Clase de Anatomía
Llegamos a los departamentos donde el y yo por desgracia mía vivíamos. Baje como un zombi, la verdad es que me dolían las muñecas debido al tipo que se lanzo como animal hacia mi, sin contar que aun seguía sintiendo la presión de la chuchilla en mi cuello.
En todo el camino yo me negué a dirigirle la palabra al ser el objetivo de sus burlas rutinarias. Al llegar a nuestro piso ya quien a cada uno enfrente de su puerta fue entonces cuando me dispuse a hablar…desde que me llamo corazón para ser exacta.
-bueno, supongo que nos vemos- dije abriendo la puerta de mi departamento.
-supongo
Me despedí con la mano y el me imito. Grande fue mi desgracia en el que mi panza rugió de hambre. La comida que había comido de pasada en la calle cuando estaba sin rumbo no fue lo mejor que digamos.
-¿no has comido?- me miro a medio entrar
-claro que si- le quite importancia- mi estomago necesita un descanso
Volvió a rugir pero un poco mas fuerte, a lo cual en verdad me sentía abochornada. Mire al techo ¿por qué mejor no me metía y ya? Claro que tonta era, creo que todo lo que paso me afecto.
-¿quieres otro beso curativo?- me miro sugerente
-no gracias- respondí rápidamente
-tengo churros
-¿tienes churros?- alce una ceja
-tengo churros- afirmo
-¿y para que quiero churros?
-no lose tal ves para comer- se burlo de mi ya dándose la vuelta para mirarme por novena vez en la noche
-ah… no gracias comer churros tan noche me darán algo- hice una mueca
-de hecho se inventaron para cenar y desayunar- me miro raro
-¿de que clase de churro hablas?- dije ya confundida
-del que tiene azúcar alrededor y se hacen con masa- me miro con obviedad
Se me resbalo una gota de sudor, y me sentí mas tonta de lo que estaba ya. Me rasque la cabeza y negué divertida.
-¿que clase de churro pensabas que era?- me miro burlón con su típica sonrisa
Luchaba por no sonrojarme. Por lo cual agache la mirada y me tome mi tiempo en responder.
-nada
-eres de imaginación a volar- se rio de mi- bueno también te ofrecería ese churro pero estoy cansado y además es muy noche
-si yo pienso lo mismo que tu- levante la mirada y para no verme tan abochornada agregue-: quizá mañana por la tarde me invites uno- dije sarcástica
-eh ¿quieres un churro mañana saliendo de la escuela?
-si tu lo invitas no tengo problema- dije normal
-eres impresionante mujer- negó con la cabeza divertido
Al ver su actitud que no daba para mas, callo en la cuenta de todo ¡Por dios no! Se enderezo enseguida y se avergonzó de lo que dijo, pues no estaban hablando de la misma cosa.
-¡no me refería a eso sucio depravado! Me refería a churros que venden de botana- le dije completamente avergonzada
-tu empezaste con el coqueteo- se defendió
-¡agh! ¡Buenas noches!- me metí, pero antes de cerrar la puerta me gire- ¡Y no, no quiero ninguna clase de churro ni los que tienes en casa, ni los que puedes comprar ni mucho menos el que llevas puesto desde que naciste!
Cerré la puerta en sus narices mientras me daba aire con las manos. Sin duda el se estaba volviendo el numero uno que mas en la vida me ha estado abochornando a cada rato. A veces me darían ganas de tomar a Balón y…, ni siquiera se lo que estoy diciendo. Y hablando de el, ahora que lo pienso ni siquiera se me su nombre.
Se que había oído su apellido mas claro esta, el punto era que para mis malas pulgas no me acordaba para nada cual era. Creo que era Uzuka, Uchila, Uchira, Ulachi…Agh lo único que se es que empezaba con U, pero de su nombre ni idea ¿qué tal si se llamaba Teme? Así lo había nombrado el rubio de los animalitos pero no, no creo que se llamara haci es un poco…raro y anticuado.
Me dirigí a la cocina y comí lo poco que tenia: cereal para ser exactos. Me senté y comí cada bocado mientras le daba vueltas al asunto. Mañana me tocaba una de las clases que mas odiaba: Anotomía y es que seria mas fácil si el maestro no hablara tan directo, diciéndonos "Bien alumnos para la reproducción se necesita un pene y una vagina" sin contar las miraditas que se lanzaban e indirectas mientras el se disponía a explicar.
Y lo peor de todo era que nos agrupaban en parejas mixtas. Al final me di una ducha rápida y me fui a la cama. ¿qué si había sido un día lleno de sorpresas? Lo era ¿qué si ha sido muy relajante y pacifico? No, definitivamente no mientras el estuviera cerca.
-Por dios mujer que cara traes- le dijo Tenten sentada en la mesa de la cafetería
-no pude dormir anoche- dije dando un sonoro bostezo
-¿tan ocupada estabas?- me lanzo una mirada picara
-¡eres una cochina!- le dije riéndome sentándome a su lado- ¿dónde están los chicos?
-entrenando, creo que van a jugar la próxima semana
Cuando salí de mi departamento no me encontré a Balón ni tampoco a su amigo rubio. Debido a mi desdicha tuve que venirme caminando somnolienta hasta la escuela y al llegar me desplome en mi lugar hasta que empezara mi primera clase. No me había quedado dormida lo cual infinitamente agradecía pues seria mi propia apocalipsis. Tanto era mi sueño que me vi obligada a salir al "baño" en clase de matemáticas e ir por un café y tomármelo. Lo cierto es que había ayudado mucho.
-¿cómo te fue ayer?- pregunte
-si hablas sobre Neji- dudo un poco- Sakura te considero mi amiga y la verdad eres la primera chica que me ha hablado y bueno supongo que tu no sabes la historia pero si vas a quedarte con nosotros tarde o temprano lo sabrás así que prefiero decírtelo por mi boca
-ok…- dije extrañada
-Conocí a Neji por una cena de trabajo de sus padres y tras hablar un rato nos hicimos "amigos" lo cierto es que después el quiso ir mucho mas lejos y yo me negué- bajo la mirada- Yo no estoy lista o por lo menos no lo estaba hace meses. El lo tomo a mal y se podría decir que nosotros éramos novios, pero debido a que no me quise acostar con el… se busco a otra
-Tenten- susurre
-Pero el asegura que estaba borracho y no sabia lo que hacia. Y yo no se que creerle. Los meses que pasamos juntos fueron muy buenos y en cierta manera no me arrepiento de nada y se que por lo menos el me guarda un poco de importancia
-pero-
-pero… Su padre que estaba en un viaje de negocios se entero y complico mas las cosas- me miro- Su padre es uno de los mas ricos de Kanoha al igual que las empresas Uchiha y Uzumaki
-oh…- guarde silencio
-Su padre se interpuso es obvio y yo igual. No me agradan para nada la gente rica ¿sabes?- hizo una mueca
La imite y jugué con mis dedos nerviosa. La mire por un segundo y luego me obligue a ver otra cosa que no fuera ella.
-¿y eso porque?
-porque se creen la mejor de las cosas, porque manejan al mundo como muñecos de trapos… porque ellos no ven por nadie mas que por si mismos. Son unos mentiros que te apuñalan por la espalda- me miro fijamente y me sonrió
-¿nunca has tenido un amigo rico?
-claro que no y me sentiría del asco si haci fuera
-mejor cambiemos de tema- sugerí
-bien… ¿de que quieres hablar?
-¿conoces algún trabajo que requiera de medio tiempo?
-ummmm…. Bueno, no se. Yo trabajo en un café, y tal ves te pueda buscar un lugar- dijo pensativa
-¡gracias Tenten!- le dije abrazándola felizmente
-he tranquila- dijo riéndose
Decidí dar una vuelta por los alrededores antes de que se terminara el descanso. Tenten no quiso acompañarme argumentado que no tardaban en llegar los chicos y tenia mucho que contrales por lo cual yo me fui sola.
Estaba bastante tranquilo y los arboles se movían al compas del viento. Faltaban cinco minutos para llegar a mi clase por lo que no le tome las prisas. Me di una vuelta hasta llegar a la cafetería y comprar otro café. No es que fuera aficionada de estos pero debía de admitir que te mantenían despierto si o si.
Al subir las escaleras para mi aula me tope con la joven de ojos perla. Hinata. Dude en si debía o no dirigirle la palabra, pues no quería estar entre dos bandos ni darle razones de desconfianza a Tenten pero ¿qué podía pasar? Ella era diferente a la tal Karin y a Neji.
-hola- di el primer paso
-hola- bajo la mirada- perdona por lo de ayer. Ella suele ser muy impulsiva y descarada
-¿son amigas?
-no- soltó una risa frágil- Creo que no podría sobrellevarla
-supongo que los polos opuestos no se atraen en nada- brome
-o tal ves no funcionan en mujeres
-dudo que mas en los hombres
-No lo creo, soy testigo de que si habita en ellos- sonrió- Naruto y Sasuke son la pura prueba de ello
-¿Naruto y Sasuke?
-mi novio y el mejor amigo de este
-ya veo. Seria divertido verlos interactuar
-lo es- asintió
-¿vas a clase?
-de Matemáticas
-mis respetos
Soltó otra risa y jugo con sus dedos. Hinata era una persona muy amable y llena de ternura, no era nada comparada con Karin ni con nadie. Ella era una persona que si valía conocer aunque no sabia si era muy buena idea que digamos.
-nos vemos- dijo despidiéndose
-hasta luego
Seguí mi camino sin mirar atrás. Hasta llegar a tal ansiada clase de Anatomía. Tal y como lo predije los asientos eran de dos personas mixtos. Hasta ahora los alumnos hablaban normal y ligeros sin nada de que preocuparse o comentar. Lo feo seria cuando llegara el maestro y comenzara.
Me senté en el lugar de hasta el fondo que daba a la ventana y empecé a dibujar cosas en mi cuaderno mientras esperaba al maestro. Pasaron unos cuantos minutos hasta que el timbre sonó y la habitación se fue llenando
-para ser un caballo te salió bien
Gire rápidamente a mis espaldas casi cayéndome del banco y me sorprendí al encontrarme con el causante de todas mis desgracias
-ah no, búscate otro asiento- le dije interponiéndome en mi asiento de al lado
-no queda ninguno- me empujo a un lado y se acomodo
-¿por qué siempre llegas tarde a clases?
-¿cuál es el problema?
-que siempre te tiene que tocar conmigo- refuñe- ¿qué materia sigue Historia?- bromee
-no deberías juzgar al destino, por algo hace las cosas- me miro por el rabillo del ojo- tal ves para que quedemos con el churro
-te juro que si vuelves a tocar ese tema no respondo- gire mi cara al frente
-no te preocupes, esta es la clase perfecta para hablar de churros, conchas, virotes
-no sigas- le avente una hoja de papel para que se callara
-que dices- se inclino hasta a mi hasta llegarme a susurrar en el oído- ¿cuándo vamos a la panadería?- me dijo sensual
Me gire a el y lo empuje del hombro para que se alejara. Recargo uno de sus codos en la mesa poniendo su cabeza y mirándome sugerente. Ya me estaba olvidando de lo sensual y atrayente que era.
La puerta se abrió y el maestro entro con una bata en modo profesional, sin contar sus lentes que lo hacían ver mas intelectual. Se giro al grupo tras dejar sus cosas que cargaba… que eran muchas que digamos.
-bien chicos, bienvenidos a su clase de Anatomía. Como muchos deben saber esta clase se especializa en el cuerpo humano pero no tocaremos temas tan inocentes como si fueran quinceañeros. Pronto llegara su reproducción y deben saber manejar esto, antes que nada- la chica que reconocí por sus coletas en clase de física levanto la mano- adelante jovencita
-¿hablaremos de sexo?
-se podría decir- concluyo- Bien para no perder tiempo, empezaremos por la primera prueba que son: condones ¿cómo colocar un condón?
Todos soltaron un agudillo y los comentarios comenzaron a ponerse a flor de piel con muchas hormonas de fuera.
-pasare esta caja y tomaran dos- dijo dando la caja- Y mas les vale mocosos que no se los roben, cómprenselos ustedes urgidos- todos soltaron una risa
Siguieron pasando la caja y del otro lado una bolsa negra que no lograba ver que contenía dentro. Nos pasaron los condones y al bolsa negra. El sonreía divertido mientras me tendía la bolsa y yo lo mire sin entender. Demasiada nerviosa ya estaba para que me viniera con mas martirio.
-no, mejor tu elige los condones y yo esto- me arrebato la bolsa.
Bufe y al azar tome dos condones y lo pase sin miramientos. Ese maestro debía de estar demasiado loco para ponernos en parejas de diferentes sexos y todavía darnos condones y consoladores para elegir… ¡Consolador! ¡oh dios mío tenia un GRAN consolador enfrente mío!
Me tape los ojos negando con la cabeza. Por dios si alguien de mi familia se llega a enterar de esto me fusilan sin ni siquiera dudarlo. Oí su risa fuerte y profunda y sentí un cosquilleo.
-hey tranquila solo es un consolador
-no me quieras traumar- sofoque un grito
-vamos, no es para tanto ¿nunca habías visto uno?
-¡no!-
Abrí los ojos mirándolo y se quedo con la mandíbula desencajada hasta soltar una carcajeada. Quería fusilarlo ahí mismo. Mire a mi alrededor y todos tenia uno tamaño promedio no como ¡este! Que parecía barril.
-sabes, nunca pensé que fueras tan santa- me miro a los ojos
-¿por qué no pudiste elegir uno tamaño promedio?- le rezongue
-porque seria mentira si eligiera uno haci- me tomo el pelo
-no me importa saber de que tamaño la tengas- cerré los ojos sofocándome.
-¿por qué crees que las mujeres se me enamoran tan fácilmente?
-por tontas esta claro
-ya veremos si lo que dices es cierto
-¡Bien chicos, comiencen!- dijo el profesor.
Trague duro. Ni siquiera podía mirar al lado mío porque estaba el, al frente mío estaba el juguetito y al otro lado de mi los condones. Respiro hondo y aunque quise ser profesional no pude.
-por tu cara puedo concluir que nunca te has acostado con alguien
-acabemos con esto
-bien, pero necesito que voltees a mirarme- suspire profundo y concedí su deseo- Primero el condón lo tienes que empujar hacia abajo para que no lo rompas y después lo abres- me fue explicando haciéndolo el mismo- lo sacas y se siente mojado
Me lo tendió y dude si debía hacerlo, pero al final lo hice. Si había visto un condón en mi vida tampoco era tonta, pero nunca había abierto uno ni sentido. Al tocarlo con el dedo índice sentí algo de cítrico. El me miraba atento con sus profundos ojos lo cual me hizo sentir incomoda.
-y después viene la parte divertida- tomo el juguete y lo puso enfrente mío a lo cual me negué a mirar- lo colocamos en la punta y lo vamos deslizando poco a poco. Inténtalo
Mire avergonzada esa cosa y trague saliva mientras lo miraba. No podía hacerlo y no lo haría por lo cual me cruce de brazos.
-hazlo tu, yo veo
El sonrió y se puso de pie. Me sorprendió el acto cuando el se puso detrás de mi, tomo mis muñecas y a la fuerza que intente negarme las puso enzima de ese gran barril.
-no quiero hacerlo- le dije intentando quitar las manos y embarrándome mas de ese liquido
-Cierra los ojos y concéntrate en mi- me ordeno posicionando sus manos enzima de las mías.
-aun peor
-Estas en un cuarto oscuro, estas con el hombre mas bueno que hayas visto en ti vida- me susurro al oído a lo que yo cerré los ojos invadida- El esta enzima de ti…y te toca- sus manos junto a las mías fueron deslizándose- te hace las cosas mas sucias que puedas imaginarte y te hace gemir incontrolablemente- dijo seductor- Le pides que no pare mientras te pones aun mas cachonda, y llega el momento en que quieres sentirlo- fue bajando la voz- y es haci como le colocas un condón- me mordió el lóbulo de la oreja y solté un brinco.
El se separo regresando a su asiento y dejándome completamente desorientada. Me quede con la boca entre abierta y lo mire. Seguramente fueron las hormonas que despertaron en mi pero en ese momento quise aventarme enzima de el y que cumpliera sus palabras, pero me contuve de la mas infinita manera.
-ves no era tan difícil- me guiño un ojo
-no vuelvas a hacer eso- le ordene
-¿el que?
-sabes bien a lo que me refiero
-no lose Sakura
Lo mire a ver con asombro. De que me estaba perdiendo ahora para que el siempre llevara todo bajo control. Fruncí el ceño
-¿cómo sabes mi nombre?- inquirí mirándolo seria
-tengo contactos- le resto importancia
-mira, te juro que el hecho de que vivas enfrente mío no quiere decir que tengas derecho en meterte en mi vida- le aclare
-el hecho es que no solo vivo enfrente de ti- me miro- Compartimos ahora dos materias y en una tenemos un proyecto
-¿me estas investigando acaso?
Soltó una risa mientras sonreía, sonrisa que al voltearme de nuevo a ver se le fue desvaneciendo hasta mirarme serio.
-dices que estas atenta en todo, pero ¿te has puesto a mirar el correo que nos mando el profesor?- alzo una ceja- se nota que es tu materia favorita- ironizo
Me quede callada. Claro que no leí el correo por el simple hecho de no haberme enterado de que lo había.
-si no te hubieras vuelto una fiera y te hubieras esperado un minuto te abrías enterado-agrego dándole vueltas al bolígrafo entre sus largos dedos- Y como no has decidido nada el Sábado que hay cielo despejado iremos a terminar con eso
-¿por qué el sábado?-refuñe al ver que estaba tomando el control de todo
-ya te lo dije: hay cielo despejado ¿por qué tienes alguna cita que atender?
-no pero- agache la mirada
-pero aunque la tuvieras tendrías que posponerla
-¿por qué? ¿es que siempre tienes que ser el primero en todo?- me puse de pie
-¿qué es mas importante para ti: una cita con un idiota que al final va a querer cogerte y ni siquiera sabes poner un condón o un proyecto de tu materia "favorita"?- me imito parándose
Sentí que una chispa dentro de mi se encendía y solo tuve ganas de agarrarlo y estrangularlo hasta que se retractara de sus palabras. Me había dado como una patada al insinuar que un idiota si me invitara a salir solo seria por lo que le esperaría después y que yo de mensa ni siquiera sabia ni lo que hacia. El no tenia derecho a nada, ni a opinar de mi vida, ni a decidir sobre ella, ni mucho menos a cancelar mis planes.
-no la cancelaria ni mucho menos te pondría encima de nada. Yo soy dueña de mi propia vida y si tu decidiste poner el día que al parecer tienes desocupado yo decidiré la hora ya que los sábados son días para hacer mis cosas- le aclare enojada
-eres muy efusiva
-ya no me digas nada- le grite justo entonces cuando sonó el timbre
Agarre mi bolso y salí dejándolo sin inmutar. Parecía un cubo de hielo insensible, lo cual me puso aun mas histérica. Yo era de esas personas que no se enojaban por cualquier tontería. Si admití aunque había sido un poco mi culpa al reaccionar la otra clase de esa manera pero también el tenia la culpa por decirle esas cosas.
Era la ultima clase que tenia por lo cual era hora de volver a mi casa, pero no quería volver y estar sola amargada sin nada que poder hacer. No quería volver aun por lo cual daría a dar una vuelta a los alrededores y vería que hacer.
Al bajar y llegar a la salida me tope con Hinata que al parecer ese día se iba a ir caminando. Por azares del destino iba en mi misma dirección por lo cual no me quedo mas remedio que ir detrás de ella.
Llegamos a un entronque que tenia un puente peatonal que parecía culebra. Era demasiado grande y aunque yo no fuera en esa dirección si no al frente algo me impulso a seguirla. Ella se detuvo mirando los carros pasar y observando el cielo bañado de nueves.
Me coloque a una distancia de ella y la imite.
-es una bonita vista ¿no?-dijo ella
-es uno de mis nuevos lugares favoritos
-te comprendo. La brisa hace de esto mas….relajante- cerro sus ojos mientras sonreía
-debe ser bueno vivir aquí- mire abajo- todos parecen encontrar su lugar
-y que hay de ti Sakura ¿ya encontraste tu lugar?
-no lose… Tenten es muy agradable y también sus amigos, pero no me siento completa, es como si algo me faltara- la mire- Voy a tener un trabajo de medio tiempo y ese será mi único pasatiempo
-¿no saldrás a lugares?
-no seria muy aburrido ir sola, pero sobretodo no tengo algo nuevo que ver
Se me quedo mirando por varios minutos. Vi en su cara duda pero luego me sonrió como la primera vez que la vi
-¿te gustan las peleas tipo boxeo?
-ummm, supongo- dude mucho. La verdad es que me desagradaban. No me gustaba ver sangre y los rostros desfigurados, pero tenia que abrirme mas
-¿quieres venir este Viernes por la noche a una pelea?
Una sonrisa se me dibujo en el rostro y sin negarlo asentí con la cabeza.
-claro
-menos mal, usualmente solo voy por mi novio pero me aburro demasiado, estar rodeada de puros hombres y no tener con quien compartir mi punto de vista
Pasamos un rato mas hablando sobre cosas sin sentido, hasta que ella se tuvo que marchar y no me quedo mas remedio que imitarla.
Al llegar a mi departamento estaba tal y como lo deje hace días, no me había tomado la molestia en acomodar las cajas llenas y como sabia que algún día tendría que hacerlo ese resto del día me dispuse a hacerlo. No era mucho pero si lo suficiente para que ese departamento que horas antes estaba totalmente opaco y sin vida se convirtiera en algo realmente acogedor. No tenia rosa por todas partes pero si algo que identificaba que era un cuarto con demasiada vida.
Me sentía feliz, por primera ves en estas semanas saldría con alguien a un lugar completamente nuevo y aunque no fuera a disfrutar las peleas me gustaba que Hinata me lo haya propuesto y es por eso que no me negué. Salir fuera de la rutina me venia perfecto.
