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CAPÍTULO 6
"Conociéndose"
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Siguieron caminando en silencio hasta que Ty no pudo contener la curiosidad.
- Blaine, ¿es cierto lo que dice esta revista? ¿Te ibas a casar pero rompiste el compromiso?
- No, no es cierto. A los medios les encanta inventar cosas, más de la mitad de lo que publican son inventos y de lo que publican que es real, exageran o distorsionan todo para que sea mucho más llamativo y así poder vender.
- ¡Wow! ¡Qué mal todo eso! – dijo el pequeño sorprendido.
- Así que no creas todo lo que lees o escuchas amigo – Ty asintió con la cabeza.
- Papá, mira unas ardillas, ¿puedo? – Kurt le indicó con un gesto que sí y el niño salió corriendo a verlas.
- Entonces ¿qué tanto es verdad sobre esa historia?
- Prácticamente nada, salimos en un par de ocasiones y eso fue todo, luego coincidimos sin proponérnoslo en varios lugares por eventos de caridad o negocios, ese tipo de cosas y los medios simplemente inventaron que teníamos un romance y etc.
- ¿Realmente hacen ese tipo de cosas? Es terrible.
- Lo es, pero te acostumbras.
- Si fuera tú estaría muy enojado porque publiquen mentiras sobre mí. Te involucran en una relación y luego en una ruptura con una mujer que es reconocida en todas partes. Para mí sería muy molesto.
- Es bastante molesto, pero como dije antes, te acostumbras, aunque no dejan de enojarte ciertas situaciones, como esa por ejemplo o la de que soy un casanova y salgo con cuanta mujer conozco.
- ¿Y no es así?
- Claro que no, por todos los cielos, soy gay Elliot.
El ojiazul lo miró sorprendido – pensé que eras bisexual.
- Rayos, no debí mencionar eso – hizo una mueca – no, no lo soy, la idea fue de Artie y debo decir que ha sabido manejar todo tan bien que he logrado una gran aceptación, sin embargo la verdad es que soy gay, siempre lo he sido. Por las mujeres no siento nada más que mucho respeto.
- No me imaginé que podía llegar a ser así, pero no deberías permitirlo Blaine. Si yo estuviera en tu lugar, no dejaría que me forzaran a fingir algo que no soy.
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- ¿Quieren ver algo interesante y muy hermoso? – preguntó el político – síganme. Caminaron hasta llegar a lo alto de un pequeño cerro desde donde se podía apreciar la naturaleza y también toda la ciudad.
- Esto es impresionante – manifestó el ojiazul. Tienes a dos mundos unidos como si fuesen uno solo y no hay palabras para describirlo en verdad.
- Me encanta este lugar, siempre que necesito relajarme y olvidarme de todo vengo aquí.
- Es algo así como tu lugar especial – sonrió el castaño mientras seguía observando todo.
- ¡Exacto! Y es la primera vez que traigo a alguien aquí – se quedó pensando en eso y el por qué había llevado a dos desconocidos con los que sentía tanta afinidad y estaba totalmente a gusto.
- ¿Estás bien? – preguntó el niño.
- Sí Ty, sólo estaba recordando que este es el lugar al que vengo cuando tengo que dar un discurso y quiero relajarme para olvidarme de los nervios.
- ¿Sientes nervios cuando tienes que dar un discurso?
- Claro, ¿quién no los siente? Cuando estoy frente a una multitud, el corazón se me acelera y puedo incluso olvidar lo que tenía que decir.
- ¡Wow! ¡A mí también me ha pasado! ¿Escuchaste papá? Blaine también se pone nervioso y olvida lo que debe decir.
- ¡Oh! Bueno, eso no es bueno para mí ni mi carrera.
- ¿Y cómo haces para estar tranquilo?
- Te voy a contar mi secreto – sacó de su bolsillo varios clips metálicos.
- ¿Tu secreto son unos sujeta papeles? – inquirió el niño intrigado.
- Así es.
- No me vas a decir que son mágicos porque ya no soy un niño pequeño para creer en eso.
Blaine se rió – claro que no, estos sujetapapeles sirven para descargar la energía nerviosa. Verás, cuando voy a empezar a hablar, tomo uno de estos y lo sujeto con fuerza, a veces empiezo a jugar con esto entre mis dedos, la cuestión es que los nervios se quedan aquí – señaló el pequeño metal que tenía en su mano – y una vez que estoy tranquilo, las palabras salen por sí solas.
- ¡Genial!
- Lo ves cariño – dijo el ojiazul acariciándole la cabeza – todos se ponen nerviosos, es normal, pero no por eso vas a dejar de intentarlo.
- Exacto – comentó Blaine – siempre tienes que tratar, una y otra vez, no importa si te equivocas o lo que sea que ocurra, nunca debes de rendirte.
Kurt le sonrió y dijo un "Gracias" en silencio, sólo con el movimiento de sus labios y Blaine le devolvió la sonrisa.
- ¿Podemos ir a ver a los pingüinos?
- No Ty, ya debemos irnos.
- Por favor papá, quiero verlo.
- Sí Elliot, vamos a ver a los pingüinos, será divertido.
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- Son tan adorables, parecen enanitos con smoking – decía el castaño mientras observaba a las aves acuáticas.
- Ahora que mencionas lo del smoking, hay un evento elegante y muy importante el lunes.
- ¿Un evento?
- Así es, $25.000 dólares el plato.
El castaño se quedó estupefacto por unos segundos ¿$25.000 dólares por un plato con comida? ¿Los platos están bañados en oro o qué? Por lo menos han de permitir que te lleves el plato.
Blaine soltó una carcajada – Es un evento para recaudar fondos, todo el dinero que se consiga será para una buena causa.
Aunque no sé por qué te sorprende, alguien como tú seguramente ha asistido a esta clase de eventos, son muy comunes.
- ¿Alguien como yo? – inquirió el ojiazul.
- Vamos, no cualquiera se aloja en uno de los hoteles más caros en la Suite más exclusiva.
Kurt tragó saliva con dificultad al recordar que Blaine creía que él era uno de los huéspedes del hotel y se perdió en sus pensamientos.
- ¡Hey! ¿Estás bien? – preguntó el moreno.
- Sí, disculpa, ¿me decías algo?
- Así es, te comentaba que el evento es organizado por Charles Motta y la causa es recaudar fondos para las escuelas de los barrios pobres.
- ¿Motta no es el asesor de tu contrincante? – preguntó sorprendido el castaño.
- Sí, el mismo.
- ¿Y por qué vas a un evento organizado por ese hombre?
- Por promoción.
- ¿Promoción? No lo entiendo.
- Verás, a estos eventos van muchos medios y…
- Blaine, si quieres hacerte promoción, entonces deberías desnudarte.
- ¿Perdón?
- No me importa cuánto pagues por una cena o lo grande que sea la causa, nada justifica que te rebajes de esa forma. Además, no creo que su objetivo sea realmente el ayudar.
- ¿A qué te refieres? – el moreno estaba totalmente intrigado.
- A que si el tal Motta quisiera realmente ayudar, tomaría todo el dinero recaudado y lo entregaría a las escuelas sin necesidad de que los medios estén presentes. Cuando quieres hacer algo bueno por alguien, no tienes que anunciarlo en todas partes para que los demás luego hablen de lo bueno y generoso que eres.
Blaine sonrió – creo que deberías venir conmigo al evento y decírselo a Motta personalmente.
- Lo siento, no puedo.
- ¿Por qué? No será tan aburrido como suena.
- No es eso Blaine, es sólo que voy a estar ocupado.
- ¿Ocupado en qué?
- Es muy complicado de explicar, lo que me recuerda que ya debo irme.
- Pero si es temprano.
- Lo siento Blaine, me tengo que ir. Ty, vamos.
- Papá todavía no.
- Ty, nos tenemos que ir.
- Está bien – dijo cabizbajo – Adiós Blaine.
Los dos salieron del lugar pero fueron seguidos por el ojimiel.
- ¡Elliot! ¡Elliot! No se pueden ir todavía – dijo al alcanzarlos.
- Fue un placer conocerte Blaine Anderson – extendió el brazo.
El político lo miró y correspondió el apretón de manos, ambos sintieron una corriente recorrerlos en ese momento. Ty sonrió al darse cuenta la forman en la que los dos hombres se miraron y no se soltaban las manos.
Luego de unos segundos el ojiazul reaccionó y sintió que su cara se ponía de todos los colores, así que desvió la mirada – vamos hijo – lo tomó de la mano.
- Ty, esto es para ti – le entregó varios clips que tenía en el bolsillo – pero no los gastes todos en un discurso.
- Claro que no Blaine – contestó feliz y guardó los sujetapapeles en su bolsillo – muchas gracias – le sonrió.
- Gracias – dijo Kurt con una enorme sonrisa y el moreno le correspondió.
Ambos se alejaron caminando y el político no dejó de mirarlos y sonreír.
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Kurt se sacaba el traja a toda prisa mientras se ponía su uniforme y Mike lo ayudaba a doblar las prendas.
- Es complicado de explicar. ¿Qué clase de respuesta es esa?
- La única que pude darle que es cierta.
- Por favor Kurt, lo único complicado con un hombre como ese debería ser no meterte en su cama.
- Estás loco Mike. Tienes que ser realista, él cree que soy un huésped de este hotel.
- Ok, ok, no vamos a discutir por eso. Mejor cuéntame sobre él.
El castaño suspiró – tiene los ojos más hermosos que haya visto en toda mi vida, su sonrisa es de ensueño, sus labios son tan apetecibles, es tan… perfecto – volvió a suspirar.
- Perfecto suena muy bien – le guiñó el ojo – No te había visto así de entusiasmado amigo en mucho tiempo.
- Lo sé Mike, no me había sentido así en mucho, mucho tiempo.
- Kurt Hummel, ¿estás aquí?
Ambos amigos se miraron – es Samantha – mencionó el asiático.
La mujer entró - ¿qué hacen aquí ustedes?
- Tuve un accidente con mi uniforme y tuve que limpiarlo, Mike me estaba ayudando, pero ya nos vamos.
- Bien, Chang regresa a tus actividades y tú Hummel, ve a la oficina del Sr. Rogers que quiere verte en este momento – la mujer salió ceremoniosa.
- ¿Qué quiere el Sr. Rogers contigo?
- No tengo idea amigo.
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Blaine entró a su Suite con el Sr. Lionel caminando detrás de él.
- Ya era hora de que llegaras – dijo Artie algo molesto.
- Ay, no te quejes por favor. Tuve un día muy agradable como para que quieras arruinarlo – tomó una tarjeta de una pequeña carpeta y un sobre también y escribió algo en ellos. – Lionel, por favor, necesito que le entregue esto al Sr. Elliot, él se hospeda en la Suite dorada.
- Bien Sr. Anderson, lo haré enseguida. ¿Necesita algo más?
- De hecho sí, quiero que averigüe cuál es el apellido de Elliot.
- Será un placer poder servirle. Si eso es todo, me retiro.
- Muchas gracias Lionel – el hombre mayor salió de la Suite.
- Ahora que estamos solos quiero que me expliques quién rayos es Elliot – dijo Artie persiguiendo a Blaine.
- Quieres que vaya al evento de Motta, ¿cierto? Él sería la persona con la que iría.
- Ah no, yo ya estaba viendo a alguna mujer importante para…
- Escúchame Artie, quiero ir con Elliot y voy a ir con él.
- Tienes que ir con una mujer Blaine, ya sabes como hemos manejado tu imagen acerca de…
- Se supone que soy bisexual, lo que significa que salgo con mujeres así como con hombres.
- Bien, pero ¿has averiguado algo sobre él? ¿Es alguien importante?
- Rufus ven – el moreno se puso a jugar con su perro.
- Claro, el perro es más importante – bufó y se fue a buscar a uno de los guardaespaldas – Dan, necesito que investigues todo acerca de un tal Elliot que está en la Suite dorada.
- Bien señor.
- Gracias.
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Lionel entró a la Suite dorada a dejar una jarra con agua carbonatada y hielo que había sido solicitada y la dejó en la mesa central. Al salir recordó el sobre que le dio Blaine y lo colocó junto a un ramo de orquídeas que reposaba en una mesa de mármol al costado de la puerta principal.
