El grito clásico de Superbi Squalo resonó por el edificio, la chica le dio un golpe que se escuchó claramente desde el departamento del peliplata. El Varia luego de aquello no pudo escuchar nada, solo sentir los pasos enojados de la mujer y los golpes que le daban cada uno de vez en cuando, mientras tanto el peliplata escuchaba con una taza de café los gritos imposible de detener pero aguardo a que ella le llamara en especial a él, sin ningún resultado

-salmón idiota, quiero ducharme

-te quebraras lo que te queda de brazo, no puedes hacerlo sola

-el Nono te mando-suspira- Dino le dijo

-si... me contó del asalto que paso hoy, idiota mujer fuiste la única herida... vine a ver cómo te fue y este es el resultado

-así es, Squalo... creo que lo que sientes cuando proteges al jefe-sonríe- siento esa emoción de hacer lo correcto

-debes darte un baño... te ayudare

-estás loco... me veras desnuda

-antes no eras tan vergonzosa... como si antes nunca lo hubiera hecho, cállate de una vez y metete al baño

Después de un incómodo momento para la chica, ella le dio unos bocadillos y le sirvió jugo dificultosamente, se sentó frente a él y bostezando de vez en cuando cubriendo la boca delicadamente, el suspiro cansado y le apuntó con su dedo regañando constantemente por su forma de actuar. Luego de que todo aquello terminó ambos se levantaron y le acompañó hasta la puerta, él se acercó a ella y le mordió el labio rudamente, pero ella fue y le mordió aún más sacándole sangre, sonriendo despiadadamente mientras el hilito de sangre corría por la comisura de su labio. Se alejó rápido secándose la sangre, algo que él no se permitía era golpearla, no por ser mujer sino porque Xanxus le prohibió tocar, de hecho esa misma mordida si su jefe la hubiera visto le hubiera costado su vida.

-¡escúchame basura! ¡Si, tu estúpido guardián de la tormenta! ¡Si le vuelven a romper un hueso yo te romperé dos!-dijo apuntando al pasillo de arriba

-oh Superbi Squalo-dijo asomándose por la barandilla- ¡porque no te devuelves con tu tropa de idiotas!

Pronto se fue y la chica le dio una patada torpe en la puerta, el peliplata bajo y la guio hasta la cama, ella suspiro y le contó lo sucedido, provocando celos del peliplata amenazando al Varia a viva voz, la oji naranja le pidió que se callara antes de acostarse. La abrazo por la espalda ya que tenía miedo de tocarle el brazo.

-no es tu culpa

-si lo es... esta herida se hubiera evitado si fuera más rápido

-la rapidez no es algo que aprendas, está en la estructura de tu cuerpo un asesino- aprieta su mano - tu trabajo es cuidar la cabeza, Hayato

A la mañana siguiente, el peliplata tomó con cuidado la prenda íntima que ella debía ponerse, la miró de reojo, una prenda blanca con encaje negro perfecto para ella, trató de no mirar su anatomía mientras él le abrochaba la parte de atrás, luego la blusa que debía abotonar casi sin mirarla, el más leve roce le hacía sonrojar, luego la falda abrochándole por el costado. Le puso las calcetas hasta la mitad del muslo y los zapatos, luego le sirvió cereal con leche junto con jugo. Miraron la hora y comenzaron a correr a la escuela. La ayudó a acomodarse su cabestrillo a la mirada de todas las demás estudiantes que murmuraban enfurecidas debido a que la mujer italiana que ganaba los cuidados del peliplata, unos mimos tan cuidadosos y cariñosos que hacía parecer al peliplata un gatito ronroneando a su dueña

-creo que es mejor así, descansar quizás me haga bien ¿no crees?

-descansaras las dos semanas necesarias

-¡¿dos semanas?! -se levanta molesta- E 'stato stupido da parte mia lasciare che proiettile venuto me stupido! (fue estúpido de mi parte dejar que esa bala me llegase ¡estúpido!)

-si lascia che il tuo cuore ti guida, questo è quello che volevo il decimo... più fascio tutto salvato, io ti devo un (dejaste que tu corazón te guiará, qué es lo que quería el Décimo... además de todo lo has salvado, te debo una)

-siempre eres tan dulce- le sujeta del rostro con su mano libre- ognuno sta ascoltando la nostra conversazione come se fosse qualcosa di estraneo, ignaro che parlano la lingua del romanticismo (cada uno está escuchando nuestra conversación como si fuera algo ajeno, sin darse cuenta de que habla el idioma de romance)

-non ascoltare, sono idioti (no hagas caso, son idiotas)-dijo con una sonrisa

-¿están bien? ¿Gokudera-kun? ¿Kizuna-chan?

-¿qué pasa?-le miró ella

-están... un poco intensos

La chica observó la situación para notar que estaban demasiado cerca así que le empujó asustada con la respiración agitada y sonrojada, se levantó para salir corriendo a la azotea y el pelinegro al siguió diciendo que no había problema tranquilamente a los demás, no era el problema que saliera pero la clase comenzaba y si Hibari los encontraba estarían en problemas. El peliplata estaba nervioso, miro la pizarra y todo parecía demasiado fácil como para concentrarse hasta que finalmente lo escucho, el grito de la chica. Se levantó y salió corriendo sin escuchar a nadie, el jefe Vongola también lo siguió a pesar de la reprimenda que recibirán, subieron a la azotea, se podía ver claramente una magulladura en la cara de Hibari y la chica sonriendo descaradamente mientras el pelinegro estaba en guardia con su espada

-sale de aquí herbívoro-apunto al peliplata

-detente Hibari

-es un desacato a las reglas estar fuera del horario de clases, esta mujer debe ser castigada

-que rudo-sonríe-Hayato, Tsuna, deben volver, no se metan en problemas

-no te dejaremos sola

-oh... solo me estoy defendiendo

-él te quebrara el otro brazo ¡corre!

Finalmente llegó el director y castigo a todos después de clases excepto a Hibari, los cuatros estaban sentados con la cabeza pegada en el escritorio, finalmente la chica se lanzó hacia atrás y puso sus piernas sobre el escritorio

-lo lamento

-no es tu culpa

-Décimo si es su culpa-dijo el peliplata- pero ella lo siente...

-no es primera vez que nos quedamos así y tampoco la última-sonrió el pelinegro- no pasa nada, luego iremos a comer sushi y nos olvidaremos de esto

-de verdad lo lamento-dijo riendo- lo lamento pero nunca estuve en esta situación ¿de verdad esto es un castigo?

-¿cómo eran tus castigos, Kizuna-chan?

-entrenar horas extras, en el frío o en la lluvia... pero en la familia Vongola, la mirada decepcionada de Nono era el peor castigo, yo misma me castigaba entrenando varios días sin parar... esto parece un descanso

-tuviste una vida dura, Kizuna-chan, lo lamento-dijo el castaño

-oh... no lo lamente-sonríe- no hubiera conocido a ninguno de ustedes de no ser por eso... no me rendiré hasta que vayas a Italia, no importa los huesos que me rompa-sonríe

-aún no se si irme

-pero lo considera como una opción eso es suficiente, al menos ve a conocer el dominio de la familia Vongola... es hermoso, les encantara

Pronto llegó la hora de irse, la chica resbaló y se cayó sobre su brazo a lo que solo reacciono refunfuñando adolorida. El pelinegro le tomó con cuidado y la alzó como si fuera un simple papel, ella le quedo mirando extrañada como si fuera extraño, él era más alto y su sonrisa era de confianza, lo que hizo que se tranquilizara enseguida

-yo la cargare-dijo autoritario el peliplata

-no hay problema-sonríe- no es pesada... de hecho es muy delgada

-¿qué tiene de malo?... ahora no que mi estúpido brazo está roto... no puedo hacer nada

-non è stupido, è coraggioso (no es estúpido, es valiente)-habló el peliplata observando a la ojinaranja

-Hayato, si suona come una romantica (Hayato, hablas como un romántico)-sonríe

-es muy extraño cuando hablan italiano-dijo el castaño- es como si hablaran en privado

-si aprendieras entenderías, yo sé nueve idiomas aunque Varia solo demanda siete... dovrebbe essere un peccato per parlare in questo modo (debería ser un pecado hablar de esta forma)

-Mi piace il romanticismo anche se non si sapeva che era il cuore... ora il tuo cuore è avido di più (te gusta el romance a pesar de que no sabías que era el corazón... ahora tu corazón está ansioso por más)

-¿qué te dijo?-pregunto el pelinegro

-no puedo decirlo-sonríe

-tendré que aprender italiano para saber qué hablas tanto con Gokudera

-hablamos lo idiota que eres-dijo el peliplata

-no es cierto-dice riendo-nada importante

-sé que no es cierto... es demasiado íntimo para solo ser cosas triviales-dijo el castaño

-¡Décimo!-dijo sonrojado

-tu intuición es más desarrollada que la mia pero no hay que tener una buena intuición para notar que no le quita los ojos encima a Sasagawa Kyoko-sonrió - es una mujer agradable y Chrome también lo es, aunque no se llevarme muy bien con las chicas

-eres demasiado macho-dijo peliplata

-es que las mujeres son tan extrañas... ¿no creen?... a veces solo piensan en cosas triviales sin sentido-dijo la mujer

-me parece tierno de las mujeres que sin importar la situación se preocupen de tan mínimos detalles-dijo el pelinegro- las mujeres son una cosa maravillosa

Llegaron al restaurant y la chica se presentó, pidiéndole que le perdonara por el castigo y la llegada tarde de su hijo, el padre del pelinegro le dijo que no importaba y que solo se sentara a comer

-Takeshi fue muy amable de cubrirme la espalda y su técnica es muy buena... seguramente usted le enseñó

-así es, al menos las aplica para el bien para protegerte

-ha sido increíble, debe estar orgulloso de su hijo

-si tan solo escogiera una carrera para la universidad

-quizás no es un genio en clases pero toma la iniciativa rápidamente esa es una virtud... será bueno en lo que quiera hacer

-espero que una buena chica lo ponga en el camino correcto, una como tu

-¡papá!-dijo sonrojado- ella no es mi novia

-solo somos amigos-sonríe inocentemente

-oh pero qué esperas Takeshi, es una buena chica-dijo golpeándose la espalda-seguramente ya ha atrapado a más de uno

El peliplata solo bufo molesto, tomo su bolso y dejó un poco de dinero antes de irse, la chica ojinaranja se disculpó e hizo lo mismo, le siguió un tiempo gritando su nombre hasta que el camino más lento para que la alcanzara

-¿estás enojado?

-no... Sólo me sentí incómodo, además estoy aburrido del sushi

-bueno vámonos, quiero darme un largo baño

-¿ayer cómo te las arreglaste?

-ah ... Squalo me asistió- murmuró molesta- no es como que... desde que pasamos tiempo junto tu y yo ahora me da vergüenza, Squalo y yo teníamos mucha confianza y de la nada se cortó... como si fuera un extraño

-él te vio...

-sí pero no es como si antes no hubiera pasado el me conoce... pero no sé-se cubre la cara con la mano no herida- estoy fuera de control... es terrible

-creo que tienes un severo caso de locura-le sujeta la mano entrelazando con la suya- pero no importa...

-¿qué hago?-le afirma fuertemente-¿qué debería hacer?

-dejar que tu corazón fluya...

-si el Décimo se queda, también me quedaré... ahora sirvo al Décimo y a nadie más... eso es lo único que sé con certeza... odio esto jamás estuve más confundida en mi vida

-todo irá bien... confía en mi

-ah... de acuerdo-suspira

La chica se acostó en su cama de lado, tratando de no pensar cosa que se le hacía imposible, el peliplata estaba en la cocina preparando algo, no sabía con exactitud que era. La pelinegra trato de quitarse el uniforme, primero el suéter, dificultosamente con mucho dolor. La corbata de un solo tirón se calló y así comenzó con cuidado a desabotonar un botón a uno hasta llegar a su pecho, solo dos botones logro sola, así que lo dejo así, el peliplata apareció con dos tazas con un líquido marrón con unos pequeños malvaviscos flotando

-chocolate caliente-dijo ella al olerlo

-te ayudará a despejarte

-no te pareces... en nada a él

-¿a quién?

-a Bel... más de una vez se metía a mi habitación a solo... no sé si se podía llamarlo charlar... tiene una forma particular de ser igual que tu pero no de la misma manera... aunque suene extraño Varia tiene una forma particular de ser una familia, Xanxus es un gruñón padre, a pesar de todo los cuida a su retorcida y extraña forma, Lussuria trata de ser una madre y Squalo es como mi hermano mayor... tengo un gran cariño por el

-¿te gusta?

-no me gusta-dice riendo- quiero mucho a Squalo pero... no jamás

-¿entonces Yamamoto?-pregunto algo serio

-Takeshi...es muy amable y todo, pero no creo que vaya bien algo así-sonríe-podemos relajarnos un poco, estoy molida… literalmente

La chica se recostó acomodándose en los almohadones, bebiendo tranquilamente mientras él leía, la chica solo suspiraba y se mecía de un lado a otro tratando de ordenar su cabeza, pero nada, suspiro y dejó la taza a un lado tratando de acomodarse

-¿vas a darte un baño?

-deberá tomarlo mañana, me despertaré temprano y lo haré tranquilamente

-despiértame para ayudarme

-no me veras desnuda... ¿entendido?

-hoy te vi desnuda

-sí pero luego estábamos hablando italiano en clases y fue extraño... ¡voy a dormir!-se da media vuelta escondiéndose

-oye-se acerca a ella y le susurra- ben sonno e sogni d'oro (duerme bien y dulces sueños)

-te matare... tan horrible que quedará en la historia-dijo escondiendo su sonrojo

-pronto será navidad ¿deseas algo en especial?

-sacarme esta estúpida venda

-es lo mismo que falta para navidad, un día antes te lo quitara

- recuerdo que siempre ando en misiones o algo así, la única navidad que estuve con alguien fue en Varia, aplastándole la cabeza a Squalo en el puré de patatas porque sin notarlo Bel me colgó un muérdago y todos le dijeron que debía besarme... como yo no sabía él lo hizo de sorpresa y yo... solo reaccione

-aquí pasaremos la navidad todos juntos

-si... suena divertido

Comenzaron a pasar los días mientras ella se recuperaba y todo empezó a volverse rutina, ella se levantaba temprano y él venía a ayudarle a vestirse, escuela y luego salir con sus amigos, la cena junto al guardián y después leer sobre la cama hasta la hora de despedirse. Estaban juntos todo el tiempo y de vez en cuando le habla en un fluido italiana generando un ambiente íntimo en los dos sin importar el lugar donde se encontrarán, avergonzando completamente. Era veintitrés de diciembre la chica aguardaba en la sala de espera de un hospital junto al peliplata que leía atentamente

-le envió un regalo a Bel ayer... era su cumpleaños

-¿qué le enviaste?

-un peluche de sushi... ya que no puedo enviarle sushi-dijo riendo-también una grulla de papel... Basil me enseñó a hacerlo entonces siempre le doy una a todos, le envió una roja que cuelga sobre la cama

-te llego una caja ayer

-era un vestido de navidad que el nono me envió, habló con el Décimo de la fiesta y le pareció indicado-sonríe- extraño mucho al Nono...

-lo sé... es casi tu padre... pero ya eres una adulta

-estoy bien... te tengo a ti después de todo-sonríe emocionada-gracias a ti me siento en casa

Pronto la chica estaba con su brazo como nuevo, el peliplata la llevo al bosque para que practicara un poco. Comenzó a lanzarle dinamitas simples para que ella, iba cortando con su espada las mechas con mucha velocidad pero una le sobrepasó, comenzó a caer lentamente sobre ella, estaba por explotar y apenas la tocó con su espada por la parte inferior esta callo congelada al suelo, justo estaba comenzando a explotar se podía ver como la pólvora comenzaban a desperdigarse

-solo los sangre Vongola saben hacer esto...he escuchado a Secondo diciéndome que sea más fuerte, que sea capaz de cuidar la sangre Vongola... el me enseño esto

-es increíble... al jefe le costó entenderlo... aparte de él nunca lo vi

-ni siquiera el Nono lo sabe, solo es para una extrema emergencia, así que es mejor que nadie sepa de esto

-tu brazo está bien

-está un poco perezoso pero pronto volverá, fue un buen entrenamiento...-dijo guardando sus cosas- iré a comprar unos regalos que me faltaron... ¿quieres que compre la cena?

-no... Iremos a comer ramen

-ok

-quieres que te escolten

-¿escoltarme?... mejor compremos los regalos juntos, se te está acabando el dinero-sonríe- tú me dirás que comprar y yo me encargare-sonríe- tú serás el que cargue las bolsas

-no sería justo-

-vamos vamos-sonríe maliciosa-Non sapevo che stavi tali uomini lasciano le donne quando nesesitan (no sabía que eras de los hombres que dejan cuando los necesitan - se acerca y le susurra en el oído)- Ho davvero nesesito vostro aiuto, Hayato (realmente necesito tu ayuda, Hayato)

Quedo convencido completamente, la chica no era de las que disfrutaba comprar pero la compañía del peliplata le hacía sentir mucho mejor, comprando regalos para todos los que asistieron, tomó su mano para guiarle en la multitud. Luego de comprar los regalos él le tiro hasta una tienda de ramen, un pequeño restaurante antiguo con pocas mesas, la chica comía contenta mientras él le observaba atentamente, miró su teléfono, era el Décimo. Ambos no asistieron a clases así que en la tarde se verían en el departamento de la mujer donde se reunirán, compro varios adornos y cosas por el estilo también ordenó un pastel junto a algunos pastelillos para comer

-¡Décimo!-dijo el peliplata-perdone la tardanza

-no importa-sonríe-¿cómo se siente tu brazo?

-¡fuerte y listo para defender su espalda!-dijo emocionada- no hay problema

-¿y todas esas bolsas?-pregunto el castaño

-son para mañana ¡estoy emocionada! ... incluso el Nono se emocionó por la fiesta... jamás fui a una en que no fuera en encubierto

La chica les sirvió a te a todos una taza de té con su mano un poco temblorosa, cuando le sirvió al peliplata le sujetó la mano y le miró una fea cicatriz, aún no se recuperaba del todo y a pesar de que su hueso se había recuperado, tenía una herida en el músculo y en su nervio

-es solo un temblor pequeño, pronto todo irá bien-sonríe-vamos estemos felices

-la navidad no es lo mismo en Italia que aquí

-¿a no?-dijo la chica confundida

-aquí es más comercial y los amigos la pasan bien-dijo el pelinegro

-en Italia es más meticuloso, cena y tradiciones-explicó el peliplata

-oh... bueno yo no sé mucho de la navidad

-¿de verdad?-pregunto el castaño- será una buena navidad entonces-sonríe-será perfecto

-¡gracias a todos!

-¡voi!... ¡por qué no abres la maldita puerta!-se escuchó desde afuera

-tsk...Hayato sujétame

Pero reaccionó tarde, la mujer dio unos pasos rápidos y abrió la puerta saltando sobre él, golpeándolo fuertemente para caer sobre él, agarrándolo de la chaqueta. El comandante Varia tenía en su mano un pescado que estaba tan fresco que en cualquier momento prometía moverse

-¡Squalo!-dijo la pelinegra enojada

-ese fue tu brazo malo... tu musculo aún no está sano... no te preocupes te traje una pomada de Lussuria

-ese pervertido... -mira las maletas-¿vas a quedarte?

-no... los demás quisieron enviar unos presentes

-¡Squalo! al fin llegas-dijo el pelinegro al verle

-basuras...

-¡tú sabias que iba a venir!-observó enojada al pelinegro antes de chocar su frente con el comandante- te mataré si arruinas las cosas

-cálmate-le sujeta el hombro-vamos adentro

La chica se levantó y suspiró cansada, le pidió a todos que le dejara solo con Squalo para charlar prometiendo que no haría nada. Todos se retiraron, el último fue el peliplata que le dio una fugaz mirada para indicarle que estaría atento a todo. La chica le sirvió café al Varia que le observaba caminando cansada además de que se vestía muy femenina a pesar de ya no estar tan encubierto

-¿desde cuándo te vistes así?

-¿así como?

-como una... mujer

-soy una mujer-suspira

-no eras así, no me gusta mascota... el Nono me envió para ver la herida de tu brazo pero no va tan bien

Él se acercó a ella y levantó la camiseta por su brazo dejando ver su herida, tomó la pequeña frasco y le aplico un poco de la pomada con un relajante efecto inmediato y un leve olor a albahaca

-extraño Italia Squalo

-lo sé... ¿quieres ver tu regalos?

-Squalo...

-¿qué quieres?

-¿somos... amigos?

-¡voi! ¿De qué basura estás hablando?-dijo enojado

-no se... ¿qué tiene esto?

-es muy relajante pero sanará rápido-suspira- no sé qué diablos hizo Lussuria con esto

-Lussuria siempre quiso que estuviéramos juntos... ¿por qué?

No contestó, la observo un momento antes de tomarla en sus brazos y llevarla hasta la cama. La mujer parecía cansada y algo confundida, la crema tenía un relajante que pronto la piel absorbe y se extiende por su cuerpo rápidamente. La mujer le miró un poco mareada y alargó sus brazos hasta el rostro del comandante que le quedo mirando extrañado ante aquel acto, medito un momento hasta que a la mujer le invadió un extraño recuerdo

Cuando era pequeña y Squalo ya formaba parte de varia cuando tenía unos 15 años, Xanxus tenía 17 y ella solo 7 años. En esos cortos años de vida, la pequeña niña se pasaba corriendo por la mansión Varia. El jefe Varia tenía afecto por la pequeña, a su manera. Era muy común para ella llegar corriendo hasta su oficina y subirse para sentarse en el regazo del jefe en busca de bocadillos, Squalo siempre la observaba intrigado ¿cómo una niñata podía ablandar al Varia? nadie tenía la menor idea

-Xanxus-musito delicadamente la pequeña- ¡Xanxus!

-¿qué quieres?

-cuando crezca-estira los brazos- y sea muy alta, voy casarse con Squalo

-¿con el pedazo de basura?... no te dejare

-¿por qué no quieres, Xanxus? ...Squalo-le mira- ¿no quieres casarte conmigo?

-no hables tonterías niña tonta

-no son tonterías-sonríe- yo sé que en el fondo si quieres-dijo emocionada

-si tan solo fuera más fuerte-suspira- es sólo un inútil-dijo poniendo su mano sobre la niña

-¡Squalo!-le llamó-¡debes ser tan fuerte!-dijo sonriéndole animada- también me volveré muy fuerte -mira a su hermano- Xanxus tienes que enseñarme a disparar, si no jamás poder casarme

La niña se bajó de su regazo para dar pequeños saltos ansiosos insistiendo a su hermanastro. El jefe Varia se levantó molesto, tomó sus armas y comenzar a caminar hacia la sala de entrenamiento. La niña le siguió corriendo por el pasillo con su vestidito blanco, el príncipe de cabellos rubios paso junto a ella, riéndose a su singular manera y ella se detuvo junto a el intrigada con el dedo sobre su labio

-¿por qué cubres tus ojos?

-porque soy un príncipe

-no es cierto-dijo riendo

-si lo soy, mira mi corona-dijo apuntando su cabeza-si te ríes de mi te cortaré el estómago

-si tú eres un príncipe-dijo tomando unas plumas rojas de un adorno de centro de mesa en un costado del pasillo y poniéndola en su cabeza- yo también soy princesa, la princesa Varia

La chica se reverencio y se despidió con las plumas aun en su cabeza, sonriendo y siguiendo a su hermano. Desde ese día su hermano guardo aquellas plumas en su cabello para conmemorar el día que su pequeña hermana se volvería un fuerte miembro de la familia Vongola

-Squalo... te dije que nos casaríamos-soltó una leve risa- no lo recordaba

-ah... eso paso hace 10 años

-estas tan horriblemente viejo-sonríe tontamente- dile a Lussuria, que es un maldito bastardo... ya sé lo que intenta, Squalo-le sujeta la mano

-no es nada de eso, mascota-dijo sonrojado-ni siquiera había recordado eso

-jamás tienes una chica contigo

-es porque mi trabajo es peligroso, si hubiera una estúpida mujer como tú, no habría problema

-¿cómo yo?...eres un muy mal mentiroso...Squalo

-cállate

Se acercó a ella un poco nervioso y la besó, no la mordió como solía hacerlo sino que posó sus labios sobre ella delicadamente, la mujer está confundida y su mente se sentía nublada así que no pudo decir nada y tampoco sentía que podía mover sus brazos, el medicamento la tenía tan mareada. De pronto él la mordió y ella le pudo sentirlo más claramente así que mordió de vuelta, pero aquello fue lo último que hizo antes de quedarse dormida

Al despertar dio un salto asustada pero se asustó aún más al ver al ver al comandante Varia en su cama, dio un salto fuera de la cama y miró su brazo, ya no tenía ninguna herida, dio unos golpes al aire y no tenía nada de malo, tomó uno de sus cuchillos y lo lanzó con su brazo que estaba herido y fue un tiro perfecto. Salto sobre el comandante emocionada y le dijo

-¡estoy sana!

-anoche parecías ebria-dijo cubriéndose la cara

-preparare algo muy delicioso ¿qué quieres desayunar?... waffles ¿quieres? ... con jugo de fresas -sonríe emocionada

-solo bájate -dijo al moverse y dejar a la mujer en el suelo- déjame dormir en paz

-ohh que amoroso

La mujer se mecía de un lado a otro cocinando emocionada ya que su brazo estaba sano, ósea podría volver a entrenar tranquilamente pero en ese momento solo estuvo cocinando con cuidado y dedicación. Se escapó un momento y salió corriendo hacia el piso de arriba, saludo al peliplata y le extendió el plato con algunos waffles prometiendo verle luego. Volvió rápido y siguió cocinando, el Varia llego llamado por el olor a la cocina donde estaba la chica sirviendo desayuno, comieron en silencio y luego el comandante le entregó los paquetes para que pudiera verlos con calma, aquellos paquetes escasamente envueltos en papel que les mandaron los Varia. Bel le envió una tiara ya que era costumbre de él darle ese tipo de cosas, la observó con cuidado decorada de diamantes en forma de flores, con una tarjeta "del príncipe, a la princesa Varia". De Lussuria le esperaba un vestido rosa pastel de gala un largo y hermoso, la chica sonrió, era para la fiesta que esperaban con ansias todos los años, el carnaval de Venecia. Todos los demás Varia le enviaron algunas cosas como adornos y zapatos para aquella gran fiesta la que la mujer siempre participaba como civil o encubierto. Luego de todas esas cosas brillantes y vistosas, el comandante le extendió una bolsa de regalo, la mujer le miró curiosa antes de abrirla y encontrar un peluche de tiburón, la mujer lo apretujo en sus brazos antes de que el Varia reclamara que fue su compañero quien lo escogió y no el.

La mujer se dedicó a ordenar antes de tomar un relajante baño de tina, al fin por sí misma, se hundió en las cálidas aguas antes de tener un sobresalto, tocó delicadamente sus labios con la punta de sus dedos ¡Squalo la había besado! trato de mantenerse calmada pero se resbaló y volvió a estar sentada en la bañera gracias a una caída ¿acaso ella le había respondido? no, estaba completamente segura que ella no le besaría por sí misma, solo morderle como si tratara de matarle como siempre.

Salió rápido de la ducha se secó como pudo, se vistió con lo primero que encontró, unos jeans y una playera a pesar del frío que hacía, corrió hasta arriba y golpeó la puerta casi en un ataque de nervios mientras tenía el cabello mojado pegado a su cara y mojándose la camiseta. El peliplata abrió tranquilo pero al ver a su la mujer quedo en blanco