Dos "desconocidos"
-¿cómo estas?- me pregunto Hinata desde el otro lado del celular
-bien, ayer se me hizo muy tranquilo, nunca pensé que las fiestas aquí serian así- conteste sirviéndome un cereal
-la verdad es que esa no fue una fiesta con todo el sentido de la palabra… Las fiestas aquí son mas alocadas que de costumbre, nada que ver con la de anoche
-anotare eso en las cosas que jamás are entonces
-¿no te gustan las fiestas?
-no es eso, es solo que- dude un poco- no estoy acostumbrada a esa clase de eventos
-¿si te invitara a una vendrías?
-temo que no- fruncí el ceño disgustada
-oh vamos, Shikamaru hace las mejores fiestas
-no iré, no conozco a nadie mas que a ti
-conoces a Naruto, Sasuke, Temari y Shikamaru
-si pero Naruto estará en su onda, no pienso estar con Sasuke de seguro va andar de mujeriego además no me agrada, a Temari apenas la conozco y a Shikamaru que va hacer el organizador va estar de un lado a otro
-entonces júntate con nosotros en la cafetería
-¿y aguantar a Karin? No gracias- hice una mueca de asco- además tengo amigos en mi mesa
-se que algún día almorzaras conmigo- soltó una pequeña risa
-algún día muy lejano
-¡Hinata a desayunar!- escuche a alguien gritar del otro lado
-¡ya voy!- contesto- Sakura luego te marco, nos vemos
-adiós
Colgué el teléfono justo entonces cuando termine de desayunar. Cuando me dispuse a lavar mi traste el celular sonó anunciando un mensaje nuevo. Sonreí al pensar que era Hinata pero al ver el numero Desconocido dude en si debía abrir o no el mensaje. ¿Y si ya me habían encontrado? No, no podía estarme sucediendo. No vi el mensaje, solo volví a dejar el celular en su base.
Las manos me sudaron, pero no perdí la cordura. Respire hondo y me fui a dar una ducha. Sea como sea si eran ellos no podrán localizarme nunca.
No tenia nada que hacer en ese día, la verdad estaba demasiado aburrida pensé en ir a un parque a distraerme pero esa idea quedo desechada al ver altivo el sol. Mi peor enemigo. Tal ves era ya hora de conseguirme un carro.
Estaba claro que no volvería ir al mismo barrio al que fui, preferiría preguntarle a una persona o buscar en Google otro lugar al cual recurrir, no quiero ser testigo de un nuevo asalto.
Al poner en el buscador "venta de carros en Kanoha" me aparecieron muy pocas paginas a las cuales recurrir, pero al final me decidí por una que decía "Tu carro de sueños" Me aparecieron varios modelos de carros de lujo pero en el buscador le puse: Carros SemiNuevos. Las opciones que me vinieron después no fueron las mas bonitas que digamos.
Había de todo desde carros chatarra hasta carros que no estaban muy mal que digamos. Mi vista se concentro en un "Kandi Coco" de color verde claro. Ese carro era una miniatura sin embargo no estaba mal para mi, de hecho era perfecto para mi sin contar que era muy botana.
Para mi gran suerte había teléfono en la pagina. Sin dudarlo si quiera tome el teléfono y marque los ocho números que me indicaban. Tras unos cuantos pitidos que se me hicieron eternos.
-aquí Tu carro de tus sueños ¿en que te puedo ayudar?
Me sorprendí mucho al reconocer la voz y no dude en contestar ya con mas confianza en mi misma.
-¿Kiba?
-¿Sakura?
-he ¿cómo estas? Nunca pensé que tu trabajaras ahí
-muy bien Sakura. Si ya ves la economía no se mantiene sola ¿cómo va tu fin?
-bien, no me quejo
-debe ser muy divertido no trabajar el fin de semana
-¡no como crees! No encuentro en que entretenerme, espero que Tenten me de noticias el lunes
-estoy segura que serán positivas, en ese lugar siempre necesitan trabajadores- me animo- supongo que llamas para un auto
-si, no puedo moverme y aunque me guste caminar, es muy pesado
-lo entiendo. ¿Hay alguno que te llamo la atención?
-Se llama Kandi Coco
-espera un momento déjame checar
Hubo un silencio en la línea y después vinieron unas teclas siendo presionadas hasta que después la voz de Kiba volvió al teléfono.
-tengo siete en existencia, dos nuevos y cinco SemiNuevos
-¿cuánto es el precio de uno SemiNuevo?- estire la mano a la mesa y tome papel y pluma
-de 5 000 pesos. Es eléctrico pero su diminuto motor solo alcanza los 40 km/h y la carga le dura aproximadamente 88 km/s – anuncio- en mi opinión es una copia del Smart pero lo que lo hace diferente es su precio que es el mas barato
-la velocidad no me importa en absoluto
-es un elemento importante al elegir un carro
-el punto es que no estoy de un lado al otro, además es lo único que alcanzo a pagar hasta conseguirme un trabajo
-comprendo
-Voy a pasar por ahí y lo comprare- le comente
-¿no crees que es una decisión muy apresurada? Hay modelos iguales de pequeños que rinden mejor
-no importa, comprare el Kandi
-bueno cada quien decide como invertir su dinero-suspiro resignado- Tengo color verde, azul y amarillo
- me voy por el verde
-ok, lo iré preparando
-gracias Kiba
-para servirte
-nos vemos
-adiós
Corrí emocionada a mi recamara y me tome el cabello en una trenza. Me puse solo una base de maquillaje y brillo en los labios y tras ponerme unos converse tome mi bolsa café que tenia correa y me la colgué en el hombro. Salí de mi edificio un poco apresurada y después comencé a caminar.
El taller no estaba tan lejos pero tenia que tomar un transporte o me quedaría atrás o no llegaría. Camine un rato mas entre las personas hasta que llegue a una zona poblada llena de transportes.
-¿vas a un lado?- a un lado mío estaba un carro blanco con la persona que ya me estaba acostumbrando a ver
-¿te importa?
-puede ser
-¿qué quieres Sasuke?
-conversar, hace mucho que no hablo contigo
-¿hace mucho como diez horas?
-para mi cada hora es una eternidad
-mal por ti
-te puedo llevar a tu destino- me sugirió mientras autos le pitaban para que avanzara mas rápido
-no gracias prefiero valerme por mi misma
-eres muy rebelde
-estas obstruyendo el paso de los demás vehículos- me escabullí para que se fuera
-la calle es libre
-mientras estés dispuesto a seguir las señales de transito- le corregí mientras caminaba un poco mas rápido
-mujer deja tu fachada de niña egocéntrica y súbete al carro- me demando
-aunque no lo creas crecí llena de valores y prevenciones, una de ella es: Nunca te subas al carro de un desconocido
-para tu desgracia no soy un desconocido, soy tu vecino y compañero de clase ¿ya te vas a subir o tendré que hacerlo yo?
-yo solo considero a Naruto mi único vecino ya que al llegar a casa fui al único que vi y se comporto como tal ¿piensas alegar eso?- alce una ceja deteniendo mi andar y cruzando los brazos
-ojala pudiera alegar todo lo que me estas diciendo pero no vale la pena
-porque sabes que es verdad
-la única verdad de aquí es que no confías en mi y que al parecer me odias
-es porque eres un desconocido ¿cómo voy a confiar en un desconocido?- alce los brazos exasperada
-te mientes a ti misma porque sabes en el fondo que no soy un desconocido en tu vida
-¿ves esto?- alce mi celular- cuando tu numero deje de ser desconocido para mi celular, será entonces que aceptare que has entrado a mi vida
-¿y cuando será eso?- alzo una ceja
-cuando tenga el suficiente valor para checar los mensajes desconocidos- "Ósea nunca" una voz en el fondo de mi susurro
-perfecto, tarde o temprano lo harás- le quito importancia
-no soportaras el tiempo
-Sakura- me llamo roncamente y yo lo mire- Aunque no lo parezca suelo ser un hombre muy paciente cuando algo de verdad me importa
Me quede estática en mi lugar por el simple hecho de que estaba tratando de decir que yo ¿le importaba? No, conocía bien a esa clase de hombres y no iba a ceder, no permitiría que hombres como el entraran en mi vida y la hicieran pedazos. Comencé de nuevo para no volver a repetir los mismos errores y eso es exactamente lo que haría. Sasuke Uchiha no puede entrar en mi vida y no lo haría de eso yo misma me encargaría.
-Nos vemos Sasuke- me limite a decir continuando mi rumbo.
No sabia lo que estaba asiendo. Estaba engallando a todo mundo para que no se enteraran de mi pasado, el punto es que no sabia si era lo correcto o no, varias personas me han confiado su autoestima y forma de pensar en tan poco tiempo, pero aun haci lo han hecho porque creen que yo soy honesta con ellos. Me sobe la cabeza irritada. No dejaría que todo esto se desmoronara, ojala que algún día cada uno a los que les he mentido puedan comprenderme, pero ese día no era no hoy ni mañana.
Tome un taxi que se dispuso a llevarme a mi camino. No conocía a Sasuke en nada, de hecho me intrigaba demasiado la vida de el y Naruto, personas con dinero ¿qué hacen viviendo en un lugar que apenas se mantenía en pie? No lo entendía y eso me obligaba a tomar mis precauciones, algo me dice que debo alejarme. La voz de mi interior me lo aclamaba a gritos…pero no quería huir.
Tras unos cuantos minutos de tomar el taxi llegue el taller. Los carros estaban por todas partes que no sabia cuales eran los SemiNuevos. Decidí entrar al taller y buscar a Kiba para que me atendiera que al final tampoco fue difícil encontrarlo
-¡Kiba!- le llame
El me miro y rápidamente dejo lo que hacia para acercarse a mi.
-¿lista?
-tu dirás
-sígueme
Tal y como lo dijo lo seguí mientras caminábamos por mas y mas carros hasta llegar a dos carteles donde se leía SemiNuevo y Nuevo. Viajamos por el primero encontrándome con mucha chatarra de carros vejestorios y al final de todos esos carros me esperaba un auto verde limón enfrente de mi. Chille de la emoción y Kiba me puso las llaves del auto en la cara.
-te explicare como se maneja
-¿me lo puedo llevar hoy?
-¿traes el dinero?
-obvio
-entonces si, estamos en una venta de autos no en una agencia.
Abrió la puerta de conductor y me dejo pasar para que me sentara. Al sentarme se sentía tan cómodo que podría quedarme a dormir ahí mismo. Mire atrás y venia una minúscula cajuela y el asiento de al lado se veía aun mas cómodo.
-se le puede quitar todo esta tela- dijo señalando la parte negra que cubría la mayor parte del carro- y te quedaría como un carro del golf
-es sorprendente- susurre admirando el carro
-ya debes de saber donde se le coloca la llave es como un carro común y corriente. Aquí-dijo señalando el botón mas grande- pones las intermitentes y aquí- dijo señalando ahora otro botón pero mas chico- es el botón para quitar la capucha. Todo lo demás es como los otros carros
-es perfecto- dije sintiendo el volante
Tome mi bolso y sin esperar mas le tendí el bonche de dinero que el recibió. Me entrego unos papeles y me dijo que los firmara a lo cual yo lo hice rápidamente.
-eres libre
-Gracias Kiba
-deja de agradecerme tanto y vete antes de que cambie de opinión
Sonreí y segundos después puse en marcha el pequeño carro. Solo una ve en mi vida había manejado un carro y fue uno del golf quizá era esa la razón por la que escogí un carro así de pequeño, no me veía a mi misma en un carro de cuatro asientos con tantos botones. Sin embargo este era sumamente perfecto. Di vueltas y vueltas por toda la ciudad, pero al final me detuve en un centro comercial.
Mi departamento no parecía tan habitado por lo que tenia que agregarle ese aroma de hogar. Fui al supermercado y compre todo lo que necesitaba, que no era mucho pero si para mantenerme una semana viva. Tendría que checar tutoriales para comer comida sana y no llenarme de puras cosas malas. Era un desastre en la cocina.
De pasada llegue a una tienda de ropa y decidí cambiar mi vestimenta. La chica con la que casi me agarro a greñas en las peleas tenia razón, mi ropa era demasiado formal, tanto que llegaba a parecerse ropa de adulto. Decidí comprar un poco de ropa mas para mis dieciocho años. Compre como cinco jeans entubados, unas dos blusas de tirantes, entre otras cinco que eran de manga corta y manga larga. En penúltimo lugar llegue también a una zapatería en la cual me compre mas converse y botines con tacón.
Si hubiera llegado a la tienda decorativa me hubiera gastado absolutamente todo el dinero que tenia por lo cual decidí mejor ahórralo hasta recibir noticias de un empleo.
Al final termine llegando a casa completamente cansada tras estar horas y horas caminando, para subir todo el chiquero que deje varia personas tuvieron que ayudarme, cuando mire el reloj faltaba un hora para ver las hermosas estrellas.
No me bañe porque lo había hecho en la mañana, solo me lave los dientes y la cara, volví a retocar maquillaje y me cambie de ropa. Me puse unos converse que me llegaban hasta el tobillo dejando ver el hueso, unos jeans de mezclilla y una blusa sencilla de manga corta color azul cielo con piedras plateadas. Esta vez me deje el cabello suelto por alguna razón y justamente cuando termine de arreglarme el timbre sonó.
Y ahí estaba el con su porte elegante, traía una camisa blanca y arriba de esta una chaqueta de cuero, traía pantalones entubados y unas botas…se veía magnifico.
El me recorrió con una mirada de pies a cabeza. Me puse rígida, no me gustaba que me miraban pero algo había en el que no me molestaba en absoluto al contrario quería que me siguiera mirando. Me estaba volviendo loca.
-vámonos- anuncio caminando enfrente de mi
-¿ya sabes cual constelación elegiremos?- le pregunte siguiéndolo
-lo dejare a tu criterio
-enserio que yo lo puedo hacer sola- suspire bajando las escaleras
-¿cuánto tiempo mas vas a llevarme la contaría?
Detuvo su andar haciendo que chocara con su dura y fornida espalda. Su aroma llego a mis fosas nasales como una adicción.
-cuando dejes de estarme mandando- lo esquive siguiendo bajando las escaleras
-en teoría: nuca
-si así lo deseas
-¿tienes familia?
-¿ahora quieres que cambiemos de tema?-bufe
-pensé que lo desearías
-pues no lo deseo- fruncí el ceño
-¿de que quieres hablar entonces?
-tu quieres que te cuente cosas de mi, pero tu no eres capaz de contármelas a mi
Llegamos al estacionamiento donde nos esperaban varios coches. Yo automáticamente me dirigí al mío y me detuve enfrente de el.
-¿qué crees que haces?- alzo una ceja
-me iré en mi carro- asegure
-no estarás hablando enserio- soltó una risa- ¿esa cosa es tu carro?
-si ¿algún problema?- me cruce de brazos
-pensé que tenias mejor gusto- negó con la cabeza divertido- Vámonos
Por pura casualidad su auto estaba estacionado a un lado del mío. Apreté la llave. No me iba a ir en su carro ¿por qué tendría que hacerlo? Podría irlo siguiendo. No me iría en su carro.
-no me voy a subir- dije seria
-no seas terca y hazlo
-¿por qué siempre tu tienes que dominar y mandar?
-porque soy mayor que tu
-¿cuantos años tienes?
-veinte, ahora móntate o te juro que te amarro
-pero…-proteste antes de que me interrumpiera
-¿conoces un lugar con cielo despejado?
-no
-¿una ruta?
-no
-¿cómo entrar a un planetario?
-no
-Entonces yo dirijo
-eres un cretino- bufe
-y tu una desconfiada
Al final no le halle mas remedio que darme por vencida. Tampoco era la primera vez que me subía a su carro, claro que la primera fue por fuerza bruta, no me agradaba para nada lo que estaba apunto de hacer, pero no me quedaba de otra. Abrí la puerta con tosquedad y me subí al gran asiento.
-deberías relajarte mas a menudo
-y lo hago- alegue
-no, no lo haces
-En vez de estarnos peleando por cosas sin sentido deberíamos saber que constelación buscar
-es preferible llegar primero y a la primera que veamos esa se queda
-eso es aburrido y sin sentido
-las cosas no son aburridas y sin sentido a mi lado- dijo mirando al frente.
Suspire resignada mirando a la ventana. Cerré los ojos y por alguna extraña razón recordé lo que Tenten me dijo acerca de la familia Uchiha, Uzumaki y Hyuuga. De Hinata si me la imaginaba en una casa de ricos pero a Naruto y Sasuke para nada, ellos eran tan sueltos y misteriosos a la vez.
-¿te puedo hacer una pregunta?- me mordí el labio
-dila
-¿tu familia es una de las mas ricas cierto?
Tal ves si tan solo supiera un poco de el mas o eso que no logro entender podría por lo menos saber que el es digno de fiar.
-¿te importa el dinero?-
Pude notar como se tensaba y apretaba el volante hasta que los nudillos se le pusieron blancos debido a la presión
-para nada- escupí las palabras. Dinero era tal ves lo único que tenia en la vida y tenia de sobra
-¿entonces a que se debe tu pregunta?
-a que no entiendo porque no vives con tu familia, lleno de lujos y comodidades
-llega un momento en que te hartas- hizo una pausa- te hartas de ser el punto de atención de tus padres y medios de comunicación , te hartas de no poder hacer nada por ti solo… te hartas de que las personas no te traten como lo que eres: un ser humano que comete errores.
Lo mire mientras tomaba el volante. Sus mechones de cabello no me dejaban ver su cara de perfil solo podía ver su mandíbula tensa. Una razón mas para no fiarme de el. Algo ocultaba y dudo que simplemente sus padres le hallan dejado hacer su vida sin mas. Lo peor de todo es que no sabia como descubrir lo que ocultaba. Mire hacia al frente negándome a volver a verlo.
-¿ a donde iremos?- pregunte sobándome las manos
-a ver las estrellas
-Sasuke no estoy jugando- intente abrir la puerta del carro
Sentí la mirada recaer en mi y el aumento la velocidad. Tenia miedo, miedo de que la historia se volviera a repetir, miedo a todo lo que estuviera sucediendo y me quería ir de ahí… lejos de el. Cerré los ojos y las imágenes de mi pasado se comenzaron a recrear una y otra vez sin descanso.
Quizá pasaron segundos cuando yo lo sentí minutos, pero el carro se detuvo de golpe y luego mi asiento se recostó quedando yo acostada en forma vertical. Me tape la cara con las manos intentando que la vocecilla que habitaba dentro de mi se callara y no me siguiera torturando.
Sentí el aire por todas partes y luego unas manos demasiado cálidas, fuertes y suaves alrededor de mis muñecas. Cuando la primera lagrima en meses iba a caer el con fuerza me quito las manos de la cara y pude ver sus ojos que se parecían al cielo nocturno.
-¿me tienes miedo?- inspire su aliento y apreté los labios
-no…-negué lo evidente.
El había abierto el quema coco gigantesco que tenia en el techo del auto dejándome ver el cielo negro adornado de unos pequeños puntos plateados que brillaban.
-¿quieres que nos vayamos?
-no…- susurre perdida
-¿entonces que quieres?
Instintivamente mire sus rasgos y todo el miedo que sentía desapareció de golpe, dejándome en blanco.
-quiero que terminemos esto- asegure
El me sonrió y segundos después me soltó las muñecas dejándome con una especie de calor. El se sentó en su asiento y saco sus cosas para terminar con esto. Yo tras soltar un suspiro de alivio lo imite. No se lo que había sido eso, solo sabia que el pánico me había empezado a sucumbir, no le temia a el o tal ves solo un poco, lo que temía era que el me volviera a encontrar y terminara lo que empezó… temia que echara a perder esta extraña vida que he empezado a formar.
-Sakura- me llamo
-¿si?
-te ves mejor sin esa ropa de señora- vi su diminuta sonrisa en la comisura de sus labios
-¿eso es un cumplido?- trague saliva
-quizá
-¿Sasuke?
-que
-eres la persona mas extraña que he conocido-
-¿es un cumplido?- alzo una ceja divertido
-quizá- le di vueltas a la pluma que traía en mis dedos- ¿Sasuke?- lo volví a llamar un poco mas bajo
-que
-Lo menos que quiero que pienses es que soy una loca suicida, que te tiene miedo- mire al cielo
-cada quien tiene sus razones para comportarse de una manera
-¿no me pedirás que te lo explique?- me sorprendí
-Cariño- me dijo dulcemente mirándome recargado en su asiento- no hace falta que lo investigue, tarde o temprano me lo dirás tu
-¿cómo estas tan seguro?
Me pegue a la ventana. El se acerco hasta a mi hasta colocar una de mis piernas sobre una suya mientras sus dos brazos de colocaron a un lado de mi cabeza quedando completamente pegada entre su cuerpo y la ventana.
-porque mi instinto me dice que seremos algo mas que amigos- me susurro al oído
-El instinto te falla- intente apartarlo de mi
-¿quieres apostar?
Me le quede mirando atentamente. Estaba de broma. Esa noche era de locos. Primero me daba un ataque de miedo y después llegábamos a ese punto. No importara si apostaba o no, la ganadora seria yo. En mi mente había borrado la palabra amor y no permitiría que volviera aparecer a si como si nada, además el NO era nadie, era simplemente un simple...desconocido.
¿Que tal? este capitulo no es la gran cosa que digamos pero recuerden que lo mejor viene en los últimos capítulos XD
Nos vemos!
