::::La furia italiana:::::
Disclaimer: no, hetalia no me pertenece.
Cap 23: extra
(PruHun)
Significas mucho para mí
Hola otra vez, ya había explicado que haría otros caps extras con diferentes parejas, espero que les guste :D
POV Elizavetha
Siempre ha sido un idiota, nunca llegue a entender porque es aún más imbécil cuando yo estoy cerca…
-No puedo creer que hagas cosas como estas, eres un idiota Gilbert…
Sé que no puede escucharme, entiendo que Antonio lo diga, es que simplemente no puedo callar. Siempre lo regaño, él está haciendo el ridículo- sin vergüenza-pienso. Como es posible que siga con vida…
-Disculpen a mi hermano, hablaré con el cuándo despierte-Ludwig nunca entenderá que aunque lo haga, Gil lo ignorará.
Llegamos bastante tarde al campamento. Ludwig me ayuda a arrastrar a mi alcoholizado amigo, por los pasillos, hasta estar frente a su habitación. Ludwig me pidió disculpas nuevamente, mas le dije que ya estoy acostumbrada a su comportamiento. Abrí la puerta permitiéndole llevar a su hermano a la cama, dejándolo ahí se retiró, ya que yo me ofrecí a cuidarlo por un rato.
-…-suspiré al ver que aún tenía esa ropa puesta. Noté unas manchas de salsa de tomate en su camisa y palmee mi frente pensando en lo tonto que puede llegar a ser.
Le quite las botas y las deje junto a la cama. Camine hacia el armario, para buscar una camisa limpia… mire con asombro lo ordenada y prolija que tenía toda la ropa, todo está acomodado por orden de tamaño. Tome una camisa blanca y cerré las puertas del mueble.
Me acerque a él y le quite la camisa sucia, bueno esa fue la parte fácil, ya que tratar de ponerle la otra fue complicado. Trate de cargarlo, sin embargo pesa mucho para mí, al borde de la frustración, logre recostarlo del espaldar de la cama, ahí pude ponerle la camisa poco a poco. Lo mire triunfante, logre colocarle la ropa, luego de esto lo acomode en la cama con cuidado y me senté a verlo dormir. Es increíble como su apariencia cambia cuando está dormido, luce pacifico, hasta se puede decir que lindo…
-Si tan solo te quedases así todo el tiempo-murmure acariciando su cabeza-Dios mío, Elizavetha escúchate-me recriminé en voz baja, mientras alejaba mi mano con lentitud.
- Erzsi- susurró, provocándome un susto.
-Hace tiempo no me llamas así-respondí sonriendo nostálgica.
Levantándome de la cama, le arropé y apague las luces de la habitación. Pretendía salir, sin embargo tropecé con una maleta, provocando que callera al suelo, levantándome desequilibrada, logre encender la luz una vez más, mire el desastre que había provocado y me agache para recoger lo que había tirado, cuando casi había terminado, descubrí un cuaderno bajo las cosas que recogí, estando abierto por la mitad, observe la foto que está pegada a una de las páginas, somos nosotros, pero de pequeños.
Fuimos los mejores amigos, cuando éramos niños. Pero al crecer me aparte de él, recuerdo que solía perseguirme, gritarme y burlarse de mí. Nunca entendí porque lo hacía, pero… un día todo ceso, ya no me buscaba, sin embargo, cada vez que estaba cerca de él, cometía alguna imprudencia, por lo cual yo lo perseguía para regañarlo…
Recuerdo muchas cosas, más nunca pensé, en que era lo que el sentía…
-¡¿Por qué usas faldas?! Eso es tonto-exclamo el albino saliendo de la nada.
-Gilbert estoy ocupada, tengo que limpiar el salón-dije molesta.
Ese día me tocaba el aseo del mi salón en la escuela, cada semana era a alguien distinto, pero justo ese día, Gilbert se puso en planes conmigo, puesto que antes solía usar el uniforme de los chicos, a pesar de ser una niña.
-Quítate esa falda, mira te traje tus asombrosos pantalones-dijo mostrándome mis viejos pantalones.
-¿De dónde sacaste eso?-pregunte curiosa.
-Eres tonto acaso, los recogí porque tú querías tirarlos-respondió molesto.
-Gil soy una mujer, este es el uniforme que tengo que usar-comente señalando la falda.
Ya no sabía de qué forma explicarle, él tenía entre ceja y ceja, que yo era varón. Sin importar cuantas veces le dijese lo contrario…
-No digas tonterías, ninguna mujer puede ser tan bueno como tú en el fútbol-contesto enojado.
-¡Ya no te me acerques más!-exclamé.
Siempre se lo gritaba, cada vez que me perseguía para que entrase al club de fútbol, o cuando quería competir contra mí. Simplemente fui tan grosera con él… Pero aún recuerdo los buenos tiempos, cuando éramos Erzsi y Gilbo contra el mundo.
-Nunca nos separaremos, seremos tú y yo contra el mundo. Por siempre y para siempre-decía abrazando a mi mejor amigo.
-¿Por siempre?-preguntó mirándome con felicidad.
-Claro que sí Gilbo-respondí burlona.
-Erzsi, promételo por el meñique-comento levantando su dedito.
-Por el meñique-contesté rodeando con fuerza aquel dedo.
Dejando los recuerdos atrás, volví a la realidad y me atreví a leer, aquello que está escrito en las páginas de ese cuaderno:
No me importa en lo absoluto, pero todo es como aquella vez que me dejaste caer del columpio. La manera en que peleamos. Las veces que he llorado. Hemos llegado a golpearnos. Estoy perdiéndote y no sé qué hacer; no entiendo cómo, de la noche a la mañana cambiaste, eres una chica y eres bonita, la más bonita de todas.
No te creo cuando dices ya no te acerques más, no quiero creerlo, pero cada vez es más difícil. Quisiera recordarte, que dijiste que no nos separaríamos, así que no pretendas que ya no me quieres…
Todo es como esas pesadillas de las que no puedes despertar, sin embargo no me detendré, porque sé que volverás ¿verdad?
Parece que te rendiste, ya tuviste suficiente de mí, pero no me detendré, sé que volverás. Solamente no te quedes ahí parada mirándome caer. Yo aún te quiero.
Siempre me llevaste de la mano, me ensañabas como hacerlo todo. Me prometiste que te quedarías, yo me aferre a esas palabras y me las trague completas.
Si tan solo alguien me hubiese dicho hace tres años que te irías, me hubiese parado y le hubiera roto la boca, porque habría pensado que era mentira, yo lo sé, porque tú dijiste por siempre y para siempre… Recuerdo lo tonto y crédulo que solía ser. Desearía poder abrazarte otra vez y llamarte mi amigo una vez más, daría lo que sea.
Mi padre suele regañarme, me reclama que madure y que agradezca por todo lo que tengo aún y supongo que me he equivocado, todos lo entendían, menos yo, pero aun así tu dijiste por siempre y para siempre… quien lo diría.
Prometí mantenerte en mi mente, para nunca olvidarte, así será hasta que vuelva a verte y no te olvidare amigo mío, lo prometo, yo hare que nos volvamos a ver, por todos los medios. Yo atesoraré ese último abrazo, hasta volver a verte y aunque el tiempo me lo hace más difícil, podre lograrlo, porque te visito en mis sueños.
Quien diría que llegaría a extrañarte tanto…
Me contuve para no sollozar, mientras tapaba mi boca con una de mis manos. Mis mejillas están empapadas. Suspire con dificultad, sintiendo un agujero en mi estómago y un nudo en mi garganta. Sin que yo lo previese, sus manos me arrebataron el cuaderno.
Él está parado frente a mí, sus mejillas están sonrosadas y la expresión de su rostro es inexplicable. Se agacha junto a mí, para recoger el resto de sus cosas y meterlas en su maleta, junto con el cuaderno. Se mantiene serio y en silencio, está escapando de mi mirada, ya lo he notado.
-deja de llorar-dice ayudándome a levantarme, más se me hace difícil, ya que tiemblo descontroladamente-Es mi diario viejo, todos son azules y seguramente los confundí-murmuró mientras me sentaba en la cama.
-…-no podía, simplemente no dejaban de caer las gotas saladas.
-…-suspiro y busco un pañuelo en una de las gavetas de su cómoda-Si te hace sentir mejor, ya lo superé-dijo limpiándome el rostro.
-Lo siento-murmuré sosteniendo sus manos contra mi rostro- lo siento tanto…
-Éramos niños, esas cosas suelen pasar-respondió avergonzado- solo por si te interesa, yo te busque, todos los días, en todas partes y te encontré, me conformo con tus golpes-dijo acariciando la parte posterior de su cabeza.
-Ta-también te qui-quiero-comente incapaz de articular bien las palabras, debido al llanto.
-No me hagas esto, no ahora, no es asombroso-respondió inquieto.
Rodee con mis brazos su cintura y lo abrace temblorosa. Sentí su mano acariciar mi cabeza con delicadeza. Suspiro un par de veces, para finalmente separarse de mí, lo mire con angustia y él se sentó a mi lado. Tomando mi mano, entrelazo sus dedos con los míos. Tras un par de silenciosos minutos, se levantó de la cama, apago la luz y abrió la puerta.
-Ve a dormir Erzsébet, es tarde, mañana tendrás sueño-me dijo claramente cansado.
-¿Puedo quedarme aquí hoy?
-Erzsi…
-Solo por hoy
-pe-pero…
-Solíamos dormir juntos, recuerdas-le dije sonriendo.
-Bien, ve por un pijama-dijo cruzando los brazos mientras bostezaba.
-Dame una camisa tuya y será más que suficiente Gilbo
-de a-acuerdo-respondió avergonzado.
Me cambié mientras él se mantenía de espaldas, al terminar me acosté sobre la cama y lo llamé, caminó a paso lento hasta llegar y se acostó dándome la espalda. El silencio se apoderó de la habitación, más no me atrevía a articular palabras…
- Erzsébet, ¿Estás dormida?-preguntó en voz baja.
-No, no puedo dormir-respondí.
-Como en los viejos tiempos-murmuro acomodándose boca arriba, mientras dejaba descansar su brazo sobre su pecho.
-En los "viejos tiempos" tú me abrazabas…
-Ya duérmete-respondió pasándome las sabanas.
Recosté mi cabeza sobre su pecho y me dedique a escuchar los latidos acelerados de su corazón. Me siento culpable y como una mala persona, en realidad le hice pasar por muchos malos ratos… pero él nunca se quejó, jamás me reclamo nada, al respecto de haberme alejado de él por tanto tiempo. ¿Cómo no me di cuenta antes de todo esto?
-¿Gilbert?...
-¿Qué pasa?
-¿Por qué no me odias?-le pregunte sintiéndome angustiada.
-Cuando lloraba, tú secabas mis lágrimas, cuando me herían, tú peleabas contra los que me hacían daño y me sostuve de tu mano todos esos años… trate de decirme a mí mismo que te habías ido… pero aun tenías todo de mí, asique te seguí, aferrándome a un recuerdo que no volvería y al final decidí dejar de intentar recuperar lo que había perdido, aceptando a la nueva tú, con todo y sartenazos, keseseseses…
Lo calle con mis labios, ya que odio que se ría de esa forma, cuando hablamos de algo con seriedad. No me correspondió, es más aparto su rostro girándolo hacia un lado. No supe descifrar su expresión, sin embargo me pareció que estaba molesto.
-Gil…
-La lástima no es asombrosa-me interrumpió, mientras se incorporaba, quedando sentado en la cama.
-No te tengo lástima-le explique.
-Si no hubieses leído mi diario y no te hubieras enterado, esto no estaría pasando…
-¡Te amo!-le exclame avergonzada- nunca te lo dije, porque pesaba que ya no me querías-dije angustia.
-Elizavetha, deja de decir tonterías…
-No, no son tonterías, me fui por mucho tiempo y cuando te volví a ver eras distinto… yo aún me preocupo por ti-explique avergonzada.
-Adiós asombrosa masculinidad-respondió abrazándome.
-¡¿Qué quieres decir con eso?!
-Con lo macha que eres, todos creerán que eres el hombre de la relación
-Como me llegue a soltar de tu abrazo, tomaré mi sartén y te partiré la cabeza en dos
-Eso es abuso doméstico-me reclamo él.
-¡Ni siquiera estamos casados!-exclame molesta.
-No por mucho tiempo-respondió apretando el abrazo- y a menos que quieras que tu nuevo y asombroso novio sea un zombie, cortarme la cabeza está prohibido.
-¿Qué clase de proposición es esta?
-La más asombrosa-respondió burlón.
No recuerdo en que momento me quede dormida, pero finalmente lo logre. En la mañana desperté con él a mi lado. Duerme con una sonrisa amplia, provocando que yo me contagie de la misma.
-Despierta-murmuré lo suficientemente alto como para que me escuchara-si me ven aquí, tendremos problemas.
-Cinco minutos más mutti-se quejó él.
-No soy tu mamá-dije burlesca.
-Ah, Eli lo siento-respondió avergonzado.
-Vamos, hay que ir a desayunar.
-Mein Gott, mi cabeza me duele demasiado-comento incómodo.
-Resaca…
-Oh mejor dicho, sartenazos kesesesese
-Ni con eso te enderezo, ya me tienes loca.
-Procurare que nunca ignores mi asombrosa presencia-respondió burlón.
-Eres un idiota
-Pero soy tu idiota…
Quizá mañana o pasado mañana suba el siguiente. Déjenme sus reviews para leer sus opiniones, discúlpenme si hay algún error ortográfico. Acepto todo tipo de crítica y sugerencias nos leemos luego ciao~
