LOS PECADOS CAPITALES

CAPÍTULO DIEZ: SEGUNDA VÍCTIMA DE LA LUJURIA Y EL PEOR DE TODOS

Ya se había hecho de noche, y las personas se estaban alistando para dormir o hacer alguna que otra actividad, pero cierta persona tenía unos propósitos muy oscuros.

-Llegó la hora- se dijo a sí mismo el cruel depredador sonriendo tétricamente para luego poner un par de explosivos caseros en el generador de energía del hospital para luego alejarse y estar a una distancia segura -a la una… a las dos… ¡Y A LAS TRES!- hizo que explotaran dañando los generadores y dejando al hospital a oscuras -ahora a zanjar un asunto pendiente- se retiró con toda calma.

-¿Qué fue eso?- preguntó una enfermera, que junto con un doctor y otras enfermeras estaban operando a alguien del corazón y toda la sala de operaciones se vio envuelta en la oscuridad.

-No se preocupen, ahorita mismo se activa la fuente de energía de reserva- después de que el doctor dijera eso se prendieron unas luces rojas -¿Lo ven? Ahora continuemos- siguieron con la operación.

Afortunadamente ese paciente era el único que estaba siendo operado esa noche, los demás estaban en sus habitaciones mientras que el personal del hospital fue a ver el origen de esa explosión y de la ida de energía.

-Esa explosión pareció provenir del cuarto de máquinas- dijo un enfermero mientras recorría los pasillos que estaban iluminados también por luces rojas, aunque algunas secciones se mantenían oscuras porque ellas no iluminaban del todo y eso daba un aire macabro a todo el lugar.

-¿Pero qué o quién querría volar los generadores del hospital?- le preguntó una enfermera mientras pasaban por una de las zonas oscuras de los pasillos y de este se previno una pequeña y perturbadora risa.

-Pues yo por supuesto- respondió a su pregunta el depredador saliendo de entre las sombras cuando ellos ya se habían alejado para luego caminar con toda tranquilidad por los pasillos haciendo un raro ruido mecánico.

Mientras tanto, Bebe seguía durmiendo a pesar del fuerte sonido de las explosión, pero no dormía de forma placentera, sino que se removía inquieta, respiraba de forma agitada y balbuceaba varias cosas desesperada ya que estaba teniendo una pesadilla.

-No… no por favor… no me lastimes… no… ¡Ayuda! ¡Ayuda por favor!- estaba soñando que el depredador la estaba agrediendo y abusando sexualmente de ella -¡AAHH!- gritó más fuerte al mismo tiempo que se despertó y se incorporaba para luego ver de un lado a otro la habitación del hospital -ah cielos… tan solo fue una pesadilla- se calmó pasándose una mano por su abundante y desordenado cabello rubio rizado.

-Pero las pesadillas al igual que los sueños, se hacen realidad- le dijo de repente su atacante saliendo de la oscuridad tomándola por sorpresa y que lo viera con los ojos bien abiertos.

-¡AYU…!- iba a gritar por ayuda pero no pudo seguir ya que él enseguida se le montó encima y le tapó la mano con la boca derecha y bajó la izquierda hasta la vagina de ella y se la tocaba con toda brusquedad.

-Te lo había dicho perra… que no te ibas a librar de mí- le lamió la cara y luego la oreja derecha mientras que la rubia se lo trataba de quitar de encima exclamando cosas que no se podían entender y lloraba a mares -ahora terminemos lo que dejamos pendiente- de un tiró le quitó la bata que la cubría dejándola totalmente desnuda y enseguida con su mano libre la empezó a acariciar con rudeza su bello y escultural cuerpo y le daba unas leves embestidas -con este cuerpo de ramera, con razón le calientas las pollas a casi todos los chicos de la escuela- después de decir esto se bajó los pantalones dejando al descubierto su miembro en todo su esplendor.

-¡UMMM… NOOOO!- logro gritar al fin la rubia luego de haberle apartado la mano de la boca y le dio una fuerte y sonora bofetada para tratar de quitárselo de encima, al hacer eso le quitó su gorro, gafas negras y bajó el alto cuello de su abrigo dando una visión algo opaca de su rostro, pero la chica fue capaz de reconocerlo a la perfección.

-¡NO PU-PUEDE SER, TÚ-TÚ ERES…!- gritó atónita sin poder darle crédito a lo que estaba viendo.

-Sí, soy yo perra. Ahora se buena chica y guarda silencio mientras me divierto contigo-le metió una pelota de plástico en la boca para que no volviera a gritar y empezó a hacerle lo que ni el más degenerado de los degenerados podría llegar a siquiera pensarlo (NA: Ni siquiera yo me atrevería a pensar en eso :O)

A la mañana siguiente, se determinó que fue un aparente atentado terrorista el causante de esa explosión y de la destrucción de los generadores, así que se tomó la decisión de mover a todos los internados del hospital del pueblo al hospital de Denver.

-Ahora le toca a la paciente Stevens- dijo una enfermera que estaba acompañada por otras enfermeras y un doctor -señorita Stevens ¿Está despierta?- tocó tres veces la puerta pero no obtuvo respuesta -¿Señorita Stevens?- preguntó de nuevo y al no obtener respuesta de nuevo, decidió abrir la puerta -señorita Stevens ¿sigue do…?- enseguida se calló y tanto ella como las demás enfermeras y el médico quedaron en shock por lo que estaba en frente de sus ojos.

Ya que el cuerpo de Bebe ¡Estaba empalado! Una larga barra de metal estaba clavada en su vagina y sobresalía por la boca y otra barra estaba clavada en su ano y sobresalía del pecho, las partes inferiores de esas dos barras estaban clavadas en el colchón de la cama manteniendo erguida el cuerpo de la rubia que tiene claros signos de haber sido maltratada, le habían removido los senos quirúrgicamente al igual que sus nalgas. Aparte de eso había mucha sangre por toda la habitación y con esa misma había un mensaje en la pared que decía: SEGUNDA VÍCTIMA DE LA LUJURIA.

-¡OH DIOS MÍO!- gritó aterrada la misma enfermera tapándose la boca con las manos y llorando un poco.

-¡¿QUIÉN PUDO HABER HECHO SEMEJANTE ATROCIDAD?!- gritó ahora el médico viendo el cuerpo de la chica de arriba abajo con los ojos y boca bien abiertos.

-Pues yo por supuesto- el asesino de Bebe no estaba muy lejos y miraba todo eso de forma divertida para luego ver su lista y tachar el nombre de la chica -y contigo ya van 4 linda- se retiró con toda calma sonriendo enormemente.

Un poco más tarde, se estaba llevando a cabo el funeral de la pequeña Karen. Ahí estaban no solamente sus padres y hermanos que lloraban sin control, sino también los amigos y compañeros de la chiquilla, que también lloraban especialmente Ruby y Ferkle, y los de su hermano Kenny.

-¡MI NENA, MI NIÑA, MI ÁNGEL!- exclamaba en llanto la señora McCormick y su esposo no era el único que la trataba de consolar, sino también por la madre de Kyle y la de Stan mientras que el padre Maxi estaba diciendo algún discurso.

-¡TODO ES MI CULPA, LE FALLÉ!- al mismo tiempo, Kenny también se lamentaba llorando igual que ella y era consolado por el judío y el menor de los de los Marsh y cerca de ellos se encontraba Shelli tratando de consolar a su hermano mayor que estaba igual que él y su progenitora.

-"Como se quejan, deben ver el lado bueno de todo esto, al menos tienen una boca menos que alimentar y hoy no tuvimos que ir a la escuela"- solo alguien pudo decir semejante barbaridad y no fue el que mató y violó a Bebe, sino Caos en la mente de Butters ya que le vale un gorro el sufrimiento de los demás e incluso se le llegó hacer divertido la observación que hizo molestando mucho al rubio que le mandó a callar -"ya, ni que fuera para tanto. Al menos esa mocosa ya no tendrá que pasar hambre nunca más"- le siguió restando importancia al asunto.

Luego del funeral, algunas personas ya se habían ido a sus casas, pero otras se habían quedado para darle apoyo a los McCormick. Aunque los Stouch no se encontraban en estas personas y eran algunos de los que regresaron a su hogar.

-Pobres de Stuart y Carol, debe de ser muy duro perder de esa manera a alguno de sus hijos- se lamentó Steven quitándose su abrigo y dejarlo en el perchero.

-Yo no sabría qué hacer si perdiera a mi niño- Linda le acarició la mejilla derecha de Butters, a pesar de que él es más alto que ella y solamente se dejó hacer.

-"De seguro llorarías igual de histérica que la madre del muerto de hambre, que la puta gorda de la madre de Kyle y cuando el malparido de Eric fingió nuestra muerte hace tantos años"- la otra personalidad del rubio seguía con su semblante divertido e indiferente.

-No-no te preocupes mami, yo si-siempre estaré con ustedes- le aseguró el sonriendo un poco para que no se preocupara, pero su sonrisa desapareció al recordar esa sensación que tuvo el día anterior -mamá, papá ¿podría salir un momento? Tengo que ver a alguien muy importante- les pidió frotándose un poco los nudillos.

-¿Ahora?- su madre vio la hora en el reloj de una pared -pero si ya es tarde ¿A quién vas ir a ver?- cuando le hizo esa pregunta él se frotó más rápido los nudillos ya que como sus padres no saben que tiene novia, no quería decírselos aún.

-Pues… ¡Pues a Kenny! Él es uno de mis mejores a-amigos, quiero se-seguir apoyándolo- les mintió lo mejor que pudo, pero eso fue suficiente para ellos.

-Muy bien, puede ir- le dio permiso su madre.

-Pero no te demores ni llegues tarde ¿Entendido?- le advirtió su padre y él asintió.

-"Pues no llegamos tan tarde como tú luego de que vas a ese balneario en donde te cogen varios tipos al mismo tiempo"- la voz gutural en su cabeza no perdió tiempo en hacerle burla.

Así que el rubio se montó en su Harley y se puso en marcha rumbo a la casa de su novia, aunque el traje elegante que usó para ir al funeral de Karen combinado con una moto de ese tipo era una combinación bastante peculiar por no decir bizarra.

Pero como le ocurrió a Kenny, enseguida se alarmó al ver algunas patrullas en frente de la casa de su chica acompañadas de una ambulancia, eso hizo que su corazón latiera a toda potencia ya que sus peores temores se estaban confirmando.

-"¿Qué mierda está pasando aquí?"- ahora Caos se angustió de verdad al mismo tiempo que la moto se detuvo y el rubio se dirigió a la casa.

-Dios por favor que no sea lo que estoy pensando- se dijo a sí mismo ya respirando agitadamente.

-¡Un momento chico! Nadie puede pasar- le detuvo un policía poniéndose en frente de él.

-¡Pe-pero es que a-ahí vive mi novia!- el rubio ya estaba muy desesperado y se frotaba más rápido los nudillos, el oficial suavizó su semblante y soltó un gemido.

-Joven…- le puso una mano en el hombro derecho -lamento decirte que la jovencita, Elizabeth Prings, fue asesinada por múltiples puñaladas.

Butters, al igual que Kenny, quedó en shock y abrió los ojos de par en par para luego temblar violentamente respirando de forma desesperada, llevándose las manos a cada lado de la cabeza y ver el piso con la mirada perdida ya que no podía creer lo que acaba de escuchar.

-"¡ES IMPOSIBLE!"- gritó Caos en su mente tampoco creyendo lo que acaba de oír.

-No… ¡NOOOOOO!- Butters gritó con todas sus fuerzas mirando hacia arriba llorando a mares luego de haberse arrancado un poco de cabellos, el tono de voz que usó asustó tanto al oficial que estaba en frente suyo como a los que estaban en los alrededores y lo paramédicos -¡LEXUS!- volvió a gritar para enseguida dirigirse a la casa.

-¡Oye, no puedes entrar ahí!- otro policía lo sujeto y junto con otros lo trataron de detener.

-¡SUÉLTENME IMBÉCILES!- en una increíble demostración de fuerza bruta se los logró quitar de encima tirándolos al piso y enseguida entró a la pequeña casa y al llegar a la cocina, en dónde estaban otros oficiales fotografiando la escena y tratando de recolectar evidencia, vio el cadáver de su chica con las varias puñaladas que le hizo Bradley, tendida en el piso y rodeada por un charco de su propia sangre.

-…- se quedó sin habla y dejó de respirar por un momento al ponerse tieso como una estatua mientras que los oficiales ahí presentes se le habían quedado viendo fijamente.

-¿Quién es usted, joven?- le preguntó uno de ellos.

-"No…"- susurró Caos atónito que fue el primero en reaccionar y de nuevo el rubio se puso a temblar muy al estilo de Tweek incluyendo un tic en su ojo izquierdo y derramando más lágrimas.

-¡LEXUS!- volvió a gritar a todo pulmón para luego acercarse al cuerpo de su novia y sostenerlo -¡NOOOO!- lo abrazó empapando su bello y abundante pelo castaño con sus lágrimas y manchándose con la sangre de ella -¡POR FAVOR, NO!-

-Hey chico, estás contaminando la escena del crimen- le llamó la atención uno de los oficiales y amañó con acercársele, pero el mismo oficial que le dio la terrible noticia a Butters lo detuvo.

-No, déjenlo, déjenlo- les pidió viendo con pesar, lástima y compasión al rubio que seguía abrazando fuertemente el cadáver de Lexus meciéndose un poco y exclamando varias cosas.

-"¡QUIÉN QUIERA QUE HAYA HECHO ESTO, HARÉ QUE PAGUE CON SU VIDA AUNQUE SEA LO ÚLTIMO QUE HAGA!"- exclamó ya furioso la personalidad maligna en la mente de Butters.

-"Insisto, ya quiero ver lo que Butters le hará a Bradley cuando se dé cuenta de que él fue quién mató a su noviecita"- el asechador como de costumbre, regresó a la escena del crimen y se divertía y gozaba del sufrimiento del rubio.

Otra vez la noche reinó sobre el pueblo montañés y ahora nos enfocaremos en Cartman que desde que fue raptado ha estado inconsciente totalmente ajeno a lo que le ha pasado a sus amigos.

-Ah… no… aléjense hippies… no se me acerquen… ¡No me contagien sus putos gérmenes pacifistas y adoradores de la naturaleza!- estaba teniendo una pesadilla muy peculiar y se despertó de golpe como lo hizo Bebe -mierda… gracias a Dios que solamente fue una puta pesadilla…- dijo aliviado e hizo el ademan de levantarse.

Pero apenas lo intentó, se dio cuenta de que tenía las manos amarradas a la espalda con cadenas y grilletes al igual que sus piernas impidiéndole ponerse de pie, aparte de eso estaba desnudo y tenía un casco con púas en su interior que le lastimaban la cabeza y no podía ver nada ya que ese casco le tapaba la cara de la nariz para arriba.

-¡¿PERO QUÉ MIERDA ESTA PASANDO?!- preguntó entre molesto y desesperado tratando de pararse pero no podía y se retorcía tratando de liberar sus manos y piernas sin resultado alguno.

-Vaya, hasta que al fin despertaste, saco de celulitis- le saludó el asechador dándole una patada en su enorme estómago sacándole el aire y que tosiera mucho.

-¡COF, COF! ¡¿QUIÉN CARAJOS ERES TÚ?!- le preguntó sin cambiar de semblante -ah ya veo ¡Eres tú ¿verdad Kyle?! Maldita rata judía colorada ¡Cuando me libere y te ponga las manos encimas te voy a sacar tu judío relleno a golpes para que aprendas a no hacerme bromas, hijo de puta!- dijo ya totalmente molesto pensando que se trataba de su ami-enemigo, pero su cautivador rió un poco.

-Se nota que nunca cambiaras bola de estiércol, siempre creyendo que los judíos son la causa de todo mal- le dijo de forma irónica -y no, esta no es ninguna broma- le dijo ya serio dándole otra patada, esta vez más fuerte y en la cara haciéndolo toser un poco de sangre y que gimiera adolorido -¿Qué se puede decir de ti Eric Theodore Cartman? Eres alguien que ha causado tanto mal a tantas personas, que nunca terminaría de acabar una lista de todas las desgracias que has hecho en tu vida y tienes casi todos los pecados capitales- le dio otra patada ahora en la espalda.

-Eres un pozo sin fondo que come y come sin parar- de nuevo le pateó la barriga.

-Te crees lo mejor del mundo y que estás por encima de los demás como todo un narcisista de primera clase que eres y no reconoces tus errores ni defectos- le pateó la cara.

-Casi nunca estás dispuesto a hacer algo y mucho menos ayudar a los demás por puro gusto- otra patada en el rostro tirándole un diente.

-Te enojas con gran facilidad cuando las cosas no te funcionan como quieres o cuando no se te cumple alguno de tus caprichos- le pisó el cuello dificultándole respirar.

-Por dinero eres capaz de hacer casi cualquier cosa y usar a los demás sin importarle que salgan perjudicados de alguna manera- le volvió a patear su voluminosa panza.

-Y cada vez que alguien tiene algo que tú deseas y no tienes eres capaz de hacer hasta lo imposible para obtener lo mismo o que esa persona pierda lo que posee- después de reprocharle cada uno de sus pecados lo cogió de los hombros levantándolo fácilmente para luego tirarlo por unas escaleras haciendo que rodara en estas hasta caer al piso y gimiera del dolor -y lo único que te falta es la lujuria, aunque no creo que llegues a caracterizarte por esta, después de todo ninguna chica va a querer complacerte en ese aspecto ni aunque le des todo el dinero del mundo- de nuevo le hizo burla pisándole sus partes íntimas haciéndolo gritar mucho.

-Ah… ah… ¿Y eso en qué me deja…?- el culón a pesar de eso seguía molesto y no parecía estar para nada mortificado de que le haya reprochado sus fallas y eso hizo que su cautivador gruñera algo molesto.

-Pues que a partir de ahora haré de tu vida un Infierno, tenía pensado matarte volviéndote carne picada como lo hiciste con los padres de Scott Tenorman, pero me di cuenta de que si te mato no sufrirás como te mereces, así que voy a divertirme haciéndote sufrir lenta y dolorosamente hasta que me pidas a gritos que te mate o hasta que me aburra y te deje tirado a tu suerte- estas palabras fuero suficiente para que el castaño ya se pusiera a temblar del miedo.

-¡No, espera! De- de seguro podremos llegar a un a-acuerdo- trató de persuadirlo y solo consiguió que él volviera a reír un poco.

-Nada de lo que digas te salvará de tu cruel y justo castigo. Ahora comenzaremos con la gula, que es lo que se te nota a simple vista- dicho esto le acercó a la cara una tasa con comida para perros combinada con heces y vidrios rotos; el culón la olió y enseguida hizo una mueca de asco.

-¡Ni creas que me voy a comer esta mierda!- trató de apartarse pero su cautivador lo cogió de la cabeza y le hundió la cara en esa asquerosa e inmunda mescla.

-No tienes más opción infeliz ¿Nunca has escuchado que uno es lo que come? Esto eres tú, una mierda de persona que debe ser tratado como un perro- lo obligó a comerse lo que le sirvió -y si no quieres comer… tal vez te aplique el castigo que tenía pensado aplicarle a Kenny sobre su lujuria que era extirparle sus huevos y verga ¿Quieres eso?

Esto fue suficiente para que el culón llorara de la desesperación ya que cualquiera de las opciones que tenía, eran una verdadera desgracia, pero para ahorrarse algo de sufrimiento físico, decidió acceder y comerse lo que le ofreció.

-Buen chico, buen chico- le felicitó como si fuera un verdadero perro -y ni se te ocurra vomitar, ya que también tendrás que comerte tu propio vómito y espero que cuando vuelva ya te lo hayas comido todo- sonrió enormemente para luego sacar su lista y ojearla -ahora veamos… ¿Quién será el siguiente…?- la miró subiendo con toda tranquilidad por las escaleras dejando solo a Cartman que suplicaba que algún milagro lo salvara de esa pesadilla.

Capítulo diez de esta historia completado el 17/11/2014.

Tal y como lo prometí, no me demoré mucho en la actualización de esta historia. Pobre de Bebe, morir de esa forma debió de ser extremadamente doloroso y tan bizarro que, como dije, ni yo trataría de describirlo y eso que ya he hecho en otros fics escenas BIEN bizarras y grotescas :O

También pobre de Butters, perder a su chica de esa forma es más de lo que su poca estabilidad mental puede soportar y cuando sepa que Bradley fue quién mató a Lexus… pues es muy obvio lo que pasará y por último Cartman, creo que de todos los chicos que han sufrido y los que faltan por sufrir, es el único que tiene merecido su castigo ¿Qué creen ustedes? Ahora a ver quién será el siguiente.

Ah y por cierto, dentro de poco subiré otro fic especial de uno de mis Multi-Chapters que es sin dudas el más olvidado de todos, pero que también tendrá mucho Gore, tragedia y violencia :O.