::::La furia italiana:::::

Disclaimer: no, hetalia no me pertenece.

Cap 14: lo perdí -_-U

Primero ante todo me disculpo por la tardanza, no pude escribir ya que me había quebrado el brazo derecho (soy diestra) y luego de esto tuve otros inconvenientes, tales como los trimestrales y el proyecto de la feria científica…para no alargar el cuento lo resumiré, extravié la memoria en la cual tenía todos los capítulos, perdí el libro donde los escribo para pasarlos luego, se me daño la computadora, por si fuera poco me dio una crisis y un horrendo bloqueo mental por lo cual no había escrito nada, en fin disculpas y espero que disfruten el capitulo…

Tras largas semanas de castigo supe apreciar el significado de la palabra tiempo a solas y cama, cada día después de clases me tocaba convivir con ese trió de raros, los acosos de Francis y el insufriblemente alto ego de la patata albina, sentí como si los días fuesen semanas y las horas días, no hay peor tortura que estar con gente que no me agrada, bueno, no es que los odie no es tan malo estar con Antonio, pero es solo porque ya me acostumbre a estar con él, pero tampoco significa que me agrade. Cuando por fin termino el periodo del castigo todo me parecía mentira…

-¡Soy libre al fin!-exclame recibiendo sonrisas y rostros sorprendidos.

-Ya no te reconozco mon ami-dijo Francis sonriendo incrédulo.

-Como no estar felices, se acabo la tortura, estoy listo para celebrar, ¡traigan cerveza!-exclamo Gilbert alzando su puño.

-Bien, que empiece la celebración, vamos Lovi~, ¿nos acompañas?-dijo Antonio alegremente.

-Muérete-dije cruzando los brazos.

-Un simple no estaba bien-dijo desanimado.

Estaba preparada para irme cuando Julchen hizo su triunfal entrada a gritos histéricos hacia su amado primo Gilbert.

-¡Gilbert Bielschmith! ¡¿Qué crees que haces?! ¡Ya empezó la práctica de futbol y tú aquí perdiendo el tiempo!-vocifero ella con las manos en su cintura.

-Julchen mon amour, luces très jolie (muy bonita) con ese uniforme de porrista-dijo Francis seductoramente.

-Todo lo que use se me ve asombrosamente genial, pero estoy aquí para aturdir a Gilbert-dijo cruzando los brazos.

-Julchen estoy muy cansado por todo el trabajo del castigo y eso, no crees que pueda faltar, solo por hoy-dijo el albino juntando sus manos en forma de suplica.

-No que dijiste que era hora de celebrar ¡Traigan cerveza!-dije haciendo una imitación exagerada del alemán.

-Así que cansado ah-dijo Julchen molesta.

-Me has vendido por nada-se quejo el albino molesto.

-Por eso te quiero tanto Romano-dijo Julchen acariciando mi cabeza.

-Bueno, podemos acompañarte Gilbert-dijo Antonio amistosamente.

-No cuenten conmigo-dije cruzando los brazos.

-Vamos, acompáñanos-dijo Julchen abrazándome.

-bene, bene-dije avergonzada.

Lo primero que ocurrió al llegar a campo de práctica fue ver regaño que recibió Gilbert por parte del entrenador y también note al pervertido de Francis molestando a las porristas que se encontraban ensayando en ese momento, sin embargo una de ellas logro llamar mi atención, a pesar de estar de espaldas me recordaba en gran manera a mi sorella, pero es imposible ¿cierto?... vi a esta chica voltearse para saludar y mis dudas fuero rebeladas ¡ES ELLA!

-¡Felicia Vargas!-exclame corriendo hacia ella- ¡che merda ci fai qui! (que M***** haces aqui)-exclame tomando de su mano.

-¡ve~!-dijo sorprendida y nerviosa.

-Risponde-dije enojada

-vedere, un amica…(veras, una amiga)-no siguió hablando ya que fue interrupida.

-aww que lindos, así que tu eres el hermanito gruñón de Feli-dijo una chica rubia de sonrisa gatuna.

-¿Chi è essa? (quien es ella)-dije dirigiéndome a mi sorella.

-No entiendo nada de lo que dices, pero eres adorable-dijo abrazándome.

-Emma, deja en paz a Romano-exigió Julchen jalándome por el brazo.

- hey, yo solo salvaba a Feli de un regaño-dijo molesta.

-Mientes-dijo Julchen mirando retadoramente a Emma.

Puedo jurar que había relámpagos en la mirada de las dos, sin embargo mi concentración se centro en la cara de mi sorella la cual me miraba con cara de cordero degollado.

-No-dije adivinando su petición.

-Ni siquiera he dicho algo ve~-exclamo como niña regañada.

-Sé lo que quieres y la respuesta es no-dije molesta.

-ve~-dijo confundida- no es cierto no puedes saberlo si no lo he dicho-dijo haciendo pucheros.

-sí, si lo sé y te lo probare, quieres que te de permiso para ser porrista y mi respuesta es no-dije cruzando los brazos.

-pe-pero ve~-dijo para empezar a llorar exageradamente.

-Fe-felicia, no llores-dije tomando sus manos, mientras Felicia recibía la mirada preocupada de todos los presente incluyéndome- está bien, puedes ser lo que tú quieras principessa (princesa)-dije preocupada.

-¡qué bien!-exclamo como si nada.

Quería lanzarme al suelo, había sido extorsionada por mi sorella stupida, no hay humillación peor, baje la cabeza ante la derrota y un aura morada se cernió sobre mí, suspire ante mi inminente perdida y recibí dos palmadas en la espalda por parte de Julchen y un abrazo por parte de Emma.

-Tranquilo pequeño Romano, yo también hubiese caído ante esa carita-dijo Emma levantando mi ánimo.

-oye tu, aléjate de mi hermana- escuche una voz masculina a mis espaldas.

Me voltee para encarar a aquel sujeto que osaba molestarme y no pude evitar quitar la expresión de asombro de mi rostro, frente a mí se encontraba estático con una expresión incrédula en el rostro un chico de tez blanca, ojos verdes y cabello amarillo parado en punta, este llevaba en su cuello una bufanda a pesar de estar vistiendo el uniforme de futbol.

-TULIPANCIO-exclame incrédula.

-FURIA ITALIANA-exclamo de la misma manera.

-Esto tiene que ser una broma, una de muy mal gusto, lo único que falta es que el autoproclamado rey este aquí también-dije sarcásticamente.

-Oye Vincent con quien hablas tan…AHHH TU-exclamo el danés exageradamente.

-inbecille-dije ignorándolo.

-Lovi~, ¿qué haces?-dijo Antonio saliendo de la nada.

-Oh dios mío ¿Cómo lo has llamado?-dijo Soren.

-Antonio corre antes de que te mate-dijo Vincent aterrorizado.

-¿Quién, Lovi?-dijo mirándome- por supuesto que no, él es mi amigo-dijo pasando su brazo sobre mis hombros.

-Déjame en paz bastardo figlio di puttana-exclame empujándolo.

-¿Aun respiras?-Dijo Vincent refiriéndose a Antonio- que rayos le paso a Romano-dijo incrédulo.

-Soren, Vincent cuanto tiempo-saludo Francis.

-¿Ah?-articulo Antonio confundido- ¿de dónde se conocen todos ustedes?

-Es una larga historia de infancia mon ami-dijo Francis sonriendo.

Dios lo logré …(a medias) jaja, sé que esto suena como que le falta algo, pero es que en verdad no se quemas iba en este capítulo, además escribir dos al mismo tiempo es como que enredado y bueno mil disculpas si hay algún horror ortográfico o algo descoordinado, prometo subir el otro capítulo aunque eso signifique no dormir (-_-)U bueno gracias por seguir leyendo; por favor déjenme reviews que eso me hace feliz :D y me dan ganas de escribir!