CAPÍTULO VIII: SORPRESAS

- ¡¿Y cómo se te ocurre dormirte en la cama de Akainu?! - exclamó Sengoku.

- ¡No sé! Me desperté y estaba ahí – se defendió Brook.

- ¿Y pretendes que te crea?

- ¡Es la verdad, Director Sengoku! ¡Que me muera ahora mismo si miento!

Lo que no sabía el hombre es que el esqueleto en verdad estaba muerto.

- ¿No tienes idea de alguien que te pueda haber dejado ahí...? - suspiró.

- No, se lo juro.

- ...Está bien. Te creo, Brook... Pero, como vea que tú y tus amigos volvéis a gastar una broma... Además, deberás disculparte con Akainu, al hombre casi le da un infarto...

El esqueleto asintió y se levantó. Salió del despacho y se encontró a su tutor, que le pegó un puñetazo. Bueno, casi le pega un puñetazo; se detuvo a pocos centímetros de su cara.

- ¿Qué te ha dicho ese idiota de Sengoku?

- Que me cree.

Se marchó con paso rápido, dejando a Sakazuki con una expresión estupefacta.

.

- ¡Sí, hombre! ¡SÚUPER!

- ¡Yohohohoho!

- Brook, eres mi nuevo héroe – bromeó Zoro.

- Te debemos una, Brook – sonrió Sanji.

- ¿Por qué me vais a deber algo? Somos amigos, ¿no? Además, la idea fue mía. Franky pensaba ponerle un esqueleto de mentira... Aunque, si me vais a deber algo... Robin-san, Nami-san, ¿serían tan amables de enseñarme las panties?

Risa por parte de Robin y patada por parte de Nami.

- Alumnos del Reformatorio Shinsekai, prepárense para acudir a clases en diez minutos

Suspiraron. Estaban comenzando a aborrecer a esa maldita voz.

- ¿Ahora qué clase hay? - preguntó Usopp.

- Fujitora – dijo solamente Robin.

Al narigudo le dio un escalofrío con sólo pensar en el ciego. Zoro se levantó de la mesa.

- Decidle a ése que llegaré más tarde. Tengo que ir a por mis katanas, Akainu me las quitó antes del castigo y aún no me las ha devuelto.

Le miraron extrañados mientras se iba. Luffy terminó de comer.

- ¡Yosh! ¡Vamos allí, Fujitora dijo que tenía que hacer un anuncio importante!

Siguiendo las órdenes de su capitán, salieron de allí y fueron dirección al gimnasio. El hombre, intimidando como siempre, estaba ahí esperando.

- ¿Le decimos lo de Zoro? - le susurró Nami al del sombrero de paja.

- Da igual, no creo que se de cuenta, es ciego.

- ¡Me falta un alumno por aquí! - gritó el profesor, haciendo sobresaltarse a los demás.

- Sí, es Roronoa Zoro – comentó Robin con tranquilidad -. Tuvo un problema y llegará más tarde – mintió.

- Ah, está bien, luego le pediré explicaciones – dijo -. En fin, tengo algo importante que decir. ¡El gobierno quiere saber cuál de los reformatorios controla mejor a sus alumnos, así que va a organizar unas competiciones! Ya sabéis: esgrima, matemáticas, fútbol... ¡Si lo hacéis bien, me aumentan el sueldo, así que tenéis que entrenar duro! ¡Habrán recompensas!

.

Mientras, Zoro iba buscando la sala de profesores. Seguía sin recordar que su sentido de la orientación era el mismo que el de una patata hervida.

Sin saber cómo, se encontraba de nuevo en su habitación. Suspiró. Debo encontrar a alguien que me ayude, se dijo. ¿Pero quién iba a andar por allí en horario de clases?

Se sintió observado y se dio la vuelta con un movimiento rápido, alcanzando a ver a un chico no mucho más joven que él, con una cresta de pelo verde, que le observaba con ojos llorosos.

- ¡Eh, tú!

¿Le estaba llamando a él...?

- ¿Me llevas a la sala de profesores? Creo que me he perdido un poco...

No, imposible. ¿Roronoa Zoro? ¿El mismo Roronoa Zoro que había ocasionado tal revuelta en el Reformatorio? No, no, no era verdad.

- ¡Eh! ¿Te pasa algo? ¡Intento hablar contigo!

Sí, estaba hablando con él.

- ¿S-sí, Roronoa Zoro-sama?

- ¿Uh? ¿Cómo sabes...? Bueno, es igual. ¿Me llevas o no?

- ¡SÍIIIIIII!

- Eh, eh, pero no grites tanto...

- ¡Está por allí! ¡Sígame, Roronoa Zoro-sama!

Corrió, con lágrimas en los ojos. El espadachín simplemente fue detrás de él, con cara extrañada.

Llegaron. El tipo de la cresta se fue por donde había venido. Zoro frunció el ceño y entró.

- ¡Akainu, dame mis espadas!

Jinbei le observó. Él y Mihawk eran los únicos presentes en el salón, pero éste último no apartó la mirada de los exámenes que estaba corrigiendo.

- ¿Qué te pasa, Zoro? - dijo el primero.

- Ah, es que... - se rascó la nuca – Sakazuki me quitó las katanas como castigo, y me dijo que me pasara hoy a recogerlas, pero tenía hambre y hasta ahora no he podido venir - sí, Luffy estaba influyendo negativamente sobre él.

Ojos de Halcón levantó la mano. En ella, había tres katanas. El de pelo verde corrió hacia ellas.

- ¡Muchas gracias! - se inclinó - ¡En serio, las necesitaba! ¡Muchas, muchísimas gracias!

Salió del lugar por patas. Fujitora iba a regañarle, seguro.

- Qué chico... - sonrió Mihawk – Me recuerda a mí a su edad.

Zoro siguió corriendo. Pero, de nuevo, no recordó que tenía el mismo sentido de la orientación que una patata hervida.

- S-se ha perdido otra vez, ¿verdad, Roronoa Zoro-sama? - titubeó el chico de la cresta, que estaba a punto de entrar en clase.

- Llévame al gimnasio.

El joven comenzó a sangrar por la nariz. ¡Le había hablado directamente! ¡Había tenido la dignidad de contestarle!

- ¡Por supuesto, Roronoa Zoro-sama!

Fueron corriendo hasta quedarse a unos metros de la puerta del gimnasio. No estaba lejos, y los dos estaban en forma.

- Por cierto, ¿cómo te llamas? - preguntó el espadachín tras agradecerle.

- Mi no-nombre es Bartolomeo. ¡Si quiere algo más, no dude en llamarme!

El chaval se fue, dejando a Zoro de nuevo con una cara de estupefacción.

Se dispuso a entrar, pero se dio cuenta de que necesitaba ir al baño, así que se dio la vuelta. Por suerte, los baños estaban inmediatamente al lado del gimnasio, así que no había problema.

Entró, dobló el pasillo de las duchas y... Un momento.

¿Qué era eso?

No, mejor dicho. ¿Quiénes?

¿No eran...?

No, imposible, no podían ser ellos.

Pero, al parecer, sí que lo eran.

Eran Trafalgar Law y Nico Robin comiéndose la boca en medio del pasillo del baño de hombres.


¡Muahahahaha! ¡Lo corto en la parte más interesante porque soy bien COOL!

Por cierto, debo informaros de que actualizaré este fic todos los domingos (en España xD lo mismo en Latinoamérica es sábado, no sé :3)

Para los que lean After this, actualizaré todos los sábados (aunque ya quedan pocos capis :c), pero como este último capítulo es más largo (por el flashback y la explicación de todo) lo intentaré actualizar la semana que viene.


Zorro Junior: xD sí, maldito Akainu, es que no trata con respeto a nuestra preciosa Robin (? Espero que te guste este capi, me alegro de que esperéis que suba capis a mi fic! :D

Nochetoshiro: felicidades! (atrasadas xD) Te dedico el capi (? Bueno, mejor te dedico el de cuando Luffy le vomita a Hancock, ese te gusta 7u7 xD ¿Te salió bien el examen? ¡Espero que te vaya bien!

AquaTenea: ¡Muchas gracias! Espero también otras historias tuyas :3 ¿Subirás el epílogo de Pedazos de ti? ¡Gracias de nuevo, y estos mugis son unos loquillos!

KirmiaPL: haha sí, disfruté mucho escribiendo esas partes :D Gracias!

hanasho: los malos deben morir a manos de la fruta de Law! (? okno xD Me has dado ideas con lo de la fiesta a escondidas. ¡Quizá lo ponga en algún capi! ¡Bye!

Posho Puto Dios: ya se viene LuNa xD ¡Gracias!

Luffy OP: espero que dure mucho, al menos hasta que termine el curso aquí en España :D espero que no os hartéis xD Gracias, bye!


Fdo: otakufrikygirl/inu-chan