hola nuevamente si me he decido a escribir de esta historia que la tenia algo dejada y vamos espero que este capitulo os guste y me contéis que os ha hecho sentir n.n, espero haceros pasar un buen rato y no podeis quejaros con este esta en su tamaño justo XD.
pd: gracias a todas con vuestros comentarios me ayudais a no dejar la historia de lado n.n
Capítulo 20
Los tonos sonaron y a Regina el corazón le galopaba a pesar de estar enferma "tiene un gran efecto en mi" se decía mientras sonaban las llamadas "sí supongo que el infarto es una posible muerte en nuestro futuro "le contesto la vocecita tres, causando que Regina pusiera los ojos en blanco y pensara "que pesadita".
-¿diga?- pregunto Emma –advierto que si es para cambiar de compañía ya le he dicho que no-contesto la rubia con profunda molestia como si estuviera harta de tanta compañía telefónica.
-bueno una lástima mi compañía le ofrece llamadas gratis con la fundadora es decir conmigo además de 4g evidentemente solo para mandarme mensajitos por cualquier medio de mensajería instantánea- dijo la morena con una voz burlona.
La rubia no pudo evitar sonreír con el teléfono en la mano, estaba cruzando hacia la otra calle para llegar a su casa y tumbarse finalmente.
-vaya pensé que no sabría de ti en todo el día-contesto la rubia con una sonrisa boba que quito al darse cuenta "ese maldito sueño me persigue"
-eso ¿quiere decir que me ha extrañado señorita Swan?- cuestiono la morena con una sonrisa radiante olvidándose de las náuseas que le venían de vez en cuando.
Emma se puso colorada ante la pregunta mientras abría la puerta de su edificio para subir a su piso.
-por supuesto que no, es solo que es raro no verte…-contesto la rubia que había cerrado la puerta dejando en medio de la misma la bolsa de comida que llevaba en la mano "genial pan a la plancha"
-me lo imagino yo tampoco me veo y ni te imaginas como me extraño, a veces pienso ¿Quién necesita a narciso si me tengo a misma?-soltó Regina sin pensar provocando que la rubia se riera sin saber porque exactamente "extrañaba tanto la ironía de Regina" pensaba Emma mientras subía los escalones que la llevarían a su hogar.
-entonces me comprendes mejor que nadie en el mundo ¿dime ya enserio para que me llamas?- pregunto Emma mientras por fin había llegado a su puerta de entrada.
Regina medito la respuesta "llamo para escuchar esa voz tan hermosa "pensó, "y orgásmica" agrego la vocecita tres incorporándose como quien no quiere la cosa en su mente.
-pues llamo para darte una mala noticia me temo.-dijo la morena preocupando a la rubia que por fin había logrado meterse en su casa la cual estaba vacía puesto que Henry había quedado con su abuelo Gold para enseñarle no sé qué cosas de antigüedades que solo ellos dos entendían.
Pasaron dos minutos en silencio hasta que…
-dime de una vez-dijo la Rubia impaciente.
-no debería meterle prisa a una moribunda- contesto Regina con voz triste.
-¿desde cuando eres una moribunda?-pregunto Emma pegándose contra la mesa de su sala-¡auch!- soltó como queja.
-¿estás bien querida?-pregunto la morena ganándose un –si, si- de Emma y prosiguió su discurso-desde esta mañana, me desperté y vi que no a amanecía entonces lo supe.
Emma se había sentado en el sillón de su salón con el móvil pegado a la oreja sujetado por su hombro.
-¿el qué?-pregunto la rubia.
-supe que estaba enfermita y que posiblemente muera de tanto vomitar-dijo suspirando- bueno mejor olvida la parte del vomito- tomo un poco de aire y siguió- por cierto y Henry ¿está bien?- pregunto la morena desviándose del tema.
Emma entrecerró los ojos y contesto.
-lo está por que debería de ser al contrario.- contesto la rubia sin entender.
-debí imaginar que saco tu estomago-rio la morena- ¿por dónde iba?- pregunto la morena acurrucándose en su camita como una niña pequeña.
-¿que insinúas con mi estómago?-dijo la rubia y luego respondió a la otra cuestión como siempre solían hacer-algo de que quizás mueras de vomitona.
La morena puso cara de asco.
-no nombres a la innombrable, mala persona.-rio la morena- si tu estomago es como un refugio antiatómico- sonrió ante eso al contrario que la rubia.
-eso ¿qué? Solo como bien como todo el mundo-sentencio la Rubia.
-si tu llamas comer bien a echarle de salsa a las papas fritas un seven up entonces si comes divinamente- rio la morena "ojala nos comiera aunque sea con ese refresco" le susurro la vocecita tres.
-¡o vamos! Prometiste que jamás lo nombrarías y es que faltaba limón, busque un sustituto- dijo la rubia provocando un -ajj- de la morena que no paraba de reír a continuación de sus muestras de descontento.
-no lo he nombrado hasta hoy-juro la morena- oye Emma no me dices nada, quizás sean mis últimas horas en este cruel mundo ¿merezco algo bonito no?-interrogo la morena
Emma se acostó en el sillón después de quitarse las deportivas.
-¿qué tienes en mente señora Mills?- pregunto la Rubia con una sonrisa en los labios que no podía quitar se su cara.
-mmmm déjame pensar tengo tres posibilidades de respuesta, tu elijes ¿qué te parece?-cuestiono Regina.
-dispare futura alcaldesa- dijo la rubia mientras buscaba se acurrucaba en el sillón al sentir cierto frio.
-vale la primera es que me digas que me amas con locura y recién hoy te has dado cuenta, la segunda es que me digas que vendrás a verme, si eliges esta tendrás que venir como es evidente y quedarte a mi lado mientras el día se nos escapa de entre los dedos- esto provoco que Emma no pudiera aparte de su mente los dedos de Regina, "dios las manos Regina sobre ella" la rubia suspiro "¡para! Mente sucia"se decía Emma para sí misma- la otra y quizás más placentera para la compañía telefónica es que tengamos sexo telefónico solo para probar algo nuevo antes de visitar a la negra huesuda.-comento Regina finalmente "si dice que si a la última te hare una ola por tres días" pensó su vocecita tres.
Emma tardo unos minutos en asimilar todas las posibilidades que le daba Regina y la última creyó que era un efecto de su maldito sueño.
-¿qué dijiste de la última? Creo te escuche mal- dijo la rubia nerviosa.
-eso… que me des amor telefónico, sin compromisos pero muy imaginativo-rio la morena.
Emma tardo un par de minutos más en unirse a la conversación nuevamente
-¡te has vuelto loca! Te conozco y sé que montas espectáculos cada vez que enfermas pero esto es nuevo…-dijo la rubia con miedo- además en un caso hipotético de que aceptara ¿lo harías? O sea tú una Mills con sexo telefónico.
Regina rio al teléfono y esto causo los nervios de Emma que ya estaban a flor de piel.
-lo que me sorprende no es que aun recuerdes que soy algo exagerada con las enfermedades sino que te hayas planteado una hipótesis de aceptar ¿quiere decir que si aceptarías?, porque yo lo haría si tú me das tu consentimiento.-dijo la morena con los ojos brillándoles de deseo "dame una R, dame una E, dame una G, dame una I, dame una N, dame una A, ¡todas juntas! "Decía la tres "Regina" al unísono decían sus tres voces felicitándola.
-por supuesto que no aceptaría tal cosa pero tu ¿si lo harías de verdad?-pregunto Emma con una voz que ni ella misma reconocía "dios me he excitado de solo pensarlo" se decía la rubia que no entendía.
-contigo Emma haría todo lo que no he hecho e incluso buscaría que hacer solo para estar cada segundo de mi tiempo a tu lado ¿es para ti suficiente respuesta?-lanzo Regina con una voz tan sensual que Emma pensaba que hacía calor a pesar del frio que sintió con anterioridad.
Emma no sabía que responder a eso "joder es lo más bonito y excitante que me han dicho en mucho tiempo" se decía la rubia "no te engañes que te han dicho nunca" se respondió ella misma.
-¿tú no estabas enferma?-consiguió salir por la tangente la rubia que no pudo sino felicitarse mentalmente ante esa salida de emergencia.
Regina sonrió y contesto
-Sí pero sobre todo enferma de amor.-termino la morena- me alegra saber que puedo poderte nerviosa señorita Swan, creo hoy podre dormir como un angelito al pensar que puedo moverte aunque sea un poco tu mundo y quizás meterme en el.-dijo la morena con una picardía que hizo que Emma se sentara en el sillón del golpe.
-¿piensas que me pones nerviosa? Y lo que es peor ¿Qué puedes mover algo de mi vida?-dijo ofendida la rubia.
-no lo pienso lo sé, Emma-susurro dejando a la rubia sin palabras- gracias por atender mi llamada-agradeció la morena.
-no tienes por qué darlas- contesto la rubia "joder encima se me pone cariñosa y educada ¡dios!"- te he echado de menos ¿te sirve como una de tus peticiones?- pregunto la rubia.
-mucho me temo que siempre me sabrá a poco- dijo Regina con cierta tristeza que hizo que el corazón de Emma latiera a un ritmo acelerado- pero conseguiré que me digas que me amas, algún día…-comento la morena como retando no solo a Emma Swan sino a la misma vida.
Continuara…
