Peones

Merida

Tropiezo y caigo en una superficie de madera, aún me encuentro en shock ante lo que ha pasado. Las luces azules volvieron a aparecer mientras practicaba mis tiros con el arco en el bosque, pensé que se trataba de mi imaginación pero no, ellas me estabas guiando nuevamente a mi nuevo destino. Me tranquilice y las seguí, cuando llegue a mi destino vi al enorme Conejo y me tomó hacia un hoyo, creí que moriría pero al parecer sigo con vida.

Quito mi cabello de la cara y saco mi arco con mis últimas dos flechas y apunto hacia cualquier objeto que se atreva a acercarse, para mi sorpresa observo a una chica de largo cabello rubio, a un chico con un dragón , un chico de cabello blanco y un hombre grande de barba larga.

- Bienvenidos- comenta el hombre de barba

No soy la única que al parecer no sabe dónde se encuentra, observo con cuidado a la otra chica de largo cabello rubio quien nos observa confundida y apuntándonos con un sartén. Intento no reírme ante el ridículo intento de protegerse.

- ¡¿Dónde diablos me encuentro?!- le digo apuntándolo al hombre de barba

- Tranquila princesa, puede lastimarse- me comenta

- ¡Já! Él único que terminaría así es usted-le gruño - ¿Dónde estoy?

- En el Polo Norte- me dice el chico de cabello blanco- y por tu bien deberías bajar eso, le harás daño a alguien -

El chico de cabello blanco me observa con cuidado pidiéndome en sus ojos que baje mi arma, pero no tengo pensado hacer tal cosa.

- ¿Y qué hacemos aquí?- habla la chica de largo cabello- La hada me ha dicho, que fuimos elegidos pero elegidos ¿para qué?-

El hombre de barba le sonríe levemente y se acerca a la chimenea para tomar un enorme libro con una insignia de G.

- ¡Ustedes han sido elegidos para ser Guardianes!, protectores de los niños y de toda la esperanza y paz del mundo- comienza

- ¿Guardianes?- murmura la chica

El hombre de barba blanca suspira y cierra el libro para acercarse a nosotros.

- Todos ustedes saben que en el mundo existe el mal y el bien, la oscuridad y la luz, todo es parte del balance – todos asienten- Este mismo balance se puede quebrar si alguno de estos dos se sale de control, el mal siempre intentará sobresalir y acabar con todo rastro de paz, lo cual la luz o el bien siempre tendrá a alguien que luche por ese bien. La luz siempre tendrá a sus guardianes y eso es lo que son ustedes.-

- ¿Pero porque nosotros?- comento con rabia

Todos me observan pero mí vista está en el hombre de larga barba.

- Los guardianes son seleccionados por sus más grandes actos, desde salvar a alguien de la muerte hasta dar su propia vida por ello. Yo al igual que ustedes fui seleccionado como guardián por la luna-

- ¿La luna?- murmura la chica rubia

- Así es, ella los vio y los juzgó, ahora los seleccionó como sus guardianes- nos comenta con tranquilidad

¿Fui seleccionada por mis actos? Yo no he tenido algún acto para ser digna de ser seleccionada por la luna, yo corregí mi error con mi madre y casi la pierdo por mi culpa.

- ¿Y si no aceptamos ser guardianes?- comenta el chico de cabello castaño

- La luna se quedará sin sus guardianes y el mundo sufrirá la peor oscuridad- comenta el hombre

- Sé que esto podrán creerlo o no, pero la luna los ha escogido por una sola razón, por sus dones, por sus corazones, los escogieron para proteger a todos. Yo antes no quería ser un guardián y temía que nadie pudiese verme, pero la luna me ha mostrado mi propósito y lucharé por este mundo- nos dice el chico de cabello blanco- Ustedes alguna vez creyeron en ellos: El Conejo de Pascua, Santa Claus, El Hada de Los Dientes, Sandman; creyeron en ellos sin siquiera saber si eran verdaderos y ahora están aquí frente a ustedes.

Parpadeo sorprendida. Observo al hombre de barba nuevamente y me recuerda a los viejos cuentos o sus viejas leyendas que me contaba mi madre antes de dormir. Una parte de mi desea creerle, pero debo admitir que tengo miedo. Si lo que él dice es verdad, entonces el mundo está en problemas y nosotros debemos cuidarlo, pero ¿de quién?

- ¿Y cuál es el peligro?- le pregunto

El chico de cabello blanco se gira al hombre y este suspira con fuerza.

- Hay un hombre que se encuentra en la tinieblas muchos de ustedes lo escucharon alguna vez de niños: El Coco, pero su verdadero nombre es Pitch Black-

- ¿Pitch Black?- susurro

- Cuando Pitch amenaza a los niños, los amenaza a ustedes, pero esta vez no se trata de algo simple, hace dos días nuestro querido amigo Sandman ha sentido cambios drásticos en los sueños de los niños, todos parecen crear sus propias pesadillas-

- ¿Pesadillas?- le pregunta la rubia

El hombre asiente.

- Sus propios miedos comienzan a dejar de ser solo pesadillas y se convierten en realidades, eso está destruyendo la luz de cada niño- comenta el hombre- Creí que seriamos lo suficientemente fuerte como para detenerlo esta vez, pero la luna los ha escogido a ustedes-

¿Sus pesadillas en realidad? Ahora que lo menciona mis hermanos no han podido dormir bien en esta última semana, mi madre se ha tenido que dormir con ellos y con velas encendidas. Yo creí que era una etapa que tal vez yo pasé o que estaban más que chiflados, pero si esto es verdad eso quiere decir que al igual que otros mis hermanos corren peligro.

Dejo mi arco en el suelo y todos me observan con claridad.

- Tengo tres hermanos que protegeré a cualquier costo, si es necesario volverme un guardián, lo haré- comento

El hombre de barba me mira confundido ante mi repentina decisión. Ellos son mi familia no podría dudar en protegerlos.

- Un vikingo debe lanzarse a la batalla, si el mundo está en peligro eso quiere decir que Berk está en peligro, no soy amante de la peleas pero daría todo por mi hogar- da un paso adelante el chico de cabello castaño

¿Vikingo? ¿De qué clan pertenecerá? Apostaba por su traje y su mentón que probablemente fuese un vikingo pero por su cuerpo debilucho lo dudaba demasiado. Ahora resulta que es un vikingo.

- Estuve 18 años encerrada en una torre, alejada de todos, ahora el mundo me pide mi ayuda…-la chica rubia suspira hondo- Tal vez no soy lo suficientemente fuerte pero no tengo miedo y lucharé-

El chico de cabello blanco le dedica una sonrisa, mientras que el hombre de barba sonríe levemente ante nuestras decisiones. No lo hago por él o por el chico de blanco, lo hago por mi familia.

- ¡Excelente! Ahora tendrán que dar su juramento como guardianes- comenta del hombre tomando el libro nuevamente

Pero en eso tengo que cerrar mis ojos rápidamente, el vidrio de las ventanas se rompe en menos de un segundo dándole la bienvenida a fuertes ráfagas de viento. Gritos se escuchan en toda la habitación y caigo ante las frías brisas, levanto mi cabeza y observo vidrios por todas partes.

- ¿Todos están bien?- pregunta el chico de cabello blanco

- Creo que sí- comenta el chico vikingo

- ¿Qué diablos fue eso?- pregunto

- No estoy segur…- comienza el hombre de barba

El rechinido de un caballo hace eco en la sala, me giro con cuidado para ver el enorme globo y para mi sorpresa encuentro a tres enormes caballos observándonos desde lo alto.

- ¡¿Qué es eso?!- digo señalándolos

- Pesadillas- murmura el chico de blanco

Los caballos rechinan y se encaminan a nosotros, tomo mi arco rápidamente y cargo mis flechas, sin pensármelo lanzo una hacia el caballo del centro. Mi flecha logra darle a uno en su cuello pero no lo suficiente como para herirlo, los tres caballos se acercan a mi rápidamente que por un segundo pienso que no tengo tiempo ni para cargar mi próxima flecha o para correr, pero alguien tira de mi cintura segundos antes de ser aplastada. Caigo al suelo enredada de cabello rubio y aquella chica me mira curiosa.

- ¿Te encuentras bien?- me pregunta

- Sí, g-gracias a…- le digo

- Rapunzel- me dice su nombre

Ella me dedica una leve sonrisa. Aquel chico de cabello blanco vuela en caminándose a ellos y al izquierdo lo golpea con su bastón congelando al animal hasta el suelo, mientras que el otro se sube a su dragón persiguiendo a la enorme criatura de arena negra por todo el lugar, el dragón lanza bolas de fuego pero el caballo las esquiva muy bien.

- Necesito mi flecha- le digo a la chica

- ¡Ahí!- me apunta donde me encontraba

Corro rápidamente hacia mi flecha y la cargo en mi arco, respiro profundo apuntando hacia el caballo, que se encuentra corriendo entre todo el lugar. Relajo mi espalda y logro tenerlo en la mira, el dragón parece saber lo que planeo y se apresura a alcanzar al caballo, ambos aseguramos nuestro blanco, suelto mi flecha y vuela directo a su cuello y después aquel dragón lanza una bola de fuego al mismo punto haciendo explotar al caballo. Sonrío levemente, pero aquella felicidad acaba cuando escucho un grito.

- ¡Cuidado!- me grita el chico de cabello blanco

Tropiezo y caigo al suelo, frente a mí una enorme pesadilla parece querer aplastarme pero en eso un enorme y afilado cuchillo lo atraviesa lanzando toda la arena a su alrededor, entre cierro los ojos ante la explosión de arena y una mano me da su apoyo.

- ¿Te encuentras bien?- me dice el hombre de barba

- Estoy bien- me ayuda a levantarme

- ¿Qué fue eso?- pregunta el chico del dragón llegando al suelo

- Esas son las pesadillas- comenta el otro chico

Tomo mi arco nuevamente del suelo y en eso el frío que proviene de las ventanas recorre hasta el último rincón de la sala, acaricio mis brazos en busca de calor pero sé que aquí sería imposible.

- ¿Esas cosas son las causantes de todo?- pregunta el chico castaño

- Ellas solo son peones- dice el hombre de barba – Por suerte ninguna salió para darle a Pitch la noticia de los nuevos guardianes-

Esto es diferente a lo que pensé que sería, hemos sido atacados y sin ni siquiera ser nombrados aún guardianes. Ya he visto como son las pesadillas, solo espero que esas cosas no atemoricen a mis hermanos. En cuanto a mí, su presencia me ha dado miedo.

Gracias por leer, proximamente nuevo capitulo.

Ahí nos escribimos...