hola de nuevo aqui la continuación prometida XD, primero responder a una pregunta surgida en los comentarios de mara, lo cierto es que improviso muchísimo, estoy haciendo los capitulos sobre la marcha y cuando trato de hacer dos en un día para segun yo "tener todo claro" acabo borrandolo veinte veces el capitulo anterior lo borre tantas veces que lo cambie totalmente, no sabia si estaba bien ese lanzamiento al vacio de Regina, pero luego me plantee bien su personaje y es una mujer que ha controlado su vida, casada con un hombre seguro que la quiere pero a la vez Emma es la locura de Regina es la que hace que sea espontanea y esto la vuelve impredecible de ahí que me anime a publicar el anterior aunque me costo lo mio ponerme de acuerdo conmigo misma XD estilo Regina y sus voces.

Y me alegro que os guste las discusiones de Regina porque para mi es la clave del personaje XD me gusta esas disputas como bien han dicho en los comentarios que todas tenemos en algún momento de nuestra vida tratando de hacer lo que creemos correcto.

muchas gracias por leer y sin mas dilación os pongo la continuación y quiero que me digáis que os parece, sobre todo porque a veces ni se que hará el personaje.

Capitulo 10

La velada continuo con Regina hablando con los padres de Emma y con el hermano de la misma, incluso Henry participo pero a Emma a penas le dirigió la palabra en gran parte porque estaba disfrutando con las miradas que ella le echaba era un poema prácticamente, y el idiota de Hook no paraba de intentar acercarse a una Emma que parecía estar en otro mundo muy lejano "que sufra un poco, yo he sufrido bastante por ella" pensó Regina.

Cuando se despidió de los padres de la rubia y de james con una abrazo de nostalgia, Henry aprovecho para darle un abrazo y un beso de despedida, el muchacho la miraba como un cachorro quele llego decir que le encantaría pasar más tiempo con ella la que fue un dia la mejor amiga de su madre.

La morena estaba sorprendida ante la calidez del mismo"el parecido es inconfundible se parecen tanto" pensaba Regina "qué asco me estás dando por favor, pareces una adolescente enamorada" pensó su vocecita interna, "¡calla amargada!", al despedirse de Henry solo quedaban dos personas a las que decir adiós, la chica Swan y el idiota mano suelta, la morena voto por quitarse de encima al moreno de ojos azules con barba desaliñada y con un aspecto jovial que la sacaba de si, "¿se cree la última coca cola del desierto?", "eso me temo" pensó su chica 3 que se incorporaba a su pregunta retórica.

Por ultimo solo quedaba Emma,"oo me mira con mucho enojo, cuanto orgullo, se ve preciosa" pensaba, "¿hay algo que no te guste de ella ahora?" dijo irritada su otra yo, "si lo hay, hoy no lo veo" respondió poniendo una sonrisa que hizo estremecerse a Emma que no paraba de plantearse el movimiento de la morena "¿Qué tiene en mente?, joder que miedo"penso una rubia al ver cómo se iba acercando hacia ella una Regina tan sensual que tenia pánico de quedarse viendo como la que ve un rico helado que se te deshace en la boca, algo no estaba bien la rubia lo sabía, su interior se estaba rebelando como si toda la vida hubiera deseado a Regina "¿la deseo? " se preguntaba incrédula.

La morena se acercó a ella para darle un beso en la mejilla, que acabo con un susurro casi inaudible para la propia Emma, Regina estaba con su barbilla encima del hombro de la mujer y unas palabras se deslizaron desde su más profundo interior hasta el oído de la dueña de los ojos verdes mezclados con mar "o seria al revés" pensaba una morena profundamente emocionada por saber que al menos había conseguido un beso, "ya para, ni que fuera tan buen beso" decía su vocecita.

Regina dejo atrás sus voces que pedían que parara y solo dijo muy bajito.

-he tardado diez años pero la satisfacción que me llevare si me voy es saber que he probado tus labios- dijo y siguió abrazándola "si voy a morir que sea con las botas puestas" pensaba una morena decidida a no perderse de los brazos de Emma por una última vez al menos en el día.

Emma estaba conmocionada "¿Qué hago?" su pregunta no tuvo respuesta, a pesar de que nadie las miraba más bien estaban hablando de algún programa de la televisión, Emma se sentía cohibida pero finalmente cedió y le devolvió el abrazo.

-¿solo has venido por eso?- pregunto una Emma prolongando el contacto.

-puede-sonrió Regina -aunque lo malo es que siempre querré más que un beso-pronuncio aún más bajo con un suspiro que dejo a ambas en silencio.

La mujer de ojos chocolate se armó de valor y se desprendió del abrazo que había soñado tantas veces, el mañana siempre nos espera se decía ella misma, al menos me llevo el sabor de los labios más deliciosos que he probado y probare en lo que me quede de vida, en ese preciso instante sonrió amargamente con la pesadumbre de saber que estaba en una incertidumbre.

Abrió la puerta y se despidió con la mano y una sonrisa forzada surgió para luego mirar de reojo a Emma a la que no pudo evitar mirar con ojos de ternura "ella es un sueño "se dijo con una vocecita de mala gana contestándole "genial, ¿quieres que tengamos una conversación con ese cupido alcohólico anónimo?" dijo su voz irritada, "¡o vamos! esta vez merece unas oraciones nuestro cupido" contesto mentalmente, mientras salía del lugar siguió discutiendo mentalmente con su vocecita "Regina te has tomado un arcoíris con unicornios ¿o qué?" "mejor que eso pequeña tres, me he tomado sus labios ¡y que labios!", "te ignoro que lo sepas"respondio enfadada su tres desapareciendo dejando a una morena encantada y con cara de haber ganado el derecho al paraíso.

Al llegar a la mansión Mills no pudo contener su asombro nada mas entrar estaba su madre en las escaleras que llevan a las habitaciones, sentada esperando por algo o alguien, "esperemos que no sea por mi, seria del todo absurdo" pensó una Regina que seguía abriendo y cerrando los ojos esperando que algo dijese que se trataba de una alucinación, pero no fue asi.

Entro mirando todavía con ojos preocupados a su madre.

-¿Qué sucede? ¿te ha dado por esperar a tus retoños a estas alturas?-rio Regina sin poder controlarlo ante tal idea descabellada.

Cora miraba hacia ella preocupada, y contesto:

- es que….quería… decirte algo con ausencia….-decía nerviosa algo que causo una fuerte impresión a Regina.

-mama ¿estás bien? ¿Te está dando otro infarto?- corrió hacia ella

-calla insensata ¿Qué pasa no puedo tratar de pensar lo que voy a decir? ¡Caramba!-

-es raro más que nada, tú siempre tienes grandes discursos a veces pensaba que los preparabas con antelación- rio Regina

-Regina voy a dejar la alcaldía y quiero que tu me remplaces- dijo finalmente

Regina casi se cae de la propuesta "¿quedarme aquí a ser alcaldesa? ¿Se habrá tomado la medicación?"

-lo digo en serio- prosigio una Cora muy insegura-mira tu, eres mi hija, se que lo haras bien, y no quiero que Gold sea el alcalde no quierdo darle esa satisfaccion- concluyo Cora.

-pero madre yo ya tengo mi vida en New York- dijo una Regina asustada

-¿Qué vida? un marido que te deja por otra, tu puesto de trabajo si es lo único que tienes pero ya se te acabo el tiempo y lo sabes, después de ser alcaldesa de la gran manzana ser la de storybrook no será problema para ti, además necesito dejar toda una vida de trabajo en tus manos-

-pero puedo renovar una elección más si me votan y lo sabes, y vaya con tu animo hacia mi vida "joder si quiero un suicidio llamo a mi madre" y lo que es más importante ¿qué pinto yo aquí?- dijo una Regina del todo perdida ante tal idea.

-vamos son tus raíces, ¿dejaras que tu madre vea la alcaldía en las manos de Gold?-dijo con un tono de evidente manipulación que Regina reconoció a la primera "esta mujer ha mejorado con la edad" rio su vocecita 3 solo para incordiarla.

Regina se quedó pensativa hasta que encontró las palabras.

-mira me lo pensare lo meditare con la almohada esta noche pero no te prometo nada.

Escapo de allí dándole un beso fugas a su madre, huyendo como de la peste, Regina tenía mucho en que pensar, "a ver Emma igual a quedarse y quedarse puede significar corazón roto" su vocecita le respondió "no sé yo ando un poco espesa con las incógnitas pero no me convence lo del corazón roto", "ya somos dos" se respondió Regina, "mejor cuatro" dijeron sus vocecitas además de la 3 que era la que más molestaba, "vosotras dos solo aparecéis para daros importancia "suspiro Regina ante una charla de lo más extraña consigo misma.

Continuara…