hola de nuevo a todas y aquí esta la continuación me ha costado lo mio arrancar pero vamos denle las gracias a begobeni que me ha estado diciendo que para cuando la conti de esta historia (un aplauso por su presion y perseverancia XD)
espero os guste, quería agradecer los comentarios de erpmeis, gracias por leerme es la escritora de "cigarrillos de papel" quien no lo haya leído ya sabe la recomiendo mucho, me alegro que te gustara la historia viniendo de ti es un cumplido.
y como siempre gracias a todas las que comentáis dándome animo muchas muchas gracias n.n
Capítulo 25
"idiota despierta" decía tres con el carácter atravesado de siempre, "¿Qué pasa ahora planeas hacerme de despertador o qué?" se contestaba a su vocecita, "vamos que al que madruga teta le ayuda" decía tres con ironía "¿de qué hablas pedazo guarra?" se preguntaba así misma "yo que se, será eso blandito que tenemos en la mano… eso o nos exploramos inconscientemente" decía tres con ironía "lo dudo" decía dos, "opino lo mismo, la mano para Regina solo sirve para mandarnos a la…" decía uno con tristeza "ya…ya siempre con quejas y no tengo nada en la mano…um espera sí que tengo", "vaya menos mal hay luz al final del túnel o debería decir armario mmm" decía tres con reflexión fingida.
Regina abrió los ojos y efectivamente estaba abrazando a Emma pero de manera poco convencional tenía su mano justo en "su pecho" pensaba Regina "teta" decía tres de fondo "pecho" se recriminaba a su vocecita maleducada "¡TETA!" gritaba tres "vamos chicas la canción de la teta" decía tres dando animo a sus otras voces, "un, dos y tres" decía dando la señal de inicio en su cabeza "me pediste una teta" decía uno y dos "y ahora tenemos una teta" decía tres "queremos la teta" decía en conjunto.
"santo cielo, estoy completamente loca ¡joder!" pensaba Regina mientras por fin sus voces paraban con su cancioncita extraña y seguía abrazada a Emma, con su pie trato de ver si estaba Henry detrás como cuando se había dormido pero no había ni rastro del crio hasta se movió ligeramente para asegurarse de que el niño no estuviese en la habitación, al ver que no había nadie aparte de ellas se acomodó en la misma posición.
Regina acaricio esa zona debajo de las sabanas y no pudo evitar salir de ahí y recorrer con suma delicadeza el cuerpo de la rubia, acaricio sus caderas y al llegar hasta el pantalón vaquero negro la hizo soltar un quejido "tenía que ser un vaquero apretadísimo" se decía como queja "¿no que no serias como un viejo verde?...porque esto me suena a acoso" decía tres pensativa "es verdad, estamos yendo demasiado rápido" decía uno "bah no hagas caso a la mojigata, si le hubieras hecho caso años atrás, hoy día seguirías siendo pura" decía tres "es verdad" afirmaba dos, "¿Qué tiene de malo tener paciencia? "Interrogaba uno, "que el que espera desespera" dijo tres con cansancio, "¿entonces qué hago? "Se preguntaba así misma Regina, "ten paciencia" contestaba uno, "que paciencia ni que nada, toca hasta donde se pueda, además mas vale pedir perdón que permiso" decía tres segura de su respuesta "comparto la opinión ¿Qué es lo peor que puede pasar? "Preguntaba dos, "joder que es la sheriff ¿os imagináis la vergüenza?" se autopreguntaba Regina con dudas por todos lados "el que no arriesga no gana, guapa, además capaz y nunca conseguimos que se fije en nosotras por lo menos llevarnos un recuerdo picante digo yo" decía tres con una extraña convicción que Regina compartía a pesar de querer negárselo.
Finalmente Regina decidió hacer lo que más le apetecía, es decir seguir y de esta forma continuo su indagación acaricio su pierna, llegando hasta su muslo y acabo por tocar mas la parte interna de la que debería,en ese instante logro escuchar a Emma lanzar un gemido que no se espero. La morena se pego aun mas al cuerpo de Emma y llevo sus labios a la oreja de la rubia, vio como todo el cuerpo de la mujer se erizaba y al tener más pegado el cuerpo de Regina.
-estas despierta-dijo en un susurro, la rubia no contesto y ella siguió hablando solo para Emma- te deseo Emma Swan, creo me equivoque al decir que podría controlarme, llevas siendo por diez años una tentación Swan-el apellido sonó tan erótico que Emma movió sus ojos, ella seguía virada hacia la ventana y Regina no podía ver la mueca que se formó en sus labios, la rubia estaba tratando de sobrellevar todo esto y no sabía qué hacer, no quería ni moverse. –muero por tocar aquí-dijo la morena mientras metía su mano bajo la blusa azul de la rubia y fue subiendo lentamente hasta llegar a sus pechos y notar el sujetador – ¿puedo meter mi mano dentro de el?-pregunto Regina justo unos segundos antes de meter su mano y acariciar aquel pecho sin tela de por medio y sentir como la rubia respiraba agitadamente.
-no te he dicho que si-decía finalmente la rubia que seguía en la misma posición y con la mano de Regina en uno de sus pechos.
-interprete el silencio como una confirmación- decía en su oído.
-eso es interpretarlo a conveniencia-decía la rubia en tono bajo pero que dejaba a notar su queja ante tal comportamiento.
Regina la atraía hacia si bajando su mano hacia su abdomen y empujando el trasero de Emma hacia la zona en la que más necesitaba sentirla, la rubia se sorprendió no solo por como había sucedido todo eso sino porque estaba a punto de explotar de la excitación.
-me gustaría seguir bajando Emma, recorrer tu cuerpo con mis manos y memorizar cada rincón de tu cuerpo-dijo Regina besando el cuello de la rubia y dirigiendo sus labios hacia el oído de la rubia cosa que provoco otro escalofrió de la mujer –deseo todo tu ser señorita Swan, anhelo escuchar mi nombre salir de tus labios mientras entro en ti-decía Regina que había sacado su mano del pecho de Emma y había empezado a bajar hasta llegar a sus caderas, acariciándola con tanto deseo que Emma no podía seguir hablando, la morena había llegado hasta el botón de su pantalón y lo estaba desabrochando tan lentamente que la rubia se estaba desesperando.
-no deberías Regina…estoy con Hook…-decía Emma muy poco convencida entrando por fin en razon.
Regina beso de nuevo su cuello y lo succiono causando un ligero dolor en Emma mezclado con un placer extraño y entonces la rubia que supo casi inmediatamente lo que había hecho Regina, causando que se virase quedando las dos frente a frente en la cama.
-estás loca-decía enojada la rubia- me has hecho un chupetón-decía la rubia asombrada y indignada y algún que otro sentimiento que no sabía cómo catalogar.
Regina acaricio su mejilla y sujeto su cara atrayéndola hacia ella en un beso que la rubia quería rechazar pero no logro los labios de la morena estaban en los suyos pidiendo permiso para seguir saboreándolos, el beso se profundizo y la morena fue la que lo corto ese momento en el que los labios se buscaban desesperadamente, mordió suavemente el labio inferior de Emma, la rubia abrió sus ojos y vio el deseo en los de Regina pero algo más algo que no había visto tan claramente como hoy en aquella mujer "celos" pensaba la rubia.
-no vuelvas a mencionar a ese idiota en mi presencia señorita Swan o temo que tendrás muchos más chupetones míos-dijo besando nuevamente a Emma y acariciando el cuerpo de aquella rubia con la mano libre.
Cuando se separaron sus labios aun podían sentir la respiración de la otra y la rubia hablo entre respiraciones aceleradas idénticas a la de la morena.
-¿me prohíbes hablar de mi casi novio?-preguntaba incrédula frente a una Regina que la devoraba con la mirada.
-no Emma, te prohíbo hablar de mi rival-dijo la morena con una sonrisa tan retadora que la rubia solo pudo corresponderla con otra sonrisa que se le escapó de sus labios sin darse cuenta.
La puerta del cuarto se abrió con un Henry llamándolas, ellas se hicieron las dormidas y el crio empezó a moverlas tanto a Regina como a su madre.
-¡vamos a desayunar! Abu Henry-le llamaba también abu al padre de Regina sobre todo cuando estaba contento, Emma le decía que no le dijera así pero al Henry mayor le encantaba y había desistido en quitarle la manía- ha hecho una tarta de chocolate debéis verla- decía Henry feliz-además que está peleando con la cocinera que hizo otra tarta y están tratando de decidir cuál es mejor-terminaba Henry de informar con una sonrisa de satisfacción.
La rubia abrió los ojos y al igual que Regina y se hicieron las que habían estado dormidas y trataban de desperezarse, sentándose en la cama.
-tarta de chocolate, creo que ya me siento mucho mejor hasta me ha vuelto el apetito sobre todo esta mañana -decía Regina con una sonrisa lanzándole una mirada Emma que hizo que esta se sonrojara- me encanta lo dulce-dijo con segundas y se levantó rápidamente dándole un beso a Henry en la frente causando la sonrisa del mismo-buenos días pequeño paso al baño y bajo enseguida.
-yo…yo me bajo ya…muero de hambre…-dijo la rubia que tardo más en decirlo que en agarrar a su hijo de la mano y salir como quien ve un fantasma, huía no solo de aquel cuarto sino de las miradas de la morena y de las caricias.
"menos mal que llego Henry" decía la rubia mordiéndose el labio mientras bajaba por las escaleras seguida un Henry risueño "¿ahora qué hago?" se preguntaba la rubia mientras bajaba con extrema lentitud las escaleras provocando que Henry soltara un bufido de impaciencia.
-venga mama ¡es chocolate!-decía Henry con ojos de impaciencia.
-baja tu corriendo yo te sigo cariño-decía Emma con un ánimo que no sentía por la tarta de hecho estaba aterrada "me encanto "pensaba la rubia mientras lograba que su hijo siguiera primero que ella corriendo como un loco.
"hasta me hubiera gustado terminar lo que se había empezado en aquel cuarto" pensaba mientras iba por los últimos escalones, cuando quiso darse cuenta la morena ya estaba tras ella con el pelo húmedo y vestida con pantalones negros formales y una blusa del mismo color con un escote pronunciado en uve junto con una chaqueta fina blanca que destacaba su rostro de una manera fascinante.
-te pones tan enigmática cuando huyes que consigues fascinarme mas- decía la morena en el oído de la rubia mientras le daba un beso en la mejilla desde atrás-recuerda cubrir bien con tu cabello mi regalo señorita Swan-dijo alejándose finalmente de la rubia y dirigiéndose a la cocina dejando a Emma roja como un tomate y totalmente ida.
"joder que rápido nos hemos duchado" decía uno "cuando hay un buen motivo me pongo el turbo" se respondía Regina, "más bien cuando hay una rubia de ojos verdeazulados, ¡campeona!" decía tres riéndose. "me fascina" se respondía, "pero ha huido por si no lo has notado" decía tres "acaso ¿eso no lo hace más emocionante?" se preguntaba Regina "genial, la derrotista se nos puso optimista… el mundo ya no es lo que era" decía con resignación fingida tres. "¿y cuál es el próximo paso? genia de la lámpara" preguntaba tres, "seguir con nuestras cartas de amor, por supuesto y lograr besar esos labios una tercera vez y una cuarta y…", "si si hemos entendido el concepto, besucona" la cortaba tres.
Continuara…
