¿AMOR?

HERMIONE

"¿Ann?" – le llamó entrando a su habitación, son pasado del medio día y ella sigue en la cama, cuando me acercó la veo abrazando una almohada con la mirada perdida y los ojos hinchados, me duele verla así y sé exactamente por lo que está pasando – "Cielo ven a almorzar conmigo al jardín, ha salido un sol un poco, aprovechemos"

"No tengo hambre mamá"

"Bueno entonces me acompañas con un jugo, porque tu hermano si tiene hambre"

"¿No fuiste a trabajar?" – negué mientras ella sonreía – "¿Y papá?"

"Fue a llevar a tus hermanos al colegio, y después iría con Dan a conseguir unos ingredientes que extravió"

"¿Qué extravió o extraviaste?"

"Tú y yo necesitamos día madre e hija y tu padre no se me separa últimamente, anda te espero abajo" – la deje a solas y baje con lentitud las escaleras, muy pronto no iba poder seguir asistiendo al trabajo, a mis seis meses todo resultaba pesado.

Arreglé la mesa del jardín para que estar a solas con Ann. Cuando ella llegó le serví café con leche y tostadas, las vio con tristeza e ignoró sentándose, lo importante para mí era hablar no tanto que almorzara. Después de tomar un poco de jugo la observe a pesar de que rehuía mi mirada,

"Estás decepcionada de mí lo puedo ver"

"Claro que no, además no me has querido decir nada"

"¿Qué quieres que te diga mamá?" – me enfrentó viéndome a los ojos, la notaba triste y enojada a la vez – "Me enamoré de él por idiota y él se enojó cuando se lo dije"

"Hija para él debió de ser muy fuerte que tú le dijeras eso, es tú tío Ann, amigo de tu padre por años, ¿te imaginas el dilema en el que lo pusiste?"

"¿Entonces por qué permitió que me enamorara? Todo esto es culpa de él mamá, sólo de él."

"¿No quieres contarme?" – se quedó callada por unos minutos jugando con su cabello – "Yo estuve "enamorada" de un amigo mío, se llamaba Ronald, él nunca me amó, siempre estaba detrás de una chica llamaba Lavander y sufría mucho, Severus me vio llorar muchas veces por él y decía que no valía le pena todo lo que yo estaba sufriendo…"

"Viggo si vale la pena mamá" – me interrumpió.

"Cuando terminó la guerra tú sabes que me di cuenta que amaba a tu padre pero yo estaba con Ronald, él me pidió que me fuera y mientras estaba en aquella casa recordaba todo lo que yo tenía a su lado, sufrí mucho Ann mientras pensaba en que tú padre no me iba aceptar, y no lo hubiese hecho pero le dije lo que sentía de corazón. En el juicio me dejó y no quiso que lo visitara. Después cuando se fue, tu lo recuerdas ambas lo necesitábamos, tan sólo hace poco estuvimos a punto de divorciarnos. El amor es así hija, se sufre, se lucha y se vive para ganar"

"¿Me estás pidiendo que luche por Viggo?"

"No, te estoy pidiendo que luches para que salgas ilesa de esto Ann. Quizás no se pudo con él pero no debes dejarte caer"

"Yo siento que él me quiere" – baje la vista para evitar decirle algo que la dañara, obviamente a esa edad uno desea creer cualquier cosa para evitar salir lastimada – "Te contaré todo"

"Confía en mí, nadie sabrá de esto"

"SI yo te dije que ya no era necesario que fueras por mí es debido a Viggo, aquel día que él fue los chicos empezaron a molestarme, los ignoré pero él se dio cuenta de todo. Cuando fue a pedirles explicaciones salió a la luz lo del teléfono, la grabación él se cabreó y los ataco"

"¿Ataco a tus compañeros?" – pregunté escandalizada, pero no sabía porque me sorprendía si Severus era igual.

"Si, no sé que les hizo exactamente pero sé que los daño, sin embargo con eso obtuve mi tranquilidad, ellos no volvieron a molestarme. No me juzgó y estuvo conmigo mientras yo me sentía así. Fue todos los días por mí y caminábamos hasta una cafetería. A veces me invitaba a comer, a tomar algo o me llevaba a un lago"

"¿Por aparición?" – pregunté sorprendida, ya que sabía que mi hija odiaba todo tipo de magia.

"Si, le fui perdiendo el miedo a todo eso y me adentré a su mundo. Él sonríe mamá y tiene una risa hermosa, podía tranquilizarme, sin embargo sólo lo hacía cuando estábamos solos. Cuando ustedes se fueron a la cabaña él me dio un espejo por si lo necesitaba, él tenía un gemelo. Lo he estado usando estas semanas, todas las noches hablo con él"

"¿Cómo es él Ann?"

"Bueno, al inicio era muy callado, serio, formal, cuando me iba a buscar solía ir serio y atento a lo que ocurría a nuestro alrededor cómo si temiera que algo ocurriera a media ciudad. Después se fue relajando y me llegaba a explicar los proyectos que llevaba en el Instituto, decía que temía que me aburriera o no lo entendiera pero pues las platicas con mi papá me sirvieron para dar comentarios productivos, creo que eso le gustaba…" – se quedó callada por unos minutos, mordiéndose el labio y su mirada se perdía dentro del desayuno que se negaba tocar – "Cuando paso lo de aquellos chicos yo estaba muy mal y él me abrazaba, nos aparecimos en un lago. Muchas veces le pedía que me llevará allá y él era tan distinto mamá, era humano y era un hombre común y corriente. Conocí a Viggo" – me dijo emocionada al recordar cosas que no quiso decirme – "Hacia magia para mí, y era tan respetuoso y a veces fingía ser un caballero de alguna época pasada"

"No entendí esa parte"

"Solía caminar chistoso, como en las películas donde salía algún caballero, un conde, duque o algo así y cortejaba a su dama. Me besaba la mano y hablaba gracioso. Cuando tenía el proyecto en la materia optativa de arte él recitó varios poemas para poder hacer el ensayo. Estúpidamente creí que me los estaba diciendo a mí, por la forma en la que me veía. No rompía el contacto con nada, recitaba y recitaba viéndome a los ojos, como si en verdad creyera que mis ojos eran un lucero, y mi cabello un campo de maíz soleado…" – si no fuese mi hija y hubiera visto a Viggo hacer eso probablemente habría sido víctima de mis burlas y risas pero si Ann podía ver eso en él sólo podía significar una cosa, él se había fijado en mi hija – "Ese era el Viggo que yo conocí, algo que yo ignoraba"

"Todos los hombres son distintos hija, el que se muestra frente a todos, el que se muestra a solas con nosotras y el que se transforma después de vivir a nuestro lado. Tu padre era un completo… era un hombre difícil, no hubo un alumno que lo quisiera, los profesores lo respetaban. Cuando empecé a ser instruida por él yo temblaba de miedo, esperaba nunca cometer un error porque él se enfurecía, gritaba, maldecía y me corría a mi sala común. Cuando lo fui conociendo pude ver el hombre que era, sonreía, soñaba, y descubrí las cosas que lo hacían feliz, ahora el hombre con el que vivo es un ser que sólo conocemos nosotros"

"Ese amor es el que yo creí podría conocer con Viggo… ¿crees que él me quiera mamá?"

"No lo sé cielo"

"Él dijo que no" – agacho su cabeza conteniendo las lágrimas – "Dijo que sólo había malinterpretado las cosas y que me quería pero como su sobrina"

"¿Qué vas hacer?"

"Esperaba que tú me dijeras mamá" – sonreí tomando sus manos con cariño.

"Ann las parejas son distintas, las situaciones cariño. Yo te escucharé y te apoyaré pero sólo tú puedes decidir en qué hacer. Puedes luchar por tu dignidad, tu felicidad, por él, pero no debes permitir que en ese camino salgas herida, o cambies, o inclusive pierdas tu esencia"

"Gracias mamá" – me abrazo con fuerza y se levantó más tranquila. Se iba cuando decidí decirle la verdad.

"¿Ann?"

"Si mamá"

"Vino por la mañana a preguntar por ti, le dije que no habías ido a la Universidad, dijo que te buscaría más tarde" – su rostro se iluminó por un momento pero intento ocultarlo.

"Pues no estaré para él"

"Se lo diré" – la diferencia conmigo era que yo siempre estaba para Severus, yo no conocía más mundo que no fuera él, siempre le perdonaba y le esperaba. Pero Ann era como Severus, obstinada, orgullosa, como una tormenta, a la vez tierna, y cariñosa pero caprichosa. Le haría ver su suerte a Viggo. Te lo mereces imbécil.

ANDREA

De acuerdo, estoy comenzando arrepentirme de no haber asistido a la Universidad, salgo con tres libros de más y un montón de deberes por hacer.

"Pero si eres una excelente amiga Lin, no podré hacer todo esto para el viernes" – le dije quejándome.

"Podrás, además yo te ayudaré con Anatomía" – bufe molesta guardando mis libros cuando alcé la vista lo vi parado donde siempre y baje la vista sonrojada – "Ha llegado, te veo mañana entonces"

"No, no, él se irá pronto. Quizás podamos ir a comer juntas"

"Claro que sí. Iré por Marget y los chicos, pasamos por ti en… ¿cinco minutos?"

"Si, será perfecto" – me acerque con cierto miedo hacía él intentando sonar normal – "Buenas tardes tío Viggo"suspiró en lo que sonó ¿dolor?

"Ann… no me hagas esto"

"¿Hacerte qué?"

"Cambiar conmigo, teníamos una buena relación y no quiero que cambie. ¿Por qué me llamas tío? Nunca lo has hecho"

"Nunca me lo habías recordado, pero eres mi tío, al menos eso me dijiste"

"Ann lo dije porque lo que tú estabas diciendo era una completa locura"

"¿A qué viniste?" – le pregunté cambiando de tema.

"Siempre vengo por ti"

"Ya no es necesario que lo hagas, ellos ya no me molestan y debo seguir con mi vida y dejar que sigas con la tuya."

"Te fui a buscar en la tarde ayer a tu casa, sin importarme lo que pudiera ocurrir"

"Estaba cansada"

"Por favor no lo hagas. Entiéndeme un poco, no puedo corresponderte al mismo tiempo valoro lo que teníamos y es difícil para mí saber que no quieres ni que me acerque"

"¿Para ti es fácil no? Venir aquí a pedir que todo sea como antes. Que te entienda, ¿por qué no me entiendes a mí? Yo estoy enamorada Viggo, no puedo convivir contigo como si nada ocurriera, debo sanar mis heridas y no podré hacerlo contigo cerca. Has vivido tantos años cerrado al amor que no sabes lo que se siente estar lejos de quien amas"

"Tú no sabes nada Ann" – siseo enojado.

"¡Ann! Ya vámonos" – me gritan mis compañeros, él voltea a verlos y luego a mí con cierta decepción.

"Debo irme"

"Voy a cuidar de ti te parezca o no. Además me invitaste a la fiesta, pasaré a tu casa por ti, vendremos y luego te llevaré"

"No es necesario, alguien me llevará a casa" – desvió la mirada bastante molesto y me jaló hacía él con fuerza.

"¡Basta Ann!"

"Vete Viggo" – susurré tajante haciendo que me soltara de inmediato.

"¡Ann nos iremos en mi choche. Muévete flaca o te quedas!" – me gritó Jeremy subiendo a su auto.

OoOoOoOoOoOoO

Me había comprado un lindo vestido que me llegaba a las rodillas color gris oscuro de manga larga con cuello V, unos zapatos altos negros y mi cabello suelto. Mis labios color cereza, me ponía unos pendientes que me había regalado mi padre. El espejo brillaba y lo atendí después de mucho tiempo.

"¿Qué sucede Viggo?"

"¿En verdad no quieres que vaya contigo?"

"En verdad, debo irme" – le dije sin esperar respuesta de su parte guarde el espejo.

"Cielo, ya sabes a qué hora llegar"

"¿Y papá?" – pregunto con cierto temor.

"Refunfuñado en el despacho porque saldrás, pero se le pasará. Diviértete" – abracé a mi madre y salí con Jemm que me estaba esperando en el auto.

"Wow valió la pena la espera"

"Cállate idiota, vamos tarde anda"

"Adoro ese carácter tuyo tan insoportable, siendo tu amigo claro, compadezco al imbécil que se fije en ti" – alcé la ceja golpeándolo.

"Al menos tendré a alguien"

"Yo igual, si Sissel se ha colgado del brazo con el idiota ese… voy a matarte Ann"

OoOoOoOoOoO

Me recargué en la puerta intentando ordenar mis pensamientos pero éstos parecían volar a mí alrededor sin pescar algunos. Jemm bailaba con una chica mientras yo buscaba la forma de llegar a la mesa, malditas bebidas de colores se ven tan inofensivas y sólo son un golpe en toda mi cordura.

"¿Ann?"

"Idiota, ¡hasta que llegas!" – le grité a pesar de que él me estaba ayudando a llegar a la mesa.

"¿Cuánto has tomado?"

"Poquito, algunos Cosmopolitan, un vampiro ¿Qué curioso no? Me bebí un vampiro, mamá dice que conoció uno…" – le dije riéndome como loca.

"¿Un vampiro?" – preguntó ceñudo interrumpiéndome – "Es hora de ir a casa señorita vampiresa"

"No, no, no aún me falta por probar un orgasmo ¿con grito o sin grito?" – cuando le pregunté mi miraba molesto.

"Dejaremos ese orgasmo para la otra, espero que hables de la bebida"

"Pero…"

"Será para la otra, no sé cómo se te va a bajar esa borrachera de aquí a tu casa" – me reprende levantándome y caminando hacia la salida.

"Yo no quiero irme"

"Soy el pensante aquí Ann y debo llevarte a casa" – me solté de su amarre pero él me cargó en sus hombros caminando hacía el coche. Patalee y lo golpee pero nada funcionaba para que me bajara.

"¡Bájame te digo! ¡Ya ahora!"

"Ya cierra la boca, creerán que voy a secuestrarte"

"Me importa un carajo ¡bájame!"

"Que no te digo" – sentí un fuerte tirón de mi cintura y de pronto ya estaba en el piso parada.

"La señorita te dijo que la bajaras ¿qué planeabas? ¿a dónde la querías llevar eh?" – mi amigo ni siquiera respondió cuando Viggo le dio de lleno en el estómago haciendo que se doblara del dolor.

"Viggo…" – susurré sin reaccionar – "Viggo ¡déjalo!" – le grité mientras veía como lo golpeaba con fuerza.

"Quédate ahí Ann"

"¡Basta Viggo él no me estaba haciendo nada!"

"¡La emborrachaste!"

"Viggo ¡ya!" – cuando me dirigí hacía él se rompió mi tacón haciendo que me cayera sobre el pavimento sin meter las manos.

"¡Ann!" – se apresuró a levantarme – "Ven, te sacaré de aquí" – me colocó su abrigo sobre los hombros y caminamos hasta doblar la cuadra – "Ni siquiera puedes caminar"

"Debo regresar, Jemm… heriste a Jemm eres un imbécil"

"Ese tipo quería aprovecharse de ti" – siseo molesto, me tomó en brazos y siguió caminando hasta llegar a un estacionamiento, se metió detrás de una barda y me apretó con fuerza hacía él – "Voy aparecerme, sujétate" – lo abracé hasta sentir el fuerte tirón y sentir la calidez de una casa.

Me depositó sobre una cama y prendió una chimenea al mismo tiempo que me cubría con un cobertor. Lo vi moverse de un lado a otro hasta que sacó un frasco color azul cielo y me vio con enojo, alzó la ceja y asintió mientras yo negaba tapándome la boca.

"Necesitas está poción, así que se una niña buena y bébela"

"No, ya te dije que odio esas cosas"

"Más odiarás cuando tu padre te vea así, vamos bébela" – me hizo beberla a la fuerza haciendo que comenzara a toser y por primera vez lo veía con odio.

"Sólo… sólo quiero dormir" – susurré dejándome caer sobre la cama.

"Ann… Ann ¡no! Debo llevarte a casa ¡mierda!"

VIGGO

Estaba en mi sala observando el celular de Ann, estaba postergando eso demasiado. Hermione ya estaba enterada de lo que su hija sentía por mí y también que yo jamás le había faltado al respeto, sin embargo no veía necesario que Severus tuviera la misma información. Tomé el teléfono y le marque a ella esperando lo peor.

"¡Ann! ¿Se puede saber a qué hora vas a llegar?" – responde Hermione en tono bajo.

"Hermione soy yo"

"¿Viggo?"

"SI"

"¿Por qué tienes el teléfono de Ann?"

"Fui por ella a la fiesta y… bueno estaba muy tomada y la traje a mi casa para darle una poción y llevarla pero la bebió y se ha quedado dormida. Necesito que abras las protecciones en la casa para aparecerme en su habitación y llevarla porque si Severus se entera de en qué condiciones está ya sabes cómo se va a poner"

"¿Estás loco? No puedes traerla en esas condiciones, le diré a Severus que ya llegó, pero tu Sjöberg hablaremos seriamente de tu actitud con mi hija" – me dijo en un tono que resultó extraño, era como si me gritara en voz baja.

"Hermione jamás tocaría a tu hija"

"Ya lo sé Viggo, lo que me interesa saber es cómo te enamoraste de ella y tus propuestas para dejar de estarlo"

"Yo no…"

"Cierra la boca imbécil" – me quede callado porque era el momento donde ella sacaba a la luz todo lo que le había aprendido a mi amigo durante esos años – "Si quieres hacerte el idiota tu solo es tu problema, pero es a mi hija a la que estas lastimando con tus frustraciones"

"Pero Herm…"

"Cállate y cuida a mi hija… idiota" – susurró al final para colgarme el teléfono.

Entré a la habitación donde ella descansaba plácidamente, la observe por varios minutos hasta que se incorporó titubeante, una mezcla con el alcohol, la poción y el sueño, su pelo alborotado y la mirada perdida hasta que se encontró conmigo.

"Mierda mi papá va a matarme"

"Calma, ya hable con tu madre, le dije que te llevaba por la mañana temprano" – asintió abrazándose a sí misma – "¿Tienes frío?" – asintió apenada y saqué un suéter y se lo pase, ella se lo colocó y volvió acostarse pero no dormía, me senté a un lado de ella sin saber que decir.

"Abrázame" – susurró, me quedé estático. La sola petición me heló por completo, la vi a los ojos notándolos muy claros, su respiración era agitada y parecía estar temblando – "Sólo un segundo" – asentí como si ella me hubiera poseído, sin tener noción de lo que mi cuerpo estaba haciendo, la razón había quedado noqueada detrás de esa palabra suya. Me acosté junto a ella y la abracé despacio, ella se acomodó sobre mi pecho temblando.

"Estás helada" – extendí el cobertor cubriéndola e intentando que ganara un poco de calor.

"¿Por qué Viggo?" – pregunto en un susurro – "¿Por qué no me amaste como yo a ti?" – al verla tenía los ojos cerrados y unas lágrimas resbalaban por sus ojos.

"Ann…" – cuando la moví me di cuenta que estaba dormida y susurraba cosas sin sentido.

"Te extraño" – dijo arrugando mi camisa, y las lágrimas se iban acumulando en ésta. Sus piernas se movían continuamente haciendo fricción con la mía, aspiraba ese perfume a flores que desprendía su piel, la suavidad de ésta. Intenté incorporarme pero mi cuerpo no respondía a las peticiones que le hacía mi cabeza.

"Yo también te extrañe mi pequeña embustera" – y lo era… no podía negar que toda esa situación resultaba una broma de Merlín.

"Quédate" – suspiré al sentir su aliento en mi cuello y su pierna sobre mi cuerpo, sin duda esa noche iba a ser muy larga y tortuosa, por lo pronto ya llevaba cuatro puñaladas.

OoOoOoOoOoO

La sentí moverse poco a poco, me incorporé de inmediato para que no sintiera que aún la abrazaba. Abrió los ojos como plato cuando se vio acostada conmigo, después se sonrojó y los cerró apenada.

"Mierda"

"Buenos días"

"Viggo… ¿qué hago aquí? Joder las 12 del día, mi papá va a matarme" – se levantó apresurada.

"Ayer le hable a tu madre y le dije que te quedarías" – le recordé, se calmó un poco volviendo a sentarse y observando su aspecto.

"No recuerdo nada, Jemm me iba a llevar a casa pero… tú lo golpeaste, pobre Jemm. Luego nos aparecimos y ya no recuerdo nada"

"Es mejor que no recuerdes"

"¿Qué? ¿Paso algo entre nosotros?" – bufé indignado dándole la espalda y poniéndome los zapatos.

"Por supuesto que no, jamás te tocaría"

"Si, si, ya sé. Soy muy poca cosa para el mago Viggo Sjöberg" – alardeo levantándose, a penas se ponía de pie cuando la había jalado del brazo hacía mí.

"No es cierto eso, ¿resultaría muy interesante acaso que me aprovechara de ti ebria?, nunca te tocaría inconsciente" – la solté sin que ella se moviera, sólo escuchaba su respiración.

"Wow increíble" – la enfrente y en vez de retroceder ella se acercó amenazante – "Ya no es, no te tocó porque no es correcto, o porque no sientes nada por mí, sino porque estaba ebria"

"Ayyyyy Ann, toma una ducha y vamos a llevarte a casa" – me alzó la ceja molesta, iba a replicar cuando sonó la puerta, justo en momento para salir de ahí. Cuando abrí eran un par de oficiales.

"¿Viggo Sjöberg?"

"Sí, soy yo"

"Tiene que acompañarnos" – Ann llegó corriendo y se quedo parada sin entender nada – "Está usted detenido por los cargos de lesiones fuera de riña"

"Mierda"

"No, no oficiales, todo fue un mal entendido"

"Ann, ¡no! Toma dinero del cajón en la habitación y sube a taxi. Vete a casa"

"Pero Viggo" – interrumpió asustada cuando los oficiales me esposaron – "Buscaré a papá"

"Ann ve a casa, déjame arreglar esto a mi"

"Lo siento" – susurró antes de que me llevarán de ahí.

oOoOoOoOoOoOo

Después de algunas horas encerrado en una celda junto con un tipo ebrio, me sacaron donde se suponía había declarado lo ocurrido. Ahí pude ver a Severus que arreglaba unos papeles, firmaba una cosa, firmaba otra, hablaba con ciertas personas, gritó un par de veces y con una fuerte cantidad de dinero ya estaba libre, sólo había tenido que pagar la fianza, y los daños que le había causado al muggle, así como una compensación.

Al salir lo noté bastante tenso, y temí lo peor que ella le hubiera dicho toda la verdad, ¿cómo iba a explicar que tuve en mi casa a su hija toda la noche? Nos metimos en un baño que era para los conserjes y ahí nos aparecimos en mi casa.

La situación seguía siendo tensa, él apretaba sus puños caminando hasta que decidí romper el silencio y hablar directamente.

"Severus, gracias por esto, no era necesario yo lo estaba arreglando"

"Bien Ann ¿qué pasó?" – preguntó serio.

"Severus vamos hablar nosotros" – si buscaba algo era sacarla a ella de todo eso que solamente había provocado yo.

"No, yo le diré. Viggo me fue a recoger al bar porque yo se lo pedí pero cuando llegó yo estaba muy borracha, un amigo me iba a llevar a la casa pero me puse algo necia y no quería irme, Viggo creyó que él me estaba haciendo algo malo y lo golpeó" – mintió con disimulo.

"¿Y qué hacías aquí en la mañana?"

"Vine agradecerle que viniera por mí"

"Vámonos a la casa" – siseo tomándola del brazo hacía la chimenea.

"Severus cálmate, ella no tuvo la culpa de nada" – le pedí siguiéndolo.

"Gracias a no medirse con el alcohol te comprometió a todo esto, si se hubiera comportado como la señorita que es nada debió ocurrir"

"Cuervo, sé sensato yo fui quién le partió la cara a ese muggle, me deje llevar, creí que se la quería llevar a la fuerza"

"Y te agradezco haber cuidado de ella Viggo. Vámonos Ann" – la volvió a jalar, pero ella no decía nada, sólo la veía nerviosa y ausente, parecía una muñeca de trapo.

"Severus ella odia la chimenea, deja los acompaño con aparición"

"No es necesario" – tomó polvos flu preparando para irse.

"¡Maldita sea la estas lastimando!" – le grité por fin intentando atraerla hacía mí.

"¡No te metas!"

"No dejaré bajo ninguna circunstancia que te la lleves así. Te vas a calmar primero o la llevo yo a casa y se la entregó a Hermione"

"Hermione no va a meterse porque lo que hizo Ann estuvo mal joder" – saqué mi varita ante la mirada de sorpresa de él – "¿Qué piensas hacer imbécil?"

"Mírala, mira a tu hija. La voy a llevar yo. Ven Ann" – la atraje hacía mi despacio, pero la mano de Severus fue más fuerte y la sostuvo en la chimenea.

"No voy a lastimarla, es mi hija pero tengo que corregirla"

"¡Basta Viggo! Me iré con mi papá, y discúlpame yo no quise causarte problemas, te lo juro"

"Ann…" – susurré poco antes de que desaparecieran bajo la chimenea.

OoOoOoOoOoO

Terminaba de corregir el proyecto final del uno de mis asesorados, la mejor temática en años. Cuando termine firmé los papeles para su acreditación y que las autoridades competentes le asignaran una fecha para el examen. Tocaron a la puerta y lleno de fastidio me quede callado, pero volvieron a insistir.

"Maldita sea ¡pase!"

"Que falta de cortesía a tus invitados"

"Hermione, pasa" – se sentó frente a mí con esa mirada que tanto temía – "Estás loca por venir aquí, hace un frío endemoniado, y tu embarazo ya es avanzado"

"Lo sé, pero debía hablar contigo. ¿Cómo estás?"

"Bien, estaba por irme, ¿y tú? ¿Qué haces por aquí?"

"Vine a buscar a Severus, pero me dijo que no podía suspender su asesoría, así que vine a saludarte" – asentí sintiéndome un idiota por no poder responderle nada – "Ann está bien"

"Severus se la llevo de una forma que no me gustó nada Hermione, ya te lo dije"

"Lo sé, estaba bastante alterado, es difícil para él aceptar que ella ya ha crecido, tuve que recordarle que nosotros no tuvimos esa fortuna de vivir así de libres y que debe dejar a nuestros hijos hacerlo"

"Ojala te escuche… no he visto a tu hija desde entonces. Sé que Severus la castigó y en parte me siento culpable, porque si yo no hubiera ido…"

"Aún así él se hubiera dado cuenta del estado de Ann, salió lo mismo… Viggo… ¿Por qué fuiste a buscarla aquella noche? La vez pasada ya no pudimos hablar de ello" – asentí recordando que justo cuando hizo esa pregunta mi amigo había llegado.

"Ella me había invitado, sólo quise asegurarme de que llegara bien a casa"

"¿Lo haces seguido?" – me sobe la cara cansado, la veía a ella como la salida a mis frustraciones pero al mismo tiempo guardando el control de la situación.

"Todos los días" – le dije con un susurro para verla negar con la cabeza decepcionada – "Me aseguro que llegue a casa, no he hablado con ella, mantengo mi distancia. Sé lo que estás pensando, que quizás soy un maldito enfermo sexual pero no es así…"

"Viggo no, yo no pienso eso" – me interrumpió seria.

"Tengo enemigos Hermione aún los tengo y es difícil asociarse con alguien, debo vigilar que mis errores no repercutan en Ann, que no la sigan"

"Viggo eso es tu pasado, nadie te sigue, puedes rehacer tu vida. La magia negra quedó atrás"

"Aún la practico"

"Si pero entiende, ya no hay peligro. Deja tu dolor atrás. Puedes amar y tener una familia" – me dijo acercándose a mí – "Se que estas enamorado de Ann"

"No es cierto, no estoy enamorado de ella, pero la quiero y me preocupa lo que le ocurra. Además ¡Por Merlín Hermione! Es tu hija, soy un viejo ¿qué estás haciendo aquí intentando convencerme de…"

"No estoy intentando nada, pero si te la pasas preguntando por ella, escondido en el estacionamiento para que ella llegue a casa y tus ataques de celos, pensé estúpidamente que la veías de otra forma. Si piensas que gritaré y te maldeciré porque ella te ama y tu no la encuentras indiferente te equivocas, ante todo veré en ella solo en ella"

"Pero no es el caso, llevo muchos años estando solo Hermione. Sabes como es mi vida, no puedo amar porque no estoy acostumbrado a eso. He vivido solo por años no podría concebir la idea de vivir con alguien porque no puedo. Si estuviera con tu…" – me quede callado ante la estupidez que iba a decir en un ataque de coraje – "Con alguna mujer, sé que solamente la haría sufrir, con mi libertinaje, mi… no puedo dejar mi estilo de vida por nadie, acostumbro salir, beber, estar con… mujeres y salir sin darle cuentas a nadie"

"Sólo quiero que seas feliz"

"Gracias pero lo soy y espero que la confusión que tiene Ann se le pase rápido, debe ser parte de la adolescencia"

"Quizás, pero el tiempo y la distancia le ayudarán bastante"

"¿Distancia?" – pregunté cuando se levantó para irse.

"Si, Severus no te ha querido decir nada para que no te estreses pero ya pronto surgirá así que no le veo el motivo de seguir callando. Renuncié a mi trabajo, Sev dice que fue un ataque de mi descontrol de hormonas pero estaba hasta la coronilla con algunas cosas, el embarazo está ya muy pesado y no me quisieron adelantar mi permiso así que lo mande a volar. Casualmente Harry vino en esos días y me vio sola, discutió con Severus por no estar al pendiente de mí por las clases"

"Él puede irse no hay problema, me haré cargo de sus asesorados" – me calló con la mano y volvió a sentarse.

"Bueno pues durante los últimos cinco años Hogwarts ha estado en problemas. La profesora Mnerva McGonagall dejo la dirección hace unos cuatro años y desde ahí cambian de director cada año, no ha habido alguien de carácter que retome las riendas del colegio. El mismo Ministro Kingsley le ha mandado una carta a Severus ofreciéndole el puesto, se hará la debida disculpa pública por lo que ocurrió en el pasado. Aunque él odia ese lugar aceptó, sabe que me encantaría que los niños estudiaran ahí, además si nos vamos, no tendremos que separarnos de ellos ya que ahí mismo yo trabajaría y más por el bebe que ya casi nace" – no supe en que parte de la conversación deje de escucharla, sólo me quede ahí sentado intentando digerir el asunto – "¿Viggo?"

"¿Cuando se van?"

"En un par de semanas, Severus no quiere que use el traslador, así que me iré con Ann en avión, ya sabes que odia la magia"

"Pero si el curso empieza como en cuatro meses Hermione, ¿para que se van con anticipación?"

"No podré viajar más adelante por el embarazo, y nos tocaría irnos mucho después de que tenga al bebé"

"¿Por qué no me dijeron?"

"Él no quería que te presionaras con su remplazo" – asentí ignorándola por un momento.

"Espero que sea lo mejor para todos"

"Te vamos a extrañar" – dijo en ese tono dulce que tanto adoraba en ella.

"Y yo a ustedes, sabes que son mi familia"

"Tengo que irme, cuídate" – la abracé despacio despidiéndome de ella – "Ve a despedirnos, nuestro taxi llega en quince días, viernes a las 2 de la tarde. Severus ya se habrá ido con los chicos" – suspiré con una sonrisa, me sentía abandonado por ellos.

OoOoOoOoOo

Esa casa resultaba bastante deprimente sin ningún mueble ni los chicos estar gritando por toda la sala. No había absolutamente nada en aquel lugar. Aunque me había negado a ir, no podía más debía despedirlas. Ann bajo vestida con un pantalón corto y una blusa de flores sin mangas.

"Dicen que en Londres hará mucho calor" – asentí mientras bajaba solamente con una bolsa de mano.

"¿Y tus cosas?"

"Papá lo llevó todo ya"

"He querido verte, no se me olvida todo lo que cause por impulsivo"

"Bueno papá estuvo muy enojado y no me dejaba salir por eso no fui a buscarte, pero te debo una disculpa, te arrestaron por mí y eso me tiene muy apenada. Perdón Viggo"

"No, no pidas perdón Linda, fui yo"

"¿Ambos?" – preguntó con una sonrisa.

"Ambos, ¿fue duro contigo?"

"Solo me regaño, ya sabes que él no es un mal padre, jamás me dañaría"

"Si lo sé"

"¿Lista Ann?" – bajo Hermione, asintieron ambas y salió primero mi amiga mientras Ann sólo me decía adiós con la mano.

"Oh… mamá dame un minuto solamente" – dijo regresando cuando su madre subía al auto – "Tengo algo para ti" – sacó de su bolsa el espejo entregándomelo, negué con la cabeza sintiendo algo en el pecho.

"Es tuyo, si quieres la otra mitad…"

"No, prefiero dártelo, ya no lo necesito"o sea que ya no me necesita a mí.

"Ann por favor no lo hagas"

"Te amo Viggo" – susurró con dos lagrimas que bajaron de sus ojos castaños – "Y duele, pero todo esto servirá para ambos, porque con el tiempo y la distancia yo te dejaré ir, y tú ya no me tendrás de fastidiosa con esta ridiculez"

"No digas eso"

"Para Navidad volverás a ser Viggo para mí el tío Viggo y yo seré de nuevo la misma Ann" – sentenció entregándome el espejo, pero ¿estaba preparado para ver de nuevo a esa Ann? – "Perdón por enamorarme de ti y arruinar todo" – recitó llorando, lo que me provocó abrazarla.

"No te despidas llorando, todo estará bien, yo he sido un imbécil contigo, que solo ha conseguido sacarte una lagrima tras otra" – el taxista prendió el auto y nos separamos, ella limpió sus lagrimas y necesitaba decirle algo, cualquier cosa, pero no sabía qué.

"Te veré luego, quizás en la cena de Navidad, prometo que todo volverá a la normalidad"

"No…" – se puso su bolsa esperando a que terminara la frase – "No olvides que siempre estaré para ti" – y se fue sin una respuesta dejándome en esa mansión vacía llena de recuerdos.

OoOoOoOoOo

Era ya un mes desde que se habían ido, y de nuevo estaba acostado sobre el sofá con ambos espejos sobre una mesa, no había forma ni motivo para verla. A un lado estaba un celular que había comprado, en un arrebato de llamarla.

¿para decirle qué?

Solamente para saber cómo estaba ella. Solo eso – lo tomé marcando su número.

¿Tanto para que caigas Sjöberg? – me dijo mi conciencia.

Solo necesito saber que está bien.

Esta con sus padres, claro que estará bien.

Todos los recuerdos caían sobre mí, ella sonriendo, cuando se mojaba en el lago, al beber café, ella dormida, buscándome, sus manos…

"Maldita sea…" – empecé a sentirme ansioso, tomé el celular y lo hundí en una jarra de agua. Había hecho demasiado para que mi autocontrol muriera en ese instante.

¿Estás enamorado de mi hija Viggo? – retomé la pregunta que me hizo Hermione hace semanas.

¿Enamorado?

¿Amor?

¿Ann?

"Claro que no" – respondí al silencio observando el espejo no reaccionando que ella no tenía la otra mitad y jamás me buscaría, ni podría yo buscarla a ella.

Gracias a todas por sus reviews, aquí el siguiente capítulo, nos leemos la semana que viene…

Yetsave: Hola guapa, la cuestión es que Severus pensará muy mal de él, al fin y al cabo es su princesa. Espero te guste el cambio que dio esta decisión de la familia Snape. Ya sé que se acercaba el final pero al ir hablando de Viggo se alargó un poquito más, no demasiado. Besos

KiaraMichell: supongo que ahora si querrás matarlo, en el próximo capítulo veremos un poco más Severus y Hermione, les encantará el capítulo, lo sé. Besos

Dana Masen Cullen: espero te haya gustado, hay que leer entre líneas. Severus nunca aceptará que su hija crezca, la ama demasiado, el hecho de como se conocieron Andrea y Severus es muy importante eh. Besos

Hilmychu: No llores, esto no es nada! Soy mala lo sé… espera un poco más. Besos. Espero te haya agradado el capítulo.

Samaria Reed: Mi drama es muy ligth, he leído fics que me dejan casi traumada jajaja. Besos guapa

Hada: Hola guapa, hay que comprenderlo un poco, solo quiere proteger a Ann de él mismo, no sabe amar ese cabezotas, habrá que enseñarle o esperar a que reaccione con la soledad, aunque ya lastimó mucho a nuestra Ann. Besos

Yazmín Snape: Tu me le haces mucho bullyng a mi Viggo eh… te vas arrepentir cuando veas lo que ella le hace a él, ahora si sin spoiler jajaja… Besos

Gabriela Cruz: mmm… quizás en uno o dos capítulos ponga la reacción de Severus. No lo haré muy largo porque el fic ya se está terminando. Besos

Ali Victoria: Pues ya ahora si que me lo vas a matar U.U Es un hombre frustrado que no sabe como amar, tiene miedo además es un idiota. Paciencia y ya verás lo que os tengo preparado. Espero te guste y no llores tanto. Besos

Keilita Princess: No puedo estar más de acuerdo contigo, primero ilusionan y luego te dicen que siempre no. Imbéciles…

Xerxes Eli: jajajajaja mujer como me hiciste reír con tu dialogo, cuando él se entere creo que Severus no será tan sutil jajaja