PROMESAS ROTAS
SEVERUS SNAPE
Llevaba sentado en mi despacho en Durmstrange lo suficiente como para convencerme que podría quedarme a dormir ahí, no quería llegar a casa, la situación con Hermione comenzaba a ser insostenible, desde que Rohde había ido a la casa en un día que habíamos planeado para ambos ella simplemente dejó de estar bien conmigo.
Se ha refugiado en su trabajo como nunca, y ni que hablar del acercamiento, se aleja de mí como si el roce de mi piel quemara con la suya, la he visto con sus ojos rojos y cada vez que nuestras miradas se cruzan sólo distingo coraje hacía mí.
Observo la piedra entre mis dedos, está tan fría, la giro para observar el centro… cuanto ha cambiado en estos años.
¿Por qué no me dices lo que le ocurre a ella? Para eso te cree maldita sea – ese cuarzo que tanto me había ayudado hoy sólo era un peso que cargaba en el cuello como perro guardián.
Sufría un debate que no podía soportar, por un lado moría lentamente por saber que le ocurría y solucionarlo cuanto antes pero por otro lado ya no quería llegar a casa y sentir su rechazo, verla callada en las comidas, sus frases irónicas llenas de resentimiento y esas peleas absurdas que estaban terminando con nuestro matrimonio.
No me di cuenta de si tocaron la puerta hasta que percibí un par de botas negras en el piso, alcé la vista poco a poco, un par de piernas blancas y perfectas con el abrigo rojo, una bufanda negra y ese gorro afelpado en la cabellera rubia, pero con una sonrisa sincera y ansiosa.
- "Creí que ya te habías ido"
- "No está bien que me tutees" – sisee levantándome al sentir su cercanía.
- "No hay nadie más que tu y yo ¿qué podría pasar?"
- "Catherine no soy tonto he dicho que basta" – baja la vista avergonzada y asiente – "Es tarde, deberías ir a casa"
- "Usted no está en casa y ya no tiene más asesorías"
- "Que observadora ¿llevas acaso mi agenda?"
- "Veo que está de mal humor, nos vemos mañana, es la presentación del proyecto ¿no lo ha olvidado verdad?" – negué tomando los libros – "¿A qué hora lo veo ahí? O… quizás nos vamos de aquí para la Asociación de pocionistas" – ese tono… ese tono…
- "Tengo que pasar por mi esposa primero"
- "¿Irá ella?" – preguntó sorprendida.
- "Hermione es el fruto de todos los proyectos, no voy a ninguna reunión social o profesional sin ella" – se retiró herida abriendo la puerta se giro molesta.
- "Debe ser una mujer afortunada, cualquiera ansiaría estar en su lugar"
- "¡BASTA CATHERINE SOY UN HOMBRE CASADO LO SABES!"
- "No he dicho nada, si tú entendiste otra cosa eso es asunto tuyo, porque serás un hombre casado pero al fin y al cabo… hombre"
- "Sólo es un minuto, ya sé que me dijiste que debías trabajar en ese caso pero quiero informarte que mañana se presenta el proyecto del que asesoro y van a ver si lo aprueban, será a las ocho ¿estarás libre?" – baja los pergaminos y me ve de arriba abajo con frialdad.
- "¿Rohde?"
- "Si, Hermione eres mi esposa, todo lo que soy es por ti, sabes que no puedo ir a un evento así sino es contigo" - ella asiente regresando su vista al pergamino como si no hubiese dicho absolutamente nada – "Hermione por favor habla conmigo, no podemos seguir así, somos un matrimonio"
- "Creo que tú ya olvidaste que yo era tu esposa"
- "¿Eras?" – la detuve del brazo cuando intentó irse – "Sigues siendo mi esposa, lo serás siempre" – dos lágrimas bajaron por sus mejillas y salió de la estancia rumbo a nuestra habitación.
Cuando entré la vi acostada llorando, el dolor se hizo profundo al sentir en la piedra ese mismo dolor, ¿por qué ahora si me mostraba lo que estaba sintiendo? Yo lograba entender nada y eso estaba ya volviéndome loco. Me acerqué a ella sentándome en la orilla de la cama a su lado, limpie sus lágrimas, era hermosa y seguía siendo frágil, no sabía lo que le ocurría pero yo iba a protegerla como siempre lo había hecho desde que me case con ella. De nuevo huyó de mi tacto pero yo la retuve besando su frente.
- "Creo saber que te sucede" – le susurré con cariño, iba a necesitar mucho cariño de mi parte, ya había pasado tres veces por ese proceso… - "¿Vamos a tener otro bebé cierto?"
- "¿Qué?"
- "Estás embarazada… lo sé"
- "Debes estar de broma" – se levantó enojada – "Para que este embarazada debemos tener sexo" – dijo con rudeza – "Ya olvide la última vez que sucedió aquello"
- "Fue hace unos tres meses hicimos el amor en la ducha" – le respondí dolido, era cierto ¿hace cuánto tiempo yo no disfrutaba de estar con ella?
- "Eso fue hace cinco meses Severus"
- "Lo siento… Hermione…"
- "¡Papá!" – al grito de mi hija ella dio el tema por zanjeado y baje sintiéndome una mierda.
- "La cena es a las ocho"
HERMIONE
- "¡Mamá estas hermosa!" – se asomó Andrea desde la puerta, ni siquiera sabía a qué se debía mi actitud de fingir que nada sucedía.
Me había puesto un vestido negro que se sostenía del cuello y dejaba un escote tanto en la parte de adelante como de la espalda, un abrigo gris de terciopelo con un peinado recogido.
- "Gracias hija"
- "Es en serio, por eso papá sigue enamorado de ti, ¿Cuántas mujeres deben envidarte? La esposa del famoso Severus Snape" – dijo imitando un desfile con mi abrigo, caminando pomposamente viendo hacia abajo con arrogancia, me reí ante ella pero en algo tenía razón, yo no iba esconderme en mi casa a seguir llorando mis penas, yo era la esposa y quizá todo ya estaba perdido pero esa niña iba a tener que soportar que yo era la esposa y ella no era nadie… antes de que todo termine ellos tendrán que soportar un par de cosas.
- "Si… su esposa" – susurré.
Llegamos a la recepción, era un salón no muy grande con mesas circulares de mantelería blanca con dorado, Severus y yo íbamos de la mano mientras me mostraba a los nuevos asesores más importantes. De lejos pude verla a ella quién sonrió ante la llegada de mi esposo pero en cuanto me vio su sonrisa se ensombreció.
- "Profesor Snape ha llegado, en la parte de atrás se están preparando, nosotros somos el número cuatro…"
- "He leído el programa y sé nuestro turno Rohde y no necesito tal preparación, espero que usted tampoco ¿ya viste a mi esposa?" – aunque esa actitud se me hacía de lo más hipócrita ya que había visto como se sonreían no pude sonreír ante la humillación que debía sentir esa chica.
- "Buenas noches señora Granger"
- "Snape Rohde, es mi esposa y es la señora Snape"
- "Bueno sólo creí que una mujer tan inteligente y de su categoría no había adoptado el apellido del marido, una costumbre bastante machista" – susurró bebiendo su copa, alcancé a ver como él alzaba la ceja molesto y sino los hubiese visto teniendo sexo podría jurar que en verdad estaba molesto con la chica.
- "Ella es una importante abogada del mejor buffete en Oslo y tienes razón es muy inteligente sin embargo no le molesta llevar mi apellido ya que ella tiene su propia carrera ajena a la mía e independencia"
- "Lamento haber sido…"
- "¿Altanera?" – le pregunté sonriendo – "No te preocupes, es tú noche y estás nerviosa Rohde hay demasiados contrincantes poderosos en esta reunión, sólo cinco proyectos se aprobaran de 15… entiendo tu postura"
- "Pero mi asesor es su esposo, Severus Snape"
- "Aquí se califica tu intelecto no el de él" – se queda callada esperando una nueva cosa que responder pero antes de que suceda Severus la toma del brazo.
- "Vamos a tomar nuestros lugares y deja de beber que te quiero lucida cuando estés al frente, nena nos corresponde la mesa número 2 ahí estará Viggo"
- "Suerte cariño"
Me senté solamente con Viggo y los familiares de un alumno de Durmstrange que presentaba un proyecto en el área de Herbología, haciendo un espécimen nuevo y las posibles pociones a las que resultaría beneficioso la nueva planta.
- "Te noto basstantte tensa Herrrmione"
- "No quería venir a está estúpida reunión" – le respondí a Viggo quién ya me estaba analizando con la mirada intentado saber qué era lo que me tenía molesta.
- "¿Pasa algo?" – observo a esa chica, es bastante hermosa, lleva un vestido color borgoña sin tirantes y completamente pagado hasta los muslos y un vuelo que termina hasta rozar el suelo, un peinado hacia un lado y van cerca de tres veces que su mano se desliza hasta la de Severus apretándola nerviosa en cada participante que va saliendo asegurando su posibilidad de ganar un lugar en el proyecto.
- "No es nada, sólo cansancio"
Cuando por segunda vez les corresponde a ellos ahora es Severus quién habla y dice lo orgulloso que está del avance del proyecto y las posibilidades de esa poción en la ayudad de varios Ministerios de magia que solicitarían la formula, habla de cómo fue evolucionando la idea y de que si ella no hubiese sido buena en Aritmancia y Pociones hubiese sido un fracaso…
SEVERUS SNAPE
- "Vamos a tomar nuestros lugares y deja de beber que te quiero lucida cuando estés al frente, nena nos corresponde la mesa número 2 ahí estará Viggo"
- "Suerte cariño" – me dijo Hermione con ironía.
Solté a Rohde hasta que nos desparecimos por detrás de la puerta, la llevaba del brazo con fuerza pero disimulando la acción.
- "Mi paciencia se está terminando Rohde, y créeme no me quieres ver cuando dejo de ser tolerante y te estás metiendo en terreno peligroso con mi familia" – le siseé arrojándola con fuerza, se tomó el brazo con reproche retándome con la mirada.
- "No he hecho nada"
- "Te lo advierto no quiero ningún coqueteo" – desde que la semana pasada me había confesado sus sentimientos yo no podía estar cerca de ella, quizás Hermione se había percatado ya y eso me estaba poniendo en riesgo de perderla.
- "Ya te dije que todo eso fue una broma, jamás me sentiría atraída por ti, eres como mi padre y… tu le prometiste a mamá cuidarme ¿recuerdas?"
- "No te aproveches de eso, porque entre tu madre y mi familia erigiré a mi familia"
Poco a poco fue transcurriendo ese evento, ella no había captado mis palabras ya que en varias ocasiones me tomaba de la mano y sonreía, antes le había permitido todo eso por la promesa que le había hecho a su madre pero ahora entendía que todas esas atenciones que ella tenía conmigo no eran otra cosa más que coqueteos y si Hermione lo llegó a ver estaba muerto.
Sin embargo la culpa era mía, yo… yo le permitía esa chica el acercamiento, esa familiaridad que ella tenía conmigo, ¿por qué demonios iba a comer con ella en vez que fuera con mi familia? ¿Cuántas veces preferí quedarme con ella porque me lo pedía con voz suplicante y dejaba a mi familia?
- "Segundo lugar… genial, tendremos que trabajar más profesor Snape" – me dijo emocionada pero empecinada en lograr lo que quería.
- "Felicidades Severrrus" – asentí en las felicitaciones de mi amigo y vi de lejos a mi esposa que llevaba una copa en las manos y me veía con tristeza, estiré la mano para que acercara y la abracé fuertemente.
- "Gracias por haber accedido a venir"
- "¿Es un buen proyecto verdad?"
- "Lo es"
- "Profesor vienen a tomar las fotografías" – dijo emocionada rompiendo el contacto con Hermione.
- "Viggo es el subdirector del Instituto supongo que podrás tomártelas con él yo odio la prensa"
- "Vamos cuerrrvo sólo serrrán un parrr" – me jaló hacia los periodistas dejándome llevar por ellos observando como poco a poco mi relación con Hermione se deterioraba más y más.
Si me ponía a pensar con sinceridad llevábamos así desde que nació Daniel pero al menos antes existía esa chispa de risas y cariño entre nosotros, últimamente la veía a ella apagada, triste, enojada, algo pasaba pero no quería hablar conmigo se rehusaba a estar en una misma habitación y sentía que comenzaba a perderla. La situación con Rohde vino a complicarlo todo, empezaba a temer que Hermione supiera de las intenciones de mi asesorada, que se enterara de lo que había sucedido en la última semana.
Me acerqué a ella tomándola de la cintura dejándose hacer un par de caricias disimuladas, el contacto de su piel era fría y su mirada molesta y vacía, no solíamos tener problemas de pareja y los que habían sucedido se resolvían en una sola noche, pero las palabras de ella me hicieron pensar… hace cinco meses, era verdad hacía tanto que había descuidado mi relación con ella.
Sentía la suavidad de la tela y acaricie su vientre por encima de está intentando dibujar en mi mente su cuerpo desnudo provocándome ciertas reacciones en mi cuerpo que disimulé muy bien, no era ningún mocoso que tuviera ese tipo de problemas.
Nos sentamos en la mesa mientras empezaban a servir la comida, cuando se sentó Rohde deje sentar a un lado a Hermione y yo después para quedar a un lado de una silla vacía. Ella jugaba con su copa mientras servían la comida y la posición me dejaba ver su escote y el aroma a jazmín que desprendía su cabello me ponían ansioso.
- "No te he dicho lo hermosa que estás esta noche nena" – le susurré al oído haciendo que su piel se erizara por completo, me miro sorprendida pero sonrojándose por el piropo.
- "¿Qué te sucede?"
- "Nada, sólo odio este maldito evento tanto como tú" – estuvimos bebiendo mientras le señalaba los investigadores más importantes y por los que valía la pena estar compitiendo y ganarse un lugar en la asociación. La música comenzó a escucharse y se fueron levantando unas parejas sin embargo Hermione sabía que no me gustaba bailar y casi nunca lo hacíamos o sí sucedía era sólo una pieza.
- "¿Señora Snape podría bailar con su esposo en la pieza siguiente?"
- "Claro" – se tensó molesta y mi alumna pareció darse cuenta porque se levantó y se dirigió a la barra donde pedía una bebida especial – "Iré al tocador"
- "Cuando quieras irte me dices" – asintió y se retiró de mala gana.
- "¿Qué es lo que le pasa a Herrrmione Severrrus?"
- "Creo que sabe lo de Rohde"
- "¿Le dijiste?" – me preguntó sorprendido.
- "Claro que no pero hace como un mes fue a la casa y desde ahí se encuentra así, además esta maldita piedra ¿y si se dio cuenta por este medio? Va a matarme o puedo perderla y se niega a decirme que le sucede"
- "Sólo una mujerrr así puede torturrrarte de esa forma ¿por qué no se lo dices?"
- "Tal vez lo haga pero cuando las cosas se calmen porque por otro lado…" – deje de hablar cuando sentí la piedra caliente como nunca había estado en años, la saque para que dejara de dolerme y brillaba "Estoy en los servicios de damas" – susurró con voz seductora que me hizo estremecer – "Ahora vuelvo"
- "¿A dónde cojones vas?"
- "Debo ir… al baño"
Entré con disimulo para verla parada sobre el frío azulejo color blanco y llamándome con el dedo, aún tenía la copa en la mano y me percataba que ya estaba demasiado ebria.
- "Hace años que no usabas la piedra" – le dije cerrando la puerta – "¿Qué quería decirme en este lugar señora Snape?"
-"No es lo que quería decirte, es lo que voy hacerte" – me atrajo con fuerza besándome con pasión a lo cual correspondí de inmediato mordiendo sus labios y alcanzándola de la cadera oprimiendo su cuerpo sobre la pared alzando su vestido para acariciar sus piernas.
- "No tienes idea de cómo me pones cuando te pones así de erótica… joder ¿y tus bragas?"
- "No sé… creo que las olvide en la cama"
- "Bendito olvido" – le rasgue el vestido de abajo para poder acariciarla mejor, su humedad ya presente que comenzaba a enloquecerme, quería probarla y en ese maldito lugar no iba poder.
Se escuchó un sonido en la puerta y ambos nos asustamos pero el alcohol en el cuerpo de ella se hizo presente y me jaló a uno de los compartimientos. Escuchamos como una mujer entraba y abría el grifo del agua, me quedé en silencio ya que lo único que me faltaba era tener a la prensa al día siguiente con la nota más vergonzosa del día.
Sus manos no parecieron estar de acuerdo y luchaban con el cinturón, no podía detenerla ese juego de seducción me tenía ya completamente duro y lo único que quería era estar dentro de ella, la ayude a bajar el pantalón y la volví a cargar cuando deje de escuchar ruido afuera.
- "Maldito vestido" – susurré cuando empezaba hartarme de tanta tela que llevaba en la parte de arriba – "Para la próxima quiero un vestido corto, corto y accesible"
- "Este es muy accesible"
- "Y una mierda" – sisee ya molesto, mi erección me dolía y ese atuendo no cooperaba nada.
Se puso de pie y abrió mi camisa de un solo tirón los botones salieron volando y yo rogaba porque ninguna persona entrara al servicio, beso mi pecho desnudo dándole atenciones a esas partes que sólo ella sabía que me excitaban, llegó hasta mi vientre bajando el bóxer y liberando mi erección la cual tuvo atenciones con sus expertas manos con suaves y lentas caricias que iban de arriba abajo, sus labios succionaban mi piel y la veía ahí a punto de hacer que perdiera la razón. La levanté antes de que hiciera una locura que rompiera el momento.
Subió su vestido hasta la cintura dejándome ver esa intimidad que me llamaba como un león hambriento.
- "Te dije que podía ser muy accesible" – se puso de espaldas colocando sus manos sobre la pared y luciéndome sus glúteos, la imagen más erótica que recordaba hasta ese momento, no lo pensé dos veces y la penetré de una sola estocada sintiendo sus pliegues rodeando mi miembro y lo mojada y caliente que se encontraba.
- "Joder…" – empecé a embestirla suavemente intentando no hacer demasiado ruido, ella llevó una de mis manos hacía su intimidad y comencé a estimular su clítoris ella se movía hacia atrás conmigo a la par haciendo que esa delicadeza con ella se fuera al carajo, se movía como una experta y empecé a entrar en ella fuertemente escuchando sus gemidos – "Eres maravillosa" – le susurré al oído mordiendo su cuello.
- "Severussss" – mi nombre en sus labios fue prueba de que comenzaba a llegar al límite, la sentí contraerse mientras la embestía por última vez viniéndome con ella.
A penas pudimos movernos después de eso, ella se acomodó lo que quedaba del vestido y yo subí el pantalón para acomodarme la camisa. Cuando salimos del cubículo vi a mi alumna en un rincón con una mirada llena de dolor y coraje.
- "Rohde"
- "Profesor… señora Snape"
HERMIONE
Eso pequeña zorra es para que entiendas quién tiene el mando, le sonreí descaradamente al verla humillada y herida.
- "Profesor, señora Snape"
- "Rohde…" – le di a Severus su túnica y me acerqué a su oído mordiéndolo.
- "Necesito mis bragas…creo que debemos ir por ellas" – el susurro sólo le provocó un gemido que esa muchachita no pudo ignorar.
- "Disfruta tu noche, Viggo se quedará contigo tengo que retirarme con mi esposa"
- "Claro"
- "Lamento que hayas escuchado todo esto" – le dije con fingida preocupación ya que yo misma sabría que entraría al servicio después que alguien accidentalmente le tiro una copa en su vestido.
- "Nena no importa… vamos"
Sin duda lo que más había disfrutado de ese momento era el silencio que expresaban sus ojos y que no había podido articular ni una sola palabra, estaba estática en la puerta con los ojos vidriosos y las manos en puños conteniendo una rabieta que seguramente le haría a él posteriormente.
- "Severus no puedo salir así, la gente me verá… rasgaste el vestido"
- "Bueno toma mi mano ya entonces, tengo prisa" – una última sonrisa que le di fue la clara victoria.
En cuanto llegamos a la habitación con un movimiento de mi varita quedamos desnudos y me arrimaba a él hasta hacerlo caer en la cama y sentarme a horcadas haciendo fricción entre nuestros sexos buscando ansiosamente poder penetrarme de una sola vez.
La noche trascurrió y ese cansancio que siempre demostrábamos no se hizo presente, los gemidos no cesaron hasta casi las tres de la mañana. Ambos acostados en la cama desnudos y agotados el alcohol fue bajando y la rabia regresaba, esa niña me la debía, se creía una chica muy inteligente por haberme mostrado un recuerdo pero yo le dejaba en claro que la esposa era yo y que seguíamos disfrutando del sexo aunque eso fuera mentira habíamos tenido el mejor encuentro como nuestras primeras veces.
- "Esto fue lo más intenso y erótico que hemos hecho en mucho tiempo"
- "Lo sé…"
- "Joder fue perfecto" – rehuí a sus brazos levantándome, ya me había encargado de ella y era el momento de terminar también la hipocresía con él.
- "¿Lo hago mejor que ella no?"
- "¿Cómo?" – preguntó con fingida confusión.
- "¿Lo hago mejor que Rohde?"
- "¿De qué estás hablando exactamente Hermione?"
- "Del sexo, ¿de qué otra cosa hablaría?"
- "Y yo qué demonios voy a saber eso"
- "YA DEJA DE FINGIR, DEJA TU TEATRO QUE LO SÉ TODO SEVERUS, SÉ LO DE ESA NIÑA MALDITA SEA!"
- "Hermi…"
- "Aquí se terminó tu estúpida, no puedo creer lo que hiciste, lo que nos hiciste porque todo esto también repercutió en nuestros hijos" – le reproche intentando no llorar.
- "Ya sé de que hablas pero todo tiene una explicación e iba dártela pero no sabía como" – eso terminó por quebrarme, estaba aceptando todo… seguramente esa niña le había dicho que me había metido en su mente. Tuvieron el tiempo necesario para crear una explicación convincente.
- "Ahórratela"
- "No, yo debo decirte qué fue lo que paso y…"
- "No me interesa oír sus excusas Severus" – le interrumpí – "No quiero escucharte"
- "Por favor"
- "Por mí síguete revolcando con ella, a mí ya no me interesa pero lo que no voy a permitirte es que lo hagas en mi casa donde viven nuestros hijos ¿cómo te atreviste eh?"
- "Espera un momento" – dijo molesto levantándose aún desnudo – "¿Qué has dicho? Yo no…"
- "Lo has matado todo, ahora vete y dale una explicación convincente de lo que vio… ya sé que tipo de reconciliación tendrán"
- "Hermione ¿en serio crees que yo te engaño con ella? ¿qué te he fallado?"
- "Estoy segura, a mí nadie vino a contarme Severus yo los vi así que deja de fingir" – le grité ya sin poder retener mis lágrimas – "Te vi, los vi a ambos"
- "Eso es mentira" – respondió vistiéndose.
- "DEJA DE MENTIRME NO ME TOMES POR IDIOTA"
- "Bien, cree lo que se te venga en gana" – se vistió con magia y me vio por unos segundos que se hicieron eternos, ambos nos veíamos con rabia contenida, se llevó la mano a su cuello jalando de la cadena trozándola – "Si esto no te dice que yo no te engañe si ya lo sirve no veo la razón de conservarlo sólo es una piedra vacía, es inútil pues entonces ya hubieras sentido que no te sido infiel, ya hubieses sabido la verdad" – sentenció arrojando la piedra a la cama, esta se resbalo cayendo al piso.
Lagrimas silenciosas salieron de mis ojos al ver lo poco que había quedado entre nosotros. Levante la piedra aún viendo como estaba parado ahí viéndome con enojo.
- "No entiendo cómo fuiste capaz de que hiciéramos el amor como hace mucho no lo hacíamos y ahora me sales con esta tontería Hermione"
- "La piedra… tu…"
- "Mi importa una mierda esa roca inservible" – siseo retirándose de ahí azotando la puerta y dejándome en medio de la habitación con lo que quedaba de nuestro matrimonio.
- "Mamá me voy iré a la Universidad a entregar unos papeles"
- "Que te vaya bien cielo" – respondí regresando de llevar a los chicos al colegio.
- "Oye. Es tonto lo sé pero ¿papá durmió en el cuarto de huéspedes?" – negué con la cabeza mintiéndole de una forma cruel – "Debí imaginarlo, nos vemos en la cena"
- "Que tengas un buen día nena"
Al llegar del trabajo y aprovechando que no estaba nadie subí al despacho para verlo, llevaba la misma ropa del día anterior, la camisa mal arreglada recostado sobre el sillón.
- "Estoy ocupado"
- "No te quitaré mucho tiempo, tenías toda la razón ayer la piedra no me dijo la verdad pero a ti tampoco te dijo la forma en la que yo me sentido por todo este mes y de cómo he sufrido, ten" – le dije extendiéndosela tanto la suya como la mía que ya no estaba en mi cuello – "No tiene caso que la conservemos y ten esto también" – en anillo cayó sobre su pierna logrando por primera vez que me pusiera suma atención – "Prometiste nunca quitarte la piedra, nunca hacerlo y ya van dos veces… lo mataste todo Severus con cada una de tus decisiones, Te regreso tu promesa que me diste hace 10 años"
- "¿Qué estas intentando decirme?"
- "Sabes muy bien que" – salí y me metí en la habitación preparándome para el cambio que tomaría mi vida.
- "ERES UNA NIÑA, NUNCA HAS DEJADO DE SER UNA INMADURA" – entró gritando casi tirando la puerta – "SUCEDE UN PROBLEMA Y LO QUE HICISTE FUE HACER UNA RABIETA Y CORRER COMO COBARDE ¿EN QUE CASA SE SUPONE QUE ESTABAS EN HOGWARTS?"
-"NO VOY A PERMITIR QUE ME GRITES, YA ESTOY HARTA DE TI Y TUS MENTIRAS VE Y GRITALE A ESA MEJOR ANDA, LÁRGATE"
- "UN DÍA TE DARÁS CUENTA…"
- "Ya me di cuenta de todo, de lo que eres, de los errores que cometí y de todas las veces que me mentiste y todas esas promesas que ahora no son nada para ti"
- "Aquí no sólo falle yo doña perfecta"
- "QUIERO QUE TOMES TUS COSAS Y TE VAYAS DE LA CASA, QUIERO EL DIVORCIO SEVERUS"
- "¿Cómo que el divorcio?" – la voz de Andrea nos devuelve la cordura, ambos nos quedamos callados para ver a nuestros hijos en la puerta, no nos habíamos dado cuenta de a qué hora habían llegado. Sebastián se quedó parado mirándonos fijamente, Daniel comenzó a llorar asustado mientras Alex corría fuera de la casa. Tome a Daniel en brazos intentando calmarlo y Severus salió en busca de nuestro hijo.
Intentaba calmar a Daniel quién seguía llorando, desde la ventana veía a Severus quién intentaba negociar con Alex y hacerlo bajar del árbol donde siempre se refugiaba cuando se enojaba.
-"Ven hijo baja vamos hablar" – sin embargo mi hijo lo ignoró rotundamente. Vi a Andrea que estaba como en shock no entendiendo lo que ocurría.
- "Mamá ¿qué está pasando?"
- "Tu padre y yo ya no nos llevamos bien es mejor que estemos separados"
- "Mamá él te ama y tú a él ¿cómo puedes decir que no se llevan bien?"
- "Esto es entre tu padre y yo Andrea"
- "Pues perfecto eh, porque están jodiendo a todos nosotros"
- "Andrea, Andrea vuelve acá" – pero fue demasiado tarde ya había azotado la puerta de su habitación y puesto música a todo lo que daba. Sebastián me veía con reproche sin dirigirme la palabra.
- "Seb… ven amor" – se acerco despacio y me dejo abrazarlo un momento antes de que también saliera huyendo.
Severus se recargó con la frente sobre el árbol después que Alex subió más alto, nunca habíamos perdido el control de una pelea de esa manera, jamás nos habían visto gritarnos y claramente escucharon que nos separaríamos, en cierta forma tenía razón Andrea, habíamos pasado por lastimarlos a todos, sin embargo eso no era cosa mía, él me había fallado y había quebrado nuestra familia.
- "Sólo me hace falta empacar lo del laboratorio"
- "Te lo enviaré" – le dije sin verlo.
- "¿Te urge que me vaya?"
- "Ya te dije hace dos días que no quiero vivir contigo ¿quieres volverlo a oír?"
- "Te dejo estos papeles, revísalos y házmelos llegar con tus correcciones"
- "Bien"
- "Quiero pasar las tardes con mis hijos mientras tú trabajas"
- "Tráelos a las seis en punto"
- "No te preocupes que tú y yo no volveremos a cruzarnos" – el sonido de la puerta me indicó que ya no había nada de qué hablar. Al parecer mi hija escuchó todo porque entró llorosa viéndome con reproche.
- "No dejes que se vaya por favor, mamá… por favor"
- "Ve a arreglarte que se te va hacer tarde"
Una vez sola tome los papeles sentándome sobre la cama ya vacía…
… Voy amarte siempre, te seré leal y fiel… te respetaré como mi mujer, te admiraré como persona, te apoyaré como mi amiga que has sido hasta ahora y te amaré cada día con la misma intensidad con la que te amo ahora.
¿Es una promesa?
No… es un juramento.
Un juramento que ahora se resumía en las palabras: Convenio de divorcio.
Hola chicas tuve una semana de locos, por fin es viernes y creo que dormiré lo que no he podido dormir en estos cinco días sin embargo escribía tanto como podía así que merezco un review y no se preocupen me llegaron todos sus crucio.
Gabriela Cruz: No me mates tenía que hacer esto….
Yazmín snape: qué te digo si ya lo sabes todo… bueno casi todo, espero te agrade y gracias por soportarme en mis crisis existenciales.
Tequila nervous: ya veremos muy pronto que fue lo que paso pero algo oculta severus no crees…
Yetsave: eso sería alta traición jajaja pero ya tenía un destino para Andrea… además Viggo siempre la ha querido como a su nena pequeña no podría hacer eso. Espero te siga gustando el capítulo. Besos
Samaria Reed: querías drama yo lo sé…así que agarrate. Y también resolví tu ultima duda no crees?
Dana Masen Cullen: eres una chica cruel… Hermione fue un tanto más impulsiva además severus si tenía cola que le pisaran… ahora veamos que sucedió… espero te agrade el capitulo. Besos
Hada: yo ejerceré venganza por ti, que cabeza te traigo? Severus? Segura? No basta con que Rowling lo haya matado ahora quieres hacerlo tú! Jajajaja
Keilita Princess: hay muchas cosas aque aún no se dicen pero si quieres saber más te cuento vale… pero por PM que la gente odia los spoiler.
Xerxes Eli: pues termine la semana como si un crucio masivo hubiese llegado a mí, estoy literal frente al teclaro medio muerta media viva jajaja
