Un complicado empezar.

Primer capítulo de este nuevo proyecto, el cual espero y sea nuevamente de su agrado. No tengo ninguna cosa que aclarar, pero si para ustedes hay alguna duda o pregunta pueden dejarla en los reviews y será contestada.


La clase parecía eterna cuando las ganas de establecer conversación con cada uno de sus amigos le carcomían por dentro, tanto tiempo sin verse, demasiado era mejor decir que tanto porque eso se quedaba corto… Pero, fue paciente. Todos fueron pacientes, unos más que otros.

Fue apenas cuando el final de la clase llego, y en seguida todos los alumnos salieron estableciendo conversaciones que poco le importaban a quienes se quedaron en el lugar lleno de pupitres ahora vacíos.

-¡Primo Joshua, te extrañe tanto!- la llorosa voz de Aimi se escucho en medio del ahora silencio, enseguida lanzándose abrazar al ahora más alto que ella, aunque solo por unos cuantos centímetros unos… 10 o 8 para ser sinceros.

Joshua no pudo rechazar al abrazo que su prima le brindo, correspondiéndolo y ahora sintiendo aparte de nostalgia deje de tristeza cuando la escucho sollozar contra su pecho. Era cierto, había pasado mucho tiempo desde que se habían vuelto a ver, por lo que no criticaba, porque de igual manera… el sentía que algunas lagrimas se le escaparían en cualquier momento.

-H-Ha pasado mucho tiempo… J-Jo-kun- Nozomi dijo en tono bajo, mostrando una sonrisa tímida al moreno. Que si no fuera porque ahora su prima sollozaba de forma baja, ni escucharlo había podido.

-Lo mismo digo, Nozomi- contesto, pasando su diestra por la cabecita de Aimi que aun seguía aferrada a él como un koala a su madre, que tierna imagen le llego a la cabeza cuando se imagino eso.

-¿Y nosotras estamos pintadas?- hablaron al unisonó las gemelas, cuando se sintieron un poco ignoradas no solo por el moreno, si no por los demás.

Joshua soltó una leve risa, ahora concentrando su atención en ambas rubias, la de anteojos simplemente tenía una leve sonrisa en sus labios mientras que la un poco más salta por solo unos centímetros estaba cruzada de brazos y haciendo un mohín infantil. No le quedo de otra más que regalarles una sonrisa a ambas chicas, y dar unos cuantos pasos hacia ellas lo cual fue un poco difícil con la azabache aun agarrada de él.

-Lo siento, ha pasado mucho tiempo: Hana, Naomi; es bueno verlas de nuevo- inclino su cabeza de manera educada, dándose cuenta de la sonrisa más contenta de ambas chicas, que agradable era volver a encontrarse con personas tan especiales para él pero aun faltaba alguien… que de alguna manera, era un poco más especial, para él.

Dirigió su cabeza a ambos lados, pero de Romy ni sus luces, y eso que hace unos minutos estaba ahí.

-¡Vamos con los demás!- exclamo Aimi, sorprendiendo a todos, más sorprendente fue cuando tomo al más alto y lo arrastro fuera del lugar.

-¡A-Aimi, espera!- el castaño no pudo evitar sorprender cuando la más baja comenzó a jalarle del brazo sacándolo en segundos del salón estudiantil, los demás no se quedaron atrás y les acompañaron corriendo con ellos a la dirección donde se dirigían ambos.

En segundos llegaron al aula 1-B, afuera de ella estaban reunidos un grupo de chicos, que llamaron de verdad la atención de los demás cuando lograron identificar quienes eran.

-¡Hermano, Joshua regreso!- Aimi grito desde una corta distancia, haciendo voltear a un chico alto de cabello corto, del mismo color que el de la Seragaki, cuerpo delgado pero no tanto, se notaban músculo en cada brazo, pero no solo eso si no lo que más llamo la atención fueron los ojos ámbar que era lo que más resaltaba de aquel muchacho que en los pensamientos de ambas gemelas resulto: Bien parecido.

-¿Aimi? ¿Por qué gritas? ¿Te lastimaste? ¿Alguien te hizo algo?- pregunto frenéticamente el muchacho mientras pasaba sus manos por el cabello y rostro de la más baja, ignorando por completo a los demás presentes que venían con su hermana, incluso con los que estaba ablando hace un momento.

-Estoy bien hermano, ¡mira, mira!- la azabache hizo que su hermano le soltará, ahora haciéndose a un lado y dejando ver al moreno.

-¿Joshua?- emitió el de ojos ámbar, porque estaba que no se creía que ese era su primo, el mismo niño de hace años que de un momento a otro se había ido a vivir a las afueras de la isla; la inmensa alegría que sintió en ese momento no la pudo ocultar.

-¡Ha pasado tiempo primo!- agrego, chocando el puño con él moreno en forma de saludo.

-Lo mismo digo, Yu- devolvió Joshua sonriendo ampliamente a su primo, aunque solo le dio poca atención a este cuando su mirada se fue deslizando lentamente hacía un lado del azabache encontrándose con unos ojos verdes que veían a otra dirección, a la dirección de unos orbes que él conocía desde siempre.

-¡También, Heiki!- Aimi salto de forma energética yendo directamente a los brazos del muchacho de piel más clara, su primo Heiki el hermano menor de Joshua, que estaba estableciendo conversación con Romy, pero cuando la Seragaki fue abrazarlo esta se acabo por completo.

-¡Aimi!- devolvió Heiki, abriendo los brazos para recibir el cariñoso abrazo de su prima, pero todo fue impedido por el hermano mayor de la más baja, que se interpuso.

Le dio una mirada afilada a su familiar, el titulo de: Hermano sobreprotector, se lo había ganado desde siempre. Los demás nunca dudaron de eso.

-Que cruel, Yu…- soltó con desilusión Heiki, notando las miradas fijas de las gemelas Hana y Naomi, analizando al hermano menor de Joshua, no eran muy diferente, salvo que Heiki tenía un corte de cabello más a la moda, le daba un parentesco al de su progenitor: Aoba. Solo que con la diferencia de que el color era muy distinto, era el mismo castaño que el de Joshua, ambos tenían ese color por herencia de Mink, su padre.

Joshua sintió la necesidad de hablar con Romy pero una mano en su hombro lo detuvo, se dio la vuelta para encarar a la persona que ahora le impedía poder establecer una conversación con la mitad japonés y alemán, solo para encontrarse con… ¿una máscara? Sí, eso era… la máscara de una mujer japonesa, con el rostro totalmente blanco, un lunar y unas mejillas rojas, bastante extraña pero… graciosa, aunque en ese momento no.

-Buh~- emitió la persona detrás de la máscara, era una chica.

-¡AHHH!- grito de verdad asustado, ese grito se escucho de verdad tan…

-Afeminado- escupió Romy sonriendo de forma burlona, desde la base de la ventana donde estaba recargada en ese momento.

-Hikari, déjalo en paz- detrás de la chica que llevaba la mascara, otra voz se hizo presente, de igual manera era una chica, Romy alzo la vista encontrándose con un par de ojos bastante extraños, uno era verde y otro rosa. Era heterocromia no había duda de eso. Y todos sabían muy bien que personas tenían dicha cualidad tan especial.

-Así que también están ustedes, Mitzuki y Hikari- agrego la azabache, todos de inmediato reconocieron a las dos chicas, ambas con el mismo color de cabello: Rojizo castaño. En sí eran idénticas, sin embargo Hikari tiene el cabello mucho más largo que su hermana le llega hasta por encima de los glúteos, además de sus ojos lo que también resalta de ellas son sus pechos bastante grandes para una chica de su edad; Mitzuki es quien tiene el cabello corto, aunque con un mechón largo del lado izquierdo, sus senos son pequeños si los comparamos con los de su hermana; y luego esta Nozomi, el peli blanco de piel semi morena, y orbes rosados, ellos son los trillizos.

-No olvides a nuestro hermanito- Hikari terminando de decir esto, coloco su brazo alrededor de su hermano y le atrajo contra sí, el de inmediato sintió sus mejillas tornarse, su hermana era bastante cariñosa y no porque él era el hermanito menor, siempre era así.

-Estamos en el mismo grupo que Heiki y Yu- la fémina de cabello rojizo castaño informo, mientras se limitaba a ver como su hermana molestaba a su hermano menor, estirando sus mejillas y haciéndolo sonrojar por diferentes comentarios, Hikari adoraba ver a su hermanito avergonzado no le quedo duda alguna a ninguno de los presentes.

Por segundos Joshua perdió toda masculinidad que la mayoría pensaron que tenía a excepción de Romy ella conocía más a Joshua, al menos un poco más se podría decir.

-Hey, chicos la clase de inglés va a comenzar tenemos que irnos ya- aviso la azabache señalando el camino de vuelta al salón de clases, nuevamente tomando del brazo a su primo y jalándole un poco para empezar a caminar.

-E-Es cierto, bueno… ¿nos vemos en el almuerzo?- dio unos pasos, mientras observaba a sus demás amigos aceptar la oferta que les hizo sobre el almuerzo, ellos no tenían que caminar ni nada fue bueno que ellos llegarán al pasillo de su salón y así se evitaban el tener que apresurarse como ellos hacían.

Aimi se despidió de su hermano, una vez más prometiéndole que se iba a cuidar y que dejará de preocuparse por ella, ahora en el camino al salón correspondiente de los seis, la de ojos negros fue adonde las gemelas y el peli blanco estableciendo una rápida conversación con ellas sobre que comerían para el almuerzo, ella decía emocionada que había traído ben-to hecho por su papá Ren, quien le había hecho su comida favorita, en el almuerzo sabrían que le había hecho su papá.

Romy observo con ese semblante tranquilo que siempre la caracterizaba a los otros cuatro conversar de manera tan contenta, ni siquiera se dio cuenta de que Joshua estaba a su lado después de unos minutos lo logro notar.

-Creciste…- murmuro, si no fuera porque Joshua estaba prestándole atención ni siquiera escucharle habría podido.

-Bueno, en 11 años no iba a permanecer con la misma estatura- respondió con gracia, una sonrisa socarrona no tardo en aparecer en su rostro porque ahora estaba hablando con quien había sido su primera amiga, y no se equivocaba al pensar eso, o creerlo.

-No te hagas el gracioso conmigo, sigo siendo mayor que tú aunque seas más alto que yo- cruzo sus brazos e inflo de forma infantil sus mejillas, aunque siempre se viera seria y fría, muy en lo profundo ella era suave como Koujaku, pero lucía como Noiz. No había duda de que era la hija de ambos.

-Sí, nunca se me olvida- fue su respuesta, centrando su total atención en la azabache, hasta que notó como le sacaba la lengua posiblemente porque Romy odiaba con todo su ser que le vieran fijamente, pero eso lo olvido, en el momento en que la vio hacer tal gesto pudo notar algo brillante en el musculo rosado de la mayor. Eso era…

-¿U-Un piercing?- interrogo Joshua sorprendido.

-¿Es la primera vez que vez uno o qué?- replico, porque la inmensa sorpresa que noto en la expresión del más alto le dejo confundida, ¿acaso nunca había visto un fierro de metal atravesándole la lengua a una persona? Bueno si lo explicaba con esas palabras, si se escuchaba un poco más tétrico.

-No, no… es solo que, ¿te dolió mucho?- nuevamente pregunto, con deje de curiosidad, siempre se había preguntado si algo como eso dolía demasiado.

-Solo al principio, después de unas horas el dolor desapareció por completo- contesto honestamente, y fue lo último que quedo de su conversación cuando se adentraron al salón de clases y fueron a sus lugares correspondientes, Naomi y Hana en la primera fila en los primeros dos asientos, y Aimi en la segunda, en el cuarto pupitre, Nozomi en la tercera en la primer banca, Joshua y Romy estaban en los lugares de atrás del peli blanco.

En pocos minutos los alumnos faltantes no tardaron en llegar seguidos de quien sería el profesor de inglés: Kaou Takashi. Un nombre bastante normal para un profesor, pensaron la mayoría de los alumnos a excepción de unos cuantos a los que no les importaba ni un poco aprenderse el nombre de los profesores, fue así que la clase dio inicio; aunque realmente no fue gran cosa, el maestro paso lista, nombrando uno por uno a los estudiante, hasta que llego al último, después de eso no hubo nada más interesante, Takashi Kaou dio el tiempo restante que quedaba de clase como hora libre, para que los jóvenes comenzarán a conocerse mejor entre ellos, digamos que este profesor no parecía del todo muy duro y estricto.

-Ne, ne, Romy- Aimi se inclino un poco y llamo de forma quedita a la azabache, que unos segundos después le prestó atención ya que estaba un poco ocupada con ciertas cosas en su coil.

-¿Qué pasa?- se volvió hacía ella, ahora si prestándole su tota atención.

-Vamos al centro de juegos después de clases, quiero subir al pasillo rosa- no pudo ocultar su emoción, incluso no pudo impedir que un brillo en sus ojos apareciera; espero con impaciencia la respuesta de la pelinegra.

Romy se quedo unos cuantos segundos en silencio hasta que acepto la invitación de la Seragaki, además con esos ojos que destellaban un brillo de emoción e esperanza, por poder pasear nuevamente como hacían en secundaria, no tenía ni la más mínima intención de matar esas ilusiones y ganas de volver andar de juego en juego, además según sabía el nuevo volumen de su manga favorito salía hoy, así que…

-Está bien, vamos- contesto, y en al menos medio segundo los brazos de Aimi le rodearon y abrazaron con fuerza.

-¡Sí, Romy!- dijo en voz alta sin hacer el agarre más suave, se veía delgada y con ningún musculo muy grande en particular pero vaya que tenía fuerza que quien sabe donde estaba, fue lo que pensó cuando esta le saco el aire en aquel abrazo. Además con lo que había dicho casi en forma de grito o más bien eso había sido más de unos cuantos compañeros dirigieron sus miradas a ambas.

Las mejores amigas… o ¿había algo más? Aunque eso solo lo pensaron algunos de los chicos de mentes sucias que gustaban de imaginar más allá de solo amistad.

-¿Quieren venir con nosotras, chicos?- interrogo ahora dirigiéndose a los otros cuatro, que conversaban tranquilamente, aunque callaron cuando la pelinegra hablo.

-T-Tengo… que ayudar a papá en el bar d-después de clases- contesto primero Nozomi con el mismo tartamudeo de siempre, aunque no sabían el porqué era aunque eso le caracterizaba además de esa mirada de cachorro siendo regañado que permanecía cuando hablaba era algo mucho más tierno, por varias razones las estudiantes tenían un porque hacer ese unisonó "aw" cuando el peli blanco se presentó.

-Adivinaremos, ¿Aimi-san quiere ir por que hoy salió a la venta la figura de cierta persona famosa?- preguntaron ambas gemelas, con una sonrisa insinuadora, aunque el significado de esta no lo entendió.

-¡Es Rin Matsuoka, no me juzguen!- corrigió, mientras inflaba sus mejillas en un dulce e infantil puchero, ambas rubias solo soltaron una suave risilla.

-Lo siento, Aimi-san pero tenemos trabajo en la pastelería- respondió primero la rubia de anteojos hablo ahora cediendo la palabra a su hermana que simplemente negó con la cabeza con un aire de desilusión.

-Los pasteles absorben nuestro tiempo- dijo por último, y ahora simplemente recostando su cabeza en el pupitre.

-¿Pasteles?- interrogo Joshua, sin saber de qué pastelería estaban hablando. Tal vez más cosas de las que se había imaginado, habían pasado todos esos años que se había ido.

-Así es, nos encargamos de una pequeña pastelería- informo Naomi ofreciéndole una pequeña sonrisa al Seragaki.

-Oh…- murmuro él sin saber que más decir, tal vez pedirles la dirección del lugar, a alguna de las gemelas porque tenía de verdad curiosidad.

-Buu~ será otro día, todavía faltas tú primo- dirigió su mirada al moreno, del mismo modo llevo ese brillo en sus grandes ojos negros esperando una respuesta positiva por parte de su familiar.

-¿Yo?- replico señalándose, pensó un par de veces sobre pasear después de clases tal vez su papá necesitaría ayuda con la nueva tienda de artesanías que abría ahora en la ciudad, pero… bueno un rato no lo mataría, además quería saber todo lo que se había perdido esos 11 años. -suena bien, iré-

Aimi no pudo evitar dar un saltito de alegría cuando escucho la respuesta positiva de su primo, entonces pasarían más tiempo juntos ninguno de los demás sabía la inmensa felicidad que sentía la fémina en ese momento. Unos minutos más de conversación, la clase llego a su fin el profesor dejo salir a los alumnos para que fueran a tomar sus respectivos almuerzos porque sabía que todos ellos tenían hambre… y el también no negaba eso.

-Tengo hambre…- murmuro Romy escuchando el sonido de su estomago rugir después.

-Yo igual, estoy hambrienta- agrego Aimi, dejando salir una suave risilla cuando escucho el rugido del estomago de Romy.

-¿Algún lugar en especial donde comer?- pregunto Joshua, según había leído en el folleto del colegio habían muchas aéreas donde comer pero la parte de atrás del edificio se veía bastante tranquila para degustar un almuerzo además de conversar tranquilamente con los demás.

-¡Voy por los demás!- declaro Aimi, saliendo a toda prisa del salón y yendo directamente al salón donde estaban su hermano, primo, Mitzuki y Hikari. Pensaron que tardaría unos cuantos minutos, pero no tardo nada cuando llego con los demás, cada uno cargaba su almuerzo. La mayoría tenía ben-to a excepción de Hana y Naomi quienes traían su comida en una bolsa de plástico, digamos que sus padres no eran del todo… buenos cocinando, además Akira-san se había enfermado así que ella no podía hacer su almuerzo.

Pero, algo de leche de frutillas para Hana y natural para Naomi con algo de pan dulce no les haría mal.


Todo el almuerzo transcurrió tranquilo, así como el resto del día su maestro de matemáticas faltaría por ese día por según habían informado cuestiones de salud y como ser primer día, salieron bastante temprano a eso de las 2 por lo que podían tener más tiempo para pasear, para la mala suerte de Aimi; Mitzuki y Hikari tuvieron que decir que no a su invitación puesto que ellas de igual manera tenían que trabajar… era tan triste. Pero sus dos primos, y su hermano y obviamente Romy irían con ella, así que no se aburriría para nada.

-¡Nos vemos mañana~!- se despidió la Seragaki batiendo su mano energéticamente, mientras que los trillizos de igual manera se despedían de ella aunque ellos más tranquilos y haciendo menos escándalo.

-Hasta mañana, fue realmente bueno saber de tu regreso Joshua-kun-

-Bye~Bye~ a todos- finalizo Hana, siguiendo los pasos de su hermana cuando empezaron alejarse, regalándole una última sonrisa al grupito que se había quedado delante de la entrada del colegio.

-Bien, ¿nos vamos?- la menor se dirigió a su hermano que simplemente asintió aunque ahora mirando a los demás. Quienes asintieron pero… todavía faltaba alguien.

-¿Y Romy?- Joshua interrogo cuando se dio cuenta de que la azabache faltaba, pero si ella había salido junto con ellos, ¿Dónde se había metido?

-A lo mejor se le olvido algo en el salón y se regreso, ¿vas a buscarla, primo?- pregunto Aimi observando fijamente a Joshua.

-Bueno, les dejo mi mochila así no me tiraran bronca los profesores diciendo que me salto clases- se removió la mochila y la dejo en manos de su hermano, quien la tomo sin muchas ganas de sostenerla así que solo la dejo caer en el suelo.

-Anda, ve por tu "novia"- dijo Heiki con burla, y ese comentario le hizo tomar un tono rojo en las mejillas.

-Sí, sí, como digas- fue lo único que dijo antes de ir de nuevo al edificio.


"Sé que lo deje por aquí…" se dijo así misma buscando en el interior de su pupitre, reviso una vez más y para su buena suerte lo encontró. "Aquí esta"; saco lo que parecía una pequeña memoria, en la cual había descargado un juego y planeaba instalarlo durante la hora del almuerzo pero lo olvido completamente por estar perdida en la conversación con los demás. Pero, ahora podría llevársela a casa, y ponerse a jugar una vez que lo tuvieran totalmente instalado en su coil, y así se desvelaría esa noche.

Se coloco su mochila en el hombro, y dispuso a salir del salón y así hizo, pero a penas y dio unos cuantos pasos cuando se topo con la espalda de alguien más alto que ella al menos por un poco.

-Disculpa- escucho al desconocido disculparse primero, a la vez que se daba la vuelta para encararla.

-Descuida, fue mi culpa; no prestaba atención- replico, ahora guardando la memoria en su bolsillo estaba tan concentrada viéndola que no se dio cuenta de lo que estaba en su camino.

Guardo silencio, hasta que escucho lo que parecía haber sido una risa por parte del extraño, ¿acaso se reía de ella?

-Lo siento, ¿sabes dónde está la oficina del director?-

-¿Uh? Es por ahí- señalo el pasillo que iba directamente a lo que era el salón donde estaba Heiki, Yu y los demás, dos salones después de esta estaba la dirección era imposible perderse y confundir los salones puesto que cada uno tenía un cartelito que decía o el numero de aula o el nombre de la sala, por ejemplo: sala de artes visuales. Así que era imposible que se perdiera, pero eso no fue lo único que pensó, si este buscaba la oficina del director lo más seguro es que fuera un estudiante. Pero no vestía el uniforme, así que… quien sabe, tal vez era nuevo.

-Muchas gracias, eh…-

-Romy, soy Romy- interrumpió ya que no se había presentado, así que tenía que hacerlo primero para que el agradecimiento quedase completo.

-Romy…- repitió, ahora saboreando el nombre un poco después de haberlo escucho. -es un bonito nombre…-

La azabache acepto el alago con regalándole una suave sonrisa, algo que no solía ofrecer con personas que aun no conocía.

-¿Tú?-

El muchacho se quedo sin responder, hasta que al parecer volvió en sí y con lo que Romy se encontró fue con una amplia sonrisa que le hizo sentir una corriente eléctrica por toda la espina dorsal, inmediatamente preguntándose: ¿el por qué?

-Soy Ryu- contesto, y esa sonrisa de un principio no se esfumo, Romy no se dio cuenta cuando se quedo viendo fijamente a los ojos de este, no sabía que era pero… de alguna manera sentía que lo conocía de antes, pero no; nunca antes lo había visto, entonces ¿Por qué sentía algo como eso?

-…-

-Lo siento, pero tengo que irme, tal vez nos veamos otra vez y podamos conocernos mejor, hasta luego- se despidió simplemente alejándose sin siquiera dejarlo responder, Romy volvió a poner ese rostro inexpresivo, cuando lo vio alejarse. Quien sabe porque sentía un presentimiento con este chico, pero si era n nuevo estudiante se lo toparía nuevamente, y podría llegar al fondo de esa extraña sensación de un principio.

-¡Romy!- un grito desde el otro extremo del pasillo la saco completamente de sus pensamientos, reconocía a la persona que le había llamado así que se dio la vuelta sin cuestionarse o algo.

-Joshua- murmuro con simpleza al reconocer al moreno, que ahora se colocaba delante de ella con respiración agitada.

-Qué bueno que si estabas aquí, ¿olvidaste algo?- recupero el aliento unos pocos segundos después de que llego a pararse delante de la azabache.

-Uh, sí-

-Bueno, los demás nos están esperando, ¿vienes?-

-Sí, vamos si no Aimi vendrá a buscarnos con su guardaespaldas- respondió, ahora colocando sus brazos detrás de su cabeza, empezando a caminar, esperando a que el castaño empezará también.

Joshua no dijo más y empezó a caminar a un lado de la azabache, pensando en cualquier cosa que podría decir para empezar una corta conversación en lo que bajaban las escaleras y salían del plantel estudiantil, pero antes que nada dio una mirada hacia atrás contemplando a la persona que se alejaba tranquilamente y ahora adentraba a la oficina del director, lo había visto hablar con Romy así que la idea de que fuera algún amigo de esta no falto en su cabeza, pero… bah, ese extraño escalofrió que sintió en aquel momento tal vez era de algo más, ninguna relación con ese desconocido. Además, si preguntaba quién era a Romy lo más seguro es que se enojaría y inclusive le dejaría de hablar por el resto del día, conocía a Romy, o… ¿tal vez no tanto?

-Entonces, Eren se acerco tímidamente a los labios del mayor, y entre sus dedos tomo el mentón de este y lo levanto hasta poder sentir el aliento ajeno y… ¡Oh, ya vienen!- Aimi se detuvo completamente cuando notó la presencia de su primo y amiga, cerrando inmediatamente la pantalla de su coil.

-¿Qué estaban haciendo?- cuestiono Joshua al notar la expresión un tanto incomoda de su hermano, aunque su primo se viera tan sereno.

-Estaba leyendo un fic que encontré por la red- contesto Aimi, llevando una sonrisa cálida en su rostro.

-¿Fic? ¿Qu…?-

-No preguntes- interrumpieron Yu y Romy, mirando severamente al moreno, quien no le quedo de otra más que obedecer ya que esas miradas sí que fueron… aterradoras. Tal vez buscaría eso después.

-¿Nos vamos? Así no se nos hará tarde- dijo Romy, para dejar de perder el pie estando de pie simplemente en la entrada del colegio.

-Sí vamos, pero antes vamos a la biblioteca- primerizo Aimi, mientras que empezaba a caminar todos siguiéndole después de unos segundos.

-¿La biblioteca?- interrogo Yu con confusión, seguido de Joshua y Romy que de igual manera le miraron con deje interrogante, mientras que Heiki se colaba al lado izquierdo de esta y aprovechaba para fingir que le importaba el porqué pasarían a la biblioteca.

Aimi asintió, dio un paso adelante y se coloco delante de todos colocando sus manos detrás de su espalda y ofreciéndole una sonrisa a los cuatro.

-¡No me digan que no quieren saber que paso con, Platinum Jail y su dueño, Tatsuo Toue!-


-Luu-Chan-
¡Chan-Chan-Chaaaaan!
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"La curiosidad mato al gato".