::::La furia italiana:::::

Disclaimer: no, hetalia no me pertenece.

Cap 20:

La coincidenza ci farà incontrare

(La coincidencia nos hará encontrarnos)

¡Continuando con la historia principal! Estoy devuelta XD espero que les guste, quería agradecerles por sus comentarios, me hacen feliz XD.

Dedicado a:

Mi sempai Airenlag

MxM´s lovers (theawesomeJul)

Melody of blue wings

Isabelchan56

sin más preámbulos aquí va…

-¡Lovi!-escuche que gritaban mi nombre mientras dormía.

La pereza era mayor, así que decidí ignorar la voz familiar que me llamaba. Todo marchaba a la perfección, hasta que sentí como si un terremoto meciera mi cama y una corriente fría cubriese mi cuerpo… bueno, pude soportar eso, pero lo que me hizo estallar, fue sentir el peso de alguien sobre mi cuerpo, abrí los ojos rápidamente y con ira descubrí, que tres cuerpos conocidos estaban aplastándome. Los muy soquetes se habían apiñado sobre mí.

-¡Quítense de encima merda!-grite retorciéndome bajo ellos.

-No puedes con los tres kesesesesesese-la papa alvina se burlaba de mí desde la cima de la mini montaña de retrasados.

-Tranquilo mon ami, era para que despertaras-agrego el francés.

-Antonio bastardo de merda, sé que tú diste la idea-le reclame al que estaba directamente sobre mí.

-Es que me pareció la mejor forma-respondió sonriente.

-Maldito bastardo, ya quítense de encima.

-Nah, estoy bien cómodo acá arriba-respondió Gilbert.

-Habla por ti-comentó el español, el cual estaba recibiendo mi mirada asesina directamente.

-¡Que se quiten!-exclame con ira. Temiendo por la seguridad de sus traseros, los tres se bajaron y se acomodaron cómodamente en mi cama- ¿Qué carajos quieren? Y bájense de mi cama.

-Cálmate Lovi, tengo buenas noticias-dijo Antonio sonriente.

-¿Qué?

-Tu abuelo convenció al mío y nos van a dar el día para conocer la ciudad cercana al campamento-respondió el alvino.

-Y me imagino que quieren que pasee con ustedes-dije cruzando los brazos.

-Pues sí-comento el ibérico.

-No-respondí rápidamente.

-Eh, pero ¿por qué?-pregunto Antonio.

-Estas loco si crees que voy a salir con el francés pervertido y la patata alvina.

-Ósea que si solo fuese Antonio si irías-dijo Francis maliciosamente.

-Sí-me apresure a responder, más cuando me di cuenta de lo mal que esto sonaba, me apresure a corregir-No, no, no iría nunca-dije con vergüenza.

-Muy tarde para eso-comento Francis.

-Kesesesesese, te atrapamos-se burló el alvino.

Antes de cualquier otro comentario, que pudiese hundirme aún más. Emma entro a la habitación acompañada de Eli y Mattie, sin dar explicaciones, me tomaron por los brazos y me sacaron de mi habitación con apuro. Pronto me encontré frente a las habitaciones de las chicas, me dirigieron hacia una en especial, al entrar, me encontré con Feli, la cual lleva en una de sus manos un vestido, Emma tiene una peluca en las de ella y a Emily, quien tiene una bolsa de maquillaje en sus manos. Se acercaron a mí, con la intención de cambiarme, sin embargo las detuve al exclamar.

-¡Puedo ponerme la ropa sin ayuda de nadie!

-Le quitas la emoción a la misión-dijo Emily haciendo pucheros.

-Misión mis inexistentes bolas, todo esto está muy mal organizado- me queje entrando en el baño del cuarto de las chicas- Y es injusto, que ustedes tengan baño en el cuarto- me queje cerrándolo de un portazo.

Me tome un momento para observar el vestido que llevaba en los brazos, es sencillo pero bonito, dudo que algo como esto se vea bien en mí. Suspire con pesadez, pensando que todo esto es una mala idea. Retire mi ropa con lentitud, me duche y me vestí… me queda perfecto, debe ser de mi hermana. Mire mi reflejo en el espejo, sintiéndome ridícula, ya que lucía como un niño con ropa de chica. Cubrí mi rostro con mis manos en señal de mi vergüenza, más los golpes en la puerta de baño me hicieron reaccionar.

-¡¿Te trago el baño?!- exclamo Eli burlándose de mí.

-Ya salgo, merda ni aquí puedo cambiarme con tranquilidad-dije saliendo del baño con enojo.

-Te queda muy bien-dijo Lily sonriendo amble.

-Bromeas, parece un travesti…-Emily no pude terminar su frase ya que Eli le pego con un sartén en la cabeza.

-¡Me niego a seguir usando esta porquería!-exclame tratando de bajar el zipper del vestido por mi cuenta.

-¡Deténganla!-grito mi amiga húngara.

Todas se lanzaron sobre mí, logrando atraparme y atarme las muñecas con las tiras de un sostén.

-¿¡Qué carajos les pasa!? ¡Quítenme las putas tiras de las manos!-exclame con ira.

-Te quedaras quietecita, mientras terminamos contigo, ¿de acuerdo?-me amenazo Eli rodeada de un aura oscura.

-¡Oblígame!-respondí viéndole retadoramente.

-Con gusto-comento tomándome una fotografía con su teléfono.

-¡Borra esa cochinada!-exigí.

-Solo si te quedas quieta hasta que terminemos.

-Bene, bene… quiero ver que la borres-agregue con resignación.

Me maquillaron o mejor dicho, me torturaron, con extraños polvos y herramientas desconocidas para mí. ¿Quién diría que arreglarse fuese tan horrible? Solo podía escucharlas decirme, no parpadees, abre la boca, levanta la cabeza, mira hacia arriba, ¡carajo¡ ¿Qué clase de ritual extraño es este? Y justo cuando pensé que todo había acabado trataron de ponerme pendientes.

-Alejen esas merdas de mí-sisee

-Mi sorella no tiene las orejas perforadas-aclaro Felicia.

-Que lastima-dijo Eli.

-No hay problema, yo puedo abrírselas, solo necesitamos una aguja estéril, hielo y un encendedor-Agrego Emily.

-¡Perfórate el culo, nadie toca mis orejas!- exclame dedicándole mi mejor mirada asesina.

-Ok, me alejare de lucifer-dijo la norteamericana aterrorizada.

-Tranquilas, Lovi puede usar estos-Dijo Mattie mostrando unos aretes de presión.

-Excelente-se animó Eli.

Tras aquella pelea y la milagrosa solución de la hermana de Emily, llego el momento de colocarme la peluca, lo cual fue mucho más fácil que el maquillaje. El color era muy similar al de mi cabello. Se siente extraño, ya que acostumbro tener el cabello muy corto. Acaricie la peluca con la yema de los dedos, se sentía muy real. Al levantar la mirada pude notar la expresión de los rostros de mis amigas.

-¡Qué!-exclame avergonzada.

-Dios mío eres hermosa-dijo Eli sonriendo.

-Oh my god, ¿realmente eres tú?-me preguntó Emily incrédula.

Mi hermana me tomo de mi brazo llevándome frente al espejo más grande de la habitación y al estar frente a el, mis ojos se ampliaron de la impresión, quien estaba frente al espejo, era una chica muy parecida a Felicia, solo que de cabello más oscuro y expresión madura… mi vista se nublo y mis labios temblaron ligeramente, Feli se notaba preocupada ante mi angustia.

-¿Soy… yo?- me atrevía preguntar. Dando un paso al frente toque la superficie del espejo con inseguridad, simplemente no entiendo, como alguien como yo se puede llegar a ver así.

-No llores ve, arruinaras tu maquillaje-comento Felicia sonriendo amablemente.

-Gracias-les dije mirando hacia el suelo.

Al cabo de un segundo, todas me estaban abrazando. No me arrepiento de nada, incluso acepte de buena forma el asfixiante abrazo, ya que sin duda ellas se preocupan por mí, no son las mejores chicas del mundo, pero no son las peores y las quiero, aunque sean extorsionistas.

-¡Fiesta!-Exclamo Emma dando pequeños saltos.

-¡Sí!-gritaron las demás al unísono.

-Están locas si creen que saldré así-dije cortando la celebración.

-Pero si esta bellísima-contesto Emma.

-Además, nadie de esa ciudad te conoce-agrego Lily sonriendo.

-Bien, lo hare-respondí resignada.

Luego de una mini celebración, inicio la batalla campal por el espejo, el maquillaje y la ropa. Nunca creí que se demorarían una hora completa, para estar casi listas y otra media hora más para peinar sus cabellos. Llámenme masculina, pero prefiero ser práctica, esto es más de lo que puedo soportar.

-¿Cuánto más van a tardar carajo?-pregunte molesta.

-Ya casi Lovina solo déjame peinar mi cabello ve-respondió Feli.

-Pero si ya está bien, llevas diez minutos peinándote y se ve igual-agregue molesta.

Cuando por fin estuvieron listas, salimos del campamento en el auto de mi abuelo, como somos demasiadas resolvimos por cargar a las más livianas, Emily cargando a Mattie y yo llevo a Lily. Felicia se ofreció a conducir hasta la ciudad y a pesar de que solo Eli tiene licencia, le permitieron a mi sorella manejar el auto, de lo cual nos arrepentimos con todas nuestras fuerzas, puesto que Felicia maneja tan mal, que estuvimos a punto de chocar incontables veces.

-¡Detente, deja de acelerar, enciende el auto, no, no, aun no, Felicia ponlo en neutral!-gritaba Eli incesantemente.

-¡Vamos a morir!-exclama Lily angustiada.

-¡Felicia conduce con calma!-le grite a mi hermana.

Nada funciono. Cuando llegamos, milagrosamente intactas, Emily se lanzó al suelo gritando incoherencias. Dejando a un lado todo este incidente, las chicas me llevaron de compras, fue divertido, exceptuando que se probaban media tienda y solo se llevaban dos cosas, pero el solo hecho de estar acompañada por ellas es agradable, a pesar de que tuve que cargar la mayoría de las bolsas, ya que no podían con ellas.

-¡Chicas ya son las 6:00 pm! ¿Qué tal si vamos a bailar? Conozco un buen sitio-dijo Emma obteniendo respuestas positivas de parte de todas…menos yo.

De todas formas me arrastraron con ellas. No puedo decir que suena aburrido, pero yo no sé bailar. Al llegar noté que el local es amplio, abierto, las pocas paredes que hay son de cristal, las luces son tenues, parece un buen sitio, se ve tranquilo y divertido, ya que hay bastantes personas hablando, bebiendo y bailando adentro, sin embargo lo que más me gusto, es que está situado junto a un lago. Sin que las chicas lo notaran, me aleje de ellas para acércame al amplio balcón, que queda frente al mismo, el reflejo de la luna sobre el agua es precioso.

La música se detuvo, pero al cabo de unos instantes pude escuchar el sonido de una guitarra española, su melodía es envolvente y romántica. Los largos minutos pasaron y aquel músico continuaba tocando con maestría aquel instrumento. La fría brisa, el olor a tierra mojada y el fresco sereno de la noche, se unieron a la bella canción, todo era perfecto, sin embargo los buenos momentos se acaban… la música se detuvo…

Pensé en Antonio, en su sonrisa y su amabilidad, me imagino que debe estar divirtiéndose con sus amigos, me alegro por él, pero lo extraño, talvez no habría sido tan malo salir con él y los chicos, sin embargo no me arrepiento de nada, ya que hoy fue un día perfecto... Aclare mi garganta y deje que mi voz calmara el trote apresurado de mi corazón.

Sei un continente ancora da scoprire

(Eres un continente que no se ha descubierto)

un'occasione che deve arrivare

(Una oportunidad que tiene que llegar)

La medicina che ci può salvare

(La medicina que nos puede salvar)

La casa nuova che vorrei comprare

(La casa nueva que quería comprarme)

sei una catena che si può spezzare

(Eres una cadena que puede romperse)

l'incomprensione che si può chiarire

(la incomprensión que se puede aclarar)

un viaggio intercontinentale

(un viaje intercontinental)

un'abitudine da disegnare

(el hábito de dibujar )

se solo io potessi inventarti un giorno

(si solo yo pudiese inventar un día)

se solo tu potessi innamorarti di me

(si solo tu pudieras enamorarte de mí)

è il tuo cammino a volte che ti viene incontro

(es tu camino una vez que regresa a ti)

in quelle cose già decise dove io mi aspetto te

(en aquellas cosas ya decididas donde yo te espero)

la coincidenza ci farà incontrare

(la coincidencia nos hará encontrarnos)

e chiamalo destino quel percorso naturale

(y llámalo destino a aquel camino natural)

che due puntini dentro l'universo

(que dos puntos dentro del universo)

raggiungono la strada che li illumina d'immenso

(Alcanza la calle que ilumina lo infinito)

la confidenza mischierà le carte

(la confianza mezclara las cartas)

da non capire mai qual è il punto di confine

(para no entender nunca cuál es el punto del límite)

e non saper distinguire il tuo corpo

(y no saber distinguir tu cuerpo)

dove finisci tu, comincio io

(donde terminas tú, comienzo yo)

e questo è il senso di un momento già perfetto

(y esto es el sentimiento de un momento ya perfecto)

è questo il punto da cui inizia tutto quanto

(este es el punto en el que todo inicia cuando)

Arrivi tu

(llegas tu)

-Eso fue hermoso-escuche una voz familiar tras de mí.

-Ah-me voltee comprobando mi temor, frente a mí se encontraba Antonio, hice ademan de alejarme, pero él me detuvo.

-Espera, continua por favor-me pidió son teniendo mi mano con delicadeza.

-…-lo mire con pánico.

-Disculpa por asustarte, simplemente te vi sola y quise hacerte compañía-dijo sonriendo amablemente-pensé que quizá yo podría acompañarte-agrego mostrando la maleta en donde guardaba una guitarra.

-Eras tú…

-Yo… ¿te conozco?-me pregunto viéndome atentamente- tu rostro se me hace familiar…

-No, claro que no, no me conoces, solo te escuche tocar hace algunos momentos y eso- dije asustada y avergonzada.

-Tiene sentido, nunca olvidaría un rostro tan bello como el tuyo-respondió haciéndome sonrojar-por favor, canta una vez más-me pidió.

-Eh, no, no tengo ganas-respondí tratando de ser amable.

-Solo un poco, para así poder acompañarte con mi guitarra-insistió.

-Yo…

-Quisiera escucharte-dijo tomando mi mano.

-¡Aleja tu puta mano de mi Bastardo!-exclame molesta.

Sin querer lo había hecho, lo trate como siempre, todo mi rostro se enrojeció. Lleve mis manos a mi boca y la cubrí mientras maldecía mentalmente. Al principio no me atreví a mirarlo, mas cuando levante el rostro, su expresión era pensativa, como si buscase la explicación a algo.

-Lovi…-le oí decir, sentí como si me tirasen un balde de piedras, no podía ser cierto- Me recuerdas a Lovi-Lo mire incrédula, como Antonio puede ser tan… stupido.

-¿Quién es?-pregunte haciéndome la tonta.

-Mi compañero de habitación y uno de mis mejores amigos; él es increíble, es bajito y delgado, pero muy fuerte-respondió animado.

-…-lo observe sin decir nada y al cabo de unos segundos, pude ver por primera vez, como sus mejillas adoptaban un color rojizo.

-No es que te veas como un chico, quiero decir… ah, bueno es tu color de cabello y la forma en que me llamaste… sí, eso es, nos como si tu…

-Está bien, ya entendí-le interrumpí cubriendo su boca con mi mano- Hablas de mas-agregue sonriendo levemente.

Las mejillas de Antonio se veían aún más rojas y su rostro se sentía caliente. Me burle, triunfante, en mi mente, jamás creí que le vería así de avergonzado. Él tomo mi mano y se disculpó, yo simplemente le reste importancia.

-Aquí estabas, te estaba buscando-dijo Emma corriendo hacia mí, mientras ignoraba por completo a Antonio.

-¿Emma?-dijo él confundido.

-Oh, Antonio, eh… ya conociste a… a

-Ciara, mi prima ve-respondió Felicia salvando la situación.

-Sí, eso-comento Emma con nerviosismo.

-Bueno, Ciara ¿quisieras bailar conmigo?-pregunto Antonio.

-Yo…

-¡Claro que quiere!-exclamo Emma empujándome.

El tomo mi mano y sonrió ante el comportamiento de Emma. Me llevo hasta el centro donde todas las parejas bailaban, sostuvo mi cintura y con su otra mano entrelazo nuestros dedos; la música es lenta, no me costó seguirle el paso, aunque lo hacía torpemente.

-En realidad no se bailar-confesé avergonzada.

-Solo sígueme-respondió sonriendo amablemente.

Me hablaba y me hacía reír. Combinábamos perfectamente, era como si lo conociese de toda una vida, cómodo, agradable, simplemente no sé cómo explicar, esta extraña mezcla de sentimientos. Por primera vez en mi vida, me sentí, realmente, como una chica. Mi teléfono vibro y supe que ya era hora de despertar, al tomarlo en mis manos, descubrí que Emma me había llamado.

-Debo irme-le dije dando dos pasos hacia atrás.

-Tan pronto, aún es temprano-comento tomando mi mano una vez más.

-De verdad, se me hace tarde-respondí, zafándome con delicadeza de su agarre.

-Entonces, hasta pronto-dijo abriendo sus brazos, como quien quiere un abrazo.

-Ciao-concluí aceptando su petición.

Justo cuando pretendía romper el abrazo, haló de mi antebrazo y dejo un beso en mi mejilla, me separe de él sorprendida y hui avergonzada de sus actos. Al llegar al auto, las chicas no paraban de molestarme, con respecto a Antonio, sin embargo preferí ignorarlas, para no darle cuerda a sus locas ideas.

Una vez en el campamento, me deshice de las prendas prestadas y limpie el maquillaje de cada parte de mi rostro, al finalizar me despedí de las chicas agradeciéndoles y así sin más, me dirigí a mi habitación, abrí la puerta y la cerré sin seguro, ni siquiera encendí la luz. El agotamiento me llevo a lanzarme sobre la cama, sin embargo al recordar todo lo sucedido, se me hacía imposible calmar los rápidos latidos de mi corazón, lleve mis manos a mis mejillas y pude sentir su calor, sentía tanta vergüenza y euforia a la vez, que ya no sabía ni que podía hacer por mi pobre sistema nervioso.

¿Es esto lo que se siente estar enamorado?…

Esto es todo por hoy. Déjenme sus reviews para saber que les ha gustado, discúlpenme si hay algún error ortográfico. Acepto todo tipo de crítica y sugerencias nos leemos luego ciao~