Buenas tardes gentesita!
Pues vi que no hubo mucha respuesta en este fic, así que si no veo ninguna tampoco en este primer capítulo entonces lo dejaré en el olvido .n.
Ya terminé mis examenes así que, trataré de subir cada semana si el capítulo queda bien (y si el fic tiene alguna respuesta positiva)
-¡Fue terrible! ¡Nunca me había pasado esto en mi vida! ¡¿Por qué a mí?!-el pelinegro, tras ver a su amigo peliazul al borde del llanto, y que su mejor amigo hubiera tenido que ir a objetos perdidos a pedir un suéter, supo de inmediato que no sólo a él le había comenzado mal ese día.
-¿Qué pasó?
-A Rei-chan se le olvidó el cuaderno donde teníamos la parte escrita de nuestro trabajo de química. Le dije que no importaba porque la maestra nos dio chance de entregárselo mañana pero no me escuchó
-¡Nagisa-kun no entiende que esto es una falta completa a mi historial! ¡Siempre entrego todo a tiempo, sin falta! ¡Estaba seguro de que lo había metido a mi mochila, no sé qué pasó!
-Relájate Rei, a todo el mundo le pasa alguna vez-en ese momento llegó el castaño con su chamarra verde-¿Tan friolento eres?
-Es que la calefacción de la casa no sirve porque se fue la luz y el agua con que me bañé estaba helada. No pensé que fuera a hacer frio en verano
-Ahora que lo pienso, si hace algo de frio hoy… Rei-chan, no te preocupes, el próximo trabajo yo me lo llevó y así evitamos que se te olvide
-¡Eso no me ayuda!-después de explicarle la situación al ojiverde, todos se sentaron a comer tratando de olvidar esos momentos malos pero parecía que no acabarían por ese día.
-¡Wack! ¡Está duro mi pan!-dijo Nagisa tras haberle dado un mordisco a su postre de Iwatobi favorito.
-No me sorprende. Seguro son los que sobraron ayer, o antier
-¡Te equivocas, Rei-chan! Los postres especiales de Iwatobi son muy codiciados y siempre preparan nuevos todas las mañanas, calientes y listos para vender… a es cierto
-¿Qué pasa, Nagisa?
-A decir verdad, creo que en la cafetería no había luz. Si no hay luz entonces no tienen forma de prepararlos… quizás seas cierto lo que dijo Rei-chan y es de ayer
-¿Aquí tampoco?-Makoto se sorprendió por la respuesta del rubio-entonces quizás no sea sólo algo de nuestro vecindario
-¿A Haru-chan también se le fue la luz?-el pelinegro asintió medio triste. Su pobre caballa había pagado las consecuencias de aquello y tenía que conformarse con una triste caja de arroz blanco-que extraño, pero seguro tiene solución. El tren aun funcionaba en la mañana así que debe ser algo de los edificios solamente
Continuaron comiendo en silencio, ninguno estaba de un humor muy bueno a pesar del bonito día que habían tenido ayer, pero bueno, como quien decía, hay días buenos y días malos, no se podía tener todo en la vida.
Haruka, tras acabar su simple y vacío arroz blanco, se acercó a la reja para poder mirar la alberca. En esos momentos lo único que podría animarlo sería poder ir a nadar en la práctica de esa tarde, sin embargo, cuando la piscina estaba en su campo de visión, todas sus esperanzas murieron
-¡No puede ser!- todos se alarmaron mucho y, aunque el timbre de que el segundo periodo ya estaba sonando, siguieron al chico que había salido corriendo de la azotea.
Cuando Gou llego a la piscina, tras un mensaje urgente de Nagisa para que saliera de clases, miro con asombro como la alberca estaba vacía, sólo con algunos charcos de agua. Todos se preocuparon por aquella situación tan repentina, sobretodo Haruka, quien se veía atormentado al saber que no sólo su comida favorita le iba a hacer falta hoy, sino que también su tan amado líquido necesario para sus días. El peliazul saltó dentro de la alberca para poder buscar la parte donde se podía revisar.
-Pero no lo entiendo, los filtros y las tuberías de la alberca están en perfectas condiciones y si algo hubiera estado mal, el señor Homura nos hubiera avisado con tiempo, estoy seguro que él hizo la revisión de las instalaciones como todas las noches-Rei cerro la caja de la bomba y salió de la piscina para poder tomar una decisión sobre qué hacer con esa situación-¿Creen que sea por el incidente con la luz?
-No creo, si así fuera entonces sólo no tendríamos agua caliente
-Tal vez debería llamar a mi hermano y preguntarle si podemos hacer una práctica en conjunto
-Eso estaría bien pero aun así debemos arreglar lo de la fuga-le aclaró Makoto a la pelirroja-hablaré con el señor Homura cuando llegue a la limpieza para ver que materiales…-el castaño detuvo sus palabras y comenzó a mirar a todos lados.
-¿Qué pasa Mako-chan?
-… ¿No escucharon a alguien gritar?-los demás se miraron confundidos pues nadie había escuchado nada. Cuando Nagisa estaba a punto de contestarle, todos pudieron escuchar claramente el grito de dos chicas en alguna parte de la escuela y comenzaron a hacer lo mismo que el ojiverde-lo escucharon ¿Verdad?
-Sí, pero…-Rei se vio interrumpido otra vez al escuchar esta vez no dos chicas, sino varios gritos de chicos provenientes del campo de béisbol-¿Cómo?
-¿Qué pasa?-los gritos se hicieron cada vez más fuertes y múltiples, como si a cada momento fueran más los que gritaran. Todos se miraron entre si asustados temiendo que algo horrible estuviera ocurriendo en su escuela; su pánico aumento al ver a unos cuantos alumnos corriendo a lo lejos, como si huyeran de algo-¿Creen que deberíamos ir también?
-No, espera-le respondió Haruka a la chica señalando la salida por donde habían salido aquellos estudiantes. Había alguien más, pero este no corría, es más, caminaba lentamente, casi cojeando. El sujeto en cuestión no se podía ver bien de lejos pero se notaba que la ropa no era de un estudiante, sería más bien de un profesor pero no uno que ubicaran-algo está mal-si la preocupación ya no era mucha, pronto esta comenzó a evolucionar en terror. Los gritos eran cada vez más y más fuertes, sonidos como cosas callándose y rompiéndose empezaron a mezclarse también, pero ninguno tenía el valor de poder salir de su alberca vacía e ir a averiguar que estaba pasando. Afortunadamente, o quizás desgraciadamente, no iban a estar mucho tiempo en la ignorancia.
-Chicos…-en su campo de visión, apareció su tutora encargada caminando con dificultad hacia ellos, sosteniéndose un brazo-chicos…
-¡Amachan-sensei!-eso fue lo que necesitaron para poder correr e ir a ayudar a la mujer. Una vez que la alcanzaron la ayudaron a caminar y todos se encerraron en los vestidores para atenderla. Tenía una gran abertura en su brazo que no dejaba de sangrar-¡¿Qué le paso?!
-Que bueno… que están ustedes bien-la mujer respiraba con dificultad y su piel se estaba poniendo de un tono pálido muy peculiar-esos monstruos están por todos lados
-¿Monstruos?-preguntaron todos al mismo tiempo. Gou tomó una de las toallas del equipo y le aplicó un torniquete improvisado.
-¿Qué es lo que está ocurriendo? ¿Cómo se hizo esto?
-Estábamos en clase cuando alguien comenzó a rasgar la puerta… me molesté y la abrí para pedirle que… entonces aquel ser-tomó un gran respiro-se abalanzó a mí y caí detrás del escritorio… me mordió…-señaló con la mirada su herida-entraron más, todos grises, ojos blancos, rugiendo… cojeando
-¿Cojeando?-preguntó Haruka suponiendo que el tipo que habían visto antes podía ser uno de "esos".
-No eran veloces, pero si muchos… unos parecían estudiantes, otros se parecían a compañeros de trabajo-hizo una pausa por el dolor-comenzaron a morder a los estudiantes, les arrancaban la piel… literalmente se estaban comiendo a todos-la mujer volvió a pausarse pero esta vez como si quisiera aguantar las ganas de vomitar-logré salir, hay mucho pánico en todos los pasillos y muchos de esos monstruos… fue cuando los visualice en la alberca vacía…-en ese momento escucharon aún más cerca gritos de muchos estudiantes-parecen humanos pero… no lo son
-Descuide Amachan-sensei, la llevaremos rápido a un hospital, sólo…-todos estaban entrando también en pánico, aun después de la explicación de su maestra, no lograban entender del todo lo que estaba ocurriendo, lo único que sabían era que si no salían de ahí rápido su maestra podría ponerse peor, pero si salían ¿A que rayos iban a enfrentarse?
-Oigan todos ¿Qué deberíamos hacer?-al fin se animó a preguntar Nagisa-¿Si salimos habrá… esos seres?
-No creo que podamos poner en duda lo que nos dijo Amakata-sensei-le contestó Gou quien le secaba el sudo a la pobre mujer con otra toalla-además de alguna manera lo vimos, están allá afuera
-Si Haruka-sempai no hubiera visto la fuga seguro estaríamos en la misma situación… por el momento deberíamos esperar a que las cosas se calmen, no sabemos realmente a que nos enfrentamos-el peliazul tenía razón en esa parte-cuando eso pase entonces podremos salir, ir rápido al auto de la maestras e ir a un hospital-la mayoría asintió viendo que ese era un buen plan, excepto el castaño que parecía dudoso-¿Makoto-sempai?
-Koujiro-san…-nadie entendió a qué se refería-Yoshi-san, Chigusa-san, Maiko-sensei… todos en la escuela…-todos comprendieron al fin para que citaba todos esos nombres, y nuevamente la preocupación reinó el lugar-Amachan-sensei dijo que esos seres entraron y comenzaron a… comérselos vivos-se tapó la boca- esos gritos que escuchamos seguro no son sólo de sustos, también deben ser por dolor, por desesperación… nuestros compañeros están…-el silencio se hizo presente puesto a que nadie podía decir nada.
Hace un momento todos estaban muy asustados, principalmente por haber visto a su maestra herida y escuchar a la gente gritando, pero ahora sólo podían pensar en que lo que decía el castaño era cierto. Sera-sempai, Hana Chigusa, todos sus compañeros de clases seguro estaban sufriendo una tortura que seguro que ellos estarían sufriendo si no estuvieran ahí, y desearían que alguien los salvara pero ¿Qué podían hacer ellos? ¿Salir y enfrentar a esas cosas de las que no sabían nada; estaban aterrorizados y ni siquiera los habían visto realmente, sólo de lejos.
-¿Amakata-sensei?-el silencio se rompió cuando la pelirroja se dio cuenta de que su maestra se había quedado dormida, o eso quería creer-¡¿Amakata-sensei?!-la comenzó a mover pero no despertaba. El peliazul se acercó rápido a tomarle el pulso-¿Rei-kun?
-… no late-se acercó a su cara-¡No respira!-el pánico volvió a ser el punto central de sus emociones. El chico la colocó acostada el en piso y comenzó a golpear su pecho tal y como le enseñaron en las clases extras de primeros auxilios pero no parecía hacer efecto. La chica le ayudó dándole respiración artificial pero no parecía reaccionar. Nagisa comenzó a llorar, Makoto se tomó del cabello desesperado, Haruka estaba tieso como una roca y los otros dos seguían tratando de revivir a la mujer, pero después de unos minutos y viendo que su piel se había puesto fría y gris se apartaron frustrados y llorando.
-… debimos habernos ido cuando pudimos-fue lo único que dijo el ojipurpura.
Pasó alrededor una hora donde todos estaban sentados por su lado en el vestidor, llorando por la muerte de su tutora y torturándose con los gritos de afuera imaginado el peor escenario, pero sin poder decidirse por hacer algo por el miedo de salir perjudicados como ocurrió con la mujer que había ido hasta ellos para advertirles.
Un ruido, como el de un gruñido, fue lo que los sacó de sus pensamientos.
-¡¿Qué?!-miraron por todos lados alterados.
-Lo siento-dijo Nagisa avergonzado-no pude siquiera comer mi pan duro-el pelinegro se levantó bajo la mirada de todos. De su bolsillo sacó una barra de granola y se la extendió al rubio.
-Sé que no te gusta lo integral, pero es lo único que tengo-el chico la tomó y le sonrió.
-Gracias, Haru-chan-sin embargo aquello les había presentado un problema que se iba a desarrollar a la larga. Pronto los demás tendrían hambre, no tenían comida ahí, ni agua, ni siquiera un baño, sólo unas toallas que no les servía para nada y una pequeña caja donde guardaban shampoo y jabón por si alguien necesitaba; eso los dejaba con una simple conclusión: no podían quedarse ahí.
Gou los miró a todos pensando en si debía decir algo o no y entonces notó que el cuerpo gris de su tutora de movía.
-No puede ser… -se acercó rápido llamando la atención de todos. La chica miró fijamente a la mujer buscando señales de vida. Su piel seguía fría, pálida, sin pulso y sin respiración pero podía jurar que la vio mover el brazo. Y entonces la mujer abrió los ojos de repente pero estos ya no eran cafés, eran blancos y sin vida.
-¡GRAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!-Amakata dio un rugido que los aturdió a todos y se abalanzó a la pelirroja tomándola del cuello.
-¡Gou-san!-la nombrada, por reflejo, trató de apartar a la mujer desde los hombro, impidiendo así que esta acercará su cara, que era lo que parecía querer hacer la castaña. Makoto, sin pensarlo dos veces, la jaló y la tiró hacia una pared-¿Estás bien?
-…Si-sin embargo su maestra no parecía querer rendirse. Está se levantó lentamente sin dejar de mirar hacia la dirección de la chica y comenzó a caminar lentamente hacia ellos, como si estuviera cojeando.
-No es posible-todos comprendieron con esa forma de actuar, que su querida tutora ya no era más esa mujer bondadosa que les había ayudado a formar el club, sino que se había vuelto como uno de esos seres que había descrito antes-¡Tenemos que salir ahora!-ni torpes ni perezosos, siguieron la orden del pelinegro y salieron por la puerta pero se detuvieron al ver el patio de su escuela plagado de esos mismos seres.
-Chicos… sé que sonará estúpido pero… creo que son zombis-y por más estúpido y descabellado que parecía sonar la idea del rubio, no podían pensar en algo más lógico ahora.
Continuará…
Y listo, el primer capítulo. La verdad no sabía bien como comenzar la invación pero en casí todo este género comienza de la nada, sin decir agua va ni nada, así que lo hice como tal, repentino.
Espero que si haya respuesta por este fic porque tengo muchas ideas por meter y mucha gente que hacer sufrir... ok, eso último no.
¡See you in the next water time!
P.D: Los zombies, al morder a una persona, esa tarda por lo menos una hora en convertirse. No tan tardado como en the walking death pero tampoco tan rápido como en WWZ.
