::::La furia italiana:::::

Disclaimer: no, hetalia no me pertenece.

Cap 15: Perchè Dio

Reviví, no estaba muerta :D, oh Dios, como extrañaba escribir TT_TT tenía meses que no escribía nada, pero regrese y me siento inspirada, espero me disculpen por la larga espera, bueno, si es que esperaban ( n _ n )U jejeje...hace unos mmm 3 minutos acabo de leer los reviews y me han hecho llorar, perdónenme, que pena y encima me pedían que no abandonara la historia, si hubiese leído los mensajes antes habría escrito como fuera, hasta con los pies (cuánta razón XD Hanatarou Hikari) este capítulo va dedicado a:

Hanatarou Hikari

Lorenna12

Hinata Uzumaki

Miisaki-chan

Gaby Wang

10Arenya

sempai AirenLag

En algunas ocasiones, suelo olvidar lo que es la normalidad, mi mundo gira alrededor de mi farsa, mis compañeros y mis amigos, todos los días despierto más temprano que cualquiera, para poder mantener mi secreto; este día en particular me quede tan solo unas horas más de lo que debía en el baño y al salir con la ropa ya puesta de la regadera, presenciaba un show de semi desnudos nada agradable, así que me dispuse a salir tan rápido como podía, más me vi atrapado por dos brazos desnudos que me estrujaban.

-Buen día mon ami, porque vas tan deprisa-dijo sin soltarme.

-Si quieres conservar eso que tu llamas vida, suelta me figlio di puttana-grite llamando la atención de todos los presentes.

-Francis no molestes a Lovi-dijo Antonio cruzando los brazos.

-Es que es adorable-dijo apretándome-si solo se pareciera más a su hermana.

-HASTA AQUI LLEGASTE MAL NACIDO-grite mientras lo lanzaba con toda mi fuerza.

Los presente miraban incrédulos como el Francés chocaba contra el techo del baño y caía al suelo perdiendo la toalla de paso; tratando de levantarse agarro una de mis piernas, provocándome profundo asco, ya que conocía su mente podrida.

-¡Suéltame merda, noooo!-gritaba pateándolo.

-Que alguien lo detenga, que lo va a matar-exclamaba Soren aterrado.

-Estás loco, si lo tocas te mueres-reprocho Vincent

Pronto sentí como alguien me alzaba, desesperada comencé a patalear, sin saber de quien se trataba.

-Gil lleva a Francis a la enfermería-exclamo quien me tenía atrapada.

Esa voz...yo la conocía, era Antonio, pronto deje de patalear y él me tiro sobre su hombro como si yo fuese un saco de papas llevándome de regreso a nuestra habitación, una vez ahí me dejo bajar. No le grite y tampoco le reproche, simplemente me desplome en el suelo tapando mi rostro con vergüenza, al cabo de unos segundos note que él se sentaba junto a mí.

-¿Que te sucedió Lovi, odias mucho que te comparen con tu hermana?-dijo con voz suave.

-No saldré nunca más de esta habitación, bastardo-dije sin dejar de tapar mi rostro.

-Eres gracioso cuando te avergüenzas-dijo divertido.

Sentí su mano posarse sobre una de las mías y la aparto con suavidad, no le impedí quitar mis manos de mi rostro, pero cerré los ojo con fuerza negándome a ver el suyo.

-Pareces un tomatito- exclamo riendo.

Abrí los ojos con molestia y lo empuje muy avergonzada, el me respondió sonriendo como siempre lo hacía, rápidamente note lo que su cabello estaba mojado, al igual que su pecho, ya que solo llevaba una toalla en la cintura, en ese instante sentí mi cara arder y levantándome rápidamente del suelo le di la espalda y abriendo una gaveta llena de ropa tome su uniforme y se lo lance a la cara.

-Ponte algo bastardo-exclame mirándolo con enojo.

-Ah bueno-dijo con intención de quitarse la toalla.

-¡Que merda estás haciendo!-exclame con vergüenza.

-pues me pongo algo como me pediste-dijo confundido.

-¡Pero no frente a mí!-exclame tapándome los ojos.

-Pero, si habías dicho que nunca más saldrías de la habitación-comento rascando su cuello.

-Eres menso o te dejaron caer de la cuna, eso era broma, bien sabes que, has lo que quieras-dije metiéndome en el closet y cerrando las puertas de este, escuche risas por parte del chico, mas decidí no hacerle caso, no quería verlo cambiarse, pero tampoco quería salir de la habitación, me avergonzaba como me había comportado en el baño, "nota mental: salir del baño lo más temprano posible", seguí con mi soliloquio hasta que mis divagaciones fueron interrumpidas por la luz que se colaba al closet, cuando las puertas de este se abrían y justo frente a mí se encontraba el español mirándome divertido.

-¿no saldrás de aquí?-le cuestiono el ibérico.

-no-dije cruzando los brazos y frunciendo el entrecejo.

-jajajaja, de acuerdo, a veces no sé de qué hablan los demás, tu eres igual o más adorable que tu hermana-dijo acariciando mis cabellos con amabilidad.

Lo mire incrédula, sonrojándome ante su acto, como es posible que el opine eso de mí; observe como se daba vuelta y se retiraba de la habitación. Suspire pesado y me acomode en aquel closet, sin dudas nadie me sacaría con vida de este mueble. Al pasar unos minutos mi estómago comenzó a reclamar por comida, maldije mi suerte mientras añoraba comer algo, la idea de salir cruzo por mi mente, pero al recordar el show del baño, mi vergüenza lograba eclipsar las ganas de comer. Grande fue mi sorpresa al ver a Antonio entrar a la habitación con comida en sus manos.

-Te traje pizza y unos tomates-dijo el sonriendo amablemente.

Lo observe incrédula, a pesar de todo, él había vuelto para darme de comer, que clase de ser humano era este. Se acercó y se sentó a mi lado ofreciéndome un pedazo de pizza, lo mire con recelo y el solo sonreía tan amable como siempre.

-Si te lo preguntas, no, no tiene veneno-me dijo divertido.

-…-no le dije nada, mas arrebate la pizza de su mano, ya que tenía mucha hambre.

Repentinamente la puerta del cuarto se abrió y tras esta entro Eli muy emocionada-no hay clases, los profesores están en una reunión-dijo ella mientras saltaba emociona, la mire con aburrimiento, sin embargo Antonio si se puso en pie emocionado.

-Que bien-dijo él sonriendo animado.

-Me da igual-dije restándole importancia.

-Tú siempre eres así, pero sé que en el fondo, estás emocionado-dijo ella sonriendo ampliamente mientras se acercaba y me abrazaba-Hay que hacer algo juntos, como en los viejos tiempos-dijo ansiosa.

-¡como en los viejos tiempos!-exclame con emoción.

Vagos recuerdos de mi vida en la mansión de Rómulo llegaron a mi cabeza, Eli, Felicia y yo siempre estábamos juntas, ella había sido la primera amiga aparte de Felicia que tuve; la emoción nacía en mi corazón, ¿quizá podríamos hacer algo juntas? Tal y como antes lo hacíamos. Tome las manos de Eli entre las mías y le sonreí feliz, ella me devolvió la sonrisa, mientras asentía. La puerta se abrió nuevamente y tras ella pasaron Gilbert y Francis, el cual tenía una venda en la cabeza. Al vernos se extrañaron ya que no suelo llevar una sonrisa en el rostro.

-No puede ser, tú también marimacho, ¿Qué le ven a ese italiano?- se quejó el albino- se idiotizan fácilmente, primero Julchen, luego Emma y ahora tu que poco awesome-dijo el sin notar que las antes mencionadas estaban a su espalda.

-Disculpa-dijo Emma hecha fiera.

-Repítelo una vez más y estás muerto- dijo Julchen halándole el cabello.

-Lo siento, lo siento-decía aterrado mientras notaba como Eli sacaba un sartén de algún lugar desconocido.

Después de la intervención de Antonio y la mía, Gilbert logro salir con vida; sim embargo esto no quiere decir que no recibió un par de sartenazos por parte de la húngara.

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POV (España)

Me encuentro sentado en el jardín de la academia, junto a mis heridos amigos, los cuales se quejan de sus dolencias físicas, asegurando que no las merecían y que la vida es injusta con ellos, como siempre sonrió ante sus comentarios y los escucho con detenimiento, ya que ese es mi papel en nuestra amistad, soy yo el que suele escuchar los problemas de ellos sin criticarlos y como no hacerlo, es simplemente mi personalidad, no puedo evitar escuchar o ayudar a los que aprecio.

-¿Sabes que he notado?-dijo Gilbert sobando su cabeza-Romano es más amable con Antonio-dijo mirándome.

-Sí, tienes razón, eso es raro-dijo Francis viéndome curioso-¿Qué hiciste para lograrlo?-me pregunto.

-Pues, simplemente he sido su amigo-dije pasando una mano por mi cuello.

-Oh, es amour-dijo Francis suspirando.

-Ah, no, no es eso-dije nervioso.

-kesesesese, es imposible ser amigo de ese tipo-rio Gil burlonamente.

-Es por eso, que te trata como te trata-dije cruzando los brazos.

-Y niegas que es amor, solo mira como lo defiendes-comento Francis.

-¡Francis!-exclame avergonzado.

-Está bien, cálmate solo me gusta bromear-dijo sonriendo.

-Por cierto, ¿Dónde está tu amiguito?-dijo Gil buscándolo con la mirada.

-Debe estar con Elizaveta, Emma y Julchen-dije recordando que ellas se lo habían llevado.

Como si de un conjuro se hubiese tratado, pude ver a Lovino caminando junto a las chicas mientras conversaban, el lucia relajado, hasta parecía que se divertía, un extraño sentimiento tuvo lugar en mi pecho, era como si quisiera que las expresiones que les dedicaba a ellas fueran para mí. Lo mire fijamente, como tratando de llamarlo con mi mirada, lo que de alguna manera surtió efecto, estuve perplejo por un instante, pero al salir de mi estupor, le dedique una sonrisa como saludo, la cual el respondió levantando su mano ligeramente.

POV (Lovina)

La expresión del rostro del español me pareció diferente de alguna manera, más decidí no prestar atención a mis preocupaciones.

-Entonces está decidido, nos veremos en el lugar indicado a las 6:00 pm-dijo Elizaveta.

-¿Para hacer qué?-le pregunte con curiosidad.

-Pues leer manga en el club de literatura-dijo Eli entusiasmada.

-¿También iras sorella?-le pregunte a mi hermana.

-si ve~-respondió sonriendo.

-Entonces también iré-dije riendo levemente.

-Si nos acompañaras, que bien, te llevare chocolate-dijo Emma abrazándome.

-Deja de tirarte sobre él, eso no es awesome-replico Julchen molesta.

-Oblígame-dijo la aludida sonriendo gatunamente.

-No otra vez por Dio-dije lamentándome ante lo cual Feli y Eli se rieron a carcajadas.

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Me encontraba en el lugar donde nos reuniríamos, el cual era un pasillo extenso y cabe destacar que en las paredes habían ventanas que permitían observar el cielo de la tarde; ya tenía diez minutos más de lo acordado esperando, sin embargo nadie llegaba, mira aburrida como el cielo oscurecía, era tan extraño, no comprendía porque aún no llegaban, tan aburrido era esperar que decidí sentarme en el suelo mientras observaba el techo, de cualquier modo, no había mucho que pudiese hacer. 7:00 pm aun no llegaban, de cierto modo me sentí rechaza. Si no iban a llegar, debían al menos decirme; tome mi teléfono con la esperanza de haber recibido un mensaje, pero no había nada, suspire cansada y desanimada.

-Lovi~-escuche la voz de mi amigo español.

-Ciao bastardo-dije con desanimo.

-¿por qué estás aquí solo?-pregunto sentándose a mi lado.

-No tengo porque decirte-respondí

-De acuerdo, entonces me quedare aquí contigo-dijo sentándose a mi lado.

-Sabes, es gracioso, a veces me haces sentir que tienes un radar que te avisa cuando me siento mal, porque siempre apareces en el lugar y el momento correcto-le comente sin mirarlo.

-Está bien si no me dices que pasa, pero…siempre intentare hacer que sonrías-dijo amablemente.

Le mire a la cara y parecía tan sincero, como es posible que alguien como el exista. Me recosté en su hombro y pensé en que mi vida es injusta, porque conocí a esta persona en la forma y el momento menos indicado, también imagine fugazmente lo que habría sido conocerlo siendo una chica, con el cabello largo y ropa femenina…tras analizarlo por un instante llegue a la conclusión de que no me importaba, no cambiaría nada acerca de él, aunque tuviese la oportunidad, porque su amabilidad fue lo que llego a mi alma…

-En realidad, estaba esperando a Eli y a mi sorella, quedamos en vernos aquí, pero no llegaron, ya ha pasado una hora y dudo que lleguen-dije con desanimo, sin dejar de apoyarme en su hombro.

-Pues… si quieres hacer algo, aquí estoy-comento acariciando mi cabeza.

-Supongo que está bien-le dije levantándome para ofrecerle una mano.

Tomándola se levantó y comenzamos caminar sin rumbo fijo, hablamos de todo y nada, no más que trivialidades sin importancia, pero debo admitir que ya no me sentía sola y mucho menos rechazada, junto a él siento que encontré quien me acepta por quien soy, no por lo que he hecho, por quien soy o lo que hare, Antonio es simplemente Antonio…

Listo he concluido con el cap 15, pido disculpas si hay algún horror ortográfico, espero que les agradara, prometo no dejar la historia nunca y que la terminare, gracias por leer, lo aprecio mucho, sus reviews me levantaron el ánimo :D

Si les gusto, me encantaría saberlo, así que no teman expresar sus críticas constructivas o elogios.