LOS PECADOS CAPITALES

Buenas noches damas y caballeros (enseguida las personas me empiezan a abuchear y me lanzan comida podrida) Sí, sí, sé que no tengo perdón por no haber actualizado esta historia y haberla abandonado durante TANTO tiempo de nuevo; pero como sabrán esta historia estuvo en esas votaciones que hice hace mucho y no fue una de las ganadoras y por eso la dejé olvidada, hasta que me di cuenta de que si estamos en Octubre por lógica tenía que hacer un fic de terror y apenas me acordé de que tengo este sin terminar y por eso lo voy a seguir (a pesar de que se está acabando el mes) pero eso sí, voy a tratar de ir al grano y terminarla lo más rápido posible y no darle tantos giros a la trama como me ha pasado con mis otros Multi-Chapters así que sin más comencemos. South Park blablablá pero la historia blablablá XD.

CAPÍTULO NUEVE: PRIMERA VÍCTIMA DE LA LUJURIA Y ENVIDIA

Las noticias de lo que le pasó a Bebe se movían tan rápido como la velocidad de la luz ya que a la mañana siguiente ya todo el pueblo se enteró de lo sucedido y muchos estaban preocupados, especialmente los familiares y amigos-as de la rubia rizada.

-¿Estará bien mi amiga, doctor?- preguntó una muy preocupada Wendy al médico. Ella junto con las chicas y algunos de los chicos del curso la fueron a ver.

-Físicamente estará bien, no tiene heridas graves. Pero a nivel mental y emocional… está muy delicada- el doctor les dijo esto último con pesar.

-¿Podemos ir a verla?- le preguntó Kenny.

-Ahora la policía esta con ella haciéndole unas preguntas… pero creo que si pueden ir a verla- dicho esto los jóvenes fueron al cuarto en donde estaba hospedada la rubia y tal y como lo dijo el doctor, ahí estaban los uniformados y los familiares de ella.

-¿No pudo notar algo que lo hiciera destacar?- preguntó el sargento Jates a la chica.

-No… no le pude ver la cara ya que estaba todo oscuro ¡ERA HORRIBLE! ¡Quería violarme y me obligó a hacerle sexo oral!- exclamó ella llorando al borde de la histeria y retorciéndose en su cama mientras sus padres la trataban de calmar.

-Eso es algo que haces casi todo el tiempo- susurró divertido el culón de Cartman pero enseguida Wendy le dio un golpe en la cara tan fuerte que lo tiró al piso.

-¡CÁLLATE GRANDÍSIMO HIJO DE PUTA!- le gritó furiosa ella mientras que Stan la sujetaba para que no la siguiera golpeando.

-Mejor lárgate Cartman antes de que te internemos en el hospital por los golpes que te daremos- le advirtió el joven de pompón rojo y el culo gordo se fue refunfuñando cosas molesto.

-Todo es mi culpa, sino no le hubiera pedido a Bebe que fuera a ese restaurante que quedaba tan lejos de su casa… no le habría pasado esto- dijo Kyle no solo triste, sino también arrepentido.

-No es tu culpa Kyle, no sabías que iba a pasarle eso- le trató de hacer sentir mejor su mejor amigo

-Bueno, creo que eso es todo. Vámonos muchachos- dijo el jefe de policía alejándose de la rubia.

-¿Qué fue lo que dijo Bebe?- le preguntó Wendy sin rodeos y todos le prestaron atención.

-Pues nada que nos sirva para identificar a su atacante, solo que es un hombre alto de 1,80 metros de altura como mínimo, voz gutural y nada más- les dijo con algo de pesar el oficial del bigote.

-Eso no nos sirve de nada para identificarlo- dijo triste la chica de la boina rosada -¿pero podemos hablar con ella un momento?- le pidió a los padres de su amiga.

-Mejor no chicos… ella necesita descansar un momento- les pidió la señora Stevens tratando de secarse sus lágrimas con unas servilletas.

-Como diga…- dijo ahora triste la novia de Stan para luego retirarse junto con los demás jóvenes.

-"De la que se salvó esa perra, pero ya verá que la próxima vez no se escapara tan fácil"- pensó de forma maliciosa el agresor de Bebe que no estaba lejos de todos ellos.

Ya siendo más tarde ese mismo día, el culón de Cartman caminaba con toda tranquilidad por las calles con las manos metidas en sus bolsillos y silbando una canción.

-Una limosna joven…- le pidió una anciana en muy mal estado.

-¿Acaso tengo cara de beneficencia o qué?- le dijo toscamente el castaño siguiendo su camino.

-¿Una ayudita para este pobre ciego?- pidió ahora, obviamente, un ciego.

-¡Otro parasito de mierda! ¿Es que acaso los parientes de Kenny de nuevo están invadiendo el pueblo o qué?- preguntó ya molesto el chico muy robusto refiriéndose a los desamparados y también lo mandó al carajo y siguió caminando con toda tranquilidad.

-Jovencito…- le llamó alguien desde un oscuro callejón y él soltó un bramido ofuscado.

-Y dicen que a la tercera es la vencida ¡Pero ni crea que le voy a dar algunas monedas!- hizo el ademan de seguir su camino.

-No le estoy pidiendo limosna jovencito… solo le estoy ofreciendo un delicioso pollo frito a tan solo un dólar el muslo- le ofreció la persona en el callejón.

Eso hizo que el culón enseguida se detuviera en seco y se le empezara a aguar la boca ya que enseguida su gran apetito se despertó y dio media vuelta y sin ningún sentido común entró al callejón guiado por su estómago.

-Dijo a un dólar el muslo ¿verdad? ¡Es casi regalado!- habló ya muy emocionado pero no veía nada de nada -¿En dónde carajos esta…?- no pudo seguir hablando ya que alguien le dio un fuerte golpe en la nuca haciendo que cayera inconsciente al piso.

-Cayó redondito como la pelota de playa que es- se burló el tipo el depredador que esta tras los chicos ya que fue él que atrajo a Cartman -debí traer una grúa para mover semejante bola de carne- se burló de nuevo para luego llevárselo del lugar.

-¡ACHU!- estornudó Kenny que estaba caminando con Karen por las calles.

-¿Te pasa algo hermano?- le preguntó la pequeña castaña.

-Nada. Tal vez alguien está hablando de mí, de seguro una de las tantas chicas con las que he pasado el rato- dijo muy divertido y la chiquilla rió un poco -bueno hermanita, ya llegamos a tus clases de baile, vendré por ti en una hora. Te cuidas- la abrazó y ella le correspondió el gesto.

-Siempre lo hago, adiós hermano- le dio un beso de mejilla en forma de despedida para luego ingresar al edificio de baile.

El rubio en vez de ir a su deteriorada casa, fue a un lugar al que va con mucha frecuencia que se llama: "El Hipopótamo de Menta" es un cabaret de poca monta en dónde obviamente hay Stripers para entretener y complacer a los hombres que van a verlas.

-¡Menea más rápido ese lindo culo que tienes!- exclamó McCormick que naturalmente estaba disfrutando lo que veía -si tan solo tuviera más dinero…- se lamentó un poco pero al ver la hora en su reloj, se dio cuenta de que ya casi pasaba la hora que duraba la clase de su hermanita, así que hizo el ademan de irse del lugar.

-Espera lindo, no te vayas- para su sorpresa, unas mujeres se le acercaron.

-Diviértete con nosotras- le pidió otra de ellas.

-¿Con ustedes?- se emocionó mucho -pe-pero señoritas, por más que me gustara divertirme con todas ustedes… no me alcanza el dinero- se lamentó de nuevo.

-No te preocupes muñeco, alguien ya nos pagó para estar junto a ti- cuando dijo esto, el rubio no solamente se asombró de nuevo, sino que se confundió.

-¿Alguien pagó para que estén conmigo, quién?- les preguntó.

-Eso no importa, ven y diviértete con nosotras- le pidió lujuriosa una de las rameras abrazándolo por detrás y lamiéndole el oído derecho.

-Pe-pero es que yo tengo que ir por…- el rubio recordó ir a buscar a su hermana, pero cuando una de las mujeres se le apegó a su cuerpo rozando sus partes íntimas con las de él, hizo que soltara un largo gemido de placer y se le nublara el juicio.

-No seas malito y juega con nosotras- le pidió ella frotándole la entrepierna con una de sus manos.

-Ah… supongo que sí puedo tomarme el tiempito para jugar con todas ustedes muñecas- se dejó invadir por la lujuria olvidando a su hermanita.

-Diviértete mientras puedas, goza el momento ya que para mañana… desearás estar muerto- dijo el sujeto misterioso sonriendo enormemente, al parecer él le pagó a esas putas para divertirse con Kenny.

La pequeña Karen estaba fuera del edificio en donde tomaba sus clases de baile y estaba muy preocupada, se suponía que Kenny ya la debió de haber recogido para que fueran a casa, pero ya habían pasado varias horas y él seguía divirtiéndose con las Stripers y no ha respondido a ninguna de sus llamadas y como sus padres y Kevin no tienen uno, tampoco los puede llamar.

-¿Dónde es-estás Kenny?- se preguntó a sí misma temblando un poco del frío ya que se estaba haciendo de noche -no pu-puedo seguir más ti-tiempo aquí, no tengo de o-otra que regresar sola a casa- sin más opción comenzó a dirigirse a su hogar.

Si de por sí el lugar en el que se encontraba tenía un aire tétrico por el deplorable estado en el que se encontraban las estructuras y las calles, al ser de noche lo hacía mil veces peor ya que casi no hay farolas que iluminen y algunas de las pocas que habían parpadeaban mucho; no era apto para una chica tan tierna e inocente como lo es la hermanita de Kenny.

-Oh…- gimió ella abrazándose a sí misma sin dejar de temblar del frío -si… si por lo menos Kenny no está con-conmigo, por lo menos me gus-gustaría que me a-acompañara mi ángel gu-guardián- se dijo mirando de un lado a otro con mucho miedo.

-Pero miren nada más- habló de repente un tipo con pinta de malandro saliendo de entre las sombras junto con otros sujetos tomando por sorpresa a la pequeña castaña que al verlos enseguida se aterró y retrocedió unos pasos.

-Un lindo angelito ha caído del cielo justo para nosotros- dijo otro de esos sujetos con una sonrisa muy perversa en su cara aterrando más a la niña.

-¿Estás perdida muñequita? Si no tienes dónde pasar la noche, nosotros te cuidaremos bien- un tercero dio un paso hacia ella que retrocedió más.

-No-no gracias se-señores, te-tengo algo de prisa- dicho esto enseguida corrió a todo lo que daban sus piernas.

-¡Podrás correr pero no ocultarte pequeñuela!- esos tipos la persiguieron.

Karen corría desesperadamente por las oscuras calles derramando algunas cuantas lágrimas y mirando hacia atrás como ellos le pisaban los talones.

-¡ÁNGEL GUARDIÁN AYÚDAME POR FAVOR!- gritó con todas sus fuerzas, pero no vio una piedra que estaba en su camino y se tropezó con está cayendo duramente contra el piso.

-¡Ven acá!- enseguida uno de esos maleantes la cogió y la arrastró a un sucio callejón seguido por sus compinches -ya te lo habíamos dicho, podrás correr pero no ocultarte muñeca- la tiró contra unas asquerosas bolsas de basura.

-¡NO POR FAVOR, NO ME HAGAN NADA POR FAVOR!- les suplicó la niña llorando sin control acurrucándose contra un rincón del callejón pero sus captores solamente sonrieran más todavía y no se compadecieron de ella y se le acercaron cerrándole todas las salidas -¡AYUDA, AYUDA POR FAVOR!- continuó gritando y uno de ellos la tomó del cuello y la levantó fácilmente del piso.

-Nada ni nadie vendrá a ayudarte pequeña. Estás a nuestra completa merced- le lamió la mejilla derecha mientras que la castaña se trataba de liberar desesperadamente -ahora comencemos con la diversión- la tiró de nuevo a la basura para luego bajarse los pantalones ante la mirada aterrada de la hermanita de Kenny.

-¡ÁNGEL GUARDIÁN AYÚDAMEEEEE!- volvió a gritar con todas sus fuerzas.

-Esto se pondrá interesante- se dijo a sí mismo el cruel depredador que estaba viendo todo eso desde un lugar seguro y lo estaba filmando -me pregunto cuánto me darían por un video como este- como las veces anteriores sonrió tétricamente.

Al día siguiente, Kenny seguía en el Hipopótamo de Menta en una de las habitaciones especiales junto con todas las mujeres con las que se acostó y sonreía enormemente.

-Ah…- bostezó empezando a despertarse estirando los brazos y relamiéndose los labios -buenos días señoritas- saludo a las suripantas.

-Buenos días angelito- le devolvió el saludo una de ella también despertándose y él rió un poco.

-Angelito…- esta palabra hizo que recordara algo de suma importancia -¡OH MIERDA, KAREN!- gritó tan fuerte que las demás putas se despertaron abruptamente y empezaron a decir cosas molestas y enseguida se levantó poniéndose rápidamente su ropa y cogió su celular y llamó a su hermana -por favor responde… responde…- esperaba a que contestara pero el número que marcó no estaba disponible -¡DEMONIOS!- enseguida salió de la habitación y del cabaret corriendo como alma perseguida por el diablo.

-Oh no, y yo que quería tanto pasar el rato con él de nuevo…- se quejó una de las rameras.

-"Por favor que haya llegado a casa, por favor que haya llegado a casa"- pensó sumamente preocupado Kenny sin dejar de correr, pero cuando vio una patrulla en frente de su malgastado hogar enseguida se le formó un nudo en el estómago y de una patada abrió la puerta de entrada -¡¿QUÉ ESTA PASANDO AQUÍ?!- preguntó enseguida.

Sus peores temores se confirmaron cuando vio a su madre sentada en un malgastado sillón llorando descontroladamente tapándose la cara con sus manos y negando con la cabeza exclamando muchas cosas; a su lado esta su padre que lloraba igual que ella y la trataba de consolar y al lado de ellos estaba Kevin que lloraba como ellos, pero solamente se limitaba a tener la mirada perdida y con su mano derecha se tapaba la boca y frente a ellos hay dos policías.

-¿Tú eres el otro hijo de los McCormick, verdad jovencito?- le preguntó un oficial acercándose.

-¡¿Qué paso?! Por favor díganme que no se trata de mi hermanita Karen- les suplicó, el oficial miró al otro y con pesar dieron un leve asentimiento.

-Joven… lamento informarle, que su hermana menor fue encontrada hoy en un callejón con múltiples puñaladas y aparentemente fue violada reiteradas veces- le dijo poniéndole una mano en el hombro derecho.

Ante estas palabras el rubio inmortal enseguida quedó en shock, se puso pálido y las pupilas de sus ojos se contrajeron. Él será alguien muy experto en el tema de la muerta gracias a las reiteradas veces que ha muerto, pero que alguien cercano a él, especialmente su dulce hermanita, haya muerto de una forma tan aterradora, es algo que lo ha golpeado más duro que las peores muertes que ha sufrido.

-No...- susurró mientras sus ojos se llenaban de lágrimas y respiraba agitadamente -¡NOOOOO!- gritó con todas sus fuerzas cayendo de rodillas al piso sintiéndose el ser más miserable del mundo entero y más porque se dio cuenta de que fue su culpa ya que al haberse estado divirtiendo con esas rameras para saciar su lujuria, se le olvido acompañar a su hermana a casa -¡TODO ES MI CULPA, TODO ES MI CULPA!- golpeaba el piso fuertemente con su puño derecho mientras apoyaba su frente contra su antebrazo izquierdo.

-¡ES POR TU CULPA PUTO IMBÉCIL!- su hermano mayor enseguida se le acercó y le pateó la cara tirándolo de espaldas al piso y lo cogió de la parte delantera de su anorak naranja -¡SE SUPONE QUE AYER LA DEBISTE HABER TRAÍDO A CASA! ¡¿EN DÓNDE ESTABAS?! ¡¿REVOLCANDOTE CON OTRAS PUTAS COMO TÚ?!- le dio un golpe en el rostro tirándolo de nuevo al piso y lo empezó a golpear salvajemente gritándole todo tipo de insultos, hasta que los oficiales lo contuvieron -¡ERAS EL FAVORITO DE KAREN ¿CÓMO PUDISTE OLVIDARLA?!- le gritó tratando de liberarse.

-¡Kevin ya basta por favor!- le suplicó su madre.

-¡NO, NO! Yo me merezco lo peor ¡KAREN MURIÓ POR MI CULPA!- a pesar del dolor de sus heridas, Kenny seguía culpándose a sí mismo sin dejar de sentirse la peor mierda del mundo.

-Oh, pero qué bello es el lazo fraternal- se burló el depredador que como siempre miraba todo desde una distancia segura para luego sacar su lista y tachó el nombre de Kenny -ahora ya son tres- dicho esto se alejó del lugar sonriendo enormemente.

Las horas pasaban y en la escuela del pueblo ya habían pasado las primeras horas de clases y los alumnos por supuesto seguían hablando sobre lo que le pasó a Bebe y aún no se han enterado de la desgracia que le ocurrió a la familia McCormick.

-Oye Kyle ¿Has visto a Kenny y Cartman?- le preguntó Stan acercándosele, ellos estaban buscando sus cosas para las siguientes clases.

-No, no los he visto en todo el día ¿Qué les habrá pasado?- dijo muy extrañado el pelirrojo.

-De seguro Kenny debió haber pasado toda la noche con algunas chicas- en una enorme y mórbida ironía, el pelinegro dio justo en el clavo al haber dicho ese comentario burlón y el judío rió un poco

-Y el mojón gordo se habrá atragantado de comida- también comentó divertido -pero en serio ¿En dónde están ellos? Gregory y el Topo no han venido tampoco- dijo ya serio.

-Sabes cómo son ellos, de seguro deben de estar en alguna misión o algo así- respondió Marsh con toda calma.

-Chicos- les llamó de repente el señor Mackey -necesito que me acompañen a la oficina de la directora ¿Okey?- cuando les pidió esto los súper mejores amigos se vieron extrañados.

-¿Por qué, hicimos algo malo?- le preguntó el pelirrojo.

-No chicos, es un asunto de suma importancia- la tristeza se hizo evidente en el tono de voz del consejero y eso extrañó más a los chicos que lo siguieron.

No muy lejos de ellos, los integrantes del Team rubio estaban hablando de algo.

-¿Ya te sientes mejor, Gok?- preguntó Gary al rubio extraterrestre que seguía teniendo un semblante de molestia y fastidio.

-Igual- dijo con un tono de voz apagado y antes de que el pequeño mormón pudiera decir algo más, siguió hablando -y por favor Gary… ya no quiero seguir hablando de eso- le pidió con una mirada y un tono de voz que preocupó al pequeño rubio.

-Co-como digas- retrocedió un poco para luego ver a Thomas que sonreía mucho -¿Por qué aún sigues tan feliz, Thomas?- le preguntó con toda curiosidad.

-Ya se los dije ¡PENDEJOS DE MIERDA! Es por algo importante- el rubio más alto de todos no cambiaba su semblante.

-"¿Qué tendrá entre manos?"- preguntó Bradley mirándolo con desconfianza -eso me recuerda… ¿Dónde está Butters?- preguntó al notar su ausencia.

-Está en la oficina de la directora, supuestamente para darle una noticia importante- le respondió el pequeño Pip.

-Espero que sea para decirle que mataron a esa puta que tiene por novia…- susurró el rubio rizado de forma molesta.

-¿Qué dijiste, Bradley?- le preguntó Gary haciendo que carraspeara un poco y se alarmara al darse cuenta de lo que dijo.

-"¿Cómo pude decir eso?"- se preguntó a sí mismo de nuevo -que… espero que no sea algo grave- les mintió y luego sonó el timbre de inicio de las siguientes clases -adelántense chicos, tengo que buscar otra cosa en mi casillero- les pidió y sus amigos se fueron y cuando abrió su casillero una nota cayó al piso -¿Qué es esto?- preguntó extrañado y la levantó y leyó el título que decía: "Cualquier Cosa por el Amor" eso llamó más su atención y leyó su contenido.

Siempre se ha dicho que en la guerra y en el amor todo se vale, y cuando se dice todo es ABSOLUTAMENTE TODO, uno siempre debe luchar por la persona que ama y no importa que método se utilice, el fin siempre justificara los medios. Así que adelante joven enamorado has lo que creas necesario para ganarte el corazón de la persona que amas.

Cuando Bradley terminó de leer esto, la parte de él que alguna vez fue fanática religiosa se tomó esto como una especie de señal divina para que así pudiera quedarse con el corazón de Butters.

-El fin justifica los medios…- esta frase es lo que más le gustó de esta nota y una sonrisa muy retorcida se le formó en la cara -sí… sí… ya sé que hacer para quedarme contigo Butters- cerró la puerta de su casillero, guardó la nota y se dirigió a su salón de clases sin quitar esa sonrisa tan perturbadora.

-"Adelante Don Juan, ve por tu chico"- y por supuesto el depredador no estaba muy lejos.

Cuando Stan y Kyle llegaron a la oficina de la directora, se llevaron la sorpresa de que en ella estaban no solamente sus padres, sino también Butters, Craig, la hermana de este que lloraba descontroladamente y lo abrazaba fuertemente y a su lado estaba el gótico Ferkle que también lloraba tratando de aguantar sus lágrimas que le corrían su maquillaje y se sujetaba el cabello y tenía la mirada perdida.

-¿Qué está sucediendo?- preguntó Stan confundido.

-Chicos… se trata de su amigo Kenny- les comenzó a decir la directora.

-¿Le paso algo?- preguntó enseguida el judío pelirrojo.

-No, no. Él está bien- los chicos se aliviaron por estas palabras -pero… su hermana fue asesinada- cuando dijo esto los dos enseguida abrieron los ojos como platos por el asombro.

-Su hermana…- susurró Stan.

-Oh por Dios…- Kyle también habló en voz baja.

-¡MI MEJOR AMIGA!- exclamó la pequeña Ruby mientras que su hermano la trataba de consolar.

-Primero Ike… ¡Y ahora Karen!- exclamó ahora Georgie. Será alguien frío y que casi nunca muestra sus sentimientos, pero perder en tan poco tiempo a dos de sus pocos amigos verdaderos es más de lo que su corazón puede soportar.

-Pobre Kenny… sé muy bien lo que se siente perder a un hermano…- susurró Kyle.

El día de mañana se iba hacer el funeral de la pequeña McCormick y todos los amigos y compañeros de Kenny prometieron que iban asistir, excepto el Topo y Gregory ya que estaban muertos mientras que Cartman seguía desaparecido.

Pero Bradley cuando fue de su casa, casi enseguida salió de esta ya que tenía que visitar a alguien muy importante. Llegó a una pequeña casita y se ocultó en unos arbustos que estaban cerca de esta y pacientemente espero a que llegara su propietaria.

-¡RUN, RUN!- se escuchó el sonido del potente motor de una Harley acercándose a la casa, era por supuesto Butters que estaba llevando a su novia a su hogar y se estacionó.

-Como siempre gracias por traerme, Butters- le agradeció la chica.

-De-de nada- él se avergonzó un poco y luego se dieron un beso de despedida; Bradley entrecerró los ojos por eso y sintió como su sangre ardía de la ira y celos -hasta mañana- dicho esto el rubio mayor se retiró y la chica entró a su casa.

-"Llegó la hora"- pensó el rubio rizado y cuando vio que Butters se fue, salió de su escondite y se paró delante de la casa de la chica y luego de sacudirse su ropa tocó tres veces la puerta.

-¿Sí, que se le ofrece?- le preguntó la chica luego de haberle abierto la puerta y sonriendo amablemente y ese semblante hizo que a Bradley enseguida le dieran ganas de darle un puñetazo.

-Disculpe la molestia señorita, pero mis padres y yo pasábamos por aquí y se nos varó la rueda de nuestro auto y me preguntaba si podía prestarme su teléfono para llamar a una grúa- le pidió el rubio con una muy bien fingida sonrisa amable. Al parecer la chica no lo conocía.

-Por supuesto, pase- le dio permiso para entrar a su hogar y no se dio cuenta de que la sonrisa de él se volvió sombría -ahí está el teléfono. Si me disculpa voy hacer algo en la cocina.

-No hay problema señorita, muchas gracias- Bradley de nuevo fingió amabilidad y cuando Lexus le dio la espalda y se dirigió a la cocina, él sonrió de forma sardónica y abrió mucho sus ojos y a pasos sigilosos se le acercó por atrás mientras que de su pantalón sacó un gran cuchillo y lo empuñó en lo alto listo para clavárselo a la novia de Butters -"sin ti puta, Butters será solamente mío"- pero justo cuando la iba a apuñalar se detuvo en seco y su mano tembló mucho -"¡¿Pero que estoy haciendo?! ¡¿Cómo puedo siquiera pensar en matar a otra personas?!"- al parecer recuperó algo de cordura y bajó el cuchillo -"¡NO! Ya llegué hasta aquí y no hay vuelta atrás, además, el fin justifica los medios"- recuperó su semblante psicópata y de nuevo empuñó el cuchillo.

-¿Ya terminó de hacer lo que iba hacer, joven?- le preguntó Lexus que seguía dándole la espalda y no se dio cuenta de que estaba justo detrás de ella.

-Pero si apenas estoy por comenzar- cuando le habló así de cerca, ella enseguida dio media vuelta para encararlo y enseguida se paralizó al verlo con esa terrible expresióny con el cuchillo en lo alto -¡AHORA BUTTERS SERÁ MÍO Y DE NADIE MÁS!- enseguida le clavó el cuchillo en el seno derecho.

-¡AAHHH ¿PERO QUÉ HACE?!- preguntó aterrada Lexus retrocediendo luego de que le desclavaran el cuchillo y llevándose ambas manos a su herida que botaba mucha sangre.

-¡ME ESTOY DESASIENDO DEL ÚNICO OBSTÁCULO ENTRE MI LINDO BUTTERS Y YO!- cuando le quiso volver a clavar el cuchillo ella se trató de proteger con su antebrazo izquierdo que fue atravesado de lado a lado haciéndola gritar de nuevo mientras la sangre salpicaba el rostros del rubio que seguía sonriendo de forma maligna -¡Y ESTO ES SOLO EL PRINCIPIO!- le hizo una cortadura en la cara a la chica haciendo que cayera de espaldas al piso y enseguida se le montó y la sujetó del cuello y la miró de arriba abajo haciendo una mueca de total asco -no sé qué es lo que te ve Butters ¡PERO CUANTO TERMINE CONTIGO QUEDARÁS IRRECONOCIBLE!- enseguida le apuñaló el estómago haciendo que gritara de nuevo de la agonía.

-¡NO POR FAVOR, NO ME MATES!- le suplicó ella pero el rubio solamente rió un poco.

-Esto es lo que te pasa por haberte quedado con mi lindo Butters- le clavó el cuchillo en el estómago haciendo que otra vez gritara -¡SÍ, SÍ, TUS GRITOS DE AGONÍA SON MÚSICA PARA MIS OÍDOS!- Bradley ya perdió toda cordura y en vez de matarla enseguida cortándole el cuello o clavándole el cuchillo en el corazón, la apuñalaba en el estómago para alargar su sufrimiento.

-¡TÓMA, TÓMA, TÓMA!- exclamaba con cada apuñalada manchándose de sangre y todo a su alrededor, tanto el piso de la cocina, como los muebles que estaban cerca -¡SUFRE, SUFRE, SUFRE, SUFRE!- se estaba divirtiendo y gozando del sufrimiento que le causaba a la pobre chica.

-¡AYUDA, POR FAVOR ALGUIEN AYÚDEME!- gritaba desesperadamente tratando de defenderse como podía, pero solamente consiguió que el rubio le lastimara más sus delgados brazos.

-¡NADIE VENDRÁ A AYUDARTE MALDITA PERRA!- le dio un golpe en la cara para que se callara.

Continuó apuñalándola una y otra y otra vez, como si estuviera descargando toda la ira y envidia que le tenía al ser la pareja de su amado.

-Butters…- susurró la chica derramando unas lágrimas antes de sucumbir por las heridas y morir con los ojos y boca entreabiertos.

-Oh que lástima y yo que quería seguir divirtiéndome un poco más- Bradley fingió tristeza y se levantó y contempló la grotesca y horripilante escena que había hecho sin quitar su sádica sonrisa mientras respiraba agitadamente -listo… con esto Butters y yo al fin podremos estar juntos- dicho esto en vez de salir enseguida de la casa de la chica, fue al baño de esta para lavarse la sangre.

Pero no se dio cuenta que el depredador en todo momento lo había filmado.

-Je, je. Ya quiero ver la reacción de Butters cuando vea esto- sonrió ansioso para luego retirarse.

Mientras tanto, en la casa de los Stouch…

-Lexus…- gimió Butters que estaba en su cuarto y se llevó la mano derecha y respiró algo agitado sintiendo que algo grave le pasó a su chica -¿Por qué tengo esta sensación?- se preguntó a sí mismo muy preocupado.

-"Esto no me huele para nada bien"- Caos en su mente también se preocupó.

Capítulo nueve de esta historia completado el 29/10/2014.

Espero que les haya gustado como Kenny pagó el precio más alto por su lujuria, saben, estaba pensando en si escribir la violación de Karen… pero eso es algo TAN horrible que ni siquiera yo mismo me atrevería hacerlo :O.

También espero como Bradley mató a Lexus, sé que no es lo más sangriento que he escrito, pero las siguientes muertes será más sangrientas todavía :O ¿Pero entonces quién es ese depredador que parece estar en todas partes al mismo tiempo? Pues si lo descubren díganlo por PM para no arruinar la sorpresa ;D.