* Soledad Rodriguez Me alegra haberte divertido =) Blaine quería meterse debajo de las piedras jajaja
* jeny En algún momento tendrá que hacerlo. Se van a encontrar varias veces ;)
* Emily Tobar P. Jajaja Blaine huyendo de Elliot y Kurt escondiéndose xD fue una situación hilarante :P
* lety bl Jajaja la verdad es que sí, Elliot es medio pesado jajaja. Cosas interesantes van a ocurrir =)
CAPÍTULO 9
"Un Nuevo Encuentro"
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- Déjame decirte que ya lo investigué y elegiste muy bien. Elliot Gilbert es un empresario multimillonario, no está envuelto en ninguna cosa ilícita o rara, jamás se ha involucrado en escándalos, además viene de una excelente familia, tiene una imagen pulcra y en política es neutral. Es perfecto para ti Blaine.
- Ese no es el hombre que me interesa Artie.
- ¿Cómo que no es él? Tú dijiste claramente Elliot Gilbert de la Suite Dorada y lo hice investigar y es él.
- No sé qué pasó, pero te digo que no es él, es todo un misterio. El hombre que me gusta es alto, tiene una piel blanca pero en un tono perfecto, hermosos ojos azu… ¡ES ÉL! ¡MIRA, ES ÉL!
- ¿Quién? ¿Dónde?
- El que va allá cruzando la calle y está con su hijo. Cordell detén el auto por favor.
Blaine salió corriendo en dirección del ojiazul para alcanzarlo – ¡Elliot! ¡Elliot espera! – lo tomó del brazo – ¡Hola! Creo que no me escuchabas cuando te estaba llamando.
- ¡Hola!
- Ty, ¿cómo estás?
- ¡Hola Blaine! Muy bien ¿y tú?
- Fantástico – les sonrió a los dos. ¿Sabes? Me pasó algo muy loco, te invité a almorzar y llegaste, pero no eras tú.
- No entiendo – dijo el castaño tratando de disimular.
- Te envié una invitación y te esperaba emocionado, pero llegó otra persona con tu mismo nombre, eso fue totalmente raro.
- No sé de qué hablas.
- ¿Siguen hospedados en el hotel?
- No, de hecho ya nos fuimos de ahí.
- ¡Oh! Con razón, no tienes idea de la sorpresa que me llevé.
- Ya me imagino – le sonrió – son los misterios de la vida.
- ¿A dónde van? Los puedo llevar, voy al este.
- No, vamos hacia otro lado, a una fiesta a sólo unas calles de aquí y tendrías que desviarte.
- No hay problema, los llevo, será un placer hacerlo.
- No, está bien. Nos gusta caminar, es un buen ejercicio.
- Bien, pero ¿cómo hago para localizarte?
- Existe algo que se llama celular – comentó Ty.
Kurt lo miró con cara de pocos amigos, Blaine rió.
- No te preocupes, yo era así a su edad.
- Vaya, qué consuelo me das – dijo el castaño riendo.
- Oye, ¿qué estás insinuando? – el moreno protestó divertido – Bueno, ¿me puedes dar tu número?
- Mejor dame el tuyo y yo te llamo.
- Joven, tenga mi tarjeta – dijo Artie quien se acercaba – Aquí puede llamarme y yo lo pondré en contacto con Blaine.
- Gracias, muy amable.
- No pierdas la tarjeta y por favor llama cuando quieras, no importa la hora, siempre voy a estar para ti.
El castaño se sonrojó y Ty sonrió al darse cuenta de que algo pasaba entre su papá y su nuevo amigo.
- Blaine nos tenemos que ir.
- No seas mal educado Artie, estamos conversando.
- Tranquilo, ve a cumplir con tus obligaciones.
- ¿Ves? Él es más juicioso que tú – dijo el hombre en silla de ruedas y el moreno rodó los ojos.
- ¿Y a dónde tienes que ir? – pregunto Ty.
- Tengo que dar un discurso en el Bronx.
- ¿Discurso sobre qué? – inquirió el castaño con curiosidad.
- Las viviendas, la calidad de vida.
- ¿Tienes algún proyecto para mejorar eso?
- No, sólo voy a hablar un poco al respecto, ya sabes y tengo citados varios medios.
- ¡Oh! Ya veo. Bueno, nos tenemos que ir. Adiós.
- ¡Hey! ¿Qué pasó? ¿Por qué te enojaste?
- ¿Quién dice que estoy enojado?
- Por tu forma de hablarme, aunque no lo creas estoy aprendiendo a conocerte Elliot y estás enojado por algo que dije.
- Arruga la nariz cuando está enojado – comentó el niño.
- Sí, eso es cierto, arrugas la nariz muy dulcemente.
- Bueno, ¿es que ustedes dos se ponen de acuerdo o qué?
El moreno rió – Ya hablando seriamente, dime qué fue lo que dije que te molestó.
- ¿Quieres saber?
- Por favor.
- Creo que deberías invertir en los proyectos que presentas en tus planes de campaña, hacer algo realmente por mejorar la calidad de vida de las personas en barrios pobres y no nada más dar un discurso que alguien escribió por ti y sólo te aprendiste de memoria. La vida no es fácil en el Bronx.
- ¿Y usted cómo sabe eso? – indagó Artie.
- Porque yo crecí ahí, sé de lo que hablo. Las condiciones de vida no son buenas, hay que luchar mucho para poder seguir adelante y labrarse un camino, eso sin mencionar la inseguridad constante y toda una lista de cosas que no están bien ahí.
Y si me disculpan, ya nos tenemos que ir, despídete Ty.
- Adiós Blaine, señor.
El ojimiel se los quedó mirando como se alejaban y sonrió enormemente.
- Es la primer persona que conozco que es capaz de dejarte con la boca cerrada y decirte las verdades en la cara. Y lo escuchas con atención que es más de lo que yo recibo de ti. Si me prestaras esa misma atención a las cosas que te digo Blaine, entonces…
- Lo siento Artie, no eres mi tipo – rió.
- No seas tonto, sabes a lo que me refiero.
Se dirigieron al auto y emprendieron su camino.
-o-o-o-o-o-o-o-
- He estado pensando en tu amigo – dijo Artie.
- ¿Cuál amigo?
- El del otro día, el que iba por la calle con su hijo.
- Cuidado que sólo a mí me puede gustar.
- Ya vas a empezar Blaine. Pórtate serio. Te decía que he estado pensando en él y llegué a la conclusión de quién se cree que es para hablarte así, me refiero a las cosas que te dijo acerca de tu campaña y esas cosas.
- Te voy a decir quién es, es un hombre maravilloso, distinto a todos los que he conocido, alguien diferente y que no tiene miedo de decir las cosas que piensa, es honesto y actúa bajo los preceptos en los que cree.
- Eso suena genial, pero no sé si deberías interesarte en él.
- Hagamos un trato Artie, si tu consigues que él vaya conmigo al evento de Motta, te prometo que me voy a portar bien y haré todo lo que me digas, no voy a protestar ante tus ideas y le diré a Motta y a los medios lo que quieras.
- ¿Estás hablando en serio Blaine?
- Totalmente.
- Estoy empezando a sospechar que ese tal Elliot te gusta realmente.
- Demasiado Artie, pero no sólo es gusto, él me provoca algo que nunca antes había sentido por nadie. No te puedo explicar lo que es porque ni yo mismo lo sé, pero cuando lo veo siento que estuviera flotando, ya sé, ya sé, es cursi lo que estoy diciendo, pero él me hace sentir de una forma diferente, especial.
- Pues no estaría nada mal para que ya vayas sentando cabeza, aunque eso iría en contra de lo que quiero hacer.
- Creo que te dejé muy claro que no voy a seguir con tu juego de la imagen de bisexual y que me voy a definir por una mujer, jamás va a pasar y si quieres en algún momento que deje de tener la fama de playboy y que formalice con alguien, él es ese alguien.
- ¿Te das cuenta lo que estás diciendo Blaine? Lo conociste hace unos días y ya quieres formalizar. Tiene un hijo, ¿sabes la responsabilidad que acarrea?
Claro que eso te daría la imagen de hombre de familia y sería fantástico.
- Ni siquiera lo piensas Artie, a Elliot y a Ty no los metas en tus planes, ellos no tienen nada que ver en tu locura. Estoy seriamente interesado en él y su hijo es genial y si voy a involucrarme con ellos, es totalmente fuera del ojo público.
- Bien, pero entonces debes ser más cuidadoso con lo que haces, recuerda que ya salieron en el periódico una vez.
- Sí, lo haré. Lo entiendo y no quiero que se vean envueltos en la locura de los medios.
- Ok, lo voy a hacer Blaine – suspiró.
- ¿Qué cosa?
- Conseguir que vaya al evento de Motta.
- ¡Gracias! Y yo voy a cumplir con mi promesa.
-o-o-o-o-o-o-o-
- Ty cariño es hora de dormir.
- Sí papá, ahí voy – corrió y se metió en la cama.
- Las próximas semanas van a ser un tanto complicadas con lo de la capacitación, no voy a disponer de mucho tiempo y por favor, quiero que no andes paseando por el hotel.
- Es que me aburro.
- Lo sé amor y lo lamento tanto, quisiera poder darte otra vida, que tuvieras una infancia normal, que vayas a jugar con tus amigos, que practiques deportes, cualquier cosa que te guste y no que pases metido en el hotel.
- Papá no te pongas así, soy feliz. No me importa no ir a otros lados, sé que estás trabajando duro por nosotros. No voy a deambular por ahí, lo prometo. Yo me porto bien.
- Sí bebé, siempre te portas bien, eres un niño maravilloso y muy educado.
- Me has criado bien.
- Eso trato, hago mi mayor esfuerzo.
- Haces un gran trabajo papá – le sonrió.
Al castaño se le empañaron los ojos – eres mi vida, mi mayor alegría, mi bendición más grande. ¿Qué haría yo sin ti?
- Lo harías muy bien igual porque eres muy trabajador y te gusta ayudar a los demás, eres bueno y generoso y un luchador. Sé que no lo digo a menudo, pero estoy muy orgulloso de ti papá, estoy orgulloso de quien eres y orgulloso de ser tu hijo.
- Ty – lágrimas rodaron por sus mejillas – eso es todo lo que quiero. Si puedo hacer que tú estés orgulloso de mí, estoy bien, nada más importa – lo abrazó fuertemente.
- Papá te amo y sé que no es fácil criar un hijo solo, pero lo haces increíblemente, no hay nadie como tú, yo no hubiera querido ser hijo de nadie que no seas tú, estoy orgulloso de ti, soy muy feliz contigo y me alegra que vayas a ser el nuevo administrador del hotel, te lo has ganado con todo tu trabajo y esfuerzo.
Eres un excelente papá y mi mejor amigo. Quiero que seas feliz y tengas todo lo que mereces. Te amo mucho, te amo más de lo que piensas, te amo inmensamente.
El ojiazul lloraba abrazado a su pequeño, se sentía tan dichoso de tenerlo, no había sacrificio que no haría por él y por procurarle una mejor vida. Su hijo lo llenaba y lo hacía inmensamente feliz – te amo Ty, con un amor infinito te amo mi niño, eres mi vida entera. Y ahora vamos a dormir, se hace tarde y mañana tienes que ir a la escuela.
Una cosa más Ty, no quiero que te acerques a Blaine.
- ¿Por qué? Él es genial y me agrada.
- A mí también y es por eso que no debes acercártele. No está bien todo esto.
- No hacemos nada malo, somos nosotros todo el tiempo, la única cosa es que él cree que tu nombre es Elliot pero…
- Sin peros amor, por favor, sólo mantente alejado.
- Está bien papá.
- ¡Gracias! – lo tapó con el edredón y lo besó en la frente – descansa mi pequeñito, recuerda siempre que papá te ama.
