estos días he estado estancada con la historia ¿por que? os preguntareis y es que pasar del drama con "soy tu salvadora" a la ironica con "el destino inevitable" me vuelve bastante bipolar a mi también y me voy pareciendo a mis personajes eso es peligrosisimo XD, pero vamos que aqui tenemos un poco de la continuación de Regina con Henry y por supuesto espero que os guste, me alegro mucho tu comentario Mara no imagine que el cap 15 se colaría entre tus favoritos, pensé que no gustaría mucho ya que era mas un acercamiento entre Regina y Henry, aunque claro como lo paso la rubia con su dilema fue una parte que me costo decidir XD.

pd: begobeni ya te doy tu dosis de Regina tres pa que no te me quejes y love girl me alegro que te resulte tan romántico XD conste que no soy mucho de partes románticas pero con esta historia hasta me pongo musiquita para la inspiración n.n


Capítulo 16

Había pasado casi dos horas con el crio planeando como conquistar el amor de Grace.

-bien Henry ya sabes, nada de consejos a ese tonto, empezaremos con las cartas de amor desesperadas ahora mismo.

Henry asentía satisfecho y sonreía.

"es tan mono" pensaba Regina al verlo tan contento, "genial ahora vamos al club de madres del año" dijo la vocecita tres, "déjala cuando le sale el instinto maternal es tan linda" decía la vocecita uno "eso tu dale alas total con lo que te gusta a ti volar" decía la vocecita tres.

Regina sacudía la cabeza y miraba al niño concentrándose y suspirando sin parar hasta que finalmente hablo:

-Gina ¿que se escribe cuando estás enamorado?-dijo mirando a la mujer que estaba enfrente y lo miraba desconcertada.

-pues…cosas…de amor…cariño…- "adiós al título de madre del año querida "dijo su vocecita tres mofándose de ella, "me temo que ya llego el declive, que poco nos duró" dijo la vocecita dos.

-¿que son cosas de amor exactamente? Soy un niño al fin y al cabo.-dijo Henry con una sonrisa.

"¿lo dirá adrede?" se planteaba Regina, "sáltate la parte picante y ponle censura y ahi tendras la respuesta, aunque ahora que lo pienso donde esta ¿nuestra parte picante?¿haremos cartas eróticas?" dijo su vocecita tres

Regina se aclaro la voz borrando ese comentario de su vocecita de inmediato, poniéndose de pronto algo roja ante la idea.

-pues que sientes al estar con ella o al hablar con ella, ¿qué es lo que hace que no quieras estar lejos de ella?, vamos échale imaginación…-dijo Regina subiendo una ceja.

Henry se rio y empezó a escribir unos diez minutos dándole a Regina la carta de amor con letra de niño pequeño "que ternura, el primer amor" pensaba Regina "huy si estoy al borde de convertirme en magdalena" dijo la vocecita tres, "pero en versión virgen" soltó la vocecita dos "desde luego que poco sentido maternal tenéis yo creo que es una ternurita" dijo la vocecita uno, "genial a esta ya le llego la menopausia" dijo la vocecita tres con una risa.

Regina releyó lo que ponía el papel.

Grace sal conmigo a dar un paseo por el parque bajo la luz del sol comeremos un helado y prometo no ser nunca bruto contigo porque tú eres la princesa a la que quiero despertar con un beso de amor.

Pd: como en la bella durmiente.

Regina ponía los ojos muy abiertos "¿qué carta de amor es esta? Como mucho será una nota", "bueno al menos el instinto maternal no te ha vuelto ciega" rio la vocecita tres.

-pequeño príncipe esto es un poquito, como decirlo, ¿corto?, quizás sea más bien ¿diminuto?

Henry abría la boca para objetar su opinión hasta que vio todo el espacio que faltaba para poder llamarse carta de amor.

-bueno desesperada es ¿no?- dijo Henry con una carcajada que se le pego rápidamente a Regina.

-de acuerdo haremos un poco más largo esa mini carta-

Regina empezó a dictar cosas como lo bonito que era verla cada día en el colegio y le pregunto a Henry si había actuado en alguna obra, el contesto afirmativamente y entonces lo agregaron también a la carta y un par de cosillas más…

"si esa niña rechaza al pequeño sería sin duda una desalmada" pensaba Regina mientras veía como Henry metía su carta dentro de un sobre con corazoncillos.

-Gina ya me dio hambre- dijo Henry dejando el tema del amor para concentrarse en su estómago rugiendo como un león.

"Sin duda igual que la rubia cuando era una niña" pensó Regina con una sonrisa de boba. "genial busquemos en los recuerdos a la rubia, que tal cuando le vino la primera regla ese día fue un buen día para la posteridad" dijo su vocecita tres riendo, "si ese día me la pase riéndome de ella" pensó Regina en respuesta a tres que enseguida retomo el tema "mínimo se hizo mujer contigo de una forma poco convencional" rio la vocecita tres.

Regina ignoro a la impertinente y miro como Henry comía una buena ración de espaguetis con queso.

-a mi madre también le encanta la pasta-dijo Henry mientras hablaba con la boca llena.

Regina sonrió ante la información "tomando nota" dijo la vocecita uno y dos "y si ya te dice si le gusta más arriba o abajo habremos avanzado unos pasos de gigantes" rio la vocecita tres.

"enferma que estas" dijo Regina para sí misma.

-y dime Henry hay alguna otra cosa que le guste a tu mama ¿qué debería saber para hablar mejor con ella?- pregunto Regina

-bueno le ha dado por leer mucho últimamente me dijo que quería comprarse ensayo sobre la ceguera pero aún no se animaba.-dijo Henry pensando en ello.

"¡bien ese libro me encanta! Próxima carta de amor desesperada allá te voy" pensó Regina con un subidón de adrenalina y de autoestima que pronto se vio menguada por su vocecita tres "si no ha usado la flor como papel higiénico claro esta" dijo la vocecita con petulancia, "entre lo malo el no ya lo tenemos" dijo la vocecita dos "de eso no me cabe duda, el NO es el monosílabo más feo que existe" dijo la vocecita tres, "¿queréis rendiros sin dar la pelea? "Le pregunto Regina a sus voces, "si por pelea te refieres a la humillación, si prefiero rendirnos a tiempo y buscar el amor en otra flor" rio tres ante su comentario de la flor "eso será por flores en el jardín "dijo la vocecita dos, "aunque nuestro jardín hace tiempo está muy muy marchito" rio la vocecita tres.

Poco tiempo después mientras Regina y Henry comían. Por cierto el mismo platillo que pidió el chico sonó su móvil.

-hola…soy yo… Emma… mi hijo está contigo ¿no?- pregunto la rubia con nervios.

-lo está ahora mismo estamos almorzando puedes venir a buscarlo en una media hora ya hemos acabado nuestra misión de hoy-dijo Regina mirando a Henry sonriendo.

-de acuerdo estaré allí en media hora- pregunto el local y ya de inmediato supo cuál era, encima era uno de los más caros de la zona "joder" pensó Emma.

Emma llego al local a la hora que presagio es decir en media hora ya era bastante tarde, el día se había ido volando y ella no había hecho ni la mitad de lo que tenía de papeleo "todo por su culpa no he podido ni relajarme "se decía Emma "esa maldita flor" dijo mirando hacia la parte de atrás de su coche revisando que no se viera que estaba escondida entre sus chaquetas.

Entro en el local planteándose como tratar a Regina, se había pasado hace ya varias horas con la morena y el hecho de verla riéndose como si nada con su hijo de alguna manera la tenía hipnotizada y feliz "Regina sigue teniendo un don para los niños" sonrió Emma ante ese recuerdo.


Continuara…