::::La furia italiana:::::

Disclaimer: no, hetalia no me pertenece.

Cap 10: sola con me.

POV (España)

Lleve a Lovino a la enfermería con rapidez, una vez el estuvo adentro yo me dedique a esperarlo, sin embargo se estaba demorando demasiado, me acerque y toque la puerta, la cual se abrió rápidamente dejando ver a la enfermera, ella rápidamente me atendió con amabilidad preguntándome si acaso me sentía mal, yo negué con rapidez y le dije que simplemente estaba esperando a un amigo.

-El jovencito italiano es amigo suyo- me pregunto algo aliviada.

-Eh, si…-dije algo extrañado de la expresión en su rostro.

- me alegra muchísimo, no he podido convencerle de que se tome la medicina y realmente ese chico me da mucho miedo-dijo nerviosa- pero como tú eres su amigo quizá puedas convencerlo-dijo esperanzada.

-Emm, si hare lo que pueda-dije poco convencido.

-Que bien, entonces escucha con cuidado, debes darle la medicina que está en esa botella-dijo señalando una botellita blanca que se encontraba sobre una mesita-muchísima suerte, espero que no te mate, cierra la puerta cuando salgas-dijo encerrándome en la enfermería.

Observe con incredulidad las acciones de la enfermera, trague en seco y me acerque a la cortina que estaba frente a la camilla, al correrla, me encontré con Lovino, el cual estaba profundamente dormido, duerme encorvado y de lado, a pesar de estar pálido, lucia bastante pacifico, pensé en despertarlo, pero deseche la idea rápidamente ya que no deseaba morir joven.

Tome una silla de metal y me senté frente a él, decidiendo al final esperar a que despertara, así que hay sentado lo observe dormir…realmente él es idéntico a su hermana, tanto que…parece una chica. Recordé con rapidez lo que Francis me había dicho y con curiosidad lleve la punta de los dedos de mi mano derecha, al rostro de él.

-Que suave~-dije sonriendo mientras alejaba mi mano de su rostro.

Al cabo de unos segundos Lovino murmuraba cosas en italiano y fruncía levemente el ceño, me pareció gracioso y así fue como lo que empezó por curiosidad terminó convirtiéndose en necedad, por lo cual volví a repetir la acción varias veces, a lo que él respondía moviéndose incomodo o murmurando cosas inentendibles.

-mmmm…nnn-murmuro Lovino.

-¿Qué?-me pregunte acercándome para tratar de entender lo que decía.

Craso error, al inclinarme sobre la silla, la superficie lisa de las baldosas blancas del suelo, provocaron que se deslizara, haciendo que la mitad de mi cuerpo callera sobre la camilla.

Observe con terror como Lovino acomodaba su cabeza sobre uno de mis brazos, trate de alejarme lentamente mientras contenía la respiración inconscientemente, sin embargo al sentir que yo alejaba mi brazo, él termino por aferrase a mi brazo y acomodarse mejor.

-Joder porque a mi- dije nervioso presintiendo mi muerte.

Repentinamente sentí que el peso sobre mi brazo desaparecía, rápidamente dirigí mi mirada hacia Lovino, el cual por algún milagro santísimo alejo su cabeza de mi brazo. Me levante lo más rápido que pude, sintiendo ligeramente mareado debido a la velocidad con la que me levante, mire hacia la camilla con nerviosismo y pude comprobar para mí tranquilidad, que el italiano seguía dormido, suspire aliviado y me acomode en la silla nuevamente.

-Bien, no mas estupideces, me quedo quieto-me dije a mí mismo.

Luego de estas palabras dirigí mi mirada hacia él, me preocupe por su estado de ánimo, ya que he notado como se "deprime" a su modo desde que peleo con su hermana.

POV (Italia/Romano)

Abrí los ojos lentamente y lo primero que pude ver fue a el bastardo español, el cual lucia algo nervioso, lo mire con mala cara y el sonrió nerviosamente.

-¿Qué haces aquí bastardo?-dije viéndolo feo.

-Te estaba cuidando, jeje-dijo aparentemente normal.

-No necesito que me cuiden-dije sentándome en la camilla con las piernas cruzadas.

El me serio y se dirigió a buscar una botellita de medicamento.

-No, no voy a tomar esa merda-dije con notable enojo.

-pero si no te la tomas no mejoraras Lovi~-dijo preocupado.

-¡Que no me llames así!-exclame tratando de levantarme de la cama y ponerme de pie, sin embargo al tratar de levantarme me sentí mareado y pensé que caería, pero logre apoyarme de la cama y volver a sentarme. Dirigí mi mirada enojada hacia el bastardo español.

-Bene, bene (Bien, bien) dame la maldita medicina-dije con frustración.

Me trague con asco la medicina y rápidamente me sentí mejor, cuando me levante de la camilla dirigí mi vista hacia el reloj de pared y me impresiono la hora que era…hace dos horas se había acabado la jornada de clases.

-¡¿Cuánto dormí?! ¿Por qué merda no me despertaste stupido bastardo entomatado?-exigí con enojo.

-Cálmate Lovi~-dijo nervioso- es que no quiero morir joven-dijo tratando de tranquilizarme.

-¡Ah!, olvídalo-dije dirigiéndome hacia la puerta.

-espérame lovi~-dijo corriendo tras de mí.

Caminamos en silencio hasta el salón de clases, al entrar camine con rapidez hacia mi puesto, me senté y puse mi maleta sobre mis piernas; por un momento mi mente se lleno de los recuerdos, de lo que paso el primer día de clases, de lo que pase con ella cuando vivíamos en las calles…junto a Felicia… mi mirada se torno melancólica, ya he comenzado a pensar en irme…

-¿Lovi~?- escuche la voz de Antonio cerca de mí.

Rápidamente cambie mi expresión triste por una enfadada, el me miro preocupado y se sentó junto a mí, la duda se hizo evidente en mi rostro a lo que el sonrió, seguido tomo su maleta e introdujo su mano, al parecer buscaba algo; yo decidí ignorarlo y le dedique mi atención a la ventana, pero al cabo de unos segundos sentí como el ponía algo en una de mis manos, no voltee a verlo, con el simple hecho de tocar esa superficie lisa supe de que se trataba… un tomate…sonreí levemente y le dedique una mirada cansada.

-Grazie (gracias)-dije en voz baja.

-Te veo cansado, vamos a nuestra habitación-dijo sonriendo como siempre.

Al llegar a la habitación tome mi ropa y me dirigí al baño para cambiarme, al volver a la habitación encontré a Antonio ya dormido, cerré la puerta con lentitud y apague las luces, me senté sobre mi cama y encendí la pequeña lámpara de mesa, me adentre en mi cama y recosté mi espalda contra la fría pared, mire hacia el techo y noté como mi vista se nublaba a causa de lagrimas retenidas, comencé a sentir esa extraña sensación en la nariz, aquella que solo sientes cuando estas a punto de llorar en algunas ocasiones, sentí que de mi rostro se desprendía un calor, mis labios temblaban… apreté con fuerza mi mandíbula y evite sollozar, me dolía y lo odio, odio sentirme débil y cobarde.

Lleve mis rodillas a mi pecho, aun sin dejar de ver hacia el techo, lleve mis manos hacia la venda que oprime a este, cerré los ojos con fuerza reteniendo un sollozo mas, las lagrimas cálidas corrieron a los lados de mis ojos, mis ojos empezaron a arder y sollozaba apretando la mandíbula. Comencé a pensar en dejar la academia, sin embargo algo detuvo mis pensamientos…

Antonio, me abrazo con fuerza contra su pecho y acaricio mi cabeza con lentitud.

-Estoy harto de escucharte llorar y no hacer nada al respecto-dijo en tono serio- no sufras solo, abre esa coraza tuya y déjame ser tu amigo-dijo sin soltarme.

No luche para que me soltara, el cansancio ere mayor a la vergüenza, él se separo lentamente de mí y levanto mi rostro con ambas manos.

-No me mires bastardo-dije tomando sus manos- no necesito a nadie, soy fuerte, no, no soy débil-dije con rabia-que merda-dije calmándome-che io vinca o che io perda è sempre la stessa merda (que yo gane o pierda es siempre la misma m*rd*)-me queje sintiendo que me acorralaban-no, no quiero estar aquí, no tengo ganas de seguir-dije llorando con rabia-no veas así, promete no sentir lástima por mi- sus brazos me rodearon una vez más-morir sería mejor, dirás que es egoísta, pero es que no has vivido la mia vida- en respuesta pego su frente a la mía, abrí los ojos con sorpresa y miedo.

Miro mis ojos con preocupación, mas no dijo nada, lentamente se alejo, pero ahora era yo quien le detenía a él, tome su brazo y lo abrace, para tumbarlo a mi lado.

-No te vayas -merda eso sonó más vulnerable de lo que yo hubiese deseado.

Él me miro con asombro y yo le dila espalda.

-No quiero estar solo-dije apoyando mi cabeza cerca de su brazo.

-te irás ¿cierto?-dijo desanimado.

-¿Por qué te desanimas?-dije con calma.

-Cierto, no morirás, solo te cambias de academia-dijo mas animado- ¿te comunicaras conmigo?-dijo abrazando mi cabeza.

-CHIIGUII, suéltame bastardo-bastardo exclame con el rostro sonrojado.

- Promételo-dijo mirándome a los ojos-promete que seguirás hablándome, aunque sea para insultarme-dijo con esperanza.

-lo siento…no lo hare-dije viendo como sus ojos perdían brillo- yo no soy lo que tú crees que soy-dije cerrando los ojos-

-No puede ser tan malo Lovi~-dijo bostezando…

Listo, perdón por la demora, es que se me perdió mi amada memoria USB y tuve que escribirlo con lo que recordaba TT_TT, espero que les guste, perdónenme si hay alguna falta ortográfica, es que lo he hecho corriendo, porque se lo prometí a Hinata Jeagerjaques, sip le he hecho lo más rápido que pude chica, perdón si los hice esperar… ¿reviews para mí?