-Nunca más se vuelvan a acercar a alguna iglesia-
Haber, ¿estoy siendo regañado por un mujer de grandes tetas y de pelo color escarlata? La expresión que ponía mi Rey era más seria de lo normal.
-Para nosotros los demonios la iglesia es un territorio enemigo. Solo dar un paso ahí dentro puede provocar una fisura entre los demonios y dios. Puede que haya sido un buen acto llevar a la hermana hasta ese lugar y -
¿En serio estuvimos en una situación tan seria como la que estaba describiendo la bruja esta? Puede que no lo haya notado por la tranquilidad que había en ese territorio pero… ¿en serio? ¿Clavarme una lanza de luz en medio de la calle con personas?
-No quiero que se involucren con gente de la iglesia, especialmente si son exorcistas. Ellos son los enemigos más feos e inmundos que podemos tener nosotros los demonios. Ellos podrían matarnos fácilmente depende la situación, ya que estén bendecidos por dios. Y más si es uno con un Sacred Gear-
Voltee mi cabeza mirando a Ise, se notaba un poco nervioso y con algo de pánico, me parece que lo último por la situación en la que nos habíamos encontrado… ¿Enserio se trago todo ese cuento de el peligro de una linda-chica-rubia-con-complejo-de-inocencia?
-Como humanos pudieron haberse salvado por resurgir como demonios…pero cuando un demonio es exorcizado, deja de existir, regresas a nada, sos nada, no sentís nada ¿Saben la seriedad de eso?-
¿Nada?... para ser sincero, nosé. Creo ya haberlo sentido en mi prematura muerte, Ise parecía confundido, no lo culpo. Ladeó la cabeza para un lado confundido mientras la bruja suspiraba.
-Lo siento, me sobrepasé. De todas formas, tengan cuidado, más que nada vos Naruto, todavía no sabemos si tenes un Sacred Gear o no, así que por favor chicos cuidense- Bueno, si me pudieran ver, dirían que estoy enojado, y es la verdad pero también un sentimiento de confusión.
En fin, ahí termino la "conversación".
-Ara, Ara, ¿Terminaste de castigarlos?- La vuluctuosa mujer de nombre Akeno estaba de pie atrás nuestro, estaba sonriendo como siempre lo hacia.
-Akeno, ¿Ocurrió algo?- La expresión de la reina cambio a una mucho más seria.
-Hemos recibido una orden de cacería en el pueblo-
Issei Punto De Vista.
La rápida aparición de Akeno-san me sorprendió un poco, en la conversación que tuvimos Naruto, yo y Buchou se notaba tranquilo pero un poco confundido, pero me parece que eso fue al final cuando dijo que el no tenía poderes. Aunque no lo crean Naruto es la persona más fuerte en la escuela, algunos lo llaman el "Yankee de Kuoh". Siempre espanta a los tipos que vienen a molestar a las chicas o a los que vienen simplemente a molestar a los más chicos. La gente diría ¿Cómo un chico de que esta en primer año puede hacer algo como eso? Bueno, Naruto siempre tuvo ese complejo de proteger a todos, de niño, siempre arremetía a los que me molestaban.
En fin, ahora nos encontramos en una casa abandonada, buscando a un demonio exiliado.
Para definir lo que entendí de las explicaciones, ya que Naruto tarareaba siempre una canción sobre el ramen, no me dejaba entender bien.
Los demonios exiliados para decirlo en otras palabras, son perros extraviados y ellos crean problemas. Cuando se los encuentra el maestro o los demás demonios tienen la orden de eliminarlo. Es la ley de los demonios. Al igual como los Ángeles o los Ángeles caídos, cuando lo encuentran como amenaza, los eliminan.
Llegamos a la casa. Según nos había contado Buchou, le había llegado una carta de un demonio de clase alta ya que cada noche el demonio atraía humanos para después alimentarse de ellos.
Demonios comiendo humanos…
-Olor a sangre-
Me tapee la nariz con mi uniforme después de que Koneko-chan hablara. ¿Olor a sangre? Yo no podía oler nada, me di cuenta en ese instante, Koneko-chan tenía muy bueno instintos.
Naruto Punto De Vista.
Había llegado a oler la sangre, no creí que la pequeña loli lo lograra, eso me dejó con grandes dudas.
Sentí al enemigo cerca, su instinto asesino no era comparado al de un renegado como lo podía ser Orochimaru, pero era grande. Noté a mi rey caminar hacia delante y movió sus labios articulando unas palabras.
-Ise- La bruja llamo al pervertido.
-¿S-Si, Buchou?- Parecía nervioso por la situación. En estos momentos, Ise parece un chiste.
-¿Sabes algo sobre el ajedrez?-
Bien, creo que me excedí un poco con mi risa, pero es que era muy gracioso.
-P-perdón, es que…-Tomé un poco de aire ya más tranquilo- El es muy tonto, no le hablen de cosas como el ajedrez-
Miré hacia un costado donde Ise refunfuñaba mientras Rias suspiraba.
-En fin- La presidente suspiró ante mi comportamiento- Como ama, yo soy el rey. Además existe una reina, los caballeros, las torres, los alfiles y los peones-
Pasaba cada segundo explicando mientras yo me perdía en mis pensamientos… La verdad no me interesaba, había aprendido eso del ajedrez en mi otra vida, y tampoco me interesaban las posiciones de cada uno de los integrantes de la nobleza en la que me encontraba.
-Nosotros lo llamamos 'Evil Pieces'-
Ya quería volver, me estaba aburriendo, a menos de que este demonio de pelea…arrugo un poco la mirada mientras recordaba lo que tenía que hacer cuando volviera, me tenía que juntar con ese viejo, la verdad me divertía y me recordaba raramente a mis tiempos en la vida pasada.
-Esta noche, presta atención a como pelean los demonios-
Sabía bien como era ese viejo, un demonio revivido para la guerra de las facciones, con un gran Sacred Gear y con una determinación de oro, aunque se podía decir que yo era mucho más impredecible, era como una pelea de Freestyle, nada más que podría ganarle a todos, las palabras saldrían sin mi consentimiento y ganaría sin darme cuenta…eso fue lo que ocasiono mi victoria en la guerra. Según el viejo Rikudou aun tengo un par de cosas que vivir…nunca lo entendí.
Una sensación oscura me hizo frenar de repente…era el demonio.
-Puedo oler algo desagradable. Pero también huelo algo muy delicioso… ¿Será dulce? ¿O será amargo?- Una profunda voz que sonaba como algo saliendo del suelo se escuchaba. Esta cosa no era normal.
-Demonio exiliado Vaice. Estamos aquí para exiliarte.
De las sombras, una cosa apareció. Era una mujer totalmente desnuda. Pero… ¿El cuerpo de la mujer estaba flotando? No…Fuertes pisadas se escuchaban en el alrededor. Y la siguiente cosa que apareció fue el cuerpo de una bestia gigantesca. Era un ¿demonio? Con una forma inusual, era como la parte de arriba humana mientras que la parte de abajo era el cuerpo de un monstruo. Y tenía… ¿una cola de serpiente?
Escuche como Ise decía que era solo una exhibicionista. Bueno, eso cambió después de ver el cuerpo completo.
-Has abandonado a tu Amo, y has causado alboroto con tus poderes. Tus pecados te llevan a una muerte segura. En el nombre del Clan Gremory ¡Te eliminaré!- El monstruo parecía demente mientras jugaba con sus tetas, esto más que pelea ya parecía video porno…
-Pero que niña más insolente… ¡Desgarraré tu cuerpo y lo teñiré de rojo al igual que tu cabello!- Bien…esto no parecía terminar.
Issei Punto De Vista.
Buchou le hizo una señal a Yuuto y este asintió rápidamente.
Kiba…quién estaba al lado mío, corrió hacia el frente tal como lo había ordenado la presidenta. El era rápido, demasiado para hasta un demonio.
-¿Desapareció?-
-Ise, continuaré con las lecciones de antes- La presidenta me llamó y volteé mi cara un poco confundido.
¿Lección? ¿Se refería a lo de las 'Evil Pieces'?
-La posición de Yuuto es "Caballero". Su característica es la velocidad, aquellos que terminan convirtiéndose en caballeros ganan velocidad-
Cuando Buchou terminó de hablar Kiba con su velocidad y su espada en la mano corto los dos brazos separándolos del torso y la sangre salpicaba a montones.
Koneko se puso frente a las piernas gigantes y monstruosas.
-¡Cuidado, Koneko-chan!- Grité asustado de que algo le sucediera a la pequeña loli.
-Tch, la enana es de temer…-Gruño Naruto, no lo entendí…
-No te preocupes, Koneko es la "Torre" y su característica…- Se pauso para ver como Koneko detuvo el golpe del demonio y de un golpe voló prácticamente a esa cosa a metros de donde estábamos. –Fuerza absoluta y una altísima defensa-
Nota mental…nunca hacer enojar a Koneko-chan…
-¿No te lo dije antes? ¡Este clan esta lleno de locos!- Noté como luego del comentario de Naruto el sonrió como siempre lo hacía después de una broma…parece que se estaba divirtiendo.
-Por último, Akeno-
-Si, Buchou- Akeno-san estaba riendo y caminando hacia el monstruo que antes fue mandado a volar por Koneko.
Noteé como el brazo del demonio que había sido separado del cuerpo se empezaba a mover y se lanzó a la presidenta, aunque suelo ser más rápido…
-¡Buchou!- se dio vuelta hacia mi y yo preparaba un ataque -¡Sacred Gear!- Una luz ilumino mi brazo izquierdo y el guante rojo apareció en mi mano y yo ya estaba golpeando el brazo monstruoso mientras Buchou caía de espaldas un poco sorprendida.
-G-Gracias- Bien, creo que en otra situación me hubiera muerto por la forma en que lo dijo…
-Nah, no pasa nada- Ella se levantó y repuso esa actitud orgullosa.
-Akeno es la "Reina", es la persona más fuerte después de mí y la más poderosa de todas las otras piezas, es mi invencible vicepresidenta-
Naruto Punto De Vista.
Esta bien que me excite al ver esa rara expresión en su cara… algo malo debe estar conmigo…
Lo siguiente que vi fue como la pelinegra dejaba caer su mano lanzado una descomunal descarga de relámpagos al derrotado demonio callejero. A esa descarga le siguió otra y luego otra y luego otra, todo mientras Akeno tenia los ojos cerrados por el placer con un marcado sonrojo en sus mejillas y una sádica sonrisa lo que hacia que me surgiera cierta curiosidad.
-Akeno es excelente usando ataques hechos por poderes mágicos. Y por encima de todo ella es…la sádica más grande- La bruja lo había dicho como si nada...- A menudo ella es muy amable, pero cuando empieza la pelea, no se detiene- Giré mi rostro a Ise al verlo temblar y murmurar cosas 'aterradoras'.
-Pero no te preocupes la vice presidenta es muy amable con sus aliados.-Dijo el sonriente rubio apareciendo de pronto al lado de Soren.
-Fufufufu… ¿Cuántos de mis relámpagos puedes recibir, monstruo-san? Aún no puedes morir, Buchou acabará contigo- La sadista se corrió del lugar dejando paso a la bruja.
-¿Unas ultim- Antes de terminar la frase el demonio sonrió y se movió rápido agarrando el pequeño y estrujadle cuello de la bruja mientras sorprendía a los demás, no es que no este sorprendido pero…
-Bien, ahora el súper-impredecible-demonio-sexy-inteligente-bromista-y-para-nada-idiota Uzumaki Naruto, te derrotara exhibicionista-san- Luego de mi genial presentación la señalé con el dedo sonriendo mientras los demás le corría una gota de sudor, no entiendo ¿No fue genial? ¿Fallé en algo? Luego lo veré.
Corrí hasta donde estaba esa cosa, por que ya ni monstruo se puede llamar, pobrecito los relámpagos de Akeno-san te dejaron tan feo como Gamakichi…
Paré la corrida y salté y empecé a dar vueltas sobre mi mismo y luego caí para luego darle con el talón de mis zapatos en la cabeza, el demonio suelta inconciente mente a la bruja y la agarró de forma nupcial aunque no me guste, después de la caída escucho como los relámpagos desaparecían al demonio exiliado.
-Ya estamos abajo- Tiré a la bruja al piso mientras esta se quejaba en silencio.
-Hum… bien, con esto termina nuestra misión- Rias se arreglaba un poco la ropa y el pelo mientras yo caminaba tranquilamente hacia la salida.
-¡Espera! Buchou- Todos doblamos la vista a Ise. La presidenta se veía confundida.
-¿Cuál es, Ise?- Respondió presidenta con una sonrisa.
-Mi pieza… mi lugar como sirviente…-
La verdad tenía una pista de lo que podía estar pensando… Akeno era una "reina", Koneko la "torre" y Rubiales el "Caballero", así que quedaban pocas opciones, aunque se puede decir que compartimos la misma pieza Ise y yo, el no lo sabe pero, tiene más poder que yo…yo solo valgo Media pieza…
-Vos sos un "peón". Ise, un peón"- El más insignificante en todo el tablero…era yo.
Fin pov.
...
-Naruto, te tengo malas noticias- Un hombre de unos 40 o tal vez 50 años de pelo castaño estaba frente al rubio bromista.
-Viejo, llegó con prisa por que pensé que teníamos entrenamiento y te encuentro durmiendo ¿y ahora me decís que no me entrenaras?- Naruto hablaba con una ceja levantada con un tono algo irónico.
-Si, bueno, no…mmm bueno más bien si, y no son tan lindas- El viejo se rascó un poco el pelo. –Viste esa vez en la que te conté que tal vez hayas vuelto a la vida por la ayuda del sabio…- Naruto lo miró confundido.
-¿A dónde querés llegar?-
-Mira, posiblemente estuve equivocado un poco…bueno un poco mucho- Naruto alzó la ceja – El sabio no pudo comunicarse con vos por que no le quedaban más energías y aunque el estuviera en el limbo vos no- Naruto miraba como si le estuviera por caer la baba de lo que no entendía- La inteligencia no es tu cualidad mocoso…a lo que quiero llegar es que algo o alguien te trajo y te resucitó como demonio- El viejo se puso serio mientras Naruto habría los ojos sorprendido.
-Pero… no es posible… ¿Por qué alguien querría traerme a una época distinta y resucitarme como demonio?- Naruto miraba para el piso con pánico… y si todo esto estaba preparado ¿y si todo esto era parte del plan de aizen? ¡No! No metas a bleach en todo esto.
-Naruto, aunque nunca lo haya expresado…cuando te encontré y te dí esa Evil Piece, nunca pensé que todo tu mundo cambiaría. Por eso hoy investigaremos en el mundo demoníaco- La actitud cambio a una más alegre, admitía que le gustaba viajar a ese lugar.
-Viejo…sigo sin entender por que te gusta tanto-
-Bueno, hay te encontré y resurgí yo- El hombre respondía mientras buscaba un objeto. Del pilar de ropa sucia saco un espada de color gris y con una forma de ojo en el medio y se la colgó en el hombro -¡Bien, vámonos!-
-Ya, muévete viejo-
-¡DEJA DE LLAMARME VIEJO, MOCOSO!-
-Eso no se ve bien, Tatsumi…- Una voz profunda dentro del hombre sonó y este simplemente frunció el ceño.
-Cerra la boca, puto dragón- Se quejó mientras formaba un sello mágico y desaparecía con el rubio.
...
-Bien, ¿Qué hacemos ahora?- Naruto estaba parado en medio de la tierra mientras su "maestro" si así se puede llamar, estaba con una mano en su mentón pensando.
-Bueno, podríamos ir en donde te encontré, ¿Te acordas?- Tatsumi sonrió mientras reía por lo bajo y Naruto se avergonzaba un poco.
Flash Back.
Un hombre de unos 40 o tal vez 50 años caminaba por las tierras del mundo demoníaco, estaba buscando un lugar para sentarse y meditar para callar a ese gran dragón que era su Sacred Gear. De repente fija su vista al cielo, una ¿Estrella? Estaba cayendo a unos kilómetros de donde se encontraba y cuando cayó, una enorme explosión se formó en la cual tuvo que alejarse por la distancia donde llegaba esta.
Y cuando terminó lo sintió, algo que marcaría al mundo demoníaco, un gran poder se esparció por todo ese mundo sintiendo esa gran energía la cual pondría en ridículo hasta a Lucifer…
Tatsumi corrió hasta donde estaba y un bebe desnudo estaba dentro de un par de sabanas que más bien parecían trapos. Lo cargó hasta sus brazos y noto como sostenía algo.
Una banda con un raro signo el cuál si la dabas vuelta algo estaba tejido en ella
"Uzumaki Naruto"
Fin Flash Back.
-Todavía no puedo creer que me hayas dejado en una orfanato- Naruto frunció el ceño.
-Hey! Tengo defensa, ¡no sé criar! Y como iba hacerlo cuando había terminado una guerra y yo ni puta idea de pensar en los bebés.
-Eso no lo justifica, viejo verde- Un aura de depresión se formó alrededor del pobre viejo maltratado -¡Oh! Ahí esta- Naruto señalo un lugar el cuál era un pozo de unos 40 metros de profundidad.
Se tiraron de palomita para el pozo hasta el fondo. Estuvieron un tiempo en el lugar hasta que Naruto volvió hablar.
-Bueno, yo creo que no vamos a encontrar algo, aparte esto te destruye la columna no sensei… ¿sensei?- El hombre estaba con los ojos abiertos mientras leía una carta la cuál cada vez que la seguía leyendo más pánico le daba. –Hey, ¿Qué es eso, viejo?-
-¿Eh?- Tatsumi miró al chico y luego parpadeó un par de veces y respondió algo nervioso – A-jajjajaj…- guardó la carta en su bolsillo trasero –Si creo que no encontraremos nada en este lugar, mejor vámonos-
Naruto lo miró desconfiado pero luego acepto y se puso delante de él y se transportaron a la residencia del viejo.
-Bien, nos vemos otro día, estuve mucho tiempo fuera, hasta luego- y sin más el rubio se despidió mientras Tatsumi miraba serio la carta y luego suspiraba mientras la dejaba en un mueble y guardaba su espada para irse a acostar, hoy había sido un día muy largo. Aunque no se notaba, se dejaba ver una parte de la carta…
Para el Rey…
...
Naruto Punto De Vista.
Luego de salir de la casa del viejo corrí para mi casa justo para poder cambiarme y llegar a la escuela, estaba corriendo mientras tomaba un jugo ¿Más animal se puede ser? Corría y me fije en mi reloj…llegaba tarde, cuando llegué a las puertas estas estaban cerradas, tiré el cartón de jugo a un tacho de basura cerca y gruñí por lo bajo, ¿Por qué siempre a mi me pasan estas cosas?
Miré a donde estaba el club de ocultismo y una idea titileo en mi cabeza, corrí unos metros para atrás e hice lo pensado, salté con todas mis fuerzas hasta donde estaba el club, aunque hubiera caído antes sino fueran por las alas. Cuando caí hice un gran hoyo en el techo, y aparte de todo caí sobre una persona, poco me importó aunque todos me miraban sorprendidos.
-¡Hola! ¿Qué hay de nuevo, chicos?- me levanté y los saludé a todos, aunque se veían más bien sorprendidos y noté como Ise me negaba con la cabeza mientras suspiraba, fije mi vista hacia abajo en donde estaba un hombre rubio de traje rojo y entendí perfectamente…
-¡Hay no! ¡Perdón, pobre hombre! ¡Como pude hacer tal idiotez! ¡Cuando quiero soy tonto! ¡Soy un- y así me seguía insultando mientras me golpeaba contra la pared y todos negaban con la cabeza, una vez que paré todos miraron como el rubio se levantaba con la ayuda de unas mujeres muy pechugonas.
-Tu, maldito idiota arrogante…-El rubio que ya se había levantado empezó a tirar "instinto asesino" hacia mi.
-Hey, eso con eso no me asustas- ¿En serio? Que habrá pasado si nos encontráramos con Sasuke en este estado, definitivamente los hubiera asustado a todos.
-Tu y yo en el Rating Game y pelearemos por Rias y caeras por dejarme en ridículo maldito esclavo- y el hombre desapareció con todo ese harem, o eso parecía, mientras yo miraba a todos que solo suspiraban cansados.
¿Por qué un hombre tan sensual como yo sufre tanto?
