HACIENDO LO CORRECTO II

HERMIONE

La observe sentada sobre la silla de madera y pude percibir con cuanto odio me veía, había escuchado el final de la conversación corroborando que todo lo que yo había creído había sido infundado por ella y por mí misma. Sin embargo no era la razón de mi visita.

- "¿Se quedará viéndome toda la tarde?"

- "Para ser una hija de familia eres bastante arrogante e insolente" – me senté frente a ella teniendo la varita en la mano.

- "Características que su esposo alaba muy bien ¿sabía?"

- "No te pongas en ridículo, la que está casada con Severus soy yo así que sólo yo puedo saber qué cosas admira él en una persona y en una mujer"

- "No sea tonta señora Granger"

- "Snape" – le corregí empezando a enojarme.

- "Ya no son esposos"

- "Eso quisieras escuchar tú niña pero aún no nos divorciamos"

- "No me importa, como le decía no sea tonta quizás lo que usted vio en mi mente esa tarde no fue verdad pero hay ciertas cosas que si lo son, no se mienta a sí misma usted sabe la debilidad que una mujer como yo pudo tener en Severus, usted descuidó su matrimonio y yo sólo lo inyecté de vida… a él" – observe la puerta pensando si era mejor idea dejarlo entrar – "Sé lo que él admira y yo era su estudiante ¿no fue así como ustedes empezaron? La diferencia es que yo fui más inteligente usted es una embustera que se embarazo para retenerlo, él no deseaba hijos" – sentí la sangre hervirme, ¿cómo sabía ella todo eso?

- "Tienes toda esa información algo errada Catherine, yo no estuve con Severus siendo aún estudiante, él jamás me habría faltado el respeto de esa forma y lamento mucho desilusionarte pero tenemos 4 hijos a los cuales amamos, no voy a caer en tu juego absurdo. Pero te voy a decir ciertas cosas que él aprecia en una mujer, la inteligencia, la honestidad y decencia algo que tú no tienes. Ya sé que te le insinuaste desnudándote ¿creías que él así caería?" – me burle de ella levantándome – "Crees que es un hombre que cae por un par de piernas bonitas y un perfume… él no es un hombre común Rohde se requiere cerebro para tenerlo, bueno algo más que cerebro…"

- "¿Puedo irme ya?"

- "No, mi esposo ya debió de decirte que sabemos lo que le sucedió a nuestra hija…"

- "Ella me provocó" – me interrumpió enojada.

- "¡Ella jamás te atacó con algo y tú usaste la varita en su contra!"

- "Bueno ¿Por qué tanto escándalo? Se recuperara con las pociones, por fin logras tener otra vez las atenciones de Severus ¿qué más quieres?"

- "Heriste a mi hija y no logre tener a Severus él nunca se fue, siempre ha buscado una reconciliación con nosotros y quiero que te metas muy bien en esa cabeza hueca que sólo usas para teñirte el cabello, él sólo estuvo contigo por la promesa que le hizo a tu madre, todo ese tiempo que te dedicaba era por ella, ya luego se transformó en lástima" – camine sin verla sintiendo gozo en lo que hacía.

- "Es mentira, él no es así"

- "Si quieres mentirte de esa manera está bien, la lástima se terminó y por eso te acaba de dejar a tu suerte"

- "Seguirá siendo mi asesor" – voltee a verla y me reí un poco sin poder evitarlo.

- "Es lo único que te queda Catherine… por ahora claro"

- "Él no puede dejar el proyecto y lo sabe"

- "Yo también lo sé y no me interesa si sigues viéndolo, yo vine a discutir lo que le sucedió a mi hija, esto no va a quedarse así" – le dije apuntándola con la varita.

- "¿Qué me hará? ¿torturarme por aturdirla? El daño ya lo hice, a ella, a usted y a sus hijos" – sentí la vena palpitarme al recordar a Alex llorar por el divorcio.

- "Atacar a una muggle está penado Catherine, no voy a hacerte nada pero vas a enfrentar las consecuencias de todo esto, legalmente vas a pagar todo"

- "Mi abuelo no permitirá que nada me pase"

- "Quizás él pague para liberarte de la pena que se te imponga pero ese desprestigio social al que te veras envuelta será mi más grande satisfacción"

- "Viggo no lo permitirá" – me dijo con miedo.

- "Ya quiero ver que él me detenga" – abrí la puerta para ver a Severus pegado a ella – "Vámonos"

- "¿Estás bien?" – asentí.

- "Profesor Snape yo no quise que todo esto pasara, ni cuando ella entró en mi mente ni haber lastimado a Andrea pero si mi abuelo escuchaba iba a correrme y…"

- "Y preferrriste las comodidades de él al carrriño que yo te daba" – le reprochó Viggo con dolor.

- "Lo siento, lamento haberlos lastimado, profesor se que podremos arreglar esto en vez de una denuncia ¿verdad?" – Severus se me quedó viendo interrogante hasta que entendió que tipo de conversación habíamos tenido su alumna y yo.

- "Apoyare a mi esposa en lo que ella haya decidido Rohde" – me tomó de la cintura y me condujo a su despacho.

- "Lo siento Viggo"

- "No, lo siento yo Herrrmione perrrdóname"

- "Vámonos ya nena, debes descansar"


Por primera vez veía una buena cara en Severus arriba de un taxi, gracias a las pociones que le dimos a Andrea la dieron de alta muy pronto, ella se notaba más relajada ahora que Severus le prometía que todo iba a cambiar.

La subió en brazos hasta su recamara y era cómo verlos de nuevo cuando se quedaba dormida en la cabaña y la subía a su cama, sonreí pero intenté olvidarme de esas épocas era algo que nunca volvería. Subí con ellos y ayude a acomodarla sintiendo como evadía mi mirada y se le rozaban los ojos.

- "¿Estás cómoda?"

- "Si papá" – esa sonrisa en ella hizo temblar a Severus, los quise dejar solos pero su mano se aferró a mí con fuerza, lloraba silenciosamente y podía sentir todo lo que ella pasaba – "Perdóname, esa noche estaba muy mal y no debí decirte eso"

- "No te preocupes amor"

- "No puedo quitarme de la cabeza todo lo que te herí porque sé que te lastimé mucho" – me acerqué a limpiar sus lágrimas y la abracé con fuerza llorando también.

- "No eres nuestra hija biológica pero te pareces mucho a tu padre, cuando estás enfadada hablas sin pensar, tu lengua tiene vida propia"

- "Lo siento"

- "¿Qué fue lo que sucedió?" – en ese momento Severus se sentía identificado ya que muchas veces era lastimada cuando estaba él molesto y terminaba por hablar de más.

- "Nada, ni siquiera recuerdo lo que dijo con exactitud" – le mentí besando su mejilla – "Iré a la cocina los dejo solos un rato"

- "Ya casi me voy"

- "¿Cómo? ¿No te quedarás?" – ambos nos observamos y me tomó de la mano.

- "No linda"

- "Pero si ya descubrimos que no había nada malo, que todo fue culpa de Catherine"

- "Las cosas son mucho más complejas de lo que parecen, tu mamá y yo decidimos que necesitábamos está separación y nos hará bien, hay cosas que aún están mal y debemos hacer mucho para que…" – se quedó callado y suspiro – "Siempre voy a estar para ti aunque no viva aquí contigo"

- "¿Ya no amas a mamá?" – preguntó con dolor provocando que yo misma saliera herida.

- "¿Me dejas hablar a solas con ella?" – asentí saliendo de ahí y me fui a mi recamara a recostar.

Era doloroso ver que aunque las cosas parecían arreglarse poco a poco todo resultaba más complicado de lo que aparentaba, Severus y yo reconocimos varias cosas que pasaban y decidimos que era mejor que todo siguiera su curso como hasta ahora.

Flash Back

- "Nunca me imagine en el dolor que Rohde te había causado, y claro que me siento culpable de lo que paso, creí que era una pena que era solo mía sin darme cuenta que ya estabas cargando con ella, ¿qué fue lo que viste en su mente? Debo saberlo" – me pidió tomando mis manos.

- "Era una fantasía sexual"

- "¿Por qué le creíste?"

- "Por tonta, porque cada día me levantaba sin reconocerme y arreglaba a los niños, iba al trabajo a penas nos veíamos en la mañana tú no llegabas a comer por tus asesorías…"

- "Estaba con ella" – me interrumpió – "Fui un imbécil que perdió su familia por darle un poco de tiempo a ella" – esas lágrimas que se pugnaban por salir brotaron, intenté levantarme pero él me detuvo – "No sabes lo arrepentido que estoy, Hermione no tiene caso hablar de ella porque lo que importa somos nosotros, los niños y el que viene en camino, no hay razón para seguir separados"

- "Si la hay, tú crees que es fácil culpar a esa niña pero aquí todo paso desde antes, con qué facilidad tú dejaste a tu familia por ella" – le dije con resentimiento – "Tan rápido pudiste pasarnos a segundo plano, con que facilidad olvidaste mirarme Severus, ver que la mujer que dormía a tu lado no sólo la madre de tus hijos sino tu esposa, la mujer que supuestamente habías elegido amar, olvidaste el beso de despedida, la intimidad, el cariño y simplemente dejaste de soportar mi presencia supliéndola con tu trabajo, olvide luchar por ti, fue tan fácil dedicarme a los niños y a lo que yo quería ser que a lo que necesitaba como mujer, deje que el silencio y la costumbre consumieran nuestro matrimonio hasta convertirlo en esto"

- "Tenía una culpa que no podía con ella, me sentía avergonzado y… perdóname por favor"

- "Esto tiene más tiempo de fallos Severus, esa niña solo fue la gota que derramó el vaso" – me levante evitando que me viera débil.

- "Somos aún una familia y debemos luchar por esto"

- "¿No te resulta tonto empezar a luchar ahora que no hay nada en vez de haberlo hecho cuando veíamos caer todo a nuestro alrededor?"

- "No voy a perderlos Hermione" – sentía sus manos deslizarse por mi vientre y abrazándome con fuerza, casi podía acceder a lo que quería – "Aún podemos…"

- "¿Por qué dejo de funcionar la piedra?" – se quedó helado ante la interrupción, me gire para verlo y bajo la vista apenado por lo que había hecho aquella noche, sin embargo mientras él llevaba ese remordimiento yo llevaba otro, aquel beso que le había dado a Viggo sentenciaba mi infidelidad, mi renuncia a recuperar mi matrimonio. Cada uno había terminado con ese amor a su manera.

- "Perdóname Hermione"

- "Yo también erre Severus y no tienes idea de cómo"

- "Entonces vamos a perdonarnos" – negué con la cabeza, no podía perdonarme haberle fallado de esa forma al desconfiar de él y al besarme con Viggo así como tampoco la herida sanaba al ver quitarse la piedra y arrojármela sobre la cama, estaba demasiado lastimada y sólo lo heriría si volviera.

- "No puedo"

- "Inténtalo"

- "Lo siento" – me separé de él y salí de la habitación donde nos encontrábamos.

Fin del Flash Back

Seguía ahí recostada acariciando ambas piedras que mostraban un poco más del calor que hacía años habían olvidado desprender, pero ya no tenía caso. Las guarde con determinación y baje a la sala a esperar a Severus debía marcharse ya.

SEVERUS SNAPE

Mi hija me miraba molesta y ceñuda, Hermione tenía razón a pesar de que Andrea no era mi hija biológica tenía varios gestos y actitudes mías que a través de los años fue adoptando poco a poco.

- "No entiendo su decisión"

- "Nuestra relación ya no funcionaba bien antes que todo esto pasara" – me volteó la cara hacia la ventana bastante molesta.

- "¿Ya no hay amor verdad? Solo los une nosotros"

- "Nunca repitas eso Ann, mírame" – me acerqué a ella tomando su barbilla con suavidad para que me mirara – "No digas eso"

- "Me duele todo esto papá" – suspiré y le sonreí en complicidad.

- "Bien tu ganas, te contaré un secreto. Tu mamá no está de acuerdo en que regrese a la casa porque hay varias cosas en las que no estamos bien como pareja" – volvió a molestarse pero le sonreí – "Pero detuvo el divorcio"

- "¿Cómo que detuvo el divorcio?"

- "Creí que no querías hablarme"

- "¡Papá dime!"

- "Así es, pedimos a los abogados que no hagan nada por ahora"

- "Eso es genial papá"

- "Linda no te emociones sólo es eso, tu mamá me ha dejado claro que lo que desea ahora es estar tranquila y no pensar demasiado" – sólo le dije eso, el embarazo lo aseguraríamos cuando ella cumpliera los cuatro meses.

- "Pero separados es mejor que divorciados" – se levantó quitándose el collarín – "Es tú oportunidad papá debes enamorarla de nuevo, que recuerde las cosas lindas a tu lado"

- "Ann…"

- "¿Por qué vas a hacerlo cierto?"

- "Hija ahorita haré lo que tu madre quiere y es estar tranquila" – se desilusionó y se dejo caer en la cama haciendo una mueca de dolor – "Recuéstate anda y dime que es eso que le dijste a tu madre ¿Por qué tanto perdón?" – le acomodé el collarín mientras volvía acostarse.

- "Mmmm… estaba ella acostada porque había sufrido un desmayo y le pedí permiso para ir a verte, ella se negó y dijo que era demasiado tarde que al día siguiente podría ir muy temprano. Le dije que sólo manejaría un poco y volvió a decirme que no…"

- "¿Y?"

- "Le dije que tú eras quien realmente me amaba ya que fuiste tú quién me recogió desde pequeña cuando me protegías del peligro, le dije que tú sólo me habías llevado a casa sin preguntarle y que me había aceptado porque no le quedaba de otra"

- "Ann…"

- "La lastime papá, ella se quedó callada y sus ojos se rozaron aún así me dijo que no iría y le dije que me quería ir a vivir contigo porque quien era mi verdadero padre eras tú y me salí corriendo"

- "Hija ella te ama, el corazón de Hermione es muy grande y a pesar de ser muy joven cuando la hice madre ella te acogió con mucho amor"

- "Lo sé papá y me arrepiento tanto, no se lo dije porque lo sintiera sino porque quería salir y estaba enojada" – la abracé comprendiéndola.

- "Yo también le dije cosas estando enojado"

- "¿Y te perdono?"

- "Si, ella siempre me lo ha perdonado todo, así que no te preocupes ella sigue amándote mucho"

- "También a ti, te ama" – intenté sonreír sin lograrlo, necesitábamos muchas cosas más que el amor para sacar nuestro matrimonio a flote.


Arreglaba las últimas cosas para marcharme a casa, no tenía ánimos de llegar al departamento porque estaría solo sin los niños. Entró Viggo mirándome fijamente, perdí el hilo de la conversación casi de inmediato.

- "¿Me escuchaste Severrrus?"

- "No, lo siento ¿qué decías?"

- "¿Qué te pasa?"

- "Lo de siempre, va un mes y Hermione sigue en la misma actitud, creo que en cualquier momento pedirá que sigan los tramites, sólo he hecho lo que ella me ha pedido, que no me quede a dormir en la casa, le doy tiempo, espacio"

- "¿Y no te dice nada? ¿Aún no te perrrdona?"

- "Dice que ambos cometimos errores, que ella misma no se perdona"

- "¿Te dijo eso?" – asentí pesadamente – "¿Te dijo porrrque?" – negué y entonces él se sentó con cansancio – "Crrreo saberrr porrrque lo dijo, siéntate"

- "Dime"

- "Siéntate primero y me dejaras terminar"

- "¿Tal malo es?"

- "Espero lo juzgues adecuadamente… fue la noche que Ann se accidentó llegue a su casa y estaba completamente borracha y…"


La pared de madera comenzaba a resultar incomoda después de estar toda la tarde recargado en ella, el calor hizo que me quitara la levita y sólo estuviera con la camisa sintiendo el aire colarse por la ventana haciendo que mi estado de embriaguez fuera mayor. La botella de whiskey descansaba sobre el suelo ya casi vacía, el dolor comenzaba a ser lo suficientemente fuerte como para haberme hecho caer al suelo y beber ahí, era tanta la decepción que intentaba no pensar en ella.

La amaba aún pero no podía creer a donde habíamos llegado, no podía minimizar mis errores y ahora culparla a ella pero ese odio desmedido que me tuvo por la supuesta infidelidad ahora lo consideraba hipocresía si ella… ni si quiera en mi mente podría yo hablar así.

¿Por qué lo hizo?

Porque no se sintió amada a tu lado, animal – respondió mi conciencia.

Yo la amaba.

¿Cuándo se lo dijiste por última vez?

Ella sabía que la amaba – era verdad… mierda - ¿Por qué me falló? Y con Viggo.

Ya no estaban juntos, ¿fallarte a ti? ¿Cuando la dejaste sola? Preferiste a otra mujer en vez de a tu esposa, Viggo se quedó con ella, la escuchó la apoyo e hizo todo lo que tú debías – cerré los ojos en un intento de dejar de culparla por lo que había sucedido.

El teléfono comenzó a sonar y lo observaba desde donde me encontraba, mi hija me llenaba de esas cosas. Cuando supo que me iba de vacaciones me dio un aparato igual al suyo el cual seguía sin poder entender. Lo tome sabiendo que si no contestaba ella llamaría y llamaría o bien mandaría a su madre a buscarme.

- "¡¿Papá?!"

- "Si"

- "Papá dijiste que sólo sería una semana la que estuvieras fuera"

- "Me demore" – escuche el sonido de su respiración y sabía que en ese momento estaba mordiéndose el labio suavemente pensando en su siguiente frase embaucadora.

- "Papá en vez que estés aquí con mamá te fuiste de vacaciones, ¿no lo harás cierto? ¿no intentaras arreglar las cosas con ella?"

- "Hija, creo que ya no hay nada que arreglar" – respondí con pesar.

- "Bien, ella te echa de menos ¿sabes? Y sigue llorando por ti así que mejor continua con el divorcio porque así al menos ella sabrá que no debe esperar nada de ti"

- "Andrea tu eres una niña que…"

- "¿Estás ebrio? Te fuiste de Tromso para estar tomando en…" – se quedó callada y pude denotar esa característica que le había agarrado a Hermione, el enfado, la forma en que reclamaba – "Voy a extrañarte cuando mamá decida que nos vayamos a Londres"

- "Ustedes no se irán a ningún lado"

- "Yo no quiero quedarme aquí"

- "¿Ni siquiera por mí hija?"

- "No, no mientras no regrese mi padre, tú no eres él" – sollozó quedito para al final colgarme el teléfono.

Esa noche todos esos recuerdos me despertaron continuamente, tan sólo al abrir los ojos podía casi verla sentada esperando a que despertara después de que la serpiente me había mordido, podía ver esos brazos cálidos con los que me recibió cuando le pedí abortar a Sebastián, aquellas noches largas cuando soportaba todo con tal de aprender, y no era su obligación curarme pero lo hacía y poco a poco sanó mi alma también. Estaba ahí con una copa para hacerme olvidar la tortura, si había llegado a matar, si tuve que mentir, si secuestre, si viole, si casi muero, si me hirieron ella estaba en ese sillón esperándome como de seguro lo estaba haciendo ahora en ese momento.

10 años de matrimonio pasaron por mi cabeza en ese momento hasta que me paré a beber y caer en la inconsciencia.

HERMIONE

Llegué del trabajo rendida, mis embarazos siempre fueron pesados y tener a un bebé a mis casi 30 años no iba a ser fácil, casi cumplía los tres meses asegurando de esa manera que mi hijo nacería perfectamente.

Observaba los pergaminos, la demanda hacía Rohde iba de maravilla había complicado su liberación pero a la larga con dinero su abuelo había podido sacarla sin embargo la mejor parte venía en seguida.

Al abrir la puerta mi hijo Daniel salta sobre mí abrazándolo con fuerza.

- "¿Cómo te portaste amor?"

- "Bien"

- "¿Bien? ¿Y esa cara de chocolate?" – sabía que Rose no era la encargada de repartir golosinas así que me preguntaba de donde los había cogido.

- "Papá los trajo" – lo baje para ver a Severus parado cerca de la chimenea, estaba completamente distinto, llevaba un traje negro con una corbata azul marino y sonreía un poco.

- "Buenas noches Hermione"

- "Buenas noches Severus, has regresado ¿qué tal tus vacaciones?"

- "Bastante aburridas" – el ambiente comenzó a volverse tenso y mas porque mis hijos guardaban un profundo silencio – "Lleve a los niños a cenar"

- "Gracias, se me hizo un poco tarde"

- "¡Papá!" – le susurró Ann casi aventándolo.

- "Yo no cene supongo que tú tampoco ¿podría invitarte a un restaurante?" – me quedé helada sintiendo como los pergaminos se resbalaban de mis manos, al instante baje a recogerlos – "No te agaches" – con un movimiento de la varita los tenía ya ordenados sobre el sillón.

- "No puedo ir, los niños…"

- "Yo los acuesto mamá y Rose podrá quedarse esta noche ya le dije y dijo que si" – mis hijos me veían, traducían la invitación de su padre como una reconciliación cosa que no iba a suceder, para empezar él había dejado de buscarla y para terminar yo no podía aún perdonarme del todo.

- "Pasta con queso, filete, una copa de vino y un pastel de chocolate esa es mi propuesta" – se acercó tomando mis manos suavemente.

- "Fresas con chocolate y betún y nuez encima"

- "¿Será el antojo predominante?" – asentí sonriendo –

- "Iré a cambiarme"

- "No, así estas perfecta" – me volteé a verme sabiendo como mentía, llevaba una falda que me llegaba a las rodillas color café con una blusa de botones blanca y un saco a juego, una túnica blanca y mi cabello ya hecho un desastre – "Sólo ve por un abrigo que el sitio es muggle… no mejor yo lo traigo puedes arrepentirte en el camino"

A los pocos minutos ya estábamos afuera tomándonos de las manos para aparecernos en el lugar. Era un sitio muy discreto y nos localizábamos en una mesa redonda al fondo donde nadie nos molestaba.

- "¿A dónde fuiste estás semanas?" – pregunté tomando esa pasta que sabía a maravillas.

- "Tenía que salir a pensar en muchas cosas"

- "¿En nosotros?" – asintió con tristeza – "¿Funcionó?"

- "Aún no lo sé" – no comprendí la respuesta pero una sonrisa apareció en su rostro – "¿Recuerdas cuando Sebastián dijo papá por primera vez?" – reí echándome para atrás asintiendo.

- "Si… intentaba culparte por la ensalada que tiraste en la cocina, ese niño es la inteligencia pura"

- "Se parece a ti"

- "A ambos, él más parecido a ti es Alex" – confesé.

- "Y él más a ti Daniel" – nos vimos por unos momentos hasta que el mesero me llevó el postre que Severus había ordenado para mí esa noche – "¿Te gustó?"

- "Es como si los dioses lo hubieran preparado para mí"

La noche fue pasando de recuerdos en recuerdos hasta que sacó de su saco un pergamino doblado.

- "Esto de aquí es el convenio ya firmado sólo falta firmar el acta y nuestro matrimonio será resuelto" – asentí intentando no mostrar ninguna emoción sin saber si lo había logrado o no – "Sin embargo quisiera que me acompañaras a un lugar"

- "¿A dónde?"

- "Es una sorpresa, por favor acepta" – lo pensé detenidamente pero creí que valía la pena cualquier instante que yo pudiera retrasar ese divorcio así que asentí.

Casi terminamos en una pelea, insistió en ponerme una estúpida venda en los ojos y ahí estaba parada en la nada sin poder ver. El frío me calaba en los huesos y el aire me alborotaba todo el cabello.

- "¿Ya puedo quitármelo?"

- "No, pero entraremos a un lugar y será cálido lo prometo" – escuche el sonido de una puerta y me atrajo hacía él sintiendo una chimenea caliente dentro y un aroma que me tranquilizaba sin saber que era – "Voy a cargarte"

- "¿Para qué?"

- "Para que no tropieces ¿por qué no confía en mí Granger?" – reí un poco ante el falso enfado de su parte, sentí como me alzaba en brazos y subíamos una escalera, caminó un poco y me depositó en el suelo. Sentía su respiración cerca de mi cuello haciéndome poner más nerviosa.

- "¿Dónde estamos?"

- "Aún no es tarde Hermione, podemos salvar nuestro matrimonio"

- "Severus"

- "No te quites la venda, no termines esté momento" – escuche un atisbo de suplica y me quede quieta casi sin moverme – "Te firme el convenio como querías, hemos estado separados tres meses que han sido para mí un infierno pero te daré el divorcio, te lo firmó ahorita si quieres pero antes de eso te pregunto ¿es esto lo que deseas?"

- "Quítame la venda"

- "Evades mis preguntas, eso significa que no deseas esta separación" – escuche como caminaba alrededor mío y sus manos acariciaban mi espalda – "Podemos luchar por nosotros y nuestra familia" – el abrigo se deslizó de mi cuerpo y mi corazón empezó a latir con fuerza – "Sólo tú tienes la última palabra en esto"

- "Hay cosas que no logro perdonarme, por eso no puedo estar contigo"

- "Al infierno esas cosas, yo te las perdono" – el saco caía de mi cuerpo…

- "Ni siquiera sabes que son"

- "Aún te amo" – susurró a mi oído, esa frase me paralizó – "Aunque yo no te dijera yo te sigo amando como el primer día, con esa intensidad" – un botón afuera – "Como aquel día que llegaste a la cabaña y te ame por primera vez siendo tan joven, te has transformado en una hermosa mujer en la madre de mis hijos y eso me hace admirarte y amarte aún más" – sus manos se quedaron quietas en el segundo botón cerca de mis pechos – "Sólo piensa en lo que quieres, ¿me dejaras continuar?" – susurró a mi oído estando a punto de desabrochar el botón y una vez hecho no habría marcha atrás.

Espero les haya gustado el capítulo, no se despidan de Catherine!

Una pregunta para el final, sé que aman a Viggo pero qué desean que suceda con él, realmente quieren que lo empareje con Andrea? Severus lo mataría! Y eso da más tela para cortar… opinen!

Tequila Nervous: Pero aún no terminamos con ella, que sepa! Que sepa que de nada sirvieron sus intrigas.

Gabriela Cruz: Hermione es demasiado fina para rebajarse al nivel de ella pero le dio su merecido.

Dana Masen Cullen: Ojala que si te estes emocionando y no defraudarte con el final…Besos!

Yazmín Snape: como que nunca torturo a nadie? Regrésate al capítulo 8-9 ya ni se cual es donde acabe con el pelirrojo. Para compensarte haré un fic lleno de torturas y dolor jajajaja para que veas que si se torturar. Espero te haya gustado el capítulo. Besos

Hada: Ojalá te haya gustado pero aún volverá a salir Catherine asi que preparadaaaas! Besos

Kath 2HD: Es justo lo que quería en esta historia, algo real y cotidiano como pareja, que bueno que te haya gustado… nos acercamos a la final. Saludos

Samaria Reed: Claro que no como ya es el final actualizaré muy seguido, pero estoy sin ideas para el epilogo así que quizás en esta ocasión no haga alguno… ojala te guste. Besos

ZaDaBia: Pero quizás escriba algo más igual semanal en lo que me dan fecha para mi examen recepcional. Besos

Yetsave: Tengo tu permiso para escribir que? Me dejaste con la duda mujer! Y si se que me tarde dos años para terminar esta historia pero lo bueno fue que no la abandone como la otra! Así que estoy feliz de terminarla. Realmente quieres que Viggo se quede con Andrea?

Xerxes Eli: Convincente? No cuando decido ser una desgraciada sin corazón no hay quien me detenga pero creo que esta historia tendrá su final feliz, un par de lágrimas más quizás pero final feliz. Saludos

Kiara Michell: hola guapa te leíste esta historia de un jalón muchas gracias, espero te haya gustado tanto como a mí escribirla. Saludos.