Perdón! aunque se que no lo merezco, es solo que me distraje con tantos fandom que deje esta historia inconclusa, y se que el capítulo es patéticamente corto, pero lo siento!
Muy bien ahora
Los personajes de Inuyasha no me pertenecen, lo cual me es una lastima, la historia y unos cuantos que aparecen por ahí si son de mi autoría.
Capitulo 14:
Hacia Naraku
La luz de la luna iluminaba débilmente la silueta de su señora cuando Kazumi despertó, aun sentía ese sabor a soledad y tristeza que había tenido ese sueño. Reprimió los sollozos y se levantó para caminar hacia Kagome, la cual se encontraba callada y sumergida en sus pensamientos, sin embargo, cuando Kazumi llegó a su lado comenzó a caminar a paso tranquilo. Y Kazumi la siguió, perdiéndose en el bosque nuevamente.
Sango llevaba observando a la mujer de barro desde que había regresado del rio, después de descubrir a Kikyo y Naraku había vuelto a toda velocidad pensando si debía contárselo a alguien, lo que más le provocaba era la posible reacción de Inuyasha, sabía que con su excelencia no tendría problemas, le creería. Pero Inuyasha quería a Kikyo, y era capaz de negar lo evidente solo para defenderla.
–Pasa algo Sango, has estado muy callada— pregunto Miroku un tanto preocupado.
—No es nada Excelencia— dijo pensativa antes de soltarle un golpe al monje que por muy preocupado que estuviese seguía siendo un pervertido— ¡y deje de hacer esas cosas!
A pesar del bullicio que había empezado en un lado del campamento, del otro se encontraba un hanyou abrazando a la miko no muerta mientras se hallaba perdido en sus pensamientos. En ese momento comenzaba a sentir arrepentimiento, arrepentimiento de haber atacado a Kagome, de haberla herido y de no escucharla.
Soltó un suspiro mientras abrazaba con más fuerza a la miko. Culpabilidad, arrepentimiento, remordimiento. Todas esas sensaciones se mezclaron en su cuerpo y lo atormentaron hasta quedarse dormido.
Jaken podía asegurar que su amito bonito nunca había volado con tanta rapidez como en ese momento, el viento le silbaba en las orejas a pesar de que intentaba cubrirse con la enorme estola que portaba su amo y que ondeaba gracias a las ráfagas de aire.
En ese momento Jaken se lamentó de no llevar con ellos a Ah Un, volar con Sesshomaru nunca le había parecido tan doloroso. Se aferró con fuerza, desando de todo corazón que la pequeña y molesta humana estuviese bien. No recordaba haber visto a su amo preocupado por nadie, y ahí lo tenía en ese momento, yendo a toda velocidad a lo que seguramente era una trampa, solo para rescatar a una humana.
Un olor nauseabundo llego hasta su nariz, ambos descendieron en una llanura en la que no se veía nada, pero Jaken tenía confianza de la nariz de su amo, si él decía que el olor de ese miserable hanyou se encontraba ahí, es que así era, además, la nube de veneno y energía maligna que desprendía era un indicio más que claro, era tan intenso que ni siquiera una barrera podría disimularla.
Y hablando de barreras, su amito había comenzado a avanzar con paso tranquilo antes de toparse con una muralla invisible. Con el ceño fruncido el Daiyoukai tomo a Bakusaiga y dio un corte, haciendo temblar durante un momento la barrera que ahí había pero sin llegar a formar ni siquiera un paso.
Kameko fijo su mirada seria en el horizonte, un mal presentimiento se adueñó de su corazón, su señora estaría en peligro pronto. Dio media vuelto y recorrió los pasillos antes de llegar a la biblioteca en la que se encontraba Deika leyendo con atención uno de los muchos pergaminos que ahí se encontraban.
—Deika—llamó con voz tensa mostrado un ligero matiz de preocupación. El muchacho levantó la vista un tanto sorprendido y alarmado.
— ¿Qué sucede?—preguntó
—Busca a la princesa y a Kazumi, van hacia un grave peligro, lo presiento
Deika hizo una mueca de sorpresa y luego el miedo se reflejó en sus facciones, las cosas que decía Kameko siempre eran ciertas, todos y cada uno de sus presentimientos o predicciones se cumplían, y siempre tenía esa especie de sentido híper desarrollado, aun entre los youkais, de saber dónde estaban las personas.
— ¿Hacia dónde debo ir?
Kameko señaló la dirección aproximada en la que sentía débilmente la presencia de su señora. Deika ni siquiera se molestó en usar la puerta, corrió hacia el ventanal e la biblioteca y saltó, antes de echar a correr fuera de los terrenos del palacio.
El lazo que forma una pareja de youkais cuando se unen les permite sentir hasta cierto punto, las emociones del otro, y eso era lo que había sentido Kagome hacia un momento, miro a su alrededor orientándose antes de volverse una esfera de luz a la que Kazumi apenas y se alcanzó a sujetar. La esfera se elevó en el cielo y tomo rumbo hacia el castillo donde se encontraba su pareja, pues por muy obligada que fuese esa unión, seguía compartiendo responsabilidades, además lo más seguro es que ahí se encontrase un enemigo al que se debiese derrotar.
Inuyasha y su grupo se habían detenido un momento en cuanto el hanyou había sentido la presencia maligna tan característica de Naraku, con el ceño fruncido se lo informo a sus compañeros antes de que todos reanudaran la marcha a mayor velocidad hacia el castillo. O eso intentaron.
Kikyo se interpuso con rapidez entre Inuyasha y el camino, tomo su arco y lo apuntó, Inuyasha se detuvo entre sorprendido, confundido y herido. Sango se adelantó, sintiéndose responsable por no haber avisado cuando tuvo la oportunidad.
—Vallan, yo me quedare aquí— pronunció para tranquilizarlos. Miroku asintió y se montó en Kirara Inuyasha intentó seguirlos pero una flecha lo hizo retroceder.
—Kikyo— llamó con los ojos abiertos por la sorpresa— ¿Por qué?
—Tú me mataste hace cincuenta años, y ahora es mi turno— dijo la miko sin un rastro de sentimiento en la voz.
Sango intento interponerse pero las serpientes la rodearon, comenzó a repartir golpes intentando deshacerse de todas. Inuyasha solo miro a su amada mientras está se preparaba para dispararle nuevamente.
Kagome y Kazumi aterrizaron de manera grácil cerca de donde se encontraba Sesshomaru intentando entrar a la barrera. Kagome avanzó con lentitud hasta quedar justo al lado de su pareja, la cual no dio señal de querer voltearse, observaba a la barrera con el ceño fruncido.
Kagome no pudo evitar soltar una risita, a pesar de la seriedad del momento nunca había visto esa expresión de frustración en algún youkai, bueno, tal vez solo en Deika pero él era como un niño crecido.
Sesshomaru fulminó con la mirada a la Señora del Este antes de que ella sacase su espada. Y Sesshomaru se sorprendió.
— ¿Shinku Sakura?*
Kagome lo miro con una sonrisa amable
— ¿La habías visto antes?— preguntó entre curiosa y divertida
—Solo había escuchado sobre ella.
—Ya veo
—Es la única espada demoníaca que puede mezclar la energía espiritual con su propia energía oscura.
—Y eso es lo que ayudara a romper esta barrera
—Pero para eso se necesitaría alguien con energía espiritual, como una sacerdotisa.
—No subestime a hime-sama—intervino Kazumi haciendo una mueca.
Sesshomaru le dirigió una mirada asesina ante de voltear y observar como la energía espiritual se acumulaba alrededor de la hoja. Kagome se concentró, mezclando ambas energías antes de soltar un tajo que diluyó la barrera.
— ¿Nos vamos?— preguntó con una sonrisita burlona sintiendo la sorpresa de su pareja— cariño, no te sientas mal porque soy más poderosa que tú, son cosas que a veces pasan— dijo ocultando la sonrisa con la manga del kimono. Kazumi solo soltó una risita Sesshomaru solo soltó un bufido antes de adelantarse hacia el castillo que había aparecido. Mientras ellos entraban la barrera volvió a formarse hasta volver a su forma original.
* Shinku Sakura: Cerezo carmesí (ya saben, meter nombres en el traductor al japones)
Y eso fue todo por el capitulo, espero poder subir otro pronto. Bueno criticas y reviews ya saben aceptados, siempre y cuando sean criticas constructivas todo esta bien
Y se que esto es inesperado pero va un saludo muy grande a todas las personas que dejan reviews, que se que no contesto, pero les puedo asegurar que leo todos con mucho cariño y emoción, mil gracias. Muy atrasadas para muchas personas.
Nos vemos en el siguiente capitulo.
