hola de nuevo a todas¿echabais de menos la historia? espero que si, bueno aqui vamos, con otro cap siento la tardanza pero no estaba muy segura de el, este capitulo es mas bien para conocer como es Regina a pesar de las apariencias, espero os guste y os animeis a comentar.
pd: Espero la dosis de tres sea agradable.
Capítulo 19
Regina al tiempo que Emma estaba con su terapia había notado algo raro al despertar esa sensación de "¿he muerto?" pensaba Regina al abrir los ojos, levantándose y yendo corriendo al cuarto de baño, "¡o dios! me muero "pensaba Regina mientras vomitaba como podía y pasaba la peor mañana desde hacía muchos años "joder si ni me he emborrachado" pensaba Regina "genia parece que la comida de anoche te sentó como una patada" decía la vocecita tres con asco en la voz, "¿no me digas? Que sagaz eres" respondía Regina para sí misma.
Regina logro salir del baño a pesar de que había pasado toda la mañana en el como un martirio "que vida tan perra "pensaba mientras se volvió a acostar en la camita con cara de niña pequeña.
Había logrado dormir una hora cuando la puerta sonó y pasaron como siempre sin esperar a que dijera que pasaran "¿tan difícil es?", "me temo querida que lo es, recuerdo aquella vez que nos pillaron con Daniel en pleno", "¡calla!" se respondía Regina a su vocecita tres, "pero vamos eso fue cuando éramos activas" rio la vocecita tres, "o vamos hasta enfermita ¿me torturas con eso? "Se contestó mosqueada, "está claro que cualquier tiempo pasado siempre fue mejor "suspiraba la vocecita tres con retintín, "y que lo digas, en aquella época nos cuidaban si enfermábamos" se respondió la vocecita dos, "es cierto creo que necesitamos un perro" se unía la vocecita uno, "¡yo no quiero un perro!" le respondió Regina a sus voces, "de todas formas con la suerte que tenemos el perro tendría novia antes que nosotras" comentaba la vocecita tres, "es verdad tendría una perrita que lo lamiera cuando se sintiera solo o cuando este al borde de la muerte" decía dos, "cierto e incluso se morirían de la misma enfermedad, ¡qué bonito!" decía la vocecita uno, "¿ahora encima quieres compartir muertes? ¿Tú no deberías huir de las enfermedades? ¿Qué te crees que es esto romeo y Julieta en versión chihuahuas enamorados? "preguntaba la vocecita tres, "no huyo de las enfermedades si son compartidas y ¿qué tiene de malo morir por amor? "Decía la vocecita uno, "no sé yo, ¡Regina! Tomate las pastillas para las voces porque esta nos induce al suicidio, la veo capaz" respondió la vocecita tres con espanto.
Regina ignoro la conversación que se libraba en su cabeza y bajo su mantita como una niña pequeña y miro al individuo que se atrevía a interrumpir su mal día.
Era su hermana que se tumbó en la cama y estaba preocupada por su decaimiento al ver que no había salido de la cama en todo el día ni siquiera se había cambiado de ropa "debe haberla dejado hecha polvo" pensaba su hermana.
-¿te ha rechazado?- pregunto Zelena con ternura en la mirada.
Regina se quedó pensando en ello y empezó a llorar como niña pequeña, "¿porque la primera hipótesis es que nos han rechazado? "Preguntaba tres ofendida "será ¿porque es así? "Decía la vocecita dos, "que poca positividad, ayer nuestra niña se comportó como toda una pantera" decía tres muy orgullosa.
-ya, ya no te preocupes… hay muchos peces en el mar- decía Zelena mientras taba golpecitos suaves en su pierna.
Mas lloraba Regina ante esa respuesta asustando a Zelena.
-¡no se pescar!-decía llorando -me siento malita hermana, quiero hacer un testamento, ¿quieres el coche?-pregunto Regina entre lágrimas.
Zelena se levantó de golpe y empezó a correr por la habitación.
-¿cómo que te mueres?- pregunto Zelena asustada –te lo dijo Whale porque si fue el, yo quiero una segunda opinión- decía su hermana con pánico-y no quiero tu coche…. ¿espera que coche?-levanto la mirada Zelena por la curiosidad.
Regina se sonó con unos clínex cerca de su cama y prosiguió con su delirio.
-pues el Ferrari…-decía Regina mientras se le salían las lágrimas.
-¿tienes un Ferrari?- preguntaba Zelena sin comprender-¿en dónde?-
-oculto de ti evidentemente…-sonrió Regina ante la respuesta-¿llamas al notario? También quiero que me llames al cura- "pero eres atea ¿cómo que llamar a un cura?" decía Regina tres, "calla que nunca se sabe, por si acaso mejor me confieso además que quiera tener cosas con Emma pecado es seguro" se respondía Regina así misma, "puestos a elegir que sea una monja joven y que este medianamente bonita" decía la vocecita dos, "buen punto, es verdad, mínimo morir contentas" decía tres, "¿cómo haremos para que nos den amor si es monja? "Preguntaba la vocecita uno, "¿por piedad?" respondió la vocecita tres "¡me quiero confesar para ir al cielo no al infierno! "se respondía a sus vocecitas, "por favor el cielo está sobrevalorado, prefiero ir derecho al pecado" decía tres riéndose, "es verdad bastante rectas hemos sido" decía la dos, "coincido" decía la uno.
-pero si no crees en esas cosas- decía finalmente su hermana causando la respuesta mental de Regina tres "din din para la ganadora"
-nunca es tarde para abrazar la fe- respondió Regina mirando hacia el techo como si viera una luz "genial ahora encima nos volvemos católicas ¿qué será lo próximo budistas? "Decía la vocecita tres agriamente.
-que te dijo el médico ¿dime?- decía Zelena mientras caminaba de un lado a otros preocupada en ese momento Henry el padre de ambas entro sin llamar cosa que causo que Regina pusiera los ojos en blanco y volviera a pensar "tan difícil es ¿en serio? Cerrare con llave" se decía así misma.
Henry fue a donde estaba su hija acostada y se sentó al igual que Zelena en la cama.
-¿Qué sucede? ¿Te sientes mal?-
-dice que se muere y que quiere hacer un testamento…-explicaba Zelena con miedo en la voz.
-¿Qué te dijo el médico?-pregunto su padre al borde de las lágrimas.
Regina pensó un segundo y respondió.
-pues ellos mucho no, pero he sentido la llamada- dijo Regina otra vez con lágrimas en los ojos.
Henry y Zelena se miraron y se echaron a reír y preguntaron a la vez.
-¿qué llamada?-pronunciaron con una sonrisa.
-esa que dice la gente que ve cuando te llega el momento de la visita de la huesuda- dijo Regina volviendo a llorar- me siento muy malita- confesaba Regina, "fuerte exageración menos mal que no hemos pasado por un parto" comentaba tres enojada.
-hay cariño, ¿mi niña quiere que la mimen porque esta enfermita?- dijo Henry sujetando su mano.
Regina lloro con más ganas
-Siii, mi querer que me mimen- esto causo la cara de asombro de Zelena y la cara de felicidad de su padre.
-¿es por eso todo este drama?-pregunto Zelena que no entendia que sucedia con su hermana "joder que es la mayor" pensaba mientras preguntaba.
Henry se viro hacia su hija y le respondió casi en susurros.
-tu hermana no suele ponerse enferma pero cuando lo hace quiere que la mimen como a un bebe y si no lo haces se pone a hablar de todo eso que le preocupa y que quiere dejar en orden-dijo Henry lanzando un suspiro y se giró para ver a su hija Regina – ¿qué quiere mi niña?-
-yo….yo….quiero….- "si yo te contara lo que quiero te espantarías" confeso tres, "silencio a todas, que no me dejais pensar" se respondia.
-¿sí?- pregunto Henry poniendo una mirada curiosa cosa que paso con Zelena.
-quiero…quiero que me des el número de Emma, quiero hablar con ella para despedirme nunca se sabe.- "¿despedirte? Como no, mas sabe el diablo por viejo que por diablo".
Henry la miro fijamente intentado ver más allá de tanta tontería infantil y sonrió.
-vale creo lo tengo por algún lado.
Poco tiempo después consiguió encontrarlo en su móvil y Regina le pidió que se lo agregara al suyo con una cara de bebe que lo hizo caer "tan bonita como cuando era una niña" pensaba Henry que no podía dejar de acariciarle el cabello a su hija enferma.
-bueno ya podéis iros- dijo Regina recuperando fuerzas-quiero una sopita papi- dijo mirando a su padre al que se le arrugaba el corazón por ese "papi" como cuando era una niña, sin duda para Henry Mills, Regina jamás dejaría de ser su pequeña.
Zelena respiraba fuertemente sin saber si reírse o llorar, "¿la había asustado solo porque tiene déficit de atención cuando se enferma?" se planteaba Zelena.
Al final ambos obedecieron a una Regina que de pronto recupero la sonrisa cuando marcaba el número de Emma Swan.
Continuara…
¿preparadas para la llamada ilógica de Regina?
