UN CAMBIO DE VIDA

SEVERUS SNAPE

Estaba esperando en el Ministerio a que liberaran a Hermione, después de dos juicios y múltiples problemas ahora era ella era enjuiciada por la directora de Hogwarts en los delitos de injurias, daños y perjuicios.

Tenía apenas medio año cursando Leyes mágicas en el Ministerio y ya estaba metida en un lío, se supone que debía ayudar a que la gente siguiera las leyes no ella violarlas, la culpa la tenían los idiotas que tenían como compañeros de clases, estaba completamente seguro que ellos la habían convencido de intentar quitar a la directora por la fuerza de Hogwarts, además de publicar esa ridícula revista moderna que terminó por ser su condena.

El juicio fue realmente corto, todo se limitó a dar una considerada cantidad de galeones para reparar el daño moral que se le había hecho a la estúpida bruja esa.

Vi que la traían con unas cadenas en la mano, no sabía si me sentía enojado, frustrado o simplemente me dolía que ella tuviese que pasar por lo mismo que yo hacía algunos años.

- "Queda claro que si el delito se vuelve a cometer la pena serán seis meses en la prisión de Azkaban" – recitó un agente del Wizengamont.

- "Ella es estudiante de la Universidad de Leyes mágicas aquí mismo, creo que se da una idea de las condenas por cada delito"

- "No lo creo, sino no hubiese estado tres días aquí"

- "Su juicio ha terminado, yo he pagado la multa así que libérenla ahora mismo" – mi mano en la varita fue suficiente para que la soltaran y el mago se retirará, la vi con decepción y no le dije nada, solamente caminé hacia la salida escuchando sus pasos rápidos hacia mí.

- "Seve…"

- "En la casa" – la interrumpí.

- "¿Y los niños?"

- "Vaya, ahora a la señorita si le importan sus hijos, están en Grimmauld Place, nosotros nos vamos a la cabaña, vamos a la red flu" – asintió mientras la dejaba entrar primero, esperé un minuto y enseguida me aparecí en la cabaña.

Ella ya estaba sentada en la sala viendo sus zapatos con mucha atención, parecían esas veces donde echaba a perder una poción que nos había llevado tiempo o donde los ingredientes eran difíciles de conseguir. Podía mil veces ser comprensivo, ella estuvo conmigo en dos juicios y nunca se rindió, la diferencia es que yo no hacía las cosas con toda la libertad sino que era obligado, yo no tenía opción de nada sólo tenía que obedecer para llevar la guerra a las últimas consecuencias y en cambio ella sabía lo que hacía, sabía que la podían retener por intentar entrar a Hogwarts y haber sacado a la directora a punta de varita y lo de hacer esa revista afiliada a El Quisquilloso no era precisamente el límite de su inteligencia.

- "Tú misma estuviste de acuerdo en que haber casi matado a Weasley había sido una completa estupidez, me arriesgue a haber acabado con su vida y que el Wizengamont viniera por mí sin derecho a juicio, sin embargo tenía razones suficientes como para haber tomado represalias en contra de esa bestia"

- "Severus…" – levanté la mano para que guardara silencio y me dejara terminar.

- "Sin embargo yo tenía razones de por medio, al menos si me ocurría algo yo estaba seguro que tu estarías bien y él no podría volverte a tocar de intentar lastimarte, éramos sólo tú y yo Hermione. Cuando el Ministro me ofreció ir tras los mortifagos mi respuesta fue negativa le dije que mi familia necesitaba un esposo, un padre aquí no una tumba a la cual llorar, pensé en ustedes antes que en cualquier cosa y vienes tú y haces esa tontería sin pensar en las consecuencias ¡SIN PENSAR EN TUS HIJOS! No me duele que no hayas pensando en mí pero ellos son unos niños y no te importó"

- "Déjame hablar"

- "Eres estudiante de Leyes mágicas, sé que ya has leído todos los libros de este curso y el que sigue, conocías lo que podía pasar"

- "Lo que vive el colegio es atroz Severus, Hogwarts ya no es lo que era antes, ¿puedes acaso imaginarte a los alumnos siendo castigados como lo hacía su hermana? Tantos decretos, los niños de primero, hasta los profesores"

- "No me interesa el colegio, me interesa mi familia"

- "Severus es injusto"

- "¿Injusto? Injusto es que Sebastián a sus casi dos años deje de ver a su madre, injusto es que Andrea sepa a donde fuiste a parar, injusto es que unos niños inocentes pierdan a su madre, yo la perdí cuando era un adolescente y ella luchaba por mí porque estuviera bien, vivo al menos, me queda el consuelo y la culpa de que ella murió por protegerme. ¿Cuántos meses piensas que vas a aguantar en Azkaban con los dementores? Piensa y analiza la palabra "injusticia" Hermione. Nunca has podido ordenar lo que más importa" – la vi llorar en silencio y era la primera vez que no me importaba ser yo el causante de esas lágrimas.

- "Tarde o temprano Sebastián irá a Hogwarts creí que yo estaba viendo por su educación"

- "Tiene un año y medio necesita a su madre maldita sea no un colegio y un buen director, y nadie ha dicho que yo vaya a acceder a que estudie en Hogwarts, sí tiene un lugar ahí pero hay más instituciones donde puede estudiar"

- "Lo lamento" – me dijo acercándose.

- "Tú duraste tres días encerrada en lo que se arreglaba tu juicio, tus compañeros duraron menos de 24 horas en lo que pagaban la multa, fuiste la única que tuvo un juicio y sabes bien porque. Te vinculan conmigo, intentan acabarme a través de ti y no eres capaz de abrir los ojos y darte cuenta de todo lo que sucede a nuestro alrededor"

- "No es posible"

- "Hermione estamos viviendo la posguerra, no hay justicia ahorita, no hay buenos gobernantes ni buenas leyes, estamos levantándonos y para ellos yo debo de estar en Azkaban, yo maté a muchos y te consta y lo que buscan con desesperación en estos momentos es dañarme y lo quisieron hacer a través de ti, qué mejor condena que ver a mi esposa en el lugar que yo debería estar ocupando"

- "No pensé en eso, creí que hacía lo correcto"

- "Nena, no estoy diciendo que hiciste algo malo solo te pido que pienses en que ahora también eres madre, ya no les des la oportunidad ni las armas para enjuiciarte, fue muy difícil que accedieran a que pagaras con galeones y no con tiempo encerrada" – le pedí abrazándola, odiaba enfadarme con ella pero el hecho de perderla me puso paranoico.

- "No haré ninguna tontería te lo prometo"

Después de que se diera una ducha fuimos a recoger a nuestros hijos, el pequeño de los Potter ya comenzaba a gatear o al menos lo intentaba al ver a Sebastián.

- "¡Mamá!" – Andrea casi derriba a Hermione abrazándola – "¿Cómo te fue? Papá dijo que había ido a conocer una biblioteca muy famosa con tus compañeros de escuela"

- "Ah… me fue bien linda ¿cómo te has portado?"

- "Muy bien, el abuelo me llevó a su nuevo consultorio, creo que quiero ser doctora eso le encantó"

- "¿Los llevaste con mis padres?" – le pregunté a Severus.

- "Si, los traje aquí por la mañana, se han quedado estos dos días con ellos y tuve que decirle lo que sucedía"

- "¿Paso algo Severus?"

- "No, les prometí que te sacaría de ahí y lo cumplí, a la niña le dije que habías ido a una investigación no pensaba decirle que estabas encerrada, ella me vio aquella vez y no quería que te imaginara de esa manera"

- "Muchas gracias" – la abracé intentando olvidar el enfado.

Dejamos que Andrea viera las reliquias de la familia Black mientras los niños tomaban su siesta, los cuatro bebíamos café discutiendo sobre la situación actual del Ministerio y Hogwarts.

- "Aunque el Ministro intente mantener el orden en varios departamentos es imposible, hay demasiados empleados a favor de que el antiguo ministro regrese al poder y lleve las cosas con más mano dura en cuestión a la justicia y al Wizengamont, de hecho se rumora que planean derrocarlo y llevan las de ganar ya que Hogwarts estaría absolutamente de su lado" – argumentó Harry quién trabajaba en la oficina de aurores.

- "¿Y nadie piensa hacer nada?" – pregunta impotente Hermione olvidando lo que le acabo de decir en la casa.

- "Claro Hermione, los maestros de Hogwarts quieren sacarla del colegio cuanto antes, necesitamos primeramente que Umbridge no esté ahí para minimizar la fuerza con la que tomarían en poder del Ministerio"

- "Lo que se necesita es que los enjuicien a ellos dos y la mitad del mundo mágico si es necesario, tener dentro a los verdaderos delincuentes y corruptos"

- "Hermione"

- "¡No Severus! No puedo simplemente hacerme de la vista gorda y fingir que nada sucede, aquí vivimos con nuestros hijos y no puedo permitir que personas como esas estén en el poder"

- "Herms, Severus tiene razón no podemos hacer nada nosotros y menos tú, lo que buscan en estos momentos es atrapar a todos los que consideren sospechosos de haber engañado al Wizengamont, Severus encabeza la lista y sino pueden hacerle daño a él se lo harán a su familia, por eso fue tan difícil que él pudiera sacarte ahora en este momento te tienen a ti como objetivo principal, no puedes participar en el movimiento"

- "Si… lo sé" – dice molesta y sé que se muere por estar al pie del cañón y que el mundo mágico sea lo que ella conoció desde el inicio.

- "No quiero que le suceda nada a nuestros hijos Hermione, es muy lamentable que tengamos que vivir en estas condiciones pero Sebastián nos necesita a los dos y Andrea confía en que todo ya termino y tendrá una vida normal"

- "¿Y qué pasará cuando él entre al colegio?"

- "Él no entrará a Hogwarts" – respondí tajante.

HERMIONE

- "Hola mamá, gracias por cuidar a los niños"

- "De nada cielo, tu papá se llevó a Andrea a comprar unas cosas y Sebastián toma su siesta ¿quieres un té?" – asentí con tristeza sentándome con mi madre, la plática se reducía al nuevo interés de mi padre de poner un negocio – "Estás distraída"

- "Lo siento mamá"

- "¿Qué es lo que tanto te preocupa?"

- "La actitud de Severus, él ha cambiado tanto y no sé que hacer, cualquier decisión que él toma es irrevocable"

- "¿Te trata mal?"

- "No, no es eso… es… él ve como está el mundo mágico mamá y no quiere participar en la rebelión, no quiere hacer nada para que un buen Ministro llegue al poder o mínimo que el que tenemos ahora se forme de buenos seguidores y así combatir el grupo que se está uniendo para destituirlo. Hogwarts es un colegio mediocre ahora, los alumnos están llenos de terror por los castigos que infringen y son pocos los profesores que intentan rescatar el colegio y Severus se niega a participar en una cosa o en la otra. Ve el mundo caerse frente a nuestros ojos y no lo puede ver. Él no es el hombre que conocí él se arriesgaba y ponía su empeño en todo"

- "Hermione él antes no tenía nada que perder ¿Qué pasaría si hiciera lo que tú quieres y lo denuncian como a ti?" – me preguntó haciéndome pensar – "Lo enjuiciarían pero ¿justamente? ¿se arreglaría con dinero o con su libertad?"

- "Lo encerrarían de por vida en Azkaban"

- "Tu esposo no es un cobarde Hermione sólo intenta mantenerlas al margen, no es que ahora éste del lado contrario o se deje manipular o pisotear simplemente intenta tener su vida alejado de ambos bandos, no puedes juzgarlo por querer vivir hija, tú misma le contaste a tu padre todo lo que él hizo, todo lo que luchó entonces ¿por qué ahora lo juzgas porque él no quiso volver a entrar a una guerra de la cual acaba de salir?"

- "Pero es mi deber mamá, como bruja es mi deber… estudio leyes mágicas y es injusto todo lo que se está viviendo, al final es un mundo donde vivimos Severus y yo, nuestros hijos"

- "Entonces quieres un mundo mejor aunque eso conlleve a que él este preso o tú seas encarcelada y tus hijos viviendo libres pero sin ustedes"

- "Ese comentario es mediocre mamá" – respondí escandalizada.

- "Es la realidad Hermione, debes escoger entre esa libertad, justicia y una sociedad mágica con valores o tu familia unida"

- "No puedo" – le reproche intentando no llorar.

- "Veinte años son suficientes de servicio, tu marido ya pago por adelantado como para no querer saber nada más y lo apoyo, estoy a favor que busque su seguridad y felicidad al costo que sea hija, ¿las cicatrices que él lleva no son suficientes para ti?" – termine enojándome con ella y me aparecí en la cabaña donde él estaba terminando unos cálculos para una poción que quería realizar.

- "¿Y los niños?"

- "Papá se llevo a Andrea a no sé dónde demonios, más tarde pasas por ellos"

- "¿Yo?"

- "Si Severus tengo tarea que hacer" – le respondí refugiándome en la biblioteca.

Quizá mi madre tenía razón y yo le estaba exigiendo demasiado a Severus pero me resultaba tan difícil ver el mundo en el que crecí colapsar sin hacer nada al respecto. Él entra para verme los ojos rojos y suspirar, la maldita piedra le indicó como me encontraba, se sentó a mi lado acariciando mi espalda y sólo viendo como las lágrimas corrían solas sin que él no las detuviera ni yo las reprimiera.

- "¿Me vas a contar que pasó?"

- "No" – le respondí huyendo hacia nuestra habitación donde seguí maldiciéndome y odiándolo a él por igual, sin embargo me siguió hasta donde me encontraba.

- "En las buenas y en las malas ¿recuerdas?" – asentí dejándome abrazar por su parte.

Recostados en la cama entre besos y caricias con la cabaña completamente sola la ropa comenzó a estorbar, seguía llorando pero él parecía querer arrancar esa frustración amándome de esa manera, cabalgándolo suavemente hasta sumergirnos en un éxtasis de placer que terminó con un gemido de ambos.

Ahora me encontraba completamente calmada recostada en su pecho, sus manos acariciaban lentamente mi espalda y yo dibujaba su cicatriz la más larga que tenía en su torso y recordaba lo difícil que había sido curarla y que pudiera recuperarse. Cerré los ojos con dolor ¿Cuántas veces le había pedido a él que lo dejáramos todo? ¿Cuántas veces mi cobardía por verlo sufrir lo habría preferido a él antes que esa guerra?

No lograba entender porque ahora yo lo juzgaba tan duramente después de saber y ver con mis propios ojos todo lo que él había arriesgado por la guerra, se había sacrificado mil veces por esa guerra y yo me molestaba con él ahora que por primera vez él era feliz y quería defender esa felicidad y seguridad por mi.

- "¿Estás mejor?"

- "No… soy una pésima esposa y una mala madre"

- "No eres una mala madre pero te está ganando tu sabelotodismo, sé que te preocupa lo que sucede pero tenemos una familia, antes éramos tu y yo y no pasaba nada pero ahora debemos pensar también en los niños"

- "Perdóname"

- "No pasa nada"

- "Te he juzgado mal Severus"

- "Puedes compensarlo" – me susurró besándome.

- "¿Cómo?"

- "Aún podemos dejarles los niños a tus padres un par de horas… te necesito de nuevo" – susurró colocándose encima de mí abriendo mis piernas y propinándome cálidas caricias.


Severus subió a Andrea a su habitación con la poca paciencia que le queda, puedo escuchar su conversación desde las escaleras las cuales intento subir despacio para ir a nuestra recamara.

- "Puedo ver ese libro papá ¿Estás seguro?"

- "Claro que si linda, esté es seguro para que lo veas" – escucho sus pasos y lo veo bastante enojado y preocupado desde la puerta – "Ven vamos al baño"

- "Estoy bien"

- "Hermione por favor" – me jala al baño donde con agua me limpia la frente desde donde baja un pequeño hilo de sangre que me recorre desde mi sien derecha y se pierde en mi cabello – "Malditos hijos de puta, voy a matarlos"

- "No vale la pena, será su muerte y tu libertad"

- "Lo hicieron a propósito Hermione, ¿qué hubiese pasado si el hechizo en verdad te hubiera dado o a Sebastián? ¿Andrea? No… voy a matarles y enseñarles, se han propuesto asegurar que soy un monstruo y creo que ha llegado el momento de que en verdad crean eso"

- "Severus ya lo arreglamos legalmente así que olvídalo" – entró Sebastián al baño gateando y la mirada de mi esposo se pierde en nuestro hijo, se toma el cabello desesperadamente y salió de la cabaña dejándome con un miedo y terror que todo lo que estábamos construyendo se derribara por el incidente.

Sólo intentábamos tener una visita normal en el Callejón Diagon comprando algunas cosas e ir poco a poco ingresando a nuestros hijos al mundo donde nos desarrollábamos. Una discusión con un mago terminó bastante mal, Severus protegía con su cuerpo a Andrea y a mí me tenía en silencio, él quería arreglar eso a su manera y lo deje, se batieron a duelo y el hechizo llegó a rozarnos a Sebastián y a mí, en mi intento por cuidar a mi bebé caí sobre el piso originándome la herida que poseo en la frente.

Severus no pudo percatarse de lo que había pasado hasta que el brujo que acompañaba al otro mago me arrojó otro hechizo, insultándonos y acusándome de traidora, proliferando humillaciones para mi familia.

Fuimos al Ministerio y hablamos con el Ministro de su sucedido, inmediatamente trató el caso por la relación que se había formado con Severus sin embargo sabíamos que el poder del Ministro iba decayendo, Severus se molestó tanto que juro tomar justicia por su propia mano a esperar la del Wizangamont.

Lo que yo sospechaba como exageración suya lo fui comprendiendo con más claridad, ellos nunca nos iban aceptar en la sociedad mágica, no les importó que hubieran dos niños pequeños y nos atacaron por sólo ser la familia del odiado Severus Snape, ahora entendía porque se negaba a participar nada iba a valer la pena porque mientras el Ministerio no tomara las riendas para sacar al mundo mágico a flote nosotros éramos parte de la escoria.

Por fin podía ver el peso que cargaba Severus día a día, en la Universidad no veía eso con tanto impulso como esa tarde, ahí los profesores me halagaban por mi inteligencia, tenía algunos amigos pero cómo regresaba a casa inmediatamente no podía ver que mi esposo tenía razón en todo.

No estábamos seguros en el mundo en ese momento, necesitábamos salir de Inglaterra cuanto antes.


Los profundos ataques de Severus eran calmados por sus hijos, traía un carácter como si quisiera matar a alguien pero ahora estaba en el piso sentado jugando con Sebastián mientras mi hijo reía sin parar y Andrea se unía a ellos. Eran esos pequeños instantes donde me daba cuenta de lo felices que éramos, en esa pequeña cabaña sin saber lo que sucedía allá afuera.

- "Sev… he estado pensando sobre lo que sucedió y pues va a ser muy difícil poder hacer una vida normal tal como están las cosas" – su mano se detuvo viéndome hacia los ojos con tristeza.

- "¿Quieres que me aleje de ustedes?"

- "Linda llévate a Sebastián a jugar a la sala, estaré con papá en la biblioteca"

- "No voy a juzgarte" – dijo con calma una vez dentro de la estancia – "El problema soy yo y por eso los atacaron, si es lo que quieres yo me iré y no voy a…"

- "Shhhh, jamás te pediría eso Severus ni siquiera me ha pasado por la cabeza, somos una familia sin embargo he estado pensando en cómo tener una vida más normal"

- "Y algo me dice que no va a gustarme tu idea"

- "Severus en los periódicos ingleses hablan mal de ti y de nosotros porque te conocieron y saben de lo que fuiste capaz, no pueden entender que tuviste una razón y que gracias a ti pueden respirar tranquilos, pero en el extranjero las cosas no funcionan así"

- "No te entiendo"

- "En el extranjero tú eres visto como El héroe de las sombras, el estratega, o títulos parecidos, para ellos mientras tú arriesgabas tú vida planeabas el triunfo de la guerra y si para lograr eso tuviste que estar dentro de las filas es respetable, Severus te admiran por haber podido mentirle a Voldemort por años sin ser descubierto" – su mirada es atónita y sin creer todo lo que acabo de decirle.

- "¿Y eso qué? ¿quieres que me sienta mejor?"

- "No, quiero nos vayamos de Inglaterra… podemos empezar en España, París inclusive en Suecia, cualquier lugar es mejor que esto"

- "Hermione acabas de regresar con tus padres, ¿cómo vas a decirles que nos iremos?"

- "Eres mi familia y mi lugar está contigo, además podemos conectar su chimenea con la red flu, estaremos a minutos de ellos estén donde estén, tendremos teléfono y… Severus es una excelente idea"

- "No estoy seguro Hermione"

- "Claro que sí, la niña necesita asistir a una escuela muggle,, yo necesito ejercer cuando termine mis estudios sin el temor que Sebastián corra peligro, tú necesitas un empleo en verdad no estar en proyectos que nadie tomará en cuenta" – se levantó y camino por unos minutos por toda la estancia, eso me agradaba ya que sino le hubiese gustado la idea habría gritado un no rotundo y se hubiera marchado, sin embargo lo estaba asimilando.

- "Voy a pensarlo"


- "Mamá ya llegamos y papá cortó unas flores para ti"

- "No corté nada fueron los niños" – se defiende.

- "Pero dijo que eran para ti" – Severus fufa al sentirse sentimental y deja las flores sobre la mesa en un florero blanco.

- "Los niños han cortado estas flores para ti nena"

- "¿Has sido tú?" – le sonrío con ternura pero él no demostraría algo así frente a los niños.

- "Perrro que congmovedorrra escena, Snape errres todo un rromantico" – Severus hace desparecer las flores alzando la ceja a nuestro invitado.

- "Sjöverg ¿Qué haces aquí?"

- "Nada, tu bella esposa me inforrrmó que te patean segjido el trrrasero porrr aquí, es justificable ese odio errres desesperrrante"

- "Cállate ya Viggo y siéntense a comer, Andy linda él de aquí es tu tío Viggo" – les dije a ambos.

- "Un gusto en volverlo a ver señor Viggo"

- "El gusto es mío bella señorrrita" – la aduló besando su mano y sentándola en la mesa – "Es una pena que te haya tocccado como padrrre este hombrrre"

- "Es el mejor papá del mundo" – sonrió a Severus quien voltea a verse como va vestido y maldice por debajo, un pants y tenis para poder sacar a los niños a la cascada y una camisa azul marino la cual está llena de mermelada por los emparedados que le preparé a los niños, su varita se mueve para volver a portar su vestimenta, la cual nunca usa en la casa.

- "Vaya menos mal, pensé que ahorrra que el Severrrus Snape se lo había llevado Azkaban"

- "Imbécil"

- "Severus los niños están aquí así que ambos moderen su lenguaje y siéntense ya"

Logramos comer sin ningún impedimento, Viggo hacía reír a Andrea con cada anécdota que le contaba de Severus mucho antes de que se convirtiera en el respetado pocionista que es, sin embargo a mi marido no le hacía ninguna gracia y con Sebastián pegado a su cuello quitaba ese aire de grandeza y respeto que mostraba ante todos.

- "Bueno Severrrus invítame una copa de Whiskey de fuego esperrro que aún tengas un poco, sino es que te la pasas bebiendo leche y jugo de manzana"

- "Vamos a la biblioteca pedazo de animal"

SEVERUS SNAPE

- "¿Mi esposa te pidió que vinieras?"

- "Me lo comentó eso y toda la situación que viven aquí"

- "Es una mierda… si nos hará bien unas copas de whiskey de fuego" – llené dos copas y hablamos un poco de los actuales problemas.

- "Crrreo que tu esposa tiene rrrazón, por el bien de tu familia deberrrias irrte de aquí"

- "Lo sé, pero busco el sitio ideal para ellos debes contar con que Andrea es muggle y no puedo llevarlos a cualquier lugar"

- "Te tengo una prrropuesta, soy el subdirrrector de Durmstrange y puedo ofrrecerrrte un empleo ahí" – negué de inmediato pero él me cayó – "Sé que el prrroblema no es el dinerrro sino seguir desempeñándote, sé que odias darrr clases perrro lo que yo te ofrrezco es distinto, sólo te encarrrgarrras de las maestrrrias en el Instituto, normalmente tenemos de tres a cinco con un prrromedio de 1-3 estudiantes cada una. No tendrrras que quedarrrte sólo las imparrrtirrras y podrrras rregresarr a tu casa, Andrrrea podrá ir a una escuela normal y Sebastián tiene asegurado un lugar en el Instituto, tu bella esposa podrrra desempeñarse y estarrras tranquilo porque allá todos te rrrespetan Severruus" – pensé un poco dejándome llevar por la tentación, tenía la aprobación de Hermione y la idea me encantaba era empezar desde cero en un lugar nuevo para los cuatro.

- "¿Dónde viviríamos?"

HERMIONE

- "¿Hermione?" – baje corriendo esperando que Viggo hubiese podido convencerlo, los vi a ambos brindando y estrechándose las manos.

- "En una semana nos vamos a Tromso nena, tu y los niños nos largamos de Inglaterra" – me lancé abrazando mis piernas sobre su torso feliz.

- "¿Noruega? Pero… ¿qué no es Suecia?"

- "Comparrrtirre un secrrteo contigo Herrrmione, Durmstrange se localiza en Noruega por eso tu patronus duró tanto en llegar aquel día, Tromso es una buena ciudad para vivir y la casa les encantarrra"

- "Gracias Viggo… pero… ¿ya tienes una casa?"

- "Clarrro, cuando me dijiste sabía que el cuerrrvo no se negarrría, te encantarrra estoy segurrro"

- "Todo estará bien nena te lo prometo" – me contrajo más a su cuerpo sintiendo sus manos en mi espalda, todo ese amor que me tenía ahora sería más fácil, él no permitiría que nadie nos dañara, muy pronto estaríamos bien.

Levanté la vista para sonreírle a Viggo, llevaba ya su cabello castaño bastante largo casi como Severus, si alguien podía convencerlo era él y aunque me daba miedo llegar a Noruega y mucha tristeza por dejar a Harry, Ginny y a mis padres sabía que hacía lo correcto, más allá de la felicidad lo estábamos haciendo por la seguridad de mis hijos.

Gracias – le dije sin que Severus escuchara, sólo para que Viggo leyera mis labios.

Aquel mago negó con la cabeza no tomándole importancia y sonrió, poco a poco pude ver como sus ojos castaños se tornaron mas claros casi color miel lo cual me resultó extraño, curioso y hermoso.

Severus me bajo para ir por los niños dejándome con Viggo quién ya tomaba su túnica.

- "Tengo que irrrme, aún me faltan algunas cosas parrra su lleggada, un colegio parrra tu hija y los papeles de admisión parrra tu Univerrrsidad"

- "Gracias, nos estas ayudando demasiado, creí que Severus…"

- "Acudiste a mí porrrque crrreías que sólo yo iba a poderrr converrrcerrrlo"

- "Si" – respondí apenada bajando la vista, él alzó mi barbilla con sutileza, haciéndome sonrojar al sentir sus ojos claros posados en los míos.

- "Estoy a sus orrrdenes mi Lady" – se despidió haciendo una reverencia – "Vendrrré en dos semanas Severrrus" – le dijo a mi esposo que bajaba con los niños en brazos.

- "Gracias Viggo" – una vez que desapareció me dio un beso en la frente.

- "Sin duda eres la chica más inteligente Hermione, Andrea ¿quieres vivir en otra ciudad?"

- "Seremos felices ahí papá ¿juntos?"

- "Siempre juntos señorita Snape se lo prometo"

- "Entonces siiii" – respondió con entusiasmo mientras miles de sentimientos se arremolinaban en mi interior.

- "¿Estás segura Hermione?"

- "Siempre Sev"

Preparándonos para el final… cinco capítulos más…

Gabriela Cruz: Muy pronto aunque me daban ganas de cambiar el final completamente pues no puedo traicionar a mis lectoras. Espero te guste la nueva aventura para adentrarnos al final.

Keila: Ojala te siga gustando guapa. Besos

Ali Victoria: oye es genial que te haya gustado ya que esas escenas no se me dan muy bien, las escribo y las borro así que espero que te guste el final que preparé, si es que no cambio de parecer. Besos

Xerxes Eli: pasara… ¿quieres que te diga? Este fic lo pondré un poco más apegado a la realidad, un matrimonio cotidiano y un toque de maldad jaja

Samaria Reed: joder me he atacado de la risa, me alegra que mis lectoras puedan conocerme… y lo que puedo decir es que tienes toda la razón! Pero la cosa es así: yo amo escribir drama, problemas, dificultades e inclusive no dar finales felices pero odio y repudio leer algo así, me deprimen mucho jajaja

Yetsave: Tienes toda la razón, tengo planeado algo para el final prepárate mentalmente porque se acerca! Seguiremos trabajando con Andrea mucho más, lo curiso es que nunca pensé en sacar a este personaje, salió de pronto y me ha fascinado.

Yazmín Snape: El final mi querida Yaz, espero te agrade y te vayas preparando, me conoces bien. Ya leí tu PM te busco más tarde porque ahora estoy actualizando en horas de trabajo jajaja