Disclaimer: Los personajes de Demashita! Powerpuff Girls Z no me pertenecen.

Esta historia salió de mi cabecita ayer...

No podía creerlo. Justo a ella tenía que pasarle. ¡A ella! ¡Miko Shirogane! ¡En su primer día de clases, aquí en Nueva Saltadilla!

Había regresado a su dulce hogar a eso de las 6:00 pm, recibiendo una gran bienvenida de parte de todos en la casa. Había tenido una pequeña charla con sus padres sobre los supuestos motivos de su regreso permanente. Los verdaderos solo los conocía su pequeña hermana Himeko: Avergonzar a las tontas Powerpuff Girls Z. Y como ella y Himeko hablaron hasta altas horas de la noche, se había despertado media hora tarde.

No tardo en tener a su disposición a varias sirvientas de la casa, quienes le prepararon su baño con burbujas, su ropa, el desayuno y arreglaron su peinado. Sus padres le habían preparado el automóvil para que lo ocupará. No tardo más de 15 minutos en llegar a la escuela. Buscó algo desesperada el salón donde serían sus clases. Al ubicar donde quedaba salió corriendo en esa dirección. Pensaba furiosa ¡Todo es culpa de esas presumidas Powerpuff Girls! ¡Si no quisieran robarnos la atención a Himeko y a mi, no estaría haciendo planes para avergonzarlas frente a todos! ¡Tontas! ¿Porque hoy tenía que ser un día tan malo? Tan metida iba en sus pensamientos que no se dio cuenta de lo que había en su camino hasta que sintió el impacto. Sus cosas estaban regadas, se apresuró a recogerlas.

Estúpida persona pensó Que no se da cuenta de que llevo pri...

-Lo siento, no me fije que venías corriendo- interrumpió una voz varonil sus pensamientos. Miko levantó su cara para encontrarse con unos hermosos ojos verde oscuro.

-Ammm... No- empezó a decir ella -Yo venía corriendo, no me percaté de que estabas aquí. Lo siento-

-Y... ¿En que salón vas?- preguntó el mientras la ayudaba a levantarse y levantaba sus cosas.

-Oh, en el 206-B, es mi primer día- dijo tímida

-Pues estás de suerte es aquí- dijo el chico señalando el salón que estaba a lado de ellos- Yo también voy ahí, por cierto... Soy Dai Matsubara- dijo ofreciéndole su mano

-Miko Shirogane. Encantada de conocerte- dijo ella estrechando su mano mientras un ligero rubor se apoderaba de sus mejillas

-Pues es un honor tenerte en esta clase. También estoy encantado de conocerte- dijo Dai sonriéndole a Miko mientras le permitía pasar al salón.

Que chico tan lindo. Después de todo no parece un día tan malo pensó Miko aun con el rubor en sus mejillas.