Ok que se levante el telon para el segundo acto ~^o^~ gracias por leer linduras.
Saludos a las linduras de colegas que mas admiro, ellos saben exactamente que me refiero a ellos (Sospecho uno de ellos se esta muriendo de la risa XD)
Invasor Zim es propiedad del maestro Jhonen Vasquez, solo la historia le pertenece a LagrimasSolitarias.
"CENICIENTO-ZIM"
Capitulo 2:
Balbució el Irken, observando a un chico quizás de la edad de su odiado medio hermano cabezón, pelirrojo con cabellos esponjosos de lo rizado, piel blanca al punto de tener algunas pecas, ojos verdes jade, una peculiar vestimenta de hada color blanca, con pegadas mallas y zapatillas del mismo color, un par de transparentes alas delgadas adoraban su espalda, pero lo que en serio llamaba la atención al doncello e irritaba a más no poder. Era una amplia y deslumbrante sonrisa, pintada de oreja a oreja en ese risueño rostro.
—¡¿Quien eres?!.
—Soy yo.
—¡¿Quien eres?!.
—Soy yo.
—¡¿Quien eres?!.
—¡Que soy yo!.
Grito el hado sin borrar su sonrisa en vez de molestarse. Sacudió la delicada varita que lo acompañaba, para silenciar un segundo la bocota de su ahijado... es decir de Ceniciento-Zim.
—Permíteme presentarme joven ¡Amigo!.
Por algun motivo el ojos rubís sintió escalofríos por la mención de esa palabra dicha por una voz tan latosa.
—Soy tu hado madrino Keef, oh padrino si te sientes más cómodo, jajaja.
Rio flotando sobre el árbol viejo del patio, cayendo polvo mágico de sus alas en las resecas ramas cobrando un brillante color verde, volviendo aparecer vibras y frondoso todo el, como lo fue alguna vez.
Los androides y el pequeño Irken observaban impactados el resucitar de ese muerto árbol.
—Me imagino que no sabias que tenias un hado madrino, Ceniciento-Zim.
Dijo el ojos esmeraldas, acercándose al mencionado.
—Pero todas las personas buenas tienen uno... aunque la asociación de hadas dicen que se encuentra algo de maldad dentro de ti... ¡Pero no importa amigo!.
Serró los ojos aun con su sonrisa agitando la varita, dejando en libertad la boca del doncello.
—Se que con la chica ideal esa maldad se borrara, amigo.
—¡No vuelvas a silenciar a Ceniciento-Zim...!, ¿Chica ideal?.
Se pregunto así mismo, viendo el vacío con el agrio pensamiento que mientras él hablaba con un muy afeminado hado, el larva y el tornillo bailaban con la "Dulce" princesa.
—Descuida, solo tú bailaras con ella.
Escucho al pelirrojo decir como si leyera sus pensamientos. Agito en un frágil movimiento su varita con dirección a el ojos rubís, la magia lo abrazo transformando su mísera vestimenta de mozo en un hermoso y esponjoso vestido azul cielo, en conjunto con una bella criara. Los robots intentaron no estallar en un ataque de risa desarmándose por la nueva apariencia de su Amo, pero no podían negar que el vestido le iba bien.
—¡QUE ES ESTO!.
Grito frunciendo el seño furioso, tocando la falda del vestido, agradeciendo al universo que no anduviera cerca Gir oh le terminaría tomando fotos para las redes sociales.
—Uhg. Lo siento amigo. Creo que ese vestido era para la chica talentosa escritora de Perú que me toca ver en media hora.
Agito en lo alto la varita, transformándose ese sexi vestido en un sublime traje de príncipe azul (Pero en este caso rojo rubí) tan soñado que arria a la chica más decente de la Tierra caer rendida en su cam... a sus pies, por lo sensual tipo modelo de revistas de colonias de hombres que se miraba Ceniciento-Zim, con ese traje que daban ganas de arrancárselo.
Sus androides roedores se regocijaban en la sonrisa victoriosa que tenia posada el hijo de su creador en su orgulloso rostro, a causa de su merecido aspecto de importante príncipe oh hasta imponente rey. Sonrisa que se borro al escuchar.
—Ahora solo falta maquillaje y peinado francés.
—¡TONTO!, ¡Deja de confundir a Ceniciento-Zim con la larva Peruana!.
El hado Keef rio por el carácter del joven, quizás necesitaba más amigos, por lo mismo luego lo invitaría a ir juntos al circo.
—Jajaja, perdona amigo. ¡Pasemos al carruaje!.
Apunto a un cerdo de caucho propiedad de Gir tirado en el suelo, el pequeño juguete se lleno de luz creciendo al tamaño de un esférico carruaje, color rosa porcino, un tanto exentico pero lujoso.
—Y necesitaras unos buenos conductores.
El ojos esmeraldas apunto con la varita al par de androides roedores elevándolos, asiendo aparecer sobre sus pequeñas cabezas unos sombreros de chofer ocultando sus par de orejas de ratón.
—El baile aguarda doncello.
La puerta del cerduno carruaje se abrió, dando lugar a que el ojos rubís entrara con un paso arrogante y firme, Mini-Alce y Mimi tomaron su lugar correspondientes de choferes.
—¡Oh, espera amigo!.
El hado madrino Keef se percato que el pequeño Irken tenía sus maltratados pies descalzos. La varita se movió casi por si sola por tal rapidez, cubriendo esos verdes pies con unas finas botas de cristal.
—¡¿Unas repulsivas botas de cristal?! Esa es tu mejor opción para calzado, ¡Estúpido hado!.
Reclamo observando esas botas nada varoniles. Keef respondió sonriente como si en vez de un reclamo haya escuchado un gracias.
—Oh joven Ceniciento-Zim, veo que no sabes que esas botas son la última moda en Europa. Muchos artistas famosos entre las mujeres por galanes las usan.
—¿Así?.
Giro incrédulo sus ojos rubís.
—Menciona alguno.
—Ricky Martin, Justin Bieber, los protagonistas masculinos de las entregas de Crepúsculo.
Ese dato basto para que nuestro singular protagonista adorara sus nuevas botas cristalinas.
—¡Victoria para Ceniciento-Zim!.
Extendió sus brazos dentro del carruaje.
—¡Mini-Alce, Mimi! No perdamos más tiempo, ¡AL BAILE!.
Las ruedas del circular vehículo dieron marcha, transportando a un joven golpeado por la vida con sueños apunto de cumplirse.
La sonrisa del hado madrino Keef se desvaneció, recordando algo de suma importancia.
—¡ESPERA, CENICIENTO-ZIM!, ¡OLVIDE DECIRTE QUE EL HECHIZO DURA HASTA MEDIA NOCHE!.
Jugo con la varita entre sus manos nervioso, con el carruaje fuera de su vista.
—Solo espero me haya escuchado.
~Mientras en el alto palacio del más alto poder~
Los reyes Rojo y Purpura, echaban la casa por la ventana. La música era exclusiva animada por el DJ más reconocido en la realeza "DJ El cerdo de la pizza" alias dado porque se rumoraba que era gran fanático de la pizza (Seria por su tan no cuidada... figura) nadie conocía su verdadero rostro, solo su eterno disfraz de cerdo morbosamente obeso.
—¡¿Se están divirtiendo en el reino del más alto poder?!.
Pregunto rayando un disco gigante como disfrute para los invitados.
—¡Si!.
Respondían los felices invitados que se movían al son de cumbia, salsa, reggaetón, sandunga, electrónicas, baladas, y clásicas del ayer, puesta por el DJ que saltaba junto con la música, sosteniéndose sus enormes audífonos sobre sus orejas del disfraz, y moviéndose los abundantes kilos de su grasa.
—Las luces están bien, los laser, la nueva maquina de humo, la ambientación perfecta.
Anotaba en una libreta el decorador rubio de lentes vestido impecable. Había hecho su mejor esfuerzo en tan poco tiempo, para preparar hasta el más pequeño detalle de la que seria la fiesta del siglo.
—Todo esta saliendo según lo planeado.
Una sonrisa se poso en el vivas rostro de Elliot, cayendo flores de muchos colores elegidas por él del techo del palacio.
—¡Y por eso estoy tan feliz!, ¡SI!.
Abrazo su libertad, serrando sus poéticos ojos azules, creciendo por segundo su risueña sonrisa, saltando entre nubes imaginarias de algodón de azúcar, dirigiéndose a revisar el resto de detalles.
—¡Que fiesta! No recuerdo la última vez que celebramos así.
Decía el rey Purpura saciándose de donas rellenas del banquete real, preparado exclusivamente por su panadera-repostera.
—Jamás tendré suficiente de ese rellene. Gretchen guárdame veinte para más tarde.
Le ordeno a la chica de brackets y ojos soñadores, vestida con un vestido naranja humilde pero elegante para la ocasión.
—Si... su alteza.
Asistió con respecto, jugando con una de sus tres coletas que aprisionaban sus cabellos purpuras.
—Rojo creo que hasta el rey presidente humano anda por la pista de baile, bailando el ultimo éxito de Wisin sin Yandel, y... ¿Rojo?.
Medio sacudió uno de sus hombros con una mano por notar que no lo oía.
—¿Ah?.
—¿Sucede algo Rojo? Estas demasiado distraído.
El mirada carmesí se sentó en su alto trono, sin quitar la vista de su altanera preocupación.
—Es nuestra sobrina. No veo a esa niñita rica interesada en ninguno de los jóvenes que la invitan a bailar.
Apoyo su mentón en una de sus manos frustrado.
—Es más. Va noqueando a quince que intentaron tomarle la mano.
Purpura también paso a sentarse en su trono al lado de el de su hermano. Observando lo hermosa pero a la vez indomable que se veía la bella princesa, con el más perfecto de los vestidos mandado hacer para uno de estos momentos, pequeñas joyas claras adornaban cada borde morado del vestido, la princesa amaba tanto ese color que todas sus vestimentas eran del mismo, una gema altanera como su mirada reposaba en el pecho de tal soberano atuendo, su delgada corona entre sus rizadas antenas brillaba resplandeciente esta noche. Pero su rostro en lugar de mostrar la alegría de una joven mujer que conocería esa noche su gran amor, solo decía fastidio, al igual que el de su gótica asistente a su lado.
—Quizás... aun no se hace presente el joven del que se enamorara a primera vista.
—¡Por los altos reyes caídos Purpura! Eso de enamorarse a primera vista es un chicle de las novelas Mexicanas que vez por cable.
Dijo parándose exaltado de su trono.
—Ni que alguien en la vida real pudiera enamorarse con girar la cabeza y quedar prendado por alguien...
Se quedo sin palabras por girar la cabeza y ver de lejos a una mujer tan espeluznante, que no supo por que le pareció fascinante.
—Y ahora que vez...
También el ojos Purpuras voltio su glorioso rostro en esa dirección parándose del trono, quedando igual de cautivado por la imponente y horrenda mujer de canas.
—¡HORROROSAMENTE-HERMOSA!.
Gritaron ambos al unisonó, corriendo donde la de singular ¿Belleza? Bitters, la cual les gruño rabiosa a ese par que juraba convertirla en su reina. En parte era su culpa por llevar un vestido de viuda, un centímetro arriba de los tobillos, con una vestimenta tan provocativa cualquier hombre se enloquecería.
Mientras que los altos reyes asían uso de miles de persuasiones para conquistar en vano a la casi piel amarillenta. La princesa resoplaba hastiada, no solo habían pretendientes más idiotas que los príncipes que pidieron su mano, no solo se sentía incomoda por que ese vestido era más pegado en su abdomen que los demás evitándole el respirar bien, no solo quería que todos se largaran oh murieran lentamente por que ningún aborigen masculino llamaba en lo mínimo su atención, sino que también tenia que escuchar una especie de interrogatorio tonto de parte de un chico terriblemente cabezón.
—Y cuando empieza oficialmente su conquista en el planeta con las otras especies aliadas, ¿Eh, eh, eh, EH?.
La de mirada altanera sintió la vena de su frente punzar.
—¿Que sucede princesa?, ¿Acaso sus tíos le negaron el habla por que soltaría demasiada información comprometedora?.
Dib apretó el vaso de ponche que tenia en una mano.
—¡Por Venus princesa!, ¡Diga algo!.
Tak se cruzo de brazos indiferente.
—Tu cabeza es del tamaño de un hipopótamo y un elefante juntos.
Dijo secamente, asiendo que el de cabellos negros se enfureciera.
—¡QUE NO ESTOY CABEZON!, ¡¿Porque todos lo insinúan oh dicen?!.
—¡PORQUE ES CIERTO!.
Canto el Uci ojos azules mecánicos, tomándoles un selfis con su celular avanzando, apareciendo en medio de ellos de un segundo a otro.
—No ayudes tanto Gir.
El mencionado jalo el vestido de la princesa emocionado.
—Nuestra si fea-madre dice que como tú no bailas con la princesa por hablar incoherencias estúpidas, ¡Yo podía bailar con ella!, ¡HURRA!.
La de mirada altanera estaba a punto de descuartizar a ese par de latosos, con su escasa paciencia terminada.
Pero un segundo antes las puertas se abrieron, entrando con orgulloso paso militar un joven que parecía ser un importante príncipe, con vestimenta del mismo color de sus ojos. ¡Esos benditos ojos rojos! Que parecían un par de brillantes rubís, por ser arrogantes a la vez que sorprendentes.
Tak no era la única que tenia los ojos abiertos como platos, sino que todos los presentes se encontraban de igual manera. El DJ quito la cumbia del Garrobero que tenia sonando, cambiándola por la canción "Bésame la boca" de "Ricardo Montaner" (Sabemos que esto no es "La fea más bella" pero la canción es perfecta).
Ese príncipe era tan bello (A pesar de esas... botas) que cada doncella cerca de donde él pasaba se desmayaba, hasta un par de hombres finos. Ceniciento-Zim se sentía tan cómodo con todas las miradas sobre él, por que el siendo el mejor merecía que cada inferior ser lo alabara.
Los ojos altaneros de la princesa Tak brillaban más que las luces y los laser de la fiesta, no supo ni en que momento tomo de su cabezota al ojos ámbar lanzándolo sin darse cuenta con fuerza sobre la panadera-repostera real que estaba a varios metros de ella, ni cuando tomo al Uci defectuoso y se lo tiro en la cara a su sombría asistente de cabellos purpuras, para darse paso de caminar entre la multitud que le dio espacio acercándose hipnotizada al ojos rubís, pavoneándose altanera.
Lo único malo que el despistado (Tonto) no había notado a la princesa por estar concentrado en como todas las personas lo admiraban por su grandeza, además que una cercana maquina de golosinas llamo su atención. Se dirigió a ella cortando los pasos de la furiosa princesa a medio camino, metió una moneda de un dólar en la maquina y selecciono una golosina de vainilla con maní. Moneda que la maquina le robo descaradamente, encolerizando al supuesto príncipe de cuento.
—¡Te maldigo maquina ladrona!, ¡TE MALDIGO!, ¡¿Como te atreves a robarle a Ceniciento-Zim!, ¡Pero te destruiré!, ¡Juro que te destruiré!.
Golpeo la maquina con su mano enguantada. Se disponía cumplir con lo dicho, cuando una brusca mano lo sujeto del cuello apretándolo con rabia, volteándolo para toparse con una fiera mirada furiosa, de parte de unas altaneras joyas moradas.
—Que sea la ultima vez que me ignoras, ¡Tarado!.
Ceniciento-Zim sintió sus antenas al igual que su squidly-spooch vibra por el exquisito tono de esa voz. Una magia mayor a la de una varita mágica se dio lugar por ese par de joyas de diferente colores conectadas.
Pero esa no-frágil princesa le acababa de ordenar algo a él que hoy era más que un inferior príncipe, ¡¿Que se creía para hablarle así a él y su grandeza?!. Ya mucho tenia con sus horripilantes madrasta y medios hermanos.
—¡SUCIFIENTE!.
Se soltó de su agarre.
—¡¿Como te atreves a insultar a Ceniciento-Zim?!, ¡SUCIA PRINCESA!.
—¡Me atrevo porque ignórate que caminaba donde ti!, ¡ESCORIA DE CUARTA!.
Grito a su mismo nivel, cautivantemente retadora.
—¡MIENTES!, ¡MIENTESSS!, ¡SUCIAS MENTIRAS DE TU SUCIA BOCA CON BRILLO LABIAL!.
—¡NOOOO MIENTO!, ¡TONTO!.
Por milagro no se quebraron todas las ventanas del palacio por esos gritos que bien competirían para una opera.
—¡SI LO HACES BESTIA PRINCESA!.
—¡IDIOTA!.
Ninguno se percato que todos en el salón los observaban, solo sentían un cosquilleo mutuo en su único órgano, no importándoles lo infantil que era esa discusión.
Tak corto los gritos tomando de las muñecas con brusquedad al doncello, prácticamente llevándolo arrastras a la pista de baile, podía ser un idiota histérico pero algo que no supo explicarse ese dueño del par de rubís la tenia atrapada. El fingió molestarse cuando ella lo abrazo en un suave baile pegado, él también estaba atrapado por esos ojos morados, sintiéndose por primera vez en su existencia feliz.
Así trascurrió el baile. Bitters esquivando a los altos reyes que en vez de atrayentes le parecían estúpidos e inútiles, nada se supo de ella el resto de la noche después de toparse con el cara pulida por ángeles del decorador Elliot.
Gir no despegándose ni un segundo de la gótica asistente real, diciéndole una y otra vez que era linda, tomándole cientos de fotos para su red social, es un misterio sin resolver como la convencio para bailar con él, y luego pedirle al DJ que les autografiara un par de discos que él arrojo a la multitud y gracias a Gir que casi descuartiza a un par de personas pudo obtener alguno para su nena.
Dib disculpándose mil veces con la chica de ojos soñadores y tres coletas a la que le callo encima sonrojándose igual que ella al instante, hablando horas del procedimiento de como hacer pan y postres, el ojos ámbar juraba que el pan hecho por esas cálidas manos de Gretchen debía tener una situación paranormal para saber tan bien, olvidando así que debía ir a investigar por el palacio.
Mientras Ceniciento-Zim bailaba guiado por la princesa Tak durante canciones que no daban fin, sin decirse una palabra por no romper el momento. Hasta que la ojos morados se detuvo perdiéndose en la mirada del doncello. Ceniciento-Zim sabía lo que significaba, el momento perfecto de su primer beso.
Todo era soñado, en ese momento con atmosfera mágica de fiesta de la realeza, las luces jugando con los rayos laser, las flores de mil colores cayendo del techo, la maquina de humo decorando su escena, esa sensación tan única de estar rodeados de personas pero sentir que los dos estaban en conveniente soledad.
Pero todo dejo de ser tan mágico cuando el DJ El cerdo de la pizza acabo con el bloque de canciones románticas pasando a pedidos, escuchándose en todo el palacio el gran éxito mundial "Gangnam style".
Oppan Gangnam style
Gangnam style
Najeneun dasarowun inganjeogin yeoja
Keopi hanjaneui yeoyureul aneun pumgyeok ittneun yeoja
Bami omyeon shimjangi ddeugeowojineun yeoja
Geureon banjeon ittneun yeoja
—¡¿QUE?!.
Naneun sanai
Najeneun neomankeum ddasarowun geureon sanai
Keopi shikgido jeone wonsyat ddaerineun sanai
Bami omyeon shimjangi teojyeobeorineun sanai
Geureon sanai
Aremdawo sarangseurowo
Geurae neo hey, geurae baro neo hey
Areumdawo sarangseurowo
Geurae neo hey, geurae baro neo hey
Jigeumbuteo gal ddaekkaji gabolkka
Exclamo el Ceniciento-Zim, viendo a la multitud hacer el baile del caballo.
Oppan Gangnam style
Gangnam style
Op, op, op, op oppan Gangnam style
Gangnam style
Op, op, op, op oppan Gangnam style
Eh sexy lady
Op, op, op, op oppan Gangnam style
Ehh sexy lady, oh, oh
Eh, eh, eh, eh, eh, eh.
—¡¿Esa ridicula y estupida canción sera la de nuestro primer beso?!. Amenos hubieran puesto la más reciente.
Jeongsokhae boijiman nol ddaen noneun yeoja
Iddaeda shipeumyeon mukkeottdeon meori puneun yeoja
Garyeottjiman wenmanhan nochulboda yahan yeoja
Geureon gangjakjeogin yeoja
Naneun sanai
Jeonjanha boijiman nol ddaen noneun sanai
Ddaega dweimyeon wanjeon michyeobeorineun sanai
Geunyukboda sasangi ultungbultung han sanai
Geureon sanai
Aremdawo sarangseurowo
Geurae neo hey, geurae baro neo wey
Areumdawo sarangseurowo
Geurae neo hey, geurae baro neo hey
Jigeumbuteo gal ddaekkaji gabolkka
Dijo moviendo brusco sus antenas por rechazo a ese existo musical. Olvido su enojo por el hecho de que la princesa Tak lo abrazo más a ella, asercando amenazante su rostro al suyo, con sus ojos lentamente serrandose.
Oppan Gangnam style
Gangnam style
Op, op, op, op oppan Gangnam style
Gangnam style
Op, op, op, op oppan Gangnam style
Eh sexy lady
Op, op, op, op oppan Gangnam style
Ehh sexy lady, oh, oh
Eh, eh, eh, eh, eh, eh
Dejo de tomarle importancia a esa repudiada música por estar justo a un centímetro de rosar sus labios con los de la princesa en un ansiado beso.
DING DONG.
Sonaron las campanas anunciando las doce, junto a un ¡SQUEAK!.
Ese chillido y las campanas a pesar de no haber alcanzado a oír a su hado madrino, le avisaron a el ojos rubís que debía marcharse.
—Ceniciento-Zim debe irse.
Casi lo susurro, apartándose sin previo aviso de la ojos morados, corriendo en busca de la salida.
—¿Eh...?
Balbució la de mirada altanera abriendo con rudeza sus ojos, viendo a ese bello pero idiota doncello desaparecer entre la multitud.
—¡Espera doncello Tarado!, ¡No puedes irte aun no te presento a mis tíos!.
Lo siguió empujando a todos a su paso, corriendo a una velocidad que la hizo alcanzarlo antes de bajar las gradas reales del palacio, no pensó nada arrojándose sobre él como una fierra después de asechar a su escurridiza presa, cayendo dolorosamente ambos por esas altas gradas gracias al impacto.
—¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHH!, ¡ERA NECESARIO QUE HISIERAS ESO!, ¡SUCIA PRINCESA TAK!.
Grito con impotencia por estar sometido debajo el dominante cuerpo de la de mirada altanera, con su espalda pegada en el duro suelo, sujetándolo de las muñecas al punto de sentir la presión de grilletes demandantes evitando su huida.
—Si era necesario.
Le sonrió con garbo inclinándose a su rostro, hipnotizándolo con el aroma de su aliento cercano.
—Por nada te dejaría irte así, ojos de rubís.
No espero más uniendo sin permiso sus altaneros labios sobre los suyos, dando lugar a un beso que el doncello no se reprimió en corresponder, perdiéndose en un dulce sabor, escasos segundos antes de escucharse a un nivel más alto.
¡SQUEAK!, ¡SQUEAK!, ¡SQUEAK!
Esos chillidos desesperados avisaban que algo malo pasaría si el doncelllo no se iba. Por una vez se odio a si mismo que es tan sorprendente, por aprovechar que Tak suavizaba el agarre de sus muñecas ida en el beso. La arrojo lejos de él y sin más corrió a como podía con el dolor de esa caída, el fortuno carruaje porcino se hizo presente con las puertas abiertas, Ceniciento-Zim salto dentro de él.
La princesa Tak se puso de pie apretando sus puños furica, gritando con dirección por donde escapaba el carruaje.
—¡TE ODIO!.
Estaba tan furiosa, como se atrevía ese desconocido atraparla al punto de hacer latir su squidly-spooch, y alejarse de ella tan gaymente.
Subio frustrada los escalones pensando tantos planes de destrucción por su mal humor, cuando algo llamo su atención.
—¿Una bota de cristal?...
Recogió con sus manos enguantadas ese fino calzado, que en toda la noche no se había fijado lo llevaba su doncello. Una muy única sonrisa se poso en su rostro luciendo su sensual lunar.
—Te encontrare.
Susurro al viento que acaricio sus antenas, opacando el brillo de las estrellas el nuevo de sus ojos.
A la mitad del camino el carruaje se desvaneció volviendo hacer un juguete de caucho, a la vez que los sombreros de choferes de los androides desaparecían, junto al traje del pequeño Irken regresando su ropa de remiendos, solo quedando la bota que seguía con él. La cargo entre sus brazos como la mayor bendita prueba que esa noche con la princesa fue una realidad.
~En el siguiente día~
Como todos en la choza tenían resaca de fiesta (Hasta el mini-dinosaurio y la vaca de dos cabezas) el único que fue levantado de madrugada habiendo dormido un par de horas fue el explotado Ceniciento-Zim, ocupándose de los deberes de ese día con sus androides roedores. Estaba tan concentrado quitando manchas de grasa de la cocina que no escucho que llamaban a la puerta.
—¡Quien diablos es!.
Grito una desalineada Bitters desgreñada en camisón negro arrastrando al suelo.
—Mi leidy, hoy luce aun más hermosa que ayer.
—Estoy de acuerdo, hoy es aun más omnisciente que ayer.
Declararon ambos reyes del reino del más alto poder con amplias sonrisas, frente a la puerta de la choza que por desgracia Bitters abrió.
—¡Que se suponen que hacen aquí!.
Fuego y un aura de veneno la rodio, ya había sido demasiado convivir con ese insoportable par real anoche para ahora estar lidiando con ellos a plena mañana.
Una tercera presencia se hizo campo entre los reyes para entrar a la choza.
—Buen día señora. Andamos de vivienda en vivienda a causa de...
La princesa reprimió una expresión de asco por ver esa mujer que sobrepasaba la descripción en el diccionario de fea. Sacudió su cabeza y continúo con lo dicho.
—Es un decreto real que al joven que le quede esta nada varonil bota de cristal, se convertirá en mi esposo.
La anciana se cruzo de brazos.
—¿Por que?.
Pregunto levantando una ceja en plena seriedad.
—Por que a noche baile con un idiota doncello que me enamoro en un par de horas, y como él la usaba estoy segura que lo encontrare por este medio.
—Que estupidez.
Escupió las palabras la de canas. La vena de la frente de Tak salto adornando su expresión molesta, no entendía por que sus tíos babeaban por ese horrible ser.
—¿Vive algún joven con usted, un nieto oh bisnieto?.
Dijo sonriendo en sus adentro por un gruñido ofendido escapando de la garganta de Bitters.
—Mis hijos. Esperen aquí.
Subió las escaleras como una veloz sombra. Se escucharon desde la sala los gritos de la segunda planta.
—¡Arréglense rápido par de don nadies!, ¡LES TIENE QUE QUEDAR ESA AFEMINADA BOTA A UNO DE LOS DOS!.
—¡Pero yo no me quiero casar con una extraterrestre!, ¡Ayer conocí a la chica más cálida del planeta!.
—¡Yo tampoco quiero!, ¡Ayer conocí a una chica que ama la pizza y vuele mejor que los cachorritos!, ¡YA PUBLIQUE EN EL FACEBOOK QUE TENEMOS UNA RELACIÓN!.
—¡NO ME IMPORTA!, ¡BAJEN AHORAAAAAAAA!.
Los tres Irkens hicieron como sino habían escuchado nada, por temor de una docena de golpes seguida después de los últimos gritos.
A los segundos la madrastra piel amarillenta bajo con sus dos hijos arreglados con apuro, y su par de ojos moreteados (Hasta los de Gir).
—¡Rápido pruébenles la gay bota!.
Tak giro los ojos. A simple vista la bota no les quedaba a esos dos, más que los medio vio la otra noche con su asistente y la panadera-repostera real. Pero como así estaba decretado, paso a probárselas en lo que sus tíos fallaban en su escalofriante conquista.
—Tus pies son muy pequeños.
Le dijo la Irken al Uci que lloraba como infante a causa de los golpes en sus ojos mecánicos, después de probarle el fino calzado.
—Tus pies son muy humanos.
Le dijo al chico de la enorme cabeza después de probarle en vano dicha bota.
—Ni idea de por que será.
Le respondió sarcástico, cruzado de brazos el ojos ámbar.
—No vive otro doncello en esta choza, señora.
Le pregunto a la mujer que ignoraba los halagos de sus tíos.
—No.
Respondió secamente. Entrando en ese momento el forzoso mozo a la sala, lleno de mugre de la cocina, junto a sus fieles asistentes.
—La cocina ya esta limpia mad...
No pudo terminar de hablar impactado a la vez que feliz, descubriendo con su mirada a la princesa de la que se enamoro en pocas horas en su sala con los altos reyes.
Antes que Tak dijera algo viendo fijamente al Irken, Bitters se puso frente de él intentando cubrirlo.
—¡Él no es nadie para que le prueben la afeminada bota! Si ni siquiera estuvo en el inútil baile.
Tak no le respondió teniendo claros en su mente esos bellos ojos. Se limito a jalar a el doncello donde ella, y empujarlo a sentarse en un banquito para probarle la bota de cristal. Los ojos de todos los presentes se abrieron sorprendidos ya que esa singular bota le quedo exacta a ese ojos rubís.
—Eras tu, ¿Cierto?.
Le pregunto perdiendo su altanera mirada morada en esos egocéntricos rubís. Ceniciento-Zim asistió y saco la otra cristalina bota de su viejo delantal rosa con corazoncitos, pasándose a ponérsela en su otro pie descalzo.
Se escucho la melosa risita del hado madrino Keef, mas solo se vio un polvo mágico caer sobre el doncello desapareciendo su pobre atuendo, cambiando por el exquisito traje del color de sus rubis.
Un quejido nació de los labios del pequeño Irken por un obsequiado fuerte golpe en su estomago a puño serrado, de parte de la altanera princesa.
—¡Eso fue por la forma en la que te fuiste ayer!, ¡TARADO!.
Dicho eso le arranco el denigrante delantal y cargo entre sus brazos saliendo por la puerta tipo recién casados, acariciando su rostro con el suyo, y él sonriendo a pesar del dolor del golpe.
Los medios hermanos del ex esclavo de la choza salieron a ver sonriendo como el de la voz gangosa entraba al carruaje con su futura esposa. La sonrisa no era por él sino por que ellos quedaban libre de la macabra idea de su madre en casarlos con quien no amaban y lo podrían hacer con sus amadas. Las cuales bajaron corriendo intentando no tropezarse con lo largo de sus vestidos de otro carruaje, una por que escucho que se dirigían a ese humilde hogar, y la otra por que siempre acompaña a la princesa (Se dijo ella).
La ojos soñadores de Gretchen abrazo a el de la obsesiva mirada ambarina mientras el le correspondía, en cambio Gir fue el que abrazo a la indiferente Gazlene y ella no respondió su gesto pero extrañamente no se negó al contacto.
—Ahora jamás dejaran de ser don nadies.
Dijo para si Bitters, viendo por la ventana de antiguas costinas a sus hijos felices con jóvenes que no eran las princesas con las que ella pensaba debían estar, pero si esa era su decisión y se sentían tan poca cosa para no aspirar a más, lo debía de respectar. Su seño se frunció en aumento sintiendo a sus fastidios reales acercarse condescendientes a ella.
—Pero usted puede ser una poderosa reina.
Dijo el alteza Rojo.
—Si acepta nuestra propuesta de matrimonio.
Agrego su alteza Purpura. Las sonrisas de ambos se borraron al ver bajar de las escaleras a el que era su decorador real, con bata color lila y rulos amarillos en su dorada cabeza.
—Bittersita, ¿No volverás a la cama?.
Bitters les dio la espalda a las altas majestades, dirigiéndose junto a su ahora novio (?) Elliot.
—Me atraen más jóvenes.
Les dio como simple respuesta, asiéndolos salir llorando de la choza con dirección a su carruaje. Amenos la futura llegada de su sobrino-nieto los consolaría.
Mini-Alce y Mimi entraron muy juntos al carruaje donde se encontraba su Amo, dispuestos a partir pero una voz conocida para ellos y el doncello se hizo presente.
—¡HIJO!.
El ojos rubís asomo su cabeza por la ventana, abriendo sus ojos como platos por ver a su padre vestido humildemente con una vieja bufanda blanca cubriendo sus labios, corriendo así a el vehículo que empezaba a moverse jalado por caballos blancos.
—¡Vine aclararte que no te abandone!.
—¡Pero escápate con la sucia bibliotecaria melena larga!.
Reclamo el Irken, moviéndose sus antenas por el viento.
—¡Cierto!, ¡Pero cuando volví por ti para que te fueras con nosotros, Bitters me golpeo con una roca tan fuerte la cabeza que me hizo perder la memoria años!.
Ceniciento-Zim abrió y cerro más un ojo.
—¡Eso se escucha muy rebuscado y simple!.
Le sonrió serrando sus hermosos ojos a su padre, que ya no soportaba seguirle el paso al carruaje.
—¡Pero como esto ya termino acepto la ridícula explicación!, ¡ADIOS REPULSIVO PADRE-HUMANO!.
Se despidió sacando la mano por la ventana, estando Mimi también despidiéndose con su letal manita, y Mini-Alce con chillidos de felicidad.
—¡Adiós normalmente con aires extranjeros hijo mío!, ¡Que seas muy feliz!.
Se despidió el buen profesor Membrana, disponiéndose a volver a su casa donde la joven mujer con la que escapo años atrás lo esperaba.
—Ah... Ceniciento-Zim. Tu padre no se parece en nada a ti.
Soltó con seriedad la fémina.
—¡MIENTES! Él y yo somos igualitos.
Sonrió creyéndose solo él mismo lo dicho.
—Como digas.
Tak tomo la mano de su puerco amor ganando una sonrisa arrogante de él, observándola con atención.
—Mis tíos afirman que la conquista mundial con los pies grandes, yetis, saibor, y demás creaturas místicas, se realizara el "Uno de julio" conquistando las mentes humanas.
El ojos rubís apretó su mano deleitándose en su perversa sonrisa.
—La bestia pie grande instructor del gimnasio del pueblo se lo comunico a Ceniciento-Zim hace meses, mientras usaba la banda reductiva. La Tierra es nuestra.
Ambos se echaron a reír de manera malévola terminando sus carcajadas en un beso de cómplices. Siendo desde ese día felices por siempre.
(Fin)
Aviso que vendo de ese tipo de botas marca "L.S" jajaja okno.
Y Mali ¡Te reto a que bailemos el baile del caballo con ya sabes quienes, jajaja aunque ay yo llevaria las de perder con esa pareja XD (Estate a tenta que el hado madrino Keef llegara a tu casa en media hora)
Supongo que no es necesario que aclare que pasara el "Uno de Julio" ni tampoco decir nada de esa tan famosa cancion exito mundial jajaja muy romantico y mas de alguno que este leyendo la bailo oh vio a alguien bailarla con la musica en el alma XD
Espero les haya agradado esta locura amantes del ZaTr (Resaltando que mis animos no andan para los dos generos del fic pero helo aqui)
Ahora debo concentrame en el cap de "Tu amor mi desgracia" , pero antes aprobecho para agradecer a quienes han leido otros fics mios:
Asado: obra maestra a tu coleccion? *o* me honran tus palabras y te aviso que tu fic ya esta en pronceso.
Lokaloca: Gracias por leer y comentar los otros fics lindura n.n y con lo del triangulo de Ax, Tak, Zim jajaja eso seria adelantar el fin del mundo XD y aun nos queda mucho por vivir. Y sobre "Tiempos desesperados" tu atenta lindura ~^o^~.
ValenInsaurralde: Ah asi que eso tenia tu computadora, deseo ya este bien del todo y gracias por leer el otro fic lindura.
ILoveGaMr: Gracias por leer el otro fic lindura, me agrada tu idea del Gender bender 7u7 aunque te admito que no tenia ni idea de que era XD.
Whatsername: ¡Hayyy lindura! Gracias por leer el fic de las Anti-Hadas *w* y esa otra cancion tambien esta genial *u* por cierto tengo una amiga colega llamada "Distroyer" la cual escribe fics de Gorillaz, te la recomiendo por que crea obras.
Nos vemos/leemos linduras.
