Inesperadamente el segundo capítulo! Espero lo disfruten, especialmente a los comentaristas incógnitos o:
Los que quieran cosas cochinas tendrán que esperar :DD
Sin más, a leer!
Aclaración:Los personajes son de completa propiedad de Hiro Mashima, los de Edolas también!
"Amor"
¡Viernes al fin! Natsu se pasó la mano entre su cabellera rosada y se estiró. Anda, amaba su trabajo, pero nadie puede negarse ante la felicidad del término de la semana laboral
Así que sonriendo empezó a guardar los últimos documentos en su computadora, moviendo la cabeza al ritmo de una canción pop que había tenido pegada toda la semana. Empezó a pensar en los planes para el Sábado y Domingo. Gray tenía taller y Lissana tenía cena en casa de su hermana Mirajane. Ah, la familia. Echó un ojo al calendario al lado del monitor. Se supone que a fin de mes podía tomarse unas vacaciones, no estaría mal ir a visitar a su padre a Japón; francamente lo extrañaba, y para qué iba a mentir, extrañaba la comida oriental. Nueva York podía tener mucha clase de restaurantes, pero una comida japonesa en Japón no se comparaba, claro que no.
Luego su atención se centró en el círculo rojo alrededor del número 14. Oh si, San Valentín, casi lo olvidaba.
Se acomodó en su silla y miró pensativo el techo, preguntándose si era una buena idea seguir el consejo de Gray e invitar a Lucy a una cita. ¿No sería muy cursi? Porque ¡anda! ¿Una cita en el día de los enamorados? ¡Ashley era capaz de rechazarlo y burlarse de él por otro año entero!
Cerró los ojos con resignación. Gray era su mejor amigo desde el instituto, siempre había tenido su apoyo incondicional, incluso cuando le confesó que se había enamorado de una mujer que sólo le interesaban las relaciones de una noche. Lo animó a tratar de conquistarla, pero simplemente la vergüenza y timidez le ganaba. Ahora, para San Valentín, le había prometido, jurado y perjurado que le hablaría directamente y la invitaría a salir.
Por supuesto Gray estuvo la mar de contento.
Abrió los ojos, apagó la computadora y salió de la oficina.
No podía decepcionarlo, y para eso, necesitaba ayuda.
Sacó su móvil y marcó mientras esperaba frente al ascensor.
-¿Lisanna? Soy Natsu ¿Estás libre esta noche?-
-¡Natsu!- La chica se lanzó a abrazarlo apenas abrió la puerta.- ¡Anda, entra, entra!-
El chico le sonrió en agradecimiento e ingresó al departamento de su amiga Lisanna. Inmediatamente se relajó.
La chica de alguna manera siempre tenía el apartamento con un ambiente cálido y de bienvenida; según Natsu iba muy de acuerdo a su personalidad.
-Disculpa que te haya molestado tan tarde- Dijo mientras colgaba su abrigo negro y miraba algo apenado a la peliblanca.
-Natsu, deja de ser tan formal conmigo, somos amigos de años- Le reprochó inflando los mofletes.
El chico se rascó la cabeza.- Es la costumbre, lo siento.-
-Bueno, el agua acaba de hervir, así que cuéntame qué sucede mientras nos tomamos algo caliente- Dijo dirigiéndose a la pequeña cocina a un lado del living. El chico iba a protestarle.- ¡Y es una orden!-
Ok, lo conocía bien, por algo era su mejor amiga.
-Sólo venía a pedirte consejo.- Le dijo mientras se sentaba, notando que la mesa estaba lista para una once ligera, con unas tostadas calientes, mermelada, mantequilla y unas galletas caseras. Oh, Lisanna era tan linda. Si se hubiera enamorado de ella todo sería mucho más simple ahora.
-¿Consejo?- Preguntó confundida mientras se acercaba a Natsu con una taza de café caliente. El chico recibió la taza con delicadeza y asintió.- ¿Tienes problemas?- Dijo ahora más preocupada.
-Bueno, algo así. ¡Pero no son graves!- Agregó velozmente al ver como Lisanna abría los ojos asustada.- Sólo es algo que he estado alargando demasiado.-
La peliblanca ahora estaba muy curiosa. ¿Alargado? Natsu era tímido y vergonzoso, pero no era de aplazar las cosas ni huir de ellas. ¿Qué podría ser? Y además ¿Cómo es que ella no sabía? Natsu siempre le contaba todo.
Se sentó frente a él y le dio un sorbo a su taza de té. ¿Quizás es algo que le apenaba hablar con una chica?... Oh.
-¿Es una mujer?-
Natsu se atragantó con la galletita que estaba degustando y empezó a toser.
-¿Es eso? ¿Es en serio? – Preguntó ahora con una amplia sonrisa.- ¡Oh, Natsu, estás creciendo!- Exclamó con las palmas juntas y removiéndose emocionada en su silla.- ¡Mirajane no podrá creerlo!-
El chico se alarmó ante la mención de la peliblanca mayor y le hizo un gesto de súplica con la mirada mientras trataba de controlar la tos, pero su amiga no le hacía caso. Rápidamente fue a la cocina y bebió un vaso de agua helada, limpiando su garganta en un segundo y haciéndolo suspirar en tranquilidad.
-¿Entonces? ¿Quién es esta chica? – Escuchó la demasiado feliz voz de Lisanna desde el comedor.- Anda Natsu, ya has soltado la bomba, debes atenerte a las consecuencias.-
Sabía que pasaría esto ¡Lo sabía! Las Strauss tenían un no sé que con estas cosas del amor y las parejas. Aunque la peliblanca menor sea algo hostigosa y preguntona, la que sí era de temer era Mirajane. Oh, aun recordaba el día que trató de sonsacarle información, pensando que estaba enamorado de su pequeña hermanita.
El solo rememorar eso lo hacía ponerle azul.
¡Mujeres!
-¡Natsu!-
Bien, al menos Lisanna no daba miedo, sólo lo cohibía un poco.
Medio encorvado regresó a la mesa y volvió a sentarse en su puesto.
-Oh vamos, no pongas ésa cara, desde hace años he querido saber qué clase de chica te gusta y por fin lo sabré.- Natsu suspiró, haciendo que Lisanna arrugara un poco el ceño.- ¿Qué pasa con eso? No es la reacción de un hombre que por fin se ha enamorado.-
-Yo pensé lo mismo cuando me di cuenta de lo que siento.- Dijo un poco divertido de la situación- Más bien me horroricé-
-¿Tan terrible es? – Lisanna abrió grande los ojos- ¡No me digas que está casada!-
-¡Claro que no! ¡Es 100% soltera! – Bajó un poco la mirada y murmuró.- Demasiado soltera diría yo…-
La chica dejó las bromas de lado y observó a su querido amigo, tan frágil, tan desprotegido y tan asustado de esto, y no era para menos. Desde que lo conoció, Natsu nunca se había enamorado de alguien, su adolescencia fue ella, Gray, Igneel y los estudios. El amor ni siquiera había cruzado la mente del chico, o al menos eso es lo que decía él. Y ahora, viéndolo aquí, todo nervioso y avergonzado, confesándole que le gustaba una chica y que eso le horrorizaba le hacía preocuparse.
Lisanna lo amaba con todo su corazón, y es por eso que no importaba que se haya enamorado de otra mujer, ella estaría con él, aunque ahora tenga el corazón roto.
Con gentileza se apegó más a la mesa para alcanzar la mano temblorosa del chico y se la apretó.
-Cuéntamelo todo Natsu, se ve que la estás pasando mal.- Le dijo con la voz suave.- Te apoyaré en todo lo que necesites.
El chico se sonrojó un poco y le devolvió el agarre, sonriéndole. Tenía buenos amigos.
-No sabes cómo te quiero. Muchas gracias por todo.-
-Yo también te quiero.-
Se quedaron mirando un rato hasta que Lisanna fue la que decidió romper el agarre.
Bien, aquí iba.
-Es una chica del trabajo, la conocí cuando me ascendieron el año pasado.- Empezó, obteniendo toda la atención de Lisanna.- Creo que es uno o dos años menor que yo, pero lleva más tiempo en la empresa.-
-¡Pero tú entraste cuando tenías 22! ¿Cómo es posible? – Exclamó sorprendida.
-Es muy eficiente en su trabajo.- Dijo medio orgulloso.- Pero le dieron la oportunidad porque es amiga de la Sra. Knightwalker.-
-¿La esposa del Gerente? ¿La misma que te entrevistó cuando postulaste?-
Natsu tembló.
-La misma-
-¿La que hizo que lloraras como bebé?-
-¡Lisanna!-
Oh, sí, Erza daba miedo aún cuando no quería.
-Ok ok, pero… wow ¿Alguien puede ser amiga de una mujer como Erza? Debe ser una persona con un carácter muy fuerte.- Siguió ahora, admirando un poco a la enamorada de su amigo.
-Y que lo digas, cuando quiere puede ser tan bestia como lo es la Señora del gerente- Dijo con un aura depresiva.
-¿Tanto así?-
-Sí ¿Recuerdas esa vez que te corté cuando me llamaste al trabajo?-
-Fue en tu primer día después del ascenso, sólo quería saber cómo iba todo- Respondió como tratando de disculparse.
-No pasa nada, fue hace muchos años- Le calmó sonriendo- Bueno, pues al parecer ése día ella había tenido un problema con el gerente de otra empresa ¡Oh! Su cubículo está junto a mi oficina, por cierto- Añadió- El punto es que creo que le irritó el que contestara llamadas personales, y bueno… -
Lisanna puso los ojos como platos.
-¡Ella fue la que destrozó tu celular!-
Natsu se tapó el rostro avergonzado.
-Creo que fue ahí donde me flechó-
La Strauss no podía cerrar la boca de la impresión ¡Éste no era su amigo Natsu! ¡Él no se enamoraría de alguien tan violento! ¿Qué sucedía?
-¿Cómo dices? ¿Estás enfermo o algo? ¡No te puede gustar una mujer así! ¡Y a primera vista!-
-D-Dijiste que me apoyarías-
Lisanna bufó. Diablos, no podía negarse cuando Natsu le hablaba tan tímidamente.
-Bien, te apoyo, pero que sepas que no me gusta nada-
El chico empezó a jugar con sus manos y Lisanna sabía lo que significaba.
-No es la peor parte ¿Verdad?-
Natsu solo asintió sin mirarla a los ojos.
-Sé que no he hablado nunca del amor, pero sí he pensado en ello, algunas veces…-
-Dijiste que no te interesaba.- Le dijo con voz acusadora.
-No lo hacía, pero pues no sé, con las películas, novelas y demás…- Suspiró y le dio un sorbo a su café ya tibio. Era un tema bastante íntimo para él, pero si quería un consejo de su amiga, debía contarle todo. Sólo esperaba que no se enoje… mucho. Continuó- Decidí que cuando tuviera una relación sería una firme y sólida, pensando en el futuro. Si te soy sincero, creo que empecé a sobrevalorar todo esto de enamorarse, y sólo quería sentir ése "Click" rápido.-
-O sea… ¿Eras como una chica adolescente?-
-¿Crees que es muy inmaduro?- Preguntó con miedo.
-Ay no no- Dijo moviendo las manos- Sólo es muy extraño para mí, porque, bueno, tienes ya 26 años, ver un hombre adulto así no es común en estos días.- Le sonrió pícaramente- Pero no negaré que eso te hace ver más tierno de lo que eres.-
-N-No juegues conmigo, me da mucha vergüenza hablar de esto- Se sonrojó.
-Lo siento, continúa.-
-Bien…- tomó aire.- Me di cuenta de esto antes de la entrevista en la empresa, pero al final, me olvidé del tema con tanto trabajo de por medio. No pensé más en el asunto… hasta que me ascendieron y en el primer día ella entró como una tormenta a la oficina, arrebatándome el móvil de las manos y haciéndolo añicos con sus tacones altos.- El recuerdo apareció vívido en su cabeza y sus ojos tomaron un brillo especial. Lisanna pudo notarlo.- No sabía cómo reaccionar, era nuevo en el piso y no conocía a nadie, y la primera persona que veo, llega, sin decir nada, y hace eso para después irse en silencio. Oh, pero…- Su mirada se suavizó y su voz adoptó un tono gentil, la chica podía sentir el amor fluir en cada palabra.- Luego de un rato, ella apareció nuevamente en la oficina, con el ceño fruncido y la cara roja, diciéndome un "Lo siento, mañana te traeré otro"… Creo que esa primera impresión de ella me caló hondo, ésa noche me pregunté por horas si ambas mujeres eran las mismas.-
-Recuerdo que te veías bastante abatido aquella tarde.-
-Abatido, confundido, enamorado ¡Fue genial!-Dijo con emoción- Las novelas no pueden definir lo que sentí en aquel momento Lisanna, no fue un "CLICK", fue un "BANG", un "BOOM" ¡Un "ZAZ"!-
Oh. Natsu no estaba enamorado. ¡Estaba totalmente embobado! Lisanna no sabía quién estaba peor, Gray con Juvia, o Natsu con su colega.
-¿Y cuál es la parte mala?-
El ánimo del pelirosado bajó de golpe y miró a su amiga con miedo.
-Primero prométeme que no te enojarás y seguirás siendo mi mejor amiga.- Murmuró con cautela. La chica rodó los ojos.
-Lo prometo.-
-Uh, ok. Ya te dije lo que pensaba sobre las relaciones y lo que quería.-
-Una relación con futuro.- Afirmó la chica.
-Bien… ehhh…lo que sucede es que… ummm… ella no piensa igual que yo…-
-¿Qué quieres decir?- Le dijo con suspicacia.
-Ella… ella sólo juega con los hombres…-
Silencio.
Un profundo y espeso silencio.
Lisanna ni siquiera pestañeando y Natsu atento y tembloroso a cuando su amiga reaccione.
Después de unos segundos el chico decidió reaccionar primero.
-Uh ¿Lisanna?-
Nada
-Li-Lisanna, sé que…-
-Es Lucy Ashley ¿Cierto?- Interrumpió con voz seria. El chico dio un saltito. – ¿Es ella? – Se levantó de la silla con brusquedad- ¡Natsu, Juvia te advirtió de ella cuando empezaste a trabajar en la empresa! ¡Nos diste tu palabra de que no te le acercarías!-
El chico se ofendió un poco, pero estaba más asustado que otra cosa.
-E-eso fue cuando empecé, nos tocaba en secciones diferentes, ahora la tengo al lado, ya te lo dije.- Trató de defenderse.-Lisanna, prometiste que…-
-¿Que no me enojaría? ¡No estoy enojada! ¡Es sólo…! – Se volvió a sentar con un fuerte resoplido y se tomó la frente- Dame un minuto por favor…-
Natsu no pudo atinar a nada. Su amiga estaba ahí, tratando de controlarse de reprocharle sus sentimientos, y sinceramente no la culpaba.
Cuando supo que Ashley sólo jugaba con él al insinuársele y que mantenía relaciones casuales con algunos hombres de la empresa, se decepcionó de sí mismo. ¿Dónde estaba el romanticismo aquí? No había oportunidad, para ella él solo sería un número a la lista, una experiencia con la cual reírse con sus amigas, y no quería eso, por nada del mundo. Sabía lo que deseaba y eso no encajaba para nada en los planes de Lucy ¡Pff! ¡Quizás no tenía ni planes para esto! Ella sólo vivía el día y noche sin pensar en el mañana, divirtiéndose y pasándola bien en los bares los fines de semana.
Oh sí, las primeras semanas después de esta revelación de incompatibilidad fue el Infierno. No era fácil evitar a una colega con la que compartías documentos, reuniones y demás, agregando que ésta no hacía más que molestarlo y ¿Por qué no decirlo? Calentarlo.
¡Y ésta era la parte más vergonzosa! Él nunca pensó de esta forma con ninguna mujer, absolutamente ninguna. Recordaba cuando en el instituto descubrió que todos sus conocidos (y muchos desconocidos para él) daban por sentada su homosexualidad. ¡Qué vergüenza! Pero ¿Cómo podía defenderse ahí? Nunca le interesó nadie, por lo que nunca dio un beso ni llegó más allá. En secundaria era tan tímido que el sólo hecho de que Lisanna lo abrazara casi lo hacía desmayar. Al final del período escolar, todo mundo quedó con la idea de que él y Gray eran pareja. Menos mal Gray no se molestó por involucrarlo en este malentendido también.
Es por todo eso que no podía creer que Lucy Ashley, con un solo movimiento de piernas, hiciera que corriera al baño a tocarse.
Sí. Tocarse. A escondidas. Como un maldito puberto.
¡Esa mujer lo iba a volver loco!
-Ok, ya estoy calmada.- Escuchó como decía Lisanna con un suspiro y trató de borrar de su mente las bragas negras que usaba Ashley hace dos días.- Siento que me haya alterado... Ahh Natsu ¿Sabes que esto está mal, verdad? ¿Lo sabes?-
Lisanna lucía realmente preocupada de él, lamentablemente no podía hacer nada. Él mismo trató de cambiar la situación y dejar de pensar en su colega, pero realmente se le había metido en la piel.
-Lo sé, pero no puedo hacer nada. De verdad la amo-
La peliblanca arrugó el ceño.
-¿Cómo puedes estar tan seguro? ¿Has salido con ella, interactuando lo suficiente? Quizás sólo es un capricho-
-Un capricho no puede durar un año…. ¿Verdad?-
-Bien, tienes razón, pero al menos has hablado con ella fuera del ámbito laboral ¿no?-
El chico tragó grueso. Aquí venía la parte difícil.
-Ehh… ¿Recuerdas que te dije que necesitaba ayuda?-
Lisanna se palmeó el rostro.
-Oh… - Suspiró resignada- ¿Tienes una fecha ya?-
-Si…-
-¿Cuál?-
-…San Valentín…-
-¡San Valentín!- Repitió anonadada.
-¡Sé que es cursi!-
-¡Es Lucy Ashley! –Exclamó con más fuerza- ¡Ella no va a citas Natsu! ¡Menos en San Valentín!-
-¡Lo sé! ¡Pero de verdad quiero invitarla!- Expresó olvidando por completo que fue por la promesa hacia Gray.
-Ella sólo querrá una cosa de ti- Sentenció ahora más firme, y Natsu se puso serio.
-Yo no quiero eso, sólo deseo disfrutar de su compañía fuera de la oficina.- Respondió con voz segura.
Lisanna lo meditó un momento. Maldición, esto era condenadamente difícil. ¿Dejar a su amigo ilusionarse con una zorra como Ashley? Cuando Natsu les contó que lo habían aceptado en la empresa Edolas, ella rápidamente había ido a casa de su amiga Juvia para preguntarle si había algo de lo que preocuparse, pues ella ya llevaba medio año laborando en el lugar.
Su primera y única advertencia fue sobre la secretaria del Gerente Fernández, culpable de lograr que varios trabajadores tuvieran que ser despedidos por acoso sexual. Sí, ella los provocaba, se acostaba con ellos, y luego les hacía la vista gorda. Los pobres hombres trataban de tener otra oportunidad con la rubia, pero simplemente ella era muy cruel.
Desesperada de que su ingenuo amigo sea blanco de la malvada rubia se sintió en la obligación de advertirle junto con Juvia.
Bien, no cayó en sus redes sexuales, pero se enamoró, lo que es mil veces peor.
¡Le iban a romper el corazón!
No no no. Lo correcto era destrozar sus esperanzas, tratar de convencerlo de que no iba a sacar nada bueno de esto. Quizás esa arpía de Ashley se aproveche de sus sentimientos, no ¡Lo haría, estaba segura! Y después repetiría lo de los otros, fingiría que nunca estuvo con Natsu Dragion.
Sí, era lo correcto.
Pero aquí estaba Natsu, con la mirada decidida y la mente testaruda, pidiéndole consejos amorosos a sus 26 años.
Esperaba no arrepentirse.
-Tú ganas-
Y el chico se lanzó a abrazarla. Por primera vez.
Qué suerte tenía esa maldita.
El amanecer del lunes llegó y Natsu Dragion se encontraba conduciendo por las calles atareadas de Nueva York hacia la empresa. Siempre se había sentido más seguro en su automóvil, con la confianza de realizar cualquier cosa; era aquí donde se preparaba mentalmente por largos minutos antes de una reunión, y hoy lo haría para poder enfrentarse a la chica que le gustaba y pedirle la tan ansiada cita.
Lisanna dijo que para una chica tan difícil como ella (por no decir imposible) lo más acertado sería ser directo, sólo debía encontrar el tiempo y lugar adecuado, y si quería, con algún toque suyo. Lástima para él que fuera un romántico y cursi, cosas que la chica aborrecía por completo, o lo que le decía su actitud al menos.
Entró al estacionamiento prácticamente vacío del edificio, estacionó en su reservado y miró la hora: 7:15. Oh, había llegado inesperadamente temprano, podría aprovechar de tomar una segunda taza de café en la oficina. Bien, se miró por última vez en el retrovisor y se dijo que lo lograría.
Sí, lo podía hacer.
Bajó del auto y a medida que se alejaba la confianza iba desapareciendo. Negó con la cabeza. No, era un adulto.
¡Puedo hacerlo! ¡Puedo hacerlo! ¡Puedo hacerlo! Se repetía mentalmente mientras cruzaba el Lobby.
-¡Sólo dile que quieres tomarte una taza de té con ella y listo!-
Natsu por acto reflejo se escondió tras un pilar cuando escuchó la voz potente de su martirio.
¡No puedo hacerlo!
-¡No me importa si prefiere el chocolate, sólo háblale directamente!-
Por el tono que usaba y la rapidez con la que sus tacones golpeaban la cerámica Natsu dedujo que estaba enojada con el hombre del teléfono.
¡Maldición, no puedo hacerlo! Lloriqueó mentalmente.
-Oh, hombres ¿Tan difícil es pedirle cita a una chica? ¿Cuánto tienes Rogue, 15?-
Genial, lo que faltaba, ironías.
-Lo más terrible es que te diga que no, anda, pídeselo y deja de hacerme perder el tiempo… luego me cuentas, adiós.- La escuchó resoplar.- ¿Por qué me ha llamado a mi? Sabe que no tengo idea de éstas cosas.-
La campana del ascensor resonó en el salón desierto, y luego, silencio.
Lucy se había ido.
Su cuerpo inesperadamente tenso se relajó de golpe.
Esto sería un desafío, pero ahora era su oportunidad. Ambos llegaron temprano, si tenía suerte, podrían estar relativamente solos una media hora.
Esperó que su corazón se relajara un poco, exhaló e inhaló, exhaló e inhaló, y se encaminó al ascensor.
Las primeras veces siempre eran las más difíciles decían.
Ámenme!
Guest 1:Hola! A mí también me encantan como son en Edolas, es por eso que he querido hacer este fic, y aunque ése NaLu no me convence tanto como el "real" , ésta idea simplemente la encontré que encajaba muy bien! No me tardé un mes, lero lero xP . Gracias por tu comentario, espero seguir leyéndote!
Pleyades: Que bueno que la historia te haya atrapado xD. Y en el mundo moderno me imagino una Lucy Ashley como la del fic, que no será muy querida al principio claro, pero ya ahondaremos más en ella, le terminarás tomando aprecio ( espero!) . Y ehhh... si, una mala combinación de "encantos", ya veremos como un hombre de buen corazón, tierno y lindo como Natsu saldrá airoso ( Saldra?!) Esperare tu comentario, gracias por el apoyo!
