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EL AMOR NO SE BUSCA
ANDREA
Estaba mi mamá en la cocina preparando ensalada de frutas justo antes de que mis hermanos llegaran del colegio, llegue dispuesta a preguntarle lo que días enteros me había llevado decidir hacer. Ella se percató en el momento de que algo sucedía, sus ojos se alzaron esperando a que hablara hasta que dejo de picar la fruta y sentarse.
"¿Qué sucede?"
"Quería preguntarte algo" – asintió y trague con dificultad la saliva para lo que venía – "Pronto cumpliré los 18 y no… nunca he tenido novio" – sonrió y continuó picando.
"Tienes un novio"
"No precisamente…hay un chico que me pretende o me pretendía"
"¿O sea que ya no?" – preguntó volviendo a dejar de picar.
"Bueno… lo que sucede es que un día él me invitó a un lugar al cual no quise ir porque… terminaríahaciendoeso" – le dije rápido sonrojándome, mi madre mi miró interrogante y estaba empezando a arrepentirme de haberle dicho eso – "Lo siento yo…"
"¡No! ¡No! Continua sólo estoy… sorprendida"
"Bueno pues yo no quise ir y él empezó a pretender a otra chica, y yo lo extraño, ese chico me gusta mucho mamá, es guapo, es inteligente y conduce una moto preciosa. Pero yo no sé cómo acercarme de nuevo"
"Ann… hija quiero que me escuches con mucha atención. Si un hombre no entiende que no estás preparada para dar ese paso no es el indicado, no es una decisión que debas tomar a la ligera o presionada"
"No me siento presionada, yo me negué porque estaba nerviosa… yo no he estado con nadie mamá" – se quedó callada por unos segundos y me tomó de las manos con ternura.
"¿Cuál es la pregunta Ann?"
"No lo sé, quizás sólo quería venir aquí a decirte todo esto"
"Es difícil aceptar que has crecido y no eres mi niña pequeña. Yo entiendo que debas dar ese paso pero no estoy segura de que en este momento quieras darlo"
"Le quiero" – asintió y me abrazo con fuerza.
"Sólo cuídate y no solamente hablo de un método sino cuida tu corazón cariño porque es una de las cosas que mamá no va poder curar" – asentí dándome cuenta de que también yo creía que estaba precipitándome, pero estaba segura de quererlo a él – "Voy a darte una poción que te podrás tomar después de que decidas eso"
"No, mira mamá si papá se entera no quiero que tú estés involucrada"
"Eres mi hija y lo que diga Severus de todo esto no me importa, voy a cuidarte cielo"
"Mamá ¿por qué estas seria? ¿te has decepcionado?" – le pregunté con cierto temor.
"No Ann, no podría hacer eso cuando yo me casé muy joven con tu padre y por estar embarazada precisamente, pero no te veo muy segura de la decisión que estás tomando, además ese chico ni siquiera es tu novio, no es nada de ti, ¿piensas que con eso él estará a tu lado?" – me agache porque no podía mentirle – "El amor no funciona así hija"
"Quiero intentarlo, yo le quiero" – suspiro y me abrazó despacio dándome caricias en la espalda.
"A veces quisiera protegerte de cualquier daño, pero eres joven y debes aprender tu misma, estaré contigo siempre"
"¿Papá se enterará de esto?"
"No, esto será entre tú y yo" – la abracé en señal de agradecimiento y sintiéndome tranquila de que alguien supiera lo que haría, aunque mi madre no entendiera ni creyera que eso funcionaría.
oOoOoOoOoOoO
Arrojo mi mochila en la sala y me siento en el sillón de tres enojada, casi siento las lágrimas que pugnan por salir pero lo evito cuando mi padre se sienta del otro extremo con un libro en la mano fingiendo leer.
"¿Mal día?" – pregunta sin observarme.
"No"
"Ni la mochila ni el sofá tiene la culpa de cualquier cosa que te haya ocurrido Ann" – no quería hablar y mi papá se acercó despacio – "¿Qué te pasó?" – las lagrimas salieron sin que pudiera evitarlo, volteé a verlo y la cara se me caía de la vergüenza.
"No es nada" – y salí corriendo a mi recamara.
Estuve ahí acostada sin querer saber de nada ni nadie, ya sentía la almohada llena de lágrimas. Cuando sentí la puerta abrirse me negué a voltear, podría dormir y fingir morir…
Mi madre se acercó hasta quedar frente a mí, suspiro y se agacho hasta donde me encontraba, me quitó el cabello de la cara y se sentó sobre la cama.
"¿Qué ocurrió Ann?" – negué con la cabeza llorando aún más – "Cielo dime"
"No puedo, papá va a matarlos"
"¿De qué hablas? Ann llevas días así pero hoy sin duda creo que estas peor, cualquier cosa que te esté ocurriendo no lo estas solucionando de la forma correcta así que dime para ayudarte"
"¿Se lo contarás a papá?"
"Si es necesario lo haré, Ann él está muy preocupado y si se enfada sabes que él logrará saber lo que te pasa aunque no sea de la forma correcta" – asentí dándole la razón. Me incorporé y la vi a los ojos, no quería que se desilusionara de mí.
"Tenías razón, ese chico… él era el equivocado" – intenté no llorar pero era imposible, todas las imágenes estaban llegando a mi mente – "Fui a la presa el fin de semana con él y… bueno pues estábamos bien, me había llevado a comer y me dijo que yo era importante, que lo de la otra chica no había significado nada, le creí mamá"
"¡Oh cielo no pasa nada, ven!"
"¿Por qué no te escuche?"
"Dime que paso"
"Pues nos besamos y… mamá todo es muy vergonzoso, estábamos… lo íbamos hacer o ya estábamos empezando a… hacerlo"
"A ver hija ¿lo hiciste o no lo hiciste?"
"No pero…" – me cubrí la cara y ella se levantó enojada.
"¿Él te hizo algo Ann? Si es así debes decírmelo"
"Estábamos ahí acostados… yo sólo tenía mis bragas puestas y sólo se había quitado su camisa. Nos besábamos y… tocábamos. Cuando íbamos a hacerlo vi algo detrás de su auto, me cubrí pero él dijo que no había nada que me relajara. Lo que parecía una risa me volvió a desconcentrar. Me levanté y ahí estaban cuatro chicos más… viendo todo. ¡Los llevo para que ellos vieran como…! – por fin lo había dicho, mi madre sólo me consoló hasta que logre calmarme.
"¿Qué ocurrió después?"
"Me puse la chaqueta como pude y lo golpeé, las llave habían quedado pegadas en el auto y lo tomé. Conduje y él me llamó, me dijo que si su auto no estaba en el aparcamiento de la universidad lo iba a pagar caro. Deje su coche ahí y me vine para la casa"
"Pero hoy que ocurrió"
"Esos cerdos me grabaron mamá"
"¿Cómo que te grabaron Ann?"
"En su celular tenían un video donde él me quita la ropa y me toca, me lo mostraron para hacerme rabiar. Me dijeron que si lo quería debía ir hoy a las cinco en la presa."
"Ann tu padre debe saber esto"
"Va a matarlos, ¡por favor te lo suplico no se los digas! Ellos no difundirán nada, no lo han hecho hasta ahora. Le tienen pavor a mi papá, sólo quieren humillarme más"
"No puedo ocultarle esto a tu papá"
"Por favor mamá, si las cosas empeoran le decimos"
"Está bien pero deja de llorar. De hoy en adelante pasaré por ti a la Universidad todos los días ¿eso te haría sentir mejor?" – asentí tranquilizándome un poco.
Era lo que necesitaba, desahogarme para que alguien me entendiera y la mejor persona para hacerlo no podía ser otra más que mi madre.
HERMIONE
Me puse por fin una blusa floja viéndome el vientre, definitivamente debía estar un poco más grande pero no era así. Severus se coloca su pijama observándome con molestia.
"¿Y bien? ¿Qué te dijo Ann?" – había retrasado esa conversación lo más que había podido pero sabía que no iba a correr con suerte por mucho tiempo.
"Sólo son cosas de mujeres Sev" – me metí a la cama dejándolo parado, en vez de acostarse se puso frente a mí ceñudo – "Cosas íntimas Severus"
"¿Y qué demonios significa eso?"
"Significa que son cosas de ella de las que sino quiere hablar no podemos obligarla"
"Pero te lo dijo a ti" – reprocha alzando la voz.
"Me costó mucho trabajo que me lo dijera, pero ya está, lo estoy arreglando yo"
"Bien, cuando te pones en ese plan no hay quién te haga cambiar de parecer" – termina molesto acostándose de su lado mirándome con reproche – "¿Es sobre un tipo verdad?"
"Si Severus, es sobre un chico. Ann ya creció y es normal que pasen estas cosas, ella estará bien"
"Mientras ese imbécil se comporte todo saldrá bien, sino puede considerarse muerto tal como casi le sucedió a Weasley" – me enfade con él pero al mismo tiempo me dio remordimiento por no contarle lo que ocurría, él debía saberlo… si tan sólo pudiera manejar bien su carácter – "Dímelo ¿qué le hizo ese desgraciado?"
"No te atrevas Severus Snape" – me amenacé con el dedo de forma tajante al sentir una intromisión en mi mente.
"Como quiera la señora Snape" – se dio la vuelta dándome la espalda y apagando la luz enojado.
Leí un poco viendo su respiración pausada, me sentía mal por estarle mintiendo pero era preferible eso a tener que enfrentar que se lo llevaran preso por matar a cinco muggles. Deje el libro en su lugar y me recosté cansada. Al poco tiempo él se giro abrazándome de la cintura y acariciando mi vientre, me daba besos en el cuello y me susurraba "lo siento" en el oído al mismo tiempo que se acomodaba encima de mí dejando el espacio necesario para no hacer daño a nuestro bebé.
"Debes dejar que te ame esta noche"
"¿Por qué? ¿por el enfado?" – pregunté con obviedad dándole acceso a mi cuerpo porque ya estaba respondiendo a sus caricias.
"No… es simplemente porque te deseo"
oOoOoOoOoOoO
Me resultaba muy difícil poder regresar del trabajo para recoger a Ann pero lo hacía, cosa que ignoraba Severus. Aquel día llegué cansada de todo eso y les di de comer a los niños justo cuando llegó él directo a la habitación.
Cuando me fui a la terraza a continuar leyendo un caso que acababan de mandarme llegó Severus con unos pergaminos en la mano y se sentó a mi lado al mismo tiempo que dejaba una copa llena de helado de piña, me mordí en labio sonriente.
"Ayer dijiste que se te había antojado"
"Te amo"
"Seguro" – sonrió sínicamente poniéndose a trabajar.
Las cosas habían cambiado definitivamente, ahora llegaba más temprano casi siempre a la hora de la comida o un poco después. Compartíamos la tarde juntos revisando cosas del trabajo y en la noche bajábamos a cenar con los niños y él solía enseñarles algunas cosas a Alex y Sebastián, Dan era muy apegado a mí y me lo llevaba conmigo a todas partes con Ann que últimamente se acercaba a mí a preguntarme cualquier cosa.
Los sábados por la noche eran sagrados no los tocaba nadie, ni mis clientes del buffete ni los alumnos de Severus, Ann se encargaba de los niños y Severus y yo salíamos a veces a cenar o simplemente caminar. Cuando el ritmo de la semana era muy agotador nos conformábamos con estar en la cama besándonos y tocándonos.
Era parte de todo un proceso, me llevo tiempo entender donde nos habíamos equivocado, tomó tiempo perdonarnos y creer en que todo eso tenía solución. Por lo tanto los resultados también fueron poco a poco.
"Mi señora lo siento no pude…" – entró Rose preocupada detrás de una Catherine que temblaba del coraje.
"Retírate Rose, no te preocupes. Que los niños no suban llévalos al parque"
"Como ordenes niña"
"Catherine ¿no fui claro esta mañana contigo?"
"No puedes dejarme sola en todo esto que está pasándome" – le dice con ojos suplicantes completamente rojos e hinchados, señal de que ha estado llorando mucho tiempo – "Viggo me dio la espalda, ¿qué se supone que voy hacer?"
"Eres mayor de edad, una bruja inteligente, podrás arreglártela sola"
"¡Claro!" – gritó alzando sus brazos y mirándome con odio – "Con los antecedentes penales que tengo ¿quién querrá darme empleo? Tu esposa me denunció y lo sabes, duré semanas en prisión hasta que mi abuelo me sacó sólo para decirme que me olvidara de él"
"Te dije que con mis hijos nadie se mete y tú tocaste a Ann, ella es sagrada así que sólo fui justa contigo Catherine, debí arrastrarte hasta que le pidieras perdón de rodillas" – le dije levantándome sintiendo la mano de Severus intentando tranquilizarme.
"Yo arreglo esto nena" – me susurró, pero esa chica se había quedado estática observándome, se mordió el labio desviando la vista y clavo sus ojos en Severus.
"¿Está embarazada?"
"Si, te pido que no la vuelvas a molestar y te retires" – esas lágrimas que luchaba por retener salieron sin que pudiera evitarlo – "Viggo ya te informó donde te conseguimos un empleo, preséntate en dicha dirección el lunes próximo y no vuelvas a molestarme ni a mi familia"
"Lo que sentía por ti era real" – susurró antes de salir corriendo. En verdad veía lo mucho que ella estaba sufriendo, se había enamorado de él sin poder manejar la situación y haber tomado malas decisiones.
"Vuelvo en seguida"
"Te acompaño" – su mirada fue en negativa pero ambos bajamos donde ella estaba colocándose bien una túnica de viaje.
"¿Viggo te dio ya el dinero?"
"No quiero su dinero, ni el de él ni el tuyo, me las arreglaré bien. Pero me parece increíble que ambos hayan olvidado la promesa que le hicieron a mi madre. Él tendría que cuidar de mí"
"No eres una cría para que estén cuidando de ti, además tú le dijiste muchas cosas, lo abandonaste"
"¿Y tú?"
"¿Qué querías exactamente Catherine? ¿Qué dejara a mi esposa y mis hijos?"
"¡Iban a divorciarse! Eso hubiese sido perfecto para ambos" – le grita acercándose a él no viéndome aún en la puerta.
"Amo a mi esposa, nunca deje de amarla"
"Te alejaste de ella por mí"
"Eso no voy a negártelo, no podía verla de frente y aceptar que una mujer había muerto por mi culpa y que la abandone cuando más me necesitaba, que le arruine su futuro a una niña que se convirtió en esto. Yo nunca sentí nada por ti y es una verdadera pena que aún lo creas"
"Ella sólo te comprometió con otro hijo como lo hizo al principio" – sentí un dolor en mi pecho y él se giro a verme al igual que ella.
"Quizás fue al revés y yo la comprometí con un hijo para que no me dejara"
"¿Al menos estás seguro que es tuyo?" – la tomó del brazo conduciéndola hacía la puerta.
"Si no quieres que me arrepienta de haberte conseguido ese empleo lárgate de aquí"
"Tan solo es una sangre sucia"
"Y tú una…" – se quedó callado poniendo sus manos en puños. Veía cuanto se estaba conteniendo por gritarle – "Ya no hay abuelo que te salve, no me provoques porque ya estoy olvidando de quién es tu madre y yo mismo te haré ver tu suerte. Aún vive un mortifago dentro de mí ¿quieres probar lo que te digo?" – le amenazó agarrándola del cuello suavemente mientras iba apretando un poco más el agarre.
"No"
"No te escuche" – dijo apretándola más haciendo que ella intentara soltarse de su agarre.
"¿Sev? Ya déjala"
"No te metas en esto Hermione" – me respondió sin mirarme.
"¡NO!"
"Buena chica, ahora coge el traslador que te preparamos y vete de Tromso" – con lágrimas en los ojos se fue dándole una última mirada de miedo a Severus.
Llegó a abrazarme y respiraba muy agitado, pensé que realmente le haría algo a la chica y eso me había aterrado. Una vez que él pierde el control no hay quien pueda detenerlo.
"¿Estás bien?"
"Si, Severus pudiste hacerle daño"
"Lo sé, pero volvió a meterse en terreno peligroso ¿quieres que llamemos a tu medimaga?" – negué a penas por la conmoción – "Le debo avisar a Viggo, necesito que venga ¿está bien?"
"Si, no te preocupes"
Al poco tiempo él llegó con la cara de abatido, supuse que esa niña había ido a buscarlo primero a él y eso aún le dolía, desde hacía años Ann era su familia y ahora se había quedado sin nada ni nadie.
"¿Vino?"
"Se acaba de ir" – le respondí, se sentó sobre el sillón en silencio.
"La corrrí de la casa"
"Viggo esa chica debe de madurar y ella sólo juega con tus sentimientos, lo sabes"
"Si perrro eso no evita que me duela"
"Lo siento Viggo" – él asiente a Severus, pero las caras abatidas cambian con la llegada de Ann con Daniel.
"Joder estoy muerta, Dan nunca se cansa" – se sienta a un lado de Viggo – "Hola te has acordado de nosotros, por fin puedo regresarte el espejo lo traeré en seguida"
"Un momento señorita" – Severus le indica que vuelva a sentarse y ella obedece de inmediato – "Me llegó un citatorio de la escuela donde dice que has abandonado el taller de ciencias biológicas ¿qué pasó?"
"¿Papá podríamos discutir eso en otro momento?" – cuando vio la negativa en su rostro mi hija suspiró y pidió mi ayuda – "He dejado de asistir, he cambiado de parecer y no me gusta mucho esa materia y la cambiaré"
"Eso podrá hacerse el próximo año, vas a terminarla" – sabía lo que ocurría pero no encontraba la forma de apoyarla.
"Pero papá"
"No hay pero que valga y no me pongas esa cara que no funciona en este momento" – se levantó llevándose a Daniel.
"¡Mamá!"
"Dile la verdad a tu padre o regresa a tomar esas clases"
"Vale regresaré a clases, entonces mañana salgo más tarde a las cinco en punto"
"A esa hora debo entregar unos papeles" – me mordí el labio pensando en posibles soluciones, ella me miraba esperanzada, aún era una niña y necesitaba la seguridad de que nada le ocurriría y que yo estaría ahí – "pasaré a recogerte quizá un poco tarde"
"¿Porrr qué la rrrecoges?"
"Ella no se ha sentido bien de salud y quiero evitar un accidente" – mentí descaradamente.
"Vale, yo la rrrecogo porrr ti"
"No es necesario Viggo"
"Lo es, ve hacerrr tu trrrabajo. Adorrro hablar con tu hija"
"Te prometo que será la única vez" – él asintió viendo a Ann quién sonreía feliz con la noticia.
VIGGO
"Tu espejo, lamento entregártelo tan tarde no había tenido la oportunidad" – sonríe extendiéndolo, lo observo detenidamente.
"Es tuyo, dijiste que te asombrrraba su poderrr. Te lo rrregalo"
"No podría aceptar algo así Viggo, es muy valioso"
"Yo te lo rrregalo a ti. Te traerrré el otro parrr parrra que se lo obsequies a alguien a quien quierrras hablar y tengas lejos" – me despedí con una inclinación pero ella me detuvo un poco tímida.
"Entonces quédatelo tú, la otra mitad"
"Ann es para que la uses con alguien especial"
"Que sea contigo, imagínate que un día necesite de ti y no pueda encontrarte, sería la única forma que acudieras a mí ¿no lo crees?" – me quede callado viéndola hasta que su mirada se bajo y reaccione – "No pretendí ser insistente y si no quieres que…"
"Serrrá interrrresante hablar contigo cuando me necesites" – sonrió satisfecha guardando el espejo – "Nos vemos mañana a las cinco en la Univerrrsidad"
"Edicio D planta dos, pero te veo abajo en el pasillo" – asentí besándole la mano ya que desde pequeña adoraba que hiciera eso, y así nos despedimos.
oOoOoOoOoOo
Maldita ropa muggle, llegué hasta la Universidad adentrándome en los edificios, busqué el que ella me había indicado pero no la vi por ningún lado y tan sólo había llegado 10 minutos tarde por no conocer el lugar y haber tenido que llegar como cualquier mortal.
La vi salir de un pasillo caminando hacia atrás como si se escondiera de alguien, se giro y al verme corrió hacía mi agitada.
"Viggo… ¿nos vamos?"
"Hola señorrrita"
"Lo siento" – se disculpó sonrojándose – "Es sólo que quisiera irme ya"
"Muy bien vámonos entonces, lo lamento Ann no conozco la zona y me tarrrde un poco"
"Oh no importa, no te preocupes" – dijo con una sonrisa amplia.
Ya era tarde y se escuchaba un silencio en la Universidad exceptuando algunos alumnos que pasaban y unos reunidos en la parte de atrás haciendo bastante escándalo.
"Bueno, a tu casa entonces" – asintió tomando su bolsa y sonriendo de manera ansiosa – "¿Ocurre algo?"
"No, claro que no"
"Eyyyyy ¿Cuándo vags a voltearrr eh?" – me gire a ver a los jóvenes pero como ella no lo hice volví a ignorarlo – "Aún puedo negociarrr contigo"
"Vámonos Viggo se que odias los autos como papá"
"Y tu nuestrrros métodos de viaje" – asintió empezando a caminar.
"¡Zorra!" – me gire observando reprobatoriamente a quién había gritado eso pero tan sólo empezó a reírse. Seguí caminando hasta percatarme que Ann se había detenido y no se movía – "Sigue haciéndote la sorrrda"
"¿Ann? ¿Ann?" – alce su vista para verla nerviosa con los ojos vidriosos – "¿Los conoces?"
"No" – susurró.
"Te esperrro mañana en la prrresa para negociarrr buscona" – ¿presa?
"¿Ann?" – la sacudí cuando las lágrimas bajaron por su rostro – "Te lo están diciendo a ti ¿cierrrto?"
"Te juro que no hice nada, no soy eso que dicen Viggo"
"Clarrro que no lo errres" – cuando me gire hacía ellos su brazo se aferró a mi brazo con fuerza.
"No valen la pena"
"Soy prrrofesor linda, debo enseñarrrles modales"
Llegué hasta donde estaban los chicos, el que gritaba se encontraba sentado y lo levanté de la chaqueta azotándolo en la pared.
"Repite lo que le dijiste"
"Calma hombrrre, esa mujerrr no lo vale" – le di un golpe en el estómago que lo dejo sin aire y Ann lloraba detrás de mí jalándome.
"Porrr esta rrrazón tu madrrre viene a la Univerrrsidad, dime qué te hicierrron"
"¡Basta Viggo! ¡Quiero irme a casa!" – tomé su cabeza entre mis manos provocándole dolor, la magia negra que me proporcionaría la información que necesitaba, quería saber lo que pasaba.
"¿Qué negociación?" – le pregunté el tipo.
"Me duele ¿qué me hagces imbécil?"
"¿Qué negociación?" – repetí sin menguar su dolor.
"El celular, le iba dar el celular"
"Dáselo ahora" – inmediatamente se lo extendió y ella lo tomó – "Ese no es de ella, ¿qué negociación?"
"Sólo era una brrroma, la grrrabamos y sólo nos querrríamos divertirrr, no le íbamos hacerrr nada"
"¿Dónde la grabaron?" – aumenté el dolor en su cabeza pero no habló, le quité en celular a Ann pero ella me sostuvo la mano.
"No la veas por favor, estoy desnuda y… es vergonzoso" – me gire a verlos y estalle, no pude controlarlo. Lo tomé del cuello quemando poco a poco su piel.
"¿Cuántas copias hay?"
"Dénselo carrrajo" – los otros chicos soltaron sus celulares – "No lo hemos divulgado, sólo lo sabemos nosotrrros"
"Lo comprrrobarrré" – respondí siniestramente, me metí en su mente con fuerza para lastimarlo y saber que me dijera la verdad – "No soy un hombrrre de paciencia, van a dejarrrla tranquila y no abrrrirrrán la boca porrrque aunque ella no me lo diga o no se enterrre yo lo sabrrré y vendrrré porrr ustedes y los matarrré"
"Nadie va a molestarrrla, solo jugábamos"
"Yo también sé jugar muy bien" - solté su cuello para que vieran lo rojo que le había dejado – "¿Han entendido?"
"Si señor" – salieron despavoridos y ella se arrojó a mis brazos sollozando.
"Trrranquila, ya paso"
"No soy eso Viggo en serio que no" – alce su rostro para que me viera pero su mirada se agachaba rehuyendo de la mía.
"Errres una herrrmosa mujer, muy valiosa y lo que yo he conocido como la purrreza. No hagas caso a lo que dice un poco hombrrre"
"Gracias por defenderme"
"Ven acá" – la abracé conduciéndola hacia detrás del edificio. Hice explotar los celulares – "Ya terrrminó, ¿porrr qué Herrrmione no le dijo a tu padrrre?"
"¿Te imaginas lo que él hubiese hecho?" – asentí recordando a Weasley, si así se puso con Hermione si se entera lo que ellos le hacían a su hija los haría ver su suerte – "No le digas"
"Ann… Ann… ¿porrr qué no me dijiste a mí?"
"¿Cómo iba hacerlo? ¿Qué te iba a decir? Yo creía que él me quería que era importante, y sólo quería acostarse conmigo, quería que yo fuera su diversión para sus amigos ¿cómo iba a decirte que actué como…" – se quedó callada y la tome con fuerza para que se desahogara.
"Ven… sostente con fuerrrza voy aparrrecerrrme"
"No me gusta"
"Si me sostienes con fuerrrza no lo sentirrrás, lo harrré rápido" – lo hizo y nos aparecimos de ahí a un lugar apartado, un lago que en ese momento estaba congelado, con un hechizo hice aparecer mi túnica y ponérsela encima – "Ann no debes crrreerrr todo lo que te dice un hombrrre, no siemprrre es verrrdad"
"Fui yo quien buscó eso, sólo quería sentirme amada, tener a alguien" – me repitió con lágrimas silenciosas.
"Linda el amorrr no se busca, llega solo, un día aparrrecerrrá el hombrrre que merrrezca estarrr contigo pero llegarrrá solo cuando menos te lo esperrres, te amarrra con locurrra y vivirrrá para ti"
"Me siento una basura" – alce su rostro con fuerza.
"Nunca digas eso, sólo debemos curar esas heridas"
"No me sueltes Viggo"
"No lo hare mi pequeña embustera"
oOoOoOoOoOoOoO
Pasaron dos largas semanas de eso, las cuales me cercioré de ir a la Universidad para asegurarme de que ellos cumplieran con el acuerdo. Ahora le tenían miedo, a ella, a mí, a Severus pero lo veía mucho mejor.
Le gustaba que camináramos hasta la cafetería donde casi siempre pedía un jugo de frutas con galletas, la sentía triste pero tranquila. Me sorprendía como una chica como ella podía siquiera pensar en que nadie podía amarla, poseía una belleza sin igual, esa timidez e ingenuidad que los hombres adoramos, su inteligencia y sinceridad. Tan sólo estaba desesperada por sentirse amada y me daba miedo que su prisa la llevara a cometer otro error.
Me recosté en la cama llevando los pergaminos que debía revisar. Una luz azul me llamo la atención, cogí el espejo y la vi a ella, sin maquillaje y su cabello suelto y mojado.
"Ann"
"¿Te desperté?" – negué con la cabeza y ella se mordió el labio con nerviosismo.
"¿Qué haces despierta a esta hora?"
"No podía dormir y… lo siento Viggo no quería molestarte"
"No me molestas pero mañana tienes examen"
"Ya estudie ¿podríamos quedarnos a hablar un rato?" – vi los pergaminos con todo el trabajo que tenía atrasado, luego la vi a ella ilusionada y esa mirada me derrotó.
"Claro que si"
"Me debes una respuesta"
"¿Cuál?"
"¿Sales con alguien?"
"Tú no quisiste responder la mía Ann, eso sería injusto"
"Pero es que sólo salgo contigo Viggo" – me dice sonrojada.
"También yo Ann" – sonrió mordiéndose el labio haciéndome sentir ansioso.
"¿Siguiente pregunta?" – ella va a matarme con sus preguntas, lo sé.
Hola chicas, espero les haya gustado. Particularmente a mí me agrado bastante.
Tardaré un poco en actualizar ya que tengo cosas pendientes que requieren mi atención.
Reviews please.
Dana Masen Cullen: así me ha gustado, ambos ignorando lo que sucede a su alrededor… veamos la reacción de cada uno cuando se den cuenta.
Keilita Princess: Jajajajaja no los encontrará en el acto pero algo parecido. Ahora si ya no volveremos a ver a Rohde, creo que ya tuvimos suficiente de ella. Saludos
Yetsave: jajajaja si habrá drama para ellos pero aún no puedo plasmarla, ni siquiera se enteran lo que sienten, deja que lo hagan y los hago llorar. Besos
Kiara Michelle: Muchas gracias, lo del espejo se lo debo a una lectora, no podía terminar el capítulo y ella grito un espejoooo y dije siiiii eres genial y ya luego surgió en mi mente esta ultima escena que me encantó. Bueno la verdad no le pienso poner Eileen, casi siempre le pongo así y lo cambiaré aquí, espero te guste. Saludos
Gabriela Cruz: Gracias guapa, espero te guste. Besos
Hada: jajajajaja será un poco más violenta la escena, pero me agrada como se ve en mi mente. Besos
Ali Victoria: Pues Viggo sigue en su idea de que no debe enamorarse porque podría lastimar a la mujer que ama, aún tiene enemigos. Yo también amo a Viggo es como mi amor ideal, después de Severus por supuesto. Besos
Yazmín Snape: Gracias a ti por la idea del espejo, así resulta más fácil el asunto. Espero te agrade… nos seguimos leyendo y acosando mutuamente. Besos
Hilmychu: SI te fijas ahora nos estamos centrando más en Viggo y Andrea, necesito cocinar a estos dos. Saludos guapa
Xerxes Eli: jajajaja gemelos nooooo imaginate. Deja a Viggo tranquilo, que lleve su ritmo, él no quiere enamorarse y pondré poquito drama, no demasiado lo prometo. Besos
