::::La furia italiana:::::
Disclaimer: no, hetalia no me pertenece.
Cap 26:
Take your time
(Tómate tu tiempo)
UKUS
Otro extra ;D.
POV US
No sé cómo van las entre mi amiga y su compañero de cuarto, pero al parecer no muy bien, ya que la cambiaron de salón y ahora está en mi clase. Es increíble pero me preocupo por ella, aunque antes no me agradaba mucho…
-Hey Roma, no te alegra ver a la heroína frente a ti-le dije molestándola para animarla.
-Sí, sí, lo que sea-respondió desinteresada.
-¿Por qué siempre te sientas sola?-le cuestioné.
-Pe-pero si yo estoy aquí-dijo mi hermana apareciendo de la nada.
-Wow mattie debes enseñarme a desaparecer así-dije burlona.
-Ha estado ahí todo la mañana-fue la respuesta de la italiana.
-¿En serio? Eso lo hace aún más genial hahahahaha-reí estruendosamente.
-Deja el desorden Jones-me reclamó Vash.
-Ok, ok, tranquilo… bueno, oh ahora que recuerdo, el profesor pidió que eligiéramos a dos alumnos para ayudar al presidente del concejo estudiantil con unos deberes, ya que dos de sus miembros están indispuestos-dije en voz alta para que todos escucharan… pero a nadie parecía importarle.
-Creo que a nadie le importa… ni a mí me importa-dijo Romano.
-Pero alguien tiene que ir de todas formas-le comentó Kiku.
-¿Y tú por qué no?-preguntó Romano secamente.
-Tengo deberes con el club del periódico-dijo con seriedad-Yo digo que vaya usted Jones-san-agregó el Japonés.
-Claro, después de todo suena divertido, aunque es por un tiempo indefinido…-dije pensativa.
-Aún hace falta una persona más-dijo Kiku.
-¿Qué tal tú Roma?-pregunte a mi amiga.
-Muérete-fue su respuesta.
-Buena esa-dijo Gilbert chocando puños con su amigo.
-Piénsalo, podrás ocultarte mejor-lo comente a Romano, el cual cambio de parecer drásticamente.
-Donde firmo satanás-dijo sarcástica.
-Hey, ¿Cuál es tu problema?-respondí molesta.
-Soy así, es mi personalidad-respondió ella cruzando los brazos.
La puerta del salón se abrió y tras ella entraron el profesor y Arthur Kirkland… Cada vez que veo a ese chico me siento extraña, no sé en realidad como explicar lo que siento, pero sé que él me gusta. Le he preguntado tantas cosas a Romano acerca de él, que puedo jurar que parezco obsesionada, pero ¿Qué hace el aquí?...
-Jones tome asiento-me dice el profesor, a lo que yo obedecí rápidamente-Bueno espero que ya hayan decidido a quienes enviar al concejo estudiantil-dijo con seriedad-El joven Kirkland es el presidente del consejo y está aquí para conocer, quiénes serán los que le ayudaran.
-¿Quiénes son?-preguntó él con su marcado acento inglés. Romano se levantó de su puesto mientras metía las manos en sus bolsillos-Vargas, que agradable sorpresa-le saludo con una media sonrisa-Falta uno más-comentó.
-Claro que no-replicó Romano- Jones que carajo esperas, una carta de invitación…
-¿Eh?-dije sintiéndome tonta, suelo tener problemas para concentrarme, pero el inglés me hace comportarme aún más tonta de lo común- Yes, me (Sí, yo)-respondí levantándome de la silla.
-De acuerdo, comienzan mañana, los espero en la reunión de la mañana, así que levántense temprano-dijo el inglés con seriedad.
-Dalo por hecho cejas-dijo Romano provocando un risa colectiva.
-¡Vargas, no me llames así!-exclamó Arthur molesto.
La mañana siguiente fue un infierno para mí, desperté tarde, me quedé dormida en la reunión, ni siquiera pude prestarle atención a Arthur, tenerlo tan cerca me hace comportarme como una idiota…
-Jones, se puede saber ¿Por qué estas dormida otra vez?-dijo Arthur dejando una montaña de papeles, junto a la otra montaña de papeles que me había dejado en la mañana.
-Oh well, i'm sorry didn't mean to fall asleep (Oh bueno, lo siento mucho, no quise quedarme dormida)-dije avergonzada.
-Que no se repita y termine pronto-dijo retirándose de la habitación.
-¿Por qué te comportas así?-me pregunta Romano.
-Oh, vamos ya sabes la respuesta-dije apoyando mi mejilla en la palma de mi mano.
-Habla con él, se su amiga o que se yo, me estrazas-dijo ella cruzando los brazos.
-Pero, me da mucha vergüenza.
-Si sigues así nunca llegaras a nada y otra chica aparecerá-dijo mirándome molesta.
-Tu que sabes de esto, ni siquiera tienes novio-respondí molesta y avergonzada.
-Sé más de lo que te imaginas-respondió melancólica-pero dejémonos de dramas y termina el puto trabajo-finalizo saliendo de la habitación.
-Shit son más de 500 páginas-me quejé.
-No serian tantas si hubieses hecho tu trabajo en la mañana-grito Roma mientras salía de la habitación.
5:30 pm… aun no termino el maldito papeleo, definitivamente no nací para ser secretaria, odio tener que leer todas estas letritas pequeñas, incluso tuve que sacar mi lentes y estos me hacen ver fea, como odio estas cochinadas, pero soy muy mala cuidando los lentes de contacto y no quiero que me tengan que sacar un ojo, debido a que se pudra por el mal cuidado de esas lentillas. 6:30 pm… ya solo me falta la pila de la tarde, que triste, estoy llena de papeles y no pude ver mi programa favorito, pero tengo que quedar bien con el cejon guapo.
-Dame espacio y guarda esa cocacola, puedes manchar los papeles-dijo Arthur sentándose a mi lado y como si de un genio se tratase regué la soda en el suelo- Te lo dije-me reclamo.
-I'm sorry, i'm so sorry-dije levantándome para limpiar el desastre.
-No te resbales-me dijo previendo mi destino. Finalmente me resbalé, tumbando a mi paso, un jarrón de cerámica.
-Yo lo limpio y lo pago, lo juro-corrí a levantar los trozos de cerámica rota.
-¡Espera, no hagas eso te cortarás!-exclamó.
Dicho y hecho… me corte.
-Damn it, fuck, como duele-lloriqueé apretando mi mano sangrante.
-¡blody hell (maldición), te lo dije!-exclamó, mientras se levantaba para ayudarme.
-Romano terminará esto por ti-dijo ayudándome a levantar.
-¡PORCA MISERIA! ¡Yo hice mi puto trabajo!-exclamaba ella.
-¡Romano ayuda a tu amiga!-le exigió.
-Bene, bene-dijo rindiéndose.
Arthur me llevo a la enfermería y me dejó allí. Fue caballeroso y respetuoso, aunque al parecer no sabe mi nombre, estuve mucho tiempo suspirando angustiada, por la culpa de mi estupidez le di más trabajo a Roma y Rompí las cosas del salón del consejo estudiantil, ¿no puedo ser mas inútil? Mejor no respondo a eso, me sentiré peor…
-Ciao heroína en apuros-dijo Roma entrando por la puerta de la enfermería.
-Lo siento Roma, fue sin querer-me excusé.
-Lo sé, es que te pones más tonta cuando el cejas está cerca-respondió cruzando los brazos.
-Y tú te pones peor que yo cuando el tomates se te acerca-contraataque.
-Hey, sabes que eso es distinto-me reclamó.
-Sí, lo sé, solo quería molestarte-respondí sintiéndome culpable.
-Lo dejaré pasar, solo porque te cortaste la mano e hiciste el ridículo cuando Kikland y yo entramos a la habitación-dijo guardando sus manos en sus bolsillos.
-¿Alguien te ha dicho, que eres genial?-le dije sonriendo levemente.
-¿Qué puto mosco te picó?-me pregunto extrañada.
-Hablo en serio, thanks dude, por lo de los papeles-le agradecí sonriente.
-…-repentinamente el rostro de Roma se sonrojo y sus ojos se aguaron.
-No, no llores, ¿qué hice?-le pregunté nerviosa.
-Na-nada y no estoy llorando coño-dijo limpiándose la cara.
-Take it easy dude-puse mi mano en su hombro y le sonreí- Gracias por ser mi amiga-agregué tomando su mano.
-Vamos, ya es tarde y hay que dejar la cursilería-dijo sonriendo a medias-te ayudaré con tu amiguito cejon, pero tienes que hablarle sin parecer tonta-me dijo cruzando los brazos.
-Lo intentaré-respondí mientras salíamos de la enfermería.
-Rómulo hará una fiesta el fin de semana, por la fundación de la academia, o algo así, en realidad no le presté atención… pero tienes que ponerte guapa y no hacer idioteces ¿bene?
-Ok, lo prometo, thanks Roma-respondí alegré.
Las semanas pasaban rápidas y cada vez mejoraba más en mi trabajo como secretaria, Roma suele levantar su pulgar cada vez que hago algo bien y Arthur solo mira los papeles incrédulo, soy tan feliz creo que explotaré.
-Muy bien Jones-me felicito Arthur sonriente- has mejorado mucho ¿a qué se debe?-preguntó curioso.
-Pues... ah…. I just…
-Por fin dejaste las drogas americanita-se burló Roma.
-Yo no uso drogas- respondí molesta sacándole la lengua, sin embargo me sentía aliviada ya que me salvo de quedar en ridículo.
-Que madura-agrego sonriendo.
-hahahahaha, ustedes me matan de la risa, son muy buenos amigos ¿verdad?-dijo Arthur de muy buen humor.
-Él es como el hermano gay que nunca tuve-respondí sonriendo malvada.
-¡Figlia di puttana!-exclamo molesta.
-Se ve que son cercanos-dijo cruzando los brazos y sonriendo.
-¿Oye cejas ya tienes pareja para el baile?-preguntó Roma a Arthur.
-Pues no, pero no me van los hombres-dijo burlón.
-Idiota, sabes a que me refiero-respondió Roma señalándome.
-Ah… esto, yo n-ni si-siquiera e planeado ir y…-sonrojándose hasta las orejas cerró la boca y ya no comento.
-Pero si vas, Emily tampoco tiene pareja, solo para que sepas-le dijo dándole un codazo.
-Cla-claro, Jones si llegara a ir… ¿irías conmigo?- me preguntó nervioso.
-claro cutie-respondí dándole un giño.
-Ah, eh ok-dijo saliendo de la habitación muy avergonzado.
-Oh my god, ¿lo escuchaste Roma? ¿Lo escuchaste?-dije ansiosa.
-Claro que sí y tu estuviste genial-respondió sonriendo.
-Eres la mejor-le dije abrazándola.
-soy lo máximo, ayude a una heroína-me dijo haciéndome reír.
Repentinamente lo noté, las bolsas bajo sus ojos, su apariencia cansada. Ella es impresionante, como hace para seguir de pie, sé que es malhumorada y que tiene problemas de actitud, pero aun así es una buena amiga…
-Luces cansada, que tal si vamos a leer comics-le dije animada.
-Esa es tu idea de descansar, entonces paso-respondió frunciendo el ceño.
-Oh vamos, aunque sea acompáñame-le pedí.
-Está bien-se rindió al final.
Escondí muchas veces a Roma con ese pretexto, sin siquiera notarlo nos hicimos más cercanas. Los días pasan rápido y cada vez notó más cansada a la italiana, me preocupo por su salud, ya que todo buen héroe defensor de la justicia debe preocuparse por todos y aún más por sus amigos.
-Roma, cada día te ves más cansada-le dije preocupada.
-Es tu puta imaginación-me respondió cruzando los brazos.
-I don't know, solo digo que deberías descansar más-le dije imitándola.
-No puedo, tengo muchas cosas que hacer y no me pidas que deje algo, hago todo esto para no ver al bastardo español…
-¿Por qué sigues con toda esta farsa? Hay mucha gente que te quiere y de seguro que si dices que eres chica nadie dirá nada y si dicen algo, yo misma les pateo el trasero-comenté segura.
-…-suspiro cansada- es un poco más complicado ahora Emily-dijo cansada.
-Sí, me imagino que Romano tiene sus motivos-dijo mi hermana saliendo de la nada.
-Oh my god, ¿de dónde saliste?-exclamé.
-Pero si lleva toda la tarde aquí-me dijo Roma.
-Yo te traje los comics-se quejó silenciosamente mi hermana.
-Definitivamente tienes que enseñarme a desaparecer…
-No, tú tienes que concéntrate más-dijo Roma pegándome suavemente en la cabeza con un comic.
-¡Me lo arrugas!-exclamé quitándoselo.
El gran día llego, la fiesta se llevaría a cabo en el gimnasio de la academia. Las chicas me arreglaron y me maquillaron, cuando me vi en el espejo no podía creer que fuese yo, realmente quede preciosa y no podía dejar de gritar de alegría. (Dejo los detalles de los arreglos a su imaginación ;D)
-¡Son las mejores!-grité emocionada- y también se ven hermosas-agregue dando saltitos de alegría-Te ves guapo Roma, si fuese chico me caso contigo-le dije alagando su saco pulcramente colocado.
-No lo creo, mas bien pienso que en tu boda, lo único que veré será unas cejas con smoking-dijo burlona.
Todas se rieron ante el comentario, pero no me importó, ya que hasta yo me reí de ello. Deseo que todo lo que dijo se cumpla y cuando pasé, ella y Mattie serán mis damas de honor…
-Vamos que esperamos-les dije emocionada.
-Si sigues corriendo así te caerás-me advirtió Roma.
-Sí señor- le dije en pose militar, provocando otro ataque de risas.
Al llegar al gimnasio no encontraba por ningún lado a Arthur, pero no me sentí sola, ya que Roma se quedó junto a mí todo el tiempo, mientras esperaba al inglés. Suspire tristemente, toda mi emoción había acabado, él no está aquí, quizá no debí dar por sentado que vendría, me siento tan tonta.
-Tranquila, ya vendrá-me susurró mi amiga apretando mi mano.
-No importa, aun si no llega te tengo a mi lado, asique bailaremos hasta que se nos caigan las piernas y se incendien nuestros zapatos y se me corra el maquillaje de tanto sudar y… y… y gracias por no dejarme-dije con ganas de llorar.
-Tranquila, todo saldrá bien-dijo sonriendo, a pesar de sus ojeras y su expresión cansada, debo decir que ella luce bonita, quizá solo lo pienso por lo buena amiga que es.
Repentinamente lo vi, está entrando al gimnasio, se ve tan elegante y parece que me busca, aun no me ha visto, pero ahora me siento congelada, la vergüenza y el pánico me recorren el cuerpo… ¿Qué hago?
-Ve por el principessa-me dice ella dándome un empujón.
No sé si estaba mirándome o no, probablemente sonríe así todo el tiempo, no quiero molestarlo, pero no podía pasar si saludarle…
-Hi-salude tímidamente, ante lo cual él sonrió.
Sé quién es, todo el mundo te conoce, con la diferencia de que yo sé todo sobre él, probablemente él no esté buscando nada en este momento y eso me hace tener miedo de ser imprudente. Espero que no malinterprete mi sonrojo, pero por Dios, sus ojos son tan intimidantes para mí, mi corazón late con fuerza, tengo tanto miedo de una simple conversación. No lo arruinaré, Roma me apoya, debo ser valiente.
-Hello, you look georgeos (Luces hermosa)-me dice y siento que me caeré, pero toma mi mano y notó que la tuya tiembla también, me sorprendo y le sonrió, me devuelve la sonrisa, salvo que la suya es nerviosa.
-Tu estas muy guapo-respondí más segura.
-Gracias, y también por ayudarme durante estas semanas, fuiste una gran ayuda-me dice caballerosamente.
-Yo no lo creo, es que lo jarrones y la cocacola y… y…-al no saber que decir terminé riendo nerviosa.
-¿Por qué estás tan nerviosa?-sonrió imitándome.
-I don't wanna wreck your Friday (no quiero arruinar tu viernes)-dije apretando ligeramente su mano.
-Tú lo has mejorado-dijo para reír con sinceridad.
Quizá no esté enamorado de mí, pero no quiero obligarlo a cambiar de idea, yo no tengo que obligarlo a que me amé, ni siquiera anhelo robar su corazón en este instante, sé que comencé mal con él y ahora el solo está tratando de ser amable. Algunos chicos se acercan demasiado, elogiándome y tratando de llevarme con ellos, pero tengo mi guardián protector, una sola mirada de Roma los hace huir y es entonces que él se da cuenta de que ella no cuida y se ríe con gracia.
-Al parecer tienes chaperón-dice divertido.
-No sé de qué hablas-dije divertida.
-¿Quieres algo en especial?-me preguntó viendo la mesa de bocadillos.
-No en realidad-respondí mirándolo a los ojos.
-¿Segura?...
-I just wanna take your time (solo quiero algo de tu tiempo)-contesté viéndolo mientras se sonrojaba.
Bailamos por largo tiempo, yo no paraba de sonreír, todo es tan mágico, él es amable y hasta penoso, se niega a admitirlo, se nota que le cuesta expresar lo que siente, pero yo siento que es perfecto, demasiado para ser cierto, mas lo es, está aquí bailando junto a mí, puedo verlo y sentir sus dedos entrelazarse con los míos, no me importa si repiten la canción, ni me interesa que me moleste la altura del tacón de mis zapatos, hoy todo es perfecto…
De un momento a otro, me lleva fuera del gimnasio, me rio de sus comentarios y lo sigo hasta uno de los jardines de la academia, me sienta en una de las vacas y me mira en silencio, sus ojos brillan de manera especial. Luce nervioso e indeciso.
-¿Qué sucede?-pregunto curiosa.
-I just… i just want to be alone with you (solo quería estar a solas contigo)-dijo nervioso.
-Arthur yo…
-Emily quería…
Hablamos al mismo tiempo, por lo cual nos interrumpimos, te ríes nervioso y yo te pido que continúes.
-Crees que… te gustaría, salir un día conmigo-preguntó sonrojándose.
-Cundo quieras-respondí sonriendo feliz.
-Emily…-me llamo sentándose junto a mí.
-¿Si?
-Pu-puedo besarte…
-Eso no se pide-dije viendo cómo se moría dela vergüenza- se hace-finalice besándolo bruscamente.
-Wow eso fue…-dijo tan rojo como un semáforo.
-hahahaha, me gustas y mucho-le comente tomando su mano.
-A mí también-respondió avergonzado.
-¿Cómo se te ocurrió esto?-pregunté curiosa.
-Hable con Roamno y le pregunte que podía hacer, para que aceptaras salir conmigo-respondió sonriendo.
-Recuérdame agradecerle-le dije besando su mejilla.
-Lo prometo…
Termineeee. Lo mezclé un poco con la historia principal pero bueno… Déjenme sus reviews para leer sus opiniones, discúlpenme si hay algún error ortográfico, es que lo escribí lo más rápido que pude XD. Acepto todo tipo de crítica y sugerencias nos leemos luego ciao~
