Capítulo 10
"Estoy tan nerviosa... No he visto a tu madre desde... desde entonces".
Haruka voltio la cabeza para toser.
"Esta bien Ruka. Si no le agradaras, ella no te habría invitado".
Alargó la mano para tocar la mejilla de la rubia.
"Sigues siendo cálida".
"Michiru".
Una mujer mayor salió de la casa y corrió hacia su hija.
"¿Cómo estuvo el viaje?".
"Largo".
La conductora miró a la familia frente a ella.
"Es bueno verte de nuevo Haruka".
"¿Supongo que tu conducías?".
Se volvió hacia el coche.
"Me sorprende que hallas llegado en ese carro y con este clima".
"He conducido en peores condiciones meteorológicas".
La tensión estaba entre ellas.
"Mamá necesitamos colocar nuestras cosas dentro, hace frío aquí y Haruka sigue enferma".
El tiempo de Michiru era perfecto.
Su madre estaba agradecida por lo que Haruka había hecho, pero odiaba el hecho de que su hija era amiga de ella.
"Tienes que mantenerte cálida Ruka, es la única manera que te mejores antes de la fiesta de Navidad".
"¿Fiesta de Navidad?".
Preguntó ella mientras agarraba su bolso.
"Mamá hace una fiesta en Nochebuena. Ella invita a algunos familiares y algunos amigos de su trabajo".
Cogió su propia bolsa.
"¿Dónde dormirá Haruka?".
"Tengo el futón preparado en el estudio para ella".
"¿Un futón? Va a ser como estar con Setsuna. Siempre tenía que dormir en su futón".
"¿Es Setsuna tu novia?".
"No mamá, no lo es. Setsuna es su mejor amiga".
La aguamarina llevó a Haruka al estudio.
Cerró la puerta tras de ellas.
"Silencio...".
Haruka apenas tuvo la oportunidad de colocar su equipaje en el suelo antes de que fuera golpeada en el futón.
"¿Qué pasa si entra...".
La rubia trató de defenderse ante unos labios que se estrellaron contra los de ella.
El golpe en la puerta hizo que las dos se separaran.
"¿Ustedes están bien ahí dentro?".
"Me estoy asegurando de que Ruka este bien instalada ella necesita descansar un poco".
"Está bien... tengo que hablar contigo cuando hayas terminado".
Pasos resonaban en el suelo de madera mientras se alejaba.
"¿Qué estás haciendo Michi?".
Haruka finalmente se enfrentó a ella.
"No... no lo sé".
Miró hacia abajo.
"Lo siento mucho...".
Rápidamente salió de la habitación.
'¿Por qué no la detengo?
Haruka se puso de nuevo en el colchón delgado y miro al techo.
Apoyó la mano en su frente y cayó profundamente en sus pensamientos.
¿Por qué no podía dejar de pensar en ella?
Cada momento que estaba despierta, pensamientos de Michiru inundaban su mente.
"¿Qué tienes que hablar conmigo?".
"¿Por qué no fue a casa de su familia?".
Mai miró a Michiru.
"Ella no tiene familia madre. Todo lo que tiene es a su mejor amiga Setsuna".
Michiru frunció el ceño ante su madre.
"¿Por qué la invitaste?".
"Por la forma en la que hablabas. Sentí que era la única manera que tendría para hacerte venir a casa. Parece que ustedes dos han estado muy unidas".
Mai frunció el ceño.
"Ella es mi mejor amiga".
"¿Están durmiendo juntas?".
"¿Qué?".
La pregunta le sorprendió.
"¿Eso es un sí?".
"Mamá, compartimos una habitación y sólo somos amigas. Eso es todo".
Mai miró a la mujer más joven.
"Confío en que no me mentirias".
"Yo no... Yo voy a ir a acostarme un rato. Fue un viaje largo con nieve y sólo quiero descansar".
Nochebuena
"¿Puedo hablarte un momento?".
Michiru tiró suavemente de la manga de su amiga.
Ella frunció el ceño cuando vio la expresión en su cara.
"¿Está todo bien Michi?".
"¿Podemos salir un momento?".
"Sí... por supuesto".
Ambas bebieron su vino mientras iban al porche trasero.
"No hemos tenido la oportunidad de hablar desde que llegamos aquí. Ni siquiera cuando nos fuimos de compras".
Cerró la puerta.
"Todo ha sido tan agitado en los últimos días".
"Tú me confundes Ruka".
Ella cambió de tema.
"¿Qué quieres decir?".
Se apoyó en la barandilla y observó a Michiru aproximarse.
"Desde el momento en que te vi en el ascensor me sentí atraída por ti".
Ella miró hacia otro lado, en un intento de recordar sus pensamientos.
"Incluso después de que me enteré de que eras una mujer... Esos sentimientos no se detuvieron".
Ella tomó la copa de vino de la mano de su compañera y la puso junto con la suya en la barandilla.
"Tengo esta extraña sensación cada vez que te veo Ruka...".
Su voz se apagó cuando la rubia se inclinó para besarla.
"Fue sólo a partir de lo que te ocurrió que me di cuenta de lo que sentía por ti... no puedo dejar de pensar en ti Michi".
Cayeron en otro beso que no terminó hasta que la aguamarina se estremeció.
"Tenemos que volver a entrar".
Ninguna de las dos quería poner fin a su momento a solas.
Había sido la primera vez desde que llegaron a la casa.
Ellas hicieron su camino de regreso a la sala.
"¡Mira esto! Justo debajo del muérdago".
Una voz llegó por encima de la multitud.
"¿Sabes lo que eso significa?".
"Ellas no pueden besarse las dos son chicas".
Mai gritó en señal de protesta.
"Es sólo por diversión Mai, relajate".
"Creo que la mitad de ellos están borrachos".
Michiru se rió.
"Tienes que ser muy rápida...".
Haruka murmuró y se inclinó para darle a su amiga un muy ligero, y corto beso.
Antes de que ella se alejara, y le susurro.
"Haz que se crean que estas enojada...".
Sus ojos se encontraron por un breve momento antes de hablar de nuevo.
"Ven a dormir conmigo esta noche".
Le guiñó un ojo antes de entrar en el estudio.
Michiru se sonrojo fuertemente pero pronto frunció el ceño, esforzándose para dedicarle una mirada amarga.
"¿Cómo pudiste hacerme eso?".
Por mucho que ella no quería, se limpió los labios con la manga de su suéter.
"Me voy a la cama".
Ella subió a su habitación.
Esperando que su estallido pudiera hacer que las personas comenzaran a irse.
Efectivamente, de pie en la parte superior de la escalera, escuchó como la gente empezó a despedirse de su madre.
'Buen trabajo Michi'.
Haruka habló para sí misma mientras escuchaba a las personas que salían.
Nadie esperaría después de que Michiru salió corriendo después del beso.
Era casi media hora después antes de que Mai entrara a llamar a la puerta de Michiru.
"Espero que estés bien cariño. Traté de evitar que te hicieran eso... ¿Michi?".
Ella abrió la puerta y le sonrió a su hija dormida.
"Hablare contigo en la mañana".
'Finalmente.'
Se puso de pie una vez que la puerta estaba cerrada.
Silenciosamente se coló en el estudio.
Ella no toco al tiempo que abría la puerta del estudio.
"Has venido".
Haruka se sentó, su manta cayo a sus rodillas, dejando al descubierto una camiseta suelta.
"Estaba empezando a pensar que no vendrías".
Se levantó.
"Me sorprendió cuando me pediste que durmiera contigo".
La rubia se inclinó para besar a su amiga.
El beso pronto se apasionó.
La mano de Haruka nerviosamente desató la bata que le estaba negando su entrada asía el cuerpo de Michiru.
Un gemido escapó de los labios de Michiru.
"¿Estás segura?".
Los ojos de Haruka se encontraron con los suyos.
"Sí... Yo confío en ti".
Ella permitió que la colocará en el futón para caer en otro beso largo y ardiente.
buenas regrese y quise hacerlo con la continuacion de esta historia espero actualizar semanal si dios me lo permite cuidense y gracias por leer n.n M.A:)
