* Jeny Pronto se conocerán. Sí, pobrecito Ty que sufre por culpa de su otro padre :(
* Angela Jimenez No hay problema, aquí, en Wattpad o en Facebook, siempre leo todos sus comentarios y trato de contestarlos a la brevedad posible. Kurt hace todo lo posible porque su hijo no sufra, pero a veces es imposible. Me alegra que te guste esta historia :)
* Emily Tobar Sí, Ty sufre por culpa de Mathew que es un irresponsable con su hijo y piensa que hacer dinero lo es todo. Afortunadamente tiene a Kurt que es un gran papá . El momento ha llegado ;)
* lety bl Muchas gracias por tus palabras y seguir apoyando mis historias =) Aquí la actualización que esperabas.
* Soledad Rodriguez Las cosas suceden en el momento preciso ^-^
* brendaledesma33 Aquí el encuentro ;)
* iEmmaDei Kurt es un amor definitivamente C:
* Gleek4ever Muchísimas gracias por tus palabras y gran comentario. Sí, Ty es igual de dulce y tierno que su papá Kurt.
Definitivamente Kurt está dispuesto a todo por su pequeño, quien es la razón de su vida.
Lamentablemente a veces se toman decisiones equivocadas y también las personas cambian, él se enamoró de Mathew, pero las cosas ahora no son fáciles con él :( Jeje, un slushie es lo menos que merece por ser tan idiota.
CAPÍTULO 4
"Destino"
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Cariño, ¿vienes conmigo al hotel el fin de semana? – preguntaba el castaño a su hijo.
- Sí, papá.
- Bien mi pequeño – le dio un beso en la frente.
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- Lisa, buenos días. Vine con Ty.
- ¡Hola Ty! ¡Qué grande estás! – el niño apenas sonrió.
- Aquí en su mochila tiene diferentes cosas para jugar y divertirse.
- Está bien – dijo la mujer.
- Gracias de verdad. Cualquier cosa me toca trabajar en las Suites.
- Seguro, pero no creo que pase nada.
- Ty, me tengo que ir, nos vemos a la hora de la comida – el niño no lo miraba – lo siento tanto cariño, sé que querías pasar el fin de semana con tu papá y yo…
- Tranquilo, está bien. No es tu culpa papá, tú haces demasiado – lo miró a los ojos – te amo, gracias por todo.
- Te amo tanto mi pequeño – abrazó a su hijo – a la hora del almuerzo estoy aquí.
-o-o-o-o-o-o-o-
Kurt iba con unas sábanas cruzando cuando se topó con Elliot en el pasillo…
- ¡Buenos días señor!
- Buenos días… ay espera, tu eres el chico que me ayudó ayer, ¿cierto?
- Así es.
- ¡Genial! Déjame decirte que los delineadores que escogiste estaban fabulosos, sabía que no me equivocaba al decir que tenías muy buen gusto.
- ¡Gracias señor!
- Necesito que me hagas un favor – le entregó unos billetes.
- Señor no…
- Ya te dije que me ofendo si no aceptas. Me gusta compensar a quienes me ayudan de alguna forma – el ojiazul tomó el dinero y lo guardó en su bolsillo – Lo que necesito es que devuelvas los trajes de Armani que me enviaron ayer.
- Seguro, yo me encargo de eso.
- Eres divino realmente, gracias – se fue apresurado.
Cuando Kurt entró a la Suite dorada encontró a Mike cambiando la sábana – ¡hola!
- ¡Hey Kurt! No me digas que me equivoqué y no me tocaba hoy aquí.
- Oh no, es que el Sr. Gilbert quiere que lleve los trajes que le enviaron de regreso.
Mientras conversaban, Mike empezó a revisar la ropa del armario.
- ¿Qué haces? Deja eso.
- Uy Armani, mira estos trajes, son espectaculares.
- Mike te lo digo en serio, deja esos trajes ahí que me los tengo que llevar.
- Umm, no, a mí no me quedan, creo que son más de tu talla.
- Mike nos vas a meter en problemas.
- Kurt vive un poco, sólo toca esta tela, es impresionante, nunca había sentido algo como esto, vamos tócala – puso los trajes en la cama.
- Wow, es hermoso realmente y que maravilla de tela – dijo el ojiazul – oh por Dios, cuesta $5.000 dólares.
- ¿$5.000 dólares por un traje? Es una locura – exclamó el asiático.
- Lo sé, así que deja todo como estaba que debo devolverlo en perfectas condiciones.
- Pruébatelo, es como de tu talla, ya voy a buscar unos zapatos.
- Mike no.
- Kurt Hummel vive por favor, nadie va a saber que te lo probaste. ¿Qué daño puede hacer que te lo pongas por 5 minutos? ¿Nunca has querido saber lo que se siente usar algo así? Ni tú ni yo vamos a poder jamás comprar ropa de $5.000 dólares, así que no tiene nada de malo probarlo. Mira, estos zapatos le combinan, son tu talla.
- No lo son, son más grandes.
- Con los calcetines se acomodan, ponte dobles y listo.
- Estás loco Mike.
- Vamos Kurt, sólo hazlo.
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Ty estaba cansado de jugar solito – Lisa, ya vengo.
- ¿A dónde vas?
- A dar una vuelta, no tardo.
- Está bien, pero no te alejes mucho.
Ty salió y empezó a deambular por el hotel, lo conocía a la perfección, así que no había nada nuevo que le llamase la atención. Subió de nuevo al ascensor y esta vez presionó el botón que llevaba al piso donde estaban las Suites.
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- ¿A dónde vas Blaine?
- A pasear a Rufus.
- ¿Tienes que hacerlo en este momento?
- Sí Artie, porque si no lo llevo, va a hacer sus necesidades aquí. ¿Tú vas a limpiar después?
El hombre hizo una cara de asco.
- Ya ves, entonces me voy – salió de la Suite.
- Tienes que ir a la reunión de votantes que habrá hoy – lo iba siguiendo.
- No voy a ir a la misma reunión donde va a estar mi competencia.
- Él va a estar a la 1:30, tú tienes que ir a la 1:00
- No Artie.
Seguían dialogando mientras esperaban el ascensor, cuando la puerta se abrió, Rufus fue el primero que entró haciendo retroceder a Ty. Los 2 hombres continuaban hablando y no habían notado que el niño estaba ahí con ellos y había empezado a jugar con el perro.
De pronto Blaine volteó y vio la escena, la cual le pareció adorable – su nombre es Rufus.
- ¡Hola Rufus! – dijo mientras lo acariciaba – es realmente hermoso - ¿Es suyo?
- Así es – le sonrió - ¿cuál es tu nombre?
- Soy Ty.
- Mucho gusto Ty, soy Blaine.
- Yo soy Artie y estoy cansado de discutir – el niño lo miró sin entender.
- Sé quién es.
- ¿Lo sabes? Haber, dime quién soy, y no me hables de usted.
- Bien, eres nuestro Asambleísta y te estás postulando para Senador, conozco todas tus promesas de campaña también.
- ¿Quién te contrató? – inquirió Artie.
- ¿Contratarme?
- Sí a ti, ¿eres enviado de algún periódico o de dónde?
- ¿Cómo se le ocurre? Soy un niño.
- ¿Cuánto te están pagando?
Ty se empezó a reír y Blaine también – ya déjalo tranquilo, es sólo un niño y es muy agradable.
El ascensor se detuvo - ¿A dónde vas? – preguntó el pequeño con curiosidad.
- A pasear a Rufus.
- ¿Puedo ir contigo?
- ¿Quieres venir conmigo a pasear a Rufus?
- Sí, es que estoy muy aburrido.
- Seguro, me agradas y me caería bien un poco de compañía.
- ¡Genial! Pero debo pedirle permiso a mi papá primero.
- ¡Por supuesto! ¿Y dónde está tu papá?
- En la Suite dorada.
- Bien, vamos a verlo.
- Oh no no, Blaine estás apurado.
- Artie, no tengo ninguna prisa, el apurado eres tú y Rufus también, así que hazme el favor y llévalo, enseguida bajo.
- No, ¿cómo crees que voy a llevar…
El moreno le entregó la correa de su mascota y se subió al ascensor con el niño.
- Ya regreso – dijo con una gran sonrisa.
- Pero, pero… Blaine…
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- ¿Es mi idea o no querías ir con tu amigo? – preguntó mientras reía por lo que había sucedido hace un instante.
- Eres muy perceptivo, la verdad, yo también estoy aburrido y tú llegaste como caído del cielo Ty.
- El niño sonrió.
- Tengo una pregunta para ti: ¿Tu papá no te ha enseñado a no hablar con desconocidos?
- Sí, claro que lo ha hecho.
- ¿Y por qué hablas conmigo?
El niño se quedó pensando… bueno, técnicamente no eres un desconocido porque eres un político muy popular.
- ¿Siempre tienes una respuesta ingeniosa para todo?
- Mi papá dice que soy muy inteligente.
- Lo eres, no hay duda de eso.
-o-o-o-o-o-o-o-
- Te queda espectacular – decía Mike viendo a Kurt con el traje de Armani, de pronto tocaron a la puerta.
- Oh Dios mío – expresó Kurt asustado – no abras, déjame quitarme esto.
- Cálmate, seguramente es uno de nuestros compañeros, nadie tiene por qué subir porque el Sr. Gilbert regresa alrededor de las 6 de la tarde – fue a abrir – ¡Hola Ty!
- ¡Hola Mike!
- Kurt, es tu hijo – en ese momento entró Blaine – buenos días.
Mike se volteó al escuchar la voz masculina y lo reconoció de inmediato.
El ojiazul salió portando el traje elegante y costoso - Ty cariño, ¿qué te he dicho acerca de… - se encontró de frente con el político.
