Los personajes pertenecen a J.K Rowling. Yo juego con ellos.
Ojalá que lo disfruten.
Un giro inesperado.
Una vez que la lectura del capítulo anterior concluyó, Albus Dumbledore se disponía a pedir que alguien leyese el siguiente episodio cuando un ruido extraño, parecido a un resquebrajamiento, sobresaltó a las personas reunidas en el Gran Comedor.
Inquietos, el director, los aurores, profesores y demás adultos presentes, miraron en todas las direcciones - atentos y con las varitas fuertemente agarradas a sus manos-, intentando buscar la fuente del sonido. No obstante, nada parecía haber sufrido algún daño y el ruido, al parecer, se había detenido, cosa que desconcertó a todos.
¿Qué fue aquel sonido?, ¿O sólo fue su imaginación?
Se preguntó el comedor intranquilo y con el corazón palpitándoles con rapidez. Ninguno podía explicarse qué había sucedido o por qué el ruido se había detenido.
—Esto ha sido raro— habló, entonces, el profesor Dumbledore acomodándose las gafas; mientras que los alumnos se veían temerosos—, pero creo que ha sido una alucinación de modo que…
El profesor se interrumpió porque el sonido volvió y se intensificó al punto que los adultos alzaron sus varitas. Sin embargo, nada sucedía. Todo parecía en orden, cosa que puso a la gente en alerta.
— ¡Miren! — chilló, de repente, Hermione, apuntando al techo del Gran Comedor.
Al instante, las miradas de todos siguieron al dedo de Hermione. Y lo que vieron los dejó boquiabiertos: El techo se desquebrajaba tal cual como si se trisase un vidrio.
¿Qué estaba pasando?
Fue el pensamiento que invadió a la gente reunida en el comedor, antes de que sintiesen un ligero temblor, que les erizó la piel.
— ¡Qué mierda pasa! — gritó Remus, yendo hacia el centro del salón con la varita alzada. Los demás adultos imitaron a Lupin; mientras que los alumnos se abrazaban los unos a los otros, aterrorizados.
No obstante, en respuesta, hubo una pequeña exposición en el techo, que hizo gritar a los alumnos más pequeños. Pero eso no fue todo, porque la detonación había dejado un hoyo, por el cual entró una luz blanca cegadora, que los obligó a cerrar los ojos.
Cuando la luz desapareció – trece segundos después - pudieron notar que el techo estaba cediendo ante la presión de aquel orifico y del resquebrajamiento: La techumbre podría caer en cualquier minuto.
Harry, de inmediato, se levantó de su puesto, seguido del Ejército de Dumbledore.
—Fred, George y chicos, proteger a los demás—ordenó a sus compañeros—. Ron, Hermione, Ginny, Luna y Neville, síganme. Iremos con los adultos. Ustedes, tíos y primo de parte de mi madre, sigan a mis amigos, ¡entendido!
Hubo unos asentimientos de cabeza y cada cual fue para el lado que se les indicó, a pesar de que tanto Petunia como Vernon y Dudley se veían aterrorizados. Y Mientras eso ocurría, los alumnos mayores ayudan a los más pequeños a levantarse y agazaparse contra la pared.
Harry, Ron, Hermione, Ginny, Neville y Luna caminaron, entonces, rápidamente hasta que llegaron adonde se encontraban los adultos, quienes seguían mirando cómo el techo se seguía desquebrajando a un ritmo sumamente rápido, a causa del hoyo, y produciendo un ruido ensordecedor.
— ¿Qué sucede, Albus? — le inquirió Minerva McGonagall asustada.
—No lo sé— respondió, mirando al techo fijamente con una expresión más seria de lo habitual.
—Pero entonces, ¿qué haremos para detener ese resquebrajamiento? — le interrogó Kingsley.
—Porque hay que detenerlo de algún modo— añadió Moody.
—Lo sé— contestó el director, suspirando.
En ese momento, una salva que gritos se escucharon a lo largo del comedor, interrumpiendo esa conversación. De inmediato, los adultos voltearon sus cabezas para ver qué pasaba y lo que vieron los dejó impactados: Todos los alumnos de Slytherin se quejaban y se soban la sien como si tuviesen un fuerte dolor de cabeza, cosa que perturbó a los demás estudiantes.
— ¿Qué pasa? — les preguntó Albus Dumbledore, preocupado.
—Duele...duele...me duele mucho— logró decir Draco Malfoy antes de caer al suelo y retorcerse.
Sus compañeros de casa, al instante, cayeron al piso y se retorcieron tal cual lo estaba haciendo Draco en esos instantes.
—Poppy— gritó Dumbledore.
Ella asintió y se dirigió a atender a los alumnos de la casa verde.
—Necesito ayuda— dijo, cuando hubo llegado a la mesa de Slytherin.
Rápidamente, algunos alumnos de Hufflepuff se apresuraron a llegar a donde la enfermera de Hogwarts. Los demás se veían despavoridos.
¿Qué les sucedía a los Slytherin?
Pensaron los estudiantes, conteniendo la respiración.
—Profesor Dumbledore— dijo Harry, mientras que Madame Pomfrey atendía a los alumnos—. Usted cree que exista la posibilidad que esto se pueda deber a algo que esté sucediendo en el futuro.
Kingsley, Moody, Remus, Sirius, Molly, Arthur, Minerva, Sprout, Flitwick, Snape, Fudge, Percy, Charlie y Billy miraron a Harry estupefactos. Albus Dumbledore, en tanto, suspiraba.
—Puede ser, pero no estamos seguros que así sea.
—Eso quiere decir que nos podría estar afectando a nosotros porque estamos leyendo los libros para cambiar el futuro— apuntó Hermione.
—Así es, sin embargo, es una conjetura.
—De modo que esto se podrá arreglar si en el futuro solucionan lo que sea que este aconteciendo—añadió Ron.
—Exactamente es lo que pienso, señores Potter, Weasley y la señorita Granger— sonrió Dumbledore.
—No obstante, acá se sigue trisando el techo— aclaró Moody
—Eso sin contar que los alumnos de Slytherin se retuercen en el suelo— añadió Sirius.
—Albus, necesitamos detener ese resquebrajamiento sea como sea— opinó Kingsley.
En ese instante, Poppy gritó, impidiendo que alguien dijese algo más en cuanto a ese tema:
—Profesor Dumbledore a los alumnos de Slytherin se le está tornando la cara azul.
Albus Dumbledore corrió hacia donde Poppy, mientras que los demás se habían quedado mudos de la impresión, inquietados por lo que les estaba sucediendo a los estudiantes de la casa verde.
—Poppy, ¿tienes idea de lo que es esto? — le preguntó Dumbledore agitado.
—Ninguna, profesor. No había visto nunca algo así.
El director se tensó. No entendía lo que pasaba, aunque creía que algo sucedía en el futuro, tal cual había sugerido Harry Potter hace unos segundos atrás.
—Trata de darle algunos antibióticos para quitar ese color de sus rostros, Poppy.
Pomfrey asintió, pero justo en ese momento, las caras de los Slytherin volvieron a la normalidad y el resquebrajamiento se detuvo, aturdiendo a la gran mayoría.
— ¿Se encuentran bien? — les preguntó Poppy a los Slytherin.
—Estoy bien, algo mareada; pero bien— respondió Pansy, en nombre de sus compañeros; sin embargo, aún sobándose la sien y sentándose en su silla.
El desconcierto de las personas reunidas en el comedor fue grande ante la respuesta de Pansy, que nadie se explicaba lo que había pasado. Y ni siquiera aparecía una carta de la nada, explicándoles lo que sucedió.
—¿Qué aconteció, profesor? — le interrogó Susan asustada.
El director no contestó, se quedó completando el techo impávido. Algo extraño y siniestro había sucedido en el colegio, pero la pregunta era: ¿qué fue?
En ese momento, apareció una carta delante del profesor Dumbledore. El director, rápidamente, la tomó entre sus manos, ante la atenta mirada de las personas, la abrió y la leyó.
Estimado Hogwarts:
Les pedimos que tengan calma y que sigan leyendo como si nada hubiese pasado. Nosotros hemos logrado frenar el resquebrajamiento del techo, pero no le podemos decir qué pasó por el momento, porque necesitamos saber qué fue lo que exactamente ha ocurrido.
De todas formas, trataremos de darles una respuesta a la brevedad.
Atentamente.
FPW, FWG Y RFW.
Cuando el director terminó de leer, la gente se quedó en silencio por largos minutos con el ceño fruncido, absolutamente angustiada y preocupada.
—Profesor Dumbledore— dijo, entonces, Snape—. Es mejor detener un poco la lectura y hacer descansar a los alumnos de Slytherin, ya que creo que deben estar agotados.
—Por supuesto— sonrió Dumbledore—. Así que, los alumnos de Slytherin dormirán a lo menos por una hora, mientras los demás comemos algo.
Dicho esto, el director hizo desaparecer la mesa larga de Slytherin y puso en su lugar unos sacos de dormir. Instantáneamente, los alumnos se metieron a los sacos y se quedaron dormidos enseguida.
Luego, aplaudió y en las demás mesas apareció la comida, despertando el apetito de todos. Acto seguido, la gente, aunque se veía perpleja, se dispuso a comer.
—¿Qué creen que fue eso? — preguntó Neville, ya sentado en la mesa de Gryffindor, al igual que todos los demás.
—Esto da para pensar y mucho— le respondió Remus, poniéndose una mano en la barbilla. Los demás, en tanto, comían con lentitud.
—Lo que realmente me preocupa es lo que les pasó a los Slytherin, porque es imposible que sólo a ellos les haya pasado esto— declaró Harry, sumido en sus pensamientos y mirando a los Slytherin dormir plácidamente.
—Tienes razón, Harry— dijo Ron, suspirando
—Es extraño, pero no tendríamos que darle tantas vueltas— opinó Sirius, encogiéndose de hombros y echándose un pan en la boca.
—Yo creo que es importante— lo contradijo Tonks.
—Y nosotros opinamos igual— puntualizaron Arthur y Molly.
—Pero, ¿qué será? — se volvió a preguntar Harry, viendo a la mesa alta donde los profesores estaban conversando, probablemente de lo mismo que ellos.
—No lo sé, sin embargo, para mí es más inquietante la carta— discutió Hermione.
—¿Qué es lo que quieres decir? — le interrogó Sirius.
—No se fijaron en el tono de ella, porque a mí me dio la impresión que lo que pasó los encontró casi de sorpresa—contestó Hermione, suspirando.
—No lo había pensando, pero creo que sí pasó así— concordó Charlie.
—Esto nos deja muchas interrogantes— dijeron Fred y George, tomando un sorbo de agua.
—Y lo peor es que nadie sabe qué fue— añadieron Billy, Ginny y Luna.
Dicho esto, y sin tener nada más que acotar, todos se sumieron en sus pensamientos, reflexionando sobre lo que había sucedido sin obtener sus respuestas. Luego de aquello, comieron en absoluto silencio, sin pronunciar ninguna palabra más y cuando hubo pasado una hora la gente de Slytherin despertó. Lo que indicó que debían seguir leyendo.
Hola a todos.
Sé que estarán pesando, ¿qué diablos es esto? Y les juro que esta escena es importante. Por esa razón decidí hoy día dejarla como un capítulo independiente, pese a que la estaba escribiendo como parte de la lectura ( voy más o menos en la tienda, cuando Harry compra sus libros).
Espero que entiendan la importancia de esto, porque se enlaza con la llegada de Teddy, con lo que ocurrirá de ahora en adelante y con las serie de sorpresas que les tengo guardadas, por eso quedó así de intrigante y de manera casi apresurada.
Y con respecto a Teddy, les dije que tenía pensando hacer algo y que Teddy me servia para eso. Y eso tiene relación con lo que pasó ahora. Chan chan...Pero no se preocupen, sabrán todo en tres capítulos más: El caldero Chorreante, el dementor, la llegada de Teddy ( otro capitulo independiente, les pongo de sobre aviso) con la cual se sabrá lo que sucedió...chan, chan...espero que alguien se le ocurra qué es, aunque no creo que lo hagan, aunque pueden acercarse a la verdad, pero...chan chan.
En fin. Ahora quiero agradecer a los review, alertas, favoritos y demás. Son geniales chicos y me animan a seguir con esta locura. Y hoy no responderé review anónimos porque estoy ocupada con los 4 capítulos distintos ( yo me entendiendo).
Besos y nos leemos pronto.
