo verla?"
- "Claro papá"
- "¿Quién demonios es esté tipo? ¿El juez?"
- "No se llama juez papá, es un agente del Ministerio del departamento de…"
- "¿Te casaste por la vía mágica?" – preguntó molesto, yo me le quedé viendo a Severus no comprendiendo mucho lo que sucedía, yo era una bruja y él un mago, ¿de qué otra forma quería que nos casáramos?
- "Por supuesto, si vivimos en el mundo mágico teníamos que casarnos por esa vía señor Granger"
- "Vas a casarte por el civil"
- "Pero papá ya estoy casada"
- "Pues te casaras veinte veces más si es necesario, usted va a responderle bajo todas las leyes, yo no puedo protegerte bajo tu ley Hermione, que se casen por lo civil he dicho y es mi última palabra" – gritó, mi madre intentaba calmar a mi padre que ya se había levantado y yo sostenía a Severus que parecía le iba a dar algún tipo de ataque.
Todas esas veces que soñé con que mis padres se convirtieran en parte de mi vida de nuevo jamás me paso por la cabeza los problemas que se acarrearían cuando se enteraran de mi matrimonio y lo que eso conllevaría.
SEVERUS SNAPE
Mi paciencia llegaba al límite de lo permitido, la casa de campo de la familia de Hermione la veía terriblemente enorme en comparación a la pequeña cabaña donde vivíamos, había recorrido las dos salas de estar en media hora porque fui detenido por cada "pariente" realmente los parientes consistían en dos tías lejanas y un tío que caía en la demencia, los demás eran amigos colegas de sus padres, hermanas adoptivas y todo invitado al cual se le ocurrió llevar el señor Granger.
Tuve que usar un hechizo desilusionador para poder subir las escaleras y buscarla en las habitaciones de arriba, aún no creo posible cómo me deje convencer en esa estupidez, sino me preocupara tanto la relación de mis suegros con Hermione hubiera hechizado a su padre pero eso me conllevaría a una buena reprimenda y quizás hasta el divorcio.
Después de dos habitaciones sin encontrarla al final vi entrar y salir a dos mujeres de una habitación abierta, debía ser esa. Me acerqué ya habiendo quitado el hechizo y me tope directo con su madre.
- "Severus ¡Por Dios! No puedes entrar, aunque sea una unión civil no debes ver a Hermione antes de la ceremonia"
- "Señora Granger… Jane… yo ya me casé con Hermione, necesito verla… ¡Ahora!"
- "Tres minutos solamente, me falta arreglar su peinado y colocar el tocado"
- "De acuerdo"
Entré para verla sentada con la misma cara de fastidio que yo…
- "Te ves hermosa" – le susurré viéndola en un precioso vestido liso color blanco con pequeñas flores bordadas en el pecho hasta la cintura, espalda descubierta y un vuelo ligero en la parte de abajo.
- "Tú tienes la culpa que ahora me esté ahogando en este vestido de no sé cuantos galeones"
- "Tienes la boda que debí ofrecerte desde el inicio"
- "Es excesivo"
- "Disfrútalo… mejor has algo por mí ¿quieres?... Linda he soportado todo, las miradas de tu padre, el juez patético que trajo una versión barata de Horace Sloughorn, el maldito fotógrafo… sí yo fui quién le rompió la cámara, pero tu amiga la pelirroja con la que compartiste las clases de francés sacó una que los solucionó el problema… he soportado que tu madre no quisiera dejarme entrar, que tu padre me haya impedido que bebiera y me insinuara que si me atrevía a arruinar tu día me mataría, y por cierto ¡Ha raptado a mi hija! Andrea se la pasa colgada de su cuello y Sebastián ha pasado de mano en mano y te juro que si alguien vuelve a tocarle sus cachetes voy a hechizarlo… tu tía siiii esa la que trae el sombrero rosa no me ha quitado los ojos de encima y se la pasa con su parloteo pero lo que no estoy dispuesto a tolerar ni un segundo más es esto joder" – le dije señalando el moño negro – "Quítalo ahora antes de que lleguen los Potter"
- "¿Ya volvieron a ser los Potter?"
- "Por favor Hermione… hablo en serio, quiero quitarme esto y que me devuelvan mi levita"
- "Sev… la mayoría son muggles, Harry no traerá su túnica de gala te lo juro, traerá un smoking como tú"
- "Él traerá una corbata no un ridículo moño como si fuera el obsequio de bodas"
- "Te ves elegante" – bufe molesto mientras tres señoras entraban a la habitación, uno de ellas la madre de Hermione.
- "La ceremonia comenzará en aproximadamente cinco minutos, debería bajar señor Snape, yo lo acompaño" – esa condenada boda iba a ser mi acabose, me deje arrastrar por su tía mientras me tomaba de la mano conduciéndome al jardín donde sería la boda y ya todo estaba más que planeado.
La ceremonia fue rápida gracias a Salazar Slytherin, mis testigos habían sido los Potter, si de nuevo volvía a ser Potter ya que al verme vestido como botones de hotel elegante el hijo de James contuvo la risa durante la mitad de la ceremonia hasta que su esposa le amenazó con la mirada y ahora que Ginny estaba en un embarazo ya avanzado Potter no se arriesgaba a hacerla enojar, los testigos de Hermione habían sido Neville y una de sus amigas del nombre cual yo ignoraba por haberlo olvidado y porque no me interesaba recordarlo.
Y de pronto me vi caer en mi propia red, yo había ordenado que se preparara la mejor de las bodas grande y lujosa como ella se lo merecía, sin embargo los invitados estaban empezando a hartarme con sus continuas preguntas, cómo mi profesión, mi familia, la razón por la cual ella nunca habló de mí, sobre Andrea. Hermione algunas veces las respondí pero otras estaba atendiendo a otros invitados.
Me senté derrotado en la mesa principal con la varita en mano, el próximo que se dignara a acercarse a socializar sería atacado por un confundus, ni siquiera Harry se había acercado con temor a que tomara represalias por haberse burlado del moño, el cual ya había sido calcinado. Mi pequeña llega y se sienta a un lado mío ya bastante cansada.
- "¿Qué haces?"
- "Como pastel… tiene nuez" – dice saboreando la rebanada mientras ve a su madre reírse con los Potter y su madre – "Mamá se ve muy feliz hoy"
- "Lo es"
- "¿Tú también papá?"
- "Por supuesto que si"
- "Hay mucha gente… y el abuelo está con aquellos señores"
- "¿El abuelo? ¿Te ha caído bien eh?" – ella asintió y morí de celos, él no iba a quitarme el cariño de mi hija – "Me he engentado… ¿quiere ir al jardín trasero?"
- "¿El de las rosas? Siiii" – olvido la rebanada que disfrutaba y saltó a mis brazos.
Era un jardín pequeño con multiples rosales amarillos y blancos con un par de bancas de madera color blanco, ambos nos sentamos mientras hacía un poco de magia con las hojas secas, eso le encantaba a Andrea, lo hacía con precaución o Hermione me mataría.
Comenzó de nuevo una pieza de vals que debía bailar con Hermione pero no me importó, estaba ahí con mi hija, su sonrisa no tenía precio alguno.
- "¿Quiere bailar conmigo señorita Snape?"
- "Claro que si papá"
Se sonrojo tomando mi mano y nos paramos a bailar, tomé una de sus manos intentando tomar el ritmo de la melodía y al mismo tiempo llevar el ritmo de ella, su sonrisa era resplandeciente, me abrazo de la cintura y seguimos bailando mientras las hojas giraban para ella, para mi hija.
Alce la vista para ver a Hermione que nos observaba atenta en la puerta sonriendo y se acercaba a nosotros, tomé a Andrea en brazos viendo como ella me abrazaba del cuello y mi mano rodeaba su cuerpo y sus piernas abrazaban mi torso, permitiendo tomar a Hermione de la cintura con la otra mano, bailando ahora los tres.
- "Harry quiere darte el abrazo por nuestra segunda boda y Ginny también" – sólo suspiré en molestia sin responder – "Creí que tú no bailabas" – me susurró despacio.
- "No tienes idea de lo que puedo hacer por ustedes"
- "Aún no me perdonas lo de ese moño eh…" – sonreí olvidando el detalle y prosiguiendo a disfrutar ese pequeño instante con ellas.
- "¿Y Sebastián?"
- "Con sus padrinos" – bueno… nadie mejor que los Potter para cuidar de él. Andrea se incorporó y nos abrazó a ambos viendo que ella lloraba silenciosamente – "¿Qué sucede hermosa?"
- "Creí que nunca volvería a ser feliz y tener una familia… una mamá que me amara y un papá como tú… y Sebastián… todo había sido tan malo antes que no pensé que esto fuera a pasarme"
- "Todo lo que viviste fue una pesadilla, recuérdalo así… ahora estoy aquí y tu mamá también"
- "Gracias" – susurró.
- "Siempre estaré para ti Andrea" – le dijo Hermione llenándola de besos.
- "Nunca te dejaré caer hija" – le susurré y así seguimos sin darnos cuenta que la melodía había terminado.
Calculo que faltan unos cinco capítulos más a la historia… espero les guste… dejen reviews ya saben… Nos leemos la próxima semana.
Gabriela Cruz: espero te haya gustado el capítulo… preparándonos para el final… gracias y espero también hayas tenido buenas fiestas.
Yazmín Snape: me tarde un poquito en subir el capítulo, he tenido unos problemas por cuestión de tiempo… pero aquí estamos preparando el final de ambas historias…
Ali Victoria: Fui muy cruel al separalos en un momento así, pero ya sabes que no puedo evitar un poco de drama al final de la historia, así que falta un poquito… ¿preparada?
Samaria Reed: mis musas son unas desgraciadas y desconsideradas en todas las historias! Veamos que tienen planeado para esta… tengo claro los siguientes dos capítulos, ¿no quieres drama? Tu siempre me pides drama jaja
Yetsave: Creo que sólo una opino por el cambio de titulo… lo pensaré un poco más… ¿En serio es tu favorita? ¿Por qué? yo amaba mucho la del viaje en el tiempo y ahora la odio jajaja… amo cada cosa que he escrito… son una parte de mí.
Xerxes Eli: tendría que administrarme mucha azúcar y comer mucho chocolate para no jugar con tus sentimientos, pero no me vas a negar que le puse drama al capítulo porque lo puse bastante cursi… último fic que escribo así… ahora seré realista y cruel.
Janetoso 1: No me tarde tanto como otras veces, ya veras que terminaré este fic más pronto de lo que piensas… un mes espero ya tener todo concluido… creo que no cambiaré el titulo, sólo una chica votó por el cambio así que lo dejaré tal cual. Gracias guapa…
ZaDaBia: me tardé un poquito pero no lo volveré hacer… ya que sólo me quede con esta historia… espero la disfrutes… Besos
