::::La furia italiana:::::

Disclaimer: no, hetalia no me pertenece.

Cap 18: ¡Paseo escolar!

Trate de escribir este capítulo lo más largo posible a petición de TheAwesomeJul, gracias por leer mi fic ;D 3 mis responsabilidades siguen tomándome tiempo, espero no haber demorado mucho, agradezco mucho todos los reviews, me siguen animado, incluso el tomate imaginario que me tiraron XD

El día comenzó tan habitual como siempre, ya he logrado acostumbrarme a la rutina; despertarme a las 3:00 am, bañarme, dormir con el uniforme puesto, despertar a falta de oxígeno (cortesía de abrazos españoles), golpear a Antonio, desayunar junto a un francés pervertido, el alemán albino que se cree prusiano, el español baboso que siempre sonríe, la prima del albino y la amante del chocolate. Llegar a clases, tomar apuntes, recreo y de vuelta.

-Ah que pereza-bostece dejando caer mi cabeza sobre mi escritorio.

-Solo falta una hora para que suene la campana-dijo Antonio sonriente.

-Muérete bastardo-dije cerrando los ojos con impaciencia.

-Siempre a la última hora, estás en tu peor humor-comento él.

-Eso es porque los odio a todos-dije monótonamente.

-Como tú digas-comento él aun sonriendo.

Pasaron los minutos, mientras yo me dedicaba a mirar el reloj y justo cuando faltaba un minuto, la puerta se abrió rápidamente y la horrenda cara de Rómulo se asomó tras ella.

- Hera~ hera~ hera~ Buenas tardes mis queridos jóvenes-dijo él sonriente.

-¡Nonno ve~!-exclamo Felicia.

-Ciao bella stelle~-respondió Rómulo.

Luego de tal acto, me miro esperanzado por dos silenciosos y largos minutos, en los cuales decidí ignorar su estúpida cara de bagre esperanzado. Sin embargo la incomodidad fue tal, que opte por dedicarle una mirada asesina, mientras cruzaba los brazos.

-Ciao-dije secamente.

-Eso es todo-dijo con cara de oveja degollada.

-Cara de bagre-dije con enojo.

-¿Por qué Dios me castiga con un nieto tan insensible?-dijo dramático.

-Viejo excéntrico, me dejas en vergüenza, deja de chillar y di lo que sea que ibas a decir-comente

-Oh, cierto, cierto, la próxima semana se llevará a cabo el paseo escolar, el cual consiste en pasar un par de semanas en el campamento de la academia, recuerden empacar sus pertenencias, los buses de transporte estarán en el estacionamiento esperando por ustedes y sus maletas-dijo sonriendo tontamente.

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-Tsk, no iré a ningún campamento estúpido-me queje.

-Lovi, no seas así, será divertido-dijo Antonio animado.

-No lo creó-conteste cruzando los brazos- menos si va Brenhard.

-De cualquier manera toda la academia va a ir, así que igual tendrás que ir

-Recuérdame matar a Rómulo

-Vale, solo no olvides la fecha del gran día-dijo entusiasmado.

-Claro que no lo olvidaré, ¿crees que soy Felicia?-agregué

NNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN

*En mi habitación*

-¿Cómo pudiste olvidarlo?-comento Antonio impresionado.

-¿Qué quieres que haga? Tú no me lo recordaste-dije frunciendo el ceño.

-Pero, dijiste que no lo olvidarías y que no eras Feli-contesto.

-Así, pues sabes que no iré a ningún lado-dije haciendo pucheros mientras cruzaba los brazos.

-Fusososososososo~, te ves adorable-dijo él sonriendo.

-¡A la merda!-le grite con rabia.

-Pero que dices, aun puedes arreglar tu equipaje y si quieres yo te ayudo-dijo amablemente.

-Puedo solo, ni se te ocurra tocar mis cosas-dije amenazante.

-Entonces te esperaré en los estacionamientos-dijo sonriente.

Antonio salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí, al pasar un par de minutos logre hacer mi maleta, luego de esto me dirigí al cuarto de Eli, mi sorella me abrió la puerta y me saludo animada.

-¿Puedo pasar?- le pregunte.

Me sonrió y me dejo entrar a la habitación, hablamos por un rato, en realidad fue un monologo, que consistía en hablarme sobre ese tipo alemán que tanto le gusta, le hice saber que no me agradaba pero ella no lo notaba o le daba igual, ¿quién sabe?, al entrar Elizabetha a la habitación, fue hasta donde me encontraba y me abrazo, hablamos por unos minutos más, hasta que decidí que era hora de marcharme, pero no lo haría sin antes reclamar algo…

-Por cierto Eli… ¡Se puede saber por qué carajos me invitan a leer pendejadas, para no presentarse y dejarme esperando como idiota!-exclame con enojo.

-Pero si le dije a Feli que te avisara que lo habíamos pospuesto, por las tareas-dijo Elizabetha extrañada.

-Ve~…creo que…-nuestras miradas se posaron en ella.

-Lo olvidaste-termino la frase Eli.

-Sí…ve~-dijo avergonzada.

-¡Idiota, sorella stupida, si no fueras mi pariente, te mataría para hacer de este mundo un lugar mejor!-le grite

-lo siento, lo siento, perdón, no lo haré más ve-dijo lloriqueando mientras me abrazaba.

-Suelta me, está bien, bene, te perdono.

Tras esas palabras me soltó y sonrió como si nada hubiese pasado, típico. Salí de la habitación disculpándome con Eli, decidí buscar mi maleta, así que me dispuse a caminar con tranquilidad, lejos de alemanes patateros, españoles bastardos, franceses pervertidos o sorellas stupidas, en fin con mucha paz…hasta que choque con algo…

-¿Qué rayos?-dije viendo hacia todos lados.

-e-estoy aquí-escuche una voz bajita pero femenina; baje la cabeza y me encontré con una chica que lucía avergonzada y ofendida.

-scuza, no te vi-dije indiferente.

-no hay problema, ya estoy acostumbrada-dijo sonriendo.

Me pareció extraña su respuesta, así que me dedique a verla con curiosidad mientras arqueaba una ceja, ella respondió a mis actos con una breve sonrisa nerviosa.

-Es que las personas suelen no verme o notarme, soy buena pasando desapercibida-dijo en voz baja.

Le sonreí, algo en su cara me recordaba a mi hermana cuando era pequeña; ella accedió a acompañarme para buscar mi maleta. Caminamos y hablamos por largos minutos; ella es amable y su tono de voz es realmente bajo, sin embargo eso hace que me agrade hablar con ella, las diferencias que hay entre ellas son notables, el físico y la inteligencia…pero su sonrisa es igual…

-Los buses no son mixtos, pero podremos hablar en el campamento-comento sonriendo.

-Me parece bien-respondí aparentando desinterés-Me caes bien, me recuerdas a mi hermana gemela-le comente metiendo mis manos en mis bolsillos.

-En serio… yo también tengo una hermana gemela, pero ella es algo…hiperactiva-dijo sonriendo levemente.

Nuestra conversación se resumió en hablar de nuestras hermanas y sus características personales, la conversación duro hasta que lleve mi maleta al estacionamiento siendo ella mi compañera, tras esto nos despedimos y me dedique a buscar el bus que me correspondía, al encontrarlo vi a Antonio ayudando a guardar las maletas. Me dirigía hacia mi amigo, sin embargo una mano en mi hombro me hizo detenerme.

-¡Pero quien Mer!…-apunto de gritar enojada, el avergonzado rostro detrás de mí me detuvo-Lily, perdóname creí que…no importa-dije cruzando los brazos.

-Oh, está bien, emm, solo quería desearte un buen viaje-respondió sonriente.

-Grazie-dije sonriendo levemente.

-¡Lily!-exclamo una voz conocida para mí.

Me voltee para encontrarme con la cara del chico suizo, está enojado, pude asumir. Me miro con mala cara, a lo que reaccione devolviéndole el gesto; Lily se interpuso entre nosotros previniendo algún mal acontecimiento entre nosotros.

-Eeeh, Vash, él es mi amigo, Lovino…

-El nieto rebelde de Rómulo-dijo sin dejarla continuar-no me agrada-dijo viendo a Lily- sabes, no hablan muy bien de ti-dijo cruzando los brazos, mientras me miraba con seriedad.

-¡HELLO THE HEROIN IS HERE!-grito una chica emocionada-Vash dude, por qué esa cara-dijo con una gran sonrisa.

-Hola Emily-le saludo Lily.

La mire por un segundo y me di cuenta del parecido que tenía con la chica que acababa de conocer en los pasillos, atando cabos sueltos, pude llegar a la conclusión de que ella probablemente sería la hermana hiperactiva de aquella persona…

-¡WHOA! Tu eres el tipo italiano mafioso-exclamo la recién llegada mientras me miraba.

-Con ese perfil, jamás tendré amigos-dije sarcásticamente.

-No, no es tan malo como piensas, es en realidad alguien muy amable-dijo Lily defendiéndome.

-Tranquila, no me importa lo que piensen-respondí-de cualquier forma, gracias Lily-dije entrando en el bus.

Camine hasta los últimos asientos, los cuales estaban vacíos, me senté en el del medio, esperando que por el miedo a mi "gran reputación" nadie deseará sentarse junto a mí, todo marchaba a la perfección hasta que…

-Lovi~ siéntate conmigo-dijo Antonio.

-Estoy bien aquí solo-le respondí con rapidez.

-Entonces nos sentaremos contigo mon cher-dijo Francis sentándose a mi derecha.

Antonio se sentó a mi izquierda y no sé cómo merda Gilbert se acomodó entre todos, dejándome en un estado de incomodidad y aplastamiento…este será un largo viaje…

Trauma, esa es la palabra correcta para definir este incomodo viaje, es imposible alcanzar la tranquilidad en un bus repleto de hombres inmaduros. Francis me acosaba, Gilbert se reía, si es posible llamar risa a ese extraño ruido que hace, Antonio sonreía como usualmente lo hace ante mis comentarios mordaces, los cuales eran dedicados a Francis. Tratando de acomodarme en el sillón, me hundí lo más que podía en el, cruce mis brazos sobre mi pecho mientras mostraba la peor cara que tenía; el desorden era tal, que mis propios pensamientos eran interrumpidos por el incesante ruido, lamente no traer algo con lo que distraerme, sin embargo, después de unas horas de viaje el sueño logró vencerme.

No se por cuánto tiempo dormí, pero algo me dice que no fue mucho ya que al poco tiempo sentí como un gran peso caía sobre mí, al abrir los ojos me encontré con el estúpido danés. Un aura oscura me rodeo, pronto todos los presentes guardaron silencio mientras miraban con temor.

-¡QUITATE DE ENCIMA FIGLIO DI PUTTANA!-Grite pateándolo con fuerza.

Cayó boca arriba sobre el pequeño pasillo que hay entre los asientos, aun cuando le escuche quejarse, me lance sobre él con el puño en alto.

-¿Por qué no pueden dejarme dormir tranquilo? merda, solo quería dormir, DORMIR, pero no, ¡un imbécil me tiene que caer encima!-exclame justo cuando me decidí a golpearlo una mano en mi espalda me detuvo.

-Lovi, Lukas lo empujo, fue sin querer-dijo nervioso.

-A LA MERDA-exclame tomando a Antonio por los hombros y lanzándolo sobre el danés.

Luego de un regaño por parte del conductor debido a mi "conducta salvaje y asesina" me botaron del bus- "Genial"- pensé, ahora tendría que viajar con Brenhard cara de papa, en el auto de Rómulo y además tendría que escuchar las estupideces del dueño del auto…Baje del autobús rápidamente y me pare junto a la calle con los brazos cruzados.

-Fratello-exclamo mi sorella saliendo de su autobús. Corrió hacia mi muy emocionada.

-Que merda…-no pude terminar la frase ya que ella se lanzó sobre mí apretándome con fuerza.

-Fratello, fratello, iré contigo ve-dijo emocionada.

-Feli lo ahorcas-dijo una voz conocida.

-lo siento Lovi-dijo ella soltándome.

Respire reiteradas veces hasta que mi piel volvió a su tonalidad normal, mi hermana se disculpó llorosa y la chica que la acompañaba se reía pausadamente, mire atentamente a la chica y logre reconocerla.

-¿Tú?... ¿de dónde saliste?-dije con curiosidad.

-Siempre estuve aquí, junto a Felicia, ummm ya sabes lo que pasa, suelo pasar desapercibida-dijo avergonzada.

-Lovi ¿de dónde conoces a Mattie?-me pregunto mi sorella.

-Es una larga historia-dije no queriendo responder a su pregunta.

Escuchamos las bocinas de un auto, era Rómulo acompañado por Brenhard, subimos al auto y recibí un gran regaño por parte del alemán patatero, mi rostro reflejaba clara frustración, por lo cual decidí ignorarlo y comenzar a ver desinteresadamente a través de la ventana del auto, tras un par de horas de viaje, Rómulo y Felicia comenzaron a charlar con Brenhard, el cual respondía con monosílabos a cada rato. Algo llamo mi atención, parecía como si hubiesen olvidado que Mattie o como sea que se llame, seguía ahí, en medio de Felicia y yo.

-Así que…te llamas Mattie-dije sin voltear a verla.

-Ummm Lovi?-dijo dudosa.

-Por supuesto que no-conteste con vergüenza.

-Te has puesto rojo-dijo riéndose de mí-¿Cuál es tu nombre?

-Mi Chiamo Romano-dije indiferente.

-Supongo que ya conociste a Emily, ya que ella me hablo de ti y tu "mala reputación"-dijo haciendo comillas aéreas.

-No todo lo que dicen es cierto-dije con molestia-a por cierto, ya entendí lo de hiperactiva-concluí para devolver mi mirada a la ventana.

-Bueno, yo no capte mucho el parecido entre Felicia y yo- dijo riendo suavemente.

-Ella es distinta ahora-dije con simpleza.

-Entonces te recuerdo a tu hermana de pequeña…-dudó

-No lo sé, es algo en tu sonrisa, de cualquier manera no tiene importancia; es solo que ella ha cambiado mucho, creo que ahora es más… Feliz, supongo-comente mientras sentía que no había dejado todo claro.

-O quizá eres tú el que ha cambiado-dijo ella.

-…puede ser eso-comente en voz baja.

-Te pareces mucho a tu abuelo-dijo ella tratando desesperadamente de cambiar el tema.

-él no…ammm-articule con incomodidad.

-Pe-perdón, yo creí que… ¿problemas familiares?-dijo entre curiosa y arrepentida.

-Sí, algo así-respondí viendo hacia algún punto ciego en el cristal de la ventana del auto… comenzó a llover.

-Ah, pues mis padres se divorciaron cuando yo era niña, desde entonces Emily y yo vivimos en casas distintas, sin embargo ellos me quieren bastante y se toleran cuando están conmigo…y ¿los tuyos?... ¿cuál es tu historia?

-…-Suspire pesadamente-mis… mis padres murieron cuando tenía 9 años, como no teníamos dinero nos enviaron a un orfanato, pero a los 3 días de estar ahí nos escapamos-dije recordando.

-Disculpa, no debí preguntar-dijo avergonzada.

-Ya lo he superado-respondí, mientras volvía a mirarla.

Ella me sonrió con timidez y arremetimiento mientras asentía ligeramente… una vez más la expresión de su rostro me recordó a Felicia de pequeña. Sé que todos están ahí, pero siento que cuando hablo con Mattie me hago invisible junto a ella, es como si hablara con una nada que me responde, sentí una opresión en mi pecho, veía borroso, hasta ahora note que el agua se acumulaba en mis lagrimales.

-¿Te encuentras bien? –dijo preocupada.

-¿Si yo te pidiese un abrazo, no lo malinterpretarías?-dije sintiendo un calor en el rostro a causa de retener el llanto.

-Ok, no lo hare, ven-dijo extendiendo su brazo.

Recosté mi cabeza en su pecho y llore en silencio, podía sentir sus dedos acariciar mi cabello gentilmente, tan dulce y tierna como… una madre… ha sido eso todo el tiempo, aunque desde el principio creí que me recordaba a Felicia, en realidad me recuerda a mi madre…Pronto el sueño logro vencerme…

POV general

La suave voz de una mujer llena una pequeña habitación, en el regazo de ella duermen las pequeñas gemelas, la cama no es muy grande pero hay suficiente espacio para que ella este sentada con las niñas en sus piernas; canta en voz baja y sonríe, mientras lo hace ella sabe que ya están dormidas, así que se levanta de la humilde cama y acomoda a las niñas, sin embargo una de ellas despierta, es la que posee la eterna mirada molesta, que en esta ocasión es oculta tras un rostro adormilado, la joven mujer la mira con curiosidad mientras aquella niña se incorpora sobre la cama.

-Mama-dice la pequeña estirando sus brazos al estar frente a la mujer.

Ella sonríe ampliamente y toma a la pequeña en sus brazos. Llenándola de mimos canta una vez más.

-Nella fantasia~-canta la joven mujer llenando con su voz, los espacios del humilde cuarto, lo último que la pequeña ve antes de quedar profundamente dormida, es el bello rostro de su madre.

POV Lovi~

-Romano, ya llegamos-escuche vagamente una voz. Al abrir mis ojos me di cuenta de que estábamos solo Mattie y yo en el auto.

-¿y los demás?-pregunte perezosamente.

-Supongo que ya entraron al campamento, de cualquier manera yo también acabo de despertar, lo mejor será que entremos-dijo estirando los brazos.

Al salir mire a todos lados sin reconocer el lugar en el cual nos encontrábamos, seguí a Mattie hasta una habitación bastante amplia que estaba repleta de alumnos de la academia y algunos profesores. Pronto sentí que varias miradas se dirigían a mí, lo cual me hizo sentir incomodidad, más la estúpida risa de la papa albina a mis espaldas me hizo voltear, era el clásico trio acercándose a Mattie y a mí.

-¡Qué lindo mon cher!-comento Francis, el cual traía en su mano algo que parecía una foto.

-Kesesesesese, adorable- se burló el alemán albino.

-Lovi ~-dijo Antonio con cara de idiota.

-¿de qué merda hablan?… -quede en shock al ver el contenido de la foto que Francis traía, éramos mi sorella y yo de pequeños, comiendo tomates. Pronto un nombre llego a mi mente, Rómulo y junto con esto el recuerdo fugaz del día en que nos tomó aquella fotografía.

-¡RÓMULO MORIRÁ!-grite aterrando a los presentes-¡Donde esta!-exigí viéndolos a todos.

-Pues…-dijo un tembloroso chico de cabellos castaños, el cual al tener mi atención calló para comenzar a temblar aún más.

-¡Donde!-exclame levantándolo por el cuello de su camisa.

-No me mate aun soy joven-dijo temblando como gelatina-¡Usted es tan malo como el joven Braginsky!-exclamo aterrado.

-¡Raivis (Letonia XD)!-exclamaron preocupados dos jóvenes uno castaño y el otro rubio.

-No lo escuche por favor, el señor Rómulo está en su oficina, en aquella dirección-dijo el rubio de lentes, mientras señalaba.

-¡Bene, que prepare el epitafio de su tumba!-exclame dirigiéndome con prisa hacia esa dirección.

Mientras corría por el pasillo, Mattie trataba de disuadirme y me decía que tomara las cosas con calma. Sin embargo una vez estuve frente a la puerta de la dichosa oficina, entre pateando la puerta con todas mis fuerzas, logrando desencajarla de su sitio.

-Rómulo explica la maledetti foto-grite al entrar.

-Sabía que lo preguntarías, Lovi-dijo escondido tras el escritorio-bueno, es que estaba viendo unos álbumes de fotos y puede ser que haya invitado a unos de tus amigos para que las vieran-comento nervioso- pensé que tu amable y noble alma, perdonaría mi desliz-dijo sonriendo.

-YO NO TENGO ALMA-exclame con toda la intención de golpear al viejo.

-No espera, no lo mates- exclamo asustada Mattie.

Gracias a la intervención de mi amiga americana, se evitó el asesinato de Rómulo; en ocasiones me impresiona lo mucho las similitudes que hay entre él y Felicia ante tales "acciones inteligentes", el parecido es grande a pesar de no ser familia. Tras discutir con Rómulo, salí de la oficina y comencé a caminar sin rumbo, hasta llegar a una especie de cacha deportiva y a pesar de que odio los esfuerzos físicos y tengo problemas con mi pereza, comencé a correr alrededor de esta, de alguna manera hace que olvide la causa de mi enojo, corrí por mucho tiempo, el sudor caía desde mi mojado cabello hasta mi frente, al cabo de unos segundo me desplome en el suelo respirando con agitación, sentía como mi corazón latía acelerado.

-Te sucedió algo malo-pude escuchar la tierna y preocupada voz de Lily.

Me levante en ese mismo instante, sintiendo un leve mareo, la vi sonreír mientras se acercaba con lentitud; le dedique una expresión curiosa y cansada, a lo que ella respondió ampliando su sonrisa.

-Correr me hace olvidar todo-dije con simpleza cansada.

-ya veo… ¿Cómo te fue con Rómulo?-pregunto ella.

-No muy bien-dije sonriendo levemente.

Hablamos por algunos minutos y pronto Emma llego para unirse a nosotros, la agradable conversación continuó, sin embargo cuando el chico suizo paso cerca de nuestro grupo, se llevó a Lily afirmando que tenía algo importante que decirle, no le tome mucha importancia y continúe platicando con Emma, al poco tiempo Antonio llego, luciendo preocupado, lo cual debo decir que no es normal; él corrió hasta nosotros estábamos y nos sonrió levemente.

-Hola Lovi, Emma… no se alarmen pero Julchen no aparece por ningún lado-dijo preocupado- los chicos y yo la hemos estado buscando pero no la encontramos.

-No sé dónde está- respondí con rapidez.

-Ahora que lo mencionas… recuerdo haberla visto con Ivan, será mejor que se lo diga a Gilbert-dijo Emma, quien tras despedirse me dejo solo con Antonio.

Mire hacia el cielo y me di cuenta de que estaba oscureciendo, mas la mano de Antonio sobre mi hombro me hizo voltear a verlo.

-Lovi… te llevas muy bien con Emma y Lily ¿cierto?-dijo algo desanimado.

-No es tu asunto- le respondí quitando su mano de mi hombro.

-Es que, parece que ya no tienes tiempo para mí-dijo posando una de sus manos en su cuello.

-¿Por qué de repente te comportas como una novia caprichosa?, estas muy raro bastardo-dije viéndolo raro.

-Jeje, lo siento, no te molesto más-comento para empezar a caminar lejos de mí.

-¡Hey!-exclame persiguiéndolo-no me… no me molestas…solo un poco-dije tomándolo de su hombro al alcanzarlo.

-¡En serio!-exclamo animado mientras se volteaba.

Observe como idiota su expresión mientras sentía que mi corazón se agitaba, su mirada se iluminaba, como la de un niño que le obsequias un dulce; su sonrisa se amplió mientras yo caminaba a su lado, sintiendo la persona más estúpida del mundo.

-Compartirás la habitación conmigo y los chicos-pregunto sonriente.

-Espera un momento, ¿con los chicos te refieres a la patata egocéntrica albina y al depravado dramático?-pregunte cruzando los brazos.

-Pues, si los ves así, sí-dijo deteniéndose.

-¡Ni lo sueñes!-exclame caminando con prisas.

-¿¡Por qué!?-dijo siguiéndome.

-¡Porque NO!-dije con molestia-¿acaso quieres que el francés me viole mientras duermo?

-Qué cosas más raras dices, Francis nunca nos ha hecho nada-dijo inocente.

-Eso es lo que no sabes, que tal si los droga y ugth no quiero ni pensarlo-comente sintiendo mi piel erizarse- además dormiré con mi sorella-dije sonriendo levemente.

-Está bien, pero si cambias de opinión puedes quedarte con nosotros-dijo tranquilamente.

-¿Cómo sé cuál es esta habitación?-dije mostrándole el número de la misma.

-Tranquilo, yo te llevaré-respondió sonriente.

Al llegar hasta la pequeña cabaña pude ver que junto a la puerta de esta estaba escrito en un papel mi nombre y el de mi sorella, Antonio abrió la puerta y me dijo que me acompañaría hasta que llegase Felicia, así que le respondí que hiciera lo que él quisiera; pasaron un par de horas y Felicia llego acompañada de Mattie, Elizavetha y Lily, les dijo que la esperaran afuera y entro a la habitación.

-Lovi, Antonio ciao ve-saludó sonriente.

-¿Qué pasa sorella?

-Es que, quería decirte que me quedare en la habitación de las chicas ve-dijo abrazándome.

-Pero, creí que estaríamos juntos por esta vez-dije con enojo.

-Pero tú puedes quedarte con, Gilbert, Francis y Antonio ve-respondió sonriente.

La mire con rabia y la saqué a empujones de la habitación cerrando la puerta con seguro mientras Antonio se reía de la situación.

-Lovino abre la puerta ve-decía ella tocando la puerta.

-No, vete con tus amigas.

-Pero, necesito mis maletas ve-respondió ella.

Tome las maletas y las lance fuera de la habitación; Antonio seguía riendo sentado sobre la cama, con las piernas cruzadas sobre la misma.

-¡Deja de reírte bastardo!-grite con vergüenza.

-Eres gracioso cuando te enfadas-dijo con simpleza.

Aunque para Antonio esto resultaba gracioso, para mí no lo es, es como si no estuviese destinada a pasar tiempo junto a mi sorella; recosté mi espalda de la puerta y me deslice hasta llegar a quedar sentado en el suelo. Qué sentido tiene seguir tratando… Felicia es feliz, entonces yo también debería serlo ¿cierto?; suspire pesadamente mientras doblaba mis rodillas, pose mi frente sobre ellas y traté de recordar el porqué, de seguir actuando como si debiese cuidar a Felicia.

-Lovi~-dijo él posando su mano en mi cabeza-¿todo bien?-agregó preocupado.

-Sí, no te preocupes Antonio-respondí quitando su mano de mi cabeza mientras me levantaba del suelo, para acostarme sobre mi cama.

-Me llamaste por mi nombre, sin ningún adjetivo calificativo ofensivo…no, no estás bien-comento sentándose al borde de la cama.

-Sí, quizá tienes razón-dije viendo al techo con incomodidad.

-Mmm disculpa por incomodarte, no debí escuchar tu pelea con tu hermana -agrego avergonzado.

- Es tarde para que te arrepientas ¿no crees?...

-Ya sé, que tal si ayudamos a Gilbo a buscar a Julchen-dijo tratando de cambiar el tema con rapidez.

-Como quieras-dije levantándome de la cama.

Tras tomar una ducha y cambiarme, acompañe a Antonio a buscar a Julchen, sin embargo lo que encontramos fue a Gilbert discutiendo con alguien n, mientras que Francis, Lily, Emma y Emily observando desde una distancia prudente, al acercarnos pude distinguir quien era el sujeto con el cual Gilbert discutía.

-¿Ivan?-dije en voz alta.

-Oh, privet (hola) Romano, ¿Cómo has estado?-dijo sonriendo aparentemente inocente.

-Bien… ¿qué sucede? Por discutes con el idiota albino-dije cruzando los brazos.

-¡Ese maldito rapto a Julchen!-exclamo Gilbert molesto.

-Nyet (no), no tienes pruebas de eso-dijo sonriendo macabramente.

Pude ver como Gilbert palidecía y juro haber visto temblar ligeramente, sin embargo el patatero rubio llego para sacar a su hermano de ahí, el cual puedo jurar que quedo traumado, mientras el otro pedía disculpas al ruso, Antonio me dio la gran idea de largarnos de ahí mientras los demás tomaban nuestro ejemplo…

Esa noche casi no pude dormir, daba vueltas en la cama tratando de conciliar el sueño, sin embargo la cama se me hacía inmensa, no me acostumbro bien a dormir en soledad con la luz apagada, finalmente en alguna hora de la madrugada el sueño me venció. Puedo decir que dormí como cinco horas nada más, ya que me desperté temprano para poder bañarme sin problemas, cuando termine de vestirme, me dedique a perder mi tiempo en caminar para recorrer el campamento, el cual es bastante amplio pero poco acogedor, le reste importancia a ese detalle cuando mi estómago comenzó a reclamar por comida, camine hasta la puerta que tenía un letrero, el cual decía "Comedor", al entrar vi a una chica comiendo su desayuno, la cual al levantar la mirada me sonrió amablemente.

-Good morning Romano-dijo en voz baja.

-Ciao Mattie-respondí viendo el desayuno de ella.

-Son pancakes ¿quieres?-dijo amablemente.

-sé lo que son-dije sintiéndome insultado-pero…si quiero-agregue quitando el rostro.

Su suave sonrisa me recordó a la de mi madre, ella solía sonreír de esa forma. Mattie cocino pancakes para mí y los coloco en la mesa, me senté para comer bajo la atenta mirada de ella; mientras tomaba los cubiertos ella sonreía con ansias, casi como esperando mi reacción ante su forma de cocinar, se acercó demasiado mientras me miraba fijamente; le devolví la mirada ante lo cual ella se apartó nerviosas y avergonzada.

-¿Qui-quieres miel de maple?-dijo sosteniendo un tarrito.

-porque no-respondí viendo como ella vertía la miel sobre mi comida.

Luego de esto ella continuó comiendo su desayuno, yo tome mis cubiertos y partiendo un pedacito lo lleve a mi boca lentamente.

-¡Te ha gustado!-exclamo ella ansiosa.

-…-la mire sin decir nada, la textura de sus pancakes era perfecta- ¡son deliciosos, es lo más rico que he probado aparte de la pasta, la pizza y los tomates!- exclame observando sus ojos brillar y una gran sonrisa se dibujó en su rostro. Me abrazo, ante lo cual yo sonreí levemente.

-¡Hey!-exclamo una voz femenina.

Nos volteamos a ver de quien era dicha voz y notamos que era la hermana de Mattie, la cual nos señalaba.

-Run (Corre) Mattie, ese tipo es peligroso-dijo ella corriendo hacia donde estábamos para empezar a tirar del brazo de su hermana.

-Cálmate, él es mi amigo- dijo sonriendo tranquilamente.

-Tú y él… ok definitivamente eres rara-dijo soltándola.

Luego del mini drama observe con incredulidad el desayuno de la americana, una hamburguesa, papas fritas y soda… ella se quejó de que eso no tenía nada de malo y Mattie dijo algo de que su estómago se desintegraría, luego de algún tiempo el comedor comenzó a llenarse, Antonio, Francis y Gilbert se sentaron junto a mí y a las hermanas americanas, cada uno con sus respectivos desayunos, no pasó nada muy extraño, Francis le coqueteaba a Mattie abiertamente, mientras ella se sonrojaba, Antonio, Gilbert conversaban conmigo y Emily, lo único diferente fue cuando Lily me busco para saludarme y el suizo con cara de leche agria la tomo de la mano para llevársela a otra mesa.

-Ese tipo sí que es raro-dije cruzando los brazos.

-Vash, para nada yo lo conozco, he's my friend (él es mi amigo)-comentó Emily sonriendo mientras comía una segunda hamburguesa.

-Yo creo que solo esta celoso mon ami-dijo Francis sonriendo divertido.

-Celoso, pero ¿por qué estaría celoso?-pregunto Antonio confundido.

-Mein Gott Antonio, tu inocencia es tan extraña abecés-comento Gilbert mientras le daba alpiste a su pollo.

-Debe ser que a él le gusta Lily y cree que ella está enamorada de ti-dijo Mattie.

-Por supuesto que no-dijo Emma saliendo de la nada-¿verdad Lovi?-comento mirándome fijo.

-¿¡Qué merda le pasa a todo el mundo hoy!?-exclame levantándome de la silla.

-Lovinito es muy solicitado-dijo Francis sonriendo maliciosamente.

-Muérete feo-deje con rabia.

-A quien le dices feo, soy hermosísimo-respondió colocando su mano en su pecho y levantando la cabeza con aires de grandeza.

-Ya quisieras frog (rana)-dijo un chico de cabello rubio y cejas pobladas, metiéndose en la conversación.

-Disculpa Arthur, pero quien te dio permiso para meterte en la conversación Punk-dijo el francés haciendo enojar a Arthur.

-Pues yo le doy permiso idiota- dije parándome junto al inglés, el cual sonreía triunfante.

-Ustedes están en complot contra moi (mi)-exclamo el francés levantándose de su silla.

Y ese fue el inicio de una batalla verbal, Francis vs Arthur y yo, tan solo se necesitó dos minutos para dejar callado y dolido al francés pervertido, el cual nos miraba con frustración.

-¡Take that frog!-dijo Arthur victorioso.

-Has perdido-añadí burlonamente.

Francis se retiró del comedor, seguido por Gilbert, el cual se burlaba del su amigo; por un momento Francis volteo a ver a Antonio, quien ni siquiera se había levantado de la silla.

-¿No vienes Tony?-pregunto Gilbert.

-Ah, es que quiero acompañar a Lovi-dijo con simpleza.

-esto es increíble, has preferido a Romano en lugar de tus amigos- comento Arthur sin creerlo.

-Nada de eso, largo bastardo-añadí con molestia.

-pero, es que quiero acompañarte…

-Estoy con Arthur-dije señalando al británico.

-¿Ustedes son amigos?-pregunto él.

-No exactamente-dije cruzando los brazos.

-Pero podemos rememorara viejas vivencias-añadió el inglés sonriendo ladinamente.

-de acuerdo-dijo levantándose con lentitud, para caminar hacia sus expectantes amigos.

Tras lo anterior Mattie y yo nos dedicamos a hablar con Arthur por largos minutos, para la sorpresa de Mattie y la mía, Emily se mantuvo callada observándonos y escuchando; realmente yo esperaba escuchar los gritos hiperactivos de la chica americana…

-¿Cómo nunca antes te había visto?-le pregunto el a Mattie.

-No te preocupes, suele suceder-dijo ella en voz baja.

Observe detenidamente a Emily y descubrí que ella miraba constantemente a Arthur, además sus mejillas lucían algo rosadas, podría jurar que se sentía atraída por el chico británico.

-Oye cejas, ya conoces a Emily-dije mirando a Arthur.

-¡No me llames así!-exclamo aludido.

-jajajajaja cejas, jajajajaja-Emily reía sin parar.

-No me parece nada gracioso-dijo el levantándose de la silla mientras se alejaba.

-Hey-dijo Emily con intenciones de seguirlo.

-No creo que sea buena idea seguirlo, lucía molesto-comento Mattie frustrando los planes de su hermana.

Emily se sentó nuevamente y con frustración recostó su barbilla sobre la mesa; cruce las piernas y me acomodé en la silla, mientras notaba a la americana suspirar desanimada, Mattie le sonrió y me miro, entonces lo supe mi suposiciones eran correctas, la mirada cómplice de Mattie me lo hizo saber, sonreí ladinamente y justo cuando me decidí a comentar, mis planes fueron interrumpidos por Felicia…

-¡LOVI!- exclamo ella mientras me abrazaba con fuerza por el cuello.

-Me asfixias-dije con dificultad.

-Ah, lo siento ve-respondió mientras me soltaba preocupada.

-Hello Feli-saludaron las americanas.

-Ciao ve-dijo sonriendo ampliamente.

-Hola lovi-dijo Elizavetha saludando

-Hola-dijo Lily tímidamente mientras me sonreía, ante lo cual yo devolví el gesto.

-¿Qué sucedió Lily?-pregunte ya que, la había visto irse del comedor anterior mente.

-Oh, es que Feli quería verte, así que Antonio nos dijo que estabas aquí-dijo sonriendo.

-Ah, de acuerdo-respondí para luego mirar a Felicia-¿Qué quieres?-dije cruzando los brazos.

-Quiero que nos acompañes ve~-comento sonriente.

-¿e-en serio? ... ¿d-donde?-pregunte incrédulamente.

-El equipo de futbol tendrá una práctica, así que quería que nos acompañaras-dijo animada.

-De acuerdo-respondí con el mismo gesto.

Al levantarme de la mesa Felicia tomo mi mano mientras me sonreía, Emily y Mattie también nos acompañaron. Salimos del comedor y nos dirigimos a la cancha, donde sería la práctica. No me sorprendió ver a Brenhard dirigiendo al equipo.

Nos sentamos en el césped. Felicia se recostó de mi hombro, por un momento percibí como si ella sintiera culpa, ¿es acaso ese el motivo por el cual Felicia está junto a mí?, sonreí mientras cerraba los ojos. No me importa el motivo, si lo pienso con sinceridad, sé que me da igual. Lo tomare como una disculpa silenciosa, sentí su mirada sobre mí, devolví el gesto junto a una sonrisa. Tras unos minutos decido buscar a Eli con la mirada, al encontrarla ella me sonríe ladeando su cabeza, -"debo hablar con ella"- pienso alegre.

Nos dedicamos a ver la práctica detenidamente, en algunos momentos las chicas que me acompañan animan emocionadas a algún jugador en particular, entre ellos los alemanes nietos de Brenhard.

-¡Lud, Lud ve!-exclamaba mi hermana mientras miraba al mencionado.

Ella lucía emocionada, realmente le gusta ese saco de papas. Flexione mis piernas y apoye mi codo sobre una de etas, dejando descansar sobre la palma de mi mano una de mis mejillas. Esto es muy aburrido, pero al menos puedo pasar algo de tiempo junto a mi hermana, deje de divagar al sentir que me observaban, levante la mirada y descubrí que del otro lado de la cancha se encontraban Francis y Antonio, el ultimo me observaba mientras le comentaba algo a Francis. Fruncí el ceño y él al verse descubierto me dedico una sonrisa amistosa, ante la cual decidí quitar la mirada.

-¿Qué les parece un partido amistoso con el rey?-exclamo animado el danés del equipo de futbol.

-si claro como tú digas "rey", el asombroso yo, pateara tu trasero-respondió burlón el albino.

Sin embargo los planes de ambos fueron frustrados, porque parte del equipo se negó a participar, pero pronto Antonio y Francis se sumaron al equipo de Gilbert, el cual se emocionó ante la idea de jugar junto a sus amigos. Observe como Brenhard se acomodaba para ver jugar a sus nietos y note también la emoción en el rostro de las porristas, a las cuales acompañaba.

-apoyemos a los chicos- dijo Emma saltando divertida.

Los chicos empezaron a jugar como si sus vidas dependiesen de ello, mientras que las chicas apoyaban a quien sea que quisieran. Pronto escuche como exclamaban-"GOOOL"- Francis había logrado meter un gol, notamos como se volteaba en dirección hacia las chicas y yo y lanzando un beso exclamo.

-¡Para ustedes, Mattie y Lovi!-dijo lascivo, haciendo que los espectadores observaran el sonrojo de Mattie y mi molestia.

-Muérete basura-exclame con vergüenza levantándome de mi lugar, logrando con esto que todos se rieran a carcajadas.

El juego continuo siendo "amistoso" hasta que Ivan, en lugar de anotar, decidió golpear el rostro del portero estonio con el balón. Edward cayó al suelo con las manos en la cara, mientras que el ruso hacia ver que había sido un incidente, fue entonces que Gilbert se enojó de gran manera.

-Eso es hacer falta, maldito ruso-dijo el alvino acercándose a Ivan.

-¿Da?- respondió este "inocentemente"-pues yo creo que tu equipo está incompleto-dijo con simpleza.

-¡hijo de tu abuela!-exclamo el alemán, tomando el balón y lanzándolo con fuerza.

La papa alvina no conto con que el ruso esquivaría con facilidad su predecible ataque. El balón voló en dirección a mi hermana, la cual en lugar de huir como persona normal, se quedó pasmada por el miedo, así que rápidamente me lance hacia el balón y ante la atónita mirada de todos lo atrape en el aire con ambas manos.

-¡Que merda te pasa mal nacido!-exclame corriendo hacia Gilbert con el balón en las manos.

-Romano, reemplaza a Edward-respondió rápidamente Gilbert.

-Ni lo sueñes-dije tirando el balón al suelo.

-te compraré 20 cajas de tomates-rogo tomándome del brazo.

Lo mire fijamente, pensando en si aceptaba o no, mientras que los presentes llenaban sus cabezas de ideas pesimistas, incluyendo a Gilbert.

-30-comente quitando mi brazo bruscamente.

-¡Qué!- exclamo incrédulo.

-tómalo o déjalo-agregue cruzando los brazos.

-Sí, sí, de acuerdo-dijo sonriendo nervioso.

El juego continuo, después de cambiar me a ropa deportiva. Justo como se esperaba el equipo del alvino gano, sostuvo una pequeña riña con el danés, sin embargo Brenhard detuvo el asunto.

-Eso fue genial ve- comento alegre Felicia.

-Como digas-dije sonriendo ladinamente.

Todo marchaba bien, hasta que llego el alemán rubio, a robarme la atención de mi hermana, la cual lo elogiaba como si el mundo se acabara, suspire con derrota y le dedique mi atención a mi nueva amiga Mattie quien sonreía y me alagaba, pronto Emma se unió y Lily también, pero los cumplidos cesaron cuando Antonio interrumpió.

-Lovi~ vamos a cambiarnos con los demás, en los vestidores-dijo palmeando mi espalda-sabes, abecés me pregunto ¿Cómo alguien tan pequeño y delgado puede ser tan fuerte?-añadió sonriente.

-¡Muérete desgraciado!-exclame-¡Que hay de malo en ser delgado!-continúe dándole un cabezazo.

-No dije que fuera malo-dijo respirando con dificultad.

-Olvídalo bastardo, iré por mi ropa-dije alejándome.

POV Emily

Sonreí al ver a Mattie, ya que ella casi siempre desaparece, encontrarla es difícil, corrí rápidamente hacia ella y la abrace con fuerza.

-¿Emily, que pasa?-pregunto extrañada.

-Hello Mattie, ¿Dónde está tu amigo italiano?-dije curiosa.

-¿Para qué quieres a Romano?-preguntó confusa.

-Tranquila, te lo puedes quedar si quieres, yo solo quiero preguntarle algo-respondí riendo ampliamente al ver el rostro sonrojado de Mattie.

-Solo somos amigos, además lo acabo de conocer y…-dijo nerviosa.

-relájate, sé que el que te gusta es el francés, solo dime donde está el italiano-comente haciéndola sonrojarse aún más.

-¡Emily!-exclamo molesta.

-Ok, ok, solo dime donde está-dije divertida.

-Fue en esa dirección, a buscar su ropa-dijo señalando el lugar.

-Ok, gracias hermana-respondí mientras corría en esa dirección.

Corrí hasta donde me había indicado Mattie, ya dentro del cuarto de los casilleros, escuche como uno se abría, me guie por el sonido y al llegar note que Romano se estaba cambiando, sin embargo era la figura de una chica la que estaba frente a mí, no podía ser la persona que yo estaba buscando ¿cierto?, retrocedí un par de pasos, pero choque contra uno de los casilleros, causando un gran estruendo.

POV LOVI

Escuche un fuerte ruido a mi espalda, con rapidez me coloque la camisa y al voltearme me encontré con Emily, quien me veía incrédula y curiosa. Sentí un nudo en mi garganta, el nerviosismo no se hizo esperar, camine insegura hacia ella, pero solo logre que retrocediera un poco más.

-N-no es lo que pa-parece-dije nerviosa.

-ERES UNA CHICA-exclamo incrédula, mientras se alejaba con intenciones de salir.

-Aspetta (espera)-dije tomando su brazo- no se lo digas a nadie.

-¿Por qué debería guardar tu secreto? Le has mentido a mi hermana y a todos los demás-reclamo enojada.

-Hare lo que sea-dije con desesperación.

-lo que sea, eso dices-comento reconsiderándolo- dile a Mattie y a las chicas que eres una mujer-dijo cruzando los brazos.

-pe-pero-estaba a punto de negarme pero su mirada severa y desconfiada me hicieron retractarme- de-de acuerdo.

-Solo una cosa más-dijo en voz baja.

-¿Qué quieres?-pregunte molesta.

-Que me ayudes con alguien-dijo sonrojada.

-¡espera ¿qué?! ... me lo imaginaba, el inglés cejon-dije burlonamente.

-Sí y como tú lo conoces y quieres que te guarde tu secreto me ayudaras.

Me llevó obligada a la habitación de las chicas, al entrar todos nos miraron con curiosidad, realmente no deseo que esto pase y que todas me odien, aunque tampoco espero que me perdonen por mentir…

-Hello-saludo animada cerrando la puerta tras de sí.

Todas la saludaron, pero al ver que yo no decía nada se preocuparon.

-¿Romano estas enfermo?-pregunto Emma preocupada.

-No, no es eso-dije recostándome de la pared.

-Yo te lo diría, pero quiero que salga de su boca-dijo Emily molesta.

-¿Por qué merda tengo que decirlo de esta manera?-dije con angustia.

-De que hablan, ¿pasa algo malo?-preguntó Lily preocupada.

-Lo que pasa, es que los gemelos italianos son mentirosos-dijo ella señalándome- nos engañaron a todos…

Sentí mucha vergüenza, baje la cabeza en señal de mi rendición, ya estoy cansada se sus insinuaciones.

-¡Ya basta Emily!-exclamaron Eli y Lily.

-Ustedes lo sabían, ¿Por qué no dijeron nada?-se quejó ella.

-No es la manera de tratar a las personas-comento iracunda la húngara.

-No tienes derecho a hacer esto, no debes obligar a nadie, además Romano tiene sus motivos-dijo Lily molesta.

Esperaba que Felicia dijera algo, pero parecía muy asustada como para actuar, tanto Lily como Eli discutieron airadamente con Emily, mientras Mattie y Emma miraba sin entender.

-¡ALGUIEN QUE ME EXPLIQUE QUE SUCEDE!-exclamo Emma.

-¡ROMANO ES UNA CHICA Y LO ESTA OCULTANDO!-grito Emily molesta.

-¡Qué!-exclamaron Mattie y Emma.

-¡Que soy mujer merda!-respondí.

Cerré los ojos, no sabía que esperar de ellas, ¿Cómo reaccionaran?, cubrí mi rostro con mis manos y sentí mi mejillas arder, al cabo de pocos segundos, sentí como una mano se posaba en mi hombro, esta tomo mis manos y con delicadeza las bajo, dejando mi avergonzado rostro expuesto, me miro y sonrió preocupada, era Mattie y no lucía molesta.

-AAAAAH debí imaginarlo, demasiado lindo como para ser cierto-dijo haciendo pucheros.

-¿no están enojadas con ella?-pregunto Emily confusa.

-No, debe tener sus razones-respondió Mattie abrazándome.

Conocían mi secreto y no me odiaban, eso me daba tanta tranquilidad, les explique mis razones de manera resumida, ellas lo tomaron de buena manera, pero aun con todo esto, Emily me exigió que la ayudara con el inglés a cambio de su silencio. Luego de todo ese lío, merecía una noche tranquila, así que al estar cansada salí de la habitación de las chicas. La brisa fresca fue la primera en recibirme, suspire pesado, -"que día"-pensé cansada. El camino hacia mi habitación fue muy silencioso, podía escuchar con claridad el canto de los grillos, alce mi viste y observe el cielo, luego de esto camine lentamente, no tenía prisa, no es como si alguien me esperaba fuera de la habitación. Detesto muchas cosas de este mundo, pero lo que más odio es sentirme sola, no es justo, ni siquiera nací sola, porque debería pasar sola esta maldita noche. Mire con detenimiento en donde me encontraba y reconocí que mi habitación estaba cerca, introduje mis manos en los bolsillos de mi pantalón y continúe andando, al llegar muy cerca de mi habitación me encontré con alguien sentado junto a mi puerta, parecía dormido, me acerque con cuidado y lo reconocí, era Antonio y se había dormido frente a mi habitación.

-Despierta inútil, stronzo-exclame zarandeándolo bruscamente.

-¡AAAH!-grito, por lo cual yo tape su boca con rudeza.

-cállate idiota, ¿acaso quieres despertar a todos?-comente en voz baja sin soltarlo, el simplemente negó con la cabeza.

-bene, entonces cállate-susurre soltándolo.

Abrí la puerta de mi habitación y me hice a un lado para ver hacia Antonio, luego de incomodos segundo de silencio, me canse de ver su estúpida sonrisa.

-tu estupidez no tiene límites, ¿Qué esperas para entrar bastardo?-susurre molesta.

-pues que me invitaras, no quiero morir joven-respondió sonriendo nervioso, mientras entraba.-bastardo-dije cerrando la puerta tras de mí.

-Tranquilo Lovi-dijo mientras se sentaba en el suelo-solo respeto tu espacio personal-dijo riendo.

-¿Con quién merda hablaste de mí?-dije sentándome junto a él mientras cruzaba los brazos.

Solo habían dos personas que sabían que amo que respeten mi espacio y entre esas están, Felicia y…

-Elizavetha, hable en la mañana con ella-dijo sonriendo nervioso.

-mmm Eli… ¿Por qué con Eli?-pregunte curiosa.

-a bueno, es que te-tenia cosas que ha-hablar con ella-dijo nervioso.

-Cosas, ¿qué cosas mierda?, ni siquiera hablas con ella en la academia, ¿Qué ocultas bastardo?-dije con una mirada amenazante.

-Es que yo, compre tomates y sabían muy bien, ¿quieres algunos? Aun me quedan unos cuantos-dijo tratando de cambiar el tema.

-Me dices o te reviento la nariz de un puñetazo.

-Vale, vale-dijo haciendo un gesto con las manos-te contare, está bien-dijo nervioso- es que estabas tan triste porque Felicia no quiso quedarse contigo y también la vez que te ibas de la academia por eso, así que pensé que sería malo si se peleaban de nuevo y…

-Al punto, ¿qué tiene que ver Eli con esto?-dije interrumpiendo.

-Sí, tiene mucho que ver, te lo juro, escucha yo vi lo feliz que estabas cuando decías que pasarías tiempo con Felicia, pero cuando ella no quiso, tu expresión me hizo entender que te sentía muy mal, así que hable con Elizavetha y juntos le pedimos a Felicia que pasara más tiempo contigo…

Sentí como si se detuviese el tiempo, su voz se escuchaba lejana para mí, tan solo soy capaz de escuchar los acelerados palpitares de mi corazón, abrí mi boca para hablar, pero nada salía de ella, ¿Cómo puedo ser tan dura por fuera y tan blanda en mi interior? La sangre se acumuló en mis mejillas y podía sentir un nudo en mi garganta, -"me niego a llorar de nuevo"-pensaba con desespero.

-Lovi, ¿estás bien?-pregunto el preocupado.

Me lance sobre él, tumbándolo en el suelo, pegue mi rostro a su pecho y entonces lloré, lo hacía con frustración ahogando mi llanto ahí. Sentí que su cuerpo se tensó y fue cuando caí en cuenta de lo que había hecho, avergonzada trate de alejarme de él, pero sus brazos me atraparon en un abrazo, acaricio mi cabeza repetidas veces, me dejo llorar hasta el cansancio. Después de desahogarme levante mi cabeza con vergüenza, mientras me alejaba de él mis ojos se encontraron con los de él, su mirada era una mezcla de preocupación y seriedad.

-Lovi…

-¡Por qué haces esto, eres un tonto, deja de ayudarme, que es lo que quieres merda, no te entiendo, nada de lo que haces tiene un puto sentido!-exclame incorporándome sobre mis rodillas.

-Lovino yo no…

-Nunca nadie me regalo nada, nunca nadie se preocupó por mí, todo lo que tengo me lo he ganado con sudor y sangre ¡No necesitó la lastima de nadie! –exclame apretando los puños.

Sus brazos me envolvieron otra vez…

-Eres mi amigo, siempre estaré aquí para ayudarte…

Eso es todo por hoy XD déjenme sus reviews para saber si les gusto, discúlpenme si hay algún horror ortográfico. Acepto todo tipo de crítica, prometo tratar de subir el próximo cap lo más rápido posible, aunque no creo que sea tan largo como este, ya que este era especial ( n _ n )U ciao~