::::La furia italiana:::::
Disclaimer: no, hetalia no me pertenece.
Cap 16: pagado con una frazada y comida.
Lo escribí lo más rápido posible, espero que les guste, últimamente no tengo mucho tiempo libre, pero hare lo posible para escribir los demás capítulos lo antes posible, sin más rodeos, que inicie la lectura ^_^
Antonio y yo pasamos largos minutos hablando en la habitación, a pesar de que Eli y las chicas me hayan dejado esperando, no me quejo de nada en absoluto, hablar con él es muy agradable.
-Oye le agradas mucho a Emma y a Julchen…
-Demasiado, a veces me asustan- le comente cruzando los brazos, a lo que el respondió con una risa corta-… ¿por qué lo mencionas, estas celoso?
-¡QUE! Y-yo c-celoso, d-de que hablas-respondió riendo con exageración.
Lo mire y no sabía que hacer o decir, jamás lo había visto actuar de ese modo; rápidamente desvié la mirada y la dirigí hacia la ventana. Estaba lloviendo, eso explicaba porque sentía frio.
-Hey bastardo, ¿no tienes frío?-dije cambiando la conversación.
-Ummm, no p-para nada-dijo nervioso.
-ha ya-dije abrazándome a mí misma.
El frío desapareció repentinamente, ya que Antonio me abrazaba rodeándome con sus brazos y una manta que él llevaba encima.
-¡CHIGIIII!-exclame tratando de zafarme.
Mi desesperado intento de escape consistió en rodar junto con Antonio y la manta y lo único que obtuve fue convertirnos en una oruga humana, al estar enrollados de aquella manera el espacio se redujo, deje de rodar en ese punto, justo cuando me di cuenta de la gran estupidez que había cometido. Mi cabeza se encontraba en aquel espacio que hay entre el cuello y el hombro de mi compañero, mientras sus brazos me rodeaban completamente, en un intento frustrado por escapar, quede, si es posible, aún más apegado a él, jadeaba sintiendo mi nariz rozar la piel ajena, sentí mi corazón latir desbocado y como mi rostro se calentaba.
-Hey, me haces cosquillas-dijo inocentemente.
-Merda bastardo, sácame de aquí-le reclame con vergüenza.
-Si te quedaras quieto, yo podría-dijo riendo.
-No te rías malnacido-dije apoyando mis manos en su pecho al tratar de incorporarme.
-Pues entonces quédate quieto-dijo rodando hasta quedar sobre mí.
-V-vas a-a aplastarme-me queje avergonzado.
-Calladito te ves más bonito-dijo burlándose.
Suspire tratando de calmarme, pero tanto mi rostro como mi corazón decidieron llevarme la contraria. Vi como con paciencia busco el inicio de la manta y comenzó a halar del mismo, a medida que desenrollaba el desastre, una vez acabo me miro sonriente y coloco la manta sobre mi cabeza.
-Ves, lo he conseguido-dijo con las mejillas sonrojadas-emm Lovi~-dijo viéndome fijamente.
Aun con la manta en la cabeza, levante el rostro para verle, como siempre, parecía un idiota viéndome… pero en esta ocasión había algo en sus ojos que no podía descifrar…
POV (Antonio)
Lo miraba fijamente y no podía creer lo que estaba pensando, lucía… ¿hermoso?... en ese momento él me miro con duda, sé que dijo algo, mas no le preste atención, quede perdido viéndolo, casi parecía una figura de cerámica.
-¿Qué te pasa bastardo?-dijo haciéndome reaccionar.
-Ah, no, nada yo… no es nada Lovi-dije tratando de lucir normal.
-Eres muy extraño, subnormal, Bastardo entomatado-dijo cruzando los brazos de forma infantil.
-B-bueno, creo que voy a… eh-eh ¡Dormir! Si eso, emm buenas noches-dije nervioso.
Lovino se limitó a asentir y acostarse en la cama del lado que da con la pared, apague las luces y me acosté a su lado pegando mí frente a su espalda, escuche que gruño quejándose en su idioma natal, así que por mi bien físico y mental me aleje de él… sin embargo tras pasar unos minutos él se volteó para verme.
-Ah… creí que dormías- dijo en voz baja.
-Si me duermo ¿me abrazarías?-pregunte con esperanzas.
-N-no-dijo frunciendo el ceño.
-Tartamudeaste, eso quiere decir que si-comente animado.
-Eres un bastardo, me voy a dormir al suelo-me contesto molesto haciendo ademan de levantarse-mmm… me da pereza-dijo volviendo a acostarse.
Ante esto sonreí y él me miro con mala cara.
-¿Cuándo volveré a tener mi cama?-dijo cruzando los brazos.
-Pronto, o mejor nunca-dije sonriente.
-¡Qué, por qué!-exclamo molesto.
-Pues, no me gusta dormir solo-dije abrazando mi almohada.
Sin previo aviso, el mi quito la almohada y en su lugar me abrazo.
-A mí tampoco-comento bostezando.
-¿Lovi?
-Cállate y duerme bastardo…
NNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN
A pasado cuatro semanas desde que se arregló el asunto de mi cama, aun así continuo durmiendo junto al bastardo ese, no es que me agrade, claro que no, es solo que… No me gusta la oscuridad, sí, eso es todo. Sin embargo sigo viviendo una vida medianamente "normal"; acostumbro desayunar junto a Antonio, una patata alvina y la mayor depravación francesa… sí, eso es normal, al menos en mi vida, pero desde hace un par de días Julchen y Emma se han unido a nosotros.
-Hola Lovi~-dijeron al unísono.
Rápidamente reaccionaron y se miraron entre ellas, entablando así una guerra de miradas eléctricas, una gota estilo anime se situó en la cabeza de cada uno de los presentes.
-Emm bonjour, Toni, Romano-dijo el francés tratando de romper la tensión.
-Julchen, estas comenzando a asustarme-dijo Gilbert, el cual estaba sentado junto a su prima.
Ella le dedico una mirada enojada y Emma se burló triunfante, mas al cabo de dos segundos ambas me miraron y exclamaron con rapidez.
-¡Siéntate junto a mi Lovi!
Estupefacta parpadee un par de veces, simplemente no le daba crédito a lo que mis ojos veían, en serio, dos chicas peleándose por sentarse a mi lado… Es el fin del mundo o algo peor… ha ya me acorde, soy un hombre y al parecer soy sexy.
-Eeee, yo- dije sintiéndome presionado por sus miradas intensas.
-No se puede-dijo Antonio, bendito Antonio como lo amo en este momento- él siempre se sienta conmigo-finalizo sonriendo inocentemente, sin notar lo mal que había sonado eso…
-Sí, sí, eso-dije sin saber qué hacer.
En resumidas cuentas, fue el desayuno más incómodo de la historia, doy gracias al Dio (Dios) mío porque ellas no están en mi clase. Por primera vez en mi vida, me alegre de entrar al salón, salude a mi sorella, a Elizaveta y mire feo al macho patatas; me senté junto a Antonio y él sonrió como siempre, luego escuche que la puerta se abría y espere encontrarme con la fea cara del profesor, pero fue con la fea cara de otra persona la que se presentó.
-Hera~ hera~ hera~ buenos días jóvenes mentes-sí, es el feo de Rómulo.
Trague fuerte cuando note que me observaba sonriente, cruce los dedos mentalmente, rogando a Dios que ni él, ni Felicia hicieran algo raro, extraño o vergonzoso, pero…
-¡Nonno!-exclamo mi sorella levantándose de su puesto y lanzarle besos aéreos al cara de bagre- Mira Lovi, es nuestro nonno-dijo llamándome.
-¡No me hables, no te conozco!-exclame avergonzada.
-Oh vamos Romanito, no quieres abrazar a tu bello nonno-dijo poniendo la misma cara de Felicia (alegría estúpida al 100%).
-Muérete viejo desgraciado-dije escondiéndome tras mi maleta.
-Lastimas mi pobre, bello, hermoso y sensual corazón-dijo dramáticamente-Felicia, amore (amor) siéntate ¿sí?-dijo con cariño a lo que mi sorella respondió haciendo caso-Bueno, se preguntaran para que he venido-dijo el ganándose una mirada fea de mi parte- pues no hay clases-dijo alegremente.
La sonora celebración no se hizo esperar, todos gritaban, silbaban y aplaudían; por mi parte, quede inmutable… -"algo oculta ese viejo, yo lo sé"-pensé.
-En vez de eso, hay clases generales de cocina- comento contento. Las ovaciones terminaron, dándole paso a los bufidos de estudiantes molestos-¿Qué pasó con los aplausos chicos?... no me miren así, solo piensen en que podrán preparar sus platillos favoritos-dijo sonriente.
-¡Pasta~!-exclamo Felicia.
Finalmente no sonaba tan mal ir a cocinar, así que con los ánimos renovados fuimos llevados al gimnasio de la academia, allí había de todo para cocinar, Francis corrió hacia la mesa de ingredientes, él lucía muy emocionado, Antonio se tomaba su tiempo en elegir, mientras que Gilbert y Ludwig comenzaban a cocinar juntos… pero Emma y Julchen querían cocinar conmigo…
-Eh, mi scusi signorinas (discúlpenme señoritas), cocinare pasta y pizza con mi sorella (hermana).
Ambas suspiraron desilusionadas, pero me prometieron que me darían de lo que ellas cocinaran y así Emma se unió a Antonio y Julchen a sus primos. Una vez conseguimos todo lo necesario, preparamos los platillos, los cuales debo decir nos quedaron esplendidos, me aleje de la mesa y le comente a Felicia que llamaría al bastardo para que probara de nuestra pasta; sonriendo alegre ella me comento que le daría también al alemán patatero; me aleje lo suficiente como para buscar con la mirada la mesa de Antonio, sin embargo no lograba dar con él, mientras caminaba concentrado en mi búsqueda, no note que una chica corría justo en la dirección contraria a la que yo caminaba, cuando me di cuenta , pare en seco, ella trato de hacer lo mismo, gracias al cielo no nos chocamos, pero el pastel que llevaba en su bandeja cayó en mis zapatos manchándolos completamente, la escuche tragar seco, al parecer mi fama me precedía, los presentes nos miraban atónitos, mientras esperaban que le gritara a la chica con rabia y yo estaba dispuesto a hacerlo pero algo me detuvo… su rostro era familiar, tiene ojos verdes, muy lindo debo decir, el cabello rubio y corto, adornado por un listón morado, su piel es muy blanca, casi como nieve…¡Nieve! A mi mente llegaron recuerdos fugases, de una ventana, una manta y comida…ella era la niña de aquel día…
-Perdón, no te vi-dije asombrando a los metiches presentes.
-¿Eh?-respondió nerviosa-no, ha sido culpa mia, era yo la que corría y …sus zapatos… lo siento mucho-dijo tratando de esconder su miedo.
-¿Era esta toda tu comida?- pregunte alejándome del desastre a mis pies.
-pu-pues, sí- dijo con tristeza.
-La calificaran, ¿lo sabias?
Bajo el rostro con vergüenza y preocupación, tome su mano y ella me dedico una mirada asustada, sonreí tratando de calmarla, graciosamente sus mejillas se enrojecieron, la traje conmigo hasta mi mesa, ante la incrédula mirada de los demás.
-Llévate la pizza-dije soltando su mano.
-Pe-pero y tú-dijo preocupada.
-Tengo mucha pasta-dije tranquilamente.
-¿Cómo te lo pago?-dijo alegre y agradecida.
- Ya lo hiciste-dije mirándola con ternura.
-¿Qué?-articulo confundida.
-Esta pagado con una frazada y comida-dije entregándole la pizza.
-Tú eres… Dios mío-dijo con sorpresa-lo siento tanto, no te reconocí, yo… Romano ¿verdad?
-Llámame Lovino, ¿cuál es el tuyo?
-Lily-me dijo más calmada.
Voltee a ver y note que la mayoría seguían viéndonos, lo cual me hizo enojar, no soporto a los metiches.
-QUE MIRAN METICHES DE MERDA, METANSE EN SUS PROPIOS ASUNTOS-grite logrando que todos volvieran a sus asuntos.
-Fratello, ¿Quién es ella?- me pregunto Felicia, la cual estaba acompañada de Ludwig, el bad touch trio, Emma y Julchen.
-Es Lily, ¿no la recuerdas?
-ve~…no-dijo ella confundida.
-Solo mírala-dije tomando a la chica por los hombros, situándola justo frente a Felicia. Lily la saludo con timidez, mientras mi sorella la miraba fijamente, al cabo de unos segundos la abrazo con fuerza al mismo tiempo que lagrimas se acumulaban en sus ojos.
- Grazie, Grazie, Grazie ve~
Felicia no paraba de agradecerle, hecho que conmovió a Lily haciéndola llorar, me acerque a ellas y las abrace con fuerza, ante la incrédula mira de mis amigos, sonreí como no recuerdo haberlo hecho antes.
Lily nos comentó que el pastel que había preparado era para su mejor amigo, el cual no había asistido hoy, me agradeció por la pizza una vez más; tras esto charlamos por mucho tiempo y al final decidimos comer todos juntos, fue una extraña mescla de sabores, sin embargo fue muy agradable. Nunca paso por mi mente el poder agradecer a la persona que hace tanto me había salvado la vida, pero hoy pude y realmente lo hice con sinceridad.
-Lovino, quería preguntarte algo- dijo Lily tímidamente, ante lo cual yo asentí positivamente- bueno es que… acércate un poco, es que creo que es un secreto-dijo para que yo acercará mi oído hacia ella, mientras ponía su mano sobre mi oído, los presentes nos miraban con curiosidad, decidí ignorarlos y prestar atención a lo que Lily me diría.
-Yo recuerdo que…eran dos niñas o ¿estoy equivocada?-dijo en un susurro.
Me sonroje hasta la raíz del cabello, ¿Como pude olvidar ese detalle, qué diría ahora? Mi rostro era un poema; los chicos y mi hermana me miraban extrañados ante mi reacción.
-Oh, que te habrá comentado Lily para que te pusieras así- comento Francis malicioso.
-¡Cállate depravado!-exclame con vergüenza.
Lo siguiente que hice fue tomar la mano de Lily y alejarnos de ahí, pero antes de poder alejarnos más, Antonio se levantó de su puesto con clara intención de seguirnos.
-Lovi, espera ¿A dónde van?-me dijo curioso.
-Esto no te incumbe bastardo, tengo que hablar con ella- dije señalando con mi mano libre a la avergonzada chica.
-Ah… vale- dijo algo ¿desanimado?
Julchen y Emma suspiraron derrotadas- no ganaron sin ningún esfuerzo-comento Emma apoyando su mejilla en una de sus manos.
-La asombrosa yo, no se rinde fácilmente-dijo Julchen.
-Hey, yo tampoco-dijo Emma haciendo pucheros.
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Me aleje lo más posible de todos, cerciorándome de que no nos escuchara nadie, ella me miraba extrañada, al parecer no comprendía mi comportamiento…pero quien lo haría, no la culpo.
-Escucha esto es una larga historia y no creo que lo comprendas muy bien, por favor no lo comentes con nadie, yo realmente soy una… chica y… ¿Cómo debería decirlo?-dije al notar que la estaba confundiendo aún más.
-Eres… mujer-dijo dudosa.
-sí, exactamente-dije alegre de no tener que explicar más.
-Y entonces porque tú-dijo señalándome de arriba abajo.
-Ya te dije es una larga historia, promete que no se lo dirás a nadie, yo… bueno tengo mis razones, solo no lo comentes, ni con tu sombra capici-dije nerviosa.
-De acuerdo-dijo ella sonriendo mientras ladeaba su cabeza.
-Muchas gracias-le dije calmada.
Ella abrazo mi brazo mientras caminábamos de regreso; me comento muchas cosas, me dijo que nació en Liechtenstein y que el día que nos vio, estaba de vacaciones en Italia con su familia, me hizo saber que le alegro ayudarnos ese día, sin duda alguna había conseguido una nueva amiga; al sentarnos juntos en la mesa, nos miraron extrañados, ya que nunca soy abierta con las personas, pero ella salvo mi vida, así que lo tome como un regalo de cumpleaños…
-Era nuestro cumpleaños- le comente viendo el plato vacío sobre la mesa.
-En serio-dijo Lily asombrada.
-Sí, nos diste el mejor regalo de cumpleaños del mundo, muchísimas gracias Lily-dije viéndola sonreír.
Eso fue todo XD, espero que les haya gustado, mil disculpas si me equivoque en la ortografía, espero sus reviews con ansias, críticas, elogios, tomates, tengo mente abierta :D, ciao no leemos en el próximo capítulo.
